¡Hola a todos! ¡No puedo creer que en realidad esté terminando una historia! ¡Guau! Pero no se desesperen todos los que quieren más. Estoy jugando con una idea para la secuela. Así que por favor estar atentos, puede que publiqué la secuela de esta historia para el final del año.

Muchas GRACIAS a todos mis queridos lectores, especialmente a aquellos que se tomaron el tiempo para comentar. Aprecio muchísimo su apoyo ya que sin ustedes no habría motivación para seguir escribiendo en fanfiction.

Otro ENORME agradecimiento va para la maravillosa HarmonyLover por ser una beta tan dulce y paciente. :)


Capítulo 20 – ¡EL ÚLTIMO CAPÍTULO!

El Fin Del Camino

Blaine no discutió cuando se le dijo que se quedara en el auto.

Se había ofrecido para ir con ellos, pero parecía saber que su presencia sólo agitaría a Andrew. Por otra parte, Blaine también se sentía incómodo permaneciendo en el coche de Andrew, que Kurt pretendía pedir prestado por un tiempo más, por lo menos hasta que consiguiera sus cosas de vuelta y hubieran conducido al hospital.

Así que Blaine se sentó y trató de no silbar cuando su costado magullado disparó lanzas de dolor a través de su cuerpo. Observó a Kurt, Burt, y Rachel caminar por el estacionamiento hacia los ascensores y mantuvo los dedos cruzados para que todo saliera bien. Con Burt presente Andrew no intentaría nada, ¿verdad?

Blaine cerró sus ojos y su mente se detuvo en todos los errores estúpidos que había hecho en los últimos días. A pesar de que había sido irresponsable y actuado sin pensar en las consecuencias, no se arrepentía de nada. Sólo se preguntaba dónde estaban Kurt y él, ya que parecía un poco como que habían llegado al final del camino y tenía que decidir qué camino tomar desde aquí. Blaine esperaba que Kurt le permitiera escoger el mismo camino que él.

Will you love me again like you loved me before?

Un agudo dolor ardió en el interior del corazón de Blaine, más doloroso que los moretones de la pelea en la noche pasada. ¿Qué si Kurt nunca pudiera amarlo de nuevo?

Although we've come to the end of the road…

Bueno, Blaine sabía una cosa segura. No se rendiría con Kurt. Sería su amigo sobre todo y lo ayudaría a sanar.

Still I can't let go…


Kurt no quería imaginar lo que estaba pasando por la cabeza de su padre mientras iban en el ascensor hasta el quinto piso y caminaron por el pasillo. Este era el edificio en que Kurt había estado viviendo por no más que unos meses, pero de alguna manera lo había cambiado.

Kurt se sintió extremadamente raro, como si estuviera caminando por este pasillo, por primera vez en mucho tiempo, cuando en realidad sólo lo había dejado la noche anterior. Ya había sentido que no pertenecía aquí, tal vez nunca lo hizo. Todo su punto de vista había cambiado durante la noche, y lo ponía triste de alguna manera. Vivir con Andrew había sido su escape de todo, de su vida, ya que había sido cuando había estado miserable. Ahora que se arrastraba de vuelta a su antigua vida se sentía como si estuviera traicionando a Andrew.

―¿Crees que este en casa? ―Rachel preguntó en voz baja, como si cualquier palabra en voz alta podría levantar los demonios en este edificio.

―Seguro ―Kurt respondió con un suspiro―. ¿Dónde debería estar en una mañana de sábado sin su auto?

―¿Tal vez almorzando con algunos amigos? ―Rachel sugirió esperanzadoramente. Kurt podía sentir que ella temía un enfrentamiento con Andrew.

―No tiene ningún amigo ―Kurt respondió con naturalidad.

Casi se estremeció cuando sintió la mano de su padre en el hombro―. No tienes que venir con nosotros. Rachel y yo podemos tomar tus cosas, y puedo tener unas palabras con él por mi cuenta.

