Sean bienvenidos nuevamente, espero que no me maten por la tardanza, en fin, hoy vengo con otro capítulo más de Tentación de verano. Antes de empezar debo decir que Naruto no me pertenece, le pertenece a Masashi Kishimoto-sama y escribo con el fin de entretenerlos con mi loca imaginación, sin ánimo de lucro.
Nota: esta historia está inspirada en el libro «Besos de murciélago» de Silvia Hervás, y aclaro que no es una adaptación.
Ahora sí, no los aburro más con mis aclaraciones, que empiece el capítulo.
Tentación de verano
Capítulo II
« ¿Una?...no, Dos bolas de pelos»
Rena Sabaku no
Al despertar recordó en dónde se encontraba. Sé talló los ojos lentamente con una mano y con la otra cogió el celular que estaba sobre su mesa de noche. Soltó un bufido al ver el calendario de su celular, aún faltaban varias semanas para irse de aquel lugar, específicamente dos meses. Dos terribles meses que tenía que soportar al «dobe» con sus tonterías. Si bien había hecho un trato con él, no creía que eso durase, ya que su «tía» Kushina el día anterior buscaba cualquier excusa para que interactuara con el «usurotonkachi», y como si fuera poco lo mismo hacía con su hermano pero con Deidara, pero por lo visto a su hermano no le importaba en lo absoluto ¡Hasta parecía que disfrutaba hablar con el maleducado ese!, le desagradaba que su hermano se juntara con ese tipo de gente: impulsivas y expresivas, lo bueno es que el dichoso Deidara no tenía el mínimo interés en hablar con su hermano ¡Cuanto se lo agradecía! le quitaba el peso de encima de tratar de alejarlo de su hermano.
Itachi se caracterizaba por ser amable con las personas, a veces esa amabilidad le causaba dolor y sufrimiento, eso era lo que quería evitar: que su hermano sufriera nuevamente por amistades falsas.
Miró la ventana por el rabillo del ojo y pudo ver un arcoíris que nacía a lo lejos en unas montañas y se perdía en el cielo. Aunque no lo quisiera aceptar, el panorama era realmente hermoso.
Cogió su celular, se fijó la hora —Diez y trece —se dijo a sí mismo—. Ya es tarde, me sorprende que nadie haya venido a despertarme.
Caminó hacia la puerta, la abrió y se dirigió a la habitación de su hermano, deseaba hablar con él. No sé dio cuenta de que chocó con «algo» que lo hiso tambalearse, notó que ese «algo» cayó al piso por el impacto.
—Auch...—se quejó adolorido—. Si no te disculpas al menos ayúdame a levantarme ¡Teme!
Reconoció esa voz—. Tú chocaste conmigo, usurotonkachi —miró al rubio con desagrado.
—Deja de mirarme así —se levantó para encararlo—. Lo haces desde ayer, parece que te causo asco.
—Para ser dobe, eres muy listo —se burló, quería decirle que él también lo miraba como si fuera un alíen el día anterior, mas él no tenía porque dar explicaciones.
—Ahh...pero como tú eres el «Rey de la belleza», el chico más guapo de todo Japón, eso te da todo el derecho de decirme que yo doy asco —ironizó arrugando el entrecejo.
—Hasta que te diste cuenta —respondió Sasuke.
—Sabes que no iba en serio —le dijo molesto—. ¡Era sarcasmo teme, sarcasmo! —recalcó la última palabra consternado.
—No niegues lo evidente, dobe —habló dándole la espalda dirigiéndose a la habitación de su hermano—. Pero ya te dije que no eres mi tipo.
— ¡No sabes cuánto te detesto! —Exclamó— ¡Por tu culpa olvide por que venía!
—Que tu mente sea limitada no es mi culpa —tocó la puerta de Itachi; su paciencia con el dobe se estaba agotando, necesitaba salir de ahí. Ya no escucho más quejas del rubio, lo veía pensativo, tal vez si se le olvido algo. Volvió a tocar con insistencia, pero no recibía respuesta alguna, fue cuando escuchó que el usurotonkachi le decía algo.
—Teme...—se acercó a Sasuke—. Ya recordé para que viniera.
—Hnn —gruño; era su forma de decirle que siguiera, la cual fue captada por el otro.
—Era para despertarte —explicó—. Itachi nos dijo que te diéramos más tiempo para descansar porque el viaje había sido agotador y cuando creyera el momento te desper...
