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Este es el último flashback en la historia.


Capítulo 18 – Encontrando a Chandler de nuevo

Flashback

Noche de viernes, mientras Kurt estaba parado frente a su armario escogiendo un conjunto para Babylon, su teléfono sonó. No necesitó ver el identificador para saber quién era. Su padre había comenzado a llamarle todos los días a las ocho. Evidentemente su padre estaba ansioso por arreglar los lazos entre ellos después de un par de semanas de silencio cuando no habían hablado en absoluto.

Pero Kurt todavía estaba enfocado en mantener a su padre a raya. Así que cuando veía que su padre lo estaba llamando, trataba de salir con una excusa.

Kurt odiaba que se hubieran vuelto distantes y no por las millas entre ellos, pero a causa de todo lo que estaba dejando sin decir. Había un montón de sentimientos heridos involucrados por parte de Kurt pero también los sentimientos de culpa.

Las primera semanas después de su rompimiento con Blaine, Kurt había estado furioso con su padre, proyectando toda la ira que había sentido sobre la infidelidad de Blaine en su padre, quien se había atrevido a decir una palabra de simpatía por Blaine. Había rechazado a su padre al no devolver sus llamadas telefónicas y no acudir a sus sesiones de Skype nunca más. Por supuesto, Kurt no ignoraría por completo a su padre, pero siempre se excusaba por estar demasiado ocupado o demasiado cansado.

Después de un tiempo se volvió un hábito. Y después de un tiempo había muerto, había comenzado a sentirse avergonzado y no sabía que hacer o decir. Antes de que lo supiera un par de meses habían pasado, y Kurt se había dado cuenta que un muro se había estado construyendo entre su padre y él, uno que no había estado ahí antes – al menos no desde los días de su flechazo con Finn y su proyecto de juntar a su papá con Carole, que había salido mal y lo dejó sintiéndose aislado y abandonado, mientras que su padre se estaba vinculando con Finn.

Ahora cualquier cosa que hablaban por teléfono era sólo una pequeña conversación o Burt intentando hacer plática diciéndole sobre en lo que Carole o Finn estaban. A veces Burt siquiera mencionar lo que Blaine estaba haciendo de acuerdo a Finn. No había sorpresa. Todos ellos seguían viviendo en Lima, ese pequeño pueblo en el que estaban obligados a escuchar acerca de los asunto de todos, sin importar las circunstancias. Por supuesto que Finn aún estaría hablando con Blaine y Burt escucharía sobre lo que los chicos estaban haciendo.

Pero ¿por qué su padre probaba las aguas al soltar el nombre de Blaine en la conversación? ¿Esperaba que Kurt saltara directo sobre él y demandara cada pieza de información disponible sobre su ex? ¿Por qué estaba Burt tratando de juntarlos de nuevo? En este momento sólo quería gritar a su padre, "¡ME ENGAÑÓ! ¿POR QUÉ SE SUPONE QUE LO PERDONE Y OLVIDE? ¿POR QUÉ ME HACES SENTIR CULPABLE POR ESO? ¿POR QUÉ ES MI CULPA?" Pero no le gritaba a su padre. En su lugar colgaba.

Este hablar, pero no hablar se había manifestado en los últimos meses, y Kurt no sabía cómo romper el hechizo y verdaderamente hablar con su padre nuevamente. Además, estaba el problema de que Kurt no quería que su padre supiera sobre su relación con Andrew. Kurt tendría que mentir, y su padre vería a través de sus mentiras como nadie más. Esta era una de las razones por las que Kurt evitaba volver a Lima, porque si se veían cara a cara su padre vería en un instante que algo estaba mal.

Kurt odiaba tener secretos. Lo hacía sentir como si tuviera 14 años de nuevo, muerto de miedo para declararse gay, no queriendo que su padre lo supiera, pero necesitando que supiera todo lo que estaba de nuevo en ese mismo viejo sentimiento. No quería que su padre supiera que estaba luchando por mantenerse en pie, lo difícil que la vida se había vuelto en un lugar que había considerado su único refugio después de todos esos años difíciles en Lima. New York se suponía que era su rescate, pero ahora era su infierno personal. No era la ciudad en sí, pero su lugar en ella. Envidiaba a Rachel que estaba exactamente donde debía estar. Pero, ¿qué estaba haciendo aquí? ¿Por qué estar viviendo en New York no es el sueño hecho realidad que se había imaginado que sería? Con excepción de Vogue. Si no tuviera el trabajo en Vogue con Isabelle alabando su trabajo, se sentiría totalmente perdido.

