Había muerto una vez, había sido hacía mucho tiempo claro.

Habia muerto cuando Joel perdió a Sarah, habia muerto cuando perdió a su hermano y en su lugar había quedado un hombre frío y letal. Había muerto cuando la muerte se había sentado sobre su mundo transformándolo en algo terrible para lo que no estaba hecho, el no podía aceptar toda esa mierda en la que los demás se habían convertido, no quería ser esa mierda ni revolcarse en ella como Joel lo hacía.

Por eso decidió irse.

O mas bien huyó.

Como los cobardes, mientras los demas dormian y Joel no estaba atento de el, había tomado la salida fácil dejando todo atrás. Temiendo encontrarse con él, porque si hay algo a lo que le teme es a su mirada y no a eso específicamente, no, teme ver como esa mirada ha cambiado.

Teme ver al hombre de pié frente a los cadáveres de los hombres que ha matado sin remordimiento (no le interesan que hubieran sido bandidos, siguen siendo vidas humanas) porque ese hombre no es su hermano, y teme justamente eso, convertirse en una carga para Joel, que lo vea como alguien que no es útil y decida desecharlo porque le recuerda un pasado tan doloroso que no ha sido capaz de regresar a el, pero mas teme que llegue el día en que tenga que detenerlo porque solo existe una manera de hacerlo.

Y el es un cobarde por eso huye.

Por la noche sin mirar atras con la intención de nunca regresar sobre sus pasos.

Navegando sobre la mierda se circunstancias del mundo en que tiene que vivir ahora, perdiendo a cada paso su fe en la humanidad hasta que la encuentra.

Cuando ella patea el lado herido de su pierna y le habla con voz dura y a la vez suave, no quiere ser romántico ni sonar cursi pero el momento en que abrio los ojos y la miro el supo irremediablemente que estaba en el cielo, pensó sonriente que todos esos años de negarse a ser una bestia mas que se hace llamar humano habían valido la pena, porqué ella era la creatura mas hermosa que hubiera visto sobre la tierra, sabe que esta muerto, esos tipejos debieron darle un disparo certero en el pecho y no en la pierna como piensa.

Muchas cosas cambian y cuándo siente el agua fria caer en su rostro y el dolor de su muslo regresa como fuego se da cuenta que esta vivo, pero no solo eso. Ha vuelto a nacer, ahi temblando como un niño mirando el rostro de una mujer hermosa sabe que ha vuelto a nacer y que no pudo ser posible si no murió antes tantas veces.

Y en ese momento de lucidez filosófica pide al cielo que le de a su hermano una nueva concepción