Hello Kittys!
Amazing! Realmente impresionante el apoyo recibido en el quinto capítulo (mi estar – y ser – agradecida). He aquí mi recompensa: el sexto capítulo de "Riagus clementae"... Mhmhm... vale, volvamos al punto de eso de ser el capítulo número 6... soy patéticamente supersticiosa (lo sé, es muy triste... mea culpa... obsesiva-compulsiva), así que creo fervientemente que este capítulo o es horrible o no os va a gustar nada, o lo que sea. Realmente estoy preocupada por vuestra opinión, porque la mía es que, aunque me haya gustado escribirlo, me parece que va a ser un fracaso. Bueno, os dejo ya de mis rollos "Phoebeanos" y paso a contestar a esos tremendos reviews recibidos de vuestras grandes almas caritativas... (vale, ese es el resultado de estar en mis prácticas con una monja... gran mujer, estuvo de misionera en Camerún... ¿pero por qué os pongo todo esto?):
Ummm... las contestaciones:
D.R.A.G.O.N. RRQ: muchas gracias por tu opinión, lo cierto es que yo lo considero un factor muy importante en todo Dramione, y me alegro de que haya tenido tan buena aceptación. Muchas gracias por tu RR.
Klau Potter: ¡Buenas! Te explico, 'flipar' significa estar muy sorprendido y extrañado; 'Ostras' es una expresión que se emplea como '¡Vaya!' o '¡genial!' y se utiliza sobretodo cuando algo te impresiona. Sobre las características del 'don' de ambos, ha habido opiniones varias, pero una de vosotras me ha pedido que no las ponga y me ha dado una razón que considero muy interesante. Se trata de que no lo explique pues sería más interesante averiguarlo por vosotras mismas... hacemos una cosa¿vale? Te lees este capítulo y si sigues teniendo las mismas dudas o han incrementado, yo te mando una respuesta explicándotelo todo... ¿te parece? Gracias por tu rr.
Lizirien: me alegro mucho de que cada vez te guste más el fic... llegamos al 6º chap... tocaré madera... Gracias.
Aleja M: Bueno, menudo alivio me supuso leer los RR de las personas que me seguis desde el primer chap porque realmente me preocupaba la opinión que podíais tener de un capítulo en el que dudaba tanto, muchas gracias por el review y espero que no te agobies demasiado. Suerte en tus exámenes. Bss
Shirru-Malfoy: pues es que este último capítulo lo subí de madrugada, jejeje... me tiré dos horas corrigiendo los errores que FF me puso... Respecto a lo de las características, léete lo que le he puesto en la contestación del rr de Klau Potter¿vale? Y te digo lo mismo, si quieres, te mandaré un reply explicándotelo. Bss y gracias.
Mari: jejeje... pensando en un chico no está, pero en este capítulo introduzco algo parecido. Bss y gracias.
Laura: JAJAJAJAAJAJAJAJAA... te adoro, lo sabias? No te haces una idea de lo mucho que me reí con tu rr, bueno, quizás sí porque te lo comenté al día siguiente, pero es que fue muy gracioso. No te preocupes cielo, soy consciente del déficit de tiempo que tenemos las 'proceso de enfermeras' (más últimamente con un examen a las puertas y ese dichoso curso de medicina alternativa o lo que sea), aun así, ya sabes que esta historia estará aquí para cuando puedas leértela al completo y que yo estaré siempre para cuando me necesites... como diría Cálico Electrónico: "porque 'ta loviu". Mil gracias por ser mi compi de prácticas.
Amaterasu: Hola cielo! Bueno, te explico, a lo que Malfoy se refería es a que Hermione no tenía futuro en lo que a vida se trataba, es decir, que ella no debía esforzarse en conseguir las mejores notas y tal si no iba a vivir demasiado, pero Draco es un chico inteligente y, aunque le cueste reconocerlo, es consciente de que Hermione (lo merezca o no), es una gran bruja y domina la magia mejor que otros muchos que, bajo su punto de vista, se merecerían más ese honor. Sobre lo de las características, había pensado en hacer un chap en el que ambos se expliquen el uno al otro lo que han ido descubriendo, pero no sé dónde lo metería dado la cronología de la historia que tengo en mi mente... ya veremos. Lo de '¡Ostras!' es un puntazo, jajaja... para qué engañarnos?... sabemos que Rowling es demasiado descafeinada para utilizar tacos (y más teniendo en cuenta que los libros los leen nenes), pero es que es obvio que unos chicos de 16 años utilizan tacos... ¡si los utiliza hasta mi primo y tiene 11 años! En fin, muchas gracias por tu review y esas florecillas... si sigues así voy a hacerme un buen jardín... muchos besos.
Emperatriz-draconiana: muchas gracias por tu rr y espero que este chap tb te encante.
MALFOYTEAMO: no, si directo es... igual que un enorme ¡GRACIAS! (multiplicado por cien)
NiTa: Me deprimí cuando acabé el 6º libro y, muchísimo... pero desde julio me ha dado tiempo a pensar...Snape no es malo... ¡No lo es, leñe! Jajaja. Él tenía sus razones y la principal es que (...) le obligó. No seguiré con esto porque quizás haya gente que no lo haya leído...si quieres comentarlo, añádeme al msn, oka? Sobre el anillo de Draco... es miiooooo, mi tesssssoroooooo ... Mhmhm, vale, me he equivocado de libro, pero que quede clarito que me pertenece :P, jejeje. Bss apa y espero que este tb te guste.
Genesys: Si que se nota¿verdad? Pues sí, soy española. Lo del 'Pergamino Mariñas' lo escribí porque se me cruzaron los cables y la verdad es que me hizo mucha gracia, aunque creo que eres la única que se ha dado cuenta o, al menos, la única que me lo ha comentado. Este capítulo también tiene varios guiños, a ver si alguien descubre o averigua a qué se refieren. Muchos besos y gracias por el comentario tan bonito que haces al final.
Hemivir12: jajjaja .. A sus órdenes, jefe! La verdad es que debido al éxito del 5º capítulo, veo más factible el llegar a los 100 con el séptimo, pero como soy algo supersticiosa, me da la impresión de que este chap va a ser un estrepitoso fracaso (aunque me ha encantado escribirlo) espero equivocarme... no hace falta que me asegures que tú me escribirás rr... más te vale hacerlo o en vez del nuevo capítulo te mando un virus a tu bandeja de entrada... Muajajajaj O. Mil besos cielo y gracias por tu apoyo.
Gin.m: ¿te enganché? Gracias, me gusta saber que engancho a la gente, no sabía tener ese don, jajaja. Te agradezco muchísimo tu opinión y espero que este capitulo también te guste. Bss
Tifanny: muchas gracias por tu rr... aquí la continuación.
Vierna: jajajaja... QUEEN FOREVER AND EVER! Si es que hasta Draquín puede sorprendernos demostrando tener un buen oído. Gracias por tu comentario. Bss.
Sakura-Granger: me alegro de saber que este el 5º fue mejor que los anteriores, eso demuestra que estoy creciendo como escritora, aunque de vosotros depende el decirme si este nuevo capítulo está bien o he caído en picado. Gracias por tu rr y me alegro de que hayas actualizado, espero el siguiente. Bss.
