Hola! Otra vez la Tildis!

Otra recomendación de fic con Sirius..."Viaje en el tiempo" Traduce hyoz, autora Padfoot PrincessJ. Casi terminado, y muy interesante!

Veamos que nos depara hoy este baile de agasajo...¡A leer!

CAPITULO SIETE

EN EL MINISTERIO

-

Un Sirius entusiasmado, espera en la sala.

Ron y Harry, para variar, están demorados, partido de quidditch previo, por lo que el hombre será quien escolte a las que ya están bajando, cual princesas. Los cumplidos y las burlas van y vienen, y para sorpresa de las jóvenes, al salir se encuentran con que las está esperando una limusina negra. Se miran sorprendidas, y él, les guiña un ojo, en un conocido y antiguo gesto.

-No todos los días uno reaparece después de haber sido dado por muerto, ¿No les parece? ¡Hagámoslo con estilo!-

-¿Es idea mía, o estás recuperando viejos hábitos y no nos lo estás contando?-

-Siempre es bueno mantener un halo de misterio, Ginny.-Y continúa con una pose tan típica de él, que ella duda por completo. Estuvo a punto de terminar de traicionarse, diciéndole Ginevra…Y a ésta chica no se le escapa detalle.

Sirius no se equivoca. Y si bien Hermione pasa estos detalles por alto, no Ginny, quién ya notó las miradas que le lanza su amiga, y que al hombre le pasan completamente inadvertidas.

Se suben al vehículo, y comienzan a recorrer el camino al ministerio, pero Sirius no quiere desperdiciar semejante auto, por lo que le pide al conductor que primero los lleve a dar unas vueltas.

Finalmente llegan al Ministerio, y Sirius es recibido afectuosamente por todos aquellos que lamentaron su muerte…aunque no así por otros.

Varias personas le son presentadas, aunque ellos lo recuerdan bien.

Teddy Lupin es quien mas sorprende al hombre. Se parece mucho a Remus, pero también se vislumbra la herencia Black de la familia materna. ¡Y ese cabello! No puede evitar emocionarse, recordando a Nymphadora…Es un pequeño muy despierto, y el hombre arregla con Andrómeda para ir a visitarlos, y sacar al pequeño a pasear.

Mientras él juega despreocupado con Teddy, una mujer lo observa a sus espaldas, gratamente sorprendida… Alexia no esperaba encontrarlo aquí, y menos, en plan de niños…

Black nota la mirada clavada en él, y gira, y cuando la ve, no puede evitar una mueca de sorpresa.

Abandona a su nuevo amiguito, para saludar a la mujer.

-No esperaba encontrar aquí a mi terapeuta favorita…- Besa su mano, y se agacha en una reverencia exagerada. Sus ojos bucean en los de la muchacha, y este gesto la incomoda más que toda la atención que despierta Black, qu es justamente lo que ella no quería.

-Yo tampoco pensé que vendrías, aunque es lógico. Siendo quien eres, y viviendo con Harry, es ridículo pensar que no estarías aquí.-

-Si hubiera sabido, pasaba a buscarte. Vine solo con las chicas, en un auto precioso. Te hubiera gustado. ¿Conoces a todos?- Le ofrece su brazo, y comienzan a rodear el salón.

-Yo no, pero, ¿Tú los recuerdas?-

-Me gustaría poder decirte que sí, pero no es así. Solo unos pocos, y otros que las chicas me señalaron cuando llegué. A quién te gustaría que te presente?- Él se le acerca, le sonríe de lado…y ella se está volviendo indefensa a todos esos gestos…Resiste, por lo menos hasta aclarar un poco su panorama, pero todo le indica, que este hombre le gusta, y eso no es lo correcto.

-No lo sé… ¿Quién es el joven rubio con la mujer?-

-El heredero de los Malfoy, y su madre, Narcissa. Somos primos. Aunque sospecho que no quiere saber de mí…- Contradiciendo todos los pronósticos, la rubia mujer se les acerca, seguida del joven.

-Hola Sirius, quizás no me recuerdes…Soy Cissy…Tu prima.- La mujer lo abraza afectuosamente, y él se queda sin palabras. Por lo que él sabe, hace años que ellos no tienen trato, pero bueno. Las cosas han cambiado, y este nuevo orden ha descolocado a unos cuantos. Se separa de ella, y presenta a Alix. Narcissa la mira con cierto desdén, pero solo Sirius reconoce el gesto.

-¿Y tu marido, Cissy? ¿Te deja salir sola?- Sirius pasa su mano por los hombros de Alix, acercándola.

-Por supuesto. ¿Quién crees que es él?-

-Todavía no lo recuerdo, pero no son muy buenas las referencias…-

-Todo eso quedó atrás, y somos ciudadanos tan respetables como cualquier otro…Ya ves, hasta nos invitan a este tipo de eventos. De todos modos, Lucius llegará de un momento a otro. Después te lo presento.- Saluda con un gesto y se retira.