— ¿Donde está Itachi? —preguntó Sasuke interrumpiéndolo, sin hacer caso a la explicación de Naruto.
—Está en la sala viendo una película con mi padre —respondió e hizo un chasquido de molestia al verse interrumpido por el Uchiha.
Sin decir más, Sasuke, salió de la habitación dejando a Naruto solo.
Su mirada siguió la espalda de Sasuke que poco a poco se perdía por el pasillo. Frunció el ceño, todo esto de la visita de los Uchiha lo tenía cansado, no por Itachi, él era «la bondad echa persona» al menos a su criterio. El problema radicaba en Sasuke y sus caprichitos típico de un «hijo de mami». Lo tenía harto.
Se dirigió a su habitación dando grandes zancadas, al entrar, se recostó en su cama, cogió su celular que estaba sobre la misma y procedió a buscar entre sus contactos a su amiga para contarle sus problemas, sabía que esta siempre lo escucharía; también para hablar sobre las últimas noticias de la comunidad. Esperó hasta que contestaron.
—Aló...—titubeaba la chica tras la línea—. ¿Naruto-kun?
— ¡Hinata! —saludó—. Siento llamarte tan temprano, ni siquiera son las once —rió avergonzado—. Pero necesitaba hablar con alguien.
—No te preocupes Naruto-kun —dijo con sinceridad—. Yo también... necesitaba hablar contigo —admitió avergonzada—. Sabes que siempre puedes contar conmigo, pero dime tú primero.
—Gracias Hina-chan —sonrió—. Recuerdas que te comenté que iban a venir a pasar las vacaciones los hijos de los amigos de mis padres.
—Si lo recuerdo Naruto-kun.
—Eso se está volviendo insoportable, Hina-chan —contó enfadado —.Por Itachi no digo nada pero Sasuke...—tomó aire y dijo enfurecido —. Me saca de quicio, es un insoportable, creído, arrogante...
—Creo que exageras Naruto-kun —interrumpió Hinata con una gota en su cabeza—. Creo que deberías darle una oportunidad.
— ¿Cuando exagero yo Hina-chan? —preguntó Naruto consternado.
—Naruto-kun...
—Está bien, casi siempre exagero —admitió casi riendo—. Pero jamás le daré una oportunidad a ese bastardo, Hina-chan.
—Tranquilo Naruto-kun, tal vez Uchiha-kun le cueste hacer amigos.
—Con ese carácter dudo que tenga amigos —más que una suposición parecía una afirmación—. Y dime...—cambió de tema, al menos le había dicho a alguien como se sentía—. ¿Cómo va todo por ahí?
—Bien, emocionados por la fiesta y... extrañando tus bromas —respondió apenada por lo dicho al final.
—Sabía que me extrañarían —presumió Naruto, sin captar lo que quería transmitir su amiga—. Pronto iré a visitarlos —«y espero ir sin el teme» pensó, sabía que su mamá sería capaz de obligarlo a que conozca a sus amigos.
—Te estaremos esperando —le aseguró—. Naruto-kun yo...—vaciló un rato—. Quiero decirte algo.
—Dime Hina-chan.
—Yo, desde hace tiempo...—sus palabras se fueron desvaneciendo a medida que hablaba—. Yo...
— ¡Ahhh! —Un grito se escuchó por toda la casa interrumpiendo la conversación que Naruto tenía con Hinata, pero no precisamente proveniente de algún Uzumaki, era de un Uchiha y para ser exactos: Uchiha Sasuke. Conocía esa voz prepotente y gruesa sin duda alguna era la de él. La curiosidad le invadió por todo el cuerpo, repentinamente recordó un dicho que le había dicho su querida abuela Tsunade: «La curiosidad mató al gato (1)». Escuchó otro grito. Al diablo la frase de su abuela, al fin y al cabo él no era un gato, era Uzumaki Naruto un adolecente que le gustaba curiosear. Su atención volvió al teléfono, había olvidado por completo a su amiga que aún estaba tras la línea.
—Hina-chan escuchaste ese grito.
—Si... Naruto-kun —contestó un poco triste, no por ser interrumpida si no porque notó que el rubio no tomó importancia a lo que iba a decirle. Ni siquiera preguntó.
—Tengo una sospecha de quien fue, así que tengo que averiguarlo —al parecer no notó la tristeza de las palabras de su amiga—. Adiós, Hina-chan, cuando pueda te llamo.
—Esperaré tu llamada —se entusiasmo al saber que Naruto la llamaría—. Adiós Naruto-kun.
