Capítulo 6.
"Así que una adolescente…" murmuró Norte, mientras admiraba su precioso y pequeño avioncillo de cristal.
Jack asintió y dejo caer todo su peso en un enorme sofá. "Es más difícil de lo que esperaba."
"¿Y qué tal?"
"¿Qué tal qué?"
"Ella…"
"¿Ella qué?"
"Ya sabes…"
"¡No te entiendo, Norte!" exclamó el chico un tanto irritado por las extrañas preguntas del líder guardián.
"Oh, vamos, chico," empezó Norte, depositando el avioncito en su enorme escritorio y tomando asiento en el sofá junto a Jack "¿es bonita?"
El interrogado pareció atragantarse con su saliva, tosiendo de manera incontrolable e intentando analizar la extraña pregunta del viejo guardián. ¿Había escuchado mal o hablaba en serio?
"¿A-a qué te refieres?"
Norte le dedicó una sonrisa pícara y alzo sus cejas repetidas veces para molestar al chico. Jack lanzó un suspiro al aire y se levantó de su asiento, dando vueltas por toda la sala. "No sé qué hacer"
"¿A qué te refieres tú ahora, muchacho?"
"No sé qué hacer para ayudarle… es decir, no veo ningún problema con ella."
"Si estás ahí es por alguna razón, ¿no lo crees?"
Jack le miró un tanto discrepado, más no agregó nada más. "¿Te ha tocado alguna vez?" le preguntó mientras dirigía su mirada hacia un enorme estante de libros y rozaba con un dedo los ejemplares, leyendo los títulos de cada uno.
"Fue hace mucho" comenzó "Yo tenía tantas cosas en mente; tantos planes, tantos objetivos. Quería estar centrado únicamente en eso. Sin embargo, llegó el momento de la elección, y fui electo. Como tú, estaba renuente, pero mi deber como guardián es acatar todo aquello que tenga que ver con proteger a un niño. Y lo hice."
"Me tocó proteger a una pobre niña que vivía en un orfanato desde que tenía memoria. La nena había perdido a sus padres y, sin nadie en este mundo, había dado a parar ahí. Podías ver en sus ojos el vacío que cargaba con ella; sin luz, ni color. Era mi deber mostrarle que había mucho más por delante, que la vida seguía, mostrarle lo asombroso que puede llegar a ser el mundo" Norte soltó unas risillas mientras las memorias se proyectaban en su mente, fugaces y veloces "Me tomó tiempo. Lo sé. Pero lo logré. Logré mostrarle más allá de este mundo. No sabes la satisfacción que se siente poder ayudar a una persona que cualquiera podría considerar perdida."
Norte sonrió mientras lanzaba su mirada al estante y escogía un libro. "Este era su libro favorito…" el título mostraba 'Caperucita Roja' con letras doradas, que por los años que debía tener, se encontraban opacas y casi borradas. "Amaba que se lo leyera todos los días antes de dormir. Sus ojos al escuchar su cuento favorito… brillaban aun cuando no había nada iluminándonos."
Su rostro mostró nostalgia, cosa que Jack notó. "¿Cómo se llamaba?" preguntó tranquilamente.
"Mary" sonrió mientras el nombre escapaba de sus labios. "Fue, quizá, una de las mejores experiencias de mi larga vida, Jack."
Agradeciste que tus padres no estuvieran en casa mientras la presencia de Peter estuviera ahí. Ambos tenían perspectivas diferentes del muchacho pero compartían una misma idea: creían que Peter estaba enamorado de ti. Tu madre no perdía la oportunidad para preguntarte por él, y decía que algún día tendría que venir a probar una de sus deliciosas comidas; tu padre, por su parte, se limitaba a fulminarlo con la mirada cada vez que lo veía, te reprendía porque no quería a ningún chico rondándote y que debías concentrarte, antes que nada, en tus estudios. Era por eso, y muchas cosas más, que preferías no contar con sus presencias en esos instantes.
Mientras la impresora se dedicaba a imprimir todas las hojas de su proyecto, observaste a Peter quien se encontraba perdido en su laptop. Te causó risa la manera en la que lucía: su boca semi-abierta y sus ojos, que por tener la vista clava en la pantalla, parecían estar bizcos. Tanta era su concentración en el aparato que no pareció inmutarse cuando le lanzaste un almohadón y cayó justo en su cabeza.
De pronto, la ventana que se encontraba justo detrás de Peter, se abrió de golpe. El sonido que esto causo hizo que Peter diera un brinco, mirara la ventana y después te observara con los ojos bien abiertos por la sorpresa. Llevó una mano a su pecho y lanzó un suspiro.
Algo que Peter nunca notó, por obvias razones, era la presencia de Jack. El espíritu había abierto la ventaba para entrar y fue lo que le causó tal espanto a tu pobre amigo. Con una seña, le dijiste a Jack que te siguiera hasta tu habitación. "Ahora vuelvo" le anunciaste a Peter, quien había vuelto a despistarse con la computadora.
"¿Qué?" preguntó Jack mientras se lanzaba a tu desordenada cama.
