Asi no más....Sin anestesia.....A leer!
CAPITULO ONCE
COMO UN BALDE DE AGUA FRÍA.
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El encuentro se lleva a cabo en el anticuario.
Costó convencer a Malfoy; el pasado es una carga difícil de dejar atrás, y libre ya de sospechas, no tiene interés en seguir recordando el gran error de su vida, y como tuvo que tragarse su orgullo y su discurso en pos de no acabar como tantos otros, olvidado en Azkabán.
-Se te ve bien, Black… Tu madre debe estar feliz con tu regreso… Siempre formaste parte del bando ganador, y todo; sin mover un solo dedo… Y ahora, regresas de entre los muertos, casi. Vuelves siendo casi un héroe, reivindicas la conducta de tu familia…- Una mezcla de ironía y envidia tiñe las palabras del hombre, quién más que pronunciarlas, las escupe. Sólo por Draco es capaz de esta nueva humillación; pero lo mejor para su hijo es que todos olviden, y estar cerca de Potter es lo mejor.
-No olvido lo que pasó ese día en el Ministerio, ni los más de treinta años de aversión que están aquí, ahora, entre nosotros; Malfoy, así que mejor no hablemos del pasado. O mejor dicho, sí, hablaremos, pero solo de un hecho en particular. ¿Conociste a April Swanson?- La cara de Lucius cambia por completo. Ya no muestra ironía. Solo sorpresa.- ¿La conociste o no?-
-¿Y eso que puede importarte a ti?-
-Me importa y punto. ¿La conociste?- Lucius ladea la cabeza, y repentinamente, su rostro se ilumina.
-Ya sabía que esa mujer me recordaba a alguien…Tu mujer… ¡Es la hija de April!- Sonoras carcajadas resuenan en el lugar. Sirius siente un escalofrío que recorre su espalda. Sabe que no va a gustarle el resultado de este encuentro. Lo siente así.- El pasado es inexorable, Black, yo también lo aprendí a los tumbos, como parece que va a sucederte a ti…Pero al menos, el mío me pertenece por completo.- Más carcajadas llenan el ambiente.
-¿Cuándo y como la conociste?-
-¿No te lo imaginas? En Hogwarts, por supuesto… Y tuve el enorme placer de presentársela a alguien más…Sí. Yo los presenté, si eso es lo que deseas saber.-
-¿Por qué? ¿Para qué? ¿Qué interés tenía él en una estudiante que no destacaba para nada?-
-Es cierto… No destacaba en nada, pero tenía acceso a cierto lugar del castillo que muy pocos conocían…y era lo suficientemente tonta para dejarse confundir. En pocos días la tuvo haciendo lo que le pedía, y al parecer, por los eventos que todos conocemos, aunque finalmente no sirvió para nada, en su momento dio resultado. Lo que no entendí, en aquel momento, fue el por que de su desaparición, pero imaginé que él lo quería así. Después, escuché los rumores…pero te imaginarás que yo no iba a hacer preguntas tan…incómodas; digamos… Es increíble. Tu mujer es su hija… Me imagino que esto te debe provocar una gran molestia. ¿Ella lo sabe? No. No lo sabe… Por eso estamos acá.- Malfoy camina alrededor de Sirius, mientras se divierte con su reciente descubrimiento.- No te preocupes, ese secreto, al menos por mi parte, va a seguir oculto. No me interesa que me involucren nuevamente con…
Aparte, nadie admitiría que le interesa la noticia, es más, creo que muchos la proscribirían, la denigrarían…Aunque no creo que eso sea incómodo para ti…toda la vida te las ingeniaste para que los proscriptos y los indeseables se peguen a ti…y por lo visto, no has perdido ese don… Me retiro, me imagino que ya armaste tu propio rompecabezas… Te dejo con tus pensamientos.- Realiza una genuflexión exagerada, y sale del lugar.
Black se lanza a la puerta, y la cierra. Necesita pensar. Decidir. Y no es fácil. Manda su Patronus a buscar a Harry, y cuando éste llega, primero le pide que no le haga preguntas, y más tarde le pide que le relate detalladamente todo lo acontecido en los últimos días de la guerra. Los minutos concluyentes.
Despide a Harry sin explicaciones, quién no comprende que le pasa a Sirius, pero intuye que algo anda muy mal.
Black se da un golpe en la frente. Todo le cierra…
¿Cómo no lo notó antes? Casi un año buscando pistas, y ahora esto…
Riddaunt...
El padre biologico de Alexia, no es otro que Tom Riddle Gaunt. Así de simple. Y de desagradable.
Ante la negativa del padre en darle su apellido, April buscó el que más se le asemejara. De ahí la prohibición de que se lo cambien. Y el silencio. Y la tristeza. No era por que ella siguiera amando al padre de su hija, sino, era por no querer confesarle a ella que clase de monstruo era su progenitor, por preservarla del horror de saberse la hija de ese ser despreciable…
Ya es noche avanzada cuando Alix aparece en el anticuario. Ver a Sirius vencido, hundido en un sillón y bebiendo a oscuras, la termina de descomponer.
