Santa Claus / Papá Noel les dejó un pequeño regalo por adelantado en el árbol de mi mamá y aquí está:
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SonOfLuffy, gracias por avisarme. ;) ¡Siempre aprecio un amigable recordatorio de que quieren que actualice! :)
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Este es POV de Kurt – y ocasionalmente POV de Blaine.
Capítulo 17 – Decisión
Presente
―Andrew, necesitamos hablar. ―Kurt dijo en voz baja, pero resueltamente desde donde estaba apoyado en el marco de la puerta de la cocina.
―¿En serio? ―Andrew entrecerró los ojos en él, levantando la vista de un sándwich de mantequilla―. ¿Estas sacando la mierda necesitamos hablar a mí?
―En serio. Tomé una decisión, Drew. ―Kurt inhaló profundamente y esperó a que el hombre mayor lo mire plenamente antes de lanzar la bomba―. Me mudo.
Andrew silenciosamente continuó preparando su comida, cortando un tomate, antes de calmadamente preguntar―. ¿Esto es por tu ex?
―No ―Kurt respondió lentamente―. No es por él. No es por ti tampoco. Lo hago por mí, Drew. Yo me he convertido en alguien que no quiero ser. Yo pensé que quería estar así, pero no. Así que, me mudo de vuelta con Rachel. Me necesita y yo la necesito. Yo necesito a mis amigos conmigo de nuevo. Yo necesito empezar a cuidar de mí.
―Todo lo que escucho es yo y yo ―Andrew dijo con un bufido―. Pero de nuevo siempre has sido un idiota egoísta, ¿no es así?
―Me voy mañana ―Kurt dijo, ignorando el comentario hiriente.
―Así que esto se supone que es ¿la despedida? ¿Así es como me agradeces todo lo que hice por ti? Te tomé cuando sentiste como asfixiándote en el apartamento de tu amiga. Te deje conocer a mis amigos VIP. Te di oportunidades profesionales.
―Me lastimaste, Drew.
―Sí, te empujé por ahí un par de veces. ¡Vamos, no fue nada! Y no olvides que tú lo pediste. Literalmente. ―Andrew le lanzó una mirada condescendiente.
―Sé que te deje lastimarme. ¡Esa es la peor parte! ―Kurt disparó de nuevo y sacudió la cabeza―. Pero he llegado a pensar que Chandler tenía razón. Me debes algo de respeto.
―¿Respeto? ―Andrew soltó una carcajada sin humor y se giró para encarar a Kurt, agitando el cuchillo violentamente―. ¿Lo dices como si tú me respetaras? No es que me guste que me llamen idiota y gilipollas y todos los pequeños nombres que tienes reservados para mí.
―Lo sé ―Kurt respondió culpablemente―. Y lo siento. Esto de los sobrenombres tiene que parar. Como dije, no quiero ser esta persona.
―¿Sabes que, niño bonito? ― Andrew se inclinó contra el mostrador, con la voz tan aguda mientras el cuchillo ahora apuntaba a Kurt―. Tú eres esta clase de persona, cariño, te guste o no. No te convertí en el pequeño agujero de mierda eres. Sólo fingiste todos estos años en frente de tus amigos como si fueras una buena persona, pero no podías esperar para liberarte y escapar de ellos para ser finalmente lo que realmente eres. ¿Y qué? Eres un infame putito con una boca sucia y te gusta ser tratado por las malas. No hay nada malo con eso.
―Si piensas en mi de esta manera entonces es prueba suficiente de que no me conoces en absoluto ―Kurt respondió con voz temblorosa―. No disfruto estas cosas. No disfruto ninguna de ellas. Mira, Drew, no es que te esté acusando de nada. Estaba en un lugar oscuro cuando te conocí. Sabes que me estaba haciendo daño. Necesitaba detenerlo. Quería pararlo. Quería mi vida de vuelta.
Andrew sólo asintió lentamente―. ¿Y no hay lugar para mí en tu vida? ¿Es eso lo que estás diciendo?
Casi sonó herido, lo que tomó a Kurt por sorpresa―. No pensé que te importaría mucho.
―Lo entiendo. Fui suficientemente bueno cuando necesitaste un lugar para esconderte de tu aburrida vida. Yo era lo suficientemente bueno para dejarte conducir mi coche de lujo y llevarte a geniales fiestas. Pero no voy a dejar que hagas un tonto de mí. Te vas a quedar quieto.
Kurt rodó los ojos y dejó escapar un bufido―. ¿Qué quieres hacer? ¿Encerrarme? Si comienzo a faltar al trabajo, Isabelle preguntaría por mí. Y de igual manera mis amigos. Rachel sabe tu dirección y…
―No, no voy a encerrarte, Kurtsy ― Andrew respondió en esa dulce voz tranquila que tenía a Kurt en alerta instantánea. Andrew se dirigió hacia Kurt y los ojos fijos en él, con una expresión significativa con el cuchillo todavía apretado en la mano.
―¿Pero qué si te golpeó en la cara? ¿Irías a trabajar con un ojo morado o preferirías avisar que estas enfermo? ¿Dejarías que Rachel te vea así, para que se preocupe aún más? No lo creo. Creo que te quedarías justo aquí dentro de estos muros para esconder tu vergüenza.
―¿Me estás amenazando? ―Kurt dejó escapar una risa amarga y cruzó sus brazos, tratando de mantener la calma, pero paso a paso lentamente alejándose de él ―. ¿De verdad quieres un novio que sólo se queda contigo amenazado?
―Sé que no me amas. No me importa. El amor es sólo un mito de todas maneras. Quiero que te quedes ―Andrew dijo, siguiéndolo a la sala de estar.
―¿Para qué? ―Kurt negó con la cabeza con resentimiento.
―¿Para qué? ―Andrew repitió incrédulamente y negó con la cabeza―. ¿Realmente me estas preguntando, por qué quiero que te quedes?
―Sí, lo hago ―Kurt dijo, mientras lentamente retrocedía, nunca dando la espalda a Andrew. No estaba seguro si Andrew era consciente de que aun sostenía ese cuchillo o si intentaba usarlo en algún momento―. No creo que te importe si me quedo o no. El otro día me arrastraste por la habitación y me lanzaste al pasillo como una bolsa de basura.
―Eso fue sólo porque sabía que no te irías. Aún era importante para ti entonces. Yo era el único a quien recurrir ―Andrew admitió, de la nada sonando vulnerable, y por un segundo Kurt sintió simpatía por él, de dónde quiera que este sentimiento proviniera―. No sé lo que cambió, pero - lo creas o no - me preocupo mucho por ti, cariño.
―¿Lo haces? ―Kurt preguntó fríamente―. ¿Entonces por qué no tiras ese cuchillo con el que me sigues?
Andrew bajó la mirada a su mano como si sólo ahora se diera cuenta que estaba sosteniendo en ella―. ¿Qué? ¿Crees que te iba a apuñalar? ―gritó con rabia y lanzó el cuchillo. Aterrizó en algún lugar debajo de la mesa de centro―. ¿Quién demonios crees que soy?
