Lamento tanto la espera pero es que me enfermé terriblemente y apenas me recuperé,espero que disfruten de esta historia que es SuFin! Yei! .
Aclaraciones: los personajes de Hetalia no me pertenecen sino hubiera mucho BL pero gracias a Hidekaz sensei que los creo y dejarnos yaoisar a sus personajes. Por suerte la historia es 100% mia.
Y ahora lean ¡LEAN,LEAN Y RE LEAN!
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Era lo peor,era desagradable,frustante, nadie podía imaginarse todo lo que habían tenido que hacer para mantenerse alejados de esa joven shinigami , nadie podía imaginarse todo lo que tuvieron que sufrir para lograrlo. Desagradable. Era casi tan desastroso como cuando Alfred quizo proponerle matrimonio al rubio de ojos esmeraldas,sí, fue terrible, ese día todos compadecieron a Arthur y es que ¿¡A quién demonios se le ocurre pedirle matrimonio a alguien como Kirkland vestido de enfermera con un ramo de violetas mientras el susodicho estaba en cama por un terrible resfriado?!. El atuendo era ridículo pero al mago le daba poca importancia ya que conocía bien a su amante ( a su estúpido ,regordete y raro pero sexy y amoroso amante), el problema eran esas flores y es que ¿¡ Cómo olvidó que era alérgico a las violetas?!, el pobre tuvo que ir al hospital ahora no solo con resfriado sino que con urticaria también. Sí, era casi tan desastroso como eso. Casi tan horrorisante como haber tenido que quemar sus vistas al ver a Francis en bikini de dos piezas y ¡No,!¡No se depiló!; todos (incluyendo Matthew) tuvieron que ir al psicólogo y por cierto mañana era la cita de muchos ahí.
―Yo quisiera saber qué sucede aquí― habló la cuenta cuentos por lo bajo sin que nadie la escuchara―.
Todos estaban espantados esperando ver su final, su terrible y doloroso . muy doloroso final.
―Ahora todos ustedes pagarán lo que me deben― exclamó la shinigami con una sonrisa maliciosa en su cara― No tiene idea de cuanto voy a disfrutar esto―.
―¡Nooo!― se escuchó el grito ahogado del demonio mayor― Oye, yo te daré una buena razón para dejarnos ir a Iggy y a mi― dijo como si realmente lo pudiera lograr―.
―Alfred no seas ridículo nosotros no somos los únicos en problemas― lo regañó el mago que a pesar de lo dicho estaba ansioso porque su valiente y sexy amante lo sacara de ahí―.
―Te escucho― respondió la shinigami― Pero no creo que lo logres―.
-¡Bien!― respondió con entusiasmo el aludido― Es sólo que Iggy y yo estábamos a punto de hacer el a*** y estaba metiendo mi dedo por su t***** mientras el decía: h*** y yo ya estaba muy emocinado para entrar en **** y hacerle *** ― terminó de decir con mucho orgullo―.
Todos estaban apenados pero Arthur, él si que echaba fuego por la boca aun que no le sorprendió que su gran argumento fuera a ser ese;¡¿Cómo pudo creer en ese hombre por un segundo?!.
―Mira Alfred, si para ti es muy importante hacerlo entonces hazlo ahí ― apunta a una esquina en el suelo― Los esperaré mientras me cobro con otros―.
―¡Ok!― respondió alegre agarrando de la mano al mago que por supuesto le dio una cachetada terrible― ¡AAUSH! ¡Iggy pero…!―.
―¡Bloddy idiot ni te atrevas a tocarme!―no es que no quisiera , es solo que había que mantener la imagen de caballero que se había adquirido con el paso de los siglos ―.
―Alguien me puede decir qué sucede aquí― repitió la cuenta cuentos sin recibir respuesta de nadie porque nadie la escuchaba―.
―Ahora, como iba diciendo. Todos me pagarán, uno a uno …―.
―Ve~ Lud, yo no tengo dinero ― lloriqueó el inocente vampiro menor ―.
―Feli, yo no creo que necesitemos dinero con esto― le respondió con una sonrisa tierna porque le daba ternura como el era el punto intermedio entre la estupidez y la inocencia―.
―No Feliciano, tu y tu novio no tienen que pagarme nada. Ustedes no me deben nada― aclaró―.
―Ayudanos por favor― susurró Matthew al oído de la cuenta cuentos― Sólo tu puedes salvarnos de esta en lo que pensamos en como escapar de aquí―.
