ACA ESTAMOS OTRA VEZ... ME ALEGRO DE QUE LES HAYA GUSTADO EL PRINCIPIO, Y QUE ASÍ SIGA!
PERDÓN A TODAS LAS QUE ESTABA LEYENDO, NO LAS ABANDONÉ, ESTOY GUARDANDO TODOS LOS ALERTAS PARA VOLVER EN BREVE!
CAPITULO 2
"PRESENTACIONES"
-Perdón, ¿Nos conocemos?-
El grito también alertó a los elfos, (Kreacher, que ahora era un amable y cariñoso amigo de los jóvenes, Purple Tears y Sunshine, estas dos últimas, llegadas a pedido de Hermione, que ya que no consiguió que Kreacher aceptara un pago a cambio de sus servicios, le trajo un poco de ayuda, y de paso, una posible novia, pero eso es otra historia.) y Kreacher fue el primero en reaccionar.
-¡El amo muerto, señorita Hermione! Le tengo que avisar al amo Harry.- Y desapareció, mientras las dos elfinas se parapetaban tras Ginny, que parecía la más compuesta en ese momento.
-¿Quién eres?- La pelirroja no terminaba de creer lo que veía, pero al menos no había perdido su varita.
-Me imagino que Sirius…Aunque no estoy muy seguro. Tu cara me es familiar, ¿Nos conocemos?-
-Si eres quién dices, sí. ¿Y de donde se supone que vienes? ¿Dónde estuviste todo este tiempo? ¿Por qué no viniste antes?- El hombre se rasca la nuca, mientras escucha atentamente todas las dudas de la joven, que son las mismas que él tiene. A continuación, y en medio de un sonoro ruido, llegan Ron y Harry, traídos a los tirones por Kreacher, que por lo visto, no les había explicado gran cosa.
-Herms… ¿Qué le pasa a…? ¡Sirius!- Harry se abalanza encima del hombre, pero al instante, Ginny lo saca de un empujón.
-Calma, Harry. No estamos seguros de que sea él. Ni creo que él mismo lo sepa. Aparentemente, no recuerda nada.- Enfrentando nuevamente al hombre, y sin dejar de apuntarlo, reinicia el interrogatorio.-Vamos, no respondiste mis preguntas. ¿Cómo que te imaginas que eres Sirius? ¿No lo sabes? ¿Y donde estuviste después de cruzar el velo?-
-¡El velo! Eso sí lo recuerdo…No se que era ese lugar, pero allí no había absolutamente nada…Me aburrí como loco. Ni hambre, ni sed, ni frío, ni calor…Tinieblas, y nada más. Esas raídas cortinas cercándome por todos lados… Y yo vagando de un lado a otro, todo el tiempo. No sé cuanto tiempo estuve allí…pero un día, a lo lejos, vislumbré una pequeña luz…y fui tras ella. Cuando la encontré, simplemente salí de ese lugar…pero mi aspecto ya no era el mismo. Era muy peludo y caminaba en cuatro patas…mi instinto me trajo aquí. Estaba hambriento, me quedé por los alrededores, conseguí un poco de comida, y luego vi al joven de anteojos.- Señala a Harry con la cabeza.- No sé por que, pero algo me decía que debía acercarme a él. Pero cuando lo hacía, algo me hacía volver a irme. Y esta casa…en el momento en que más cansancio sentía, sabía que aquí era el lugar donde debía venir. Y supongo que debo ser Sirius…es como me llaman todos desde que estoy por acá. - Sirius los mira a todos, esperando que ellos le den las respuestas que él no tiene.
Una vez más, es Ginny quién toma la iniciativa, y le pide que se abra la camisa. Los tatuajes en el pecho. Son los mismos. Ahora es Harry quien los mira con expresión de triunfo. Ron Y Hermione murmuran por lo bajo.
