Por favor recuerden: este fic es canon hasta el episodio 04x06 "Glease". (Esto quiere decir que la llamada en Thanksgiving y todo lo del episodio de Navidad NO pasó.)
ADVERTENCIA: Esto NO es canon!Kurt, porque no creo que Kurt actuaría como lo hace en mi historia. Si no les gusta vulnerable!Kurt entonces no lo lean.
ADVERTENCIAS DESGLOSADAS: (en capítulos posteriores) violencia, abuso físico, auto-laceración
Como siempre estoy siendo extra precavida con la clasificación y advertencias. Aquellos que ya conocen mis otras historias deberían saber que no soy de escribir cosas crueles ni gráficas. :)
Trust Is A Flexible Word
Capítulo 2
Blaine estaba sentado en la cafetería, sorbió su casi frio café e intercambiando la mirada de su reloj al exterior de la ventana para escanear los rostros de los peatones.
Había llegado a las tres y media en caso de que Kurt llegase antes. Pero ya eran casi las cuatro y media, y Blaine había perdido la esperanza de que Kurt aún apareciera en absoluto. No estaba molesto con Kurt. Sólo increíblemente triste.
Ni siquiera sabía que estaba esperando. ¿Había esperado realmente que Kurt entrara e inmediatamente se enamorara de él nuevamente? Sí, claro.
Blaine sabía que lo había estropeado; solo que finalmente quería una oportunidad para arreglarlo con Kurt. Incluso si Kurt nunca lo perdonaba ni volvían a ser pareja, Blaine estaba esperando por un lugar como amigo. Había extrañado a Kurt en su vida durante todo el año pasado, y ahora que estaba en New York no quería dejar pasar la oportunidad volver a contactar con Kurt.
Con una última mirada estaba justo a punto de levantarse y dejar el establecimiento cuando la puerta se abrió y un nuevo cliente entró. Blaine cayó de nuevo en su asiento al ver a su ex-novio.
Kurt lucia guapo. Siempre había sido hermoso, pero ahora lucia impactante. Su cabello estaba peinado elaboradamente, un testimonio de devoción al estilo, y lleno de tanto producto que fácilmente hizo frente al fuerte viento que sopla en torno a los altos edificios en las calles de New York. Sus mejillas estaban ruborizadas por la carrera y los ojos muy abiertos mientras miraba los alrededores de la tienda.
Una sonrisa apareció en sus labios cuando por fin vio a Blaine en la mesa junto a la ventana.
Kurt atravesó la tienda con pasos rápidos, nunca apartó los ojos de Blaine, haciendo que Blaine se sintiese extremadamente cohibido de repente. No podía dejar de alzar el brazo y asegurarse de que su gelificado cabello aún estuviera pulcro y en orden.
―Hola ―Kurt saludó alegremente mientras se sentaba frente a él, como si se encontraran en ese lugar todos los días.
Como si no hubiera pasado casi un año desde la última vez que se vieron.
―Lo siento, ¿te hice esperar mucho? ―Kurt dijo, checando su reloj―. No pude salir antes. ¡La oficina es un desastre estos días! ―Kurt blanqueció los ojos y colocó la chaqueta en la silla libre junto a él. Estaba vistiendo un cuello de tortuga azul, destacando el color de sus ojos perfectamente―. Creo que voy por un espresso. Necesito algo fuerte ― Kurt se levantó y fue directo a colocar su orden en el mostrador. Blaine no había dicho ni una palabra hasta ese momento; sólo observó a su ex-novio y resistió la urgencia de abrazarlo, besarlo y agradecerle por ser tan maravilloso, por actuar como si todo fuera normal, cuando no lo era.
Como fuera, Blaine sabía que no podía jugar por mucho esa charada. No podía actuar como si el año pasado no hubiera sucedido. No podía actuar como si fueran sólo antiguos compañeros que resultaban vivir en la misma ciudad ahora.
