Hello Kittis!

Retraso estrepitoso, lo sé, apechugo con la responsabilidad y os pido mil pendones. Si os pasasteis por mi profile, sabréis las razones. De todas formas, al final del capítulo os comentaré un par de cosillas.

Pero lo primero es lo primero: MIL GRACIAS por el gran apoyo que tuvo el capítulo seis, no sólo habéis llegado a los cien reviews, si no que están sobradamente superados.

Antes de pasar a las contestaciones, una recomendación: si tenéis la posibilidad, os recomiendo que os bajéis la canción "Amsterdam" del grupo Coldplay. Esta será importante hacía el final del capítulo, así que, por favor, si podéis, ponerla cuando os lo indique. Gracias.

Contestaciones (debido a mi falta de tiempo y la cantidad de reviews recibidos, contestaré vía REPLY a las personas que tengan esa opción y aquí responderé a los demás. Espero que no os moleste):

Tifanny: hola! Siento mucho el retraso, pero aquí está. Sobre lo de "ojalá haya besos"... jijiji, todo llega. Muchos besos y gracias.

Hemivir12: aunque a ti tengo opción de responderte por el REPLY, quiero declarar abiertamente que es una INJUSTICIA que tú estés ahora mismo en el parque de atracciones y yo esté de examenes, jeje. El resto te lo digo por el msn. Solo una cosa: GRACIAS por lo que pones en tu rr, me emocioné la primera vez que lo leí y ahora, al volverlo a leer, ha sido igual o mayor. Besos cari.

Eli: wenas! La verdad, no se de cuantos capítulos va a constar la historia, tengo definidos los dos siguientes, pero a partir de ahí será lo que a mi imaginación se le antoje. Si en el capítulo anterior había tensión... en este ni te cuento. Espero que te guste. Gracias.

Joke: a ti tb te voy a poner una cosilla aunque te mande la respuesta vía REPLY... estoy orgullosísima de poder ser la Beta de una autora con tanto talento como tú. Gracias por estar ahí y suerte en tus exémenes. Espero que podamos volver a hablar pronto. Besos

Emperatriz-draconiana: Bueno, este capítulo es un poco más corto que el anterior. Lo cierto es que estoy empezando a pensar que los exámenes están haciendo mella en el correcto uso de mis neuronas, así que, aunque sea más corto, espero que te también te guste. Gracias.

Vierna: tu te apuntas a demasiadas cosas me parece a mi, porque lo de la cita con Alan era privado, jaja. Eres una de las pocas que descubrió lo de las chicas Gilmore ¡hasta me dijiste el capítulo! Me encanta tener cosas y gustos en común con vosotras, me hace parecer menos rara de lo que soy, jeje. Muchas gracias por desearme suerte para los exámenes, aún me falta hacer tres y son los peores, así que la voy a necesitar. Siento el retraso y muchas gracias.

Lily Malfoy: muchas gracias por tu rr y gracias por lo que me dices en él. Espero que te guste este capítulo. Besos.

Mari: Bueno, a decir verdd, no considero este capítulo tan divertido, pero por una buena razón. Léetelo y me dices que opinas¿vale? Gracias por el rr. Besos.

Celestana: sobre los cambios de actitud de Draco, tengo una buena explicación: él es una persona que se mueve por el interés y es capaz de conseguir lo que quiere utilizando todo tipo de armas, pero está llegando un momento en el que sus cambios de comportamiento no se deberán a tal razón, si no al más puro desconcierto. Espero que lo entiendas mejor con este capítulo. Gracias por el rr, besos.

Genesys: necesito tu nombre para profundizar nuestra relación, jaja. Bueno, muchísimas gracias por tu review, me encanta recibir los tuyos porque me parece que tú y yo nos podemos llevar muy bien. Me he retrasado con este chap y lo siento mucho, pero es curioso como las cosas se van complicando a medida que creces y, en muy poco tiempo, todos los posibles planes que tenía para semana santa, verano y el próximo curso, se me han chafado. Espero que disfrutes con este capítulo y muchas gracias. Besos.

AnIss: eres una nueva lectora, pues muchas gracias por elegir mi fic y aún más gracias por escribirme. Realmente me interesa vuestra opinión. Espero que te guste este nuevo chap. Besos.

Tanix: la pregunta que me haces en tu rr va a ser respondida en este capítulo, jijiji. Espero que lo disfrutes. Gracias por tu rr. Pd: tu hermana tiene muy buen gusto.

Amaterasu: sinceramente, me dejaste algo chafada con lo de que veías el capítulo anterior más flojo que el quinto, porque si el anterior te pareció flojo, este ni te cuento. Una sola explicación: exámenes (merman la capacidad de cualquiera). Bueno, sí querida, habrá romance, de hecho, se empieza a perfilar con edding en este capítulo. Ya me dirás lo que opinas. Ahora que tu tienes internet, yo lo quito, si es que no puede ser. Besitos cielo y mil gracias.

Mikitoooo: tardó, lo sé, pero esppero que disfrutes este nuevo capítulo. Gracias por el rr.

Bueno, espero no haberme saltado a nadie a la hora de responder, si es así, os permito darme un piñazo, pero después de los exámenes, que aún me quedan los tres peores y no quiero que dejéis sin las pocas neuronas que me quedan tras la ingesta de alcohol fiestuquero.

- - - - - -

Os dejo con la lectura y nos vemos al final del chap, oka?

Disclaimer: Mi gran Muso Azrael (para más señas, os recomiendo ver "DOGMA"), me recomienda que aquí ponga que nada del mundo de HP me pertenece, pero como a mí no me apetece... lo pongo igual.

