Ranma 1/2 es una obra cuyos derechos pertenecen a Rumiko Takahashi. Este fanfiction está realizado sin ningún ánimo de lucro y con el mero objetivo de divertir y entretener.
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Encuentros
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6. Recuerdo
— ¿Te ocurre algo? — pregunta Nodoka mientras recoge los platos tras la comida, su hijo rueda los ojos y vuelve a suspirar.
— No, bueno… no sé. — responde dubitativo.
— ¿Has tenido problemas en el trabajo?
— No, no se trata de eso. — vuelve a responder esquivo — Es algo diferente…
— ¿No se lo vas a contar a tu madre? — insiste con un deje de curiosidad bajo su suave voz maternal.
Ranma suspira sintiendo que ciertamente no se lo puede seguir guardando, necesita hablarlo con alguien o se volverá loco.
— Es una chica — dice, y siente como su madre tensa la espalda mientras su expresión se vuelve ligeramente sombría.
— Ah, una chica… bueno, es normal, llevas mucho tiempo sin salir con nadie. — intenta mostrarse alegre y desenfadada, pero es obvio que se siente incómoda.
— La conocí el otro día y desde entonces no puedo quitármela de la cabeza, es como… como si la conociera de antes.
— ¿Ah, si? — dice Nodoka automáticamente, con desinterés.
— Creo que he soñado con ella, yo… hay imágenes en mi cabeza y todas son de ella. De cosas que no he vivido, de momentos que no recuerdo, es todo tan extraño… además, hay otro problema, está embarazada.
Escucha el crujir de los platos estrellándose contra el suelo, levanta la mirada alterado y ve como su madre tiembla con los ojos abiertos e inundados en lágrimas.
— ¿¡Mamá!? — pregunta preocupado, agachándose a su lado y recogiendo la vajilla.
Pero Nodoka toma sus manos, nerviosa, haciéndole abandonar su tarea.
— ¿Cuando pasó eso?
— ¿Qué?
— ¿Cuando la viste?
— No sé, hace un par de semanas tal vez….
— ¿Y aún la recuerdas? — sus ojos se han vuelto tan cristalinos que estan a punto de dejar escapar las lágrimas contenidas, Ranma arruga las cejas sin entender lo que le ocurre.
— Claro que la recuerdo, ¿por qué no iba a hacerlo?
— Cielo santo… — suspira antes de ponerse en pie y correr por el pasillo.— ¡Genma!¡Genma!
Ranma mira desconcertado el kimono de su madre desaparecer tras una esquina, se levanta y camina tras ella antes de ver aparecer a su padre, quién también parece emocionado.
— ¿Es cierto? — pregunta de forma atropellada — ¿es verdad que has empezado a recordar?
— ¿Recordar?
— ¿Recuerdas a Akane? — insiste de nuevo, y los ojos azules del chico dudan.
— Esa chica… ¿se llama Akane?, Akane… — repite, y en su cabeza es como si lo hubiera hecho millones de veces, ha gritado su nombre al viento de una y mil maneras. Mientras cae de un precipicio, preocupado por su seguridad. Mientras la busca sin descanso, mientras la haya de improvisto, con el corazón alborotado.
Lo ve, lo siente, puede saborearlo, ¡claro!¡ella es Akane!.
— Ella… — duda un segundo — ...debo volver a verla.
Sus padres se miran y lo saben, algo está cambiando.
— Vamos hijo, te llevamos.