Colgó. Tiró su celular a la cama y corrió rápidamente hacia el primer piso, quería saber porque Sasuke gritaba. Se detuvo frente a la sala. Estaba Itachi y todos los miembros de la familia Uzumaki a excepción de Deidara, disfrutando de una película, y en un rincón apreció al susodicho siendo atacado o mejor dicho perseguido por la mascota de la familia.
—Lárgate estúpida bola de pelos —decía entre dientes, pasando imperceptible para la familia, pero no para Naruto que podía leer claramente sus labios.
Así que ahí estaba la razón, no sabía si reírse, parar la cómica gresca o sacar la cámara para sobornar mas tarde a Sasuke con el video. Decidió que pararía la pelea. No por Sasuke, eso era obvio, lo haría por Kurama «el pobre» e «indefenso» animalito.
Había sacado la conclusión de que Kurama había sido atacado por Sasuke y el «animalito» al verse amenazado no tuvo más remedio que defenderse del malvado Sasuke –nótese el sarcasmo–, debía rescatarlo.
— ¡Kurama! —lo llamó—. Ven aquí zorrito —acto seguido el zorro dejó de perseguir a Sasuke para enredarse en las piernas de su amo—. ¿Dónde habías estado? —Preguntó como si esperara una respuesta—. Te he extrañado mucho Kurama.
—Naruto —le llamó su madre, sacando de su ensoñación con su mascota—. Hijo, pero que egoísta eres —le recriminó.
— ¿Yo? —se señalo a sí mismo—. ¿Por qué si no hice nada?
—A caso no te diste cuenta que Sasuke-kun estaba jugando con Kurama —miró a Sasuke como brindándole su apoyo.
—No sé preocupe —intervino, no para ayudar al rubio, solo que no quería volver a «jugar» con la bola de pelos, si a eso se le llamaba jugar.
—Ya lo oíste mamá —sujetó a Kurama entre sus brazos abrazándolo—. Además no he visto a Kurama desde hace dos días, lo más seguro es que él quiere pasar más tiempo conmigo que con alguien que acaba de conocer —miró a los ojos al zorrito y este lanzó un aullido como si quisiera dar a conocer que concordaba con su amo.
—Naruto...—hablaba su madre con enojo al pronunciar el nombre de su hijo.
El peli negro tenía que ayudar a su odiado amigo –si se le podía decir amigo–, si no quería pasar toda la tarde con la escoria animal.
Tragó grueso, era la primera vez que ayudaría a alguien —.Tía Kushina, yo todavía sigo cansado del viaje, quisiera descansar un poco y después jugaré con su mascota —trató de sonreír pero no pudo, no era su costumbre solo relajó un poco el rostro dándole una apariencia afable.
—Bueno viéndolo de ese lado, está bien Sasuke-kun —sonrió Kushina.
—Mamá, donde había estado Kurama —se acercó a su madre en busca de una respuesta e interrumpiendo la atmósfera de paz creada por el Uchiha.
—Tus abuelos se lo llevaron al consultorio de Hana-san(2) hace dos días, se iba a quedar con ella un día—explicó—. Y como ayer viajaron tus abuelos, aprovecharon para recogerlo.
—Eso significa que ¿El viejo pervertido y la vieja amargada están aquí? —preguntó Naruto sin darse cuenta de lo que había dicho, pero al ver como su madre arrugaba la frente se dio cuenta de lo que dijo, aunque ya era demasiado tarde.
—Naruto... por Kami-sama ten más respeto a tus abuelos.
—Pero mamá sabes que tengo razón ¿no? —colocó sus manos en su boca, realmente odiaba que a veces se le escapara sus pensamientos, era directo.
—Te estás pasando muchachito...
Sasuke observaba la discusión entre el dobe y su tía Kushina –decidió llamarla «tía» a pedido de su hermano–, le parecía entretenido ver la gresca, pensó por un momento que si los días eran así tal vez no se aburriría de estar en el campo.
Al final la discusión la ganó Kushina ya que amenazó a Naruto con lo de su fiesta de verano, y el rubio no tuvo más remedió que aceptar su derrota.
Sasuke pensaba ir a tomar el desayuno que amablemente le ofreció Iruka pero al tener el encuentro con la bola de pelos se le quito toda el hambre, se disculpó con Iruka para después acercarse a su hermano y sentarse a su lado.
La película que veían era interesante, era sobre asesinatos y tenía mucho suspenso. Aunque debes en cuando era interrumpida por algún comentario de Tsunade, la abuela del dobe.