Dedicado: A Laura, Victoria, Blanca y Judith, porque en cuanto acabe de escribir esto me voy con ellas a tomar algo, ellas a despejarse de estudiar Materno y yo a despejarme... de ver "Rebelde Way", no es normal que esté tan picada con esa serie, pero qué se puede decir, admiro el carácter de Marizza, quiero un novio con el físico de Pablo, pero con la nariz y la voz de Manu. También dedicado al santo al que haya que poner velas porque necesito aprobar Materno y Anatomía.

Nota: como siempre, diálogos con guión, pensamientos con guión, comillas y cursiva.

Beta-Reader: Hemivir12, yo también quiero estar en el parque de atracciones! (snif, snif)

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

-òó-

Riagus clementae

-()-

Capítulo VII : Sobre críos con padre desconocido, citas indeseadas y descubrimientos.

------

- ¿Qué nos dirías si te contásemos que a una alumna la han hecho un "bombo"?

Dormida, cansada, con dolor de cabeza... pero, sobretodo ENFADADA porque a sus dos estúpidas compañeras de habitación se las había ocurrido despertarla con una información incoherente que a ella no la interesaba para nada y que, además, no comprendía.

- ¡Dejadme en paz! – respondió con un grito ahogado en la almohada, que parecía ser la única que la comprendía.

- Ya sabemos que odias que te despierten... – empezó Parvati.

- ... y que te pones de un humor de perros... – continuó Lavander.

- ...pero creíamos que este notición...

- ... más que nada por tu posición de prefecta...

- ... debías saberlo – concluyeron ambas a una misma voz.

ODIABA que hiciesen eso. Lo de acabarse las frases le daba un mal yuyu tremendo, más aún si hablaban a la vez porque después de que sus cuerdas vocales coincidiesen se ponían a dar saltitos y a demostrarse efusivamente lo geniales y "cool" que eran por ser capaces de hacer a la vez lo que sus dos mononeuronales cerebros pensaban comunicar a un mundo poco prevenido.

Pero esa vez se contuvieron. Por una extraña y rarísima razón (pero RARA¿eh?), decidieron que el mundo no tenía que sufrir sus ataques pijos y que era ella la que debía sucumbir a la mirada fija de esos dos pares de ojos que la escudriñaban.

Estaba cansada¡quería dormir!. Llevaba toda la semana pasándose la noche en la Sala de los Menesteres con Malfoy, porque ambos habían llegado al acuerdo de que cuanto más trabajasen en las prácticas, más pronto conseguirían dominar el tema y, como el fin de semana resultaba demasiado lejano, decidieron utilizar varias horas cada noche para ponerse al día. El resultado: un déficit importantísimo de horas de sueño que pensaba mitigar ese domingo.

Pero claro, sus dos compañeras "del alma" habían decidido venir a interrumpir su plácido descanso para contarle algo que, no sabía porque, pero la estaba empezando a interesar. Quizá porque el hecho de la "contención" en sí de las dos chicas la había dejado perpleja o¿por qué no? que después de compartir cuarto con esos dos seres durante seis años la hubiesen contagiado un poco de curiosidad. Pero solo curiosidad. Ella no era cotilla, nunca lo había sido, de hecho, lo odiaba. Pero eso era grave, y la prueba vino cuando Parvati frunció en ceño ante el gesto de la castaña... ¡Parvati NUNCA fruncía el ceño, según ella, producía arrugas precoces. Se atrevió a preguntar.

- Está bien... ¿qué pasa? – y se arrepintió de inmediato... ambas se dedicaron una sonrisa de triunfo y luego se dirigieron a ella - ¿vais a contármelo o espero al Daily News?

- Es que es MUY FUERTE – dijo en tono "Aquí hay Tomate" – comienza, Lav.

- Vale, Parv - ¿pero podían ser más patéticas? – el caso es que estábamos en el comedor desayunando mientras hablábamos de la clase de pociones... - ¡que se pare la Tierra¡Estaban hablando de algo más trascendental que los productos de cosmética y la moda! - ... de la semana pasada ... – vale... ¡HORROR! No creía que pudiese soportar otra vez aquella pamplina de que parecía que Malfoy y ella estaban conectados "por una fuerza mística" durante la finalización de la poción permutadota. Claro que estaban conectados, pero no por una fuerza, si no por una mierda de planta. El hecho de que ambos consiguiesen "aguantarse" el fin de semana anterior, había favorecido el conseguir la mejor Poción de la clase y obtener un diez en la asignatura (sabía que Snape no se atrevería a ponerle un simple aprobado teniendo que compartir la nota con su querido 'Draquito'). Se reconocía el mérito, en realidad, el de ambos, pero no soportaría otra vez que aquellas huecas volviesen a la carga. Pero no lo hicieron - ... porque Parkinson llevaba un pañuelo al cuello ¡de color naranja!... ¿sabes lo que eso significa?

- ¿Qué le dolía la garganta? – preguntó dubitativa.

- ¡NO! – corearon – significa que...

- ...aparte de tener un pésimo gusto a la hora de combinar prendas... – Hermione rodó los ojos.

- ¡... estaba ocultando algo! Así que nosotras estábamos comentando la posible existencia del supuesto chupetón...

- ...cuando una chica de cuarto de Hufflepuff se acerca a nosotras...

-... nosotras estábamos perplejas... ¡imagínate nuestra cara cuando esa niña viene y se sienta a nuestro lado!

- ... así que tuvimos que hacerla vacío...

- ... pero ella no paraba de mirarnos...

- ...así que yo la enfrenté y la dije: "..."

- No, perdona, la enfrenté yo – cortó Lavander.

- ¿Qué?... Demasiado néctar de naranja, nena, te dije que esa cantidad de azúcar te iba a dañar el cerebro...

- Oye, mona, te recuerdo que tú no querías hablarla porque...

- Pero¿qué dices? Gracias a que YO SÍ quise hablar con ella es que tenemos este chisme...

- ¡Serás falsa! Fui YO quien...

- ¡BASTA! Me importa un pomelo quien descubriese el chisme, lo que quiero saber es su contenido ¡y sin rodeos! – ambas volvieron a sonreírse.