―¿Cómo?―.
―Cuentale un cuento―.
―Pero yo…― intentó seguir pero la diosa de la muerte volteó a verla con esos ojos amarillentos que penetraban cualquier cosa―.
―Oye tu,¿quién eres y por qué estás aquí?―.
―Mi..mi nombre es Cora y … vine aquí porque estaba caminando y… quiero saber…. Yo … ordeno que se me de una explicación sobre esto…. Si se puede―.
―Esto mi amiga es un cobro por todo lo que me deben y ellos― los señala a todos ―Son criaturas que mucha gente clasifica de seres fantásticos, inexistentes―.
―Gr..gracias―.
―¡Espera un segundo!―interrumpió el francés con un poco de nerviocismo― ¿te parece si nos sentamos y hablamos de cómo nos perdonarás la vida?―.
―No― respondió tajante―.
―Por favor Cora― rogó el canadiense ―por favor―.
―Y ahora preparence para ….―.
―¡Hace mucho tiempo!― exclamó la cuentista ― ¡En los antiguos países nórdicos!―.
―Detente―.
―Se cuenta que ..―
―¡Que pares!―.
―Los hombres lobos eran enemigos de todos pero un joven cambió esa historia para siempre―.
―¡Sí!, una historia , yo quiero oírla ― exclamó de alegría el pequeño vampiro y se sentó en el suelo como un buen niño― Ve~
―La historia tiene muchos inicios pero todos terminan de la misma forma, mi favorito es este―.
―Tsk ― la shinigami se moría por escuchar la historia pero tenía un deber que cumplir pero que más daba― Bien ― dijo de mala gana sentándose a un lado del vampiro ― Vamos a escuchar pero después me las cobraré―.
Todos se sentaron para escuchar a Cora, era un milagro, Matthew le agradeció al mirarla a los ojos con una dulce mirada que ruborizó a la mujer. Cora no entendía con exactitud lo que pasaba pero no era la primera vez que gente loca se creía personajes de sus cuentos , no iba a cuestionar nada pero si algo sabía de cierto era que esto daba mucho miedo.
―Al reino de Suecia había llegado un mercader de Finlandia para hacer negocios con el propio rey al traerle grasa y otros productos que el gran señor adoraba― prosiguió―.
Aquella familia tenía un joven hijo de diecisiete años llamado Tino, un joven muy buenmozo, cortés y agradable. Su cabello rubio y ojos violetas no hacían más que reafirmar la dulce belleza del joven.
Tres días después de haber arribado al muelle , la familia del mercader se dirigió a las puertas del reino ;sin embargo, a Tino se le negó la entrada dejando así pasar sólo a sus padres. Las audiencias con el rey por lo general eran cortas pero cuando se trataba de su padre aveces se demoraban casi todo el día así que debía mantenerse ocupado.
Tino continuó su caminata por el centro del reino mientras observaba cada una de sus ventas, todo lo que vendían en aquel lugar le parecía interesante ya que era la primera vez que viajaba a otro reino. El joven no paraba de llamar la atención a pesar de que este no hablaba con nadie y es que su belleza lo hacía resaltar por sobre todos lo que provocó que algunos tuvieran malas intenciones.
―¡Oye tu!― lo detuvo un hombre de aproximados veinte años obstruyendo su camino― ¿Por qué tan sólo?― preguntó con un aura que atemorizaría a cualquiera ―.
―Sólo espero a mis padres señor ―respondió con la cortesía debida pero con un miedo terrible que lo embargaba por dentro― Disculpe si lo molesté yo me marcho enseguido― dio la media vuelta pero el hombre lo sostuvo del brazo―.
―No irás a ningún lado― le susurró al oído― Tu y yo podemos pasar un buen rato―.
Aquello le dio asco al joven pero no podía defenderse ya que era muy débil y demasiado tímido como para hacerlo verbalmente si es que no podía por medio de la fuerza bruta.
―¡Das asco sabes!― se escuchó la voz indolente de un joven ―¡Una rata …ja, que digo rata, esas criaturas tiene más honor que tu!― los insultos del joven enfurecieron al mayor , quien dio la media vuelta soltando al otro para saber quien le hablaba así―.
Para su sorpresa solo era otro joven muy bien parecido de cabello platinado y ojos de color ,con una cruz en la cabeza y un traje de marinero.