―Pensé que habíamos acordado dejar los sobrenombres ―Kurt dijo, intentando calmar a Andrew con una sonrisa, no dejándole ver el alivio que sentía una vez que el cuchillo estaba fuera de la mano del hombre―. Eso incluye maldecir. Debemos cuidar nuestras bocas y dejar de maldito esto y puta eso.
―¿Así que el Príncipe Kurtsy ha decido actuar todo noble para variar? ―Andrew puso una sonrisa―. Muy bien, vamos a trabajar en nuestros modales si es lo que quieres. Si dices ser una persona diferente a la que está delante de mí entonces quiero ver al otro tú. Quiero ver la versión no cabrona de Kurt Hummel.
―No estarías interesado en él ―Kurt declaró, apoyado en el respaldo del sofá ―. Sería muy aburrido para ti. Él no iría a lugares como Babylon o tomaría alcohol. Ni siquiera se reiría de tus malos chistes ni se pondría maquillaje para complacerte. Es un muchacho de pequeña ciudad y siempre lo será. Con sueños demasiado grandes por volver realidad.
―Huh. ―Andrew comenzó a caminar por la habitación, como siempre hacía cuando estaba molesto o perdía el control―. La cosa es… me gusta mucho tu gran boca y tu mala leche y no quiero que cambies. Ni siquiera me importa que no te guste el sexo, que por lo general es una gran cosa para mí. Ves, eso es cuanto me atraes. Así que no veo donde está el problema. Estoy respetando tus límites.
Andrew se detuvo frente a él, mirándolo directo a los ojos, esperando una respuesta.
Kurt estuvo en silencio por un momento, contemplando las palabras de Andrew y cómo responder. Pero fue sólo cuando Andrew levantó la mano, suavemente, para tocar el pálido rostro de Kurt, y Kurt se apartó instintivamente, que tuvo su respuesta. Se agachó y se alejó del hombre.
―Estoy ampliando mis límites. ―Kurt dijo―. No puedo dejarte lastimarme más.
―Muy bien ―Andrew se irguió con los brazos abiertos en un gesto de rendición―. No te lastimaré más. No voy a poner un dedo en ti. ¿Bien?
―¿Qué pasa con tus problemas de control de impulsos? ―Kurt le recordó―. Tú mismo dijiste que no podías controlarte cuando te estás enojando.
―Entonces no me hagas enfadar ―Andrew dijo, como si fuera la cosas más simple del mundo―. Así que, ¿te vas a quedar? Vamos, no puedes simplemente irte. ¿Qué haría yo sin ti aquí?
La pregunta tomó a Kurt por sorpresa. Nunca había tenido la impresión de que Andrew lo necesitara. No podía creer que Andrew estaba realmente encariñado con él y quería que se quedara por ninguna otra razón que su compañía.
Por un breve momento Kurt se preguntó si Andrew en realidad tenía a alguien en su vida. Seguro, tenía un montón de amigos en Babylon y un montón de compañeros de trabajo, pero desde que Kurt lo conoció nunca había tenido un vistazo de cualquier miembro de su familia o siquiera un mejor amigo que comprobara regularmente a Andrew. Nadie nunca llamó y pidió a Andrew salir. Nadie tocaba el timbre de este apartamento. Andrew lo puso en grande y por delante, pero Kurt comenzó a preguntarse si la verdad era que Andrew se sentía solo. Y esa era una sensación que Kurt podía relacionar.
―¿Cariño? ―Andrew ronroneó, extendiendo su mano a Kurt.
Kurt abrió su boca para hablar, inseguro de lo que iba decir, pero ya sabiendo que no iba a tomar la mano ofrecida. Esta era la mano que lo había golpeado y lo empujaba y lo lastimaba.
―Andrew… ―Kurt comenzó sacudiendo la cabeza, retrocediendo más lejos.
El timbre sonó y ambos levantaron la vista, sobresaltados.
―¿Estás esperando a alguien? ―Kurt preguntó, desconcertado.
―No. ¿Tú? ¿Es esa tu amiguita entrometida? ―Andrew siseó.
―No lo sé ―Kurt dijo honestamente―. Podría ser. No le dije que viniera, pero es persistente.
Kurt se movió para abrir la puerta, pero Andrew lo detuvo―. Yo lo cojo.
No era Rachel la visita. Era peor.
―Mira a quien tenemos aquí. ―Los anchos hombros de Andrew y su alta figura cubrieron completamente al chico en la puerta, no concediendo a Kurt una mirada, pero cuando Kurt escuchó la voz del visitante supo que había problemas en el futuro.
―Bueno, deberías saber que toma más que un suertudo golpe para terminar a los de mi clase. ―Blaine se paró frente a la puerta, llevando una sonrisa descarada y con un paquete de seis cervezas.
―Nunca subestimes a los pequeños, dicen, ¿cierto? ―Andrew respondió en tono de broma.
―¿Que estás tú haciendo aquí? ―Kurt preguntó mientras se unía a Andrew en la puerta, con los ojos desorbitados de horror no disimulado. Blaine captó la mirada de advertencia en los ojos de Kurt inmediatamente.
―Pensé en pasar por aquí para ofrecer mis disculpas ―Blaine dijo con indiferencia―. ¿Aceptas un paquete de cervezas, Andrew?
―Entra. ―Andrew mantuvo la puerta abierta―. No puedo decir que no a unos refrescos fríos.
Relevó a Blaine el paquete de seis y caminó por delante en la sala de estar―. Helado ―Andrew observó con una ceja levantada en apreciación―. Directo de la nevera, asumo.
―Por supuesto ―Blaine respondió, como si llegar con cerveza fría fuera lo que hacía cada noche de sábado.
―¿Cómo obtuviste la estúpida cerveza? ―Kurt demandó, nada contento y lleno de reproche.
―Descubrí para que es útil una identificación falsa ―Blaine respondió sin problemas.
Andrew le dio una mirada de aprobación―. Buen chico.
―Gracias por visitarnos ―Kurt dijo, empujando a Blaine de nuevo a la puerta.
―Vamos, cariño ―Andrew dijo―. Dejemos que el hombre se quede. Nos compró cerveza. Ten una.
Blaine aceptó la botella de cerveza que Andrew acaba de abrir. Andrew además ofreció una a Kurt, pero él sólo negó con la cabeza en desagrado.
Andrew y Blaine chocaron las botellas y cada uno tomó su cerveza.
―Bonito lugar ―Blaine dijo casualmente.
―Gracias ―Andrew dio una sonrisa de medio lado―. Los últimos cambios que estamos haciendo con Kurt. ―Asintió con la cabeza hacia el armario de cristales rotos―. Pero me encanta un gatito que no se asusta de romper cosas. Mantiene los colectores de polvo en un mínimo.
Kurt se dio cuenta de la forma en que Blaine lo miró, buscando una reacción. Kurt mantuvo la cabeza en alto y su boca cerrada. No mostraba ninguna señal de debilidad. No frente a Andrew. Definitivamente no en frente de Blaine. Si Blaine vino a jugar un juego, Kurt rechazaba ser parte de eso.