- Bueno, el caso es que aquella niñata al parecer sabía que nosotras somos populares y tal – Hermione chasqueó su lengua – y decidió contarnos a cambio de que la hiciésemos un favor...

- ...ya sabes cómo funciona nuestro sistema de favores... – continuó Lavander. Claro que lo sabía, aquello era como la mafia, si alguna de ellas te hacía un favor, tu tendrías que devolver uno mayor.

- ¿Cuál era el favor?- se atrevió a preguntar.

- Eso ahora no importa...

- ... aunque debería importarla, Parv.

- ... luego, Lav, ahora vayamos al tema. Agarrante al colchón porque te vas a caer del susto – vale, se estaba empezando a preocupar, era impresionante la capacidad que ambas tenían para hacer interesantísimo un triste grano de arena. Y seguro que sería eso, una estupidez de las suyas...- una chica de séptimo está embarazada – o uno de esos rumores falsos que rulan por los corredores... – y está confirmadísimo por el mismo Dumbledore - ... o esas cosas que la gente se inventa para llamar la atención... – que habló incluso de que ella se había hecho un test de embarazo muggle – o que era verdad.

- ¿Qué? – consiguió articular - ¿Quién?

- Lana Swaneth – dijeron a coro, emocionadas.

- No la conozco. – y se desilusionaron al instante.

- ¿Cómo no la vas a conocer? Es una chica morena, de rasgos finos...

- ... es amiga íntima de Moon Forlani... – añadió Lavander como si eso fuese a aclarar las cosas, pero ella alzó los hombros. – no me puedo creer que no conozcas a Forlani, es la chica más popular de Slytherin.

- Creía que la más popular era Parkinson.

- ¿QUÉ? – gritaron a coro – tápate las orejas Lav, no creo que fuese capaz de soportar una realidad así.

- No te preocupes, Parv. – dijo mientras la tranquilizaba – Mione sólo lo ha dicho en broma¿verdad? –añadió mirando acusadoramente a la mencionada, quien asintió dubitativa.- esa estúpida solo tiene cierta relevancia en este colegio por el hecho de juntarse con Malfoy

- Vale, entonces una chica de séptimo de Slytherin, que es una de las más populares del colegio, se ha quedado embarazada.

- Sí, pero aún falta lo mejor...

- ... ¡NO SE SABE QUIÉN ES EL PADRE!

- Pero...¿no lo sabe ella o es que no lo quiere decir?

- En realidad nosotros tenemos una teoría combinada. Creemos que no lo tiene muy claro. Ella es... ¿cómo decirlo?...

- Algo... ligerilla... – ayudó Lavander. Hermione las miró con el ceño fruncido – ya sabes... "Abierta de mente... y cuerpo" – añadió haciendo gestos raros y bufó al ver que la castaña no la comprendía.

- Que se acuesta con todos, Mione. ¿lo entiendes ahora? – ella asintió – Bueno, pues creemos que ella no lo tiene claro y, a la vez, teme decir el nombre del verdadero padre porque se ha pasado por la piedra a chicos con novia...

- ... chicos de cursos inferiores...

- ... de familias ricas...

- ... de familias pobres...

- En resumen, que si sabe quien es el padre, teme decirlo por las consecuencias.

- Exacto – corearon – pero nosotras hemos hecho una lista de los posibles candidatos – continuó Parvati – mira – sacó un laaaaaaaaaaargo pergamino y comenzó a leerlo.

Pues si que había nombres en esa lista. Si de verdad Swaneth se había acostado con todos esos chicos, se extrañaba de que hubiese llegado a séptimo sin embarazos previos.

La sorpresa llegó con el duodécimo nombre: Draco Malfoy. Según las chicas, estaba confirmado que ambos estuvieron juntos el año anterior y, aunque no tenían pruebas, el hecho de que los dos fuesen tan promiscuos las hacía pensar que podían haber repetido en los últimos meses.

Malfoy era promiscuo... ¿de qué se sorprendía? ... ¿acaso pensaba que desde que eran capaces de comunicarse mentalmente no se había vuelto a acostar con nadie? Bueno, si no era así, la verdad es que él tenía una gran capacidad para ocultar esas cosas, pese a tener la mente abierta a la Gryffindor. O quizás es que para el platino significaban tan poco esas chicas que ni siquiera se molestaba en darle importancia. Y, de repente, se sintió mal... ¿por qué él podía pasar por mil camas sin mutar su gesto y ella daba tanta importancia al tema de las relaciones?

- Emhm... Mione... hay algo que no te hemos contado... – interrumpió Parvati los pensamientos de la castaña.

- ... se trata del favor que nos pidió esa niña. – la secundó Lavander.

- Sabemos que te vas a enfadar, pero primero tienes que comprender lo importante que es para nosotras tener este chisme en nuestro poder. – Hermione las miró angustiada... ¿qué se les habría ocurrido a esas dos neuronas? – Verás...

- ¡Venga! Decídmelo ya. – las apremió.

- La niña esa es amiga de la hermana de Hannah Abbott...

- Quien es íntima de...

- Justin – completó Hermione – No, no me lo puedo creer... ¡chicas!

- Lo sentimos, Mione... pero es que no teníamos otra opción.

- ¡Claro que tenías otra opción! Podíais haberla dicho que NO.

- Sabemos que es un favor enorme el que te estamos pidiendo, pero te lo compensaremos...

- Sí, te pondremos monísima para tu cita con Justin. Te arreglaremos el pelo, te maquillaremos, Lavander te prestará su ropa...

- Claro, y... un momento¿cómo que le prestaré mi ropa¡Le prestarás la tuya!

- Mi color de piel es diferente al suyo, los colores que a mi me van a ella no la favorecen.

- Eso es cierto – confirmó Lavander – Bien, te prestaré mi ropa y...