-¿Cómo es el marido, Lucius Malfoy? ¿Desde cuando lo conoces?-

_Supongo que de toda la vida…Nuestras familias eran muy, como decirlo, afines. ¿Por qué?-

-Creo…que alguien en su familia pudo haber conocido a mi madre, me gustaría poder preguntárselo. Pero no lo conozco.-

-Que directa… ¿Y a mí, Alix? ¿A mí me preguntarías?-

-¿Por qué, acaso crees haber conocido a mi madre?-

-No lo sé…Yo…O quizás mi padre… ¿Quién sabe?

En ese momento llegan Ron y Harry, y todos se acercan a saludarlos. Sirius permanece en un rincón con Alix. Nuevamente la tiene de la mano, pero ahora, ella parece menos a la defensiva. Ambos jóvenes conversan animadamente con Draco Malfoy, y Sirius deduce que los tres coinciden en la Academia de Aurores, y han dejado de lado antiguas animosidades, lo cual lo sorprende, pero a la vez lo gratifica. Son tiempos de cambios, y los muchachos parecen estar a la altura de las circunstancias.

Los discursos son seguidos por una comida, y por el baile. Ginny acapara a Harry por completo, está decidida a que hoy van a terminar juntos nuevamente; mientras Ron se las ve en figurillas para alejar a Hermione de la barra de tragos. La joven está bastante bebida, y coquetea indiscriminadamente con todos los hombres del salón, sin importarle quienes o cuán mayores sean. Finalmente, Ginny y Harry, dejan su idilio de lado, para ayudar a Ron, y entre todos, la sacan de la fiesta, aunque la pelirroja la dejaría allí, y que se las arregle sola. Acaba de arruinarle lo que sería "la noche del reencuentro". En cuanto se le pase un poco la borrachera, va a matar a su amiga. Por inoportuna y aguafiestas.

Sirius observa todo lo que sucede, mientras también chequea el comportamiento de Alix, y controla la reacción de todos los presentes.

Es la sensación de la fiesta, y si no fuera por que todos saben que quien lo acompaña es su terapeuta, no dudarían, los unos en acercarse a preguntarle como logró escapar del velo, y las otras, a ver si es cierto que perdió entre sus recuerdos, el "toque Black", o el resto de sus encantos...

Un par de conocidos se acercan a saludarlo, y él aprovecha a presentárselos a la mujer, quién observa complacida, como todo el mundo intenta caerle bien a Sirius.

Bailan. Al fin dejó atrás a toda esa manada de aduladores, que aunque nadie lo sepa, él recuerda bien; y no le inspiran la menor simpatía. Por suerte, Lucius Malfoy nunca llegó; Sirius no cree haber podido fingir ante él, todo el desprecio que le provoca desde sus épocas de estudiantes. En otros tiempos, lo miraban con desprecio…era la oveja negra de "La Antigua y Noble casa Black", y eso, para muchos erasuficiente para marginarlo. Le gustaría que siguieran haciéndolo…

-Un galeon por tus pensamientos…- Sirius levanta la vista, y comprende que su cara lo traiciona. Inmediatamente cambia la expresión, y sonríe.

-Créeme, no te gustaría saberlo-

-¿Ni siquiera como tu terapeuta?-

-Menos. Lo más probable es que determinaras que estoy psicótico, y me mandarías al pabellón de San Mungo en que usan chalecos con hebillas…- Ella prefiere no insistir. Él gira con ella en sus brazos, y hunde su cara en su cabello, en un gesto que para los que los observan no pasa inadvertido.

-Quiero irme. Todos me miran como al fenómeno del circo. ¿Vienes?-

-Sí. Toda esta gente me confunde y me pone nerviosa.-

-No dejes que te intimiden. Tú eres mejor persona que muchos de los que aquí se encuentran.-

-¿Y tú como puedes saberlo?-

-Tus ojos Al.-Ella se estremece al escuchar el nuevo diminutivo, más íntimo aún que Alix.-Dicen más que lo que tú quisieras.-

Salen al fresco de la noche, y comienzan a caminar, despreocupados; hasta que Alix saca el tema que la pone mal…

-Sirius, no creo que el tratamiento esté dando el resultado que yo esperaba, y es muy probable que te remita a otro medimago…Alguien que sí pueda ayudarte.-

-No. No pienso aceptar a nadie. Si te vas, así me quedo.-

-Pero es que otra persona quizás podría ayudarte más…-

-No, ya te lo dije. O tú, o nadie. Pongámonos una meta. Digamos, ya llevamos tres meses… ¿Qué te parecen tres meses más? Si después de ese tiempo no tengo un avance significativo, te largas, pero si no, te quedas.-

-De acuerdo, pero solo tres meses, no quiero seguir atrasando tu recuperación.-

-Prometido. Ni un día más.-

La atrae hacia sí, y continúan su camino. Cuando llegan a casa de ella, los dos se muestran incómodos. Él, porque desea ser invitado a pasar. Ella, por que quiere hacerlo, y no se atreve. La providencia parece estar de su lado. Una vecina le hace señas a la pareja, necesita que suban; y los dos, habiendo encontrado una forma elegante de salir de ese círculo, lo hacen sin dudar.