―Pero si sólo es el joven Lukas ― dijo menospreciandolo― ¿Qué vas a hacer?¿ te unirás a nuestra fiesta?. Estás solo hoy―.
Tino no se movió en ningún momento porque el miedo lo había paralizado.
―Yo nunca estoy solo ―respondió para después dibujar en su rostro una pequeña sonrisa en forma de media luna―.
―Si te atreves a hacerle algo a mi Noru te haré sufrir como nunca ― se escuchó una voz gruesa mientras se sentía un aura realmente oscura― Si no quieres que nada te pase entonces largate― le dijo un chico alto de cabello rubio y despeinado,y de ojos azules con traje rojo con negro―.
―¡Mathias!― exclamó con sorpresa el hombre―.
―Ahora vete― ordenó el joven de la cruz en su cabeza―.
Cuando el hombre volteó a ver a Tino se dio cuenta de que Berwald estaba parado detrás del joven así que sin pensarlo dos veces se fue corriendo antes de que aquel joven alto de cabello rubio oscuro que vestía un abrigo largo azul con un sombrero , camisa de color negro, corbata y pantalón negro, guantes y botas lo atacara.
―¿Estás bien?― habló el más alto de todos con una voz muy gutural dirigiéndose al pequeño―.
―¡..!― Tino se asustó ante la presencia de aquel rubio de lentes pero no quiso ser grosero ya que lo habían ayudado― S…s…Sí, estoy bien― tartamudeó al principio pero logró controlarse― Gracias por ayudarme―.
―No hay problema, mientras pueda ver a ese mal nacido morirse del miedo es todo un placer. Por cierto, soy Din ― habló el segundo más alto― Ese que tienes a tu lado es Su~san y el que tiene el broche de cruz en la cabeza es Noru ― los presentó señalando a cada uno―.
―Así nos llama él pero mi nombre real es Lukas―.
―Tino―.
―Berwald―.
―Y ese idiota es Mathias ―dijo el rubio de ojos azules―.
―Un placer, pero …yo… me tengo que ir―.
Y con eso Tino se despidió de sus héroes caminando de vuelta a las puertas del reino.
El más alto de todos se había quedado viéndolo irse puesto que se había quedado maravillado con la belleza del joven Finlandés. Lukas se había dado cuenta de eso pero no dijo nada ya que tenía a su molesto compañero encima de él queriendo besarlo. Así, aquellos jóvenes nórdicos se fueron de el lugar siendo seguidos por las miradas de varios pueblerinos .
Por su parte, Tino se sentía extraño, excitado por la experiencia que había vivido. Como nunca se había metido en un problema así, pues era un chico muy tranquilo, aquello le dieron ganas de tener una aventura ; pero el rubio debió pensarlo de nuevo porque al parecer nadie le dijo que debía tener cuidado con lo que deseara.
Cuando sus padres salieron todos se regresaron a la casa que estaba rentando por el lapso de tiempo que se iban a quedar, sus padres estaban realmente emocionados platicándole sobre todo lo sucedido adentro y cuan generoso fue el monarca con ellos. Cuando le preguntaron a su hijo si había habido una novedad en su día este pensó en decirles sobre su experiencia pero decidió callar. Después de comer todos se fueron a la cama pero el joven Tino aun se sentía inquietado. Se levantó de la cama para ver el hermoso cielo estrellado y se quedó unos segundos observando la luna llena, tan brillante y redonda. Algo le dijo que sería una buena idea salir, caminar un rato por el bosque ya que la casa que rentaban estaba a dos minutos del bosque del lugar, seguro no pasaría nada y volvería antes de que sus padres se despertaran. Todos saldrían ganando.
Se vistió como era debido y salió sin hacer ruido, caminó dejando un rastro de marcas que hacía en los árboles con una piedra afilada. Realmente disfrutaba del paseo pero todo cambió cuando un aullido se escuchó ; hombres lobo, no eran una broma. Cuando decidió volver ya era demasiado tarde. Un hombre lobo alto ,grande y peludo estaba parado justo frente a él, lo más sorprendente de todo es que no parecía querer hacerle daño y sus ojos, esos ojos que no eran ni oscuros ni amarillentos como las leyendas contaban sino que eran azules, unos ojos azules con poco brillo que parecían penetrar su existencia.
―No…no me… hagas daño ― rogó el finlandés―.