Al principio Kurt trató de impresionar a su padre diciéndole sobre su éxito en Vogue, pero claro que había sido como si estuviera hablando en otro idioma. Su padre estaba orgulloso de él, no había duda de eso. Pero Burt no sabía nada sobre moda. Después Kurt empezaría a hablar de la moda cada vez que quería aburrir a su padre; era la forma más sencilla de deshacerse de él por teléfono. Al minuto que Kurt empezaba a hablar de paletas de colores y tejidos y la última entrada del blog de Isabelle, Burt dormitaría y se excusaría.

Aun así, no ser capaz de hablar de todo esto con su padre dejaba a Kurt sintiéndose aislado. Estaba viviendo en New York ahora, la gran ciudad donde nadie conocía a sus vecinos o se preocupaban por ellos, donde sólo era uno de muchos.

―¿Vas a responder ese maldito teléfono o no? ―Andrew gritó desde la otra habitación, sonando completamente molesto.

―¡Perdón! ―Kurt gritó y consiguió su teléfono, pasando a sentarse en el alféizar de la ventana con él.

―Hola papá ―Kurt dijo, en voz baja y sonando extrañamente apagado a sus propios oídos―. Ahora es un mal momento, hablamos otro momento, ¿bien?

―Hola, hijo, estoy bien, gracias, ¿cómo estás tú? ―Burt dijo sobre el intento de Kurt para cortarle el paso, incluso antes de saludarlo.

―Papá ―Kurt dejó escapar un suspiro―. No es mi intención ser rudo. Sólo estoy cansado, eso es todo. He estado trabajando horas locas en la oficina.

―Siempre dices eso ―Burt respondió, sonando una mezcla de molesto y preocupado―. ¿Sabes la última vez que realmente hablamos por teléfono? Yo no puedo ni siquiera recordar, Kurt.

―Lo sé, papá, y lo siento.

―Yo también, colega, yo también ―Burt dijo con un suspiro, y sonaba tan desconsolado que Kurt sintió al instante su determinación hacerse añicos.

Por un segundo consideró decirle a Burt todo. Comenzaría admitiendo que era infeliz. Diría a su padre sobre el sentimiento de soledad e inutilidad, acerca de sentirse como un fracaso. Hablaría sobre extrañar su casa, faltarle un hombro donde apoyarse, extrañar que su padre lo llamara chico y colega. Inevitablemente comenzaría a llorar al teléfono y su papá intentaría calmarlo y maldeciría la distancia, porque querría dar a Kurt un abrazo y un beso en la sien.

―Simplemente… ―Kurt levantó la vista cuando Andrew entró al cuarto, dando a Kurt una mirada mordaz, en silencio preguntando con quién estaba hablando.

Kurt tapó el micrófono de su teléfono con una mano y le susurró― Es mi papá.

―Bien, pero apúrate ―Andrew dijo, dirigiéndose hacia el baño―. Encontraremos a los chicos antes de que nos dirijamos a Babylon.

―¿Con quién estás hablando? ―Burt preguntó.

―¿Qué? ―Kurt le preguntó de vuelta, sorprendido.

―¿Quién está contigo? ¿Rachel?

―Papá, en verdad tengo que irme. Te llamo mañana, ¿de acuerdo?

―Mira, Kurt, te extraño ―Burt dijo, no dejando que su hijo le colgara tan fácilmente esta vez―. Sabía que mudarte a New York reduciría nuestro contacto, pero no pensé que sería así. Ya no sé nada de ti, Kurt, y viceversa. Acepté cuando no viniste a casa para Navidad, pero me prometiste que vendrías otro día, y ahora ya es verano. No te he visto por casi un año, Kurt. No pensé que sería de esta manera.

―¿Y es mi culpa? ―Kurt levantó la voz, a la defensiva, pero sintiendo la pérdida y la distancia demasiado clara en sí―. Pudiste venir a New York para verme también, sabes. Pero supongo que siempre hay algo importante pasando con Finn o Carole y otras cosas. No soy responsable de esto. ¡Demonios, sólo estoy tratando vivir mi vida aquí!

―¿Qué quieres decir con tratando? ―Burt preguntó, agudo de mente y pesando cada palabra―. Sé que estas frustrado porque no entraste a NYADA, pero ¿algo más está sucediendo?

―¡No sabes nada, Papá! ―Kurt lo interrumpió, molesto por ser el objeto de fisgoneo de su padre.

―¡Sí! ¡Ese es exactamente el punto! ¡Porque no quieres hablar conmigo!

―Lo siento, pero en verdad me tengo que ir. ―Kurt sintió que le pican los ojos de lágrimas.

―Kurt, por favor, no hagas esto. No me cuelgues.

―Te quiero, papá. ―Kurt colgó antes de romper en lágrimas. Se apoyó en la ventana de cristal frío y enterró su cara en una mano.

―¿Qué pasa? ―Andrew preguntó, cuando entró al cuarto y vio a Kurt llorando.

Kurt se limpió las lágrimas rápidamente―. Nada, acabo de tener una conversación difícil con mi padre.