―No, quiero hablar con él ―Kurt dijo decididamente. Sacó las llaves y por un momento no supo si debía o no llamar a la puerta primero, desde que seguramente ya no era bienvenido.

Kurt entró al apartamento precavidamente, como si esperara que Andrew saltara desde una esquina y lo asaltara. Rachel y su padre le flanqueaban, permaneciendo cerca, pero en lugar de hacerlo sentir más seguro simplemente incrementaban su nivel de ansiedad.

Kurt se volvió para chequearlos y agarró a su padre con curiosidad mirando a la estatua de bronce del falo, obviamente, tratando de averiguar lo que se suponía que era. Al instante las mejillas de Kurt se encendieron y rápidamente desvió la mirada, no queriendo saber qué estaba pensando su padre.

―¿Drew? ―gritó tentativamente.

―¿Cariño? ¿Eres tú? ―vino una respuesta ronca desde el dormitorio.

Kurt notó la manera en que el rostro de su padre arrugó en señal de desaprobación a la ternura desacostumbrada. Se le ocurrió que debía parecer extraño para Burt escuchar a alguien llamar a su hijo cariño. Antes Blaine siempre había utilizado para dirigirse a Kurt sólo por su nombre en público.

―Voy a hablar con él ―Kurt murmuró hacia su compañía―. Sólo denme un minuto.

―Quiero tener unas palabras con él, también ―Burt gruñó.

―Sólo déjame hablar con él primero, por favor ―Kurt dijo derrotadamente. Antes de que se encontrara con más objeciones, Kurt cruzó la habitación rápidamente y se metió en la habitación, dejando la puerta abierta.

Andrew estaba en la cama, de espaldas a la puerta.

―Hola ―Kurt dijo tranquilamente.

―Estás de regreso ―Andrew dijo con voz ronca. Kurt no podía decir si estaba llorando, lo que era más horrible que cualquier griterío o amenazas de violencia por parte de Andrew.

―Estoy aquí para recoger mis cosas. Traje a Rachel y mi papá. Están ayudándome.

―Así que ¿realmente te estas yendo? ―Andrew preguntó con voz dolorosa.

―Sí ―Kurt dijo y lentamente se movió alrededor de la cama para sentarse en la silla frente a Andrew.

Sus miradas se encontraron y una mirada de sorpresa y la culpa en el rostro de Andrew cuando vio el ojo negro estropeando la cara de Kurt―. ¿Yo hice eso?

Kurt sólo se encogió de hombros. ¿Por qué confirmar lo obvio?

―Lo siento tanto, cariño ―Andrew dijo y se sentó. Extendió la mano para tocar la mejilla de Kurt, pero Kurt se alejó.

―Lamento golpearte en la cara ―Andrew se disculpó―. No quería darte un ojo negro.

―Sí, querías ―Kurt no estaba de acuerdo tristemente―. En ese momento querías lastimarme y que todos lo vieran.

Andrew bajó la mirada como en pena, y Kurt se dio cuenta de que estaba agarrando algo en la mano. Kurt pudo echar un vistazo a este artículo y estrechó las cejas con incredulidad―. Drew, ¿es mi broche de hipopótamo lo que estás sosteniendo?

Andrew sonrió tristemente―. Tienes gustos raros, ¿sabes? ―Andrew dijo, girando el broche de vueltas en la mano―. Pensé que si podías querer un feo broche como este, también podrías quererme.

Por un largo segundo Kurt no supo que decir.

―No eres feo, Drew, y lo sabes ―finalmente logró―. Au contraire*, eres muy consciente de tu belleza.

―Soy una persona fea por dentro ―Andrew respondió con la derrota en su voz.

Una inexplicable tristeza se apoderó de Kurt escuchando esto―. No eres una persona fea, Drew ―Kurt dijo, con sinceridad―. Sólo necesitas darte cuenta de algunas cosas. Necesitas volverte una persona más amable. Eso es algo que se puede trabajar.

―¿Puedes ayudarme a convertirme en una mejor persona?