—Jiraiya, te apuesto a quinientos yenes que ese muchacho se muere en manos de la FBI para tapar el asunto.
—Yo digo que al final lo terminan salvando sus amigos y se descubre la verdad, al fin y al cabo es el personaje principal, esos tipos siempre se salvan al menos que sea una película asiática —comentó Jiraiya a lo cual nosotros asentimos—. Pero acepto el reto.
Esos comentarios se hacían más frecuentes a menudo que pasaba la película, apuestas de Tsunade y la explicación de Jiraiya. Se le hacía entretenido ver sus apuestas, pero jamás lo admitiría.
Al terminar la película, Jiraiya tenía en sus manos dos mil yenes de todas las apuestas ganadas, Minato leía periódico. Todo estaba muy tranquilo a excepción de Tsunade, que se lamentaba de haber perdido su dinero, siendo consolada por su hija, Kushina. Tal vez no era tan tranquilo pero al menos no estaba el dobe para irritarlo, ni el otro mal educado portándose grosero con todos. Su hermano Itachi leía una obra que lo entretenía y él solo disfrutaba la calma.
La calma fue interrumpida al escuchar un maullido, sonido de unas bolsas y unas pisadas provenientes de la entrada. Resopló molesto al saber que su calma había sido estropeada.
—Mamá, mamá —llamó Deidara con insistencia a medida que se acercaba—. Mira lo que encontré en el camino —dijo en frente de todos, alzando al animal y dejando las bolsas tiradas en el suelo—. No te parece lindo.
Todos tenían una expresión de sorpresa en el rostro al ver al gato que estaba en los brazos de Deidara. Por la mente de Sasuke pasaban miles de cosas y entre ellas como deshacerse de otro animal, tenía suficiente con la bola de pelos. Estaba sumido en sus pensamientos y no se dio cuenta que su hermano ya no estaba a su lado si no al lado de Deidara.
—Me parece muy bonito —comentó al mismo tiempo que lo quitaba de los brazos de Deidara que lo miraba extrañado.
No le extraño la reacción de su hermano, ya que este era un amante de los gatos, pero le molestaba la actitud confiada de su hermano.
Se escucharon otros pasos acercarse a la escena. Era Naruto, venía solo, sin Kurama.
—Por qué hay tanto alboroto —preguntó curioso, pero al notar la causa, grito—. ¡Qué rayos es eso!
«Tenía que ser Usurotonkachi, mira que no saber que es un gato» pensó Sasuke, mirando a Naruto.
—Lo encontré en el camino cuando iba a comprar los materiales para mi escultura —explicó Deidara.
—...esta de lodo —añadió Sasuke inconscientemente.
—Pero para ser de la calle esta más o menos limpio ¿No creen? —respondió Deidara señalando al animal que estaba en los brazos de Itachi.
Sasuke no podía creer lo que escuchaba, pero al ver como su hermano asentía a lo dicho por el rubio, casi se le daba por ir corriendo a su habitación coger su celular y llamar a un psiquiatra para su hermano, término por guardar la compostura como todo Uchiha.
— ¿Y cómo lo llamaremos? —preguntó Naruto.
—Papá no ha decidido si se va a quedar todavía Naruto —respondió su hermano.
—Anda papá di que sí —Naruto se dirigió a su padre.
Minato dejo de mirar el periódico para encarar a sus hijos — ¿Deidara te encargaras del gato?
—Sí papá —respondió.
—Tú solo —lo miró seriamente— Sabes que criar un animal es una gran responsabilidad. No le puedes pedir ayuda a Iruka, sabes que él anda muy ocupado con las tareas del hogar—añadió.
—Tío Minato —llamó Itachi, captando la atención de todos—. Yo ayudaré a Deidara a cuidar al gato en el tiempo que me quede—aseguró—. Tengo dos gatos en Tokio se cómo cuidar de ellos.
—Eso no es lo que me preocupa Itachi-kun, Deidara ya descuido a sus peces que terminaron siendo comida de Kurama.
—Yo ayudaré a que sea responsable.
—Cariño, deja que se quede el gato —apoyó Kushina a Itachi.
Minato llevo una de sus manos a su barbilla, pensando seriamente, después de unos minutos de silencio dijo—Está bien, te lo dejo en tus manos Itachi —decidió —. Deidara espero responsabilidad de parte tuya.
—Si papá no te preocupes.