―Oh, que se jodan los padres. Odio a mi papa también. Es un maldito hipócrita.

―No, no odio a mi papá, sólo…

―Olvídate de tu estúpido padre. ¡Es noche de viernes! ―Andrew lo sacó del alféizar de la ventana y le dio la vuelta―. Quiero verte bailar, cariño.

Actuando por instinto y pura necesidad en soledad, Kurt haló Andrew cerca, abrazándolo apretado. El breve intercambio con su padre lo había dejado con problemas, y sufría por alguien que solo lo sostenga.

Andrew lo sorprendió con ternura afectuosa, devolviendo el abrazo y apoyando la barbilla sobre la cabeza de Kurt―. No te preocupes por eso, dulzura ―Andrew murmuró, presionando sus manos en los hombros de Kurt para retenerlo cerca―. No dejaré que nadie se meta entre nosotros.

―¿Por qué te gusto tanto? ―Kurt preguntó, su voz apenas un susurro.

Andrew se rió entre dientes y su cuerpo vibró―. Porque nunca me crucé con alguien como tú. No lo sé. No puedo explicarlo. Simplemente me mueves.

Sobresaltado, Kurt se alejó para mirar a su novio―. ¿Por qué dirías eso? ―Por un horrible segundo se preguntó si le había dicho a Andrew sobre la primera declaración de amor de Blaine en un momento de embriaguez y si Andrew estaba usando ahora estas palabras para burlarse de él.

―Porque es verdad. Me haces sentir cosas que no había sentido nunca antes. Con otros era sólo acerca del sexo. Pero tienes tus conceptos morales, tú linda modestia, la regla de no-sexo y otras cosas. Me hace sentir que es tiempo de madurar y obtener mis límites, ¿sabes a lo que me refiero?

―Supongo ―Kurt respondió.

Andrew tomó el rostro suavemente y se inclinó para darle un beso en la boca. Kurt cerró los ojos, devolviendo el beso en un intento de sentir y probar algo más que nada. Pero fue en vano.


―¿Listo para ir? ―Andrew gritó desde la habitación de al lado, y Kurt se estremeció ante el tono alto repentino de sus palabras y la impaciencia subyacente.

―¡Un segundo! ―Kurt gritó y mantuvo la mirada fija en su reflejo en el espejo del baño. Quería verse bien esta noche, pero todavía se veía como él. No quería que Chandler tuviera la impresión de que se había convertido en un idiota demasiado abrigado.

Así que buscó en su colección de accesorios en busca de algo que fuera totalmente él hasta que encontró la pieza perfecta: su buen viejo broche de hipopótamo. Lo prendió en su camiseta en recuerdo de su primer encuentro con Chandler, quien lo había halagado acerca de ese broche. Esperaba que su amigo lo apreciara.

Kurt estaba ansioso por verse con Chandler nuevamente.

Por un lado, él no estaba interesado en decirle que no lo había logrado en NYADA. No tenía miedo que Chandler estuviera decepcionado o incluso perdiera interés en ser amigo de Kurt cuando ni siquiera era alumno de una escuela de artes.

Por otro lado, aun asociaba al chico con la mirada de traición en el rostro de Blaine. Pensar en Chandler lo llevaba de vuelta en el tiempo y lugar cuando la primera crisis había golpeado su relación con Blaine, en ese entonces no había pasado por su cabeza que Blaine podría siquiera pensar que Kurt era capaz de engañar.

¿Cuántas veces después Kurt se había reprendió a sí mismo acerca de cómo se habría podido manejar mejor la situación? Si sólo le hubiera dicho a Blaine sobre este chico nerd que conoció justo desde el principio. Se pudieron haber reído de los coquetos mensajes.

Simplemente se sintió bien tener esta clase de atención de Chandler. Blaine había estado distante de él en ese entonces y Kurt no sabía por qué. Debió haber preguntado, pero tenía miedo de que Blaine pudiera decir que ya no estaba en ellos de la forma en que estaba en el principio. Cuando el tiempo pasó, una parte de Kurt siempre había estado en guardia de que Blaine no tardaría en darse cuenta de lo aburrido era Kurt; que no era la persona más interesante de todo Ohio después de todo. No cuando había chicos como Sebastian alrededor.

Kurt había querido hacerse el interesante y atractivo para Blaine de nuevo; había querido que Blaine lo notara de nuevo al añadir algo de aire misterioso en sí, dando la impresión que el otro chico podría estar interesado en él también. Si tan sólo hubiera sabido que Blaine se había distanciado porque tenía miedo de perderlo, entonces Kurt nunca hubiera ido por ese camino. Pero Blaine no le habló sobre sus miedos, y Kurt no podía reunir el valor para preguntar a su novio lo que estaba pasando. Hablar de estas cosas siempre era muy difícil. La pregunta "Oye, ¿por qué te estas distanciando de mí?" no es una de las que se desliza fácilmente de la lengua. Es bastante aterrador, porque estás temiendo la respuesta. Está temiendo la confrontación.

