Phil

Bella Pov

Phil…- susurre.

Desde poco antes de que Edward llegara a mi vida había dejado de ver a Phil, hasta ahora he tenido algún tipo de record sin ningún accidente, lo cual agradezco mucho ya que no quiero imaginarme lo que pudo haber pasado con el embarazo, conocí a Phil cuando cumplí 10 años, Charlie me preparo una fiesta en la que había juegos inflables, ningún niño de Forks me quería, los Cullen ya habían desaparecido de mi vida, eso sumando a mi suerte con los accidentes termino en el hospital, Phil fue el encargado de limpiar mis rodillas, a partir de ese momento el se volvió mi enfermero personal y amigo, cuido de mí en muchas ocasiones en las que Charlie no pudo estar conmigo y yo me encontraba enferma, Phil sabia muchas cosas de mí, algunas veces lo fui a visitar al hospital pero en los últimos meses me había olvidado de él, esperaba que no estuviera enojado conmigo por haberlo alejado así de mi vida, él nunca se casó ni tuvo hijos por lo que siempre me dijo que yo era como una hija para él.

Me acerque vacilante a él, podía sentir a Edward pegado a mí, parecía que rápidamente había vuelto a ser el de antes, cuando llegue a donde se encontraba Phil me abrazo, le devolví el abrazo.

-Te has olvidado de mí, felicidades Bella, espero conocer a los mellizos- me separe de Phil. Él siempre se veía cansado, algunas veces llegue a pensar que era por su trabajo pero ningún enfermero del hospital de Forks tenía más de 8 horas en el hospital y todos se veían bien.

-Nunca me olvidaría de mi enfermero personal- tome la mano de Edward sabía que si no lo hacía pronto él se haría notar de una forma poco amable- Phil te presento a Edward, el amor de mi vida y padre de los mellizos, Edward te presento a Phil, amigo de toda la vida y mi enfermero personal en Forks- me acerque a su oído y susurre- parece que le di mucho trabajo, hasta hacerlo mi enfermero personal- vi una pequeña sonrisa en Edward y supe que no se enojaría.

-Un gusto conocerte Phil- dijo Edward sin ninguna intención de extender su mano.

-Lo mismo digo Edward.

Llevamos a Phil a conocer a los mellizos, aún seguían dormidos por lo que solo nos quedamos poco tiempo en su habitación para no molestarlos. Esme nos sirvió a todos café y galletas una vez que regresamos a la sala comencé a platicarle a Phil de nuestra vida y él nos platicó de su vida en el hospital.

-¿Cómo vas con tu vida amorosa Phil?- él me había contado que salía con alguien, siempre me lo decía pero solo eso, nunca me dijo como era físicamente o su personalidad.

-De eso quería hablarte Bella, no sé cómo empezar con esto… yo… yo te he estado enviando unas cartas.

Sentí que mi mundo se paró, ¿Phil? ¿Por qué el? ¿Cuál era el daño que me había hecho?

-¡Bella! ¡Bella! ¡Respira!- escuche la voz de Edward.

-No lo entiendo, tú… tu nunca me has hecho daño- mi voz apenas era un susurro.

-En realidad yo solo soy el porta voz de quien envía las cartas Bella, hay alguien más detrás de mí, y ella pensó que era el momento de que supieras la verdad.

-¿Ella?

-Si Bella, ella desea estar contigo, en cuanto supo lo de tu embarazo se culpó a sí misma de no haber estado para ti cuando la necesitabas.

-¿Renee? Fue por ti que ella huyo de casa, por eso sabia tanto de mí, tu… te di mi confianza, te permití ser parte de mi familia, confiaba en ti..

-Bella ella no se fue por mí, ella te ama, siempre te ha amado Bella, ella… solo necesitas verla, ella se fue para no causarte daño.

-¿Tienes idea de cómo me sentí cuando se fue? Tenía 3 años. Todos en Forks se burlaban de mi porque mi madre me abandono, ¿y ella piensa que me hizo menos daño alejándose de mí?… ¡vete! No te quiero volver a ver en mi vida, y a ella dile que no sea una cobarde- Edward me sostenía fuertemente de los hombros, enfadada es poco para lo que siento en este momento, estaba inclinada hacia Phil queriendo asesinarlo.

