Aclaraciones del capitulo:

Un interrogatorio a Renji, el inicio de una situación confusa, un par de sustos para Rukia...y un encuentro con dos personajes reales. Los de Bleach, por supuesto, son de Tite Kubo. Los dos últimos, son reales...hasta cierto punto, pues sólo me limité a hacerlos hablar, de acuerdo a los datos que tengo. Música? Love is War, Scorpions.

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

Cap+itulo 9; 3ª Pausa entre líneas + preámbulo real.

Ishida reconoció la escena. Sólo que esta vez, no era él quien estaba dormido, enredado en los brazos de Ichigo. Besó, con ternura, la sien de éste; Ichigo emitió un leve ronquido. Luego, despertó con cuidado a Renji. Cuando el pelirrojo se dio cuenta de quién se trataba, estuvo a punto de desmayarse. Uryuu puso dos dedos sobre sus labios

Silencio…no le despiertes…ven…

Renji se dejó llevar de la mano de Ishida, cubierto sólo por una toalla grande, hasta el cuarto de baño. Esta vez, no había una sirvienta sosteniendo la bandeja de geles, sales y esponjas, sino la misma Rukia. Renji estaba azorado y sólo el sueño remanente le impidió reaccionar cuando ese par le quitó la toalla y entre ambos, comenzaron a lavar su cuerpo, antes de ayudarle a tenderse dentro de la terma de madera, casi desbordante de agua tibia. Y sin embargo, no tuvo tiempo de relajarse. La sonrisa entre Uryuu y Rukia iba más allá de la malicia, era de…ternura? Uryuu habló

-Y bien? ¿Qué tal estuvo eso?

Renji se enderezó en la tina, casi atragantándose

-Uryuu…yo…Rukia…no sé cómo disculparme…

La risa de los dos lo desconcertó. Uryuu tomó sus cabellos y comenzó a desenredarlos mientras los lavaba y Rukia tomó una esponja y frotó sus hombros

-No tienes nada de qué disculparte- apuntó Uryuu, suavemente- ya deberías haberte dado cuenta de por qué hicimos esto, Abarai…

-No te esfuerces en hacerle entender, Uryuu; siempre ha sido así de bestia…

-¡Hey!- protestó Renji. Rukia siguió hablando

-Es verdad. No fue fácil para nadie, pero es por el bien de Ichigo. Y del clan. Y te lo expliqué muchas veces…con que, cuéntanos –apoyó los codos en el borde de la terma- ¿Qué tal estuvo eso?

Renji notó el ligero brillo maníaco en los ojos de los dos y sintió como los colores iban y venían de su rostro

-¿Tan malo fue, Abarai? –dijo Ishida

-¡Oh no! Yo nunca dije…pero ¡Diablos! ¡¿Cómo es que me preguntan eso?!

Ishida enjuagó los largos cabellos rojos de Renji

-Verás, te explicaré; después de mi primera noche con Ichigo, Rukia chan tuvo la gentileza de traerme aquí, asearme y conversar conmigo…yo estaba aterrado –el quincy soltó una breve risita y Rukia le guiñó un ojo- y tampoco sabía qué contestarle…hasta que comprendí lo que éramos…

Renji guardó silencio, esperando que el quincy continuara

-Somos las esposas de Ichigo. Compartimos su vida, sus sufrires, sus alegrías y sus pesares, todo…no sólo su lecho…por supuesto, Rukia chan siempre será la señora principal y tiene un rango superior al nuestro…pero no más que el de una hermana mayor…y ella me lo hizo sentir así. En ningún momento me ofendió o humilló, por el hecho de ser hombre o quincy…y la humildad con la que me atendió, ese amanecer, fue para mí suficiente prueba de cuánto ama a Ichi nii…y me dio el ejemplo de cuánto tendría que amarlo yo – el quincy esbozó una satisfecha sonrisa- sabiendo eso, me dí cuenta de que no era necesario tener ningún secreto con alguien con quien lo comparto todo…aunque debo decir que nuestra conversación fue breve

Nuevamente, el quincy y Rukia rieron

-Así que, volviendo al punto, Renji-kun –dijo Rukia- podrías decirnos cómo estuvo todo?

Renji comprendió que no tenía escapatoria. Decidió ser directo y honesto

-Puta madre. Genial. Perfecto. El mejor sex…la mejor noche que he tenido en años –cerró los ojos un momento, perdido en las imágenes casi recién pasadas. Tanto Rukia como Uryuu aplaudieron y se soltaron riendo.