—Cuida que ese gato no se acerque a mi Tonton para querer comerla, o ya verá —amenazó Tsunade.
—Si abuela, no te preocupes —rió nervioso Deidara.
—Ahora si... ¿Cómo lo llamamos?—volvió a preguntar Naruto—. Por lo que veo es macho —comentó.
—Que tal Bum Bum —propuso Deidara, alegre.
— ¿Por qué no Apestoso, Cochino o pulguiento? —preguntó Sasuke irónico—. Esos nombres le quedarían muy bien —añadió con una inocencia fingida.
Itachi miró a su hermano con reproche al notar su ironía.
―Teme, mejor no opines.
—Naruto, bebé, deja que Sasuke-kun opine —intervino Kushina con un tono de regaño en su voz, al parecer no escuchó lo que proponía Sasuke—. Es parte de la familia.
Sasuke se acercó a Naruto, inclinándose ligeramente hasta su oído —Somos familia, Dobe —y le dirigió una de sus miradas triunfales.
Naruto bufó molesto, de repente una serie de pensamientos surco por su mente, se imaginó teniendo algún tipo de parentesco con el «Hijo de mami», un escalofrío recorrió su cuerpo al pensarlo. Decidió que lo mejor era no seguirle el juego al teme, así que cambio la conversación.
— ¿Cómo se llamará finalmente?
—Hermanito ya te lo dije —respondió Deidara—.Se llamará Bum Bum.
— ¿Porqué ese nombre Deidara? —cuestionó Itachi curioso.
—Pues verás, Itachi, su nombre es una onomatopeya —paró un rato.
A Sasuke le apareció un tic en la ceja casi imperceptible, ya que notó que su hermano no usaba los honoríficos con el grosero ese, al parecer ya hasta parecían muy amigos.
—Cuando lo encontré —siguió con su explicación— y lo toque, su ronroneo era muy profundo, además que saltó a mí —un brillo apareció en sus ojos azulados—. He tocado gatos antes, pero ninguno tenía un ronroneo tan profundo, tampoco son tan impulsivos como este gato —explicó acariciando al gato que seguía en los brazos de Itachi— Él es único, es como el arte que hago: expresivo, impulsivo, y que hay que vivirlo mientras dure, porque es efímero. Su nombre es la onomatopeya de una explosión—concluyó.
Todos guardaron silencio, después de escuchar las palabras de Deidara, sobre todo la parte del final. Sasuke quedó sorprendido, ¿Dónde quedó el grosero de Deidara?, al parecer se fue de viaje a otra dimensión, porque frente a él, había un maduro Deidara.
Itachi también se sorprendió de lo dicho por Deidara, lo miró, seguía acariciando al gato con un brillo en sus ojos acompañado por una sonrisa sincera.
—Creo que Bum Bum necesita un baño —comentó Itachi rompiendo el silencio.
—Tienes razón —afirmó Deidara sacando delicadamente al gato de los brazos de Itachi—. No sé como bañar a un gato —admitió avergonzado.
—Yo te ayudaré —habló Itachi—. Es un poco complicado, ya que a los gatos no les agrada el agua —miró a Deidara que se veía asustado, le dio unas palmaditas en los hombros—. No te preocupes, tengo experiencia en ello.
—Confiaré en ti Itachi —le dijo, acomodo el gato entre sus brazos— Sígueme Itachi, lo bañaremos en mi habitación —trató de coger sus bolsas, pero no podía, por lo que Itachi amablemente las había recogido—Gracias.
—No hay problema.
Sasuke analizó la situación al observar como su hermano y Deidara estaban yéndose rumbo a las escaleras para ir a la habitación de Deidara.
—Yo también puedo ayudar, Aniki —esas palabras salieron por inercia de sus labios, no iba a permitir que su hermano se quede a solas con el hermano del dobe.
—Ototo, no es necesario, sé que no te agradan los animales.
No dijo nada, su hermano tenía razón el odiaba a esos seres llamados "animales".
Itachi miró a Sasuke que tenía ligeramente el ceño fruncido, quiso reír un poco por la actitud de su ototo, decidió no hacerlo por lo que solo se plasmo una sonrisa en su rostro. Volvió a fijarse en Deidara, que caminaba frente a él con el gato en sus brazos, él era una persona impulsiva y no tenía miedo de decir su opinión así se lo tomaran mal las personas. Era algo que le agradaba de él.