Entran al departamento de Alix, riendo por la situación vivida. La señora necesitaba que le ayuden, ya que Gigí…su gata medio psicótica, se había parapetado en la parte de arriba de un armario, y la pobre mujer no sabía como bajarla. Nunca un perro agasajó tanto a un gato… tanto que la señora le dijo que pase a verla cuando guste.

Sirius recorre la pequeña sala, con interés. Una biblioteca llena de ejemplares ocupa una pared completa. Sillones, una mesa pequeña, fotos. Toma una, donde una mujer de cabello oscuro, abraza a una niña de unos diez años.

-¿Me contarás algún día? ¿Cuál es el misterio que te envuelve? Me gustaría poder ayudarte.-

-No creo que sea el momento, Sirius.-

-¿Y si yo te digo que sí? -Saca de su bolsillo una fotografía muy similar a la que sostiene, y le enseña ambas. Ella lo mira incrédula. -No me gustaría que creas que anduve husmeando en tu vida, pero todavía tengo mis contactos…y les pedí que me averigüen algo de ti…y creo que nadie sabe de ti más que yo, ni está al tanto de lo que buscas, y de tu vida entera…Ahora me gustaría escucharlo de ti.-

-¿Desde cuando lo sabes?- Sirius frunce el ceño- Deja. En realidad no importa… pero si vamos a entrar en plan de confidencias, creo que mejor nos preparemos… ¿Té, café, whisky?-

-Un poco de cada uno, pero empecemos con el café, y por si acaso, trae la botella.- La sigue a la cocina, y casi instintivamente, va encontrando lo que busca, colaborando activamente con ella. Regresa a la sala portando una bandeja con las tazas, unas galletas y la cafetera, mientras ella lo sigue con la botella, los vasos y el hielo.

Ya saboreando lo que sería la primer taza de la noche, el hombre inicia la charla, ya que ella parece dudar en lo que va a decirle.

-Ya sé que tu madre, April, quedó embarazada en su último año en Hogwarts, que tus abuelos la enviaron lejos, sospecho que por temor al padre de la criatura, perdón, tú; y que años después se casó con tu padre adoptivo al que le negó la posibilidad de darte su apellido.-

-Por lo visto, tus informantes saben que buscar y donde.-Él asiente, en silencio; quiere que ella continúe.-No recuerdo nada de la época en que vivíamos solas, siempre veo a mi padre alrededor mío.

Todo fue normal, salvo por la continua depresión de mi madre. Yo creo que ella nunca se perdonó haberse dejado utilizar…no sé como, pero esas eran sus palabras. Cada vez que intentó comunicarse con él, resultó horrorizada, hasta que finalmente mi padre, le prohibió seguir intentándolo, cosa que yo aprobé de inmediato. Yo ya tenía un padre, y nada ni nadie me iba a hacer dejar de amarlo. Ellos se amaban, pero ella guardaba un secreto que terminó amargándole la vida, y eso es lo que yo quiero averiguar, que cosa tan terrible rodea mi nacimiento. Mis abuelos me negaron su apellido, estaban preocupados por lo que yo podía provocar en el futuro de mi madre. Yo creo que ellos supieron de quién se trataba, pero tampoco lo revelaron. Era mi obsesión, saber de que se trata ese oscuro secreto…y mi padre accedió a acompañarme aquí para averiguarlo, no me quiso dejar sola, pero a los pocos días de llegar, tuvo que ser hospitalizado…y yo me quedé sola igual.-

-Por lo que sé, ese hombre, (Sirius intuye que ella prefiere llamarlo así, siente un gran cariño por el hombre que la crió, y un gran sentido de lealtad hacia él.) puede ser un hombre poderoso, y por eso orientaron su búsqueda en algunas de las familias más importantes del mundo mágico, y era mayor que April; pero no entiendo la preocupación de tus abuelos por el porvenir de tu madre.-

-Yo tampoco, pero al parecer, ellos la creían en peligro de muerte.-


Baile, ,miradas, ella que acepta que este hombre le gusta...

Y falta poco para el resultado del ADN!

Vuelvo a publicar pronto!

Saludetes, Tildita.

29-01-09