Kurt regreso con una taza de espresso y una gran galleta de chocolate―. ¿Estaba esperando que compartieras está conmigo? ―rompió la galleta por la mitad y la colocó en una servilleta sobre la mesa hacia Blaine.
―Gracias ―Blaine dijo, aclarándose la voz. Era difícil pensar en algo coherente para decir, cuando las únicas palabras que giraban alrededor de su cabeza eran: Te amo, por favor vuelve conmigo, quiero estar contigo otra vez, por favor, ¿por qué no puedes perdonarme?
―Entonces, ¿qué te gusta de New York hasta el momento? ―Kurt preguntó, mirándolo.
Blaine intentó controlar a su corazón, el cual estaba yendo salvaje en su pecho, pero se las arregló para sonreír―. Es bastante abrumador. Todo es tan grande y ruidoso.
Kurt asintió y masticó su galleta ―. Pronto lo vas a amar ―prometió.
―Sí, Rachel me dijo lo mismo ―Blaine dijo. Quitó la tapa del vaso y sumergió la mitad de la galleta en el café casi frío.
―Deberías pegarte con Rachel ―Kurt le aconsejó―. Ella conoce todos los lugares y fiestas a las que ir. Estoy seguro que ahora podría presentarte a algunas celebridades de Broadway. Es una estrella en NYADA y he escuchado que incluso tiene algunos admiradores de Juilliard.
―¿Qué hay de ti? ―Blaine preguntó―. Creí que Vogue sólo era algo temporal para ti.
―Sí, bueno, Broadway no es para mí ―Kurt sacudió la cabeza―. Sólo era un sueño de infancia. Tengo que ser más realista. La moda es mi mundo ahora.
Blaine estaba desconcertado por esa seca declaración―. ¿Así que en realidad te rendiste con tu sueño? ―preguntó incrédulo―. Pero, Kurt, ¡tú eres increíblemente talentoso! Siempre ame escucharte cantar y verte actuar.
―Eso fue en la preparatoria, Blaine ―Kurt le levantó una ceja crítico―. La vida no es un sueño hecho realidad para todos.
Estuvieron en silencio por un rato, ambos revolviendo su café y comiendo la galleta.
Blaine aclaró su garganta, preparándose para el otro gran tema.
―Rachel me comentó que estás viendo a alguien.
―Uh, si ―Kurt respondió después de sólo unas segundos de vacilación―. Su nombre es Andrew. Es un verdadero Príncipe Encantador, siempre abriéndome la puerta, diciéndome que soy hermoso al menos diez veces al día, ya sabes, cosas de ese tipo.
Kurt se encogió de hombros como si no fuera gran cosa.
―Estoy feliz por ti ―Blaine dijo, sincero aunque con el corazón dolido porque aun quería ser el que hiciera a Kurt feliz. Lo extraño es que Kurt no parecía ser realmente feliz; al menos el brillo en sus ojos no estaba. Blaine pensó que esto era probablemente debido a que su presencia estaba provocando malos recuerdos―. ¿Entonces, hace cuánto que están saliendo? ―Blaine no pudo evitar preguntar, a pesar de que ya sabía la respuesta por Rachel.
―Por casi tres meses ya ― Kurt levantó el vaso de café a sus labios ―. ¿Qué hay de ti? ¿Estás viendo a alguien?
Blaine negó con la cabeza―. No, no desde... ―Blaine aclaró su garganta otra vez―. No, no he estado con nadie.
Kurt no dijo ni una palabra en respuesta. Solamente miró a la ventana como si le interesara ver a las personas que pasaban por ahí.
―Entonces, este Andrew ―Blaine retomó la conversación y ni siquiera sabía por qué se estaba torturando con eso ―. Escuché que es un sueño hecho realidad, en todas las formas posibles.
