Les pido encarecidamente que lean la siguiente nota de la autora, es MUY IMPORTANTE:


¡Hola mis queridos lectores y seguidores! Muchas gracias por su apoyo y paciencia con mi lenta escritura. Los quiero tanto a todos. ¡No puedo creer que esta historia tenga ya 78 comentarios! ¡No esperaba esta clase de respuesta! ¡Muchísimas gracias! :)

Soy consciente de que una historia sobre cómo lidiar con el engaño no es fácil de leer, especialmente para quienes han sido engañados, tristemente eso me incluye.

Algunos de ustedes han estado hacienda preguntas y/o escrito algunos comentarios. Quiero responderles, porque este es un tema muy serio.

1. ¿Esta es la clase historia donde Kurt está en una relación abusiva para que Blaine pueda ser un héroe?

No, no lo es. No va a haber héroe en esta historia excepto por Kurt mismo. En historias sobre abuso y violencia nunca hay un héroe, excepto por la persona que es capaz de escapar de esa situación.

2. El verdadero amor debería enfrentar los errores, distracciones y volver juntos. Al menos es lo que debería pasar en las historias de Klaine.

Klaine volverá a estar junto. Creo que Kurt y Blaine necesitan salvarse el uno al otro – y Kurt necesita salvarse a si mimo, Blaine no puede hacerlo por él, sólo puede apoyarlo.

3. Por favor no sean de esos Klainers que culpa a las víctimas.

Entiendo que este es un tema muy sensible y hay muchas formas de lidiar con el engaño y de pensar acerca de la infidelidad y los infieles. No hay absolutamente correcto ni incorrecto. Pero esta historia no es sobre por qué Blaine engañó. Para que conste, odio que Ryan Murphy convirtiera a Blaine en un infiel, porque siento que es OoC para él. Pero, como es canon ahora, estuve inspirada para escribir un pequeño fic sobre Kurt siendo engañado y como equivocadamente lo maneja.

Estoy de acuerdo con que técnicamente Kurt no hizo nada mal y fueron principalmente las propias inseguridades de Blaine lo que lo convirtieron en un infiel. Pero no quiero culpar a ninguno de los chicos individualmente. Esta historia es acerca de cómo el que ha sido engañado se siente culpable y se culpa a sí mismo. Aunque Kurt no tiene la culpa del engaño de Blaine, él siente que sí. Creo que eso es una gran diferencia.

Mi principal motivación para escribir esto es averiguar que le pasaría a Kurt si fuera una persona más vulnerable e insegura. El Kurt en esta historia no es la idea que tengo del Kurt en el programa (o en mis otros fics para el caso). Creo que canon!Kurt es una persona mucho más fuerte y confidente que la que muestro en esta historia.


Este fanfiction es más o menos el resultado de mi intento para procesar mi propio rompimiento. Este es mi sentir personal envuelto en una historia Klaine. Así que la forma en que Kurt piensa de sí mismo y la manera en que se culpa por los fallos de su relación es mayormente mi propio sentir. Disculpen eso. Pero no se preocupen por mí, no estoy en un relación abusiva y no me lastimo a mí misma. Escribir es mi manera de lidiar con las cosas. ;)

Nuevamente, esta historia no es una declaración o una opinión sobre lo que debería pasar en el canon o como veo a Kurt.

Además, gracias a aquellos que les gusta Chandler en esta historia. No estaba segura si quería que tuviera una pequeña participación en esta historia, pero entonces él prácticamente se escribió solo. ¡Un encantado de nerd tan lindo! :)

Advertencia desglosada: depresión, autolesiones, violencia, palabrotas.

Este es POV Kurt.


Capítulo 12

―¿Estás bien, Blaine?

Kurt se agachó al lado de su ex. Se sentía mareado, y no sólo por el impresionante nivel de alcohol en su sangre, sino de ver a Blaine en el suelo así.

Desesperadamente juntando en la chaqueta de Blaine, Kurt se sintió catapultado al pasado.

Era la batalla Bad con los Warblers de nuevo. Golpeado por el granizado con la sal de roca o golpeado por un idiota, ¿qué diferencia hacía? Blaine estaba herido y había sido la culpa de Kurt en ese entonces, era su culpa otra vez esta noche.

Si Kurt no hubiera sido hostil y malicioso con Sebastian desde el primer momento, el muchacho de Dalton nunca se habría sentido animado a actuar así por sí mismo. Debió haber mostrado algo de confianza en su relación con Blaine. En su lugar, había escrito las palabras "Por favor no te lleves a mi novio" en toda su cara en cualquier momento que Sebastian había estado cerca, y el presumido hijo de puta se había aprovechado de la inseguridad de Kurt.