Para su sorpresa el hombre lobo se sentó como si fuera un perrito amaestrado y siguió observándolo detenidamente como si esperara ordenes . al darse cuenta de ello , Tino decidió acercarse, no parecía ser una mala idea. Extendió su mano y acarició su enorme hocico. El hombre lobo se dejó tocar por el joven que pronto comenzó a hacerle cariños.
―Tu no pareces malo― le dijo con una sonrisa― Las historias dicen que son criaturas malvadas e incapaces de sentir compasión pero no creo que eso sea cierto― aquellas palabras hicieron felices a la bestia― Mi nombre es Tino, vengo con mi familia de Finlandia , ellos son grandes mercaderes y…―lo pensó por un segundo― Jajaja, estoy hablando con alguien que posiblemente no entiende lo que estoy diciendo. Me pregunto si tienes un nombre ― el animal asintió con la cabeza― ¡Oh , si tienes! , sería fantástico si pudieras decírmelo.¿Puedes hacerlo?― preguntó entusiasmado ―.
Cuando la criatura abrió su hocico como queriendo pronunciar algo, se escuchó el aullido de otro como ellos , lo que provocó la inseguridad de la criatura así que de un solo movimiento colocó a Tino en su lomo y lo llevó hasta la orilla del bosque.
―¿Me pides que me vaya?―.
El hombre lobo asintió con la cabeza. Tino no se quería ir pero si esa criatura se lo pedía entonces debía obedecer ,así que se fue ,despidiéndose de su nuevo amigo. Entró a su casa sin hacer ningún ruido y se escabulló en su cama mientras pensaba en lo que acababa de hacer.
Mientras tanto, el mismo hombre lobo se había quedado sentado viendo la casa de Tino. De pronto, uno de su manada apareció; era uno más pequeño pero no por eso menos atemorizante, también poseía ojos azules pero sin brillo.
―No puedes hablar con él y lo sabes― le dijo el más pequeño―.
―No lo haré― respondió con una voz gutural―.
―Su ~san, si no nos vamos ahora Din va a sospechar―.
Sin más nada ,ambas criaturas se fueron.
A la mañana siguiente , Tino y su madre salieron al mercado.
―Creo que hemos conseguido todo lo que necesitamos para la cena― dijo su madre― Sabes, tu papá me dijo que te comprara zapatos nuevos. Por aquí vi un lugar donde te los puedo conseguir. Ven Tino―.
―Pero así estoy bien―.
―No digas nada sólo ven―.
Y así, Tino y su madre llegaron a un establecimiento en el que se podían observar gran variedad de zapatos a un precio muy cómodo, era el lugar más popular, inclusive el monarca mandaba a hacer sus zapatos ahí.
―Buenos días― dijo el mismo joven alto y aterrador que había visto el día de ayer―.
―¡Aah!― gritó la madre del susto―.
―¡Mamá!― regañó Tino por lo grosera que su madre había sido―.
―Lo siento mucho ― se disculpó la mujer― Estoy buscando zapatos para mi hijo―.
―….―
―….―.
―….―.
―¡Muy buenos días!- intervino el mismo chico alto , rubio y despeinado que había amenazado al hombre que lo intimidaba ayer― Bienvenidos, él no habla mucho porque es algo tímido pero yo los atenderé. Mi nombre es Mathias―.
Mientras le buscaban algunos zapatos a Tino , él no dejaba de mirar los ojos de Berwald, quien también buscaba y no se daba cuenta de que lo observaba, sentía que había visto esos ojos antes y no se refería al incidente de el día de ayer, no, era diferente, como si los hubiera visto en otro lado pero no podía recordarlo. Cuando consiguieron los zapatos , ambos se marcharon del lugar regresando a la casa para la comida.
A la llegada de la noche Tino volvió a salir con la esperanza de repetir su experiencia. Recorrió la misma ruta y esperó en el mismo lugar , para su grata sorpresa, el hombre lobo había llegado también. Platicaron ( o mejor dicho, Tino platicó ), se recostaron en el suelo, y cuando pasó el tiempo suficiente el hombre lobo le pidió a Tino que se retirara.
Cumplieron con la misma rutina todas las noches hasta cumplir la semana. Así que con siete noche y una noche , Tino decidió decirle a su amigo que debía irse a la mañana siguiente ya que el trato con su padre y el gran señor se había llevado a cabo ayer.