Cuando le dijo a Rachel que Blaine y él se habían convertido en una fabuloso pareja de casados, no se estaba quejando; estaba preocupado y temeroso que Blaine diría simplemente que, "Bueno, sí, Kurt, nos convertimos en una pareja de casados y, ya sabes, solías ser la persona más interesante de todo Ohio, pero ahora que sé todo sobre ti, es algo aburrido en realidad. Así que, ¿qué hay de simplemente quedar como amigos?"

Kurt nunca pensó que Blaine reaccionaría de la forma en que lo hizo, sintiéndose engañado, y era culpa de Kurt por ser tan displicente sobre su encuentro coqueto con Chandler. Blaine había estado molesto. Kurt sabía que había actuado mal y quería hacerlo mejor. Nunca quería sentirse como un infiel de nuevo. A pesar de que aun consideraba sus mensajes con Chandler como bastante inofensivo, ya que nunca había tenido intenciones con Chandler, lo había hecho parecer como si hubiera algo – y si los papeles se hubieran invertido Kurt probablemente habría pensado lo mismo de Blaine.

Después de que habían acabado con la disputa sobre su amante Chandler, Kurt había estado seguro de que él y Blaine estaban hechos para durar.

Kurt se apoderó de la laca para el pelo un poco más fuerte, tratando de forzar a estos pensamientos de su mente―. No dejes que el pasado te arrastre hacia abajo aún hoy ―Kurt murmuró a su reflejo mientras arreglaba su cabello, no permitiendo que sus pensamientos y preocupaciones lo tragaran de nuevo.

En la dulce petición de Andrew, se había puesto un poco de delineador negro y parpadeó al espejo maravillado. Lo hacía parecer tan diferente.

―Hola, sexy ―Andrew ronroneó, echándole un vistazo mientras salía del baño―. Luces candente. Me encantan esas botas de zorra.

―¿Gracias? ―Kurt dijo―. Tú no te ves tan mal.

Kurt había vestido sus pantalones entallados negros favoritos y una camisa morada con botones. Salió de la puerta en sus nuevas botas negras que iban en lo alto por encima de las rodillas.

Una hora después estaba de pie frente a al club con un aburrido Andrew que no quería esperar más―. Entremos, cariño. Este amigo tuyo no va a aparecer.

―Un minuto más ―Kurt suplicó―. Dijo que estaría aquí a las once. Tal vez se perdió. Él no ha vivido en New York durante tanto tiempo.

―Más vale que aparezca pronto ―Andrew gruñó impaciente.

―¡Ahí esta! ― Kurt comenzó saludando con el brazo completo para que así Chandler lo viera. Este comportamiento de cinco años de edad, le valió una mirada de reojo desaprobadora de Andrew.

Al otro lado de la calle Chandler le devolvió el saludo y se dirigió a través del camino. Vestía un chaquetón gris oscuro, pantalón a cuadros verde y rojo, y un sombrero verde bosque con orejeras. Kurt solía adorar esta clase de gorros, pero por desgracia estaban fuera de moda desde hace mucho tiempo.

―¿Ese es él? ―Andrew preguntó, dejando escapar una risa de burla.

―No seas malo, Drew ―Kurt dijo en tono de advertencia.

Dio un paso hacia Chandler, que no había cambiado en nada. Aún se veía exactamente igual, radiante todas partes mientras estaba de pie delante de Kurt―. ¡Es un placer verte otra vez, Kurt Hummel! Gracias por invitarme a unírmeles. ¡Nunca he estado en un club de baile antes! ¡Esto es realmente emocionante!

―Hola, Chandler ―Kurt le sonrió cálidamente y gesticuló a Andrew―. Este es mi novio…

―… quien se está aburriendo aquí fuera ―Andrew lo interrumpió―. Vamos a dentro.

―Oh, pero no tengo… ―Chandler comenzó, pero fue interrumpido por Andrés, que le lanzó una identificación.

―Esto debería hacer el truco ―dijo con un guiño. Luego pasó el brazo por los hombros de Kurt y abrió la marcha.

Kurt vió a Chandler, quien estaba obviamente impresionado e intimidado al mismo tiempo por la multitud y la atmósfera del club gay. Recordó su primera vez en Babylon y podría relacionarse con el asombro boquiabierto de Chandler y sus grandes y redondos, ojos tímidos―. Sólo quédate conmigo y saldrás con vida ―Kurt bromeó y se ganó una sonrisa de felicidad de su amigo.

Mientras se abrían paso entre la multitud Chandler apuntó al pecho de Kurt―. ¡Aun tienes este boche!

