Aclaraciones del capitulo:
Justo a lo que vamos; Renji + Ichigo y dos atentos voyeurs -además del público presente. Música? Space Monkey, Placebo, album Meds.
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Capítulo 8: Las Tabas o juego de dados, II
out on a
limb in the carnival of me
raising the temperature one hundred
degrees...
Space Monkey, Placebo, Meds.
Lanzó los dados. Miró los números
Besar y boca…
Y puso el reloj en posición
La boca de Ichigo sobre la de Renji era más suave de lo que éste esperaba, fuerte, increíble y a la vez, tierna. Sin luchar contra su lengua, lo fue venciendo mientras lo acariciaba
No puede ser que esté haciendo esto…que le esté haciendo esto a Uryuu y a Rukia…mmm…que bien lo hace…nadie antes…
Su cuerpo tembló, ligeramente, conteniendo un suspiro
-Tu turno, Renji
El pelirrojo abrió los ojos. Se había permitido perderse un minuto entero del reloj de arena, en el beso de Ichigo. Claro que lo había hecho bien; tenía experiencia en el asunto gracias a su extraño matrimonio.
Lanzar los dados: Acariciar y ¿?
-Qué diablos significa eso? ¿Qué son los signos de interrogación en la lista?
-Supongo que tenemos que adivinar, no dice nada
-Entonces…
Renji se arrodilló frente a Ichigo y lo acercó a sí mismo, tomándolo de los hombros. Sin despegar la mirada de sus ojos avellana, recorrió con los dedos cada curva del pecho, de los brazos, del ombligo, hasta enredar sus dedos en el suave vello púbico del menor, bajando más y mas, hasta tomar el aún flojo pene de Ichigo entre sus dedos, acariciando despacio un testículo, notando como Ichigo se ponía tenso y su erección comenzaba a darse…
-Se acabó el tiempo…te toca
Se separaron aguantando un jadeo
-¡No creas que podrás vencerme!
-A este paso…hey, se te está poniendo dura?
Renji le señaló la firmeza entre sus piernas e Ichigo sólo frunció más el ceño. Ya no se trataba de la petición de Rukia o de la cesión de Uryuu, no. Esto se estaba convirtiendo en un pleito de honor (NdA: entre primates, pero un pleito de honor). Otra vez, los dados al aire: lamer y pezones. Ichigo sonrió, malignamente y fue el turno de Renji para tragar en seco. El más joven se inclinó sobre el pecho de Renji, atrapando expertamente un pezon entre sus labios, chupando, lamiendo, mordisqueando suavemente y, cuando Renji sintió que ya no podía aguantar más…Ichigo saltó al otro botón, sin dejar de acariciar el primero con sus dedos. Más rápido de lo que el pelirrojo esperara y muy a su pesar, su sexo comenzó a erguirse. La boca de Ichigo sabía muy bien lo que estaba haciendo y cuando la arena dejó de correr, miró el pecho de Renji, apreciando el trabajo de su lengua
-¿Quién va ganando ahora, cara de mono?
Renji siseó furioso y le dió los dados a Ichigo: besar y ¿?
La sonrisa del pelirrojo fue salvaje y su salto sobre Ichigo no lo fue menos: comenzó a besarlo en puntos que Ichigo reconocía como clave: la cara interna de sus muslos, ese pedacito de piel entre su ombligo y su sexo…
No…por favor…que ni se le ocurra…
Renji plantó su boca justo en la ingle, suspirando a la vez profundamente contra la cálida piel, haciendo que Ichigo casi se derritiera. No conforme con eso, bajó más todavía, hasta besar el breve espacio justo tras sus testículos, muy cerca de su entrada
-¡Tiempo!
Los dos temblaban. Los dos estaban ansiosos, erguidos, la boca seca, las pupilas dilatadas
-Podemos detenernos cuando quieras…sólo tienes que declarar que perdiste
-¡Primero muerto!
Otra vez los dados al aire; morder y atrás
-¿Qué quiere decir eso?