― Me gusta mucho venir contigo― dijo sentado mientras la criatura recostaba su gran cabeza en las piernas del rubio― Pero me tengo que ir mañana por la mañana― a lo que la criatura levantó su cabeza para mirar a Tino directamente a los ojos . Parecía triste― Yo tampoco me quiero ir pero tengo que hacerlo, tengo que estar donde está mi familia. Realmente lo siento ― entonces acarició a la criatura―.
Berwald pensaba en hablarle y decirle que no se fuera, que se podía quedar con él, que ser un hombre lobo no era ningún impedimento para nadie y que se había enamorado de él en esa semana y una noche que lo había estado viendo. Pero no podía, tenia un juramento que cumplir. Los hombres lobos no tenían un convenio con otras criaturas como los vampiros y demonios, pero tampoco estaban en rivalidad con otras criaturas como magos y demonios . el juramento era no hablar, nunca hablar, no podían por más que quisieran, no hablar con nadie que no fuera de su raza o clan mientras estuvieran bajo la transformación. El romper esa única regla que se les había dado, categorizándolos como privilegiados ―ya que demás criaturas tenían un gran reglamento que cumplir― realmente sería terrible, significaba dejarlos en esa forma para siempre y quitarles el privilegio de hablar lo que provocaba una locura interna. Eran aquellos hombres lobo a los que se castigaba que atacaban de manera salvaje a la gente, haciendo que las víctimas sobrevivientes los catalogaran como salvajes , incapaces de sentir compasión por nadie, a ellos se les privaba de sus ojos naturales tornándolos oscuros haciendo que no pudieran ver nada y desarrollando su olfato para poder guiarse.
―Creo que ya es hora de regresar―.
El finlandés se paró con intenciones de despedirse pero antes de que pudiera decir algo un hombre lobo salió de la nada ,saltando y cayendo arriba de su amigo. Tino solo pudo gritar por instinto.
El hombre lobo era pequeño, ojos violetas y con una apariencia menos feroz pero ahora lucía muy enfadado. El pequeño solo le gruñía y el mayor comprendía lo que significaba pero ésta vez iba a desobedecer a Din, aun que en realidad no le importaba.
Se levantó de un brinco y gruñó para alejar un poco al menor, quien retrocedió . Entonces , otro hombre lobo salió gruñendo y con ganas de atacar a Berwald, era más grande que el que acababa de salir y con ojos azules sin brillo pero más pequeño que su amigo. El joven finlandés estaba asustado, no porque le pudieran hacer algo malo a él sino porque temía que le hicieran algo malo a su amigo. Y justo detrás de él salió otro hombre lobo casi tan grande como su amigo y ojos azules con un brillo muy intenso. Pareció ignorar a Tino y se fue directo a su pariente, dispuesto a dañarlo sino se iba con ellos pero Berwald no iba a hacer caso. Era la primera vez que se enamoraba y quería ser honesto porque el joven rubio fue honesto , aun cuando se veían de manera frecuente en el mercado donde se encontraba su establecimiento , inclusive se había hecho amigo rápidamente de Lukas y Emil, de él, ¡de él!... también de Mathias. Y no, no lo iba a dejar ir sin que supiera la verdad de su persona.
―Lo siento ― habló sorprendiendo a todos―.
Esa voz, esa gruesa y gutural voz le era inconfundible y entonces pudo relacionar esos ojos azules con su amigo sueco. Él le daba miedo pero había aprendido que no era malo ni mucho menos agresivo , tampoco en esa forma. Estaba sorprendido pero no lo demostró y decidió hablar, ayudar de algún modo.
―Lo sabía― los presentes se sorprendieron aun más― Siempre lo supe. Tus ojos y amabilidad fueron iguales todo el tiempo― entonces decidió adivinar― Is―lo miró― Din―lo miró― Noru―lo miró― Su~san ―.
―¿Lo supiste todo el tiempo?― preguntó Mathias, quien aun estaba muy impactado―.
―Sí―.
―Yo quisiera que te quedarás con nosotros … por favor―.
―Lo siento , yo también me quiero quedar pero tengo que estar donde mi familia está―.
―Para nosotros ya eres parte de nuestra familia― intervino Lukas― .
Aquello hizo realmente feliz a Tino, pero ¿ cómo quedarse?.
―¿Te quieres quedar enserio?― preguntó Emil―.
Tino pensó muy bien la pregunta y después de meditarla en su mente unos segundos se decidió por dar su respuesta definitiva.
