bueno... la verdad, me gustaria mucho, que leyeran esta historia, pero sobretodo, que me dejen tan siquiera un review... digo, no importa que sea una mala critica, pero me encantaria saber que piensan, y pues... saber si debo continuar con la historia :)
atte: abi
CAPITULO 3: "CONOCIENDO PARA OLVIDAR"
"el amor no es estúpido, tu eres el estúpido que no sabe controlar el amor"
Irina se levantó y platicamos entre los 4 por un rato, luego decidí que era mejor irme. Irina dijo que se iría conmigo, así que nos despedimos.
-Me encanto volver a verte bella, ojala nos podamos ver pronto, debemos ponernos de acuerdo para volver a juntarnos, y quiero que para ese entonces ya tengas galán en puerta eh – me puse a reír por aquel comentario, ahora ya estaba un poco más tranquila, y la risa me salía mejor. Tanya me dio un beso y un abrazo y luego paso a irina. No logre escuchar lo que le dijo porque Edward ya estaba ahí acercándose para despedirse de mí.
- me dio mucho gusto conocerte mejor bella, realmente, sentí que te conocía de toda la vida. Y gracias por tu buena crítica sobre mis pinturas – el me sonrío y por un momento me perdí en sus ojos, pero tuve que desviar la mirada. El me dio un abrazo, suave y cálido. En ese momento sentí una necesidad de no despegarme de él, y entonces me di cuenta de que me estaba volviendo loca.
- solo dije la verdad, cuídate. – no pude decir más, en ese momento me urgía desaparecer de ahí y aclarar mis ideas.
Irina y yo salimos de ahí. La lleve a su casa, me despedí y corrí hacia mi apartamento. Al llegar ahí, no sabía qué hacer, no tenía ganas de nada, absolutamente nada. Me acosté en la cama, y no sé cuánto tiempo me quede ahí, pensando una y otra vez, pero cuándo me di cuenta, ya era de noche.
Al día siguiente me levante temprano para ir a trabajar, necesitaba ver a mis niños, ellos siempre alegraban y hacían que me olvidara de todo por un rato. Ellos eran mi cura. Me metí a la ducha, el agua estaba caliente, e hizo que relajara mis músculos. Cuando salí, me puse el uniforme y fui directo al hospital. Ahí estuve durante todo el día. Realmente me había servido estar ahí. Mis niños me habían hecho olvidarme de todo por un rato.
Cuando estaba a punto de salir del hospital, una voz me llamo.
¡Bella! – dijo Mike, mi compañero de trabajo, era nuevo y, siempre pedía ayuda o consejos. Así que me imagine que quería saber algo, pero cuando dijo aquello, quede en shock automáticamente. - bella, yo… me preguntaba si… tu quisieras, ir a…. cenar contigo hoy. – no sabía que responderle, realmente no me hubiese esperado esto nunca. Y yo sé que esto sonaba mal pero, tal vez esta sería una manera de olvidarme de la locura de haberme "enamorado" de Edward. Así que, me arriesgue.
-De acuerdo Mike, solo déjame subir mis cosas al auto y nos vamos, ¿te parece? – el solo asintió una vez y yo me encamine hacía el auto. Eche todas mis cosas ahí y entonces seguí a Mike, a donde fuera que quería llevarme. Todo el camino estuvo en silencio, solo cruzamos unas cuantas palabras. Yo preguntándole por cómo se sentía aquí, y el respondiendo a cada pregunta tonta que le hacía. Realmente no pude evitar comparar, esta conversación, con la que tuve alguna vez con Edward.
Mike era callado aunque tranquilo, pero Edward era gracioso, y la plática no dejaba de salir entre nosotros.
Cuando llegamos a aquel restaurante, se veía muy elegante. Tenía una pequeña fuente en la entrada. Y además era muy pintoresca, me agradaba. Mike se veía nervioso, por lo tanto trataba de sacarle plática durante la "cita". Poco a poco, agarro confianza y se tranquilizó un poco más, era realmente tierno. Cuando ordenamos, el pidió un filete y yo solo ordene un plato de espagueti. La noche fue tranquila. A mí me daba igual, pero para el parecía ser su vida o muerte. A veces contenía las risas que estuvieron a punto de salirme, cuando veía su cara realmente nerviosa.
