Snow Kiss
Atención: Inuyasha es © de Rumiko Tahakashi.
Autora: YukaKyo, el fic es © de mi Propia Autoría. Mis fics No se Prestan Ni se publican en Otros sitios a menos que Yo misma lo haga. De no ser así, te obligare a que dejes de publicarlo.
Pareja: Alter-Inuyasha x Kagome.
Categoría: A.U excesivo. Romance, Sadness, Angst
¡Hitori iyanai!
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"En la época actual de Japón, volví a conocerlo de nuevo"
6.- Kowareta Sekai
Es, tan calido su abrazo
Nunca había recibido un abrazo así de calido, ni siquiera de Inuyasha
Su calidez me rodea, alejándome del dolor con gentileza
No hay más nostalgia
Este es Inuyasha
Mi Inuyasha
El Inuyasha que, es únicamente para mi…
— Kagome ¿Qué sucede? —
Pregunto el joven como susurro, mientras sentía como la chica se acurrucaba más contra su pecho. La movió levemente y como el delicado peso de la chica descansaba contra la fuerza de sus brazos, al privarla de su apoyo, resbalo por su pecho y hubiese terminado en el suelo nevado si no se hubiera dado cuenta de que.
— Perdió el conocimiento—
El fino rostro de la chica, continuaba recargado contra parte del suéter oscuro de Inuyasha, sus labios entreabiertos dejaban escapar la suave respiración de sus pulmones que se condensaba rápido por el frío y dejaba su estela como una nubita blanca de vapor suspendida en la oscuridad.
Blancos copos de nieve volvieron a caer silenciosos y lentos y uno de ellos caprichoso fue seguido por la oscura mirada de Inuyasha. El exquisito grumo helado revoloteo erráticamente hasta posarse sobre la mejilla de la joven que no pudo evitar derretirlo con el tibio calor de su cuerpo.
— Kagome—
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Lo que había empezado como una suave nevada, de un momento a otro había intensificado su presencia y se había transformado en una rabiosa tormenta de nieve, que golpeaba ruidosamente las ventanas de cristal con sus despiadadas ventiscas.
Tal vez fue eso lo que le regreso la conciencia.
O al menos así lo creyó Kagome, que tan solo escuchó los golpeteos contra el cristal y sus ojos chocolate se habían abierto viendo directamente hacia la ventana ubicada a su izquierda no muy alejada de la cama en la que se encontraba recostada.
Las cortinas blancas, de simple raso no las conocía, eran muy diferentes a las que tenía en su habitación, esas que eran de un rosado encaje que dejaba pasar la mayoría de los rayos de sol para no quedarse dormida en las mañanas. E incluso la cama, era más suavecita y tibia que la suya.
Y viendo bien toda la habitación, no se le comparaba en nada a la que le pertenecía. Ni tampoco le daba un parecido a la de Kotomi, bueno, siempre y cuando la peliazul no hubiera echo una de sus múltiples redecoraciones a las que estaba acostumbrada. Aunque se salía mucho de su estilo llamativo y excéntrico.
Sabia que tenia que levantarse y buscar al dueño o dueña de aquella habitación, pero la verdad, estaba muy cómoda y calientita en aquel colchón que la sola idea de levantarse, la hastiaba.
Bien, se quedaría ahí, un ratito mas…
Apenas había cerrado los ojos dispuesta a dormir, cuando el rechinido característico de una puerta abierta, le obligo a abrirlos de nuevo.
— ¡Oh! — Kagome movió apenas ligeramente la cabeza tratando de enfocar al dueño de aquella voz que había pronunciado la monosílaba exclamación.
— ¡Ya has despertado! — Y entonces lo vio, ingeniándoselas para empujar con uno de sus pies la puerta de madera y tratando también de no derramar ni una gota de agua del bol que llevaba en ambas manos junto con una pequeña toallita.
Inuyasha…
Eso quiere decir que….
¡Estoy en la habitación de Inuyasha!
— Haa… Cof, cof, cof—
Antes de que la joven pudiera decir mas, el trago de aire que había tomado se le había atorado en la garganta y se había dado un ataque de tos, que muy apenas y podía controlar cubriéndose la boca con una de sus manos.
Inuyasha solicito había dejado el bol sobre la mesita de noche cercana a la cama y se había dejado caer en la cama a un lado de ella, mientras palmeaba amablemente la espalda de la chica ayudándola a controlar aquel ataque. Pero así como llego al mismo había desaparecido a unos segundos después
Diablos ¡Si que me ha dolido la garganta!
— Además de la tos, estuviste por varias horas con fiebre muy alta— Inuyasha murmuro aquello, atrayendo la atención de la chica, mientras que, sumergía la pequeña toallita en el agua empapándola y luego exprimiéndola hasta dejarla con la humedad exacta.