Kurt miró al otro lado de la habitación donde su padre estaba en la puerta, manteniendo un ojo en ellos. Andrew no había reconocido su presencia aún.

―No, me temo que es algo que tienes que hacer por tu cuenta ―Kurt respondió―. Tengo que darme cuenta de algunas cosas por mí mismo.

Andrew pareció considerarlo por un momento.

―Drew, voy a limpiar mi parte del armario ahora, ¿bien? ―Kurt dijo, pero permaneció sentado.

―No me gusto este broche al principio ―Andrew admitió pensativamente, aun girando el broche sobre su mano―, porque cada vez que quería abrazarte, me mordía. Pero luego me di cuenta de que tal vez esa es la razón por qué te gusta tanto. Mantiene a todos a distancia.

―Quizás ―Kurt concordó―. Solía hacer eso mucho un par de años atrás, mantener a la gente a raya. Empecé a hacerlo de nuevo en el último año, pero todo lo que hizo fue dejarme sintiéndome aislado.

―¡Por favor quédate conmigo, cariño! ―Andrew exclamó―. ¡Prometo que te trataré bien!

Andrew le dio un abrazo y Kurt dejó escapar un grito de sorpresa, de repente encontrándose sumidos en un abrazo aplastante.

―¡Oye! ¡Suelta a mi hijo! ―En un segundo Burt estaba de pie en la habitación, listo para atacar.

―Está bien papá ―Kurt se apresuró a decir cuando Andrew lo soltó.

Andrew se levantó de la cama, alisando su cabello con una mano y extendiendo la otra hacia Burt.

―Buen día, señor. Soy Andrew Mueller. ¡Un placer conocerlo! ―Su mano se quedó en el aire por un tiempo, siendo el objeto de la mirada escrutadora de Burt.

―No voy a tomar la mano que golpeó a mi hijo. ―Burt declaró con los brazos cruzados y una mirada de muerte.

―Oh ―Andrew dijo, retrayendo la mano―. Ya veo.

Lentamente giró a Kurt. Kurt ya sabía por el sonido de inquietante calma en la voz que Andrew iba a explotar.

―Ya veo ―Andrew dijo nuevamente―. Le dijiste a tu papi que clase de monstruo soy, ¿verdad? Me hiciste ser el villano. Siempre es útil tener a alguien más a quien culpar, ¿verdad? ¿Pero también le dijiste cómo de destrozado ya estabas cuando nos conocimos? ¿Le dijiste acerca de que te cortas?

―No me cortaba ―Kurt protestó.

―¿Sí? ―Andrew gruñó―. Entonces ¿cómo le llamas a lo que le hiciste a tu muñeca?

―No… yo no me corto ―Kurt dijo, evitando los ojos de su padre pero encontrando los de Rachel, que ahora estaba de pie en el umbral, con los ojos abiertos.

―Su hijo está enfermo ―Andrew se dirigió a Burt con un siseo―. ¿Le enseñó sus muñecas? Eso se lo hizo solo. Yo no hice eso. Estaba tratando que dejara de lastimarse, pero es un fanático del dolor. Muéstrele tu muñeca dañada, cariño. ¡Vamos, muéstrale!

Andrew se movió para tomar el brazo de Kurt y levantar su manga.

―¡Quítale las manos! ―Burt ladró y resueltamente se adelantó para colocarse entre Kurt y el hombre―. ¡Si intentas y lo tocas una vez más, te arrepentirás! ―Burt amenazó.

―Puedo ver de dónde Kurt ha obtenido su amor por una mano dura ―Andrew se burló―. Apuesto a que eres la clase de padre que le gusta predicar meter en razón a sus hijos con un puño en alto. Un hijo gay probablemente merecía muchas palizas, ¿no?

―No le hables así a mi papá ―Kurt levantó la voz―. Mi papá nunca me pegó.

―Para que lo sepas, nos vamos a ver a la policía ―Burt dijo, metiendo el dedo en la cara de Andrew―. Vamos a informar de lo que le hiciste a mi hijo, y luego quiero oírte intentar hablar de tu salida de ello.