-me gustaría conocer más sobre ti, no lo sé, dime porque decidiste ser enfermera – dijo Mike ahora ya completamente tranquiló.
-pues realmente, me encantan los niños, es la única explicación que tengo. Y tú, dime ¿Por qué decidiste ser enfermero?
- pues veras, esto es algo que realmente me encanta, todo lo que tiene que ver con medicina, yo lo acepto con gusto. – él sonrió, mostrándose satisfecho con su respuesta.
La noche me iba aburriendo cada vez más y más. Pero no quería ser descortés, y entonces espere a que acabara la cena.
Iban pasando las semanas poco a poco. Tanya me había llamado en varias ocasiones, para decirme que fuera a su casa, o que saliéramos juntas a algún lado, pero siempre salía con una excusa tonta, para zafarme del compromiso de volver a verlos. Todavía no me sentía lista para volver a ese lugar.
Mike y yo seguimos saliendo otro par de veces, esto se iba volviendo algo más serio, y realmente era algo que necesitaba. Mike me hizo ver que, lo que había pasado con Edward aquella mañana, solo había sido, una simple confusión, pues nada más había sido una conversación muy agradable para mí.
Ahora de verdad me sentía lista para volver a ver a tanya, y a su novio. Porque ahora estaba "segura", de que en realidad no sentía nada por él. Y eso me alegro, porque entonces no estaba traicionando la amistad de tanya, y ahora podría ver a Edward como un amigo más, ya que él se había vuelto mi amigo. Además no podía quedarme con las ganas de ver más pinturas de él. Realmente me fascinaba su trabajo, era muy bueno, eso si no lo había olvidado ni por un momento.
Cuando tanya volvió a hablar, decidí aceptar ir con ellos. Tanya me había invitado a ir su casa de vacaciones. Porque aparte de la sala de videojuegos, también tenía una alberca grandísima. ¡Ja!, esa casa no tenía fin.
Ya habían pasado 2 meses, desde aquella estúpida confusión. Ya lo había olvidado todo por completo, bueno, "casi" todo. Porque aunque ahora dijera que ya no estaba confundida con Edward, aún me seguía preguntando, porque cuando su mano rozo la mía, tuve aquella electricidad que inundo mi pecho por completo. Trate de dejar pasar eso, ya no debía de darle más vueltas al asunto.
A Mike, ya se le había hecho costumbre invitarme casi todas las noches a cenar, y yo ya me había acostumbrado completamente a él. Cuando entro en confianza, me mostro que él es realmente divertido e interesante, pero, aún seguía viéndolo como un amigo, y me odiaba por eso. Realmente lo intentaba pero no lograba enamorarme de él, y no quería darle falsas esperanzas.
A tanya la vería dentro de 2 semanas, ella me había pedido que llevara a Mike, para que lo conociera y al fin se cumpliera su sueño de tener una cita doble. Yo lo pensé 2 veces antes de aceptar, pero al final dije que sí, solamente era cosa de que Mike aceptara, pero no tuve que insistirle 2 veces, porque él se había emocionado con la idea. Realmente Mike, se estaba ilusionando demasiado. Y yo solo tenía 2 opciones.
Una. Lograr enamorarme de Mike.
Dos. Decirle de una vez que yo no podía corresponderle, y decirle que se olvidara de mí.
La segunda opción se me hacía muy cruel de mi parte, ya que él no tenía la culpa, de mis confusiones en el pasado. Así que decidí dejar en marcha la opción uno.
Ya solo quedaba una semana para ver a tanya, así que decidí ir a comprar un poco de ropa para el calor. Realmente estaba escasa con lo que se refería a ropa. Solamente me compre un par de shorts, blusas de tirantes. Y vestidos muy lindo y frescos. En los zapatos, me compre varías sandalias y algunas zapatillas, ya que tanya había dicho, que saldríamos a algún antro durante las vacaciones. Me compre un par de chamarras, ya que, aunque decían que en estas vacaciones, iba a haber un buen clima, de Forks no me podía confiar cuando se refería a clima. También me compre unos sombreros, unos lentes y collares. La verdad no me conocía, me había metido demasiado en la ropa, y yo no era así. Realmente me estaba esforzando demasiado por escoger buena ropa para ir con tanya. Pero no debía preocuparme mucho por eso, ya que eso era algo típico de una chica ¿no es cierto? Al final, pague todo con mi tarjeta, y fui corriendo a casa a probarme todo.