Sabía que no debió decir algo así, en tan sugestivo tono. De hecho solo estaba haciendo eco de Rachel porque sus palabras aún le escocían. Como fuera, se dio cuenta de su error cuando Kurt se volvió para mirarlo con los ojos abiertos.
―¿Qué estás insinuando? ―Kurt demandó.
―Yo... uhm... ― Blaine tartamudeó, sabiendo que se había excedido y ya posiblemente arruinado sus posibilidades por hablarle así a Kurt.
―¿Te dije que solo llevó con Andrew tres meses y crees que ya dormí con él? ― Kurt le siseó a través la mesa, manteniendo la voz baja para no llamar la atención hacia ellos.
Blaine se sorprendió por la obvia mortificación de Kurt.
―Sólo lo asumí... quiero decir... ¡Rachel me dijo que ya te mudaste con él! ―Blaine argumento en su defensa.
―¡No soy el fácil en esta mesa! ―Kurt le disparó y sus palabras dieron en el blanco.
El rostro de Blaine se desencajó.
Ahí estaba, todo el dolor, furia y decepción, fresca y viva como si solo hubiese sido ayer. Todos sus problemas no resueltos y profundamente enterrados formaba burbujas en la superficie como si nunca se hubieran ahogado.
Blaine asintió lentamente; era un gesto de melancolía y una súplica de perdón. «Tienes razón, soy quién engañó, soy él que rompió todo lo que solíamos tener en pedazos».
Si, quizá se merecía eso. Pero aun así, dolía.
―Lo siento ―Kurt instantáneamente buscó y tomó la mano de Blaine sobre la mesa, su voz áspera ahora se volvió suave y arrepentida―. No quería decirlo así, Blaine. Lo siento de verdad.
Blaine bajó la mirada a la mano de Kurt sobre la suya. Sin ese gesto Blaine se hubiera echado a correr. Pero ahí estaba, la mano de Kurt apretando la suya en consuelo como varias ocasiones en el pasado, en otra vida. Blaine quería quedarse sentado en esa mesa por siempre, con el toque de Kurt sobre su mano. Quería que Kurt le gritara, lo insultara, cualquier cosa menos el silencio del año pasado.
―Sólo me molesta que pienses que tengo sexo con alguien que apenas conozco ―Kurt continuó, retirando su mano de la de Blaine.
Blaine mordió su labio inferior, aun digiriendo el insulto y la rápida, pero sincera, disculpa―. ¿Por qué vives con él si dices que no lo conoces bien?
―Me mudé con él para ahorrar dinero ―Kurt respondió la cuestión de manera natural ―. Además, su apartamento está más cerca de mi trabajo, así que ahorro mucho tiempo también. Lamentó que Rachel haya tenido que buscar otro inquilino, pero tenía que ser práctico. Aparte, no creo que mis razones sean tu asunto.
―Lo siento, es sólo que parece extraño, eso es todo ―Blaine trató de componer―. Pero me alegra que no hayas... quiero decir... solo me alegra que él no intente nada contigo... ―Blaine dejó que su voz se desvaneciera torpemente. Eso no salió muy bien―, quiero decir, me alivia saber que no estés haciéndoselo fácil... ―Blaine se estremeció al oír sus propias palabras y quiso cortarse la lengua―. Ya sabes, no deberías lanzártele... o cualquier persona...
―Lo que haga o no con Andrew o cualquiera no es asunto tuyo ―Kurt lo interrumpió con una mirada severa en su rostro.
―Por supuesto que no ―Blaine tartamudeó―. Sólo estaba diciendo que…
―Esto fue una mala idea ―Kurt dijo, levantándose de la silla y recogiendo sus cosas―. No creo que debamos vernos otra vez.
―No, Kurt, ¡espera! ―Blaine suplicó―. Por favor, quédate. Sólo un minuto más.
Lenta, muy lentamente Kurt se sentó nuevamente, su rostro era una máscara de piedra.
―Kurt, hemos sido mejores amigos... y novios ―Blaine dijo, casi odiando sus propias palabras―. Te extraño.