―¿De verdad quieren ir a la policía? ―Andrew gritó, indignado―. ¡Salvé tu maldita vida el otro día, Kurt! ¿Y así es como maldita me lo agradecerá?

―¿De qué… qué estás hablando? ―Kurt preguntó, moviendo la cabeza y retrocediendo.

―Oye, mantén la voz baja, ¿bien? ―Burt trató de calmar a Andrew―. Todo este griterío no te llevara a ningún lugar.

―¿No lo recuerdas? ―Andrew ignoró a Burt y simplemente miraba a Kurt―. ¿Esa noche que cortaste tu muñeca en el baño? ¿Te suena?

Kurt negó con la cabeza repetidamente―. No corté mi muñeca…

―Fue la primera semana que te mudaste. Una noche te encontré en mi maldito baño con la muñeca a corte abierto, y te vendé el brazo y sostuve toda la noche y te seguí hablando, porque me daba miedo que te quedaras dormido y nunca despertaras de nuevo. Quería llevarte al hospital, pero me rogaste que no le dijera a nadie.

―No me acuerdo… ―Kurt dijo con cansancio, pero algo borroso enterrado dentro se estaba revolviendo, y temía que Andrew estaba diciendo la verdad.

―Por supuesto que no puedes recordar, estabas tan ebrio ―Andrew dijo con un bufido―. Esa noche me contaste todo acerca de tu puto ex que te había arrancado el corazón y lo mucho que la envidiabas. ―Andrew señaló a Rachel―. Así que me aseguré de alejarte de tus supuestos amigos, porque sabía que sólo estaban lastimándote.

Kurt miró a su amiga. Había lágrimas en el rostro de Rachel otra vez, haciéndole que se le corriera el rímel. Mordiéndose el labio inferior, se quedó muda y serena.

Esa ciega rabia ardiente había retrocedido y la frialdad se extendía ante los ojos de Andrew. Dio otro gruñido y continuó―. No quería perderte de vista en caso de que hicieras cosas así de nuevo. Quería protegerte, pero a veces cuando estabas tan terco y tenías rabietas tenía que mantenerte en tu lugar a la fuerza. Si proteger a alguien que te importa es un crimen, carajo, entonces soy culpable.

Kurt se quedó allí, con los brazos cruzados sobre la cintura, soportando la recitación de que lo que Andrew sentía era la verdad.

―Ve a la policía, cariño, y diles lo que quieras, pero soy un héroe y lo sabes. Estas vivo por mí y, oye, ni siquiera espero un gracias. Si quieres poner cargos porque te di un puñetazo en la cara, está bien. Adelante. Sólo espero que tu papi encuentre un buen terapeuta para ti, porque, cariño, necesitas uno.

―¡Eso es suficiente! ―Burt dijo bruscamente, sosteniendo su mano para detener Andrew de decir más―. Rachel, ve y ayuda a Kurt para recoger sus cosas. ¡Y tú, una palabra! ―Le indicó a Andrew que lo siguiera a la sala. Nadie discutió con Burt, pero hizo lo que le dijo.

Burt se adelantó y se puso de pie en medio de la sala, mientras que Andrew se dejó caer en el sofá.

Burt lo miró de arriba a abajo. El hombre podía ser de unos veinte años, pero parecía como un niño. Un niño perdido. Burt no sabía cuál era la historia de Andrew, y a decir verdad, no le importaba. Pero en su jodida manera, este niño realmente pensaba que estaba ayudando a Kurt. Protegiéndolo. Salvándolo.

Burt no sabía qué hacer con la historia del intento de suicidio de Kurt. Luego de enterarse de todo lo que aparentemente había sucedido en los últimos meses, sin el conocimiento de Burt, y deducir el estado en que Kurt se encontraba, la historia era más probable de lo que Burt quisiera que fuera. Sin embargo, Burt no iba a acariciar al hombre en el hombro y decir "Bien hecho".

―Estoy escuchando ―Andrew dijo, con una actitud de No me importa un carajo lo que tengas que decir.

