¡Disfruten de la historia!


Diario de Esquizofrenia

Capítulo 3

De nuevo esas voces, no paran de atormentarme, ¿Por que esto me tiene que pasar a mi?,
no es justo. "¿Quien dice que la vida es justa?", parece que pueden escucharme, pero eso
no significa que estén ahí para ser mis amigas, esto es desesperante.

La directora de la escuela, les ha informado a mis padres de los recientes "problemas"
que he tenido en clases; al principio les pareció una ofensa que me llevaran con el
psicólogo de la escuela, pero les pareció aun mas indignante que ese psicólogo recomendara
que me llevaran ahora con un especialista, y ahora estoy aquí, en un hospital para enfermos
mentales, después de que el Psiquiatra me diagnosticara Esquizofrenia, esto no lo tomaron
muy bien al principio, así que me llevaron a mi casa a pesar de que el Psiquiatra les
dijera que no era seguro, ni para mi ni para mi familia, que que podría tener ataques de
ira incontrolables...

Ellos no le creyeron... al menos no hasta que en un arranque de locura casi mato a mi
hermana, ahora escuchaba a las voces con mas claridad, y por alguna razón comenze a creer
en todo lo que decían, "Tu hermana entrara en la habitación y te asfixiara", yo tapaba
mis oídos en un intento de ignorar lo que decían.

justo en ese momento, mi hermana entra en la habitación con una almohada en sus manos,
me asuste, ¿En verdad mi hermana intentaría matarme?, grite y me lance sobre ella.

-¡No lo harás, no te dejare matarme!-. Coloque mis manos al rededor de su cuello, y
comenze a asfixiarla.- No dejare que me mates-. Apretaba aun mas mi agarre, mi hermana
intentaba apartarme de ella, pero yo no la deje, comenzó a golpear al piso con fuerza;
mis padres que estaban en el piso inferior escucharon los golpes y subieron a ver que era
el escándalo, se quedaron fríos cuando me vieron encima de mi hermana tratando de...
¿Matarla?

No tardaron en alejarme de ella y de inmediato llamaron a una ambulancia para que revisara a mi hermana...en cuanto a
mi, me inyectaron un sedante, y todo a mi alrededor se volvió obscuridad.


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