- ¡No! ... no lo habéis entendido, no pienso salir con Justin. Chicas, lleváis toda la semana viendo como pretendo despegarme de él ¿y ahora me venís con esto?

- Hermione, prometemos no volverte a pedir favores nunca jamás de los jamases, pero, por favor, haz esto por nosotras.

- Sólo será un día...

- ¿Un día? ... ¿entero? – ambas asintieron con culpabilidad.

- Pidió un permiso especial a la profesora Sprout y otro a McGonagall para que vayais a Hogsmade.

- Entonces... ¿ya está hecho?... ¿no hay posibilidad de zafarse? – negaron con la cabeza. Hermione se levantó y cogió su ropa para meterse en el baño. Antes de cerrar la puerta de este las dijo – está bien, pero me debéis el favor más grande de vuestra vida.

- Que exagerada – repuso Parvati cuando Hermione hubo cerrado la puerta.

º-º

- - - - -

La noticia corrió como la pólvora. Al día siguiente, Parvati Patil y Lavander Brown, quienes, si supiesen utilizar adecuadamente sus cerebros, obtendrían unas buenísimas notas en sus materias, se dedicaron a extender la información de una manera estratégica (insertar música de planificación militar): comenzaron por las chicas con mayor potencial cotilla del colegio, daban igual sus edades o sus casas, y a continuación se dedicaron a decírselo a las más chivatas. Todo esto guardándose convenientemente las espaldas y añadiendo las típicas palabras de "es un secreto, no se lo cuentes a nadie" que, por supuesto, nadie cumplió. El resultado: el lunes a la hora de la comida todo el mundo sabía que Lana Swaneth estaba embaraza de siete meses de un chico de primero. Vale, esa no era la noticia veraz, pero eso era lo que ocurría con los rumores o ¿es que acaso nunca habéis jugado al "teléfono escacharrado"?

En definitiva (y según las explicaciones posteriores de Lav y Parv), el grupo de Forlani había perdido muchísimos puntos de popularidad y estos habían pasado directamente a ellas, gracias a la ayuda de Hermione, como no se cansaban de repetirla en un intento, en vano, de que ella les perdonase por la consecuencia directa hacia su persona.

Debido a la salida a la luz de la noticia, el colegio decidió endurecer las normas. Los horarios se redujeron y ya no permitían a los alumnos pasear solos (sobretodo si iban en parejas chico- chica) por los corredores si no iban acompañados de alguno de los prefectos de su casa. Únicamente se les permitía estar en la biblioteca o en sus salas comunes en las horas libres y, en vez de recogerse en esta a las horas que determinaban sus edades, se puso una nueva norma debido a la cual TODOS debían estar en sus respectivas salas a las siete en punto y, además, los prefectos debían hacer rondas todas las noches. Uno quedarse en su sala común para controlar el posible flujo hormonal intra-casa y los demás, hacer guardias por el colegio a fin de "pillar" a alguna de las parejitas de casas diferentes.

Según la opinión de sus compañeros, las nuevas normas eran culpa de McGonagall quien, abrumada por la noticia del embarazo, decidió poner en marcha su vena más inquisidora y no ceder ante las opiniones más suaves de Dumbledore que, a pesar de ser el director, no parecía ser capaz de dominar el carácter enfadado de la jefa de Gryffindor.

- Dentro de una semana se habrán olvidado de todo y los horarios volverán a la normalidad, estoy segura. – dijo Parvati.

No las odiaba, de verdad. Pero estaba un poquito enfadada porque por culpa de la estúpida "misión de sus vidas" como ellas se empeñaban en llamarla, Hermione llevaba tres días sin dormir. Decidida a no escuchar más de sus tonterías, cedió a Ron su misión de controlar la estabilidad de la sala común e ir a la biblioteca. No había podido estudiar nada estos días, ni tampoco quedar con Malfoy para practicar, aunque la verdad eso no la preocupaba. No sabía si sería capaz de mirar a los ojos de Draco Malfoy sin dudar sobre su posible paternidad y que él lo notase. La verdad, no quería verle.

Ella tenía inmunidad, podía caminar tranquilamente por los pasillos sin que nadie dudase de su buen nombre. Por ser prefecta, los profesores confiaban en su buen criterio y responsabilidad y no se apresuró para llegar a la biblioteca. En realidad, disfrutó de los vacíos corredores mientras escuchaba la música que llegaba a sus oídos gracias al discman encantado y, cuando llegó a ella, se sorprendió al ver que esta también estaba vacía. Al ser el único lugar común permitido, esperaba que estuviese atestada de gente que hacía de todo menos estudiar y le agradó en sumo grado poder estar en un lugar tan tranquilo.

Se sentó en una de las mesas centrales y sacó las cosas de su mochila para enfrascarse en el apasionante mundo de los hechizos bilaterales. El lunes siguiente tenía que presentar un trabajo sobre ellos y planeaba acabarlo esa misma tarde, pero no pensaba en la llegada de alguien más.

- "Hola" – le dirigió Draco Malfoy mientras se sentaba pesadamente en una de las sillas de una mesa cercana a la de ella.

- "Hola" – murmuró incluso pensando y sin levantar la vista de su pergamino.

- "He venido a traerte el libro. Como no hemos podido quedar esta semana, he pensado que quizás podrías necesitarlo"

- "Gracias. Déjalo donde siempre" – pensó escuetamente e intentando mantener toda su atención en el trabajo.

- "¿Ocurre algo?"

- "No"

- "Granger, no nos conocemos lo suficiente, pero estoy empezando a pensar que nuestras emociones están conectadas o algo por el estilo y es evidente que SÍ te ocurre algo. ¿No has dormido bien?"

- "No he dormido nada, es diferente."

- "¿Tú también tienes que hacer rondas?" – pensó mientras se desperezaba.

- "Todos los prefectos tenemos que hacerlas."

