Comienzan los cambios
-Rotundamente no Bella-dijo papá enojado, la noche había estado llena de risas he historias de los Cullen cuando no estuvieron en Forks, pero cuando papá escucho que los Cullen me habían ofrecido vivir en su casa para cuidarme mi padre se negó.
-Mis padres solo lo sugirieron ya que en casa siempre hay alguien, así Bella nunca estaría sola, por si llegara a sentirse mal.
-No creo que ella se sienta mal hasta dentro de unos meses.
-Papá Edward habla de desmayos o mareos, he sufrido dos desmayos y en ambos han estado ahí para ayudarme.
Papá pareció meditarlo un poco, después de pensarlo me sorprendió su respuesta.
-Tendrán que venir muy seguido a verme si no quieren que vaya por Bella y no deje que regrese, esta noche se pueden quedar aquí... y Edward espero que hagas la cena más seguido- papá se retiro, de nuevo un largo día y mañana hablaríamos en el instituto.
Edward estaba preocupado de que alguien pudiera hacerme daño en alguna clase de educación física, yo estaba más preocupada por hacerme daño a mí misma.
Cuando llegamos al instituto había muy pocos alumnos por lo que Edward y yo pasamos sin contratiempos.
-Buenos días jóvenes, díganme ¿qué ha traído a la señorita Swan y al señor...
-Cullen
-Oh señor Cullen, es un gusto tenerlo aquí, tengo entendido que el lunes comienzan sus clases.
-Así es señor, pero no es por ese motivo que estamos aquí- Edward apretó mi mano, era mi turno para hablar.
-La razón por la que estamos aquí es porque estoy embarazada- la cara del director no reflejaba nada.
-Supongo que usted es el padre.
-Así es señor, y me preocupa que algo les llegara a pasaren clase de educación física por eso le queríamos pedir un permiso para que Bella no tenga que hacer las practicas y pueda reponerse con un examen teórico.
-Bella eres una chica muy inteligente, la mejor de la generación y ya eres mayor de edad, cualquiera en tu situación hubiera preferido que no se supiera ya que están por salir, me parece muy responsable de su parte, no se preocupen por eso, enviare un justificante a todos los maestros en caso de cualquier cosa.
-También si es posible me gustaría que Bella y yo compartiéramos horarios o que lo hiciera mi hermana o Jasper Hale, en caso de alguna emergencia, ya que Bella a sufrido varios desmayos- a Edward solo le faltaba envolverme en plástico de bolitas y rosearme con anti-inflamable.
-No se preocupe señor Cullen nos haremos cargo- salimos de dirección y aun no empezaban las clases pero el estacionamiento estaba lleno por lo que debía apurarme.
-Creo que ya me tengo que ir a clases.
-Y yo debo irme, preparare mi habitación para instalarte, a Alice le encantara ayudarme. Te amo Bella.
-Te amo Edward.
Ya no había ningún alumno en el pasillo por lo que me apure para no llegar tarde a clase.
Me encontraba en la cafetería con Ángela, Ben tenía una emergencia familiar por lo que no iría al instituto unos días, Ángela necesitaba que le subiera el ánimo.
No tenía hambre por lo que jugaba con mi comida, tenia ascosa terribles y si comía lo desecharía de inmediato.
-Bella no has comido nada- dijo Ángela preocupada.
-Solo no tengo hambre- Ángela lo dejo así, las dos siempre éramos de esa forma, nos dábamos espacio y cuando sentíamos seguras de poder hablar lo hacíamos, por eso siempre nos llevamos bien.
-Edward Cullen estuvo hoy aquí- me atragante con mi propia saliva- Jessica se le ofreció pero él la rechazo, le dijo que tenía novia que la amaba y respetaba. Lo siento Bella, se que siempre has estado enamorada de él y después de lo de Jacob yo imagine que tal vez tendrían una oportunidad.