Pero la resolución de Kurt se disolvió mientras observaba la forma en Blaine miraba a su alrededor el lugar, comprobando casualmente los muebles y la decoración. Sus ojos encontraron la estatua fálica de bronce que había encontrado su camino de regreso a la plataforma. Kurt se sintió avergonzado por su mera existencia. Comenzó a mirar alrededor del lugar también, tratando de ver a través de los ojos de un extraño – a través de los ojos de Blaine.
Por primera vez, Kurt tuvo conocimiento de los dos marcos de foto rotos descansando en el suelo contra la pared en la que cayeron, la lámpara de pie torcida que fue derribada con demasiada frecuencia, las abolladuras en la puerta del baño de patadas y golpes, la grieta en el espejo del armario. En la cabeza de Kurt se imaginó lo que el baño parecía, toallas manchadas de sangre desde el momento en que accidentalmente se cortó en vidrios rotos, la papelera llena hasta el borde con vendas de gasa usadas y botellas vacías de Ambien*, por no hablar de todos los distintos analgésicos en el estante.
Kurt vio todo con los ojos de un extraño, y se sintió estrangulado por ello. ¿Cuándo se había convertido en esta destrozada persona?
―Vine a decirte que siento lo que aluciné anoche ―Blaine se dirigió a Andrew con indiferencia―. Estaba simplemente celoso de ver que Kurt esta ahora con chico tan bien parecido de la gran ciudad.
―Es comprensible ―Andrew respondió, tomando otro trago de cerveza―. Especialmente considerando de dónde vienes. Supongo que no hay muchos becarios guapos en ese pueblo ganadero tuyo. Deberías haber visto a Kurtsy la primera vez que le mostré todo Babylon. Estaba prácticamente babeando por todo el lugar.
―No lo estaba ―Kurt insistió con un gruñido, pero fue ignorado por ambos.
―Así que Andrew, parece que te gusta entrenar ―Blaine dijo mientras Andrew se estaba moviendo a la mesa―. Tus brazos son como, ¡guau!
Kurt volvió bruscamente la cabeza para mirar a Blaine, sus ojos diciendo claramente, ¿Qué mierda?
Andrew dejó escapar una risita y flexionando su brazo para mostrar sus músculos―. Intento entrenar al menos tres veces a la semana. ¿Qué hay de ti? Veo que tienes unos bonitos bíceps.
―Tomé boxeo hace un par de años atrás ―Blaine respondió―. Es por eso que no te devolví el golpe anoche. ―Se encogió de hombros de una manera condescendiente―. Como un semi-profesional soy capaz de perjudicar seriamente con mis habilidades, así que tengo que tener cuidado cuando los uso.
―¿Tú? ¿Un boxeador? ¿Tal peso pluma? ―Andrew rió.
―Puedo ser pequeño, pero soy una fiera ―Blaine dijo―. No me subestimes.
―¿Entras a algunas pulseadas? ―Andrew desafió e hizo un gesto hacia la mesa.
―Seguro ―Blaine respondió y se sentaron, encarándose.
Andrew apoyó el codo sobre la superficie, desafiando a Blaine con una sonrisa. Blaine hizo lo mismo, tomando la mano del otro hombre fuertemente.
―Agarras fuerte ―Andrew felicitó―. Kurt, ¿nos harías los honores de dar la cuenta al juego?
―Ustedes niños pueden jugar tanto como quieran, pero sin mí ―Kurt resopló.
―Muy bien ―Andrew dijo con una sonrisa de suficiencia―. En tres. ¡Uno – dos – tres!
En el momento en que ambos han mostrado su poderío todo fue tan tranquilo por la tensión, a excepción de sus bocanadas ocasionales de aliento que rompían el silencio.
Kurt estaba impresionado por la resistencia de Blaine. Andrew era fuerte, no dudaba de eso, pero Kurt no sabía que Blaine era en realidad un partido para él. No pudo evitar que sus ojos siguieran desviándose a la flexión de bíceps en el brazo derecho de Blaine.
La mirada de los dos hombres que luchaban no parpadeaba ni una vez, sino que seguían mirando el uno al otro sin perderse ningún signo de debilidad en los ojos del otro.
Pronto el esfuerzo era visible en sus rostros tensos, pero fue en la frente de Blaine que gotas de sudor comenzaron a formarse. Su respiración era superficial y estaba apretando los dientes para mantener su lugar, aunque su brazo ya estaba ligeramente inclinado hacia un lado, no tomaría mucho tiempo antes de que Andrew lo estuviera obligando a bajar.
―¿Hay algo que quieran probar con esto? ―Kurt preguntó, sonando bastante exasperado ya que todavía estaba de pie junto a la mesa con los brazos cruzados.
―Nop, es sólo por diversión ―Andrew dijo, y con una gran sonrisa enloquecida que estaba golpeando la mano de Blaine en la superficie de la mesa―. ¡Woo-hoo!
Blaine rió en forma amigable, asintió en apreciación a la victoria de Andrew y sacudió la tensión de su brazo―. Bien hecho ―dijo―. Apuesto que los abusadores en tu escuela tuvieron dificultades para tumbarte.
Andrew se rió de eso y tomó un trago de su cerveza―. Sólo dejo tumbarme por chicos que me gustan. ―Él realmente hizo un guiño a Blaine – y Kurt no se perdió cómo Blaine dejó escapar esa humilde sonrisa, este acto de colegial tímido del que Sebastián se había enamorado.
Kurt miró a Blaine sospechosamente. ¿Estaba coqueteando con Andrew? No podía ser real. ¿Qué era todo eso? Era casi imposible para Kurt ver este acto y mantenerse calmado y sereno.
―Cariño, sé un muñeco y tráenos algunos bocadillos, ¿quieres? ―Andrew dijo, sin siquiera mirar a Kurt.
―¿Quién soy? ¿Tú esposa? ― Kurt gruñó, cruzando los brazos apretados contra su pecho sin moverse un centímetro.
―Seguro, estás actuando como tal con todas tus migrañas súbitas al acostarte ―Andrew replicó.
―¡No voy a traerles algunas estúpidas botanas para que puedan hacerse amigos al mismo tiempo!
―¿Por qué siempre tiene que ser malicioso acerca de todo? ―Andrew suspiró irritado―. Estoy tratando de ser bueno aquí con tu amigo. ¿No es eso lo que quieres? ―Cuando Kurt no respondió, Andrew se levantó sobre sus pies―. Bien, seré el anfitrión de esta noche.
Cuando Andrés se fue a la despensa, Kurt se sentó en la esquina opuesta a Blaine―. No sé lo que estás haciendo con este estúpido juego ―murmuró con ira―, pero si no lo estás dejando en un instante voy a echarte de la manera difícil. Ya te dije que estoy tratando con Andrew yo solo.
―Oye, simplemente quiero conocer mejor a tu novio ― Blaine explicó en voz baja, como si fuera obvio.
―Blaine ―Kurt susurró severamente―. No voy a volver contigo cuando rompa con Andrew.
―Lo sé ―Blaine respondió―. Ya estoy más allá del punto de creer que las cosas van a ser las mismas entre nosotros.
La forma en que lo dijo – con toda seriedad y con una triste voz baja – hizo a Kurt sentir remordimiento, demasiado. Una repentina ola de tristeza se apoderó de él. Por mucho que quería mantener su distancia con Blaine, ahora que Blaine confirmó esta distancia, Kurt preferiría tenerlo inmerso en otra de sus declaraciones de amor eterno.