―Así que, Andrew, no me conoces ―Burt comenzó, ajustando su gorra―. Soy conocido por ser un hombre que es justo y escuchar primero antes de juzgar a nadie. Dicho esto, debes saber que mi visión de las cosas se pone ligeramente torcida cuando se trata de mi hijo. Soy muy protector cuando se trata de Kurt, y por protector me refiero a protegerlo del daño siempre que sea posible y no a mantenerlo encerrado y golpearlo cuando trata de seguir su propio camino.

Andrew asintió junto con un resoplido burlón.

―Kurt no es perfecto; comete errores como todo los demás ―Burt continuó, ignorando la mirada de Andrew―. No sé cuáles fueron sus razones para mudarse contigo, pero supongo que fue uno de sus más grandes errores, uno del que se arrepentirá durante bastante tiempo. La cosa con Kurt es que la mayoría del tiempo su corazón es más grande que su intelecto. Afortunadamente para ti, por eso es por lo que estamos aquí, hablándote. No quería ir a la policía y delatarte a tus espaldas. Quería darte la oportunidad de reconocer tus errores y hacerlo mejor en el futuro. ¡Y te aseguro que espero que lo hagas!

Burt miró al hombre más joven y sentía como sus palabras simplemente rebotaban en Andrew. Podía ver por qué Kurt estaba tratando tanto para darle una oportunidad a Andrew - el potencial de ser una buena persona estaba allí, aunque retorcido; era sólo que al parecer a Andrew le gusta ser gilipollas.

―No soy quien tiene el problema aquí ―Andrew dijo encogiéndose de hombros―. ¿Lo empujé un poco? Sí, culpable. ¡Porque molestó a los demonios en mí! Es como un niño malcriado que no sabe lo que quiere. Necesita alguien con mano firme para darle algunos límites. Sólo estaba cuidando de él. A veces, un perro necesita un buen latigazo para recordar hacerlo mejor la próxima vez. Mi padre me lo enseñó.

―Bueno, en primer lugar, si te refieres a Kurt como un perro una vez más, Voy a olvidarme de mí mismo ―Burt dijo con voz baja amenazante, mientras que poco a poco daba un paso adelante.

Esta vez Andrew se encogió de nuevo en los cojines del sofá.

―No sé cuál es el problema contigo y, francamente, no me importa ―Burt continuó con esa voz tranquila-atemorizante―.Probablemente de verdad crees que has hecho a mi hijo un favor al limitarlo y empujarlo. Pero dejarme decirte que, has hecho un pésimo trabajo de protegiéndolo y ayudándolo. Nos vamos al hospital en un minuto, y puedes llamarte afortunado de que no he visto lo peor de las lesiones de Kurt todavía, porque de otra manera estoy seguro que me gustaría hacerte girones.

―Dios, eres casi peor que mi viejo cuando está teniendo un ataque. Excepto por el pequeño moretón, Kurt está bien. No sé qué tipo de historias de miedo le contó, ¡pero yo no le daba palizas!

―¡No me mientas a la cara! ―Burt saltó hacia delante y agarró a Andrew por su camisa, casi sacándolo del sofá―. ¿En verdad quieres que crea que no lo golpeaste en la cara?

―Oiga, relajase ―Andrew levantó las manos en señal de rendición―. Deje de exagerar, papá. ¡Ese ojo negro fue un accidente! No quería golpear a Kurt. Simplemente que se puso en el camino cuando estaba dando a su ex un pequeño golpe. Le estoy diciendo que es sólo la muñeca de Kurt lo que debería preocuparlo.

―Me corresponde a mí decidir por lo que se supone tengo que estar preocupado y lo que no ―Burt dijo con los dientes apretados, dejando a Andrew y ajustando sus manos bajo las axilas para contenerse de arremeter contra el niño―. En cuanto a tus problemas paternales, te recomiendo que veas a un terapeuta.

―Estamos listos ―Rachel intervino, llevando una pequeña bolsa de viaje, seguida de Kurt con una grande.