- "Si tus ojeras siguen creciendo, mañana te las pisarás. Mírame a mí, estoy impoluto."

- "Ya, bueno, me imagino que en Slytherin no seréis demasiado partidarios de cumplir la ley¿no?"

- "Si por incumplir la ley te refieres a tomar una poción revitalizante, soy culpable¡que me decapiten!... Estoy cumpliendo con mi deber de prefecto, Granger, lo creas o no" – Hermione bufó – "Oye, he tenido una de las peores semanas de mi vida y eso que sólo estamos a jueves. Así que no me vengas con tus tonterías¿quieres? Yo también estoy cansado y aún así he decidido pasar de un posible descanso para venir a traerte el libro porque creí que podías necesitarlo"

- "Sí, la verdad es que no tiene que ser fácil estar en la lista de candidatos para 'padre del año'¿no?" – le dirigió esta vez enfrentando su mirada y con tono de reproche.

- "¿Quién te lo dijo?"

- "Tengo mis fuentes, Malfoy."

- "Tus fuentes están equivocadas. Ya le he explicado lo mismo a unas 40 personas en las últimas setenta y dos horas, Granger, así que discúlpame si no me apetece darte explicaciones sobre mi vida privada."

- "No las quiero. Sólo quería aclararte que no debes quejarte de la situación porque eres tú el que la ha generado. Fuiste tú el dueño de los espermatozoides, así que..."

- "Te repito que yo no soy el padre" – casi gritó, al menos sus palabras retumbaron en la cabeza castaña. – "Es imposible" – Hermione se jactó.

- "¿Es que eres estéril o qué?"

- "No, idiota, pero Lana y yo no nos juntamos desde hace más de un año." – la Gryffindor desvió la mirada. Estaba relajada y contenta y algo se enorgulleció en su pecho. Un algo ajeno.

- "Si tú no eres el padre... ¿por qué no lo dices?... ¿por qué no desmientes el rumor?" – Draco alzó los hombros.

- "Porque no quiero precipitar los hechos" – Hermione le miró dubitativa, al verla, él bufó – "Mañana, Lana se va a su casa a hablar con sus padres. Les va a contar todo, incluido el nombre del padre."

- "¿Y ...?"

- "Que mañana se va a aclarar todo"

- "Pero para sus padres, no para el colegio"

- "Me da igual lo que piense en colegio. Todos en Slytherin sabemos quién es el padre y eso es lo que importa. Mis padres saben que no soy yo, lo que piensen los demás me da igual. Además... ahora... también lo sabes tú." –Añadió con fingida indiferencia. Hermione fijó sus ojos en los grises.

- "¿Y eso... qué quiere decir?"

- "Que... bueno, ya puedes decírselo a los demás."

- "Yo no soy una buchona, Malfoy. No voy a ir a contarle tus intimidades a los demás, no soy así."

- "Lo sé, por eso te lo he contado" – añadió mientras mantenía su mirada. Hermione frunció el ceño. – "El sábado deberíamos quedar, llevamos bastante retraso con las prácticas"

- "El sábado no puedo" – contestó ella fijando otro punto de visión – "Pero mañana por la noche estoy libre de rondas"

- "Bien, yo cambiaré la mía... ¿dónde siempre hacía las siete?" – Hermione asintió – "Vale, te dejo el libro aquí. Nos vemos mañana".

- Hasta mañana. – murmuró cuando Draco pasó a su lado y a la vez que un escalofrío recorría su espalda.

º-º

- - - - - -

- No puedes presentarte a la cita con Justin con esas pintas, Mione... ¡casi te pisas las ojeras! Y dime... ¿cómo vas a poder bailar con él si te tropiezas constantemente con ellas? – dijo Parvati en tono jocoso.

- ¿Quién dijo algo de bailar? Yo no bailo... ¿por qué hay que bailar?... no bailo... yo no bailo... no... – casi tartamudeaba la castaña.

- ¡Vale! Para con el nerviosismo¿quieres? Hanna me ha dicho que quiere llevarte a Madame Pudipié... ¡Oh, Mione!... ¡Estoy tan contenta por ti! No sabes lo lindo que es ese lugar y allí ponen música romántica, así que seguro que te pedirá que bailes con él... ¿no es bonito? - ¿BONITO?...¡era un espanto! No se imaginaba bailando con Justin, ella no sabía bailar. Sólo había bailado una vez en su vida con un chico (exceptuando, por supuesto, a su padre) y esa vez fue con Víktor Krum, quien la llevaba en todo momento, así que no tuvo que preocuparse por resbalar o cometer un error. Pero Justin no era Viktor, no tenía esa seguridad en sí mismo y ¿por qué no aclararlo? se le podía considerar incluso patoso. Acabarían en el suelo de aquel lugar siendo el centro de atención y de las carcajadas de los que allí estuviesen.

¿Por qué no les habían prohibido la salida? Las normas se habían endurecido para todos... ¿por qué no para ellos también? Lavander la había explicado que el hecho de ser prefecta estaba a su favor y que, incluso McGonagall confiaba plenamente en ellos porque eran muy responsables y buenos alumnos... ¡pero eso NO era justo!

- No te preocupes por lo de no saber bailar, esta noche practicamos durante la sesión de belleza, así que...

- Esta noche no puedo... emhmhm... tengo ronda. – mintió rápidamente.

- Creía que hoy no tenías que hacer de espía.

- No hago de espía, sólo hago guardia y... hoy no me tocaba, pero se lo cambié a un chico de quinto que me lo pidió.

- Vaya, pues tendremos que adelantar la cura de belleza...

- No, chicas, voy a aprovechar la tarde para estudiar.

- ¿Pero qué dices? – se alarmó Parvati – mañana es tu cita con Justin, no tenemos más tiempo.

- Justin me conoce desde hace seis años y dado que él es partícipe de un soborno, no creo que le importe verme con las mismas pintas que llevo siempre.