―Por supuesto ―Kurt respondió con indiferencia, pero con una sonrisa cariñosa.

―Sabes, ¡nunca hubiera tenido el valor de hablarte si no hubiera sido por este boche! ―Chandler admitió con una sonrisa tímida.

Kurt estaba intrigado―. ¿Eso por qué?

―Nunca hablo a chicos que son, tú sabes, atractivos. Usualmente me dicen que me pierda. Pero resolví que alguien que usaba un choche de hipopótamo ¡tenía que ser una persona asombrosa!

―Gracias ―Kurt dijo, sonriendo―. El broche me ha traído suerte hasta ahora. Lo usé en mi entrevista de trabajo para Vogue e Isabelle lo adoró también.

―¿Isabelle Wright adoró tu broche? ¡Oh, Dios mío, eso es increíble! ―Chandler gritó emocionado.

―Vamos arriba, hay estancias. Podemos sentarnos y hablar. ¿Suena bien?

―Me encanta ―Chandler dijo con un entusiasmado asentimiento.


―Así que, ¿cómo es NYADA? ―Por supuesto esto tenía que ser la primera pregunta de Chandler. Kurt tomó un respiro profundo. Estaba a punto de admitir que lo había logrado. Pero los ojos de Chandler estaban tan grandes con anticipación que Kurt odiaba ser una decepción.

―NYADA es genial ―Kurt dijo―. Especialmente el programa teatral es impresionante. ―No fue realmente una mentira cuando en realidad no le dijo a Chandler que era un estudiante ahí, ¿cierto? Siguió hablando un rato, hablando sólo de lo que oía de segunda mano por Rachel.

Era fácil hablar con Chandler, sobre todo porque Chandler hacia la mayor parte de la conversación. En una graciosa forma nerd con la que Kurt podía relacionarse y no el obsceno gracioso que era Andrew, hacienda bromas a la espalda de otras personas. Estar con Chandler era refrescante, y su entusiasmo sobre todo era contagioso.

―¿Cómo es trabajar en Vogue . com? ¿Cómo es Isabelle Wright? ¿Es como Miranda Priestley? Ya sabes, ¿Meryl Streep en Devil Wears Prada?

Kurt se rió en voz alta y mientras lo hacía, se dio cuenta de que era la primera vez en semanas que había tenido una verdadera risa―. No, no en absoluto. Isabelle es una maravillosa persona. ―Por un rato se perdió contado historias sobre su trabajo y sus compañeros de trabajo hasta que Chandler le miró con asombro y dijo:

―Guau, suena como si pasaras mucho tiempo en Vogue. ¿Cómo combinas las horas de trabajo con tus clases en NYADA?

―Oh, funciona bien, en realidad ―Kurt eludió la pregunta y se mostró sorprendido por la facilidad con que la mentira salió de sus labios.

―Guau, yo no tendría la energía para trabajar en un empleo de medio tiempo que es tan desafiante. Casi no consigo mis papeles de la universidad. ¿Si quiera tienes tiempo para respirar?

―Sí, bueno, es por eso que disfruto venir a Babylon en viernes ―Kurt dijo―. Sólo para sacar todo de mi mente por un rato.

Kurt se asombró por la ingenuidad de Chandler. No sólo hizo a este chico pensar que verdaderamente Kurt era la persona más perfecta que había conocido, también era un fácil creyente de cada mentira que Kurt le dijo, porque eso era lo que esperaba de Kurt de cualquier manera. Fue estimulante y frustrante al mismo tiempo. Kurt sabía que nunca podría cumplir con las expectativas de Chandler. Era divertido actuar como era y posar como la persona que pudo haber sido, pero no lo era, e hizo incómodo a Kurt interpretar un papel y engañar a su amigo. Pero Chandler era del tipo que quería ser engañado, o al menos esa era la impresión de Kurt. Así que hizo lo suyo.

Después de un tiempo Chandler se inclinó hacia delante en forma confidencial―. Tengo que admitir que estaba muy nervioso por verte de nuevo, Kurt.

―¿En serio? Sólo soy el mismo Viejo yo. ―Kurt inclinó la cabeza―. Pero he de admitir que estaba nervioso acerca de verte también, y sé que este en realidad no es tu tipo de escenario, pero me alegra que vinieras.

―A cualquier lado por ti ―Chandler dijo y al instante se sonrojó carmesí profundo y balbuceó―, quiero decir, estoy muy feliz de que siquiera respondieras mi mensaje, porque estaba realmente curioso acerca de lo que estabas haciendo y me encantaría que seamos amigos de nuevo.

―También me encantaría ―Kurt dijo con una sonrisa amable.