―¿Todo bien aquí? ―Kurt preguntó tímidamente.

―Seguro ―Andrew dijo despreocupadamente―. Tu viejo y yo nos llevamos muy bien.

Kurt no respondió; sólo una mirada a su padre le dijo que Burt Hummel no estaba nada contento con su exnovio.

―Me aseguraré que continuaremos nuestra plática en la estación de policía ―Burt dijo, inclinando su gorra en un saludo burlón y se volvió a sostener la puerta para Rachel y Kurt.

―¡Oye, cariño, olvidaste algo! ―Andrew gritó.

Kurt se congeló y se preparó para algunos comentarios significativos, pero cuando se dio la vuelta para mirar a Andrew, su exnovio le arrojó algo. Kurt lo cogió con su mano derecha y lo miró. El broche de hipopótamo estaba mirándolo.

Con un asentimiento final a Andrew, Kurt se embolsó el broche y salió por la puerta.


Había sido un largo día, más largo de lo que Kurt había esperado. La visita al hospital había sido terrible y agotadora. A Kurt se le dijo que tenía una contusión menor, que era la razón por la que sentía náuseas la mayoría del tiempo. Los médicos le dijeron con severidad que descansara y permaneciera en cama durante la próxima semana.

La peor lesión de su cuerpo era de hecho su muñeca. No había duda de que había habido un corte que dejaría una cicatriz. Cuando el médico le preguntó al respecto, Kurt había empezado a llorar. No pudo hablar por un largo tiempo. Todavía no se recordaba plenamente hiriéndose; sólo recordaba que había habido una costra fea en su muñeca de todas las contusiones que había querido raspar. Nunca había tenido la intención de quitarse la vida, pero pronto el personal del hospital lo trató como un caso de suicidio, que negaba con vehemencia.

Blaine consiguió comprobar que estaba bien. Tenía la garganta dolorida, pero no hubo daños graves por el estrangulamiento. Tendría un par de días dolorosos por delante hasta que sus heridas se desvanecieran, pero viviría para contarlo.

La plática con los oficiales de policía fue incluso más difícil. Kurt había desconectado la mayor parte del tiempo, hablando como si hablara de las experiencias de otra persona. Era la única manera de distanciarse y no descomponerse y perderlo. Especialmente con su padre en todo, quien se puso pálido y silencioso cuando escuchó lo que Kurt tenía que informar.

No llegaron a ver a Andrew de nuevo, pero los policías les dijeron que Andrew obtendría una investigación y que tendría que pasar un proceso penal, cuyo resultado era imprevisible.

Rachel y Blaine mostraron un gran apoyo, siempre permaneciendo cerca y alentando Kurt cuando se sentía como que sólo quería ir a casa. Kurt estaba más que agradecido de tener a ambos en su entorno.

Al final del día, se detuvieron en un restaurante chino por algo de comida para llevar, y finalmente se reunieron alrededor de la mesa de centro en el apartamento de Rachel.

Una vez que su cuerpo se dejó caer en el sofá, toda la energía se drenó de Kurt y se sintió débil y agotado. Se sentía como si estuviera a punto de colapsar. Sus dedos estaban fríos y delgados. Los envolvió alrededor del tazón para calentarlos.

Comieron en un silencio cansado.

Kurt no comió mucho. Todavía sentía náuseas con los acontecimientos del día - o era simplemente su conmoción cerebral - y se alegró de que todo había terminado―. Me iré a la cama ―anunció y se levantó de un salto. Sólo entonces se le ocurrió que técnicamente ya no tenía una cama en el apartamento. Oficialmente era la cama de Blaine ahora. Y Burt ocuparía el sofá esta noche.

Como si hubiera leído su mente, Blaine se volvió para dirigirse Rachel―. ¿Te importa si compartimos cama, Rachel?

―No en absoluto ―respondió.

Kurt les deseó una buena noche. Le dio a su padre un amoroso abrazo, antes de irse a dormir.