―Bien ―Kurt respondió tranquilamente―. Es importante para mí que entiendas esto.
―Lo hago ―Blaine dijo, nuevamente con esta cierta firmeza en su voz que hacía a Kurt encogerse en su interior, a pesar de que era lo que quería. Pero ¿con qué frecuencia se podía romper un corazón?
―¿Amigos? ―Blaine extendió la mano a Kurt en la mesa, con la palma hacia arriba.
―Amigos ―Kurt confirmó con una leve sonrisa y le dio la mano a Blaine. Se sentía bien sólo tomarse de las manos con él de nuevo, y Kurt no pudo evitar apretar la mano de Blaine más fuerte de lo previsto. Era una sensación liberadora de tener a alguien para aferrarse, y Kurt sabía que necesitaba rodearse de amigos de confianza de nuevo.
―Siento interrumpir su momento de dulce ternura ―Andrew dijo, contrariado, cuando volvió y arrojó un paquete de papas en la mesa.
Kurt retiró lentamente su mano de la de Blaine.
―¿Te importaría decirme de que va todo esto, cariño? ―Era el turno de Andrew para cruzar sus brazos―. Tu gran discurso sobre la necesidad de llegar a ti mismo otra vez y ¿que no tiene nada que ver con él? Eres un gran idiota mentiroso, cariño.
―¡Deja de hablarle así! ―Blaine dijo, entrecerrando los ojos a Andrew.
―¡Oh, lo olvidé! ¡Eres el gran héroe de la historia! ―Andrew gritó sarcásticamente.
―No lo es ―Kurt rechazó―. Es un idiota por venir aquí.
―Secundo eso―Andrew dijo―. Gracias por la cerveza, pequeño monstruo, pero será mejor que te muevas.
―No me voy antes de que tenga por lo que vine. ―Blaine dijo, todavía actuando al intrépido. Kurt simplemente lo miró y trató de darle una mirada de advertencia, a pesar que sabía que no tenía sentido. Blaine lo había establecido su mente, sean cuales sean sus motivos, quería dejar una impresión.
―¿Y qué sería eso? ―Andrew preguntó, más divertido que alarmado.
―Venganza. ―Blaine dijo, echándose hacia atrás en su silla, cruzando los brazos y ladeando la cabeza―. Me noqueaste anoche. Quiero una pelea justa contigo.
―¡Deja esa mierda, Blaine! ―Kurt dijo, crecientemente enojado y ansioso. No quería que la situación se intensificara. Odiaba perder el control.
―No, me gustaría saber si tus golpes son realmente tan atractivos, Andrew. ― Blaine continuó con su pequeño acto gritando a Andrew―. Quiero decir, evidentemente a Kurt se le antojan.
Ahora Kurt abrió los ojos hacia él, horrorizado, y levantó una mano en advertencia―. ¡Mejor cuida tu boca, Anderson! No quieres cruzar esa línea.
―Eres grande con las palabras, hombrecito ―Andrew dijo, acercándose a Kurt y acariciando su mano casualmente por la espalda de Kurt―. Pero no creo que tengas los cojones de dejar que las acciones sigan.
―Vamos a ver ―Blaine se lanzó hacia atrás y se puso de pie, haciendo que la silla diera vueltas y cayera al suelo con un fuerte ¡bam!
En un instante Kurt estaba de pie, también, con las manos extendidas para mantener a ambos chicos a raya―. ¡Dejen de actuar como neandertales, ambos!
―Quédate fuera de esto, cariño ―Andrew dijo con una sonrisa―. El chico quiere algo de acción. ― Andrew y Blaine estaban disparando miradas fulminantes el uno al otro.
―No voy a dejar que se golpeen la cabeza del otro ―Kurt estaba gritando ahora y se trasladó a tirar de Andrew fuera del camino, luego volvió sus ojos llameantes a Blaine―. ¡Tú! ¡Vete!
Blaine desvió la mirada hacia Kurt, y poco a poco aflojó sus puños. Kurt conocía a su ex lo suficientemente bien como para reconocer la forma en que su confianza se desmoronaba. Blaine no estaba preparado para tomar el golpe completo de lo que estaba desencadenando.
Y Kurt no quería exponer a Blaine a cualquier tipo de violencia. Sabía cuán profundamente lleno de cicatrices Blaine todavía estaba de su encuentro con los agresores durante ese infame baile de Sadie Hawkins. Blaine despreciaba la violencia; nunca entendería por qué Kurt se sintió atraído por el dolor que Andrew le estaba causando. A cualquier precio, Kurt quería evitar que Blaine presenciara o se convirtiera en el blanco de más violencia.
―¡Blaine! ¡Vete! ¡Ahora!
La agudeza de la voz de Kurt no dejaba espacio para argumentar. Blaine sabía que era inútil insistir en que Kurt fuera con él.
Lentamente Blaine se dirigió a la puerta.
―¿No es dulce? ¡Tiene miedo de que salgas herido! ―Andrew burló de Blaine con una sonrisa, y de pronto levantó el puño y se movió como si fuera a atacar, pero se rió fuerte de nuevo cuando Blaine se estremeció.
―¡Cállate, Drew! ―Kurt le gruñó.
En una fracción de segundo, Andrew atacó y golpeó a Kurt en el pecho. Kurt se tambaleó hacia atrás, y Andrew lo agarró de los hombros y lo empujó contra la pared con una habilidad que daba a entender que esta no era la primera vez que había pasado.
Kurt inmediatamente se tensó, cerró los ojos ante el impacto de su cabeza contra la dura pared, con las manos agarrando el brazo de Andrew en un esfuerzo por mantenerse en pie.
―¡Pequeño pedazo de mierda! ―Andrew gritó a Kurt, su cara a sólo una pulgada de distancia de la cara de Kurt―. ¡No voy a permitir que me hables así delante de él!
―¡Basta! ― Blaine gritó, con una voz sorprendentemente firme, pero sus rodillas temblaban. Estaba aterrorizado de tal cruda violencia. Estos no eran empujones juguetones, esto fue lo que causó contusiones y huesos rotos y una porción del infierno de moretones―. ¡Suéltalo! ―Blaine gritó y esta vez su miedo era audible.
Andrew se volvió hacia Blaine―. ¿O qué? ―Andrew se rió entre dientes, sin duda, sintiéndose superior. Andrew le dio otro bruto empujón a Kurt contra la pared y eso lo decidió.
Blaine se lanzó hacia el hombre y le dio un tirón lejos de Kurt. Fue capaz de hacer tropezar a Andrew y lo derribó sobre el suelo. Andrew estaba demasiado sorprendido por el ataque para poder reaccionar durante un par de segundos, suficiente para que Blaine le diera unos buenos golpes. No tomó boxeo por nada. Sabía dónde golpear los puños para causar el mayor dolor.
Blaine oyó a Kurt gritando detrás de ellos, pero siguió golpeando a su objetivo. Sin embargo, su ventaja no duró mucho. Pronto cambió la marea, y Blaine se encontraba de espaldas con el brazo de Andrew presionando sobre su garganta.