―Aquí estás, cariño ―Andrew vino detrás de Kurt y puso sus manos en sus hombros―. Ven conmigo, quiero presentarte a algunos chicos de Boston. Tu amigo puede arreglárselas un par de minutos sin ti, ¿o no?

―Uh, seguro ―Chandler dijo.

―Volveré pronto ―Kurt dijo. Pero al final Andrew lo mantuvo lejos de Chandler durante más de una hora. Dos amigos de Andrew estaban hablando de moda con él, en referencia a las últimas entradas del blog de Vogue, y Kurt se enredó en hablar de la moda. Fue sólo cuando Andrew había desaparecido por un tiempo que Kurt comenzó a mirar alrededor y encontró a Andrew abajo en la barra hablando con Chandler. En el momento en que Kurt había hecho su camino a través de la multitud y al lado de Andrew, sin embargo, Chandler se había ido.

―¿Dónde está Chandler?

―¿Quién? ―Andrew le pasó un brazo por la cintura de Kurt.

―Mi amigo ―Kurt dijo, sonando molesto―. El de los grandes lentes.

―Oh, él. Lo ahuyenté lejos.

―¿Hiciste qué?

―No te molestará más.

―No me molestaba. Es mi amigo.

―¿Quieres ser amigo de ese chico? ¿En serio? ―Andrew resopló―. Pensé que te había hecho un favor.

―¿Por qué? ¿Qué hay de malo con él?

―¡Es aburrido! ―Andrew dijo con naturalidad―. Si al menos tuviera una cara linda que mirar mientras está hablando y hablando y hablando…

―Supongo que es todo lo que soy para ti, ¿cierto? ¿Una cara linda? ―Kurt espetó.

―Y un gran culo ―Andrew le guiñó el ojo.

―¡Eres tan imbécil, Drew! ―Kurt se movió fuera del alcance de su novio y se dirigió a la salida.

Fuera en la calle, Kurt vio la espalda de su amigo por el camino. Aparentemente Chandler estaba en algún tipo de peligro. Dos chicos estaban bloqueándole el paso, empujándolo, levantándolo por el cuello e insultando a gritos su ropa.

Kurt no dudó por un segundo.

―¡Déjenlo en paz! ―Kurt gritó desde lejos, y comenzó a correr hacia ellos―. ¡Quita tus sucias manos de encima! ―Kurt siseó con voz aguda, deteniéndose de manera protectora frente a Chandler.

―¿Cuál es su oferta? ―uno de los grandes le gruñó―. Esto no es asunto tuyo.

―Lo insultaste, me insultaste ―Kurt puntualizó―. Y no quieres insultarme.

―¿Tú, chico flaco? ¿Crees que puedes golpearnos? ―los chicos rieron disimuladamente.

―Sé cómo ponerlos de rodillas, chico. Una patada bien dirigida en sus partes favoritas debe hacer el truco, y créanme, puedo golpear la base. ¿Ven estas botas? ―Presentó sus botas puntiagudas―. Fueron hechas para patear traseros, y no pudo esperar para finalmente utilizarlas. Además, puedo gritar. Puedo llegar a Fa. ¿Quieren una demostración? Cada policía en el radio de una milla me oirá.

Sin más argumento los dos chicos se fueron, no estaban dispuestos a meterse en problemas.

Después del incidente Kurt se giró a su amigo y notó que Chandler estaba temblando. Kurt se veía preocupado―. ¿Estás bien? No te preocupes por tipos como esos. Son todo ladridos, pero no muerde.

―Lo siento, simplemente… ―Chandler dejó escapar un silbido. Estaba a punto de colapsar―. ¡Pensé que iban a asaltarme! ¡Estaba tan asustado! ¡No sabía que hacer! Si no hubieras venido…

Kurt dio un paso adelante y abrazó a Chandler―. Todo está bien. Se fueron, nada pasó. Simplemente nunca camines solo. ¿A dónde vas de todos modos? Ni siquiera te despediste de mí.

―Lo siento ―Chandler murmuró en el hombre de Kurt―. Tuve la sensación de que no me querías cerca. Pensé que sólo estabas siendo agradable.

―Equivocado ―Kurt lo soltó, pero mantuvo una mano en el brazo de su amigo―. No sé qué te dijo mi estúpido novio, pero quiero seguir siendo amigos contigo. Mira, estoy aquí cada noche de viernes si puedes venir. Me encantaría verte nuevamente.

―¿En serio? ―La cara de Chandler se iluminó de nuevo―. Gracias. ―Se abrazaron de nuevo y Kurt se sintió apreciado. De alguna manera Chandler lo hacía sentir bien sobre sí mismo, y Kurt no se había sentido bien sobre el mismo en un tiempo.

―¡Aquí estás! ―De repente Andrew estaba tras ellos y haló de Kurt hacia su brazo de una manera áspera―. ¡Te estaba buscando por todos lados! ¡Sabes que odio cuando simplemente desapareces!