- Mhmhm, sobre eso... ejem...

- Verás, Mione... Justin no sabe lo del favor. – aclaró Lavander.

- ¿QUÉ?

- Que él cree que vas a salir con él por voluntad propia. La generadora del plan es Abbott, Justin no sabe la verdad.

- ¿Os dais cuenta del daño que le puede hacer esto? Va a ilusionarse sin razón.

- Bueno... de hecho... ilusionado ya está.

- Hasta aquí llegó todo, chicas. Pensaba ayudaros porque sé que estabais muy ilusionadas por la mierda del chisme ese, pero no pienso hacer daño a Justin, no se lo merece.

- Y precisamente por eso tienes que salir con él mañana...

- Imagínate su decepción si ahora le dices que no quieres salir con él.

- ¿No creéis que será peor desilusionarle después? Cuando se dé cuenta de que no me interesa lo más mínimo se caerá de la burbuja en la que le habéis metido.

- Pero quizás eso no ocurra, Mione. Tú misma nos dijiste que te sentías mal por no corresponder a Justin y que era un chico encantador... ¿por qué no pruebas? Quizás mañana descubras algo que no sabías de él y conectéis.

- Venga Hermi, dale una oportunidad. – las condenadas eran tremendamente buenas convenciendo.

- Esta bien, pero nada de besos. – dijo a la defensiva.

- Eso lo dejamos a tu elección – añadió Parvati guiñándola un ojo.

- Dije¡Nada de BESOS! – ambas asintieron cohibidas.

- Esta bien, pero hagamos algo con ese pelo¿vale?

- Mi pelo no se toca – dijo huyendo al baño.

- - - - - -

¡Esas huecas eran unas homicidas! ... Valeeee, su pelo había quedado bastante bien... ¡pero a qué precio! Si habían conseguido domarlo y dejárselo lisito (tras una serie de combates y de "no quiero" que sus cuerdas vocales no dejaban de repetir), era porque le habían arrancado media cabellera, literalmente. Ahora su cepillo del pelo tenía más filamentos pilosos que su propia cabeza, además, esa horrible poción que la habían hecho tomar. No había probado algo tan asqueroso desde la poción multijugos y eso era mucho decir teniendo en cuenta las (gracias a Merlín) contadas ocasiones que su madre decidía cocinar.

Por lo menos se habían contentado con ganar la batalla al pelo de Hermione y habían decidido no llevar a cabo la limpieza de cutis y no sabía cuántos rollos más. Muy convencida, les había dicho que debía adelantar la hora de la ronda y que no podía (pese a su 'profundo pesar') someterse a esa agradable sesión de exorcismo cutáneo. Así que ahí estaba ella, zafándose una vez más de la sala común para dirigirse a su encuentro con Malfoy. Aún era un poco pronto, así que fue ella la que abrió la sala de los menesteres.

Cuando Draco llegó, varios minutos después, se sorprendió al ver a la Gryffindor sentada en uno de los cojines leyendo el libro. Bueno, en realidad esa no era la sorpresa, el noventa y cinco por ciento de las veces que la veía, tenía sus ojos fijados en un tomo parecido. Pero sí que había algo extraño: su pelo. El matojo de hilos castaños había desaparecido para revelar una melena dominada. Sonrió. Pero esa no sería la única cosa rara, al acercarse a ella para soltarla alguno de sus comentarios se dio cuenta de que tenía los ojos cerrados.

Hermione estaba intentando recordar, con el mayor afán posible, la noche del baile de navidad con Víktor. Cada paso que daban, cada giro, cada movimiento. Pero su recuerdo se paró al notar una sensación extraña, una especie de sensación celosa mezclada con la decepción, y no sabía el por qué de ese sentimiento. Entonces abrió los ojos.

- ¡Malfoy!... – dijo tras pegar un pequeño bote - me has asustado.

- Lo siento – respondió él, parecía enfadado, pero ella decidió evitar la posible causa.

- Bueno, ya que estamos todos... – Draco miró a ambos lados de su cabeza -...¿qué miras?

- ¿Están aquí tus amigos invisibles? – dijo en tono jocoso y malhumorado.

- ¿Qué?

- Ya sabes, cuando has dicho 'todos' me imaginaba a un grupo numeroso de gente.

- Con 'todos' me refería a tú y yo.

- 'Tú y yo' no somos 'TODOS', sólo somos dos.

- ¿Pero qué te pasa?

- Nada, no me pasa nada, sólo quería aclararte que 'Tú y yo' somos dos personas y que 'todos' es una generalización, con lo cual no podría aplicarse a ambos.

- Oye, no sé a qué viene esta estupidez, pero...

- No es ninguna estupidez... – y abrió la boca para seguir hablando, pero pareció cambiar de idea y volvió a cerrarla. Miró al suelo. - ... déjalo... hagamos lo que hemos venido a hacer... practiquemos. – Hermione asintió.

Fue la peor quedada que habían tenido desde que empezaron a practicar hacía dos semanas. Ninguno de los dos parecía conseguir concentrarse y, tras tres horas de frustración, decidieron parar.

- Malfoy, no estamos avanzando nada.

- Lo sé – añadió él con resignación.

- ¿Vas a decirme qué te pasa?

- Oye, no soy el único que está teniendo hoy problemas.

- Ya, lo siento, estoy distraída. Tengo muchas cosas en la cabeza.

- Pues debemos de estar avanzando mucho en las prácticas porque yo no capto nada. – Hermione alzó los hombros.

- Es que no es un pensamiento definido, sólo es un... cúmulo de estúpidas ideas y preocupaciones. – doblo sus piernas sobre los muslos y apoyó la cabeza en sus rodillas. Draco rió y ella frunció el ceño.

- Señorita Granger... ¿está usted tratando de seducirme? – la castaña abrió mucho sus ojos.