"Necesito que me hagas un favor" con una mirada, te indicó que continuaras. "¿Podrías ir a comprar algo que necesito?"
Jack te observó con los ojos entre abiertos. "Es una broma, ¿verdad?"
"No" negaste mientras meneabas la cabeza, mientras le extendías unos cuantos billetes.
"Veamos," comenzó mientras dejaba descansar su cayado en la pared y se acercaba a ti "¿esperas que vaya a una tienda, tome lo que necesitas y PAGUE aquello?" articuló moviendo las manos.
Lo razonaste y caíste en cuenta de lo estúpida que había sido tu petición. Estabas hablando de un espíritu, no podía ir a un lugar y pagarlo porque, obviamente, no lo iban a ver. Te diste una cachetada mental. Sin nada más que decir, guardaste nuevamente el dinero.
"Si quieres voy por lo que necesites, pero te advierto que no tengo la costumbre de pagar…"
"¡No!" gritaste mientras cubrías tus manos por la repentina subida de tono.
"Que tonta eres" musitó sonriéndote. Le dedicaste una mirada de leve molestia y volviste escaleras abajo.
"¿No has notado lo extraño que es la temperatura?" te preguntó Peter apenas te vio bajar "Quiero decir, es extraño. Aun cuando he cerrado la ventana," apuntó a lo que había abierto Jack "sigue habiendo frío. Nunca había hecho tanto frío hasta ahora. Y estamos a nada de entrar a la primavera. ¿Le encuentras una explicación lógica?" concluyó frotando sus manos contra sus brazos, en busca de un poco de calidez.
Analizaste un poco y llegaste a una conclusión. El día que conociste a Jack, fue el mismo día que la temperatura descendió notablemente. Ahora que Jack había vuelto a casa, el ambiente se había vuelto notablemente gélido. Miraste al chico que ahora se encontraba a tu lado, mirando los débiles intentos de Peter por darse un poco de calor. Entonces notaste que, donde Jack estuviera, el invierno estaría presente. "Calentamiento global" dijiste tan pronto se te ocurrió.
"¿Puedo poner un poco de diversión al asunto?" te preguntó Jack, aun mirando a Peter.
Antes de contestar, Jack ya se encontraba a un costado de Peter, quien permanecía intentando transmitirse calor. Mientras una sonrisa se formaba en sus labios, Jack lanzó un leve soplido hacia la nuca de tu desdichado amigo. Al sentir aquella gélida brisa, Peter se estremeció en su silla y llevó su mano a su cuello, transformando su rostro en una expresión de sufrimiento.
"¿¡Sentiste eso!?" preguntó escandalizado.
Jack corrió hasta tu sala y se lanzó en el colchón a reír como si no hubiera un momento. "¿Viste su expresión? ¿La viste?" Sus risas no pararon y eso te hizo reír un poco. Nunca habías visto reír tanto al travieso chico.
"¡Patatas fritas!" comentó feliz Peter mientras asentaba su bandeja con un plato lleno de aquellas frituras.
"¿Eso desayunarás?" le preguntaste mientras le robabas una. Asintió contento y empezó a ponerle cátsup de a montones.
"Con razón es tu amigo" murmuró Jack mirando como comía tu amigo "Igual de raro que tú."
Discretamente, pellizcaste su menudo brazo haciendo que soltara unas risitas.
Estabas dispuesta a empezar a disfrutar tu sándwich club, cuando sentiste un brazo rodearte por los hombros y una cálida y pasiva respiración golpeando tu rostro de lado derecho. Frunciste el ceño y miraste hacia tu costado, apunto de insultar a la persona que osaba interrumpirte en tan glorioso momento. Sentiste tu barbilla caer lentamente cuando topaste con aquellos ojos verde y la perfecta sonrisa que el portador cargada. A tan sólo centímetros de tu rostro, se encontraba aquella persona con la que muchas veces soñaste, con la que más de una vez de imaginaste tomada de la mano, con la que nunca te creíste tener una cercanía como tal en la vida real.
"A-austin" lograste articular, perdida en aquellos orbes verdes.
Holo polo(?). Siento que este fue un capítulo bastante corto y aburrido XD Prometo intentar hacer más largo el otro, porque, a mi criterio, todos han sido demasiado cortos. Nada pierdo con intentar, pero supongo que me tomaría más tiempo... buee, que me importa xD
¿Les dije que no pasé mi examen? Pues no lo pasé XD Me quedan dos oportunidades, y por ello, estoy yendo a asesorías tooodas las tardes, por lo que, no tengo tanto tiempo. Así que, ya que pretendo extender los capítulos, tengo otra razón para justificar si pasan días y no actualizo.
¡GRACIAS POR LOS REVIEWS! Asjaks, para mí es un buen comienzo siendo mi primer fic, de verdad, gracias gracias *les lanza corazoncitos de papel*
Espero que hayan disfrutado el capítulo; si no les gusta algo, comentenlo, si les gustó, tambiéeen. Recuerden que estoy abierta a críticas constructivas (destructivas no, por favor, soy muy débil (?)) Asadsdsa, ¡nos vemos~!
Xoxo, Arin.
