El regreso de una familia.
Regresar a Forks fue la decisión más difícil que tuve que tomar, Anthony no me quería dejar ir, pero después de 5 fabulosos días en Las Vegas mis ahorros disminuyeron considerablemente y aunque él se ofrecía a pagarme todo, no lo dejé, la despedida fue difícil, y más aún porque aunque no se lo dije, me enamoré de Anthony, esos días fueron maravillosos, ambos compartimos hobbies y gustos en comida, era todo un caballero, como sacado de un libro.
Mi llegada a casa fue todo lo que no esperaba, ¡la casa estaba llena de policías!, entré y todos de quedaron callados, en un silencio críptico, vi cómo pasaban la mirada de mi padre a mí, él avanzaba con paso dudoso, mi padre se acercó a mí, cuando estuvo frente a mí, me abrazó, le devolví el abrazo, papá no es una persona que demuestre sus sentimientos, y menos en público.
-Bien, creo que ya no hay necesidad de estar aquí caballeros- dijo papá separándose de mí –creo que debo tener un tiempo a solas con mi hija- todos salieron de casa en tiempo record y sin mediar palabra –Hablé con Jacob y dijo que sólo habían tenido una discusión, no entiendo por qué tanto drama, ¿dónde estuviste?, ¡te fuiste por días!- vaya, papá estaba muy enojado.
-Para empezar, si terminé con Jacob, el golpe debió dejárselo bien claro, segundo, sí es para mucho, porque el muy idiota intentó violarme, y tercero, te dejé una nota donde explicaba que necesitaba tiempo para mí, ¡no esperaba que llamaras a toda la policía de Forks!-grité.
-Yo… yo sólo me preocupaba por ti- dijo más tranquilo- además, tu nota sólo decía que necesitabas tiempo, no que te irías a no sé dónde por no sé cuánto tiempo, entiende que no sabía dónde estabas, tenía que hacer algo al respecto, no podía quedarme sólo de brazos cruzados, pensé que habías hecho algo estúpido, Jacob parecía tu vida.
-Jacob sólo era mi mejor amigo, y fue muy tonto de mi parte aceptarlo como novio- papá asintió y luego tomó su arma y salió de la casa directo a la patrulla -¿Papá qué haces?- dije saliendo tras de él.
-¿Qué te parece que hago? Me dirijo a la Push a arrestar a Jacob por intento de violación. Me asusté.
-No lo hagas, no creas que intento proteger a Jacob, sólo que no hay pruebas en su contra, sólo mi palabra contra la suya, yo no quiero que me tenga coraje y después se quiera vengar- estaba llorando, papá se acercó a mí y me abrazó.
-No irás sola a ninguna parte, y si Jacob quiere acercarse a ti, sólo tienes que decirme y pondré una orden de restricción en su contra- dijo seriamente. En la cena todo fue como si nada hubiera pasado.
-La cena quedó deliciosa- dijo papá, seguro había sobrevivido estos días sin mí a base de pizza.
-Es bueno saberlo.
-Bella, ¿recuerdas a los Cullen?- preguntó papá. Me sonrojé, los Cullen eran la familia más rica de Forks, pero más humildes que los menos agraciados, Carlisle y Esme, eran envidiados por todo el pueblo, por tener una relación basada en confianza y amor. Tuvieron tres hijos, Emmett, el mayor, un niño enorme y travieso. Alice, una encantadora y pequeña niña de ojos verdes que con una mirada era la perdición de cualquiera. Y por último el mellizo de Alice, Edward, un hermoso niño de cabello cobrizo, sonrisa cautivadora y unos hipnotizantes ojos verdes, a él le había entregado mi primer beso y él siempre sería mi gran amor.
-Sí los recuerdo- dije.
-Regresan al pueblo-dijo papá tranquilamente, sentí cómo la sangre abandonaba mi rostro, mi corazón estaba latiendo rápidamente, lo volvería a ver, a Edward, a quien he amado desde pequeña, inmediatamente la imagen de Anthony apareció frente a mí, me había enamorado de él, además no sabía si Edward había cambiado, como era su personalidad, Anthony dijo que no me dejaría ir tan fácilmente, la última vez que vi a Edward tenía 10 años, tal vez él tiene novia, lo mejor es que a su regreso yo sólo sea su amiga tal como lo fui antes, yo debía esperar a Anthony por lo menos un tiempo.
-Eso es genial papá, recuerdo que jugaba mucho con ellos, ¿cuándo regresan?- Pregunté un poco nerviosa, no podía ocultarlo, en verdad estaba nerviosa.
-Aún no se sabe, pero en el hospital ya confirmaron que el Doctor Cullen estaría trabajando allí.
Mi regreso al instituto estuvo lleno de rumores, la única que se preocupó por mí fue Angela junto con su novio Ben, ellos eran mis únicos amigos, los demás me trataban como si fuera nada, sólo por ser la hija del jefe de policía y por no tener mamá, mi madre nos abandonó a mi papá y a mí cuando yo apenas tenía 3 años de edad, apenas y tengo un recuerdo de ella, pero su fantasma me persigue cuando mis compañeros se burlan de mi por haber sido abandonada, ahora ya no me molestan sus comentarios.
El tiempo pasa demasiado rápido, ha pasado un mes, mi tema quedó olvidado, los rumores acerca de la llegada de los Cullen también fueron olvidados debido a que aún no llegan al pueblo, estar tanto tiempo en casa me había puesto enferma por lo que le pedí a papá permiso para ir a Port Angeles para comprar algunas cosas, mi libro de Cumbres Borrascosas ya está muy leído, así que lo primero que hice fue comprar libros, cuando salí decidí comprar algo en el supermercado para hacerle algo de cena a papa.
Estando en el supermercado tome todo lo que necesitaba para la cena, cuando me dirigía a caja a pagar, pasé por el pasillo de los dulces y me entró un mareo terrible, estuve a punto de caer, pero sentí unos brazos rodearme. La negrura desapareció rápidamente, abrí los ojos y me topé a 2 pares de ojos mirándome inquisitivamente, preocupados, y un par de ojos verdes que me veían con curiosidad, intenté levantarme pero ambos me detuvieron.
-No te incorpores todavía- Dijo el chico rubio de ojos color miel.
Me levanté poco a poco y pude ver mejor a mis salvadores, el chico de ojos color miel era muy alto, tenía un cuerpo musculoso, un hermoso cabello rubio, tomada de su brazo estaba una pequeña chica de ojos verdes, cabello negro corto, muy corto que parecía que cada punta se dirigía a una dirección diferente.
-Gracias por ayudarme- Dije algo nerviosa -No he comido nada- tonta ¿por qué dijiste eso?
-Nosotros nos dirigimos a un restaurante de aquí cerca ¿por qué no vienes con nosotros?- Dijo la pequeña chica.
-Yo... he gracias, pero no los conozco- dije algo avergonzada.
-Oh! lo siento- dijo la chica -mi nombre es Alice Cullen y el es mi novio Jasper Hale- mis ojos se inundaron, mi corazón comenzó a latir rápidamente, Alice a pesar de ser en tamaño más pequeña que yo, siempre me defendió de los niños que se burlaron de mi por el abandono de mi madre.
-Alice- dije sollozando -soy Bella, Bella Swan- los ojos de Alice comenzaron a inundarse.
-Prepárense para una tacleada tipo Alice- dijo Jasper.
Alice se lanzó hacia mí.
