Ranma 1/2 es una obra cuyos derechos pertenecen a Rumiko Takahashi. Este fanfiction está realizado sin ningún ánimo de lucro y con el mero objetivo de divertir y entretener.

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Encuentros

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4. Clínica

— Felicidades — dice el médico con una sonrisa en los labios — está embarazada.

Ella le mira con las órbitas fuera de sus cuencas, como si ese hombre estuviera completamente loco.

— Eso es imposible — responde automáticamente.

Él la mira suspicaz y mueve la cabeza a ambos lados.

— Puede que de momento no sienta nada aparte de las náuseas, pero las pruebas son concluyentes, ¿quiere llevarse la ecografía de recuerdo?.

Ella levanta la mirada para ver la imagen negra y el pequeño punto blanco en medio, flotando en la oscuridad. Lo siente extraño, como si no le perteneciera, como si todo aquello fuera una broma pesada.

— No lo entiende, es imposible — insiste sin apartar los ojos de la imagen, hipnotizada — yo no…

El médico suspira.

— Entiendo — dice mientras busca unos cuantos papeles en el segundo cajón de su escritorio — No se preocupe, estas cosas pasan.

— ¿Qué? — responde ella, apartando la mirada de la imagen sin entender.

— Aún está en el primer trimestre, puede ir a una clínica abortiva. — comenta con tranquilidad a la vez que le tiende unos papeles — Le haré un informe.

— ¡No! — se levanta de golpe, la noticia la ha traumatizado pero la perspectiva de deshacerse de su "bebe" le provoca espanto — ¡No voy a abortar!

— Vaya, pensé que se refería eso al decir que…

— No, no, es sólo que no recuerdo cuando… — se lleva una mano a los labios temiendo haber hablado de más, el doctor contrae el rostro un segundo y después se encoge de hombros.

— El bebé está sano, tiene que volver en un par de meses para que sigamos su evolución.

— C-claro doctor, discúlpeme. — dice tan apresurada como avergonzada, siente que sus mejillas se calientan hasta el extremo, agarra su bolso y su chaqueta y sale de la consulta.

Nada más cerrar la puerta siente como sus ojos se llenan de lágrimas.

¿Embarazada?¿cómo que embarazada?

Apenas tienen una falta, entonces debió de pasar hace pocas semanas, ¿verdad?, ¿pero que clase de mujer olvidaría una cosa así?.

Arruga las cejas, se esfuerza como una loca en repasar todos sus pasos, lo que ha hecho en los últimos días…¿pero a quién quiere engañar?, ¡no ha estado con ningún hombre!¡ni siquiera recuerda haber hecho otra cosa que no sea trabajar!

Es entonces cuando una imagen asalta sus pensamientos, un recuerdo, un sueño… un chico, una noche. Aprieta los dientes, le duele la cabeza.

Embarazada…

Se lleva una temblorosa mano a su vientre y es víctima de un extraño calor, algo reconfortante, plácido. Camina atontada, con cientos de ideas rondando su cabeza.

Llega hasta la puerta y antes de poner un pie en la calle recuerda algo, regresa sobre sus pasos, corre preocupada, jadeante vuelve a encontrase delante de la puerta del médico y entra sin llamar. Él la mira contrariado.

— Disculpe — dice a la vez que coge la imagen que aún sigue sobre su escritorio — lo olvidé.

Sale de nuevo, se apoya en la puerta. Mira la ecografía, el pequeño punto en mitad de la oscuridad.

Y sonríe.