Blaine tragó saliva. Intentó saber lo que Kurt pensaba pero su ex se negó a hacer contacto visual, manteniendo firme su cara inexpresiva.
―Por favor dame otra oportunidad para conocerte de nuevo, ser amigos otra vez.
Kurt no respondió nada, pero tampoco se fue.
Durante un buen rato, ambos quedaron sentados allí en un silencioso lamento, aferrándose a sus vasos de café.
Finalmente, Blaine captó la mirada de Kurt y la mantuvo. Siempre habían tenido una buena comunicación no verbal. La mirada de Kurt le decía que las cosas nunca podrían ser iguales –pero aun había el brillo de algo más. ¿Era ese el deseo de que pudieran ser algo otra vez? Blaine mantuvo esa esperanza e intentó decirle a Kurt que él estaba deseando lo mismo.
Tenía que haber oportunidad de algo si no, ¿por qué Kurt le había llamado anoche? ¿Por qué estuvo de acuerdo en encontrarse? Blaine esperaba que todo eso significara que al menos una parte de Kurt quería que tuvieran algo de nuevo, amistad por lo menos.
―¿No hace demasiado calor como para llevar cuello de tortuga? ―Blaine preguntó después que el silencio se volvió demasiado pronunciado.
Las manos de Kurt volaron para frotar la tela azul que cubría su cuello―. Ya sabes cómo es el amor naciente ―Kurt lo despistó con una sonrisa avergonzada. Inmediatamente Blaine recordó todos los chupones que había dejado en el exquisito cuello de Kurt hace mucho tiempo. Le dolió saber que alguien más lo estaba besando ahora.
El teléfono de Kurt sonó.
Se encontraba en la mesa y Kurt lo estaba mirando con el ceño fruncido; no se veía muy feliz sobre lo que decía el identificador. Probablemente trabajo. Por un segundo Blaine pensó que no iba a responder la llamada. Pero entonces Kurt se mordió el labio inferior, tomó el teléfono y fingió una sonrisa.
―Hola Drewsy.
Drewsy. Blaine estremeció ante aquel sobrenombre. Podía oír la fuerte voz del novio de Kurt procedente del teléfono y se sorprendió por su gran intensidad.
―¿Que te dilató en responder?
―Te lo dije, aún estoy en el trabajo ―Kurt respondió en voz baja―. Estoy en una reunión. Te llamo tan pronto como salga.
Blaine frunció el ceño. Nunca había visto a Kurt mentir antes. Especialmente no a su novio.
―¡Date prisa! He cambiado de planes para esta noche.
―¿Cambiaste los planes? Sabes que odio cuando haces eso.
―Sólo confía en mí. ¡Te quiero, cariño!
―También te quiero ―Kurt susurró, pero sonaba apagado. Terminó la llamada y puso el teléfono en la mesa.
Blaine inclinó la cabeza inquisitivamente―. ¿Le dijiste que estabas en el trabajo?
Kurt suspiró―. No sabe que me estoy viendo contigo.
―¿Por qué no le dijiste?
―Porque se volvería loco si supiera que me veo con mi ex ―Kurt dijo esto como si fuera obvio―. Es muy posesivo.
Blaine frunció sus cejas―. Debería confiar en ti.
―Sí, bueno, confianza es una palabra flexible estos días ― Kurt respondió secamente con un gesto desdeñoso de la mano.
Instantáneamente Blaine sintió culpa. Fue un golpe bajo, pero Blaine sabía que se lo merecía. Sólo odiaba pensar que Kurt no podía confiar en nadie más por su estúpido error.
―¿Lo amas? ―Blaine se arrepintió tan pronto como la pregunta dejó su boca. Aun así se anticipaba y temía la respuesta.
Le tomó a Kurt un momento para responder.
―El amor no es lo que solía ser tampoco.
Su voz estaba cansada y desilusionada.