-Solo te pido que la dejes explicarse, ella ha viajado hasta aquí para darte una explicación.

-¿A qué te refieres con que ha viajado hasta aquí?- no lo puedo creer, mi madre está aquí, podía sentir mis ojos inundarse, no sabía que sentir.

-Ella está aquí Bella, está afuera. Solo te pido que la escuches, no hagas nada de lo que te puedas arrepentir- Edward me abrazo fuertemente por la espalda, sabía que él no hablaba por que esta era una situación en la que yo tenía la última palabra, se lo agradecía, me hacía sentir bien que me apoyaría fuera lo que fuera que yo decidiese, podía ver a toda la familia reunida, esperando para atacar a mi madre, todos habían estado ahí para mi desde pequeña, ellas sabían lo que había vivido.

Todos a excepción de Rosalie salimos de casa, ella se quedó cuidando a los mellizos, Phil se acercó a una camioneta cerrada negra, no sabría decir el modelo, pero no se veía nueva, todos los vidrios incluido el de enfrente estaban completamente polarizados por lo que no podía ver nada en el interior, mi corazón latía desbocadamente, Edward me sostenía fuertemente para no caerme, sentía mis pies como gelatina.

Phil abrió la puerta trasera para sacar una silla de ruedas, mis ojos comenzaron a picar, una vez que la silla estuvo lista abrió la puerta delantera, de ahí, bajo una mujer que se veía muy vieja, llevaba un paliacate en la cabeza, se veía demacrada y muy delgada, pálida, pero era ella… mi madre.

-Renee, estos son los Cullen, quienes han cuidado de tu hija- de los ojos de Renee salían lágrimas, muchas lágrimas, como podría reaccionar ante esto, no quería parecer una perra insensible, pero ella me había hecho tanto daño, ¿Cómo debía reaccionar? Te perdono porque tienes cáncer. Te odio y no me importa que estés muriendo. Te vienes a redimir antes de morir, ¿necesitas mi perdón?

-¡Oh Isabella! Esta hermosa, no puedo creer lo grande que estas.

-Bella, me gusta que me digan Bella, si hubieras estado para mí no te sorprendería lo grande que estoy- solté mis palabras con todo lo que estuve reteniendo todo este tiempo, todas esas burlas, todo ese sentimiento de "¿Por qué?" Cuantas veces la necesite y ella no estuvo ahí, cuando me enfermaba, cuando Jacob intento violarme, cuando quede embarazada y Edward no estaba conmigo, cuando nacieron mis hijos.

-Lo lamento tanto Bella, siento no haber estado ahí para ti, me arrepiento demasiado, te lo puedo explicar por favor, solo déjame contarte mis razones, si no me quieres más en tu vida lo entenderé solo déjame explicarte.

Abrace a Edward fuertemente, enterré mi cara en su pecho y comencé a llorar.

-¿Qué hago Edward?- susurre sobre su hombro- beso mi cabello y acerco sus labios a mi oído.

-Eres la mujer más fuerte que he conocido, has enfrentado demasiadas cosas por ti sola, sé que puedes hacer esto, pero eso depende de ti, voy a estar contigo decidas lo que decidas, nunca te lo reclamaría porque se lo que esto te ha dañado, solo tú puedes decidir, sea lo que sea te amo, y siempre estaré para ti- tomo mi cabeza entre sus manos y miro directamente mis ojos, todo lo que decían sus ojos era lo que me había dicho, no había ninguna duda en sus ojos de que aceptaría mi decisión, beso mi frente y esa fue mi señal para saber lo que tenía que hacer.

-Te escuchare, pero eso no significa que te perdono ni que puedes entrar a mi vida.

Nos dirigimos al interior de la casa, sabía que esto era lo correcto, pero no sabía que tanto podría afectarme lo que me digiera.

Feliz año nuevo! espero este año este lleno de alegría para todas ustedes! gracias por leerme y apoyarme con esta historia! como veran y muchas supusieron la dueña de las cartas era Renee, se que las confundí mucho pero me encanta hacerlo, como regalo de año nuevo y por desaparecerme mucho les voy a subir otros dos capítulos :D besos.