TiNiEbLaS: jajaja... la impaciencia es la madre de... bueno, había un refrán parecido pero no recuerdo como era. Muchas gracias por tu rr y espero no haber tardado demasiado en colgarlo.
Joke: si es que cuando FF se pone plasta... bueno, ya te comenté que tardaría en colgarlo, pero aquí está. Espero que tu tb actualices pronto y prometo que mis reviews los tendrás fijo en las historias. A ver si tengo tiempo y me paso por "Novata" y "Transposición", oka? Bss cielo.
x-Yrena-x: nena! Que Hermione es muy responsable, jajajaja.. aunque te hago un guiño en este capítulo por lo que me pones en el review:P. Gracias por lo de artista, si estuviésemos en el messenger te habría puesto varios :$, jejeje. Muchos bss.
Arely Uchiha: Muchas gracias por tu rr… he aquí el 6º chap... tocaré madera para que os guste.
Gryreinadecorazones: muchísimas gracias por tu rr y por ponerme que fue el mejor capítulo, aunque eso me presiona... no sé si podré mejorarlo con este :S, jajajaj. Muchos besos y gracias otra vez.
Lily Malfoy: ejem... pues no lo sé... en realidad no creo que tarde mucho, pero pasito a pasito... no puede surgir de la noche a la mañana... muchas gracias por tu rr. Bss
Cynthia88: muchas gracias por el rr. Sobre las características, por favor, léete la segunda contestación, la del rr de Klau Potter, vale? Espero que este capítulo te guste.
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Hasta aquí la contestación a los rr. Os dejo con la lectura y nos vemos al final del chap, oka?
Disclaimer: ...¿Qué dices Alan Rickman?...¿Qué me vas a contar todo lo que sólo tú (y Rowling) sabes de Snape?... ¿Y tú crees que así podré inventarme el final de Harry Potter? ...¡Genial! así podré comprarme una casa con jardín y un Mini Cooper... ¡Gracias por la información, Alan!... ¿A las ocho el sábado?... espera, que miro mi agenda... ¡Oh, lo siento! Freddy Mercury resucitará ese día para que los QUEEN me hagan un concierto privado... pero el viernes si puedo... ¿te viene bien?... Vale, ven a buscarme, vivo en la única mansión de tropecientos millones de euros que hay en Ávila... Tras esta ida de olla monumental... ¿de verdad hace falta que ponga que ni Harry Potter ni el mundo creado por J.K. Rowling me pertenecen? Bah... ya lo he dicho ¬¬
Dedicado: A la U.D.H. (Unidad de Desintoxicación Hospitalaria) y en especial a Miguel y Gabriel (sí Laura... sobretodo a Gabriel :P), grandes personas con grandes problemas en la vida... ojalá fuese en otras circunstancias... También se lo dedico a súper Marrero... Mhmhm, si fuese mi profesor de pediatría acudiría a todas sus clases... y seguramente llevaría mucho mejor el examen de la semana que viene (Puag!). A Laurita, a Joke (pasaos por sus fics, gran autora y gran persona... sus historias recomendadas al cienxcien) y, por supuesto, a Virginia (mil besos cielo).
Nota: como siempre, diálogos con guión, pensamientos con guión, comillas y cursiva.
Beta-Reader: la gran Hemivir12
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Riagus clementae
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Capítulo VI : Sobre Flash-Flowers, Cgggoquetas y un encuentro.
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Era jueves y de nuevo se hallaba apurando los últimos minutos de posesión de "Domina tu Mente". La semana había sido horrible (bueno, de hecho, el adjetivo requería mayúsculas: HORRIBLE... sí, así era más fiel a lo sucedido).
Al amanecer el lunes, ya sabía que no iba a ser un buen día. Hacía las cuatro de la madrugada, despertó sobresaltada al darse cuenta de que había estado tan concentrada en Malfoy y el problema que compartían, que no había cumplido con sus obligaciones de estudiante, y eso, señoras y señores, era realmente preocupante tratándose de Hermione Granger. No había hecho su redacción de Transformaciones, no había acabado la de Herbología y los ejercicios de traducción de Runas Antiguas estaban completamente vacíos a no ser que, por un milagro o por ósmosis, los conocimientos hubiesen pasado de su cabeza al pergamino. Evidentemente no había sido así, con lo cual se pasó varias horas intentando hacer lo que debería haber hecho en días. El día no mejoró al llegar la doble clase de pociones, se esforzaba tanto en mantener la mente vacía o, en su defecto, tan ocupada, que no se concentraba lo suficiente para llevar a cabo la segunda jornada de trabajo con la Poción Permutadora. Sólo cuando Malfoy y ella estuvieron a punto de echarla a perder y toda la clase les miró como si aquello fuera lo más extraño (y decepcionante) que habían visto en su vida, Hermione decidió que le importaba un pimiento que Draco Malfoy se metiese en sus pensamientos con tal de no sacar un cero en cualquier asignatura. Así pues, pasó todo el lunes estudiando y poniéndose al día en sus obligaciones y, al llegar el martes, todo volvió a ponerse oscuro al recordar que tendría que encontrarse con el Sly en la biblioteca.
Draco Malfoy lo estropeaba todo, deberían darle un premio por tener esa capacidad, era realmente fascinante. Casi se había planteado enviar una carta al National Geographic para que le estudiasen, claro que, teniendo en cuenta que era la revista de ciencia por naturaleza, se habrían preocupado más en investigar que era un mago que por el hecho de que le hiciese la vida imposible a la castaña. Realmente era preocupante la influencia que tenía sobre el humor y el estado de ánimo de la chica, era pensar en tener que volver a oír esa voz en su cabeza y aumentaban las ganas de tirarse por la torre de astronomía (con paracaídas, claro, que una cosa era querer escapar de él y otra muy distinta darle la satisfacción de desaparecer para siempre). Debido al recuerdo de ese encuentro, el martes no había sido mucho mejor, su concentración había vuelto a disminuir y los profesores parecían empezar a extrañarse porque daba la sensación de que su alumna más activa estaba más ocupada en analizar todos y cada uno de los detalles de su pupitre que en aprender y analizar todo lo que ellos decían. Sus amigos no eran caso aparte, una vez más la preguntaron a qué venía esa falta de interés en las clases y eso volvió a preocuparla, si sus amigos (cortos por naturaleza) se daban cuenta de que algo no iba bien, es que ella no estaba tratando el problema como debía... la estaba dominando.
