Snow Kiss
Atención: Inuyasha es © de Rumiko Tahakashi.
Autora: YukaKyo, el fic es © de mi Propia Autoría. Mis fics No se Prestan Ni se publican en Otros sitios a menos que Yo misma lo haga. De no ser así, te obligare a que dejes de publicarlo.
Pareja: Alter-Inuyasha x Kagome. Y dejen decirles que, en ocasiones nuestro querido prota va a salirse un poco de su carácter aunque no mucho, después de todo es un Alter. Hem, espero hacerlo bien, pues hace muucccho que no escribo de esta pareja.
Categoría: A.U excesivo. Romance, Sadness, Angst y mi característico, te extraño, te extraño y no se cuando volverás xD.
¡Hitori iyanai!
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"En la época actual de Japón, volví a conocerlo de nuevo"
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Aun puedo verla
Tan claramente, en la inconciencia de mis sueños…
4.- Suteki Da Ne
La sala estaba en completo silencio, iluminada en su totalidad por los rayos puros y blancos del día, que entraban libres por las ventanas de cortinas abiertas. Ahí, cerca de uno de los grandes ventanales, estaba ella. Sentada cómodamente sobre una silla con la mitad del cuerpo recargado hacia delante leyendo y a la vez anotando lo que veía en una pila de hojas blancas.
No se había dado cuenta de que alguien la veía. De ese alguien que le observaba con una adoración infinita, contemplando en un magnifico silencio los cambios en su ser.
— Kagome —
No pudo evitar susurrar su nombre y casi había padecido por interrumpirle en su concentración, pero adoro excesivamente que aquellos ojos castaños tan puros una vez mas a él le vieran.
Entonces despertó.
Con ojos bien abiertos, lo primero que enfoco fue el precario techo de paja y otros materiales de la casa en la que estaba. El leve cosquilleo que había sentido algunos momentos antes, se convirtió en leves punzadas que con cada segundo aumentaron de intensidad, hasta dañarle hasta el extremo de morder uno de sus labios en un intento de evitar el jadear de dolor.
Sus heridas dolían como nunca, pero era mas doloroso aquello.
La había vuelto a soñar…
Gruño fuerte y ruidoso, maldiciendo todo y casi pudo escuchar como también, la manta que le cubría chirrió al apretarla con fuerza entre sus dedos, desgarrándola con sus garras, lleno de impotencia apenas contenida.
— Ya has despertado Inuyasha —
Escucho la escueta e impasible voz de una mujer, que de entre las sombras emergía para acercarse a un lado de donde estaba. Le reconoció enseguida y de inmediato empezó a levantarse para quedar una vez más sentado en el suelo.
— No debes esforzarte, la herida en tu vientre aun no ha sanado completamente — murmuro solicita, colocando una de sus pequeñas manos sobre el pecho de este ayudándolo en su empeño.
— Lo sé — murmuro bajo sin atreverse a mirarla, para luego tan solo ladear el rostro lejos de ella.
— He vuelto a verla — soltó sin mas aquello, haciendo que por un segundo la respiración de la mujer se detuviera — He vuelto a verla en mis sueños Kikyo —
— Es ahora toda una mujer adulta, su cabello es un poco mas largo y mucho más femenina de cuando la conocí, pero en sus ojos aun hay ese brillo inocente que desde el primer momento me cautivo —
Kikyo lo escucho en silencio dejando entrever un brillo doloroso en su mirada por un breve y escaso segundo antes de cerrar los ojos y volver a abrirlos para acomodar las mantas sobre el cuerpo de Inuyasha.
La sangre había manchado un poco las mismas, pero era todo un milagro que no se volviera a desangrar.
— Es tan extraño, pero me parece incluso que… — Inuyasha detuvo sus palabras para soltar un tendido suspiro — Estuviera ahí, junto a ella cada vez que duermo —
El rostro inmutable de Kikyo le observo en silencio, sentada sobre sus piernas cerca de él. No pronuncio palabra alguna mientras Inuyasha le decía aquello tan tranquilo. Solo desvió por un momento sus ojos ahora siendo ella quien evitaba verle.
Podía decir con tranquilidad que algo como aquello ya lo veía venir.
Nunca la había olvidado, aunque los años pasaran, aunque ahora estuviera con ella.
— Has de creer que estoy demente pero cre…—
— No es así — le interrumpió de pronto cortando sus palabras. Su rostro seguía igual de inexpresivo, pero la clara muestra de que sus sentimientos estaban encontrados se expresaba por sus manos fuertemente sujetas de sus ropas de sacerdotisa que aun portaba — Jamás podré creer eso de ti —
Inuyasha la miro en silencio y se maldijo al notar el imperceptible brillo de angustia en los ojos de Kikyo. Aun seguía siendo injusto, condenadamente traicionero y un mentiroso de primera. Pero aun y por mas que lo intentara.
No podía olvidarse de Kagome.