―Lo siento ―Kurt dijo, quitándose de la mano de Andrew―. Estaba ayudando a Chandler a luchar contra esos chicos y…

―No me importa lo que hiciste ―Andrew lo interrumpió airadamente―. ¡La próxima vez me preguntas antes de irte por tu cuenta!

―Sí, sí ―Kurt respondió, no muy convincentemente―. ¿Algo más?

Esta vez Andrew agarró el brazo de Kurt con más fuerza, clavando sus dedos en la carne de Kurt y sacudiéndolo―. ¡No me hablas así, cabrón!

―¡OYE! ―Chandler gritó, no pudiendo ver el intercambio por más tiempo sin interferir―. ¡Detente!

Andrew soltó a Kurt dándole un fuerte empujón que casi había soltado a Kurt en la tierra y girando al chico con gafas―. ¿Hay algo que quieras decirme? ―Andrew preguntó desafiante.

Kurt vio la forma en que Chandler se quedó helado, tragando saliva un par de veces, incluso más aterrado de lo que había estado unos minutos antes, cuando había estado haciendo frente a los dos pendejos.

―Está bien ―Kurt dijo, poniendo la mano con dulzura en la espalda de Andrew, tratando de mantenerlo a raya de su amigo de Lima―. Vamos a casa.

Andrew y Kurt estaban alejándose cuando Chandler finalmente habló.

―¡En realidad, tengo algo que decirte! ―Chandler estaba obviamente nervioso y sus mejillas estaban de color rojo brillante, y se retorcía las manos. Sin embargo, tuvo el valor de decir lo que estaba en su mente.

―¡Creo que le debes un poco de respeto a Kurt! La manera en que le hablaste es inaceptable.

Andrew no dijo nada. Simplemente dio un paso hacia delante de nuevo, amenazadoramente, tratando de intimidar al chico. Chandler dio un paso hacia atrás, pero continuó hablando ―. Porque Kurt es la persona más amigable, maravillosa y amable que he conocido y deberías sentirte afortunado de llamarlo tu novio y… y… ―Chandler tragó―. ¡Deberías mostrarle más respeto! Es todo lo que estoy pidiendo.

Chandler estaba temblando de nuevo, más que cuando se enfrentaba a los dos bravucones. Estaba de pie por Kurt aunque estaba cagado de miedo. Kurt no sabía que decir o que sentir. Estaba avergonzado de que tuvo que ser de esta manera; que estaba atrapado en esta situación que había hecho sentir a Chandler como que tenía que proteger a Kurt, no importa cuán poco contribuía al hacerlo. Pero Kurt estaba orgulloso de saber que Chandler era su amigo y que el muchacho pensaba tan bien de él y tuvo el valor de dar un paso adelante, aun cuando en realidad estaba dando un paso atrás.

―Está bien ―Kurt dijo en un intento por enfriar la fiesta y aligerar la situación. No quería que se intensifique; no quería que Andrew causara más daño―. En verdad, Chandler. Estamos bien. Todas las parejas pelean de vez en cuando. ―Kurt tomando el brazo de su novio para demostrar que pertenecían juntos. El simple gesto fue suficiente para calmar a Andrew.

―Sí, vamos a casa y tengamos sexo de reconciliación ―Andrew sugirió bromeando y besó la sien de Kurt. Kurt le dio un manotazo juguetón. Ahora Chandler sólo podía pensar que Andrew era un idiota que estaba tratando mal a Kurt. Kurt no quería que consiguiera pistas sobre cuán grave era realmente la situación.

Kurt lanzó a Chandler una sonrisa falsa―. Hazme un favor y consigue un taxi para que llegues a casa, Chandler. ―Kurt rebuscó en su cartera y le dio dinero para un taxi―. ¡Nunca camines a casa solo por las calles de New York!

―No necesitas darme dinero para el taxi ―Chandler protestó.

―Insisto. ―Kurt empujó a los billetes en la mano de Chandler y la apretó―. Buenas noches, Chandler.

Andrew le pasó el brazo por la cintura de Kurt y caminaron hasta el aparcamiento cercano. Kurt se resistió a mirar atrás a su amigo. No se permitió preocuparse por lo que Chandler estuviera pensado de su relación con Andrew. Francamente, no era ningún asunto de Chandler.


Cuando llegaron a casa esa noche, Andrew estaba enojado porque Kurt había pasado tanto tiempo con un viejo amigo, y Kurt estaba enojado porque Andrew no tenía derecho a estar enojado, mientras que Kurt tenía un montón de razones para estar cabreado.

―¡No jodida hagas eso otra vez! ―Andrew empezó a gritar en cuanto la puerta se cerró de golpe.