―Si― dijo sin duda―.
―Entonces te quedas― dijo Mathias―.
A la mañana siguiente, los padres de Tino y él mismo , estaban por sarpar. Aun había un poco de oscuridad en el cielo pues tomaban la primera embarcación por lo cual , aun estaban transformados. Se escondieron y esperaron a la oportunidad que necesitaban y cuando se descuidaron sus padres ,¡ fueron por Tino ¡, secuestrándolo y llevándoselo lejos al instante. Todos gritaban asustados y sus padres estaban sorprendidos y desesperados por traer a su hijo pero los lugareños los detuvieron por tratarse de hombres lobos. Les dijeron que dieran a su hijo por muerto. No es como si ellos no supieran lo peligroso que eran. Pasaron tres días buscándolo y al cuarto día, regresaron a su país de origen.
Pasaron tres años y Tino seguía con el clan y Berwald…. Bueno, más enamorado que nunca. Los demás lo notaban ,incluso Tino ( a quien ahora llamaban Fin) pero no decía nada, inclusive se podía decir que el joven correspondía a sus sentimientos pero no era nada seguro.
Un año más tarde, Su-san se decidió a pedirle una cita al joven Tino ,quien aceptó al instante. Visitaron muchos lugares, comieron , rieron ( Tino rió, Berwald lo hacia por dentro) y , al final,llegaron a una pequeña casa abandonada a petición de Tino.
―Me divertí mucho― el mayor sólo se sonrojó un poco y acintió con la cabeza―.
El finlandés conocía ya muy bien a su amigo- pretendiente, y sabía que eso era un : " Yo también". Y como Berwald no lo iba a hacer, el rubio más joven se acercó al más alto para besar sus labios de manera tímida.
Al inicio fue bastante sorprendente para Berwald pero correspondió al beso, después de todo era lo que quería. Siguieron besándose y la ropa comenzó a salir lentamente quedando gran parte de su piel desnuda al descubierto, recostó al finlandés en el piso y continuó besando su cuello mientras el joven rubio volteaba su cabeza para darle espacio suficiente al mayor, bajó por su clavícula hasta su pecho mientras seguía acariciado su cuerpo , Tino solamente podía acariciar los cabellos de su amante en proceso y gemir con vergüenza . El mayor bajó hasta el miembro del más joven y comenzó a jugar con el , acariciándolo, y después besándolo y chupándolo , hasta que quedó lo suficientemente herecto. Las mejillas de ambos estaban encendidas y sus ojos brillaban intensamente. Entonces , el sueco abrió las piernas del ojivioleta de par en par.
―Tienes que hacerlo― dijo el menor con agitación― Hazlo―.
Entonces, el ojiazul comenzó a penetrar al más chico con mucho cuidado pues no quería lastimarlo, eran tan pequeño y estrecho que se le dificultaba entrar hasta el fondo. Tino, por su parte, gemía del dolor al sentir como iba entrando, le apenaba la idea de estar haciendo cosas indecorosas con alguien como él pero no le importaba porque precisamente se trataba de él. ¡Ah!, fue el grito que se escuchó al haber sentido adentro al mayor, su espalda se arqueó y sus ojos lagrimearon por el dolor,el ojiazul continuó besando el cuello del rubio mientras este se retorcía mezclando el dolor, placer y excitación , gimiendo fuertemente , parecía querer arañar la espalda del sueco. El mayor se movía con dificultad y por eso sus embestidas eran suaves y tiernas, pero cuando hubo suficiente espacio dentro del menor sus embestidas comenzaron a se más fuertes y rápidas. Todo aquello era muy erótico para ambos, indecoroso para ambos y por lo tanto deseado para ambos.
Entonces llegaron al momento del clímax y Berwald dio su ultima embestida , entrando hasta lo más profundo del chico , mientras este se arqueaba , abriendo sus ojos como platos . El sueco dejó su semilla dentro del menor y después se tiró a un lado de él. Se vieron con ternura y por primera vez, el mayor dibujó una sonrisa grande ,lo que hizo más feliz a Tino.
A la mañana siguiente ambos regresaron y todos los demás sonreían de manera boba ya que se imaginaban lo que había sucedido entre los dos. Al caer la noche, todos se dirigieron al bosque esperando a la luna llena , y como siempre , Tino los acompañó. Para la sorpresa de todos Tino también se transformó en hombre lobo.