Blaine odiaba ver a Kurt así.
―Lo siento ―dijo en voz baja, inclinándose hacia Kurt para asegurarse que escuchó lo mucho que significaban sus palabras―. Lamento haber destruido lo que teníamos.
Kurt puso una sonrisa indulgente―. El amor de preparatoria está condenado a romperse. Desde el comienzo no fue más que una dulce, dulce fantasía.
―No, no lo fue ―Blaine respondió con una determinada contundencia en su voz para subrayar sus palabras ―. Fue real, Kurt. Aún lo es para mí.
Kurt frunció el ceño y lo miró con ojos compasivos―. No viniste a New York por mí, ¿verdad? Porque eso hubiera sido un error.
―Sólo quiero que seamos amigos otra vez, Kurt. Amigos cercanos.
Una sonrisa curvó los labios de Kurt―. No has cambiado nada, Blaine Silbador.
Por un momento Blaine se perdió en los ojos de Kurt y todo entre ellos se sintió como solía ser. Blaine sintió el corazón rebosante de amor contenido por Kurt, y sabía que Kurt podía verlo también.
Entonces, como si alguien hubiera bloqueado el sol, una sombra cubrió el rostro de Kurt―. Me tengo que ir.
En un acto reflejo Blaine extendió la mano y agarró del brazo de Kurt para que no se fuera.
―¡Ouch!
Blaine se sorprendió al ver la mueca de dolor de Kurt ante su toque ―. ¿Qué es esto? ― Blaine preguntó con preocupación porque no se había tomado el brazo de Kurt tan fuerte.
―Nada, sólo… me golpee contra la puerta hoy y mi brazo sigue doliendo. Estúpido de mi ― Kurt rodó los ojos con una pequeña risita.
―Lo siento.
―No, está bien.
―¿Cuándo te veré de nuevo? ―Blaine no quería sonar tan desesperado, sólo que no podía controlar su voz.
Kurt vaciló, pero luego sus ojos se suavizaron―. Te llamare.
Por el tono de voz de su ex, Blaine supo que no era una mentira.
Observó a Kurt salir de la tienda.
Kurt no miró a tras ni una vez.
Blaine se tomó un momento para permitirse sentir alivio. Kurt no había dormido con ese chico. Aún. No es que importara si lo hizo. Pero le daba esperanza a Blaine.
Kurt no ama a ese chico, Kurt no lo ama, no ama a ese estúpido tipo Andrew.
Blaine repitió esas palabras una y otra vez en su cabeza, vertiginoso de esperanza y alegría. Sabía que no debería estar tan feliz por eso. Debería desear que Kurt amara otra vez. Lo hacía. Sólo que esperaba ser el afortunado chico del que Kurt se enamorara de nuevo.
Una segunda oportunidad. Era todo lo que pedía.
Todavía, las palabras de Kurt resonaron en su cabeza todo el día.
Confianza es una palabra flexible estos días.
El amor no es lo que solía ser tampoco.
Pasaba la media noche de ese día, y Blaine ya estaba recostado en la cama cuando su teléfono sonó.
―Apaga esa cosa ―su malhumorado compañero se quejó desde el otro lado de la oscura habitación.
Blaine giró para tomar su teléfono del buró, preguntándose quién podría llamarlo tan tarde.
Era Kurt.
El corazón de Blaine dio un vuelco. No había esperado que Kurt llamara tan pronto. Eso podía ser una mala señal.
―Hola ―Blaine respondió la llamada en voz baja para no molestar a su compañero.
―Hola ―Kurt dijo―. Siento llamar tan tarde.
―Está bien ―Blaine le aseguró, su corazón latía en su pecho, temiendo la razón de esa llamada.
―Espero no haberte levantado.
―No, no podía dormir de todos modos ―Blaine respondió honestamente.
―Yo tampoco ―Kurt respondió, sonando triste y cansado.