Y sin pedirle permiso alguno, poso su mano en la frente de Kagome, midiendo su temperatura. Su gesto serio no le decía nada a Kagome de una forma neutral y precisa. Mas ello no evito que sus mejillas se colorearan un poco más de lo que ya estaban por la fiebre que aun tenía.
— La fiebre ha bajado un poco, aunque aun es alta—
En las ventanas el fuerte viento arrojaba las motas de nieve con brutalidad contra las ventanas, como si quiera de un momento a otro romperlas. Mas la joven azabache no ponía mas atención, que a aquella mano de largos dedos blancos que se alejaban de su frente y buscaban la toallita, doblándola lo justo para que quedara en su frente.
Amablemente Inuyasha la puso sobre la misma y después se encargo de arreglar el cobertor que se había arrugado debido a los movimientos de la joven al producirse el ataque de tos. Kagome gruño por lo bajo, la había dejado bien tapadita, hasta casi la barbilla impidiéndole moverse a donde quisiera.
— Me da gusto haber llegado en ese momento. Solo te dio algo de fiebre y tos, mas no pescaste un resfriado o peor aun, una pulmonía — Inuyasha dio una ultima revisada a la toallita en la frente de la chica antes de quedársele viendo con una sonrisa
— ¿No crees? —
La chica asintió y se quedo anonadada bajo la sonrisa sincera y falta de socarronería alguna a la que estaba acostumbrada, dejo que Inuyasha pasara la toallita por toda la extensión de su frente. Abrió la boca e iba a agradecerle cuando…
Un gruñido, proveniente de la tripa de Kagome a los dos chicos en pleno silencio los dejo.
Con una rapidez un poco lenta el joven giro el rostro y dejo que la chica pasara de un tenue rosado en sus mejillas a uno rojo intenso, mientras veía como el joven luchaba por contenerse de burlarse de algo como aquello.
¡No vayas a burlarte Inuyasha!
¡No te atrevas!
Oh, parecía como si el de ojos negros hubiese escuchado sus pensamientos. Pues a carcajada abierta, Inuyasha se reía de pie a un lado de la cama, sosteniendo su barriga con ambas manos intentando controlarse y asomándole ya por los ojos unas lagrimillas producidas por la risa.
— Eres cruel ¿Cómo puedes burlarte de alguien enfermo? —
— ¿No lo harías tu? Se escucho tan gracioso —
— ¡NO FUE GRACIOSO! —
— Pero es que… —
— ¡Nada de peros! ¡En lugar de estarte burlando deberías de darme algo de comer! ¡Dijiste que harías por mi todo lo que quisiera y necesitara! —
— …. —
— ¡Ves! Era pura mentira—
— Un caldo de pollo— soltó Inuyasha dirigiéndose hacia la puerta de la habitación y saliendo de la misma dejando a Kagome sola.
¡Es un tonto!
La joven se quedo muy quieta observando hacia el techo blanco de la habitación, unos segundos mas tarde aburrida, empezó a recorrer con sus ojos por entero la pieza. Algunos muebles necesarios, mas ninguna otra cosa llamativa.
Estoy en la habitación de Inuyasha
En su cama y bajo sus mantas
Y siendo cuidada solícitamente por él
Inuyasha…
Kagome pudo sentir una vez mas la tibieza y el confort del abrazo en que Inuyasha la había sostenido minutos antes de caer inconsciente. La deliciosa calidez aun la acompañaba tocándole delicadamente cada centímetro de su piel, negándose a abandonarla.
Es como si pudiera sentirme aun en sus brazos
Inuyasha…
¿Por qué ninguno de tus abrazos, se compara con el del Inuyasha de mi tiempo?
¿Por qué?
Kagome cerró los ojos, un profundo fruncimiento de sus cejas oscuras endureció su faz. Tenia que parar ya de una vez con aquello. El hacerse preguntas como aquellas a cada momento tan solo hacían que nuevas heridas se abrieran en su ya maltrecho corazón.
¿Por qué?
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
Lento una cuchara sopera fue hundida en un tazón mediano, el humeante caldo soltó su delicioso aroma y por reflejo la boca se le lleno de saliva saboreándolo aun sin probarlo.
Realmente estaba hambrienta y el caldo de pollo tenia tan buena pinta.
Un sonrisa de satisfacción adorno sus rosados labios, cuando el plateado cubierto se paseo por los bordes y centro del tazón. Solo verduras y un poco de granos de arroz blanco. Ni rastro alguno de pollo, más allá que el sabor y el olor.
¡Justo como me gusta!