―¡Jódete, enano! ―Andrew le siseó. Empujó hacia abajo en la garganta de Blaine un poco más y Blaine tosió y se desesperó en busca de aire, tratando de quitarse al hombre. Andrew no podía seriamente querer matarlo, ¿podría? El cerebro de Blaine se aferró a la única realidad posible de que Andrew en realidad no lo mataría por esto, mientras sus pulmones luchaban por respirar y le decían lo contrario.
Pero entonces Kurt estaba allí, envolviendo sus brazos alrededor del cuello de Andrew y quitándolo de Blaine. Cayeron juntos en el piso, con Kurt todavía aferrándose a Andrew.
―¡Escapa! ―Kurt gritó a Blaine, pero Blaine estaba todavía demasiado mareado y conmocionado para hacer otra cosa que atraer el aire con avidez y poner a prueba su capacidad pulmonar. Intentó moverse hacia Kurt, pero sólo fue capaz de empujarse con los codos y observar a Kurt luchar con Andrew en el suelo.
Con un movimiento aparentemente sin esfuerzo, Andrew se liberó del agarre de Kurt y se dio la vuelta. Kurt se sentó, también, a punto de decir algo más, cuando el puño de Andrew lo golpeó en plena cara. Kurt cayó de espaldas, con los brazos cubriendo su rostro al instante, un gemido del shock escapó de sus labios.
Andrew se alzó sobre sus rodillas y se plantó a golpear a Kurt otra vez.
―¡No! ―Blaine saltó sobre Andrew, ambos contra el suelo y rodando por la mano del más alto.
Andrew golpeó a Blaine en la mesa de centro, y fue capaz de quitárselo de encima. Blaine necesitaba un segundo para recobrar el aliento y tragarse el dolor irradiado desde el hombro por la espalda.
―Oye, pequeño monstruo ―Andrew gruñó y volvió a entrar en el foco de Blaine. Había un cuchillo en la mano de Andrew y Blaine no sabía de dónde salió eso, pero se congeló al instante, demasiado consternado para reaccionar.
Aún de rodillas, Andrew se acercó más y apuntó el cuchillo a Blaine.
―¡Guarda el cuchillo! ―Kurt dijo en tono ahogado y se arrastró hacia ellos―. Andrew, por favor, no quiere lastimar a nadie.
―Gracioso ―Andrew dijo, con los ojos parpadeando a Kurt―. Porque todo el mundo parece pensar que sí.
Kurt le tendió la mano al cuchillo―. Yo sé que no, Drew ―dijo en voz baja―. Tú y yo, nos quedamos atrapados en esto, lo hicimos el uno al otro. No tenemos que arrastrar a nadie más en esto.
―Y sin embargo, aquí está ―Andrew señaló a Blaine con una sonrisa amarga, empuñando el cuchillo apretado.
Blaine no movió ni un dedo; lo único que podía hacer era mirar al cuchillo que lo apuntaba amenazante.
―¡Soy yo o es él, cariño! ―Andrew dijo con los dientes apretados―. ¡Mejor elige sabiamente!
―No. ―Kurt negó con la cabeza, cansado y harto de la situación―. No es ni él ni tú. Esto es acerca de mí. No me puedo quedar contigo por más tiempo, Drew. Tienes que dejar que me vaya.
Durante un largo momento se miraban el uno al otro, Kurt con ojos suplicantes y Andrew con una máscara de piedra. Hasta que la resolución de Andrew se rompió. Tiró el cuchillo; que se deslizó por el suelo de madera y se detuvo debajo del sofá.
―No actúes como si fueras un tesoro excepcional ―Andrew escupió con una cara de asco―. Hay un montón de gente como tú, guarro.
Andrew se levantó y se sacudió los pantalones―. Terminamos, Kurt. ¡No quiero volver a ver tu trasero infiel de nuevo!
Miró a su alrededor como si no supiera cómo proceder desde aquí y luego desapareció en el baño.
Kurt lentamente se dirigió hacia Blaine que ahora estaba sentado con las piernas cruzadas sobre la alfombra, mirándose con tristeza las manos.
―¿Blaine? ―Kurt preguntó en voz baja―. Vamos.
―Estoy sangrando ―Blaine dijo, mirando la sangre en su dedo después de tocar su boca.
―Es sólo un labio partido ―Kurt dijo con voz suave―. Vas a estar bien. Deja que te ayude a levantarte.
Blaine apretó los dientes en un gemido cuando se puso de pie. Su costado le dolía como el infierno, y no podía girar la cabeza sin un dolor lacerante de arriba a abajo por su columna vertebral.
Kurt tomó una última mirada y luego se dirigió a la puerta, tirando de la cuerda de su bolso de hombre sobre un hombro y agarrando las llaves del coche de Andrew de la estantería.
Blaine lo siguió por el pasillo hasta el ascensor que conducía al garaje subterráneo.
―¿Andrew no va a estar enojado cuando estamos tomando su coche? ―Blaine preguntó, mirando hacia atrás, como si temiera que Andrew viniera corriendo detrás de ellos.
Kurt lo agració con una mirada de exasperación―. ¿Eso es lo que te preocupa?
―Es sólo que no quiero …
―¿… causar ningún problema? ―Kurt lo interrumpió y terminó la frase por él. La cara de culpabilidad de Blaine fue suficiente para que Kurt supiera que tenía razón.
―Entonces has llegado a la puerta equivocada esta noche ―Kurt gruñó―. ¿Qué estabas pensando peleándote con él? Te dije y a Rachel que iba a dejar de todos modos a Andrew. ¿A qué has venido? ¿Asegurándote que me mantuve fiel a mi palabra? ¡Noticia de última hora, Blaine! ¡No necesito que pelees mis batallas!
Se metieron en el coche y Kurt comenzó el encendido. Aún contrariado, Kurt salió del lugar y se dirigió hacia la noche.
―Sé que no me necesitas para ayudarte ―Blaine dijo, tratando de sentarse de una manera que no le doliera―. Sólo pensé que podrías necesitar un poco de apoyo moral o algo así. No me fío de Andrew y quién sabe cómo hubiera reaccionado cuando le dijeras que te ibas.
―Bueno, ya tienes lo que querías ―Kurt murmuró―. Andrew cree que soy un infiel y me ha echado. ¡Felicidades!
―¡Sólo quería que estés seguro! ―Contestó Blaine, siseando cuando se movió en su asiento y el dolor golpeo su costado.
―¿Así que tú idea de jugar seguro es entrar en la guarida del león y provocar a la bestia? ―Kurt negó con la cabeza, luego le dio a su amigo una mirada de reojo.
Blaine permaneció en silencio, mirando por la ventana.
―¿Estás herido, Blaine? ―Kurt preguntó finalmente con un suspiro―. ¿Es necesario consultar a un médico?
―No, estoy bien ―Blaine dijo, volviendo sus tristes ojos color avellana sobre Kurt―. ¿Qué hay de ti? Realmente te impactó duro.
Kurt miró al espejo retrovisor y se encogió ante su apariencia. Un ojo morado púrpura oscuro se hinchaba en su ojo izquierdo. Era la primera vez que Andrew alguna vez le había golpeado en la cara, dejando una marca en él para que todos la vean.