―¿Qué hice? ―Kurt preguntó, no impresionado por el grito de su novio―. No hice nada malo. Oh, lo siento, no me aferre a tu brazo durante toda la noche y di anhelantes miradas de absoluta admiración como si fueras el chico más increíble en el mundo entero. ¡En cambio ayudé a un amigo en problemas sin pedir tu maldito permiso!

―¡Jódete, Kurt! Sabes exactamente por qué estoy cabreado.

―¿Y por qué es eso? ―Kurt se puso de pie con los brazos cruzados frente a su pecho, esperando con sus cejas arqueadas inquisitivamente.

―Cuando sea que salimos juntos tú me ignores totalmente ―Andrew lo acusó―. Es como si no te importara en absoluto. ¿Se supone que somos novios, recuerdas?

―No estás más que haciendo pucheros porque no siempre se trata de ti ―Kurt dijo con un resoplido―. ¡No pongas tu frustración en mí!

―¡Tal vez no estaría frustrado todo el tiempo si me hubieras dejado finalmente que te folle! ―Andrew replicó―. Eso es probablemente lo que necesitas también. Sabes, el sexo se dice que es una cosa buena.

Kurt negó con la cabeza, entregó a Andrew la mirada más disgustada que pudo―. ¿Crees que te dejaría – en tus palabras - follarme cuando me estás hablando así? Eso es muy romántico.

―Lo siento, de acuerdo, lo siento ―Andrew dijo con un suspiro―. Simplemente no entiendo que quieres de mí. Te digo que eres perfecto todo el tiempo. Te amo, cariño. ¿Por qué no es suficiente? ¿Qué más quieres de mí? ¿Por qué no es suficiente cuando te digo que te amo?

―Porque no es sobre amar ―Kurt respondió, como si eso fuera un hecho obvio―. Amar nunca es el problema. Pero la confianza lo es.

―Sí, entiendo que tienes problemas de confianza ―Andrew dijo con un gesto desdeñoso de la mano―. Pero pensé que confiabas en mí para ahora.

―¿Cómo podría? No confías en mí tampoco ―Kurt replicó―. O de lo contrario no estarías tan agresivo cuando simplemente hablo con mis amigos.

―Siento que estas esperando por algo ―Andrew continuó, manteniendo su mirada en Kurt―. No estoy seguro que esperas o si yo puedo dártelo – o cualquiera, para el caso. Pero estoy harto de eso. Necesita superarlo, cariño. Y si no eres capaz de empujar el botón de reproducción de tu vida alguien tiene que hacerlo.

Kurt soltó un bufido. Odiaba ser el centro de este tipo de escrutinio de atención. Hasta ahora se había sentido cómodo en la compañía de Andrew, porque a Andrew no le importaba mucho acerca de sus antecedentes y sus motivos―. ¿Y tú quieres ayudarme? ―Kurt dijo con un gruñido.

Sin previo aviso, Andrew lo golpeó, apuntando al pecho de Kurt. Kurt se preparó para ser empujado, pero Andrew no le pegó; en lugar de eso arrancó el broche de hipopótamo de la camisa de Kurt―. Primero que nada, ¡esta fea cosa tiene que irse!

―¡Como te atreves! ¡Devuélvemelo! ―Kurt trató de sacarla de las garras de Andrew, pero Andrew tenía el broche fuera de su alcance.

―¿Cómo es que me ayudas cuando tirar mis cosas? ―Kurt le gruñó.

―Tienes que dejar ir lo viejo ―Andrew dijo con toda sabiduría―. Deje ir tu pasado - y accesorios feos.


Kurt había creído que Chandler nunca aparecería de nuevo después de ese traumático incidente y el comportamiento hostil de Andrew. Pero lo hizo y Kurt estaba agradecido por su no pronunciado apoyo. No se escribían porque Andrew ocasionalmente checaba el teléfono de Kurt, pero Chandler sabía dónde encontrar a Kurt: en Babylon cada noche de viernes.

Nunca hablaban de la situación de Kurt, aunque Kurt podía ver el disgusto en los ojos de Chandler cuando Andrew interrumpía sus charlas. Chandler nunca lo juzgó o cuestionó sobre sus elecciones de vida. Simplemente estaba ahí, justo a tiempo como un reloj, y se convirtió en una constante de calma donde el mundo de Kurt estaba en la agitación.

¿Qué tan desesperado Kurt se había vuelto que necesitaba ver a Chandler por la única razón de que necesitaba a alguien que lo reconozca? Como si estuviera vivo sólo cuando alguien más lo veía respirar, alguien que todavía lo conocía de otra vida.

Sin juzgar, sin preguntar, sin regaños.

Simplemente estando ahí. Esperando contigo pacientemente mientras su vida está en espera.


Esta historia está casi terminada. Este fue el último flashback. En el siguiente Burt llega a New York.

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