Pasó la tarde del martes pensando en todo aquello y, cuando la puerta de la biblioteca dio paso a un altivo Draco Malfoy, de nuevo, su mente volvió a estar ocupada. Odiaba al príncipe de Slytherin, odiaba con todo su alma esos ojos grises que parecían hacer un exhaustivo escrutinio cada vez que la miraban. El encuentro fue corto, se devolvieron lo prestado y Malfoy pareció examinar cuidadosamente el anillo de su familia, como si intentase averiguar que era lo que había pasado durante las 48 horas que había pasado con la castaña... Ese maldito anillo, ni siquiera sabía que podía hacer con él cuando Malfoy se lo entregó. Era evidente que llevarlo en la mano o colgado al cuello estaba absolutamente descartado, cualquier persona podría averiguar quien era el verdadero dueño y se habría montado un lío incomparable... a su lado, la apertura de la Cámara de los Secretos sería completamente olvidado... '¿La Cámara de qué?' dirían algunos... '¡A quién le importa la Cámarade las naricessi Hermione Granger lleva un anillo del sangre pura por excelencia!'. No, necesitaba algún lugar en el que portarlo, porque por supuesto que lo iba a llevar constantemente con ella, sería imprudente dejarlo a la buenaventura de sus compañeras de habitación, así que decidió que lo mejor sería llevarlo en el bolsillo de su capa, pero tras caérsele en el baño de chicas durante la mañana del lunes y recuperarlo (gracias a Merlín) una hora después, pensó que lo más conveniente sería guardarlo en una bolsita que se anudaría a la cintura, de esa forma estaría protegido y nadie lo vería. Aunque el hecho de que, mientras andaba, la bolsita se fuese chocando constantemente con su cadera no le hacía ninguna gracia, por no mencionar que sus amigos empezaron a plantearse seriamente el hecho de que a la joven le había salido una especie de quiste en su cadera derecha... Pero por fin se había acabado, le había devuelto el anillo sano y salvo y ella podía quitarse la responsabilidad de llevar esa joya (horripilante pero valiosa para el platino) por todo Hogwarts...Y lo que pesaba la condenada sortija, no entendía cómo era posible que, si Malfoy había llevado ese anillo durante tanto tiempo, no tuviese un brazo más largo que el otro. Al acercarse la hora del encuentro el martes, empezaba a pensar que andaba con cojera del lado derecho.
Apenas habían cruzado una palabra durante dicho encuentro y tampoco lo habían hecho en días posteriores. Las clases, tediosas como nunca lo habían sido, se volvían especialmente insoportables si debía compartirlas con él. En más de una ocasión sus oídos (o eso la había parecido) captaban murmullos débiles y frases incoherentes. Incapaz de descifrarlas y sin ganas de hacerlo, intentaba concentrarse en las lecciones y, cuando llegaba a su sala común o a la biblioteca, en las prácticas del libro, las cuales se hacían cada vez más complicadas pues profundizaban en artes y partes de su cabeza que ella no conocía.
De nuevo en su situación actual, Hermione esperaba sin ansias el momento de devolverle el libro al Sly quien, como llevaba días comprobando, era más puntual de lo que cualquier persona normal deseaba.
- "Granger" – y ese era el saludo de una persona educada, aplausos por favor...
- "Malfoy" – pero nadie podía esperar que la Gryffindor tuviese una educación tan cuidada como el señor 'porque-yo-lo-valgo'. – "sí ya sé... 'son las siete... ¡devuélveme el libro!'"- añadió con voz ñoña.
-" Eres pésima con las imitaciones... ¿lo sabías?"
- "Tampoco pensaba en dedicarme a eso. Dejaré el libro donde siempre..."
- "Antes que nada, quería decirte algo. Tenemos que hablar, pero hoy no porque tengo bastante prisa, así que el sábado, a ser posible a primera hora de la tarde, a las tres o así, si te viene mejor, pues a las cuatro. Aquí no, en el aula abandonada de la segunda planta... ¿vale? Déjame el libro donde siempre y nos vemos el sábado" – pensó el platino de carrerilla mientras Hermione parecía bajo el efecto de un "Petrificus totalus"
- "¿Ein?" – le dirigió cuando sus neuronas hicieron sinapsis.
- "Granger, tengo prisa, te viene mejor a las tres o a las cuatro"
-"A ninguna... ¿a qué viene eso?"
-"Te lo explicaré el sábado... ¿sabes qué? No tengo tiempo para esto, a las tres y media en el aula abandonada, no te levantes, ya cojo el libro, tengo mucha prisa... adiós"
¿Qué leñes había sido eso? Aula abandonada, hablar, mucha prisa, sábado, tres y media, yo Trazan, tú Chita... ¿a alguien más le había parecido completamente incoherente el discurso del Sly? Porque a ella sí, y mucho, ni siquiera había podido replicar, no quería verse con él, ya tenía su encuentro obligatorio a las siete ese mismo día... ¿por qué hacer una quedada extra a las tres y media?
Bah, de poco podía servir a estas alturas el reprochar algo a Draco Malfoy, se puso su discman y se encaminó a su sala común para terminar la redacción que debía entregar la mañana siguiente... quién le iba a decir a 'Doña estudiante del año' que acabaría sus deberes el último día... ¡Maldita influencia Slytheriana!
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¡Viernes!... ¡Era viernes! Nada como un fin de semana para relajar la mente y el espíritu, eso si no tienes tu mente ocupada y tu espíritu machacado por el hecho de tener que encontrarte con el señorito 'quedamos porque lo digo yo' en algo más de veinticuatro horas... ¡mierda de viernes!... ¿por qué el viernes tenía que ser el día anterior al sábado?... ¿Y por qué el día que se suponía debía ser el preludio de un buen fin de semana tenía que atormentarla de esa forma? Ahora entendía como se sentía Harry antes de la segunda prueba en el Torneo de los Tres (cuatro) Magos... Valeeeee, ella no se enfrentaba a una posible muerte, pero sí a lo desconocido... a saber lo que '¡que no me tiño el pelo!' quería decirla... Y aquí otra duda... ¿por qué narices le ponía motes tontos? Últimamente, la única forma que tenía su mente de referirse a él era con apelativos sin sentido, empezaba a preocuparle que su cabeza empezase a tener confianza o, en su defecto, pérdida de imaginación y originalidad, porque era obvio que esos calificativos sólo se le ocurrían a una mente muy perturbada.
La mañana no estuvo mal, claro que no es fácil perderte en tus pensamientos cuando hay una planta asesina que planea devorarte en cuanto te gires. Unas buenas risas en la hora de la comida (Seamus está especialmente gracioso cuando le sale el zumo de calabaza por la nariz) y, por la tarde, la grata sensación de un trabajo bien hecho cuando eres la única que ha conseguido la traducción exacta de runas antiguas a pesar de haberlo hecho con prisas.
Cuando se vio libre de las clases, ya a la hora de la cena, se dirigió al gran comedor para llenar de nuevo su estómago, sin embargo, un gritó la hizo detenerse frente a la estatua de David el gnomo (en Hogwarts hay demasiadas estatuas).
- ¡Hermione! – la chica se giró.
- Hola Justin... ¿qué tal? – el chico, o llevaba corriendo una hora o estaba especialmente rojo por alguna extraña razón.
- Mhmhm... bien, gracias... oye, buen trabajo en runas, eres la mejor. –ahora fue Hermione la que se ruborizó.
- Gracias... ¿vas al gran comedor?
- Emhm, sí, pero antes – el chico parecía nervioso, no paraba de hacer gestos con las manos y de mirar a todos los lados – verás... ehhhh – empezó a balancearse hacia delante y atrás, si seguía así, cualquiera podía confundirle con un autista – es que...- Hermione, hastiada por tanto secretismo, hizo un gesto rodando el dedo instándole a seguir, Justin Finch-Fletchley pareció captar el mensaje, pues sonrió tímidamente – lo siento, es que, me está costando...
- Ya se ve –añadió Hermione con una sonrisa y los ojos demasiado abiertos por la impaciencia.
- Vale, allá voy. Me preguntaba si... bueno... tendrías... ehmhm... ya sabes...
