Aclaraciones del capitulo:

No pude evitar la tentación de hacer esta pequeña historia paralela, desde que comencé el fic principal. Es el momento de insertarla. Porque, por supuesto, Byakuyashi siempre se opuso a las ideas de Rukia y las - o los- concubinas de Ichigo...quién podía decir que había razones para ello? No lemmon, y la necesidad de preparar, desde ya, el escenario para los capítulos correspondientes a Grimmi chan...ah, GinOOC

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Capítulo 6; Segunda pausa entre líneas

Ella sonreía, como cuando se habían hecho hermanos…hacía tan pocos años! El no supo qué debía hacer, si sonreír o llorar o hablar; ella tomó su mano, recostada como estaba, débil y pálida, sobre el amplio futón

-¿Vas a decírselo?

El negó con la cabeza

-¿Por qué no?

Él tomó aire

-Porque está mal…porque no puedo contárselo a nadie

-Me lo contaste a mí

-Es diferente, Hisana chan. Tu eres mi hermana

-Pero no soy noble. Y soy tu esposa

-Razón de más para habértelo contado…

Ella estiró una mano frágil y soltó delicadamente los cabellos del él, del kenseikan

-Byakuya chan…es necesario que hables con él. Sólo así se tranquilizará tu corazón…además –ella le guiñó un ojo pícaro- compartimos este secreto desde que éramos pequeños, desde que nos hermanamos

-Y por eso me casé contigo

-Y aún creo que fue un error –ante la mirada desconcertada, Hisana soltó la risa y eso la hizo toser un poco-Está bien. No fue un error: me has hecho muy feliz y sé que cuento con toda tu confianza, pero, Byakuyashi…no podemos cambiar el hecho de que me estoy muriendo. Y de que él está ahí. Y además, tiene dos hijos…

El frunció el ceño, enojado

-No digas eso. Detesto que hables así; hasta Ukitake…

Ella puso una mano sobre los labios de él

-Ukitake tiene otro tipo de padecimiento…los dos sabemos que si Kaien estuviera vivo, Juushirou no estaría enfermo…no nos engañemos, hermoso mío. El es tu mejor oportunidad…y no quiero dejarte desamparado

El noble dio la espalda a la mujer yacente

-No puedo decirle esto al resto del clan…

-¡Tonterías! Puedes hablar con Saya sama. Si la tienes a ella de tu lado, el resto de los Kuchiki obedecerá de inmediato; todos bailan al son de su abanico, como lo hacían a las órdenes de Ginrei san

-Además, los hijos de él ni siquiera son propios…

La leve risa de ella

-Toushirou al menos tiene los mismos cabellos. Y Rangiku tiene su sonrisa. Los ojos de los tres son del mismo tono agua. Demuestra su nobleza al haberse hecho cargo de esos dos huérfanos.Y él es uno de los capitanes del Emperador, igual que tú…a menos que te incomode su origen plebeyo…

-Tú eres plebeya y eso no me detuvo a casarme contigo

-Precisamente. Eso es lo que nos enseña el Rito de Hermanamiento, neh? Que somos iguales. Los títulos de nobleza los otorga el emperador según los méritos de cada clan…y también así los quita. Sé que no te importa que él sea plebeyo. Tiene una familia ya formada; esos muchachos son valientes y el clan los recibiría con gusto, son dignos del nombre Kuchiki. Y no estarías solo, cuando yo me vaya ¿Qué te detiene entonces?

El noble perdió toda la paciencia

-¡Por Kami sama, Hisana chan! ¡Él es hombre! ¡Hombre, como yo! ¿Te parece eso poca cosa?

Por primera vez, ella se puso seria

-No, Byakuya sama. No me parece poca cosa. Lo que me interesa es que es una persona, no un pez o una jirafa o un gato…eso sí me preocuparía. Lo que me importa es que esta "persona" te interesa a ti, desde que éramos jóvenes y que, si no intentas acercarte o hacer algo, vivirás infeliz los días que te queden…y no estará ya tu nee san

–sí, yo- para cuidarte, sin contar con el hecho de que no puedo darte un sucesor y eso te traerá más problemas con el clan, que el simple asunto de que Ichimaru Gin sea hombre…

El silencio pareció alargarse entre los dos, una vez pronunciado el nombre. Al fin, el noble suspiró

-Está bien. No te prometo nada…pero lo pensaré. Ahora mismo, como sea, no puedo hacer nada…él…se ha ido

-A dónde?