Y aunque tan solo sea un simple sueño
No dejare de creer que volveré a verla
Otra vez…
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No había casi nadie en la enorme biblioteca de la universidad, al menos no en aquellos días relajados y casi libres, después de una intensa semana de exámenes preliminares y de hecho aquel lugar se encontraría casi vació de no ser por el encargado y dos jóvenes que se encontraba aun investigando y estudiando en aquel lugar.
— Kagome —
La nombrada giro levemente el rostro con extrema delicadeza, ondeando levemente su cabello azabache. Por un breve momento soltó la pluma y dejo a un lado las hojas y el libro que leía, para girarse encarando a quien le había llamado.
Inuyasha se acercaba a ella y no pudo evitar sonreírle al verlo cargado con todo el material y mas libros que le había pedido, le buscara mientras ella se quedaba ahí, adelantando los demás pendientes de sus asignaturas escolares. Le ayudo con lo que pudo para evitarle seguir cargando todo aquello que en verdad pesaba.
— ¡Gracias! ¡Conseguiste todo lo que necesitaba! — Inuyasha correspondió la sonrisa y solo asintió para después tomar una de las sillas cercanas para sentarse al lado de la chica.
— Aunque no te entiendo. — Siseo el pelinegro, tomando uno de los libros de la joven — Los exámenes han acabado y lo que menos deberías de hacer son mas tareas. Supongo que estas más que al corriente con tus materias —
— Sip — acepto la chica hojeando un nuevo libro mientras a tientas con su mano libre buscaba una libreta diferente de la que tenia sobre el escritorio — Estoy al corriente con las materias, pero aun estoy muy atrasada con mis estudios —
— ¿Atrasada? —
— Durante la secundaria estuve muchos días sin ir a la escuela y a pesar de mis esfuerzos para pasar los exámenes de admisión, hay muchas cosas que deje sin poder estudiarlas en su tiempo y quiero hacerlo ahora —
— Entiendo — murmuro Inuyasha tomando entre sus manos un pesado libro de trigonometría.
Lo abrió al azar y la página impresa de incontables números por breves momentos pareció marearle. Y por los numerosos tachones y borrones en la libreta de Kagome, era mas que obvio el que incluso ahora le costaba demasiado dar repaso a dicha materia.
— Pero ¿Por qué te ausentaste? — pregunto Inuyasha volviendo a dejar en su lugar el libro, mientras con los dos brazos sobre su cabeza, fue reclinándose en la silla, hasta echarse hacia atrás. Sorteando la gravedad solamente apoyado en dos de las cuatro patas de la silla.
— Porque… — Kagome se detuvo, al remembrar el primer día en que había faltado a clases involuntariamente.
No había tiempo para la escuela aunque lo quisiera. En la pasada era del Sengoku se necesitaba de su ayuda para evitar el inminente caos que traería las desgracias producidas por la Shikon no tama.
Había buscado los fragmentos de la misma, acompañando siempre a sus amigos y enfrentando con valor cada adversidad que se les presentaba. Nunca antes se había visto tan valerosa en alguna situación y jamás antes su obstinación había sido tan infinita como para seguir siempre al lado de Inuyasha.
Agito levemente su cabeza, como si con ello pudiese evitar todas y cada una de los recuerdos alegres y amargos de aquellos días.
— No…— Inuyasha la observo de reojo, viendo como volvía a tomar una nueva libreta y otro libro de la pila que a su lado tenia. — No creo que tenga importancia el que lo sepas y no me preguntes tampoco ¿Sí? —
— De acuerdo— acepto Inuyasha volviendo a sentarse en la silla, echo un vistazo a la materia que la joven ahora estudiaba y noto como al igual que con las matemáticas batallaba
— Puedo ayudarte con eso — le dijo señalando con un dedo el libro que la joven veía — Soy malísimo en las matemáticas pero, mi especialidad es la física —
xxx..xxx…xxx…xxx…xxx
— Oye no me digas— hablo Kagome e Inuyasha giro sus oscuros ojos hacia la joven con la que despacio caminaba— ¿Que te estas saltando las clases? —
— Por… ¿Por qué dices eso? — Pregunto Inuyasha, con un saltito de impresión, casi con ello aceptando lo que justamente Kagome le preguntaba.
— Bueno — Kagome se lo pensó un poco mirando como el chico llevaba en sus brazos los libros que habían sacado de la biblioteca y su bolso y el pesado bulto que él también había traído consigo.
— Desde el momento en que nos conocimos, has estado conmigo durante casi todo el día — la joven hablo despacio mientras se movía con la misma lentitud aun insegura y temerosa de caerse con todo y la muleta que traía. — Incluso hasta te has quedado conmigo en mi propio salón de clases sin ir al tuyo —
Inuyasha la observo por un breve momento, para después solo observar hacia al frente donde caminaban. Los jardines de la universidad lucían al igual que los pasillos casi vacíos por la poca asistencia de alumnos. Con una de sus manos se rasco una mejilla y después de un suspiro suave hablo.