- ¡JUSTIN! – no quería gritar, juraba ante Godric Gryffindor que no quería gritarle, pero hasta él sabía (aunque llevase en la tumba muchos años) que Hermione Granger no era demasiado paciente, mucho menos cuando sus tripas empezaban a gritar a coro 'tenemos hambre... ¡llénanos!'
- Sí, perdona... vale... ¿tienes algo que hacer mañana? - ¿mande? ... ¿acaso llevaba una pancarta en la espalda en la que pusiese "Hombres de Hogwarts: no tengo nada mejor que hacer, así que venid a quedar conmigo el sábado"? se tocó disimuladamente la espalda por si acaso, como no llegaba a toda la extensión, sacó la lengua por un lado intentando alcanzar a la parte central, cuando comprobó que no tenía nada, volvió a fijar su mirada en Justin, que parecía anonadado por los gestos de la castaña. Se centró en por qué había hecho eso... ¡Ah sí!... ¡mierda!
- Y... ¿por qué? - ...¿por qué?... ¿POR QUÉ? Todo el mundo debería alabar la verborrea de la señorita Granger, eso y su capacidad de actuación... a la porra Lorelai Gilmore, ella si que dominaba con creces las respuestas rápidas e inteligentes.
- ¿Por qué?... Bueno, porque, había pensado, ya sabes, caminar por los jardines y... bueno, conocernos más – Justin sonrió (bonita sonrisa, por cierto), parecía más relajado tras soltar la bomba, aunque algo decepcionado por la cara de susto de la castaña. En cuanto ella se dio cuenta, intentó cambiarla por una más agradable, el resultado: cara de susto mezclada con sonrisa falsa e incómoda – Si no quieres no pasa nada- el Hufflepuff bajó la mirada, intentando observar con atención el sucio suelo – sólo pensaba que... quizás... ya sabes... –volvió a levantar la vista e hizo un gesto con la mano para restarle importancia – déjalo, es una tontería.
- ¡No! - ¿qué?... ¿cómo que no? Ella y su ridícula bondad, ahora se sentía mal por haberse comportado tan estúpidamente. – Bueno, es que... mañana no puedo, tengo algo que hacer...
- ¿Deberes? – añadió Justin con renovado entusiasmo – porque los puedes hacer el domingo -... ¿deberes? pensó Hermione mientras se imaginaba la horrible mueca que le pondría al rubiales (N/A: Mhmhm... Justin era rubio, no? se que tiene el pelo rizado, así que me lo he imaginado como rizitos de oro... si me equivoco, decídmelo, oka?), como si ella no hiciese más cosas a parte de deberes... bueno, es cierto que hacía muchos¡pero también salvaba al mundo de vez en cuando y nadie le decía nada!... vale, eso lo hacía Harry, pero ella era su apoyo moral y, si no quedaba inconsciente o petrificada, la verdad es que tenía mérito¿no?
- No, Justin – repuso con fingida sonrisa – he quedado – el Hufflepuff se puso muy serio – quiero decir que, bueno, tengo que hacer algo con alguien – eso había sonado aún peor y al chico se le empezaba a hinchar la vena de la frente.
- Ejem... ¿con quién? – preguntó con un intento fallido de indiferencia, pero Hermione no le escuchaba, había visto moverse una melena platina tras la estatua que tenía enfrente y un "Psssssss" sonó en su cabeza,
- ¡Malfoy!- un tono hastiado y que, sin duda no había pasado por la parte coherente de su cabeza, salió de su boca.
- "¿CON MALFOY?" – Hermione pegó un saltito ante el grito del tejón... ¿por qué gritaba el tío este?... ¡Oops!
- ¡NO! – pálida, con sudores fríos y enfadada consigo misma – No, no, no, no, no, no...- y encima, monosilábica y con un tic en las manos para dejar patente que el NO es la mejor palabra existente para dejar patente una negación absoluta. – Es que... está detrás de ti – Justin se giró y un '¡Oh!' de alivio salió de su boca. El Sly habló con una sonrisa.
- Hola Flash-flinching ...o lo que sea y Granger... ¡qué pareja tan bonita! – añadió mirando a Hermione y pasando de largo, aunque Hermione pudo ver como se escondía tras una columna.
- ¿Y bien? –dijo Justin tras reponerse del susto – me estabas diciendo que no podíamos vernos mañana porque habías quedado y estabas apunto de explicarme con quién – una mueca extraña se apoderó de lo que otros hubiesen llamado 'sonrisa'... vale... ¿qué le decía? Sus amigos estaban descartados, Ginny estaría con Dean... "Piensa, Hermione... ¡PIENSA!"
- "Dile que has quedado contigo misma para encontrarte"
- He quedado conmigo misma para encontrarme – dijo con una sonrisa por haber hallado una respuesta... un momento... ¿QUÉ?
- ¿Qué? – repuso el Hufflepuff extrañado - ¿es que... te has perdido? – Una gran carcajada de Draco Malfoy resonó en su cabeza.
- No – "Maldito Malfoy, esta me la pagas..." ¿cómo seguir la bola? – es que últimamente he estado muy atareada, así que he decidido darme un fin de semana de relax para... encontrarme – dijo con una mueca- ya sabes, introducirme en mi cabeza para conocerme mejor y... hacerme preguntas. – añadió con tono seguro. Lo que estaba diciendo era tan estúpido que tuvo que reprimir la risa, para más inri, la carcajada de Malfoy seguía en su cabeza y era horriblemente contagiosa.
- ¡Ah! ... ¿Es una nueva práctica cómo el Yoga o el Tai-Chi? –dijo el joven con aire de entendido, las lágrimas amenazaban con salir por la risa reprimida. Asintió con la cabeza.
- Parecido, se llama... 'Encuéntrate a ti mismo' o como lo llaman los chinos... 'Chi-tú' – Malfoy rió en su cabeza especialmente fuerte, un puntito de orgullo desconocido infló su ego. Tenía que salir de ahí en ese mismo instante o sus carcajadas dejarían sordo al Hufflepuff – Justin, tengo que irme... ya hablaremos¿vale? – añadió mientras se escaqueaba de la conversación.
- Claro. Y ya me contarás cómo se hace... me gustaría aprender. Siempre he querido conocerme a mí mismo – dijo casi gritando mientras la castaña se alejaba rápidamente y giraba en una esquina.
Se apoyó en la pared sintiendo unas enormes ganas de liberar la risa contenida.
- "Lo reconozco, Granger, ha sido terriblemente gracioso" – pensó Draco mientras caminaba hacia la castaña.
- "Desde luego tú no has ayudado" – intentó que sonase enfadado, pero falló estrepitosamente – "¿está cerca?"
- "¿Flash-Flower? No, se ha ido ya. No hay nadie" – una sonora carcajada sonó por todo el pasillo, realmente necesita reírse por lo sucedido y, el hecho de que Malfoy se equivocase tan graciosamente con el apellido de Justin no ayudaba. Draco comenzó a reír de nuevo. – Tu risa es estúpidamente contagiosa... ¿lo sabías? – dijo casi con lágrimas en los ojos.
- ¿Qué? – Hermione no podía parar de reír - ¡Eras tú el que no paraba de reírse en mi cabeza!... ¡Casi no podía contenerme! – respiró profundamente, el estómago empezaba a quejarse por tanto movimiento.
