PRIMERO, LOS AGRADECIMIENTOS!
A TODAS LAS QUE DEJARON RR, NO LOS PUDE RESPONDER...
ALEXANDER MALFOY BLACK(LA TERAPEUTA LLEVA ESE NOMBRE, POR VOS Y ELIZABETH WOOD, JUÁ!), KARYX, ELIZABETH WOOD BLACK, ONLY BLACK LOVER (yA VUELVO, LO PROMETO!), FIONA Y JOS: GRACIAS!!!!
Capitulo 3
DE CHARLAS Y RECUERDOS.
Poco a poco, las visitas de Alexia a la casa Black, se van convirtiendo en rutina para todos.
Hasta Kreacher, de a poco va aceptando la presencia de Sirius, y está contento de saber que no es necesario que este sepa lo mal que se llevaban, y que él fue el responsable, en cierta forma, de su ida al Ministerio.
Alexia permanentemente remueve cosas en la mente de Sirius, y ya lograron algunos avances; aunque él está mucho más pendiente de tratar de de obtener otros logros…
-Alexia… Una flor exótica, con un centro de chocolate, que clama por alguien que se anime a saborearla…- La media sonrisa de Sirius, totalmente ensayada en el espejo, no tiene el menor efecto en su destinataria, que solo se saca los anteojos, y se queda mirándolo.
-Pero que bueno, ahora resulta que mi paciente resultó un poeta, por que no creo que esto sea un recuerdo, ¿No Sirius?-
-No, no creo que sea un recuerdo…A decir verdad, no lo sé. -¡Maldita sea! Esta mujer siempre se las ingenia para sacarlo de clima.
-A ver, ¿Cómo es eso? ¿Tienes un recuerdo de algún libro de poesía, de un texto que te hayan hecho llegar en el pasado, o es algo que surgió espontáneamente?-
-No tengo ningún recuerdo de nada. Lo único que intento es que nos conozcamos… ¿Nunca te sales de tu papel de profesional perfecta e imperturbable?-
-Es el único papel que me va a ver interpretar, sr. Black, de manera que si no está de acuerdo con mis condiciones; me lo dice y acá terminamos nuestra trato.- Alexia se pone de pié y comienza a guardar sus apuntes.
-No.Definitivamente, esa no era la idea. Por favor, perdóname. Es que a veces, me agobia toda esta situación. Hasta hace unos días, ya me habría convertido en un perro negro, ahora, al menos, puedo hacerte un cumplido y soportar estoicamente, tu rechazo.- La cara con que Sirius la observa, amerita que ella decrete un receso, y lo invite a dar una vuelta por la casa, siempre y cuando él le vaya diciendo que le provoca cada habitación. Inician el recorrido, ella parece realmente interesada en la casa.
Cuando se detienen en lo que según Sirius fue el escritorio de su padre, ella lo invita a entrar. El hombre duda. Si bien el despacho no está cerrado, Harry le dijo que nunca lo tocaron, está tal cual cuando él vivía allí…y aloja el retrato de su madre. Aquel que no quiere ver, ni oír. Aunque no sabe por que. Sólo lo que le contaron los chicos. Que se mantenga alejado de ese cuadro.
Rescatando un retazo de su antigua personalidad, el Griffindor decide que ya es hora de enfrentar sus temores, y entra resuelto en esa habitación.
La mujer del cuadro lo observa ceñuda, y un instante después, inicia su letanía de insultos, mientras agrega, lamentándose, que de sus dos hijos muertos, justamente tenía que regresar el nunca amó.
Alexia mira al hombre espantada. Nunca esperó que algo así pudiera suceder, y se pega a la pared, mientras Sirius, haciendo gala de una sangre fría envidiable, en dos zancadas está frente al retrato y lo tapa con un lienzo oscuro que descansa sobre una esquina del mismo.
-Maldita vieja bruja. Justamente, tenía que recordar esto.- Y abandona la habitación, furioso.
Alexia pasea su mirada sobre todos los objetos que allí se conservan, y cerrando la puerta suavemente, va tras Sirius. Ya tendrá oportunidad de volver, y ver si encuentra algo que le resulte útil; pero ese cuadro realmente le complicará sus planes. No contaba con la presencia de la iracunda y desamorada señora Black.
Encuentra a Sirius en el jardín, está sentado en un banco de piedra, y su cabeza descansa entre sus manos. Se lo ve abatido, y ella no puede evitar acariciar su cabello. Esto sobresalta al hombre, que acaba con la caricia de un manotazo. Ella retrocede asustada. Nunca vio esa mirada. Los ojos de Black, por lo general reflejan calidez, o indecisiones; pero esta vez, están cargados de odio.