Notó que el rubio se paro frente a la puerta que tenía un peculiar cartel, si mas no recordaba el día anterior había visitado la habitación con la familia Uzumaki y se había armado un gran alboroto. Deidara jaló la perilla de la puerta y la abrió, entro en ella y se dirigió a él.
—Pasa Itachi.
Entró. La habitación era espaciosa, tenía un tono marfil en las paredes, en las cuales había varios cuadros, reconoció a los Uzumaki y a otros no, supuso que eran sus amigos. Había una repisa que tenía trofeos, la mayoría de segundo lugar y cinco de ellas del primer lugar. En su balcón había un panel donde se colocaban esculturas.
Dejó las bolsas en el escritorio de Deidara. Y se dirigió al baño, en donde le tocaba bañar a un gato.
El baño del peculiar Bum Bum, había resultado sencillo comparado con otros baños de gatos, hubo uno que otro arañazo y salpicadura de agua en un intento de escape del gato, pero al final se dejo bañar. El resultado final fue: un gato limpio, un rubio cansado y un Uchiha contento por domar al gato.
—Eso ha sido agotador —suspiró Deidara.
—Es porque es la primera vez, verás que pronto se acostumbra y será más sencillo —animó Itachi aún secando al gato.
—Supongo que tienes razón —Deidara internamente rogaba por todos los cielos que en verdad bañar al gato no sea tan trabajoso como hace unos momentos.
—Deidara, ¿tú eres un artista no es así? —preguntó Itachi; desde el momento que vio el panel de esculturas sentía curiosidad por saber si lo era o solo le gustaba coleccionar.
—Sí —afirmó—. Me encanta hacer esculturas —comentó contento al mismo tiempo que tomaba las manos de Itachi y lo alejaba del gato, para llevarlo a una especie de armario—. Mi material favorito es la arcilla, es más maleable —agregó abriendo el armario lleno de esculturas de arcilla—. Estas son mis más preciadas creaciones, con ellas gané esos premios que ves ahí —señaló la repisa de trofeos.
—Eres muy talentoso —alagó Itachi al ver tan hermosas creaciones.
—Gracias —un sonrojo apareció en sus mejillas—. Aunque como verás, solo gané cinco concursos, los demás quedé en segundo lugar —su voz se desvanecía, pero después un brillo se asomó por sus ojos—. Pero eso no importa, igual se que le ganaré a Sasori no danna.
— ¿Sasori?
—Es la persona que gana los concursos de arte con sus marionetas a excepción de cinco concursos, esos los gané yo —afirmó gustoso por lo último—. pero también es mi mejor amigo, y a la vez mi gran rival, tenemos pensamientos diferentes acerca del arte; él define al arte como algo que debe perdurar para siempre, y así apreciar su belleza; sin embargo, yo defino al arte como algo efímero y por ello debemos apreciarlo mientras dure.
—Son pensamientos distintos pero se enfocan en el arte.
—Hnn —asintió con una sonrisa en sus labios.
Sasuke miraba atentamente cada movimiento del animal por si se le ocurría atacarle, a él le disgustaba profundamente los animales por la sencilla razón que estos hacían sus necesidades campantemente en cualquier lugar sin pudor alguno ya que no eran seres pensantes como los humanos.
—Teme —le llamó Naruto por décima vez—. Deja de mirar a Kurama así.
—No me digas que hacer Dobe.
—Mira, bonito, tu mirada asusta a mi mascota —acarició las orejitas de Kurama, el cual estaba sobre su regazo—. Después no te quejes si te hace algo.
—Sé que soy bonito, dobe —sonrió con arrogancia—. Pero te aclaro que yo no me quejo.
—Pero si hace rato gritabas como una nena, teme —recordó Naruto haciendo un grito en demostración, ignorando el primer comentario que le decía el Uchiha.
—Dobe, la única nena, eres tú —le podía insultar abiertamente, ya que solo ellos se encontraban ahí. Los padres del dobe habían ido a un almuerzo con gente importante, los abuelos del mismo estaban en la otra planta de la caza, y el gentil Iruka se encontraba preparando el almuerzo en la cocina.
Naruto le volteó la cara con un gesto molesto, dejando de acariciar a Kurama porque tenía los brazos cruzados. El zorro al no sentir las manos de su amo soltó un aullido molesto, miró a Sasuke y saltó hacia él enseñándole los dientes. Sasuke intentaba sacarse de encima al zorro, pero este era terco y Naruto no hacía nada más que reír.