- ¿'Chi-tú'? – Hermione volvió a reírse
- No se me ocurría nada.
- Buena inventiva – añadió con una sonrisa – ha sido muy gracioso, de veras – la castaña volvió a sentir ese puntito de orgullo mientras miraba a Draco – sólo quería decirte que será mejor que quedemos en la Sala de los Menesteres, tengo razones para creer que el aula que te dije estará ocupada – Hermione se tornó sería.
- Emhm... sobre eso, no creo que...
- ¿Vas a decirme que tienes que practicar 'Chi-tú? – Hermione volvió a reír – Por cierto... ¿Qué son el 'Yoda' y el 'Ta-ching'? – otra nueva carcajada resonó en el vacío pasillo - ¿Qué?... Bueno, ya me lo explicarás mañana, a las tres y media en la Sala de Menesteres. Adiós.
- No – pero Malfoy avanzaba rápidamente en dirección opuesta, ella comenzó a seguirle – "Tendrás que andar muy deprisa, tendrás que convertirte en una moto si quieres huir de mí" (N/A: si alguien reconoce esta frase, que me lo haga saber O) – gritó mentalmente, pero ya era tarde, Malfoy había desaparecido.
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Bonito día el sábado... Mhmhm, NO... mal día el sábado, feo, muy feo. Allí estaba ella, en su sala común haciendo deberes, estaba contenta aunque no descifraba la razón por la que lo estaba.
Era curioso, nunca se acordaba de lo que soñaba, pero últimamente, al despertarse, tenía un vago recuerdo de lo que había pasado por su cabeza mientras se suponía que esta debía estar descansando. En esta ocasión, en su sueño aparecía Justin, quien se encontraba con Malfoy en la Sala de los Menesteres, ella se enfadaba y le decía que no era él quien debía estar allí sino ella. Cuando el tono de la conversación aumentó, Malfoy se metió por en medio diciendo que el primero en llegar tenía preferencia, así que cerró la puerta de la sala en sus narices y en ese preciso momento se despertó. Menudo sueño más raro había tenido, y estúpido... muy estúpido. ¿Para qué habrían quedado? Varias horas de pensamientos sobre las razones por las que el Sly habría citado a la castaña no habían llegado a buen puerto, así que, cansada porque su mente no llegase a una razón lógica y apartando de esta las ideas incoherentes, había decidido esperar pacientemente a que llegase la hora estipulada para averiguar, de una vez por todas, la verdadera razón del platino...
¡Bah!... ¿Pero es que no había quedado claro que Hermione no era paciente? Se sorprendía así misma mirando el reloj cada diez minutos... seguro que ese dichoso cronógrafo era una invención de los gemelos Weasley... ¡ningún reloj normal iría tan lento!
- ¿Hermione?
- ¿Mhm? – respondió la castaña con esa gran verborrea que la caracterizaba y saliendo de su atontamiento. Miró al ojiverde.
- ¿Estas bien? No paras de mirar al reloj.
- ¡Oh!...Emhm... sí, es que... tengo hambre.
- Acabamos de desayunar.
- ¿Ah sí? Vaya...
- La verdad es que yo también tengo hambre – añadió el pelirrojo a la conversación.
- Pero tú siempre tienes hambre – dijo Harry.
- Cuando duermo no – declaró Ron con un gracioso timbre de voz.
- No, cuando duermes... sueñas que te devoran. Todo está relacionado. – la cara del pelirrojo se torno de un tono parecido al de su cabellera.
- Prometiste que no dirías nada. – Hermione comenzó a reír.
- ¿Sueñas que te comen?... ¿Quién? – Ron alzó los hombros.
- Las... arañas – ella le envió una dulce sonrisa.
- Deberíamos hacer algo con esa aracnofobia.
- ¡Ya! Y por esa regla de tres, también deberíamos hacer algo con la 'Quien-no-debe-ser-nombrado-fobia' de Harry – el moreno se tornó pálido – Oops, lo siento Harry.
- ¿Sigues con esos sueños? Me dijiste que desde que estuviste en la enfermería habían acabado.
- Te mentí – añadió Harry mirando fijamente y con enfado a su amigo. Cuando este desvió la suya al sentirse culpable, el moreno fijó sus verdes ojos en los miel – escucha Hermione, no pasa nada, estoy bien. Madame Pomfrey me dio suficiente poción de dormir sin soñar para un tiempo...
- Harry, esa poción no consigue que tengas un sueño completamente reparador si la utilizas durante tanto tiempo, además no es capaz de conseguir las ocho horas necesarias, quizá cuatro o cinco, pero igualmente, si no eres capaz de dormir convenientemente te pasará factura. Es posible que la próxima vez no te desmayes en medio de esta sala, quizás ocurra algo peor...
- Basta, Hermione... ¿Me ves con ojeras? No tengo sueño¿vale? Nunca he sido una persona que duerma mucho, me conformo con las horas que esa poción me otorga. – su amiga le miró fijamente, su cara no era de enfado, sino de preocupación.
- Sólo me preocupaba por ti.
- Lo sé, y te lo agradezco.
- Oye, puedo buscar en la biblioteca, si no quieres hablar de esto con Dumbledore, seguro que en algún libro podemos encontrar una solución... un hechizo o algo. Te sorprendería saber la cantidad de cosas útiles que hay en la Sec...
- No hace falta, estoy seguro de que se me pasará solo. Además, últimamente estás demasiado ocupada.
- ¿Qué quieres decir? – preguntó la castaña extrañada.
- Que casi no te vemos, te pasas la vida en la biblioteca haciendo cosas que no quieres decirnos, en las clases estás menos atenta de lo habitual y no pareces tener tiempo para acabar tus deberes antes del último día. – Hermione se quedó muda - ¿quieres contarnos qué es lo que te pasa o vas a andar con evasivas como siempre?
- Sí, Hermione... ¡venga! Parece que no tengas confianza en nosotros – añadió Ron. La había dolido. La dolía que sus amigos creyesen que no confiaba en ellos... ¡claro que lo hacía! Confiaría su vida a ellos si fuese necesario, pero eso no podía contárselo... Aguardó un instante antes de responder, intentando hallar la respuesta correcta mientras sus ojos sentían ganas de evacuar las lágrimas. Cuando habló, lo hizo con voz temblorosa.
- No es que no confíe en vosotros, sabéis que lo hago desde hace casi seis años. Sois mis mejores amigos, pero esto es algo que tengo que solucionar por mí misma.
- ¿Qué es lo que tienes que solucionar, Hermione? – pero ella negó con la cabeza y se levantó de su confortable butaca para dirigirse a su habitación.
Se sentía enfadada y frustrada. Enfadada consigo misma por no ser capaz de actuar mejor para que sus amigos no se hubiesen dado cuenta de que algo extraño sucedía y frustrada porque Malfoy tenía la culpa de todo... ¿por qué demonios se había encaprichado con la dichosa ramita de 'Riagus'?... ¿por qué no podía ser una persona normal que acata las normas? Se sentía mal por haber ocultado la verdad a sus amigos y por seguir con esa estúpida actuación, y encima tendría que ver al platino esa misma tarde. Su humor ya no era tan bueno.
