RENUNCIA: Harry Potter no me pertenece, porque si así fuera probablemente lo habría acabado de otro modo :/, y no me refiero solamente al epílogo.

¡Hola, personas! Aquí se reporta nuevamente Satsuki con esta nueva creación denominada "El Tablero a Vuelapluma", donde subiré todos mis drabbles y respuestas a distintos retos. La mayoría serán de La Pareja del Fénix, es decir de Harry/Hermione, pero es posible que alguno de ellos no lo sea; de cualquier modo siempre pondré la sinopsis de la historia en estas notas de autora ;D. Nuevamente les digo que mi correo es cranberryGUIÓNBAJOwitchARROBAhotmailPUNTOcom (lo escribo así porque por algún motivo el emilio siempre sale mal en cuanto a este primer capítulo, es mi versión para el concurso del drabble #58 del foro La Pareja del Fénix, que es puramente H/Hr. El tema es lo que sucedería si los personajes (o al menos alguno) de HP cambiaran de sexo, una descripción de al menos uno de ellos en 500 palabras máximo, y puede o no incluir una relación sentimental. Esta historia tiene 498 palabras más el título (claro, sin contar estas notas preliminares), y ojalá que les guste ;D. ¡Mata ne

-- Satsuki de Virgo.

A ti

Aquellas veces que se sentía insegura –más de las que quisiera admitir, pero menos de las que se supondría con semejante peso sobre sus hombros-, Hilary sacaba un pedacito del espejo que le había regalado Sirius y estudiaba su reflejo.

Veía la señal en su frente, que para los paparazzi como Randy Skeeter se traducía en abultadas cuentas en Gringotts; para otros, en símbolo de esperanza ante la tiranía del Ministerio y Voldemort; y para otros más, en la peor amenaza.

Veía su revuelta melena azabache y sus pupilas tras los lentes, y estaba segura de que Sirius, Lupin y quién sabe cuántos más no la observaban a ella, sino a la mezcla de las facciones de James Potter y Lily Evans. Había veces en que sus ojos no le parecían hermosos, sino siniestros como aquella luz que le había arrebatado todo.

Cuando estaba tan vulnerable, Hilary se preguntaba qué era para la gente: tal vez un monstruo que había que esconder, como en el caso de los Dursley; una muchacha con aspecto desnutrido que causaba ternura, como lo demostraba Molly Weasley; alguien arrogante y despreciable, como pensaba Snape; un instrumento, un escalón a la fama y, tras aquella expedición al Valle de Godric, probablemente un mapa de cicatrices.

En resumen- pensó mientras tocaba la quemadura en su pecho por encima de la ropa-, creo que para la gran mayoría no soy más que un obje

Hilary.

Hermes salió de la tienda de campaña, con el cabello castaño revuelto por dar vueltas en la cama, pero claramente despierto; la luz de la luna y los copos de nieve le daban un fulgor etéreo. Ella se quedó sin aliento un instante.

¿Por qué no estás dormido? Te dije que me tocaba hacer guardia hoy- el muchacho se sentó a su lado.

No podía conciliar el sueño; además parecías muy melancólica. ¿Qué pasa?

Por más que quisiera era inútil evadir aquellos ojos hipnóticos; dejó escapar las palabras casi sin pensarlo.

Hermes… ¿a quién ves cuando me miras?

Se entristeció cuando él se quedó callado; sin embargo, de improviso él la atrajo hacia sí, pasando un brazo por su cintura y el otro por su espalda, entrelazando los dedos en su cabello. Ambos tenían el corazón acelerado. Hermes tomó aliento una, dos, tres veces antes de resolverse a hablar, y por fin la miró.

T-te veo… a ti. A la persona con la que deseo estar siempre, s-si tú quieres… y aunque no quieras.

Hilary contempló su rostro sonrosado, sus dulces ojos avellana y aquella sonrisa que la derretía, y respondió de igual modo: hablar era innecesario. No supo en qué momento se unieron sus labios ni quién tomó la iniciativa; sólo que era estupendo y natural como respirar. Se perdió en su abrazo, llena de felicidad sabiendo que Hermes Jake Granger, su amigo incondicional, no veía en ella ni cicatrices, ni a sus padres, ni leyendas ni fama ni fortuna, sino únicamente a Hilary Jane.