Al sacarse el zorro de encima, se levantó del sofá y se dispuso a irse de la habitación, pero no notó a un gato que salía disparado de las escaleras, haciendo que chocara con él y le pisara accidentalmente la cola. El gato dio un fuerte maullido por el dolor que sentía, dandole un arañazo en las piernas a Sasuke, por suerte no le hiso nada a este porque llevaba un pantalón largo. Sasuke sonrió con satisfacción al ver como el gato desaparecía por donde había llegado.
Sintió de repente un ardor en una de sus piernas. Eso no era posible, el gato no había podido arañarlo debido a que sus pantalones lo habían salvado, además se habría dado cuenta en ese instante. Sintió un líquido caliente. Respiró hondo, tal vez el gato si le había arañado profundamente y se estaba desangrando. Escuchó la risa del usurotonkachi, seguido por unas palabras entrecortadas del mismo.
—Por Kami, Kurama… —reía a carcajada limpia—. Esta vez… ¡Te pasaste!
Sasuke miró hacia abajo y vio lo que más temía al escuchar al dobe. No sabía si matar primero al dobe por reírse como una vieja o al zorro por hacer semejante idiotez. Furioso tomó la cola de Kurama y lo sostuvo de cabeza.
—Esos pantalones…—comenzó diciendo furioso—. ¡Cuestan más que tu estúpida ropa dobe! —señaló sus pantalones hastiado—. ¡Y me refiero a toda tu ropa dobe, toda la ropa que tienes y tuviste en tu estúpida vida!
—Pero que escándalo…—interrumpió un rubio irritado. Estaba de lo más feliz explicándole a Itachi sobre su adorado arte, cuando escucho el sonido de dolor de su gatito, risas y gritos. Su vista captó a Sasuke que tenía a Kurama de cabeza, el pobre zorrito estaba mareado. Iba a decir algo, cuando un olor desagradable llegó hasta su nariz, supo de que se trataba el olor, se fijó en el suelo y vio unas gotas de orina del animal que iniciaban en un… ¿zapato?, no, era en un pantalón. Fue cuando comprendió todo y no pudo evitar soltar una fuerte carcajada acompañada de una que otra pequeña lagrimilla en los ojos.
—Aniki, dile que se calle, tengo suficiente con vengarme del dobe y la bola de pelos, para planear otra venganza —advirtió Sasuke a su hermano.
—Ototo, es que es tan gracioso —trató de contener la carcajada que amenazaba de salir de sus labios al ver a su hermano molesto—. Está bien, está bien, no nos reiremos de ti, ototo —le dio unos golpecitos a Deidara para que dejara de reírse.
—Sasuke, baja a Kurama, él no lo volverá a hacer, te prometo que ni siquiera te lo encontrarás a partir de ahora ¿sí? —Naruto trató de interceder por su mascota que se mareaba por estar mucho tiempo de cabeza.
—Si se cruza en mi camino —amenazó—. Será el bolso de mi madre.
—Entiendo, entiendo… pero ¿no crees que exageras? —Vio que el Uchiha estrujaba la cola del animal entre sus manos y lo miraba como si fuera a matarle—. Solo un poquito —finalizó nervioso, tratando de arreglar lo que dijo.
—Ototo deja a Kurama —su hermano menor soltó la cola del zorro dejándolo caer—. Y date un baño —le aconsejó.
—Ya lo sé Aniki.
Sin decir nada más se fue de la sala caminando hastiado por la sensación pegajosa que sentía en la piernas debido a la… mejor lo olvidaba o se pondría histérico. Bufó molesto. Quería volver a casa, donde no había molestos animales que hicieran «aquello».
Suspiró amargamente al recordar que en la casa donde se encontraba, tenía que enfrentarse a una bola de pelos. Abrió la puerta de su cuarto. Se saco su pantalón y lo arrojo a una esquina, jamás se lo volvería a poner. Observó su pierna, tenía el líquido amarillento esparcido, dejo de mirarlo y se termino de desvestir. Tomó la toalla que se encontraba en su cajón y la ató en su cintura dejando ver su perfecto torso, no tan musculoso ni tan delgado, simplemente era perfecto.
Ya en el baño, empezó a ducharse. En su cabeza pasaban miles de cosas, sobre todo la sensación de vengarse de aquel peludo animal. Analizó la situación, si el estúpido gato no se hubiese cruzado en su camino, él no tendría porque a ver sido orinado por el zorro. Tal vez ¡Esos animales habían conspirado entre ellos!, Meneó la cabeza. Esa idea era la más tonta que se le había ocurrido en toda su vida. Pero algo lo tenía claro, el gato le tendría rencor por haberlo pisado, entonces ya no tenía que lidiar con una, si no con dos bolas de pelos.