- Eso es de la película "El Graduado"... y ¿a qué viene lo de que 'pretendo seducirte'?

- Bueno, te has alisado el pelo..., me estás dando una espectacular panorámica de tus piernas. – Hermione se fijó en su postura, era una idiota por haberse puesto así llevando la falda del colegio. Rápidamente, cogió uno de los cojines que tenía a su lado y se tapó las piernas adoptando una nueva posición.

- Tienes unos pensamientos demasiado lascivos... ¿lo sabías?

- ¿Qué esperabas? – dijo con una media sonrisa – soy un hombre.

- Proyecto de hombre, diría yo.

- Ja, Ja, Ja – añadió con sorna - ¿vas a explicarme lo del pelo? – Hermione suspiró.

- Es una larga historia que involucra a mis dos mono neuronales compañeras de habitación.

- Tengo tiempo... y ganas de reírme de las ocurrencias de Patil y Brown.

- No es interesante, lo que sí que me tiene intrigada es tu extraño conocimiento de la cultura del ocio muggle. – Draco alzó los hombros.

- ¿Te refieres a lo de las películas?

- Y la música.

- ¿Qué quieres que te diga, Granger?

- Quiero que me expliques cómo una persona que rechaza tanto todo lo procedente del mundo no mágico tiene ese conocimiento sobre él.

- No es que sepa todo del mundo muggle, Granger, sólo... me interesan algunas cosas.

- ¿Por qué?

- ¿Cómo que por qué? Adoro la cultura de ocio y... tengo que reconocer que no está muy fomentada en el mundo mágico... o, por lo menos, no completa.

- ¿Lo saben tus padres?

- No – respondió rápidamente – quiero decir... amhmhm... bueno...

- Tus padres no lo aceptarían –

- No es eso – dijo molesto – es sólo que... pues...

- No te preocupes, en cierto grado es comprensible. Tu familia odia todo lo procedente del mundo muggle, es normal que tu no te atrevas...

- ¡No me trates de cobarde!

- No digo que seas cobarde, sólo valoro el hecho de que seas capaz de ampliar tus miras, eso es todo.

- Yo no amplio nada, ni cambio mi opinión. – Hermione bajó la mirada y se rascó la cabeza. - ¿vas a explicarme lo del pelo? – añadió para cambiar de tema. Ella se mordió el labio inferior.

- Tengo algo que hacer mañana y... a las chicas se les ocurrió intentar dominar a la fiera.

- No lo consiguieron.

- ¿Por qué... no me queda bien? – preguntó pasando los dedos por su pelo.

- No, el pelo te queda muy bien... con lo de fiera me refería a ti. – Hermione rió y le dio un golpe en el hombro. Draco se hizo el ofendido y se tocó la zona 'supuestamente dolorosa'. Puso cara de "¿qué he hecho yo para merecer esto?" y eso le provocó mas gracia a la castaña. - No es bueno reírse de los demás... ¿lo sabías?

- ¡Ja! Deberías aplicarte el cuento... ¿no crees? – él alzó los hombros.

- Yo no me río de los demás, sólo les comunico graciosamente sus defectos. – Hermione levantó sus cejas, pero mutó su expresión rápidamente.

- ¿Te... reirías de alguien que baila mal o que se cae al suelo mientras baila?

- Por supuesto – contestó rápidamente, pero se arrepintió de inmediato al ver la cara de preocupación de la Gryffindor - ... bueno... ehmhm, claro que no - añadió más serio.

- Claro que lo harías, todo el mundo, en realidad.

- ¿A qué viene esto, Granger? – ella suspiró resignada.

- Mañana tengo que bailar y... no sé hacerlo.

- ¿Cómo que tienes que bailar?... ¿por qué?

- Tengo una cita... con Justin – respondió con monotonía.

- Pensaba que no te interesaba lo más mínimo ese tipo – dijo Draco con un tono de ofuscación en su voz.

- Y no me interesa – repuso Hermione negando con la cabeza.

- Entonces no lo entiendo.

- Es algo que tengo que hacer por Parvati y Lavander, un favor.

- Por eso te has alisado el pelo. – completó el Sly mientras su tono mutaba al de la decepción y Hermione asentía con la cabeza. – Bueno, a favor del buen gusto diré que Finch-Flow es tremendamente patoso.

- Finch-Fletchley, Malfoy... y además eso no me ayuda... ¿a mi favor que dirías?

- Que lleves unos zapatos cómodos – Hermione bufó - ... ¡Y nada de minifaldas! – ella le miró con extrañeza - ... bueno... imagínate que te caes... se te vería todo. – asintió convencida - ...¿Cómo es posible que no sepas bailar?

- Oye, no todos nacemos siendo unos Fred Astaire.

- Has pensado en... – dijo mientras se tocaba la barbilla -... no sé... ¿aprender a bailar?

- Ya... ¿y cuándo? Malfoy, la cita es mañana. - Draco se levantó y suspiró con resignación.

- ¿Es que te lo tienen que dar todo hecho, Granger? Levántate.

- ¿Qué?... ¿Para qué?

- Para que aprendas a bailar.

- ¿Contigo? Prefiero aprender a bailar con Homer Simpson.

- Que respuesta más educada para darle a una persona que está haciendo un esfuerzo sobrehumano para permitirse tener una muerte lenta y dolorosa.

- No ha sido idea mía, Malfoy, así que no te quejes.

- ¿Quieres aprender a bailar o no? – Hermione bajó la cabeza, como meditando una respuesta adecuada. Al instante, la levantó fijando sus ojos en los de él y tomó la pálida mano que el Slytherin la cedía. - ¿Baile rápido o lento? – ella alzó los hombros – Bien, si el tipo el inteligente, aunque sea Hufflepuff – Hermione rodó los ojos – querrá un baile lento y que estéis agarraditos – dijo pronunciando excesivamente la última palabra y haciendo una mueca -... así que coloca tus brazos en mis hombros y yo colocaré los míos...