-Asno…exactamente lo que quiere decir
Renji se puso tras Ichigo y, sosteniéndolo de los hombros, comenzó a morderlo y besarlo, suavemente, bajando por su nuca, a lo largo de su espalda, inclinándolo hasta dejarlo a gatas, mordiendo despacio –divinamente despacio- sus nalgas perfectas, bajando por cada muslo…y entonces, los encontró. En la base de cada nalga había dos marcas. Una, era un trisquel de color azul. Y la otra, el kanji de los Kuchiki…
Así que…así estaban las cosas? Vaya, como fuera, Rukia y Uryuu no dejaban de recordarle que Ichigo era de ellos. Tragó saliva, leyendo claramente la amenaza. Con toda seguridad, Ichigo no se había dado cuenta de cuando le trazaron las marcas…o no lo habría permitido. Decidió no decirle nada; después de todo, el mensaje implícito no era para él...el jadeo de Ichigo y su pene, goteando, vinieron a distraerlo
-¡Basta! ¡El reloj se ha detenido!
Se separaron nuevamente. El asunto comenzaba a ponerse cruel y Renji ya no sabía cómo iba a terminar todo aquello. Pensó al principio, que sería fácil estimular al hormonal adolescente, lograr que eyaculara y poder largarse después. Ahora, su pulso estaba acelerado y su cuerpo estaba rogando por terminar todo aquello…preferiblemente, con un buen orgasmo. Dados al aire: besar y lamer. Ni siquiera tuvo tiempo de respirar. Ichigo se pegó a su boca y a su cuerpo con verdadera desesperación, besándolo en el cuello, en el rostro, en los hombros, chupando y lamiendo por donde pasaba, frotando a la vez su cuerpo contra el suyo, tratando de obtener alivio a la tensión entre ambos, recorriendo con sus besos el cuerpo entero de Renji…hasta que éste adelantó su mano y tomó el falo de Ichigo entre sus dedos, ya empapado de ansias. El pelinaranjo abrió los ojos enormemente…pero Renji ya había tomado una decisión y no lo dejaría escapar. Las tabas habían quedado tiró sobre el futón y con los dedos empapados del presemen de Ichigo, se abrió paso por su entrada, mientras Ichigo le besaba, la boca abierta, mordiendo sus labios y abriendo las piernas lo más que podía.
Ninguno hablaba ya…
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Uryuu miró las dos seki (asientos de paja tejida): eran enormes cómodas y llenas de cojines. Una de ellas tenía una bandeja de agua tibia y una toalla artísticamente doblada, en el brazo. Rukia, indudablemente, pensaba en todo. Se ajustó la ligera yukata, nervioso, mientras escuchaba discutir a Reni y a Ichigo.
¿Cómo voy a soportar esto? ¿Por qué le dije que sí a Rukia?¡Soy un estúpido!
El objeto de sus pensamientos no tardó en aparecer, vestida como él…lo que implicaba que como él, estaba desnuda enteramente bajo la yukata. Y sin embargo, parecía perfectamente tranquila
-No te preocupes, Uryuu: mueve este tabique, así. No podrán vernos…pero no hagas ruido…
¿Hacer ruido? Pero si Ishida no tenía la menor intención ni siquiera de mirar! Al correr el tabique, apareció frente a él una cortina de ligero tul azul marino. Le pareció reconocerlo. Entonces, se dio cuenta de que, por el ángulo de la luz en la habitación, ellos podían mirar de afuera hacia dentro…pero Ichigo y Renji no lograrían verlos a menos, claro, que se les ocurriera rasgar la cortina
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Renji besó la base del cuello de Ichigo y su nuez de Adán, chupando hasta dejar marcas. Ichigo abrazó su cabeza y frotó su pelvis contra la de Renji, en un intento desesperado por toparse con su falo y acariciarse mutuamente. Renji sonrió entre besos y tomó ambos penes en una de sus fuertes manos, masturbándolos juntos, cosa que hizo gritar a Ichigo. Lo soltó y la ausencia de los dedos de Renji fue casi dolorosa para Ichigo…pero Renji no tenía intenciones de abandonar lo que estaba haciendo, no. Adelantó su mano y hundió dos dedos en el menor, el cual no opuso resistencia y se dejó hacer, encajándose literalmente en la mano de Renji, dándo a entender que estaba acostumbrado a ello y que sabía que seguía