Si no fuera por la forma en que Kurt había hablado de su ex, Andrew no habría arremetido contra Blaine. Si nunca hubiera mencionado a Blaine, Andrew ni siquiera sabría que Blaine era su ex-novio infiel. Pero Kurt no habías sido capaz de mantener su boca cerrada, debido a otra noche de copas y sintiéndose miserable y con el corazón roto. Se arrepentía de decirle a Andrew todo lo que le había dicho sobre Blaine. Se arrepentía de hablar sobre Blaine, y hablar de él y soñarlo y sin dejar de llorar sobre él.

―No vayas con él, Kurt ―Blaine estaba diciendo, agarrando la mano de Kurt―. ¡No vayas!

Por un segundo Kurt estuvo tentado. Quería rendirse. Quería cuidar de Blaine. Quería abrazarlo toda la noche y calmarlo y ahuyentar sus temores con besos. Quería creer que podían ser algo nuevamente y que el pasado no importaba.

Pero lo hacía. Importaba. Si no importaba, entonces ¿por qué aun dolía tanto? Un dolor que era imposible de ignorar.

―Kurt, te lo suplico, no vayas con él.

Oyó la súplica de Blaine, pero que en realidad no registraba las palabras. La mente de Kurt estaba ocupada con un pensamiento único. Andrew pagaría por esto. Kurt no lo dejaría escapar como solía dejar a Sebastián hacerlo.

En ese entonces, en el instituto, Kurt había despreciado la violencia. Incluso recordaba haber hablado con Santana sobre cuanto quería golpear a Sebastian, pero simplemente no podía aprobar el ojo por ojo. Literalmente.

La manera en que hoy Kurt manejó las cosas fue un poco diferente.

La violencia no era más que una salida para la frustración acumulada. Había que sacarlo de alguna manera, ¿verdad?

Blaine movió su mandíbula en torno, verificando el daño. Kurt lo vio y resistió el impulso de acunar el rostro de Blaine y acariciar un dedo a través de la inflamación en su barbilla.

En cambio Kurt hizo una comprobación rápida para asegurarse de que Blaine estaba bien. Empujando y golpeando en la cara, sí, pero no gravemente hiriendo o dañando. Ninguna necesidad de una visita al hospital.

Pero no podía dejar a Blaine solo, tampoco.

―Oigan chicos, ¿hay algo que pueda hacer?

Gracias al cielo, Chandler estaba ahí. Si todavía había alguna bondad en el mundo, ese era Chandler Kiel personificado. Era como un perro feliz, desgarradoramente ingenuo a veces, pero siempre la persona adecuada para animarte. Siempre en primera línea para hacerle un favor a un amigo. Haría cualquier cosa que Kurt le pidiera. Kurt sabía que podía confiar en que Chandler cuidaría de Blaine.

Gracioso, esto de la confianza. Es muy fácil con algunas personas. Personas puras de corazón, con mente abierta que eran demasiado buenas para su propio bien a veces. Kurt aun no entendía que hacía a Chandler volver a Babylon cada noche de viernes. Pero estaba agradecido de que lo hiciera, porque en un momento hablar con Chandler se había convertido en la única cosa Kurt había esperado toda la semana. Incluso si estaba basado en las mentiras de Kurt.

A veces sólo necesitas un amigo de buen corazón que pase por alto tu mierda y sea un apoyo para ti sin importar nada.

El agarre de la mano de Blaine se apretó alrededor de los dedos fríos de Kurt. Kurt miró a su ex y se encontró cayendo en la profundidad de esos tristes ojos pardos. Blaine tenía miedo de la situación, y ver esto rompía el corazón de Kurt. Blaine ya había lidiado con suficiente mierda violenta en su vida – el baile a Sadie Hawkins, el ataque granizado de los Silbadores. No necesitaba un ataque de celos que añadir a su lista.

Kurt se las arregló para sonreír débilmente, diciendo con los ojos, No tengas miedo, cariño. No hay porque tener miedo. Estarás bien.

Blaine negó un poco con la cabeza; no, no lo creía.

―Te llamaré mañana ―prometió. Era todo lo que Kurt podía darle ahora. La promesa de una llamada. La posibilidad de estar en contacto, aunque sabía que estaba probablemente mal y no debería quererlo tanto. Pero aún quería a Blaine en su vida, por doloroso que fuera. Tal vez algún día aprendería finalmente a lidiar con el dolor o a vivir con él.

Hasta entonces había desarrollado su propia manera de liberar algo de eso.