―¿¡EEEEEEEEEEEEEEEHH?!― Exclamaron todos al unisono―.
―Pp..pe.. .pe…. pero ¡QUÉ PASÓ!― exclamó Lukas―.
―Yo….― dudó decirlo pero tenía que― Yo…. Y Tino….. Yo… le …. Hice…. Hicimos…. El …. Tuvimos…―era difícil ―.
Todos habían comprendido pero ¿y qué?.
―Se me olvidó que al acostarte con un hombre lobo el otro se convierte también en un hombre lobo…. Lo siento ….―.
―¡¿EEEHHH?!― volvieron a exclamar al unisono―.
Din fue a buscar en uno de los árboles y sacó una hoja. Entonces comenzó a leerla frenéticamente y después alzó su rostro y mostró un gesto de horror.
―¿Qué sucede?―preguntó Is―.
―¡Los hombres lobo no sólo tenemos una regla!― exclamó horrorizado y después mostró la hoja que solo tenía dos líneas de palabras escritas― ¡en letras pequeñas!― Noru se acercó y le quitó la hoja. Entonces la leyó y se horrorizó también―.
―¡esto es una mierda!― musitó molesto. Is se acercó y le quitó la hoja leyéndola y horrorizándose también―.
―¡¿Eh?!―.
Cansado, fue y les quitó la hoja y la leyó y se horrorizó ante esa estúpida regla escrita en letras miniaturas.
"Un hombre lobo no puede hablar con nadie que no sea de su raza o de su clan mientras esté bajo el encanto de la luna llena o será castigado siendo arrastrado a la locura"
Esas eran las dos líneas de palabras escritas en la hoja de su reglamento, pero al final de la hoja como pie de pagina y con letra en extremo miniatura venía escrita la segunda regla: "No transformar un humano en hombre lobo o su castigo será…." ; pero esa parte estaba borrada, ¡pero qué demonios!.
Una risa malévola se escuchó de entre los árboles. Una joven shinigami con una gran Oz que daba mucho miedo.
―¡Shinigamii!― gritó de miedo el segundo más alto agarrándose con frenesí del noruego― ¡Noru~!―.
―¡Qué haces!¡Quitate de encima idiota!―.
―Han roto la regla más importante de ser un hombre lobo― dijo maqueavelicamente la joven shinigami ―.
―¿C..cuántos años tienes?¿ trece?― preguntó Fin―.
―Jajajjaa, no . Pero gracias― respondió con una gran sonrisa― .
―¡¿Pop..pp..por qué eso está en letras miniaturas y la mitad está borrado?! ¡ no debería se así!―reclamó Lukas―.
―Creo que pensaron que no había espacio suficiente en una gran hoja pero lo importante es que estés escrito y aun que sólo es la mitad lo importante que deben saber si está escrito―.
―Pp pe..pe pe pero― tartamudeó el finlandés―.
―Ahora, van a pagar por su falta… Bueno, solo esos dos, los demás no importan―.
―¡Mira, es un demonio bailando en paños menores!―gritó Din―
La shinigami volteó y si, había un demonio bailando en paños menores. Jojo, que gran suerte , si era tan guapo, le tomaría una foto y lo pondría en su álbum de recuerdos intensos. Pero luego recordó en lo que estaba y decidió continuar con su trabajo pero para cuando volteó ,los hombres lobo habían desaparecido.
―Pero los encontraré― se dijo así misma―.
―Fin― terminó de contar la cuenta cuentos―.
Todos estaban ruborizados, sobre todo Tino. Y es que no se había ahorrado los detalles del sexo,¡por qué!, si de por si ya tenían un trauma. Pero esa historia empeoró todo ya que la shinigami recordó al instante en lo que estaba. Se levantó y con un aura oscura sacó su gran Oz .
―Van… ha… pagar― dijo con un tono de voz fuerte y lleno de odio― Todos ustedes ¡pagarán!― con la ultima palabra agitó su Oz y todo se puso oscuro.
Continuará~
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¡Uf!, espero que esto esté largo porque ya me ha pasado que en Word se ve ridículamente largo y cuando lo veo publicado esto resulta más corto. Bien, solo falta un capi más y esto estará finalizado ¡oh, me pone tan triste!, pero todo lo que empieza se tiene que terminar. ¡Mamá los extrañará!, y ahora solo me queda decir : Reviews? Por favor ~ . Bueno ciao~