A las tres y veinte salió de su habitación y caminó sigilosamente durante el trayecto de la sala común, no quería encontrarse con Harry ni Ron y que estos volviesen a hacerla preguntas que ella no podría responder. Al cruzar el retrato de la dama gorda, suspiró con alivio por no haber tenido que dar explicación alguna de su destino. Suspiró demasiado pronto.
- ¡Herms! No te he visto a la hora de la comida... ¿dónde has estado? – Ginny tenía la curiosa facultad de parecer en los momentos más inoportunos.
- Estaba en mi habitación... no tenía hambre así que decidí quedarme a hacer deberes- y era verdad, excepto lo del hambre... ¡tenía mucha!
- ¡Oh!... y¿dónde vas? - ¡cotilla! Maldita pelirroja entrometida, porque eran amigas, que si no le soltaría un 'A ti que te importa' y se quedaría tan pancha, pero, tras la conversación con sus amigos del alma esa misma mañana, no estaba en disposición de discutir con nadie más.
- A la biblioteca. Lavander y Parvati están en la habitación, así que no puedo seguir haciendo los deberes allí.
- Acabo de cruzarme con ellas mientras venía hacia aquí. – repuso la pelirroja frunciendo el ceño.
- Si, bueno... es que han estado en la habitación... y he tenido que dejar de hacer deberes porque estaban allí y... ehmhm... aunque ya se han ido... van a volver... así he pensado que será mejor irme a la biblioteca. – menudo rollo le había soltado a la pequeña Weasley acompañado de peligrosos y violentos gestos con las manos.
- Vale – dijo Ginny con seguridad mientras la sobrepasaba y decía la contraseña a la dama gorda. Antes de cruzar el hueco del retrato añadió. - ¡Ya me contarás quién es el chico! – en shock... Hermione Granger había quedado en shock tras las últimas palabras. La dama gorda no ayudó.
- ¿Tienes novio, querida?.. ¡Oh, qué fantástico!.. Ya me lo presentarás¿no?
¿Pero qué leñe le pasaba al mundo? Toda su estancia en Hogwarts pensando que pasaba desapercibida y resulta que ahora a todos parecía interesarles su vida privada... SU VIDA PRIVADA. Miró el reloj.. las tres y veintisiete... ¡Mierda! Suerte que la Sala de los Menesteres estaba en la misma planta que la casa Gryffindor, porque si no su retraso hubiese sido estrepitoso. Llegó casi jadeando a la pared donde sabía que se encontraba la sala, volvió a consultar el reloj, se había cruzado la extensión del séptimo piso en dos minutos y medio... ¡Bien!
Faltaban cinco segundos para las tres y media, cuatro segundos, tres, dos, uno...
- "Buenas tardes, Granger. Veo que eres puntual" – y sin más, cruzó tres veces por delante de la basta pared y en esta apareció una puerta. Draco la abrió y extendió caballerosamente un brazo – "Detrás de ti"
Hermione entró en la sala, decorada de una forma muy parecida a cómo estuvo durante las reuniones del E.D.
- Malfoy... – Draco se giró tras cerrar la puerta – antes de que medigas que demonios hacemos aquí, necesito que me expliques una cosa... ¿Cómo coño lo haces?
- ¿Hacer el qué?- preguntó extrañado.
- Lo de ser tan tremendamente puntual... ¿lo practicas? ... ¿haces estudios sobre la distancia a tu destino y la cantidad de pasos por minuto? Por que no lo entiendo. – Draco rió ante el comentario y levantó los hombros.
- Supongo que es una cualidad, me gusta la puntualidad y, con el paso de los años la he desarrollado exitosamente.
- ¿Has desarrollado la puntualidad? Eso no se desarrolla, se es puntual o no. Si habitualmente llegas diez minutos más tarde a tu destino, da igual que durante una temporada llegues a la hora señalada, después de un tiempo, tu verdadera naturaleza volverá a aflorar
- O sea que, según tu opinión... la puntualidad es algo innato.
- Exacto.
- Entonces, supongo que el hecho de que naciese el día en el que mi madre salía de cuentas de su embarazo ya era una verdadera muestra de puntualidad¿no? – Hermione sonrió.
- Desde bebé mostrabas tus habilidades, Malfoy... que precoz... – dijo la castaña mientras su vista pasaba por los libros que estaban en una estantería cercana. - ¿Y bien? – habló de repente - ¿Vas a decirme de una vez por todas el por qué de este encuentro?
- Sí, siéntate – la dijo mientras señalaba los pufs y cojines que había en el suelo – pero antes... – añadió mientras se inclinaba sobre una mochila en la que la Gryffindor no había reparado previamente y empezó a sacar cosas.
- ¿Qué es eso?
- Comida.
- ¿Por qué traes comida?
- No te he visto en el gran comedor, así que imagino que estarás hambrienta. Además vamos a pasarnos un buen rato aquí, con lo cual será bueno tener alimentos y bebida. Mira he traído cervezas de mantequilla...
- ¡Vale!... para un momento... ¿Cómo que vamos a pasarnos un buen rato aquí?
- ¡Ah, claro!... no te lo he dicho – Hermione le miró enfadada (¬¬) – vamos a practicar aquí.
- ¿Qué? – ahora estaba confusa - ¿Practicar el qué?
- Lo que pone en el libro. – dijo Draco con total seguridad.
- Repito... ¿qué?
- Granger, imagino que estarás en la misma situación que yo aunque no quieras reconocerlo – Hermione esperó la continuación de esa frase, pero Malfoy no parecía tener la intención de proseguir, tras esperar un tiempo prudencial y mover el dedo instándole a seguir sin tener efecto, decidió hablar.
- ¡Perdona! ... ¿estás haciendo el doctorado en los estudios de 'tener en vilo a la gente'? Porque si sigues así pronto serás un buen catedrático.
- ¿Ein? – la chica inspiró profundamente
- ¿Vas a contarme de una forma comprensible lo que quieres que hagamos aquí o prefieres que llame a una médium para que me lo explique?
- Es muy difícil entenderte¿lo sabías? – Hermione bufó sonoramente... ¿qué era difícil entenderla? No era ella la que andaba con secretismos. – Verás, he llegado a la conclusión de que lo más conveniente para ambos será hacer las prácticas del libro juntos. Así aprenderemos mejor y más rápido... ¿una cerveza de mantequilla?- la ofreció mientras acercaba una botella a la castaña. La chica la cogió enfada y la dejo sin cuidado en el suelo mientras se levantaba bruscamente.
- ¿Practicar juntos? Ni siquiera somos capaces de estar diez minutos en la misma habitación, Malfoy.
- Eso no es cierto, las dos últimas semanas lo corroboran. – repuso mientras abría su cerveza.. Hermione iba a replicar pero pensó un instante, en realidad tenía razón, sin embargo no tenía ninguna intención de pasarse toda la tarde con él.
- Pero es estúpido. Además no has pedido mi opinión y si quieres escucharla (y más te vale que la escuches), no me interesa.
- Granger, no seas cabezota. Estoy seguro de que mientras practicabas eras consciente de que no llegaría a buen puerto si no podías ponerlo en práctica.
- Lo reconozco, lo pensé, pero no eres el único ser con el que podría llevarlo a cabo.
- ¿Puedes comunicarte mentalmente con alguien más?
- Con... Crookshanks– dijo intentando parecer segura de sí misma, aunque con un tono dubitativo.