Suavemente Kurt sacó su mano del agarre firme de Blaine y se puso de pie. Dejar a Blaine como estaba era más difícil de lo que pensaba, pero había suficiente ira en su sangre para alimentar su sistema. Se aseguraría de que Andrew no pusiera una mano en Blaine de nuevo.


Kurt se metió al taxi y cerró la puerta con un golpe que hizo que el conductor levantara la vista con el ceño fruncido.

―¡Vamos! ―Andrew instruyó al chofer y se echó hacia atrás cuando el coche arrancó hacia la calle.

Kurt apretó los puños para evitar que sus manos temblaran mientras miraba hacia las luces de neón de la ciudad, tratando de mantener sus ojos enfocados a pesar de estar perdido.

La culpa y la preocupación se apoderaron de él. ¿Y si Blaine no está bien? Podía tener algún tipo de conmoción cerebral. Podría estar en shock. Podría tener heridas internas. Kurt se reprendió a sí mismo por no llevar a Blaine a un hospital para hacer que lo revisaran.

Kurt sacó su teléfono para escribir un mensaje a Rachel, pero sus dedos estaban temblando tan fuerte que no podía escribir. Puso el teléfono de vuelta en su bolsillo y juntó las manos sobre su regazo, porque no quería que Andrew lo viera temblar. Contactaría a Rachel más tarde. Si Blaine no estaba bien Chandler llamaría a una ambulancia, y Rachel velaría por Blaine como una mamá gallina. Ella se daría cuenta si Blaine estaba herido de gravedad.

―Oh, chico, vas a tener un infierno de resaca mañana ―Andrew predijo con una risita baja.

Kurt levantó la mano, sin mirar a su novio―. ¡No me hables! ―Kurt dijo con los dientes apretados.

―¿Qué? ―Andrew preguntó, divertido―. ¿Estoy en problemas?

―Sólo espera que lleguemos a casa ―Kurt amenazó.

Andrew se rió entre dientes―. Vamos, ¿cuál es tu problema? ¿Estás muy enojado porque me empujé a tu ex por ahí un poco?

―Sí, eso es exactamente lo que me pasa ―Kurt siseó―. ¡Tengo un maldito dolor de cabeza y no me estás haciendo mejorar nada por golpear a mis amigos!

―¿Amigos? ―Andrew resopló una risa―. ¿Realmente estás llamando a ese enano infiel un amigo tuyo?

―¡Mi historia con él no es de tu incumbencia!

―Lo es ―Andrew respondió, pasándose una mano por el pelo―, porque desde que tu puto ex está en la ciudad está actuando todo loco.

Kurt se cruzó de brazos―. ¡Todavía no hay razón para que le pegues!

―Él me molestó ―Andrew se encogió de hombros―. Te hizo llorar.

―Lloro cuando quiero llorar ―Kurt declaró―. ¡No necesito que tu o Blaine lo hagan!

―Bien, porque él no vale ni una de tus lágrimas.

―No estaba llorando por él ―Kurt negó con una risita carente de humor.

―Entonces ¿sobre qué fue lo que lloraste esta noche? ―Andrew preguntó con aire de suficiencia―. Te lo estoy diciendo, no es fácil conciliar el sueño al lado de alguien que respira por la boca porque su nariz está tapada.

―¡Muérdeme! ―Kurt gritó y lanzó una mirada a el conductor, que tenía una cara seria. Seguramente no fueron la primera pareja peleando en ese taxi.


Kurt apenas contuvo su rabia en la camino. Observó a Andrew dar la propina al conductor y se adelantó para el edificio de apartamentos.

Una vez que estuvieron dentro del apartamento, Kurt saltó. Cerró la puerta y cogió lo primero que encontró – una ridícula estatua de un pene de bronce que lo había molestado desde que se mudó – y la lanzó contra la pared.

―¡Oye! ―Andrew gritó―. ¿Estás loco? Eso fue caro.

―¿Te burlas de mí? Es un pedazo de basura ―Kurt respondió con un gruñido―. ¡Igual que tú!

―¡No entiendo por qué estás enojado conmigo! ―Andrew gruñó y fue a recoger la estatua―.Yo soy quien ganó el derecho de estar furioso. Has estado mintiéndome desde el principio, y no estoy seguro si puedo perdonarte por esta violación de mi confianza.

―¿Confianza? Como si alguna vez pusiste un poco de confianza en mí. No confías en nadie, Drew. Es lo primero que aprendí sobre ti, ¿recuerdas? ―Kurt resopló―. Y sólo crees lo que quieres creer.