— Parece que le atine a tu gusto, es un alivio —
Kagome enrojeció de golpe cuando Inuyasha murmuro bajito aquello. Había sido tan descortés mandándolo a hacerle algo de comer, pero en realidad la había echo enfadarse al burlarse de ella. Aunque bueno, era culpa solo de ella que sus tripas gruñeran de hambre, no había comido desde el día anterior y se había saltado la cena y ahora ese caldo le servia como un reparador desayuno.
— Gracias — soltó aun roja, bajando la cabeza para que los mechones oscuros de su flequillo la cubrieran. Una gran cucharada de verduras y arroz se perdió dentro de su boca.
— ¡No ha sido nada! — La dejo comer por unos momentos pero le fue imposible contener por más tiempo una pregunta que le intrigaba.
— ¿Por qué Kagome? —
— ¿Hu? — La chica lo miro mientras masticaba un bocado de verduras verdes.
— ¿Por qué te encontré así anoche? —
La vio dejar la cuchara a un lado de plato y por un segundo cerro sus ojos chocolate. Su ceño se frunció doloroso y solo pudo tomar otra vez la cuchara para meterla en el caldo meneándolo de un lado a otro.
Inuyasha la observo en silencio y por un momento le pareció reacia a contestarle, hasta que la vio abrir levemente los labios mientras volvía a dejar a su vista sus increíbles ojos pardos.
— Tuve una pequeña discusión con Kotomi y… después recordé algo que no deseaba recordar — Kagome tomo otro bocado de caldo y arroz y lo llevo a su boca, dio unas cuantas masticadas antes de tragarlo y volver a hablar.
— Supongo que en algún momento mientras estaba molesta salí y no cargue con abrigo alguno y después me encontraste en la calle. No fue nada en realidad — termino Kagome y para darle mas desinterés a lo que decía, agito la cuchara vacía al viento.
En realidad, no quieres decirme nada… ¿Verdad Kagome?
La joven siguió comiendo sin prestar atención al semblante dolido del chico que en silencio la observó casi dejar vació el pocillo que le había traído.
— ¿Y tu? —
— ¿Ah? —
— Sí, ¿Qué hacías en aquel lugar? — pregunto la joven, juntando con la cuchara las ultimas sobras de caldo.
— ¡Compras! — soltó como si nada el joven y aquello llamo la atención de la joven que lo miro escéptica. Inuyasha miro aquello y la miro sin comprender su duda.
— ¿Qué? —
— Era muy noche para hacer compras —
— Ayer trabaje dos turnos en lugar de solo uno y decidí hacer unas compras para cenar algo antes de dormir. Después de todo hay dos tiendas que tienen servicio de 24 horas — le explico seriamente mientras se estiraba en la silla en la que había tomado asiento.
Trabajo dos turnos
Fue a hacer compras
Me encontró y encima cuido de mí
Seguramente no ha dormido nada
— ¡Lo siento mucho! — Inuyasha parpadeo varias veces viendo como la joven bajaba la cabeza una y otra vez en reverencia.
— ¿Por qué? —
— Estoy causándote demasiadas molestias y encima te trato mal. Eres muy amable —
— ¡Ah! — Inuyasha rápidamente volvió a poner su mano en la frente de la joven — ¡Pero si no tienes fiebre! —
— ¿Qué? —
— Pensé que se te había vuelto a subir la temperatura, te estas comportando muy distinta a la Kagome gruñona y mandona que conozco —
— ¡INUYASHA! — La joven lo amenazo con arrojarle el tazón a lo que el chico rápido se levanto de la silla y trato de ponerse a salvo.
— Cuando…— Inuyasha dejo de esconderse tras el respaldo de la silla cuando la volvió a escuchar hablar. Sus cachetes aun estaban inflados de coraje, pero miraba hacia un lado apenada y con sus mejillas coloreadas de un delicado rosa.
— Cuando me sienta ya mejor, cocinaré para ti —
El joven solo pudo mirarla desconcertado un momento para luego, sonreír complacido asintiendo lentamente con la cabeza de largos mechones negros, mientras Kagome un poco mas, se sonrojaba.
o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o
El tazón vació y sucio se encontraba solitario contra la mesita de noche cerca de ellos. Inuyasha continuaba sentado en la silla hojeando descuidadamente uno de sus libros de estudio y termino cerrándolo de golpe cuando se dio cuenta, por mas que se esforzara no le ponía atención alguna a las letras impresas en el mismo.
Cerró los ojos un momento y se dejo caer resbalándose por el respaldo de la silla mientras sus dedos daban un suave masaje a sus ojos cansados. Necesitaba dormir. Pero no podía, al menos no hasta que Kagome estuviera perfectamente bien.