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Uryuu perdió la respiración cuando los vió besarse y su agitación fue creciendo conforme el juego avanzaba. Con el rabillo del ojo, se permitió mirar a Rukia, en la semioscuridad reinante. Esta permanecía con la mirada fija, concentrada: lentamente, su pequeña mano fue deslizándose por el borde de su yukata hasta terminar por abrirla, dejando un pezón rosado al aire. Uryuu tragó en seco; su erección era cada vez más notoria, pero Rukia no parecía prestarle la mínima atención; estaba totalmente enfocada a lo que ocurría frente al futón
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Renji adelantó la pelvis e introdujo la cabeza despacio, hasta pasar la dilatada entrada, ya lista para recibirlo; las paredes internas de Ichigo lo oprimieron tragándoselo de inmediato y Renji se hundió en él de un solo golpe, gimiendo roncamente mientras Ichigo clavaba sus uñas en su espalda
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Rukia comenzó a trazar círculos, con su dedo ensalivado, sobre su pezón, abriendo a la vez las piernas. Uryuu arañaba en tanto, los brazos del seki; su pene latía entre las suyas, cada vez más erguido, los ojos desorbitados mirando al frente, incapaz de sentir celos y dejándose llevar sólo por el deseo más crudo
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Renji comenzó a moverse e Ichigo lo frenó, besándolo
-Así no…métemela por atrás
Cambiaron de posiciones y ambos quedaron de forma tal que si no estuviera la protección de tul, se estarían mirando de frente
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Uryuu miró a su esposo, empapado en sudor, jadeando, moviéndose contra Renji y a éste, acelerando el ritmo de sus caderas, ruido del roce entre pieles…Una mano sobre la suya le sorprendió y casi lo hizo gritar. Miró a Rukia. Esta no dijo nada; se limitó a poner la mano de él sobre su hambriento falo
-No tengo derecho a ti-murmuró-ni tú a mi…eso no quiere decir que tenemos que quedarnos así
Uryuu comprendió al instante
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Renji sostuvo el ritmo, más hondo, más profundo, girando despacio sus caderas, hasta dar con el ángulo preciso que sacara lágrimas a Ichigo
-Así…más…oh mas, Renji,mmmm…me encanta…métela duro
Renji lo mordió en la oreja y el cuello e Ichigo se pegó lo más posible a él. Su ritmo aumentó en velocidad
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Uryuu tocó la punta de su pene, ya húmeda y probó el líquido de sus dedos con la punta de la lengua, acariciando sus labios. Una de sus manos acariciaba un pezón y la otra se enroscó, despacio, alrededor de su pene, su yukata totalmente abierta. Ya no le importaba si Rukia lo miraba o no
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Al fin, Renji se hundió por última vez en Ichigo, al sentir los primeros espasmos y éste dejó salir en breves latidos, el blanco chorro sobre el futón, los dos casi aullando
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Arriba, abajo. La presión justa, sujetando la suave piel del prepucio, haciendo al glande acariciarse a sí mismo, como un guante, lubricado todo con su propio néctar, moviendo la pelvis como si su mano fuera el ano de Ichigo, las nalgas donde podía hundirse y sentirse completo, así, mas…más…qué delicia…contuvo sus gemidos, un mechón húmedo cayendo sobre su rostro. Rukia jamás lo había visto tan bello como en el momento del clímax, los ojos cerrados, todo el cuerpo sonrosado, los pezones erectos…
Esperó hasta que un Ishida jadeante se aseó a sí mismo con la toalla húmeda; ella no tenía derecho a tocar su semilla. Y luego, aún el pene de Uryuu erecto, besó éste, suavemente, mirándolo con ternura. Y sin quitarle la vista de encima, hundió su pequeña mano entre sus blancos muslos, agitándose una sola vez, sin apenas suspirar. Ishida ni siquiera logró reaccionar
-..Uh…Rukia chan
El beso de ella bastó para silenciarlo.
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Notas finales del capítulo:
Quizá demasiado corto. Tal vez lo reedite. De momento me gustó el resultado. Ojalá y también les agrade. Mil gracias anticipadas por su lectura y reviews. Namasté. FA