―Bueno, ya me conoces ―Kurt replicó sarcásticamente―. Estoy deseando salir lastimado. Cuanto más, mejor.
―No quise decir… ―Blaine empezó a decir.
―¡Guárdatelo! ―Kurt lo interrumpió.
―Por favor, déjame explicar… ―Blaine intentó de nuevo.
―¡No quiero oírlo! ―Kurt soltó.
Blaine apoyó la frente contra la ventana fría, tratando de no derretirse. Mientras Kurt no derramara una lágrima, él tampoco lo haría.
―¿Blaine? ―Rachel gritó adormilada cuando se colaron en el apartamento―. ¿Eres tú? ¿Dónde has estado?
―Sí, soy yo ―Blaine respondió en voz baja―. Kurt está conmigo.
―¿Kurt? ¿Están bien chicos?
―Sí, estamos bien ―Kurt susurró-gritó mientras se abría camino a través de la oscura habitación―. Vuelve a dormir, Rachel. Hablaremos mañana.
Blaine siguió a Kurt al pequeño baño donde cerraron la puerta y prendieron la luz.
―Siéntate ―Kurt lo instruyó en voz baja. Blaine se sintió aliviado de que Kurt ya no sonaba molesto con él. Obedientemente Blaine se sentó en el asiento del inodoro y vio como Kurt rebuscó en el botiquín debajo del fregadero.
Kurt se encorvó delante de él y atendió al labio sangrante de Blaine con un algodón. Blaine trató de no sisear de dolor cuando el alcohol desinfectante ardió en la herida abierta. En cambio, se concentró la mirada fija en los ojos de Kurt que estaban fijos en su boca.
Blaine sabía que lo había arruinado hoy, y las cosas no habían ido de acuerdo al plan – no es que Blaine hubiera tenido en realidad un plan que seguir. Pero Kurt estaba aquí con él y no pasaría otra noche en ese apartamento, y había valido la pena. Había estado preparado para tomar otro golpe por Kurt, pero no quería que Kurt se interpusiera en el medio de las cosas, tampoco. Por otra parte, en relación a Blaine, Kurt siempre estaría en el medio de las cosas.
―Allí, se ha parado el sangrado ―Kurt dijo, todavía frotando suavemente en el partido labio inferior de Blaine.
Gentilmente, Blaine se acercó a tocar la piel por encima de la hinchazón en el ojo izquierdo de Kurt. Kurt retrocedió del casi-toque y se levantó.
―Es posible que desee poner una bolsa de hielo sobre eso ―Blaine dijo.
―No tenemos ninguno ―Kurt respondió, y en su lugar tomó un paño de lavado de la estantería, lo humedeció y lo presionó en su ojo, mordiendo sus labios cuando el dolor abrasó.
―Lo siento ―Blaine dijo, sintiendo el dolor de Kurt como si fuera propio―. Es mi culpa que te golpeara.
―Condenadamente cierto, es tu culpa ―Kurt murmuró, pero no había acusación en su voz. Se apoyó contra el fregadero, presionando la tela en su ojo y mirando a Blaine con el otro.
―Lo tienes bastante mal, también ―Kurt observó con un suspiro―. Obtendrás un montón de preguntas cuando vuelvas a clases el lunes.
Blaine se encogió de hombros - y gruñó de dolor. Su hombro se sentía como si estuviera a punto de caerse y su costado seguía ardiendo con los furiosos golpes que Andrew le había lanzado.
―Quítate la playera ―Kurt de repente dijo, y Blaine levantó la mirada, desconcertado.
―Déjame ver dónde te pegó ― Kurt explicó y dejó caer la toalla en el fregadero. Se acercó a su amigo para ayudarlo a quitarse su camisa.
Blaine levantó los brazos, arrugando su rostro de dolor, y Kurt sacó con cuidado la camisa sobre la cabeza de Blaine. Entonces se movió con suavidad alrededor del brazo de Blaine, asegurándose de que el hombro sólo estaba herido, pero no dislocado. Entonces Kurt sintió por el costado de Blaine, tocando sus costillas, y dejando que sus manos deambular en el pecho de Blaine.
Blaine estaba difícilmente respirando. En lugar de relajarlo, se tensó bajo la mirada escrutadora de Kurt, con su corazón latiendo fuera de su pecho sin ninguna razón aparente que las manos de Kurt en su piel.
―Nada parece roto ―Kurt finalmente concluyó, su cálido aliento sobre el pecho desnudo de Blaine, haciendo temblar a Blaine y olvidar todo sobre su costado dolorido.
―Estas contusiones aportan color y molestia por un tiempo, pero estarás bien. ―Kurt se levantó de nuevo―. Tengo ungüentos para ellos, bueno, no aquí, pero cuando vaya por mis cosas a la casa de Andrew mañana…
―¿De verdad quieres volver a ese lugar? ―Blaine dijo, horrorizado.
―No creo que traiga mis cosas aquí incluso si se lo pido amablemente ―Kurt respondió, tratando de levantar la ceja con aire de suficiencia, pero hizo una mueca de dolor al movimiento que hizo su ojo morado. Cogió el paño y lo dejó correr bajo el agua fría antes de frotar su ojo de nuevo.
―Bien, entonces iré y traeré tus cosas ―Blaine ofreció.
Kurt dejó escapar una risa sin humor―. No lo creo. A menos que desees tomar tu próximo viaje a un hospital, querido.
Blaine respiró hondo. Dolió más oír Kurt utilizar un cariño de una manera condescendiente luego de ser rechazado por Andrew.
―Quería mostrarte cómo se siente saber que alguien que te importa está siendo abusado y no eres capaz de hacer nada. No te puedes quedar mirando a Andrew lastimarme, ¿cierto? Entonces, ¿Por qué no puedes ver que Rachel, Chandler y yo, no queremos que te lastimen? No es diferente.
―¿Así que viniste a enseñarme una lección? ―Kurt resopló―. Muchísimas gracias profesor. Has hecho tu punto muy claro.
―Quería demostrar que puedo tomar el mismo dolor que tú. ―Blaine admitió―. Pensé que tal vez pensarías que era débil y que no sabría lo que está pasando, porque yo no había experimentado lo mismo.
―Esa es la cosa más estúpida que he oído, Blaine. Creía que eras más inteligente.
―Durante el año pasado sentí deseos de hacerme daño todo el tiempo, también ―Blaine dijo de la nada, con la voz al borde de quebrarse―. ¿Crees que no sé lo que es odiarte a ti mismo? Constantemente sentí como que me merecía ser castigado por lo que hice.
―Pero no lo hiciste, lastimarte ― Kurt declaró más bien carente de emociones.
―No, pero pensé en ello demasiado. Únicamente… saber que te vería este año me dio fuerza y esperanza y… y nunca quise que me vieras hacia abajo, así que traté de mantener una actitud positiva.