-Parece él…Quizás tras el velo olvidó todo…Habría que hacerlo ver…Traer un medimago, o quizás un terapeuta… ¿Podrá recordar?...Demasiadas experiencias traumáticas…Harry le cree, esperemos que no sea peligroso que se quede…-Una mirada del ojiverde pone fin a la conversación.
-Sirius… ¿En verdad no recuerdas nada? Ni a mí, ni a Dumbledore, la Orden, Lupin, los Merodeadores, Tonks… ¡Voldemort!? ¿Nada?-
-¿Debería?- Harry mira a sus amigos, e inicia un largo monólogo, tratando de aclarar el panorama.
-Yo soy Harry, y tú eres Sirius Black. Esta es tu casa. Ellos son mis amigos; Ron, Hermione y Ginny; y nuestros elfos. Ya conocías a Kreacher. Sirve en esta casa desde antes que tú nacieras. Eres animago, por eso tu capacidad de transformarte en perro, solo que parece que también lo habías olvidado, si no, quizás hubieras vuelto antes. Eres mi padrino, conociste a mis padres en Hogwarts, estuviste preso doce años por un crimen que no cometiste, hasta que pudiste escapar, y con nuestra ayuda te convertiste en prófugo. Esta casa era tu refugio, y también el cuartel de la Orden del Fénix. Luchábamos para vencer a Lord Voldemort, cosa que sucedió finalmente hace tres años. Pero también perdimos a muchos de nuestros amigos…
Tú desapareciste hace cinco años en una batalla en el Ministerio, y te dimos por muerto…- La cara de su padrino, le indica a Harry que no está comprendiendo absolutamente nada. El joven alza sus hombros, desalentado, pero feliz.- No te preocupes, Sirius. De a poco irás recordando.- Y lo abraza nuevamente.
La confusión reina, ninguno sabe muy bien como reaccionar. Hermione, ya recuperada; se disculpa con Ginny.
-La falta de práctica me volvió nula. Hace unos años, nunca hubiera dejado que me pase algo así.-
-No te preocupes, lo mío se lo debo a mis hermanos. Si no me mantengo alerta, solo ellos saben de lo que serían capaces. Ya volverás a estar en ¡Alerta permanente!- Las dos sonríen recordando al viejo auror.
Entre los cuatro jóvenes, no hacen más que llenar a Sirius de información, pero lo único que consiguen es confundirlo más. Cuando esto sucede, sin ningún tipo de manifestación previa, Sirius se convierte en perro, como forma de defensa. No sabe como controlarlo.
Se mueve con total autonomía por la casa, pero siempre guiándose por sus instintos, cuando lo intenta, nada tiene sentido para él. Cuando están todos presentes, siente que los roles se han invertido, él parece el joven y ellos los adultos, y Kreacher, por más que él lo trata educada y respetuosamente, no colabora, y lo mira con desconfianza. Cada salida es un abanico de sensaciones nuevas. San Mungo lo acobardó un poco, ya que pasó allí casi todo el día, y si no hubiera sido por Harry, lo hubieran obligado a quedarse; el "Caso Sirius Black" salió hasta en el Profeta, y aparecieron innumerables señoritas, buscando al SexyBlack, que habían conocido; lo que provocó las risas de los muchachos, la ira de las chicas, la condena de Molly Weasley,(Aunque prefería a este Black sin memoria, al anterior, con quien nunca tuvo un trato cordial) y que el ego del hombre se fuera por las nubes.
-¡Por lo menos, estoy en condiciones de asegurar, que este cuerpito, entre tanta guerra, tanta cárcel, y tanto vagar tras el velo, supo tener sus momentos de gloria!-
-Y volverán, Sirius, volverán.- Arthur colabora con los chicos para acompañarlo. Con la post guerra, recibió una condecoración y una compensación económica, al igual que la mayoría de los que colaboraron; y aprovechó para pedir el retiro en el Ministerio. Ahora pasa sus días entre sus cacharros muggles, y las visitas que les hace a sus hijos. Transitar el día completo con Molly, es una tarea difícil.