-Perdón, no quise asustarte.- Pero él, solo mira la enredadera que cubre el muro.
-¿Quieres hablar?- Sirius se encoge de hombros, enciende un cigarrillo, y vuelve a mirarla. En ese breve momento, su expresión cambió nuevamente; y ella piensa en la compleja personalidad que se oculta en él, y en cuantas sorpresas mas le deparará este tratamiento.
-Como habrás podido notar, acabas de conocer a quien en vida fuera mi señora madre, y el sentimiento siempre fue recíproco. Harry me había advertido de que el retrato iba a intentar denigrarme. Ahora también sé, que eso es lo único que hizo conmigo mientras yo se lo permití.-
-¿Cómo es eso? ¿Y tu padre? ¿Recuerdas algo de él?-
-Mi madre jamás tuvo un acto de afecto para conmigo. Cuando me harté, huí de casa y fui eliminado del árbol genealógico. Lo cual, lejos de angustiarme, me provocó uno de los mayores placeres de mi vida… ¿Mi padre? Me imagino que era igual a ella, pero menos duro. En cierta forma, él también vivió a su sombra. Quizás por eso, optó por morirse antes, para no seguir aguantándola.- Da la última pitada al cigarrillo, y arroja la colilla a la fuente, despreocupado.
- Necesito salir. ¿Podemos ir a dar una vuelta?-
-Seguro. ¿A dónde quieres ir?-
-¿Se te antoja un helado?-
-Vamos por un helado, entonces.-
Ya en la calle, descubre que su paciente puede ser un hombre muy posesivo. Sin mediar una palabra, la tomó por la cintura, y la lleva delicadamente. Encuentran un bonito lugar, y se sientan bajo una de las sombrillas. Los roles se han invertido, ahora es Sirius quién interroga; y ella, todavía descolocada por la escena que presenció, responde, aunque siempre está a la defensiva.
-¿Y tú? Aparte de tus impecables certificados, y de que pasaste toda tu vida en Marruecos, no sé nada de ti.-
-No hay nada que saber. Nací en Marruecos, allí estudié, viví, me gradué; y aquí estoy.-
-No creo que tu vida se resuma a eso. Debe haber algo más. Un novio en la escuela, una mejor amiga, un padre celoso…- El ojigris nota la culpa en su mirada, y espera.
-Mi madre se embarazó en su último año de escuela, mi padre la rechazó y mis abuelos la enviaron a Marruecos con unos parientes. Nací yo, años mas tarde conoció a un hombre magnífico, y se casó con él; aunque nunca pudo olvidar a su amor adolescente. Aparentemente, intentó ponerse en contacto con él a lo largo de los años, pero nunca obtuvo una respuesta. Acabó muriendo de nostalgia, creo yo. Así y todo, mi padre adoptivo continuó con mi crianza, es prácticamente mi única familia. Una vez concluidos mis estudios, decidí venir al país de mis ancestros. Fin de la historia. Sí, hubo un noviecito de la escuela, mejores amigas a montones, pero son todas historias de niños.-
-¿Y tu padre? ¿Se quedó en Marruecos?- El hombre vuelve a notar la incomodidad en Alexia.
-No. Vino conmigo. Pero a poco de llegar, tuvo un accidente y se encuentra hospitalizado. Así llegué a San Mungo, primero como familiar de un paciente, y luego les pedí trabajo, y como justo se había producido una baja, me tomaron.-
-¿Pero continúa allí?-
-Sí, está inconsciente. Pero yo sigo esperando que se recupere.- Las lágrimas inundan sus ojos, y Sirius acaricia su mano, confortándola. Su madre debe estar revolcándose en el mismísimo infierno, le ha sido de más ayuda que en toda su vida.
Regresan caminando hasta la casa. Se sienten más cercanos. La tarde de charlas resultó terapéutica.
Una vez en la casa, Sirius se dirige por café a la cocina, pero al volver a la sala, Alix, como ha comenzado a llamarla; no está. Primero piensa que la joven puede haber ido al baño, pero la demora lo intriga, y comienza a recorrer la casa buscándola. Incomprensiblemente, termina frente al despacho una vez más, y aunque no cree encontrarla allí, acaba abriendo la puerta. Y allí está. Hurgando en los cajones de su padre.
-No sabía que esto también formara parte del tratamiento, Alix. ¿O es que por casualidad, en tu historia de vida, se te olvidó mencionar algo?-
UPS! QUE BUSCARÁ LA SEÑORA TERAPEUTA EN LA CASA BLACK?
VEREMOS, VEREMOS.....
BESOS!
TILDITA
ENE, 16