Kurt resopló de nuevo―. Así que hemos establecido que eres el fuerte, mientras que yo soy este débil lío…
―Eso no es lo que estoy diciendo ―Blaine suspiró, mirando a Kurt desde su posición en el asiento―. Estoy diciendo que todo este tiempo fuiste mi ángel guardián; pensar en ti me mantuvo cuerdo. Tenía que creer que algún día me perdonarías y estaríamos juntos de nuevo. Tú, por otro lado, no tenías a nadie en quien poner tu fe, porque he demostrado no ser muy confiable. ―La forma en que lo dijo hizo fácil creer la porción de Blaine que estaba aborreciéndose por sus errores.
―Y aún confió en ti ―Kurt dijo, sólo dándose cuenta que era verdad para él―. Como un amigo. Al menos sé que tus intenciones son buenas, incluso cuando seas terrible en hacer lo correcto. Supongo que la confianza realmente esa rara, algo flexible, ya sabes.
Blaine no respondió, pero miraba hacia abajo a sus manos, y ambos guardaron silencio por un rato.
―¿Quieres volver a ponerte tu playera? ―Kurt finalmente pidió.
Blaine lo consideró por un segundo, moviendo su dolorido brazo tentativamente, y decidió que estaría bien sin ningún tipo de ropa que le obligaba a mover el brazo demasiado.
―Sólo quiero dormir ―Blaine respondió―. Únicamente voy a buscar mi almohada y me tiro en el sofá.
―No seas tonto. Podemos compartir una cama ―Kurt dijo resolutivamente y se fue por delante.
No prendieron las luces; ambos conocían el camino por el apartamento en la oscuridad. Kurt se sacó los pantalones, pero conservó la camisa de manga larga mientras se metió en la cama de grandes dimensiones.
Tan pronto como su cabeza tocó la almohada, Kurt fue alcanzado por una sensación inquietante: La cama olía a Blaine. La almohada, las sábanas, el cobertor: El aroma de Blaine era innegable. Kurt no debería estar sorprendido, porque Blaine había vivido aquí por un par de días ya. Aun así, Kurt no había esperado que fuera tan intenso y maravillosamente familiar. Trajo muchos recuerdos agridulces de todas las veces que habían compartido una cama antes, mayoritariamente en la casa de Blaine.
Un repentino deseo se precipitó en el corazón de Kurt, así como sus entrañas. Se volvió de espaldas, esperando a que Blaine se metiera debajo de las sábanas, pero su amigo seguía dudando junto a la cama.
―De verdad creo que debería dormir en el sillón, Kurt ― Blaine susurró mientras se inclinaba hacia adelante para arrebatar la segunda almohada. Kurt se sentó, encontrándose con él a mitad de camino.
―Espera ―Kurt dijo, y de repente sus manos estaban el pecho de Blaine, acariciando la piel desnuda.
Blaine se congeló, con una rodilla en el colchón, flotando sobre la cama―. ¿Kurt? ―preguntó, sin atreverse a esperar que Kurt estuviera ofreciendo algo más que amistad. Pero entonces Kurt acarició en el pequeño hueco de la clavícula de Blaine y colocó un beso con la boca abierta en su piel.
―Y yo creo que debes dormir aquí ―Kurt murmuró, moviéndose hacia arriba para besar el cuello de Blaine, saboreándolo y re-familiarizándose con puntos dulces de Blaine.
Blaine dejó escapar una exclamación de asombro y nostalgia―. ¡Kurt! ―Abrazó a Kurt con desesperación, y ambos se estremecieron ante el dolor de repente causado por el apretado abrazo. Ambos todavía estaban doloridos y lastimados por la pelea con Andrew, pero a Blaine no le importaban las heridas en su brazo ni el labio partido; sólo le importaba estar cerca de Kurt.
Kurt se acostó en su espalda y tiró de Blaine con él. Blaine fue capaz de bloquear el dolor y no sintió nada más que pura felicidad cuando la boca de Kurt buscó la suya y reclamó ser besado. Era tan maravilloso estar con Kurt de esta manera nuevamente. Besarlo de nuevo, sentir su cálido cuerpo bajo sus dedos y el caliente deseo entre sus piernas. Kurt empujó sus caderas contra él, el anhelo de ser tocado por él, y Blaine felizmente obedeció.
Oh, el beso era tan bueno.
Kurt sensualmente gimió en el beso mientras sus dedos se clavaron en el cabello de Blaine y se extendieron en la parte posterior de su cuello para mantenerlo en su lugar. Para tener el caliente cuerpo de Blaine sobre el suyo era todo lo que importaba en ese instante. Kurt amaba el peso encima de él. El calor que irradiaba de Blaine era contagioso, inflamando aún más el repentino deseo que Kurt sentía por él. La boca de Blaine sabía demasiado buena para dejarla ir, incluso cuando el labio partido se partió de nuevo y el sabor de la sangre se mezcló en ella.
Durante un tiempo se estuvieron simplemente besando y tocando, buscando a tientas y empujando. Kurt fue capaz de dejar fuera el pasado. Esto era lo que debió haber pasado esa noche hace tanto, la primera vez que Blaine vino a visitarlo a New York.
―Kurt ―Blaine susurró en la piel de Kurt mientras empezaba a besar y lamer su camino por el cuello y la clavícula de Kurt―. Oh Dios, te extraño tanto. ¡Te amo! ¡Te amo más que nada, Kurt!
Kurt sintió un repentino nudo en la garganta cuando se dio cuenta que no podía decirlo de vuelta. Ya no amaba a Blaine de la forma en que solía hacerlo. Ni siquiera estaba seguro de que todavía fuera capaz de amar a nadie de esa manera. Quería a Blaine, sí, todo su cuerpo anhelaba su toque, pero su corazón todavía estaba cerrado.
―¿Qué pasa? ―Blaine murmuró y dejó de besar el pecho de Kurt. Se había dado cuenta de que Kurt había dejado de sostenerlo, acariciarlo. Las manos de Kurt estaban ahora descansando inútilmente a cada lado de su cabeza en la almohada mientras Kurt estaba mirando a la penumbra de la habitación.
Kurt ya no sabía cómo sentirse. Por encima de Andrew había anhelado a Blaine para decirle que aún lo amaba y que podía estar enamorado de nuevo. Casi había estado decepcionado cuando Blaine había ofrecido su mano en amistad. Ahora que Blaine le dijo que lo amaba, se sentía vacío escuchar estas palabras. Kurt sabía que Blaine lo decía en serio; no dudaba de la sinceridad de Blaine justo en este momento.
Pero de alguna manera Kurt sabía que no podía ser parte de una pareja feliz para siempre. Aún no. Y no era justo para Blaine que actuara como si pudiera. Y si, incluso después de toda su complicada historia, Kurt todavía se preocupaba lo suficiente como para ser honesto y fiel a Blaine, ya sea que se lo merecía o no.
―No puedo hacer esto ―Kurt susurró en respuesta, no confiando en su voz para hablar en voz alta.
Blaine pareció considerar esto―. ¿Es por Rachel? No tenemos que hacerlo todo, Kurt, sólo… Dios, Sólo quiero besarte todo. Kurt, te extraño con locura. Juro que no ha habido nadie más que tú. Te am…
―¡No lo digas de nuevo! ―Kurt empujó a Blaine y se sentó, balanceando las piernas por el borde del colchón.
―¿Kurt?¿A dónde vas?
―Dormiré en el sofá.