-Circunvalar las islas del sur…bajo el mando de Kurosaki Tatsuki -Byakuya sonrió- ya sabes que nuestra futura comandante es algo maniática. Hay rumores de una conspiración y ha ido a checar la lealtad de todas las fuerzas fronterizas. No lo veré en un mes

Ella asintió, despacio

-Ojalá y regresara antes…

No estoy segura de poder soportar un mes…pero no te lo diré, querido mio, no aún…

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Mi querida Ran-chan:

No tengo palabras para suplicar tu perdón, pero sí para rogar por tu olvido. A esta hora triste ya sabes que me he ido y lo ocurrido en realidad, con la conspiración en el Sur. No quiero hablarte de ello. Tendrás que soportar deshonor por mi culpa y eso es algo que me duele profundamente, pero no puedo dar marcha atrás…por eso, nunca acepté el hermanamiento, de modo que pese a lo que parezca, no tengo a nadie a quien traicionar, excepto a ti, querida hija y a mi pequeño Shiro kun. Sólo puedo decirte que, de haber sido las cosas diferentes y pudiera retenerte diez minutos más entre mis brazos, junto con Shiro, perdería el valor de hacer esto y por ello, tengo que irme. Olvídame. No me destines un lugar en el altar ni hagas memoria de mí. No quiero darte las razones formales por las que me voy con Souzuke: así, no te verás obligada a mentir, como yo tuve que hacerlo, por años y años, hasta el grado de ya no saber dónde estaba la verdad y si mi sonrisa era verdadera o no. Cuida de Kira; a veces temo por él ya que ha elegido a Hisagii y aunque valiente, es alguien violento y habría querido una persona más dulce para mi segundo al mando. No sé si él podrá perdonarme, pese a que lo amé como a otro hijo, como a ti y a Shiro.

Estoy tranquilo de saber que tanto tú como Shiro kun tienen un lugar honroso dentro del Heir Kurosaki y sé que Kuchiki sama velará por ustedes tal y como si fueran sus propios hijos ¿Por qué no habrá mas nobles como él?Pero estoy fantaseando…alguna vez te confesé que le amaba, más de lo que he amado a nadie? Quizá puedo decírtelo ahora, porque sé que no se enterará jamás. Es la única persona que habría considerado hacer mi hermano y tal vez, mi consorte…pero Hisana san se me adelantó…y no la culpo. Y ya estoy fantaseando otra vez ¿podrías imaginarte que soy alguien tan dulzarrón y empalagoso?

Olvídame ahora, porque sólo tengo dos cosas para decirte; perdóname y te amo.

Ichimaru Gin

El noble frente a ella leyó la carta. Dos veces. Sin decir palabra, se la entregó a la alta teniente. Matsumoto Rangiku juró que estaba conteniendo las lágrimas…pese a que él jamás dio muestra de ello.

Acto seguido, él hizo una leve inclinación de cabeza y alargó la mano al siguiente sobre, desinteresándose de inmediato de lo que Rangiku le había mostrado. Su grave voz no reflejó alteraciones

-Por favor, teniente…entregue esto a Abarai –le dió una nota- estaremos bastante ocupados en las batallas de los próximos meses…

Sólo entonces, ella notó que el rostro parecía descomponérsele…pero habían sido décimas de segundo. El sorbió un poco de té y luego, siguió escribiendo, haciendo el leve gesto con la mano de que podía retirarse.

Ella miró las pajuelas de incienso sobre el altar de luto. La muerte de Kuchiki Hisana aún era reciente. Se inclinó, en reverencia y salió, cubriéndose hasta donde podía con la gi. Afuera, estaba lloviendo.

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Afuera llueve. No digo nada de los sentimientos de los participantes en este último diálogo mudo. Quiero que imaginéis el dolor, algo que ni siquiera te permite hablar. Espero haberlo conseguido. Namasté y mil gracias por su lectura, paciencia y reviews. Andamos por aquí, escribiendo.

FA