-¿Estás bien? ¿Qué tienes, Sirius?- La voz melodiosa de su mujer, susurrando, lo saca del letargo. ¿Como puede ser que esta persona tan brillante, tan hermosa, haya sido engendrada por...?
Desde que Malfoy abandonara el lugar no hizo más que darle vueltas al asunto, pero no pudo encontrar la manera de suavizar los hechos. Detesta la mentira, y no va a empezar a mentirle ahora. Pero hoy no se lo dirá. Ya bastante la ha mortificado con su ausencia, ahora tratará de agasajarla un poco.
-Perdón, Alix. Me perdí en mis pensamientos…y me desconecté de la realidad.- Ella nota la voz pastosa, y la botella vacía a su lado le advierte que no es algo tan inocente, pero calla. Estira una mano hacia él y tira, lo ayuda a ponerse en pié. Ese comportamiento es completamente fuera de lugar en su pareja. Pero ¿Qué fue lo que lo puso en ese estado?
-Alix, no le des más vueltas. Sólo malgasté un par de horas…bebiendo. Nada serio.- Ella sonríe. Él la conoce tanto que sabe que ella no le creyó, así como ella adivina que él lo nota. Pero ambos respetan los silencios ajenos; y entonces callan.
-Olvidémoslo, ¿Sí?- Black acaricia su cara y su cabello, y la besa suavemente en los labios.
-Así se habla, esa es mi chica… Y ahora tendrás que ayudarme, no creo poder aparecerme en mi estado…- Alexia lo toma por la cintura, y se aparecen juntos.
El clima en la casa es expectante, saben que entre todos los datos que le dieron, más la reunión con Malfoy; Sirius al fin descubrió algo, pero ante esta última reacción, no terminan de entender de qué se trata.
Cuando la pareja llega a la casa, reina el silencio. Tranquilos al saber que el mago se encuentra bien, los jóvenes se retiran para darles más intimidad.
Sirius lo agradece; lo que menos necesita en este momento, es enfrentar las miradas llenas de interrogantes de los chicos; pero lo que sí le sentaría de maravillas, es un buen baño. Para cuando termina de quitarse la ropa, encuentra la bañera lista.
Alix.
Una mueca de dolor cruza su rostro. Se siente perdido. En falta. El día que ella llegó, su mundo cambió por completo. Y sospecha que ahora, aunque de un modo distinto, volverá a suceder. ¿Es que acaso él nunca podrá eliminar ese nombre de su vida? ¿Qué extraña y antigua maldición lo mantiene unido a ese individuo, aún después de muerto?
El agua caliente lo reconforta y lo relaja, y cuando siente la mano de ella enjabonándolo, se estremece.
-Un galeon por tus pensamientos, Black.-
-Y si yo te aseguro que no hay nada que me gustaría más que poder hablarlo ahora, ¿me creerías?…- Ella asiente, sabe que hoy no logrará nada, así que decide dejarlo para cuando él esté listo. Él la atrae y la besa, ella pierde el equilibrio y cae al agua, encima de él. Ríen juntos y continúan besándose.-Alexia… especialmente rara…y raramente especial…-Y se saborean…Él sabe a whisky, y eso la atrae más. El mago le quita la ropa, y ella, colabora con gusto. La sensación del agua alrededor, el calor, la mezcla de sensaciones…todo conspira con y para que ellos pasen un momento fantástico.
Sirius recorre su cuerpo con sus manos, pero de un modo especial, que la fascina, y ella se une a la danza sensual que sus dedos están trazando sobre ella, imitándolo. Se recorren, se regalan lenta y profundamente con todos los sentidos, deslumbrados por este nuevo redescubrimiento del otro.
Sirius la mira a los ojos, y la profundidad de esos ojos oscuros, la tristeza que le transmiten, solo confirman las sospechas de la mujer; algo está sucediendo, algo que le duele, que lo vulnera. Pero en este momento, olvidan todo, y continúan festejándose en medio de la calidez que los envuelve.
El amanecer los encuentra enlazados, ya en su cama. Ella apoya su cabeza en el torso del hombre, que la estrecha más aún con un brazo. Fuma en silencio, anhelando alcanzar el sueño que lo aleje de esta realidad. Desde esa tarde, sus pensamientos están unidos a una época lejana; y a una mujer, April…la que nunca tuvo el valor de hacer lo que, sin quererlo, terminó dejándole como legado.
Ahhhhhhh! Qué me cuentan del padre que se hechó la psicomaga?
Gracias a Ginna...Por prestarme "Especialmente rara, y raramente especial" Le pertenece a ella esa frase! Y me encanta.
Y Congratulations a Patsy Black, que hace mucho descubrió lo del apellido, y quién era el padre! Y se quedó calladita, haciendome el aguante! Jajajajaaaa.
Nos vemos en la próxima !Y cuentenme que les pareció!
Tildita Black
19.02.09