―Bien, entonces me mentiste sobre no ser virgen, ¿a quién le importa? ―Andrew dijo―. Una vez que duermas conmigo no querrás estar con cualquier otro tipo de nuevo de todos modos.

―Oh, eres tan genial, ¿no es así? ―Kurt resopló de nuevo.

―¿Quieres que lo pruebe? ―Andrew se acercó y acarició la punta de la estatua de pene por el pecho de Kurt.

―Al demonio quiero que me toques ―Kurt dijo con disgusto. Le quitó la estatua de las manos a Andrew y la sostuvo en alto, hacia atrás asombrosamente altos mientras amenazaba con tirarla de nuevo ―. Quiero que te disculpes.

―¿Por qué? ¿Golpear a ese gnomo? ¡Vamos! ―Andrew se rió en voz alta―. Tu ex es un perro faldero patético, y sigue enamorado de ti. Deberías de haberlo oído hablar de ti, como si fueras un ángel caído del cielo. ―Andrew sonrió ante eso―. Me pregunto si alguna vez vio el lado enojado de ti.

―¡Prométeme que nunca lo golpearas de nuevo, Drew! ―Kurt insistió, levantando la estatua más alto―. Porque te juro que voy a destrozar este lugar si alguna vez pones una mano sobre él de nuevo. ¿Queda claro?

―Cariño, eres muy candente cuando estás enojado y esas cosas ―Andrew medio sonrió y saltó hacia adelante, tratando de quitarle la estatua a Kurt.

Con un gruñido Kurt empujó Andrew y se estrelló contra el gabinete de cristal para trofeo. Con un fuerte sonido de destrucción, la parte delantera estalló en pedazos, lloviendo fragmentos de cristal en la alfombra.

Ambos se sobresaltaron alejados del lío.

―¡MIERDA! ―Andrew gritó, mirando los cristales rotos con incredulidad―. ¡Jodete, Kurt! ¿Qué demonios te pasa?

―¡Tú! ¡Esto! ¡Todo! ―Kurt gritó histéricamente, señalándolo acusadoramente―. ¡Las cosas se están yendo de las manos! ¡Nunca quise que esto se fuera de las manos!

―¿De qué demonios estás hablando?

―¡No quiero que lastimes a mis amigos! ―Kurt le gritó―. ¿Cómo no puedes entender eso?

―No es por tus amigos ―Andrew respondió―. Todo es por él, ¿no es así? ¿Crees que soy estúpido? ¿Crees que no veo cómo te comportas con él? ¿La forma en que bailaron juntos? ¿Crees que no lo vi?

Durante un minuto, Kurt estuvo perdido por las palabras. Gracioso, cuando había bailado con Blaine simplemente se olvidó de todo. Había querido olvidar todo y dejar que su mente derivara a algún lugar hermoso.

―Si, bailé con mi ex. ¿Y qué? ―Kurt se encogió de hombros.

Andrew soltó una carcajada sin humor y se acercó a Kurt lentamente, acorralándolo en una esquina.

―Cariño, él se está burlando de ti y eres lo suficientemente estúpido para permitírselo. Probablemente se está riendo de ti en este momento, sobre lo fácil que es envolverte con sus pequeños dedos de nuevo. ¿Estás realmente cayendo en sus trucos baratos?

―No sabes nada sobre él ―Kurt respondió débilmente, parpadeando para contener las lágrimas y abrazándose a sí mismo.

Se sintió enfermo y su estómago se estaba acalambrando seriamente.

―Eso es cierto ―Andrew confirmó―. Y no quiero saber nada sobre él. Ya me enferma saber que es un infiel. Pero me está enfermando aún más al ver lo mucho que todavía lo idolatras. Es una broma patética, pero lo tratas como si fuera una súper estrella.

―Yo no... ―Kurt comenzó a decir.

―Los infieles siempre engañan, cariño ―Andrew dijo―. Él está dando su mejor esfuerzo para hacerte confía en él otra vez, pero serías un tonto al creer una palabra de lo que dice, no importa lo mucho que te quiera impresionar luchando contra mí.

―Sólo trataba de fuera su amigo de nuevo ―Kurt explicó con un encogimiento de hombros―. Y siempre es muy protector conmigo.

Andrew resopló―. ¡Bueno, apuesto que no se está sintiendo muy heroico ahora que le dejé tener una prueba de La Furia! ―Andrew levantó su puño y sonrió a Kurt.

Por una fracción de segundo Kurt se lo quedó mirando, sin parpadear, con el shock escrito por toda la cara. Tuvo una vez, un momento de debilidad, le contó a Andrew sobre los malos momentos con Karofsky en el instituto. Y esto era lo que volvía a él.