Agradeció el gesto reflexivo de Blaine de dejarle la cama, pero en cuanto su cabeza tocó la almohada se hizo evidente que el sueño no vendría fácilmente esta noche, ya que su mente aún estaba preocupada y su corazón deseaba que Blaine se deslizara debajo de las sábanas con él sólo para sostenerlo apretado. Se sentía tonto por estar de repente anhelando buscar el calor de Blaine de esta manera, pero se encontraba inquieto e incapaz de dejar de pensar en Blaine.

En la mitad de la noche salió de la cama, se puso un suéter, y silenciosamente de puntillas a través de la gran sala.

―¿Kurt? ―era la adormecida voz de Rachel.

―Simplemente voy a subir en la parte superior del techo ―Kurt le susurró en respuesta―. Necesito algo de aire fresco.

―Está bien ―respondió ella y Kurt se fue.

El aire de la noche era frío, pero a Kurt no le importaba. Se puso de pie en la barandilla, mirando por encima de la ciudad.

Le había prometido a su padre volar de regreso a Lima con él, por lo menos durante una semana para ver a Finn y Carole. Se iría con sentimientos encontrados. No quería tener a más gente sabiendo acerca de su vergüenza. Sería bueno rodearse de la compañía del resto de su familia, pero ya sabía que iba a extrañar a Rachel y Blaine a su alrededor, más de lo que quería admitirse.

Ellos se comprometieron a ser su sistema de apoyo a partir de ahora, y él había prometido ser un mejor amigo.

Uno de sus planes para ir a Lima incluía hablar con Finn y tratar de conseguir que Finchel volviera.

En cuanto a su propia situación sentimental, tenía la intención de atenerse a su palabra de que no iba a volver con Blaine de inmediato - pero sabía que lo haría con el tiempo. En el fondo sabía que aún amaba a Blaine, nunca había dejado de amarlo. Sólo necesitaba un poco más de tiempo para estar listo para confiar en sí mismo, para poder volver a amar con todo su corazón.

Se había dado cuenta de las miradas que Blaine le daba cuando pensaba que Kurt no estaba mirando. Sabía que Blaine estaría esperando pacientemente por él, pero también sabía que Blaine estaba muriendo por dentro con la necesidad de saber si hay incluso una posibilidad para ellos. Kurt estaba dispuesto a ponérselo fácil a Blaine. ¿Pero cómo? ¿Cómo le dices a tu exnovio que un día podrías estar listo de nuevo para ser algo más que amigos, y que necesitabas que te espere, sin sonar arrogante o desconectado de la realidad? ¿Podría si quiera contar con que Blaine esperaría por él?

De pronto se oyó la puerta de la azotea chirriar detrás de él. Alguien lo había seguido, y su corazón dio un salto de esperanza en cuanto a quién podría ser, pero se resistió a darse la vuelta. Eso fue hasta que escuchó una amada voz cantando.

We belong together

And you know that I'm right

Blaine se acercó lentamente, permitiendo que Kurt se ajuste a la serenata.

Why do you play with my heart?

Why do you play with my mind?

Kurt se dio la vuelta, viéndolo acercarse y entrecerró los ojos.

―You said we'd be forever ―Kurt respondió cantando las siguientes líneas en un tono acusador―. You said it'd never die. How could you love me and leave me and never say goodbye?

Blaine bajó la cabeza. Dolía oír esto, incluso cuando era parte de la canción. Pero entonces Blaine levantó la voz en un poderoso alegato,

Now I can't sleep at night

Without holding you tight

Each time I try I just break down and cry

Pain in my head oh I'd rather be dead

Spinning around and around

Blaine daba vueltas y Kurt se dio la vuelta con él, nunca rompiendo el contacto visual, mientras ambos unieron sus voces para el estribillo,

Although we've come to the end of the road

Still I can't let go

It's unnatural

You belong to me

I belong to you

Blaine dio un paso hacia Kurt, con la mano sobre su corazón mientras valientemente cantó la siguiente línea,

I know you really love me

You just don't realize

Kurt inclinó la cabeza como si estuviera considerando sus palabras y por un momento el hechizo del canto se rompió.