- ¿Quién es Crookshanks?
- Mi... ¿gato?
- ¿Pretendías practicar con tu gato? – expuso Draco aguantando la risa.
- ¿Qué? Siempre he pensado que podía escuchar lo que pensaba.
- Tu gato.
- Sí, mi gato – replicó con voz burlona – es mitad Kneazle, así que es muy inteligente.
- Seguimos hablando de un gato¿verdad?
- Tiempo muerto¿vale? No me apetece empezar una lucha verbal contigo... no tengo fuerzas...
- Eso es porque tienes hambre... mira, he traído chocolate.
- Mhmhm... ¡chocolate! – dijo mientras miraba embobada la chocolatina que Draco tenía en la mano - ¡NO! – añadió moviendo la cabeza como un perro que pretende secarse tras un chapuzón - ¡Malfoy! Escucha, esto no va a salir bien...
- Intentémoslo.
- ¿Qué?
- Si entre hoy y mañana no somos capaces de conseguir un avance... yo practicaré sólo y tú podrás hacerlo con tu gato.
- ¿También vamos a quedar mañana?
- ¿Quieres poner a prueba mi método o no?
- No – dijo con tono exasperado.
- Me da igual – dijo mientras le metía la chocolatina en la boca a la Gryffindor – Capítulo diecisiete: 'El control de una mente organizada'...
Vale, Draco Malfoy había ganado una batalla (con rico sabor a chocolate), pero a ella seguía sin gustarle un pelo la idea del Sly y, menos aún cuando, varias horas y cervezas de mantequilla después (¡Merlín! ... quién diría que en una mochila, aun estando encantada para tener más espacio, cupiesen tantas cosas), resultó que el método, no sólo resultaba, sino que estaba teniendo un éxito increíble, y eso era lo que más la molestaba... ¿por qué había tenido Malfoy la idea y no ella? Ahora iba a estar insoportable alardeando de cuán inteligente había sido por ocurrírsele y ella no podría reprochárselo porque tenía razón... y admitir que Draco Malfoy tenía razón era más duro de lo que creía. Se sorprendió a sí misma al darse cuenta de lo agradable y rápido que se estaba pasando la tarde y, cuando miró el reloj, pegó un bote al ver lo tarde que se había hecho.
- Tengo que irme – dijo mientras se levantaba.
- ¿A qué tanta prisa? Sólo son las ocho.
- Y eso quiere decir que llevamos cinco horas...
- ¿No decías que no podíamos soportarnos ni diez minutos?
- Me retracto... ¿vale?
- ¿También en lo de que esto no era una buena idea? – Hermione sonrió, ya estaba tardando en reprochárselo.
- Sí.
-Buena chica – dijo mientras la guiñaba un ojo y bajaba su mirada al libro... menos mal, porque Hermione se había sonrojado un poco... un poquito... sólo un poco. – Quédate hasta las nueve, falta sólo una hora y está dentro de los límites establecidos para los alumnos de sexto curso – la castaña se mordió el labio inferior... podría quedarse, al fin y al cabo, sólo faltaba una hora y, aunque le costase reconocerlo, se lo estaba pasando bien – además, tenemos comida suficiente y seguro que no te apetece bajar ahora al gran comedor, que está tan lejos y tan atestado de gente... – la verdad es que no la motivaba en absoluto dirigirse hacia un sitio tan lejano al que ocupaba en la actualidad – y tenemos cerveza de mantequilla. - ¡y a ella le apetecía la cerveza de mantequilla!
- Está bien. – dijo con seguridad – me quedo. – Draco sonrió y sacó varias cosas más de su mochila... necesitaba ese hechizo para aplicarlo a su mochila ¡YA! - ¿Qué me ofrece hoy, chef? – el platino sonrió de lado y pronunció con experto acento francés (N/A: si habéis visto "La Bella y la Bestia"... imaginaos a Lumiere)
- Bgochetas de... algo de cagne con patatas, pastel de pueggos y calabacines, mini hambugguesitas, cgoquetas...
- ¡Croquetas!
-No, no, no, mademoiselle... Il n'est pas dit 'crrrroquetas', Il est dit 'cggggoquetas' (N/A: si alguien sabe francés, siento mucho esto, jajaja... básicamente dice, según un traductor de internet: "No se dice croquetas, se dice cgoquetas").
- ¡Oh!... Excusez-moi... 'cggggoquetas' entonces... – dijo sonriendo.
- Très bien.
- No sabía que hablabas francés, aunque no sé de qué me sorprendo. – Draco levantó una ceja.
- Mi familia tiene antecedentes franceses, por ambas partes... ¿tú también lo hablas?
- ¡No!... pasé un verano en Francia, eso es todo... mis padres tienen unos amigos allí, nos invitaron y, bueno, de tanto escuchar francés, supongo que las cosas más sencillas terminas aprendiéndolas.
- El francés es un idioma importante, viene bien defenderse en él.
- Ya pero son más hablados el chino y el español...
- Pero el chino es únicamente porque son muchos – Hermione rió- además, también sé hablar español.
- ¡Vaya!... ¿cuántos idiomas hablas? (N/A: a todo esto, somos conscientes de que los personajes son ingleses¿verdad?)
- Además del inglés, cinco: francés, español (con todas sus modalidades y acentos), alemán, italiano y portugués.
- Viajar contigo debe de ser frustrante – Draco soltó una carcajada...
- Sí, los Malfoy se toman muchas molestias en dominar los idiomas – dijo con un leve tono de irritación.
- Yo aprendí algo de castellano mientras estaba en la escuela, pero cuando vine a Hogwarts lo dejé, además, la nana que tenía cuando era pequeña era portuguesa y me enseñó algunas cosas, aún me acuerdo de una frase: "sua mãe é louca" (N/A: otro guiño a una de mis series favoritas, si lo averiguáis.. Decídmelo)... no sé lo que significa, pero después de decirlo se empieza a reír...- Draco soltó una sonora carcajada - ... exactamente igual a lo que estás haciendo tú ahora... ¿qué significa?
- Tu nana no tenía demasiado aprecio a tu madre... ¿verdad?
- No... ¿por qué?... ¿qué quiere decir?
- Significa 'tu madre está loca' – Hermione frunció el ceño pero no pudo evitar reír – ahora entiendo la razón por la que no duró demasiado en mi casa... – el platino seguía riendo. Tras un par de minutos de sano ejercicio, ambos se relajaron.
- ¿Qué hay de 'Fluch-Flonching'? – preguntó el Sly mientras se tumbaba en el suelo lateralmente apoyando su cabeza en la mano.
- ¿Quién?
- 'Flin-flunflun'... el chico de Hufflepuff de ayer.
- Finch-Fletchley, Malfoy...
- Eso… ¿qué hay con él?
- ¿A qué te refieres?
- Granger, eres realmente corta... ¿qué si tienes algo con él?
- No – respondió sencillamente la castaña.
- Pero tú le gustas...
- Lo sé, Ginny llevaba varias semanas diciéndomelo, pero yo no quería creerla... hasta ayer.
- ¿Por qué? – Hermione alzó los hombros - ¿no es mutuo?
- Desgraciadamente no.
- ¿Desgraciadamente? – preguntó Draco elevando las cejas.
- Es un gran chico: amable, inteligente, educado... e incluso guapo.