—Ototo, termina rápido para que almuerces —escuchó a su hermano gritar.
—Ya voy, Aniki.
«Dos bolas de pelos, que molesto, eh» —pensó.
.
.
.
Glosario:
(1): el dicho « La curiosidad mató al gato», se usa mucho en mi país, significa que no es bueno ir, donde nadie nos llama, porque tal vez traiga malas consecuencias. ¡Así que ya están advertidos!
(2) Hana: para los que no se acuerdan mucho, ella es la hermana mayor de Kiba.
Iba a poner un numerito en la parte de las películas pero lo vi innecesario, pero igual lo explicare. Yo veía antes con mi papá películas asiáticas –que por cierto, muy buenas- , estaban a punto de terminar en un final feliz, pero viene el malo y mata al protagonista dejando a la chica sola llorando. En serio son muy tristes. Yo lloraba a mares.
Respondo los reviews:
Valemadrista: Holaaa! Gracias por leer mi fanfic y sobre todo que te agrade mis ideas locas. Mi fic está inspirado en esa obra, que por cierto es muy buena, pero ojo no es una adaptación. El día que lo subí estaba tan emocionada que me olvide mencionarlo, pero lo corregí. Estoy muy contenta de que otras personas como yo hayan leído semejante hermosura de libro, realmente recomendable. Espero recibir reviews tuyos en este capítulo. Vibras y besos!
Amante-animeid: Holaaa! Yaoi *-*, llegue a conocer este género gracias a una amiga muy querida. Soy una fan declarada de Naruto y mi pareja favorita es el Sasunaru, es la primera vez que escribo uno y me siento contenta de que te haya gustado mis ideas locas sobre esta parejita *-*. Perdóname! No actualice muy rápido que digamos, ahora lo haré más frecuente. Por eso este capítulo lo hice algo largo, como muestra de arrepentimiento por demorarme mucho x.x, sin más que decir, muchas gracias por tu review y lo espero para este capítulo. Vibras y besotes!
Goten Trunks5: Holaaaa! Te confieso que cuando escribía esas partes no paraba de reír. Kushina es una de las mejores madres del mundo, sus hijos están en una etapa de retar a los padres "la adolecencia", y como ya están grandecitos para mandarlos a una esquina o sentarlos en una silla para reflexionar sobre sus errores (gracias programas de niñeras), lo que queda es amenazarlos con su deseada fiesta de verano, de paso se ahorra la saliva y el dolor de garganta al gritarles. Kakashi es un pervertido de primera, esa máscara que tiene es para ocultar su sangrado nasal al leer sus libros porno, pobre de Iruka cuando se lo encuentre, eso lo veremos más adelante… Perdóname! Me tarde mucho en actualizar, por eso este capi es un poco más largo(solo unas cuantas palabras xd), esta vez actualizaré más seguido ya que estoy de "Vagaciones". Estoy feliz de que te este gustando mi fic. Me despido con un besote y un abrazo. Espero tu review para este capítulo. Vibras!
Guest: Holaaa! Me siento realmente feliz de que te este gustando mi fic, obvio la voy a continuar! Me gusta cómo me está quedando y espero que a ustedes también les vaya a gustar. Espero que no te haya hecho esperar mucho. Quisiera ver tu review en este capítulo. Me despido con un besooo y un abrazo. Vibras!
Lizzy: Holaaa! Awwww! Me emociona que me digas que me quedo genial, gracias! Muchas gracias! , espero que no te haya hecho esperar mucho u.u, ando retrasada. Bueno aquí está la contó y espero que la disfrutes. Me despido. Besos y Abrazos. Espero tu review en este capítulo. Vibras!
Agradezco a los favorites y followers: LoveDamonSalvatore, MaayUchihaa, Moon-9215, sakura1402, semiakesolauca, Goten Trunks5 (gracias por comentar), Waltz CG, ambu780,
Espero sus comentarios!
Nota final: Agradezco de corazón que te hayas tomado la molestia de ver mi fic, si tienes dudas, críticas (buenas o malas, aunque espero que sean buenas y si son malas me las tomaré a bien, sin rencores, eres libre de poner lo que piensas), Espero reviews! Me hacen muy feliz saber si les gusto o no. Eso es todo me despido, nos vemos en los siguientes capítulos!
Rena Sabaku no.