El corazón de Blaine estaba latiendo fuera de su pecho mientras la música en su cabeza estaba en pausa. La brisa de la noche fría trajo el ruido del tráfico a ellos y con ella la conciencia de que esto no era un musical en el que se podía cantar para alejar sus problemas. El mundo exterior seguía siendo el mismo.

Blaine inhaló profundamente, de repente sintiéndose tan solo cuando el amor de su vida estaba tan cerca pero fuera de su alcance.

Esta vez Kurt comenzó a moverse en círculos alrededor de Blaine, retomando la letra hasta donde la habían dejado,

Maybe I'll forgive you

Maybe we'll try

We should be happy together forever

You and I

Blaine dejó escapar el aliento que había estado conteniendo, volviéndose hacia Kurt con una sonrisa de alivio en los labios. Estaba tan contento de que Kurt estaba dispuesto a seguir cantando con él. Cuando sus ojos se encontraron de nuevo, Blaine fue golpeado por el poder de la sinceridad amorosa en los tristes ojos azules de Kurt. Sabía que era su turno de réplica y la gran pregunta ardía en su lengua cuando alzó la voz de nuevo,

Will you love me again like you loved me before?

Kurt respondió inmediatamente con una chispa de atrevimiento en sus ojos,

This time I want you to love me much more!

Una sofocante felicidad escapó de la garganta de Blaine y continuó con lágrimas brillando en sus ojos color avellana y ciñéndose a sus largas pestañas―. This time instead just come to my bed, just don't let me go!

―I'm here for you ―Kurt respondió en un casi susurró. Cerró el espacio entre ellos y pasó sus brazos alrededor del cuello de Blaine, susurrando las siguientes palabras en el oído de Blaine―. You just don't understand how much I love you, do you?

―Right now I'm just in so much pain, because you won't come back to me ―Blaine murmuró, todavía se apegó fiel a la letra, pero diciéndolo con todo su corazón. Envolvió sus brazos en la espalda de Kurt y tiró de él lo más cerca de su corazón como era posible―. Just come back to me.

Kurt cerró los ojos, respiró el olor familiar y amado de su amigo y enredado los dedos de una mano en los rizos en la nuca de Blaine.

Sintió cálido aliento de Blaine asentarse en la piel de su cuello y relajado en él.

―Nunca me fui ―Kurt respondió.


Canción en este capítulo:

Boys II Men - The End Of The Road


¡Gracias por leer! Este es el último capítulo de Trust Is A Flexible Word. Espero que lo hayan disfrutado. :)

¡Los comentarios son bienvenidos!

Puede que escriba una secuela, porque aún hay algunas ideas en mi cabeza para esto. Pero primero voy a trabajar en mí nunca-acabada historia que he descuidado en los últimos meses No Regrets nuevamente.


* Al contrario, en francés.

Como pueden ver no traduje la canción, llamenlo una manía mía, pero siento que perdería algo de sentido. Para quienes quieran saber de que trata: habla de extrañar, perdonar, saber que deben estar juntos, que su destino es estar juntos y al final de camino deberá de ser así.

Sé que mi querida DiDiGlee ya lo dijo, pero siento la necesidad de AGRADECERLES por leer la traducción, por la paciencia en el último mes del año pasado, por sus comentarios que sinceramente disfrute aun más traducirlos para la autora. Además de apreciar que todos los comentarios fueron dirigidos a algo positivo, como desear la pronta solución de la situación de Kurt; a nivel personal agradezco esto, porque a pesar de todo el mensaje de este fic fue entendido.

He visto algunos que no quieren que Confianza Es Una Palabra Flexible termine, pero creo que es una decisión muy acertada de DiDi; claro que habrá una secuela, pero el punto central de esta historia era la relación abusiva. Ahora que ya vimos lo maleable de la confianza y sus tintes sombríos, creo que estamos preparados para ver algo más, algo...

About Trust / Sobre La Confianza