-Ángela... yo... recuerdas al chico de Las Vegas- si, le había contado a Ángela, solo que no le había dicho del embarazo-
-Anthony, lo recuerdo pero... bueno Edward pensé que sería mas accesible ya que a Anthony no lo volverías a ver.
-Edward es Anthony, lo descubrí hace dos días, cuando regreso y hay algo mas...
-Bella si no me quieres contar...
-Estoy embarazada
-Wow, Bella felicidades, ¿Edward lo sabe?
-Sí, y también lo saben sus padres y Charlie.
-¿Entonces todo esta bien?
-Si
-Me alegro mucho por ti Bella mereces ser feliz.
-Gracias Ángela, sé que puedo contar contigo.
Después de eso Ángela y yo platicamos de cualquier cosa que se nos ocurriera.
Edward había pasado por mí al instituto, me prohibió que usara mi camioneta decía que esa cosa (¡se atrevió a llamarla cosa!) estallaría en cualquier momento, cuando llegamos a la mansión Cullen me sorprendí al ver su habitación. La cama fue remplazada por una más grande, mis discos fueron incluidos son los suyos al igual que mis libros, Edward me dijo que abriera el closet, todo había sido dividido a la mitad, dudaba que tuviera toda esa ropa. ¡Esa ni siquiera es mi ropa!
-Edward ¿Dónde está mi ropa?- se acerco a mí y vio dentro del closet.
-Esta ahí cariño, envié a Alice por ella.
-¿Le especificaste que fuera mu ropa y no ropa nueva para mí?
-Lo siento Bella, no lo hice.
-¡Alice!- grite a todo pulmón, ella apareció en la habitación con una enorme sonrisa en su rostro.
-Veo que ya viste tu ropa nueva.
-¿Dónde está mi ropa?- tranquila Bella respira, recuerda que no puedes asesinar a tu cuñada y mejor amiga, y tu bebé no nacerá en la cárcel, recuerda que aun eres muy joven para estar encerrada allí.
-Ahí Bella- señalo el closet- tu ropa vieja la regale, aunque alguna otra la queme, como esa horrible camisa llena de agujeros.
-Era mi pijama- conteste indignada, mi pijama era lo mejor que tenia y no porque fuera nueva, si no porque era calientita y cómoda.
-No te preocupes, te compre pijamas que estoy segura que a Edward le encantaran- me puse roja y Edward desviaba la mirada.
-Olvídalo Alice- cuando sea lo suficientemente vieja para durar poco en la cárcel, te matare y me cobrare todas las que me hiciste, pensé para mí.
El viernes paso demasiado rápido, Edward y Alice estaban felices de que fuera fin de semana, podía sentir en estos momentos su lazo de mellizos. Edward quería acompañarme al ginecólogo solo para asegurarse de que todo estuviera bien. Estaba recostada sobre su pecho en el sillón de casa de los Cullen, el acariciaba mi cabello, me estaba quedando dormida, últimamente me daba mucho sueño con el embarazo. Justo cuando me estaba dejando llevar por la inconsciencia escuche un portazo.
-Familia su oso Emmett esta aquí.
Levante la mirada y lo vi, era enorme, la clase de chico que inspira miedo, si no fuera por esos hoyuelos que se le forman al sonreír estaría asustada. Emmett me miraba de arriba a abajo, a su lado se encontraba una chica rubia, luego Emmett alternaba la mirada de Edward a mí, ¡genial, acabo de perder mi sueño!
-¿Bellita?- dijo Emmett con tono infantil.
Hola a todas! muchas gracias por seguirme con esta historia, se que el capitulo es corto pero tengo las ideas para el siguiente y probablemente lo suba en la noche o mañana dejen sus comentarios de que les esta pareciendo la historia, si les gusta o sus sugerencias, como adelanto para el próximo capitulo... bueno saquen sus propias conclusiones al aparecer Emmett en la historia, no odien a Bella por querer matar a Alice después se lo agradecerá, sin más que decir me despido, pero ya saben nos leemos pronto :D