- Pero... – Hermione respiró profundamente.
- Pero no me atrae lo más mínimo como pareja.
- ¿Hermione Granger se siente culpable por no corresponder a un chico? Eso no puede controlarse... hay cosas que no se pueden dominar.
- Supongo que no – tras un instante con la cabeza agachada, la elevó y carraspeó - ...ejem... ¿y qué hay de ti? – Draco la miró dubitativo – sería estúpido preguntarte si sientes algo por alguna de las muchas chicas con las que te he visto estos últimos años, pero... ¿no te cansas de ser una abeja?
- ¿Una abeja?
- Ya sabes... andando de flor en flor – el platino rió e hizo un gesto de indiferencia.
- No tengo nada mejor que hacer.
- Siempre hay algo mejor que hacer.
- No en mi caso... aunque nunca se me ocurriría salir con una Hufflepuff... no como otras.
- Yo nunca he dicho que fuese a salir con un Hufflepuff, además no es nada malo.
- Pero te sientes mal por no corresponder a Finch-Fletchley.
- ¡Enhorabuena!... lo has dicho bien – Draco sonrió - y... volviendo al tema... ¿qué tienen de malo los Hufflepuff?- el chico volvió a hacer un gesto de indiferencia
- Son las sobras.
- ¿Perdona?
- Ya sabes, se supone que los Gryffindor sois valientes, los Ravenclaw inteligentes y trabajadores y que los Slytherin somos los mejores – Hermione bufó – pero los Hufflepuff son los deshechos que nadie quiere.
- Los Hufflepuff son leales y justos.
- La lealtad y la justicia son relativas, Granger, no como el resto de las cualidades que piden las demás casas.
- No planeo empezar una discusión contigo, Malfoy...
- Yo tampoco.
- ...Pero... que quede claro que Justin es un gran chico.
- No lo dudo... – meditó un instante - ¿por qué le llamas por su nombre de pila?
- Por que se llama así – respondió extrañada.
- Si, pero porque le llamas 'Justin'.
- Porque sus padres le pusieron ese nombre cuando nació... ¿a qué viene esa pregunta?
- Sólo me extraña que llaméis por su nombre a los que no son de vuestra casa.
- Eres extremadamente xenófobo, Malfoy.
- Me he expresado mal... no me refería a que fuese explícitamente de vuestra casa, sino al hecho de que no sea una persona allegada y cercana.
- El hecho de llamar a los demás por su nombre de pila hace que la relación se profundice, aunque sea superficialmente.
- Eso es una contradicción, Granger... ¿cómo vas a profundizar en una relación de forma superficial?
- Conoces a alguien, empiezas a hablar con él y llegáis a ese punto de confianza en el cual no es desapropiado el llamaros por el nombre de pila, pero marcando ciertas distancias, las que te permiten mantener tu vida privada lejos de su posible indiscreción. Compañerismo y mera educación.
- ¿Te das cuenta de lo inglés que ha sonado eso? – Hermione rió por el comentario y sintió otro puntito de orgullo, esta vez ajeno. Hubo otro silencio.
- ¿Con cuantas Hufflepuff te has acostado, Malfoy?
- ¿A qué viene eso?
- Acabo de acordarme de lo que has dicho de los de esa casa... ¿no sería contradictorio que pensases eso y que ellas acabasen en tu cama?
- Es diferente.
- ¿Por qué?
- Por que no es lo mismo acostarse con alguna a salir con ellas.
- Ahora que lo pienso... no recuerdo haberte visto con una chica en más de dos ocasiones, exceptuando a Parkinson, por supuesto.
- Tengo éxito entre las féminas – dijo con tono de suficiencia – me sorprende que te des cuenta ahora...- Hermione rodó los ojos.
- Duermo en la misma habitación que dos chicas que se cuelan constantemente por cualquier ser bípedo con algo entre las piernas, Malfoy... era consciente de tu éxito, hay demasiadas chicas con tan poco cerebro en este colegio como ellas. – sentenció la castaña.
- No pienso ofenderme por tu comentario, Granger. A pesar de tu opinión (sincera o no) – la chica alzó una ceja – me conformo con la que el resto de las chicas tiene de mí. Eso hace crecer mi confianza.
- Y tu ego.
- Y mi ego. – confirmó con una sonrisa.
- Aun más... – añadió la joven.
- Hasta el infinito y más allá. – la expresión de Hermione se tornó indescifrable.
- ¿Qué...?
- Pensaba que habrías visto 'Toy Story'.
- Es una película...
- Lo sé.
- Perdón, no me he expresado bien... ¡es una película MUGGLE! – Draco alzó los hombros.
- ¿Y...? – la Gryffindor movía su cabeza, completamente extrañada.
- Esto se escapa a mi comprensión...
- Pues tendremos que dejarlo para otro momento, Granger, son las nueve menos cinco... deberías dirigirte a tu casa si no quieres que te descubran por los pasillos a deshoras. – dijo levantándose y dirigiéndose hacia la puerta – te dejo aquí el libro – añadió colocándolo sobre una mesa cercana al umbral y abriendo la puerta – será mejor que mañana quedemos después del desayuno, así podremos aprovechar la tarde para nuestros quehaceres... ¿a las nueve? – preguntó y sin dar tiempo a replicar dijo: - Perfecto, entonces. Pues nos encontramos aquí... ¡Hasta mañana!
La puerta hizo un ruido sordo al cerrarse, sólo entonces, Hermione se dio cuenta de que tenía la boca y los ojos demasiado abiertos para lo que podía considerarse dentro de los límites de la palabra 'correcto'.
- ¡Este chico es muy raro! – se dijo a ella misma antes de atravesar el umbral.
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Quizás me odiéis cuando leáis lo siguiente, pero tenía este caítulo terminado hace una semana. Las razones por las que no lo he colgado hasta hoy son varias, pero básicamente se centran en lo mismo... mi falta de tiempo a partir de este momento. Esta semana tendré un examen muy importante, el viernes comenzaré un curso que me ocupara todo el fin de semana (y cuando digo todo el fin de semanaes TODO: 12 horas el viernes, 12 el sábado y 6 el domingo). Posterior a eso llega la Semana Santa y me iré a mi pueblo, donde no tengo internet, así que, a no ser que algún alma caritativa (o mis amigas) me dejen robarles su conexión durante un par de horas, no creo que me veáis el pelo en un par de semanas... o tres. Lo siento muchísimo, de verdad, pero recordad que tengo una vida demasiado ajetreada para mi personalidad... (¿eso ha tenido sentido?).
Bueno, sobre el capítulo... ¿qué tal?... creo que jamás volveré a escribir un chap con tanto tiempo de antelación, porque cada vez que pensaba en él me parecía más patético... me han dado ganas de retocarlo unas cuatro veces. En fin, espero vuestra opinión. Como os he dicho, soy muy supersticiosa, así que si queréis tirarme tomates, os dejo... pero que sean blanditos, que si no me hacen pupita N.N.
En fin, hasta aquí el capítulo seis (toc, toc). A partir de este momento, estáis libres de mi paranoica personalidad... ¡Enhorabuena!
"That's all folks"
Gracias por leer y ya sabéis: Submit review--> Go
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Zandra Evans
"Triunfar es ser uno mismo y estar en paz"