Durante el resto de la semana, Mike, no dejaba de hablar del viaje, aquello me molestaba un par de veces, pero me alegraba de que estuviera entusiasmado.
2 días antes del viaje, Mike me había invitado a salir como casi todas las noches, pero esta noche fue diferente, porque en esta cena, él me había besado. Aquello no lo vi venir pero, no podía rechazarlo de una manera tan fea, no al menos si íbamos a ir juntos de vacaciones. Así que para arreglar las cosas un poco, le dije que me diera un poco de tiempo, que esperara que terminaran las vacaciones, para ver cómo nos iba juntos. El acepto, y pareció conforme con la respuesta, porque no era un no definitivo.
El día al fin había llegado, iba a pasar por Mike a su casa a las 11 de la mañana, él me dijo que estaría listo a esa hora. Yo ya tenía todo empacado y listo. No sé si era la emoción, pero me esforcé demasiado en arreglarme.
-espero que te caiga bien tanya, ella es mi mejor amiga, y realmente me gustaría que pudieras llevarte bien con ella – le dije con la esperanza de que la timidez no le ganara.
-vas a ver que si bella, todo va a salir bien te lo prometo, no te voy a fallar. - aquellas palabras me tranquilizaron. De verdad confiaba en él.
Volví a poner turning page en el estéreo. Ya llevaba como 10 veces que la repetía.
-¿Por qué te gusta tanto esa canción bella? – me pregunto Mike, desconcentrándome de la canción.
- bueno pues no lo sé, la letra es la que siempre me ha gustado, es irónico, porque nunca me eh enamorado de verdad, pero siento que me llega al corazón. Me gusta.
Después de esas palabras Mike dejó que escuchara mi música a gusto y no volvió a hablar.
Me estacione enfrente de la casa de tanya. Y Mike como yo lo había hecho en mi momento, abrió sus ojos como platos y yo solo pude reírme por eso.
-¿es hermosa cierto?- le pregunte al ver que de verdad estaba sorprendido.
- esto no es una casa, ¡es una mansión! – Mike bajo del auto, y me ayudo con las maletas.
-¡Bella!, qué bueno volver a verte amiga, creí que ya me estabas evadiendo eeh – me reí pero no por "su chiste", sino porque en cierto momento era verdad.
-te extrañe muchísimo tanya, me alegro volver a verte, y me emociona tanto que pasemos todo el verano juntas – las 2 nos abrazamos muy fuertemente y luego me soltó para voltear a ver a Mike.
-así que tú eres el famoso Mike, mucho gusto, me llamo tanya –
-mucho gusto tanya, tienes una hermosa casa –
-no eres el primero que me lo dice – ante aquel comentario de tanya, los 3 empezamos a reír.
Cuando dejamos las maletas en nuestras habitaciones, bajamos con tanya a la sala, nos sentamos un rato a platicar mientras Mike veía un poco de televisión. No me había percatado de que Edward no estaba en la habitación hasta que vi una fotografía de tanya y el juntos. Él realmente seguía tan guapo como lo recordaba. Entonces fue como si tanya me hubiese leído la mente.
-Edward, fue a comprar algunas cosas de comer, ya sabes para que podamos estar a gusto, no ha de tardar en regresar. – no sé porque pero sus palabras me tranquilizaron.
De repente se escuchó un auto estacionarse enfrente de la casa y supe que él había llegado. Se me hizo un nudo en el estómago, estaba nerviosa, pero realmente no tenía porque.
Entonces, cuando lo vi entrar por esa puerta, justo en ese momento, supe que… todos mis esfuerzos se habían ido al diablo en un segundo, no pude evitar volver a perderme en aquellos hermosos ojos esmeralda. Aquella confusión había regresado a mí de nuevo, y todas mis fuerzas, habían desaparecido.
-bella – dijo Edward, con una voz sorpresiva. Y aquello se me hizo extraño, porque él sabía perfectamente que yo llegaría. Al momento en que dijo mi nombre, no pude evitar sonreír, y ahí me di cuenta de otra cosa más. Aquel entusiasmo por la ropa, por arreglarme tanto, había sido por él, porque quería verme bien para él. Todo este tiempo, mi subconsciente se estuvo preparando para solamente para él.