La fiebre había vuelto y ahora la tenía completamente privada durmiendo en su cama. Al menos por ese día no tenía que volver a trabajar. Inuyasha soltó un bostezo mientras se estiraba y escuchaba también como una a una las vértebras de su espalda tronaban deliciosamente.
Más fue un quejido calladito lo que llamo su atención.
Abrió los ojos e instintivamente giro la cara hacia donde estaba la chica. Entre sueños se revolvía y estrujaba las mantas que la cubrían. Inuyasha se enderezo y perezosamente se levanto dirigiéndose a ella. Los quejidos aumentaban de volumen y se volvían un poco más lastimeros.
— Inu… — el joven se acerco más a su lado cuando escucho aquella silaba. Sus ojos oscuros la observaron atentamente a su rostro.
La fiebre había aperlado su frente y el ceño fruncido deformaba sus delgadas cejas.
— Inuyasha…— escuchó su nombre y sus pupilas se dilataron, adquiriendo fuerza y mas vida.
Hasta colorearse totalmente ambarinas de iris rasgados cual gato.
Una de sus manos se acerco al rostro de la joven, sintiendo el calor de su respiración en los nudillos desnudos. Mas las finas mejillas de Kagome fueron las que recibieron las caricias de los dedos largos masculinos que, trazaron la piel reconfortándola en sueños.
— Nunca… — los ojos dorados de Inuyasha siguieron el movimiento de los labios de Kagome con cada palabra que murmuraba — Nunca quise irme Inuyasha…—
Ojos dorados, que volvieron a dilatarse oscureciéndose de golpe hasta ser nuevamente negros.
La realidad golpeo al joven, primero haciéndolo estremecerse y luego dando un largo paso hacia atrás, casi tropezando con la silla en la que estaba sentado. Una gota de sudor frió bajo por su frente y se deslizo por su mejilla mientras veía, atónito a la joven.
Había pasado lo mismo.
Por un momento no había sabido que hizo, ni como llegó a estar al lado de Kagome y por que la tocaba.
Justo como había pasado cuando la había visto sentada congelándose en la nieve y se había abalanzado hacia ella.
No recordaba absolutamente nada.
Odiaba esa maldita situación que extrañamente solo se daba cuando estaba cerca de Kagome.
Volvió a acercase a la orilla de la cama y se inclino sobre la joven, ahora si conciente de lo que hacia. Las yemas de sus dedos recorrieron entonces la mejilla y delinearon muy tenuemente los rosados labios apenas entreabiertos.
¿Quién era Inuyasha?
Ese Inuyasha a quien Kagome entre sueños llamaba
Ese Inuyasha que no era él…
¿Quién era?
ioioioioioioioioioioioioioioioioi
Continúa…
N de la Yuka: Oh! Ha sucedido algo interesante y están por suceder mas cosas aun mas interesantes! Los veré luego! Se me ha antojado un caldito como el de Kagome! Ore, me he dado cuenta que ahora estoy haciendo un poquito mas largos los capis, genial no? Ahora sí, Bye. Byeeee!
"Watashi wa Anata no Doreidesu"
Paulaa : Hola! Bien, no es que me aleje mucho del fic, pero según me dan ganas escribo de tal o cual fic de los variados que tengo y a veces me quedo prendida de uno por mucho tiempo y pasan estas actualizaciones tan alejadas, perdón! Pero este fic en si no volverá a tardarse ya tengo dos capis mas hechos! Gracias por leerlo y nos leemos!
Crystal Butterfly 92: Holaasss! Gracias por lo que dices del ficiee, continuado no muy pronto pero tampoco he tardado tanto xD. byeee
AllySan: Hola! Hayyy, yo también me quede suspirando cuando escribí eso! Deseaba que al menos una VEZ Kagome pudiera decir que era SU Inuyasha y no uno compartido. Kawwaiii! Saludos y nos leemos!
Xina-chan: Hola! Haiiii, los dos Inés están kawwaiii… conti lista, sayooo!
Chie Abi: Hola! Gracias por decidirte a leer uno de mis fics y mas aun que sea este, mi Show Kiss! Espero seguir siendo de tu agrado, saludos!
setsuna17: Hola! Que alegría que te haya encantado! Un gran saludo!
eiko298: Hola! Gomen! Ciertamente ya era hora que actualizara y por eso me he apurado esta vez también! Gracias por los buenos deseos y cuidate!
Marineyha-chan: Hola! Gracias en verdad y creedme que con solo bonito es mas que suficiente para mi! Te ha gustado y eso es lo mas importante! Me alego que snow kiss haya aparecido en el justo momento y te comprendo perfectamente, así que agradezco haber tenido la oportunidad de ayudarte con este fic! Al contrario yo te quiero agradecer por leerme y espero lo sigas haciendo en este su siguiente capitulo y animo! Cuídate mucho y nos leemos =)