Finalmente, en San Mungo deciden asignarle un terapeuta a Sirius, para que lo trate en su domicilio, ya que creen que en ese lugar, la memoria emotiva puede acelerar la cura.
Harry duda en aceptar o llevarlo a un médico muggle, pero ¿Cómo le explicaría todo el caso? No tiene más remedio que acceder, y confiar en que su padrino empiece a mejorar.
El primer día de terapia, Sirius amanece frenético. Aunque sabe que el tratamiento puede durar mucho tiempo, espera que, de a poco, se empiecen a ver los resultados.
Cuando el representante de San Mungo hace su entrada por la chimenea, todos en la habitación se miran extrañados. El representante, es la representante y esto no pasa desapercibido a nadie; pero en especial al paciente involucrado, que en un instante, y murmurando bajo, le pasa "la ficha técnica" a Ron.
-Soltera, como de mi edad, bonita y apetecible. Me parece que este cuerpito va a volver a conocer la gloria- El comentario, provoca la carcajada del pelirrojo, y la consiguiente mirada fulminante de Herms, mientras que Harry oficia de anfitrión, haciendo las presentaciones del caso. Ella, a su vez, se presenta como Alexia Elizabeth Riddaunt, graduada con honores en la Escuela de Medimagos de Marruecos, donde pasó toda su vida, y recién llegada al Reino Unido.
Justamente le encomendaron el caso, no solo por su excelencia, si no, que al no haber estado en Londres en la época de la guerra, no tiene nociones preconcebidas con respecto al paciente, o al círculo familiar que lo rodea.
A pesar de contar con toda la información acerca de Black, en esta primera charla, la terapeuta prefiere que conversen entre todos, y anota sus impresiones en una femenina agenda que trajo consigo. En base a esto, planea un organigrama de visitas, que se llevarán a cabo en principio en este domicilio, pero que mas adelante, pueden ir incluyendo distintos lugares y situaciones.
Alexia Riddaunt, es una mujer alta y delgada, de unos treinta y cinco años. (Cabe señalar, que Sirius se niega a aceptar su edad, e insiste en que él tiene solo treinta y seis, que es la edad en que desapareció tras el velo.) Cabello castaño que cae en mechones desparejos sobre su rostro, tez morena y ojos oscuros; tranquilamente podría pasar por una Black. Elegante y femenina, viste de manera informal pero sofisticada; y tiene el porte de una reina.
Lo que se hereda no se roba, dice el dicho; y Sirius, casi sin saberlo, saca a relucir su antiguo patrón de conducta, a fin de seducirla; pero esta mujer, parece completamente inmune al encanto Black, y el antiguo merodeador, debe reconocer que por primera vez en su vida no sabe como avanzar a una mujer.
PARECE QUE BLACK, AL FIN ENCONTRÓ UNA MUJER INMUNE A SUS ENCANTOS....QUE NO SOY YO! JAJAJAJÁ.
EL NOMBRE DE LA TERAPEUTA...ES POR LAS DOS PRIMERAS QUE DEJARON RR!!!!JAJAJA, ESTABA POCO INSPIRADA PARA LOS NOMBRES, CHICAS! ASI QUE CUIDADITO CON LO QUE HACEN CON ESTE SEÑOR DESMEMORIADO, SEÑORITAS, EH?
ACLARAMIENTO: POR TODO LO VIVIDO, LOS CHICOS SE DEDICARON A RELAJARSE, Y NADIE ESTÁ EMPARENTADO CON NADIE, ASÍ QUE QUIZÁS, SE ARMEN ( O NO) OTRAS PAREJITAS; PERO SIEMPRE, EL EJE CORRERÁ POR EL PAPAZOTE Y SU TERAPEUTA, QUE POR CIERTO, ESCONDE BASTANTE MAS DE LO QUE CUENTA...
TILDIBESOS