―ESTABA DORMIDO, ¡IMBÉCIL! ―el compañero de Blaine dijo y demostró su desagrado al cubrir su cabeza con una almohada. Blaine no le prestó ninguna atención
―Así que, ¿qué pasó? ― Blaine se encogió ante sus propias palabras estúpidas. ¿Qué pasó? Casi sonó como Finn.
―Sólo quería disculparme otra vez ―Kurt dijo en voz baja, casi inaudible.
―¿Disculparte? ―Blaine repitió, inseguro de haber entendido―. ¿Por qué?
―Ya sabes ―Kurt murmuró―. Por lo que te llamé hoy. Sabes que no lo dije en serio, ¿verdad? Sólo tenía miedo que pensaras de esa forma sobre mí.
Blaine se recostó en la almohada, con una mano en el pecho ―. Nunca habría pensado eso de ti, Kurt ―le aseguró―. Lamento haber asumido que ya dormiste con él. Sé que no es mi asunto y de verdad lo siento.
―Escucha ―Kurt continuó en voz baja―. Es muy difícil para mí, de acuerdo, verte otra vez. Dame algo de tiempo, ¿está bien? Desearía que fuera tan fácil ser amigos otra vez, pero no es así.
Blaine tragó saliva―. Entiendo.
―No, no es así ―Kurt dijo, sonando cansado―. Ni siquiera estoy seguro de entenderlo yo mismo. Todo es muy complicado, y sé que algún día deberíamos hablar, pero no tan pronto, por favor. No siento que pueda hablar de todo, aun no.
Blaine asintió lentamente para sí mismo y pasó una mano sobre sus ojos para mantener la compostura―. Sólo dime una cosa, Kurt, por favor.
―¿Qué? ―la voz de Kurt sonó cautelosa.
―¿No me extrañaste en absoluto?
Kurt dejó escapar una pequeña risa―. Como si no conocieras esa respuesta ―dijo con un suspiro.
―¿CARIÑO?
Blaine oyó una voz de hombre llamando desde detrás de Kurt.
―¿Quién está al teléfono?
―Es Rachel ―Kurt respondió con voz normal, cubriendo el teléfono con su mano.
―Dile que vas a dormir y luego vuelve a la cama ―la voz –que aparentemente pertenecía al novio de Kurt, Andrew– le dijo―. Algunos tenemos que levantarnos temprano, ¡Jesús!
―No fue mi intención despertarte ―Kurt dijo.
―¿Crees que no notó cuando sales de la cama? ―la voz fue más cercana ahora. Blaine supuso que Andrew estaba junto a Kurt ahora―. Extraño tu calor, cariño.
―Sólo dame un minuto.
―¿Se encuentra bien?
―Sí, está bien.
―Entonces cuelga ―el novio de Kurt dijo y gritó al teléfono―. ¡Buenas noches, Rachel!
―Me tengo que ir ―Kurt habló al teléfono otra vez―. Buenas noches.
―Buenas noche ―Blaine respondió en un susurro antes de que Kurt colgara el teléfono.
―¡BUENAS NOCHES MALDITA SEA! ―su compañero gritó, arropándose por debajo de las mantas.
Blaine no pudo conciliar el sueño después de esa llamada. Su mente estaba ocupada con imágenes de Kurt volviendo a meterse en la cama con ese tipo. Blaine se preguntaba cómo lucia Andrew, cómo era y cómo le hizo para hacer que Kurt se enamorara de él.
Incluso si no era amor, tenía que haber algo. Algo que Kurt encontró atractivo.
¡Gracias por leer!
¡Y gracias por todos sus favorites, follows y sus comentarios! :)
Aclaro que la historia original ya está terminada, consta de 21 capítulos. Y les recuerdo agradecer a la autora, yo le estaré traduciendo sus comentarios para que ella sepa lo que piensan de su historia.
Al igual que la autora:
Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.
Como siempre cualquier error, favor de decírmelo.