Están locos, definitivamente

Ishida se acercó a él, haciendo hundirse a Renji en el agua hasta que su rostro fue lo único en sobresalir. Despacio, depositó un beso leve en los labios del pelirrojo

-No quiero que te preocupes por mí, Abarai…sí, sé que temías herirme; pero ambos tenemos el mismo lugar…puedo llamarte Renji?

El pelirrojo se dio cuenta de que estaba conteniendo la respiración y se apresuró a asentir, pálido. Se percató de algo más; una mano sumergida sujetaba su falo, sin ningún cariño. Una mano de largos y finos y pálidos dedos. Rukia, dándose cuenta, alzó las dos suyas, proclamando su inocencia. La voz de Uryuu cambió

-Verás, querido Renji…Rukia también me dijo que teníamos la responsabilidad de proteger y hacer feliz a Ichigo –la presión de la mano aumentó y Renji ahogó un gemido de dolor- me dijo que, en caso de equivocarme, me mataría y no comería mi corazón…lo que me mandaría directo al infierno y no me permitiría reencarnar, creencias de mi pueblo, ya sabes- más presión, al borde casi de la agonía y Renji abrió la boca para protestar, Uryuu siguió hablando- sólo quiero que sepas que, si lo lastimas o hieres o lo haces infeliz, te arrancaré esto –un último apretón- con mis dientes, neh?

El puño sobre su sexo se aflojó repentinamente y Renji sintió a la vez dolor y alivio. Indudablemente, Rukia y Uryuu le estaban diciendo la verdad. Y amaban a Ichigo; ninguno dudaría en matar por él. Entonces, cayó en cuenta

-Un momento, quincy, Rukia chan…nunca dije que sería consorte de Ichigo

Los dos pelinegros se miraron

-Jugaste el juego, no, Renji?- dijo Rukia

-¡Claro que lo jugué!

Uryuu habló

-Entonces, está hecho. Ese juego es una forma de compromiso…lo usamos entre mi pueblo, cuando dos que deben casarse, deciden que no quieren hacerlo. Si logran no jugarlo, se ven libres del compromiso. En caso contrario…se dá por hecho que aceptan.

Renji se enfureció

-¡Eso es una trampa vil!

La risa de Rukia

-¡Claro que es una trampa vil, baka! ¿De qué otra forma habría conseguido que me hicieras caso? ¡Estabas fallándome! Y no querrías que nii sama se enterase de eso, verdad?

-Qué…qué tiene que ver el capitán Kuchiki en todo esto?

Uryuu suspiró. Rukia siguió hablando

-Le dije que me preocupaba que estabas faltando a una de tus promesas de Hermanamiento. Por supuesto, dijo que un oficial bajo su mando no podía cometer tamaña indignidad. Lo demás fue pan comido, hermanito…te prometo que el bebé se llamará como tú, para compensar tu…fraterno sacrificio

-Eso quiere decir que con esto bastó? ¿Que no tengo que continuar?

Uryuu sospechó algo

-¿Amas a alguien más, Renji?

A ti, estúpido cuatrojos, terco, tan hermoso, tan dulce, tan imposible…

El pelirrojo se atragantó. No podía decirlo, pero ellos parecían saberlo ya todo. Maldita suerte y maldita Rukia y maldito quincy. Renji bajó la vista. La boca de Rukia hizo una O perfecta

-Renji…yo…estúpido! ¿Por qué carajo no me lo dijiste?-Rukia lo sacudió por los hombros. El aludido decidió que no tenía caso negarlo; tarde o temprano, aquel par de dementes conseguirían sacárselo, a la buena o a la mala

-Es…Rukia? –volvió a preguntar Uryuu, cautamente. Renji no dijo nada…pero los tres en la habitación sabían que no era Rukia. Uryuu fue deliberadamente lento

-¿Es alguien más?

Renji negó con la cabeza. Uryuu iba a hablar, pero Rukia lo detuvo

-Escúchame, pelos rojos, jamás te habría obligado a cumplir tus promesas de hermano, de saberlo. Pero no me lo dijiste –tomó aire- lo lamento…pero no voy a librarte de ser consorte. Si yo no lo sé, eso quiere decir que la persona a la que amas tampoco lo sabe. Y el amor que no se declara, simplemente no existe…cuando te decidas a hablar, entonces veremos como resolvemos esto…