Blaine se acercó y puso su mano sobre el brazo de Kurt, no reteniéndolo con fuerza. Era apenas un tacto suave y una mano firme sobre su piel fría, pidiendo que se quedara.
―¿Que hice mal? ―Blaine pregunto, la fuerte preocupación en su voz.
―Todo y nada ―Kurt respondió y poco a poco se escabulló.
Blaine miró en la oscuridad de la gran habitación como Kurt lentamente se dirigió hacia el sofá. Luego se dejó caer sobre el colchón, completamente perdido y sin ideas sobre cómo solucionar nada de esto. Por un precioso momento maravilloso, Blaine había pensado que había recuperado a Kurt. Su novio Kurt, la persona que amaba y extrañaba como si alguien le hubiera cortado la mano derecha; la persona a la que Blaine había llorado por un año, como si lo hubiera perdido para siempre. Blaine nunca se había permitido pensar de esa manera, que había completamente estropeado su oportunidad con Kurt para siempre y que nunca volverían a estar juntos de nuevo. Simplemente tenía que creer que un día Kurt estaría dispuesto a perdonarlo y amarlo de nuevo.
Tal vez había esperado demasiadas cosas demasiado pronto. Sí, era demasiado pronto, Blaine se dijo. Este rechazo no significa nada. Era demasiado pronto para que pudieran ser íntimos nuevamente.
Eso asustó a Blaine el ver cuán profundamente marcado y confundió todavía estaba Kurt por encima de todo. Era consciente de que sería difícil volver a ganar la confianza de Kurt. También era consciente de que había una posibilidad de que Kurt nunca volvería a ser capaz de amarlo de nuevo. Pero Blaine no podía renunciar.
Cuando Kurt le había dicho en la mesa de Andrew que no iba a ser su novio nuevamente así como así, Blaine lo aceptó. Pero creyó ver un algún día tal vez en los ojos de Kurt.
Durante un largo momento Blaine yació aún en el colchón completamente e inmóvil, escuchando en la oscuridad. Podía oír la respiración suave de Kurt - y la de Rachel desde más al fondo.
Tal vez era egoísta de él, pero Blaine no podía dormir en esta gran cama cuando Kurt estaba a sólo unos pasos de distancia de él. Lentamente, pero con firmeza, Blaine salió de la cama, tomando su manta con él.
Kurt se sintió raro mientras Blaine ponía otra manta sobre él.
Entonces Blaine se puso en el sofá, también. Suavemente se deslizó bajo las mantas, deslizándose lentamente más cerca hasta que estuvo cuchareando la espalda de Kurt y lo atrajo hacia él. La forma en que lo hizo fue suave y dulce, guiando a Kurt a los cojines. Se envolvió con sus brazos y las mantas alrededor de Kurt, acapullándolo.
Kurt podía sentir a Blaine temblando también, mientras lo abrazó con más fuerza, presionando su cuerpo tembloroso contra el suyo. Kurt no se apartó esta vez. En su lugar se quedó allí, acurrucado en el calor del cuerpo de Blaine y las mantas. Sintió los labios de Blaine rozar su pelo, su aliento en la punta de las orejas.
Habían pasado más de un año desde la última vez que Kurt había estado cómodamente con alguien. Por suerte Andrew no había sido el tipo tierno y no le apetecía cucharearse o acariciarse en la cama. Pero cada vez que habían visto la televisión, Andrew había querido sostener a Kurt cerca.
A veces, cuando Kurt llegaba a casa estaba tan cansado que apenas se dejaba caer en el sofá y encendía el televisor. Andrew se unía a él, a veces acostado detrás de él, cubriendo un brazo alrededor de su pecho. A veces Kurt pensaba que esto era todo lo que necesitaba, simplemente alguien para sostenerlo. Pero pronto se ponía a odiar la cercanía, odiar el hecho de que se trataba de los brazos de Andrew sosteniéndolo. Odiando que la proximidad le recordaba a la intimidad que había compartido con Blaine―. Suéltame ―decía con frialdad, sin pestañear. Con un gruñido Andrew sería empujado fuera del sofá.
―Voy a conseguirme un gato si sigues así.
Irónicamente Kurt siempre se había sentido seguro en presencia de Andrew. Emocionalmente seguro. Sabía que nunca se enamoraría de Andrew y por lo tanto Andrew nunca sería capaz de romper el corazón de Kurt - de la forma que Blaine podía.
Ahora, Kurt comenzó a preguntarse si Andrew estaba más involucrado emocionalmente en su relación de lo que Kurt había esperado que estuviera. ¿Podría ser que Andrew hubiera tenido sentimientos verdaderos por Kurt? ¿Podría ser que ahora Kurt fuera el rompe-corazones en este escenario? Se sentía mal por dejar a Andrew de esta manera, culpable y egoísta. Pero sabía que tenía que ser egoísta con el fin de volverse completo de nuevo. Ya no podía depender de nadie más; esto también excluía a Blaine. No podía recomenzar con Blaine otra vez. Involucrarse emocionalmente con Blaine de nuevo era un riesgo - un riesgo que Kurt no estaba dispuesto a tomar por el momento. No importaba cuán genuinos eran los sentimientos de Blaine.
Pero recostado en la oscuridad con los brazos de Blaine a su alrededor, Kurt se sentía seguro y cómodo. Lentamente se relajó en los brazos de Blaine. Estando tan cerca de su ex no se sentía tan incómodo como había esperado que fuera. Pero no se sentía correcto tampoco. Kurt se preguntó si alguna vez se sentiría bien de nuevo o si su dolor era permanente e irreparable. ¿Llegaría a ser capaz de confiar en Blaine a la manera de un amante de nuevo?
Sabía que Blaine tenía buenas intenciones, no importa cuán torpe y desafortunado actuaba a veces, no importa lo mucho que se metiera en problemas al pensar que estaba haciendo lo correcto. Cuando se trataba de asuntos de amor Blaine siempre había estado ansioso pero poco exitoso para agradar - de una manera muy adorable.
Y, sin embargo, Blaine era honesto a su torpe manera. A veces era demasiado honesto para su propio bien. Sabiendo que Blaine no era esa clase de infiel había hecho mucho más difícil para Kurt el entender por qué Blaine lo había engañado. Se hizo muy fácil pensar que la culpa la tenía a los pies de Kurt.
A pesar de su renuencia a aceptar el amor de Blaine, Kurt se acurrucó un poco más en el abrazo, su pómulo contra el pecho de Blaine. Sintió el cuerpo de Blaine relajarse y suavizarse, y Kurt lo acunó con un brazo, consolándolo y consolándose a sí mismo, y así se quedaron dormidos.
¿Comentarios?
Hay una nueva historia de LaurenEP llamada Wicked Game. Es otro giro de Kurt estando en una relación abusiva después de The Break-Up. Podrían querer checarlo. :)
* es un sedante y se usa para el tratamiento a corto plazo del insomnio, ayudando a conciliar el sueño. En resumen, un medicamento.
Antes que nada ¡Felices festividades!, desconozco su religión o estilo de vida, pero creo que siempre hay un motivo por el que celebrar, incluso el simple hecho de poder respirar.
Cuídense, felices vacaciones.
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