— Tengo una deuda contigo y pienso saldarla — Inuyasha sonrió, mas su gesto estaba libre de malicia alguna. Las mejillas de Kagome se enrojecieron y aumentaron mas de color cuando el chico se acerco peligrosamente a ella una vez mas — Además fuiste tu quien me ordeno hacer por ti, todo lo que no pudieras, hasta que tu tobillo estuviese completamente curado —
Demonios esta muy cerca
Demasiado cerca…
— Lo sé pero… aun así… creo que deberías ir… a… clases — A Kagome jamás se le había dado por tartamudear, a menos claro, que estuviera muy nerviosa y por kami, si que lo estaba.
— Las cosas entre ambos deben de ser iguales Kagome— si alguien más en esos momentos hubiera visto la cara de la chica, no sabría con exactitud si un tomate maduro, era mas rojo o su cara.
— Tu me pediste que no te preguntara por tus años de secundaria — El rostro de Inuyasha con cada palabra estaba mas y mas cerca del de la chica — Entonces te pediré yo que no me preguntes por mis actuales clases —
— Pero…— susurro Kagome muy apenas ladeando el rostro lejos del de Inuyasha.
— ¿No te parece justo? —
— Si… pero… —
— Todas las personas guardamos secretos y estos mismos pueden contarse a los demás cuando haya la suficiente confianza para hacerlo — Inuyasha se quito de encima de la joven y comenzó a caminar dejando atrás a la chica que solo lo miraba alejarse.
— Yo no te preguntare y tú no me preguntaras — el color en las mejillas de la joven volvió poco a poco a su normalidad
— Tal vez con el tiempo, pueda decirte mis motivos y entonces tal vez, tú también lo harás —
Inuyasha giro el rostro levemente después de decirle aquello regalándole una sonrisa sincera para después, nuevamente volverse hacia el frente y volver a caminar. Atrás quedo Kagome observándolo, oscureciendo su rostro con la idea, mientras sus ojos castaños perdían su brillo animado al pensar.
Decirte mi secreto
¿En verdad puedo decirte algo como eso?
¿Acaso no te dolerá el saberlo?
¿Qué pasaría si te dijera que te conocí hace mucho tiempo atrás?
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— Bueno, nos vemos mañana — se despidió Inuyasha, viendo como la joven salía a despedirlo después de ayudarla a dejar sus cosas sobre la mesita recibidor de su casa.
— Si, hasta mañana — Kagome lo observo girarse y caminar alejándose de ella. El largo cabello oscuro brillaba y la firme espalda impedía alejar sus ojos de la misma como si de un imán se tratara.
— Inuyasha — le llamo incapaz de contenerse — ¡Espera! — y lo vio detenerse girando el rostro observándola con una ceja alzada.
— Yo quiero… deci… — Nuevamente aquel molesto tartamudeo le impedía hablar y por si fuese poco, su nerviosismo empezaba a afectar su cabeza y no podía faltarle el tenue sonrojo que empezaba a colorearse más en sus mejillas.
— ¿Pasa algo? —
No puedo decírselo
Kagome negó varias veces con la cabeza y sin saber como lo había hecho, le sonrió de forma dulce y agito una de sus manos en señal de despedida.
— Adiós — Inuyasha la observo por breves segundos antes de corresponder su sonrisa.
No puedo decirle algo como eso
— Adiós entonces —
No quiero ser tan cruel
Kagome entro a su casa y azoto la puerta con fuerza para cerrarla. El nudo en su garganta le impedía respirar y las gruesas lágrimas en sus ojos luchaban férreamente por bajar de los mismos.
No quiero decirle que
Aun y cuando se que es una persona completamente diferente
Se dejo caer al suelo incapaz de contenerse más.
Creo que es alguien más…
x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x
Sigue….
Notas de YunNa: Hala! Me he tardado un poquito, pero finalmente aquí esta la continuación! Aquí vemos al antiguo Inu de nuevo! Veamos que pasa para el próximo y por cierto! No les pasa o paso a ustedes también! Yo al contrario de aquí, era malísima para la física pero buena para las mate, oh bueno creo que eso no importa mucho en la transcurso de la historia! XD saludos!
Revis!:
AllySan: Hola! Ah! Discúlpame, pero tiendo en ocasiones (casi siempre) ha hacer cortos los capítulos. Espero y este capítulo te haya parecido igual de excelente. Un enorme saludo y gracias por el revi!.
Agatha Millar: Hola! Gracias por lo que dices del fic! Y en efecto has escrito bien el nombre de la nueva compañera de Kagome. Saludos y nos leemos!
Setsuna17: Hola! Gracias por los animos y aquí la continuación, espero que la disfrutes!
Silvemy89: Hola! Graciasss, en verdad que tus comentarios me gustaron mucho y felices fiestas pasadas, pero lindas! Saludos!
Paaulaa ! :D: Hola! Lo importante es que finalmente viste mi historia y espero que siga asi! Un enorme saludo y nos leemos!.