-Uryuu…Ishida Uryuu

Los dos lo miraron. La voz de Renji había sido apenas un suspiro, el rostro mirando hacia la superficie del agua, sus brazos rodeando su cuerpo desnudo. El enorme y fuerte guerrero lucía más débil e indefenso que nunca. Rukia intentó pensar a toda velocidad ¡Y vaya que se preciaba de ser inteligente! Pero por esta vez, su cerebro no pudo hacer nada. Fue Uryuu quién tomó la iniciativa: ayudó a Renji a salir del agua que se enfriaba y lo envolvió en las enormes toallas, secando su cuerpo con cuidado. Luego, lo abrazó y besó su frente, Renji sentado en la pequeña banca junto a la terma

-Te quiero, Renji. Y mucho. Mi corazón está atado a Ichigo desde hace tiempo…y creo que sabes eso…pero…si aceptas quedarte como consorte…no sé…tal vez aprenda a amarte a ti también…nada lo impide, verdad, Rukia chan?

Rukia los miró a los dos. Kami sama, la situación no debía –no podía- salírsele de control. Ichigo la mataría esta vez. Nii sama la mataría esta vez. Saya sama se moriría de risa…y la mandaría matar también. Y qué decir de Yoshino y Arenna'ach y los demás quincys? Uryuu adivinó sus pensamientos y sonrió, aunque nerviosamente

-No te preocupes, Rukia chan. Él gritará y nos amenazará y se largará a matar hollows…y cuando vea que otro bebé viene en camino, se apaciguará…

Renji asintió, no muy seguro. Los tres se quedaron congelados al escuchar que alguien despertaba, en la habitación de al lado…

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

Shangai, 1913

-Padre Wilhelm…

Richard ajustó sus anteojos, de marco de oro. Miró al anciano Laü, sonriendo

-¿Cómo vá la traducción?

Richard suspiró, algo nervioso. Comprendía a la perfección los difíciles circunloquios del chino anterior a la era cristiana, pero no encontraba una forma aceptable –por Occidente- de la comprensión del texto

-Estoy algo atorado en el Kwei Mei, maestro Laü…

Lau Nai Suan revisó primero el manuscrito y luego, la traducción mecanografiada en alemán

-No logro encontrar tu problema

Richard tosió ligeramente

-No tengo prejuicios al respecto…pero es uno de los hexagramas que se refiere al cortejo y a la conducta en el matrimonio. No habrá esposa occidental que no se escandalice, cuando lo lea…

La risa franca de Lau

-En el tiempo en que la princesa del Imperio del Sol se atrevió a interpetar así el hexagrama, también fue un escándalo, Richard

-Pero es sólo una leyenda

-Las leyendas siempre tienen algo de verdad

-Mis superiores nunca me permitirán publicar esto, con ese criterio

Lau adelgazó, si cabe aún más, sus rasgados ojos

-Mi querido amigo, creo recordar que tu frase predilecta es "mi mayor satisfacción es que nunca he bautizado a un chino!" Es más, sé que te sientes más cercano a nosotros que muchos occidentales ¿Qué te preocupa?

-La mala interpetación que le darán

-Y eso, no es tu problema, querido alumno…el doctor Jung te ayudará a difundirlo y él está de acuerdo con la traducción, cierto? Además, no creo que tus superiores intervengan en un trabajo de una ciencia tan difícil como la sinología

-De todas formas, me gustaría añadir algo más, paralelo, que no tuviera que ver con la pareja

Lau suspiró y se encogió de hombros

-Bien, miraré en los papeles del Duque de Szhou. Ya te tendré noticias

-Maestro

-¿Si?

Richard dudó

-¿En verdad cree que esta…princesa, Kuchiki Rukia, hizo todo lo que la leyenda dice?

La risa sorprendentemente fresca del anciano Lau

-Hizo más barbaridades de las que te puedes imaginar…todas, de acuerdo al Tao…

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

Notas finales del capítulo:

El padre Wilhelm se topó con la necesidad de ajustar la traducción del I Ching, varias veces, en un intento de dejar el texto lo más posible cercano al original. Como la situación que plantea el hexagrama original era altamente "inmoral" para los occidentales -la idea de que la esposa eligiera las concubinas del marido- añadió un par de acotaciones sobre política, que yo no puse, deliberadamente. Y me pareció fantástico que la conclusión original del hexagrama, la tomara el Duque de Szhou -el escritor original del I Ching- de la leyenda de...Kuchiki Rukia, princesa del Imperio del Sol Naciente -léase Japón- justamente...

Las cosas, por otro lado, comienzan a complicarse...y aún nos falta Grimm chan! Mil gracias por su paciencia, lectura y reviews, en verdad -reverencia-

Namasté y andamos por quí, escribiendo.