- ¡Espera!... no debería.. no sé... ¿haber música? – preguntó duditativa.

- Sí, espera que ahora mismo voy a buscar una radio muggle y sintonizamos Kiss FM... ¿te parece? – respondió con sorna.

- Bueno, podríamos salir de la sala de menesteres y pedirla que se convirtiese en algo... donde se escuchase música.

- Un momento, tú tienes el aparatito ese con el que escuchas la música... ¿lo tienes aquí?

- ¿El discman?... ¡Claro!... sí, lo tengo aquí, le haré un hechizo para poner unos altavoces o algo así.

- ¿Sabes alguno?

- Yo sé muchas cosas. – añadió con aire de entendida y una sonrisa en la boca mientras sacaba su discman de la mochila. Con la varita le dio un golpecito a la vez que murmuraba un hechizo.

La música comenzó a sonar y Hermione se giró con un gesto de satisfacción en su cara. Rápidamente, Draco se acercó a ella y colocó sus brazos sobre sus hombros, mientras colocaba los suyos en las caderas de la castaña.

A la vez que la canción "Warning Sign" resonaba en la habitación, Draco llevaba elegantemente a su pareja de baile, la hacía girar sobre sí misma y alrededor de él.

La canción cambió dando lugar a una nueva denominada "Trouble". Esta era más lenta y el platinó se despistó por momentos al escuchar atentamente la letra que acompañaba a la melodía.

"... A spider web and it's me in the middle (Una tela de araña, y yo estoy en el medio)

So I twist and turn (así que me tuerzo y me doblo)

Here am I in my little bubble (aquí estoy yo en mi pequeña burbuja)

Oh, I never meant to do you wrong (yo nunca quise hacerte mal)

Oh, well if I ever caused you trouble (bien si alguna vez te causé problema)

Oh no, I never meant to do you harm (yo nunca quise hacerte daño)

They spun a web for me (ellos tejieron la red para mí)..."

- ¿Estás bien? – preguntó Hermione al notar que él no parecía concentrado.

- Sí – respondió con una sonrisa mientras la canción acababa y él se aliviaba. Sentía una estúpida identificación con la letra.

Una nueva canción comenzó, llamada "Amsterdam" (N/A: si tenéis oportunidad, poned esta canción, además, os voy a poner los momentos exactos en los que quiero que escuchéis a la vez que leéis).

Mientras el piano envolvía la sala con su perfecto sonido, la voz del interprete comenzó su relato.

(Minuto 0:52)

"...And I swerve out of control (Y pierdo el control)

And I swear, I waited and waited (Y juro que espere y espere)

I've got to get out of this hole (Tengo que salir de este agujero)…"

Hermione acercó inconscientemente su cuerpo al del platino guiado por la música que seguía sonando y él la apretó con sus brazos alrededor de su cintura.

( A partir del minuto 2:42)

"...Come on, oh my star is fading (Vamos, mi estrella se va desvaneciendo)

And I see no chance of release (Y no veo ninguna oportunidad de librarme)

And I know I'm dead on the surface (Y sé que en la superficie estoy muerto)

But I am screaming underneath (Pero debajo sigo gritando)…"

La castaña apoyó su cabeza en el hombro del joven, mientras él colocaba la suya sobre el pelo de ella y seguían bailando, al compás de la melodía.

"...And time is on your side, its on your side, now (y el tiempo está de tu lado
Está de tu lado , ahora)

Not pushing you down, and all around (No te empuja una y otra vez)

No it's no cause for concern (No es razón para prerocuparse)…"

Draco hundió su nariz entre los cabellos castaños y aspiró con fuerza.

Hermione sintió esa aspiración y un escalofrío recorrió su columna. Movió su cabeza y fijó sus ojos en los de él.

Su mirada se perdía en esos ojos grises que se movían incesantemente de un ojo al otro, y de ambos, a la boca y, a continuación, ella miró la boca de él, extrañamente apetecible, y de nuevo a sus ojos.

(¡Minuto 3:56!)

Pero él se separó inmediatamente, enfadado por ese momento de debilidad, casi con lágrimas en los ojos y un gesto de profunda insatisfacción.

Ni siquiera enfrentó los ojos miel una sola vez antes de abandonar la sala con un sonoro portazo.

"...Stuck on the end of this ball and chain (Atorado a esta cadena)

And I'm on my way back down again (Y me dirijo hacia abajo otra vez)

Stood on the edge, tied to the noose (Parado en un puente, ahorcado)

Sick to the stomach (Enfermo del estomago)

You can say what you mean (Puedes decir lo que sientes)

But it won't change a thing (Pero no cambiara las cosas)

I'm sick of the secrets (Estoy enfermo de nuestros secretos)

Stood on the edge, tied to the noose (Parado el la orilla , ahorcado)

And you came along and you cut me loose (Tu llegaste y me liberaste)…"

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Soy consciente de que no es el mejor capítulo que he escrito. Es más, este es una especie de capítulo de transición. Pero no me negaréis que la última parte ha sido interesante.

Os he regalado pistas por doquier sobre el don que ambos comparten en este capítulo. Si creéis haberlas captado y queréis comentármelas, sólo tenéis que comunicármelo en un review 0-´

La proximidad del siguiente capítulo dependerá de la posibilidad que tenga de robarle a alguna de mis amigas su conexión a internet porque (lloren conmigo) en verano me quedo sin esta gran fuente de información, música, lectura y pelis que es la red. Espero estar con vosotros lo antes posible. En cuanto acaben mis exámenes y dependiendo de si trabajo al final o no, tendré más tiempo para dedicarme a este fic. Hasta entonces¡disfrutad de vuestra libertad!

"That's all folks"

Gracias por leer y ya sabéis: Submit review--> Go

-ò.ó-

Zandra Evans

"Triunfar es ser uno mismo y estar en paz"