―¡PÚDRETE, DREW!

Con un grito ahogado, Kurt arremetió contra él. Andrew se defendió de su ataque, pero Kurt siguió lanzando golpes furiosos a él hasta que el puño conectó con algo. Andrew hizo un ruido jadeante y luego maldijo.

Tomó los hombros de Kurt y lo empujó contra el muro―. ¡Detente, Kurt! ¡Lo digo en serio! ¡Te estás comportando como un loco!

Por un segundo el mundo de Kurt estuvo girando ante sus ojos - de si por estar borracho o del impacto con la pared, no tenía idea.

Andrew lo mantuvo inmovilizado contra la pared y le lanzó insultos, pero Kurt no escuchaba más. Sonaban todos modos, todavía resonando en su cabeza.

Kurt odiaba cuando Andrew hacia eso.

Extrañamente, al mismo tiempo que eran bienvenidos.

Ser aplastado contra la pared le recordaba a veces cuando fue empujado constantemente en los casilleros. Alimentaba su ira, mientras que al mismo tiempo era relajante, ya que este tipo de dolor le resultaba familiar, algo a lo que estaba acostumbrado.

Andrew cerró una mano alrededor de la garganta de Kurt para mantenerlo quieto―. ¿Has terminado de actuar todo loco ahora? ―preguntó, pero Kurt seguía luchando, luchando contra él, lo que causó que se apretara el puño en su garganta.

―No voy a dejarte ir hasta que me prometas que te comportaras ―Andrew dijo con un brillo superior en sus ojos―. Vas a pagarme por la vitrina, ¿me oíste?

Kurt comenzó con arcadas secas y Andrew reaccionó inmediatamente―. ¡Oh, no, no, no! ¡No vas a vomitar en mi alfombra! ―medio arrastró, medio llevó a Kurt por el pasillo y lo empujó hacia el baño.

Kurt se tambaleó hacia el inodoro y se hundió de rodillas. La habitación comenzó a girar a su alrededor y el vómito subió a su garganta. Trató de no vomitar, pero luchar contra el impulso lo hizo aún peor. Por último, se encorvó sobre el inodoro y escupió.

―Eres asqueroso, ¿sabes eso? ―Andrew estaba diciendo, de pie detrás de él en la puerta―. No parecías ser un raro así al principio, pero más te conozco, cuanto más que me dan ganas de llevarte a un hospital para enfermos mentales.

Kurt no respondió a eso. Estaba abrazando la taza de baño, odiando el sabor de vomito en su boca.

―Además, si no puedes mantener el alcohol, no deberías tomar tanto ―Andrew dijo, todo inteligente.

Kurt se limpió la boca con papel higiénico y se recostó contra la pared de azulejos―. Vete a la mierda ―murmuró y le dio a Andrew una mirada maliciosa.

Andrew desapareció y Kurt inclinó la cabeza hacia atrás, sintiéndose completamente agotado.

Sus ojos se querían cerrar. Sería tan fácil hundirse en la bruma y olvidarse de todo. Pero aún tenía que llamar a Rachel.

―Drew, tráeme mi teléfono ―gritó débilmente.

Pero cuando Andrew regreso no traía su teléfono. En su lugar traía una almohada para Kurt―. Vas a dormir aquí. He tenido suficiente de tu drama. Además, ¡apestas!

Kurt no protestó. Estaba demasiado cansado para ello.

Estirando el brazo para agarrar la almohada, acabó medio tumbado en la alfombra de baño. Sólo cuando oyó el sonido de una llave siendo girada fue que su mente actuó de nuevo, pero su cuerpo estaba demasiado cansado para seguir. Llamaría a Rachel en un minuto. Sólo necesitaba cerrar los ojos por un segundo.


Gracias por leer.

¡Si están buscando otro buen fic Klaine les recomiendo leer "Blaine Absolutely Knew He Was In Love" de Corriebird! Lo adoro completamente. ¡Además la precuela "Blaine Didn't Know He Was In Love" es simplemente asombroso!


Parecerá ridículo, pero me disculpo por mis recientes fallos tanto de publicar y edición; pero, daré mi excusa a continuación: prácticamente al iniciar Enero, entro a la universidad así que últimamente estoy viendo todo lo relacionado con ello, así que me resta muchísimo tiempo. Espero que una vez todo este en su lugar, pueda volver a mi regularidad habitual.

Gracias por leer la nota de la autora (cabe decir que estoy completamente de acuerdo con ella) y por checar mi pequeña nota personal.

Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.