Holitas a todas! Mi vida está decidida a no dejarse dominar por mi, asi que sigo a los tumbos, con poco tiempo y muchos contratiempos!

A la gripe le siguió la bronquitis y otra vez la gripe... Los horarios familiares andan conspirando en contra mía...Mi hija mayor tuvo unintento de robo que me alteró mucho...(Felizmente sin consecuencias, pero me alteró igual!)

En fin, al menos me queda esta historia y ustedes, para escaparme un rato!

CAPITULO DIECISIETE

NUEVAS INCOGNITAS

Black mira irse a Alix con un dejo de tristeza, le hubiera gustado acompañarla. Pero "su madre" está haciendo de las suyas y el único que puede ponerla en su lugar es él. Abre la puerta del despacho, resuelto a acabar con toda esta locura.

-Gracias chicos, déjennos solos.- Las caras de Ron Y Harry al ver al mayor, son de alivio. Los dos se encojen de hombros y se hacen a un lado, felices de ver a Sirius y de poder salir de ese lugar.-Y ahora. ¿Qué se le antoja a la señora?- El tono condescendiente de Sirius está cargado de desprecio.

-¡Al fin regresas! Dime que la trajiste, que ella está aquí, que vas a pedirle matrimonio, que está embarazada, que al fin voy a poder tener un Black con todas las de la ley en esta casa… ¡Al fin La Noble y Ancestral Casa de los Black recuperará su antiguo esplendor!- La Walburga del cuadro parece a punto de sufrir un ataque, si eso fuera posible.

-Vas a saberlo de todos modos, así que te lo diré yo. Alexia vino conmigo, y sí, voy a pedirle que se case conmigo; pero no por tus egoístas motivos, sino por que la amo y quiero pasar mi vida con ella. No está embarazada, y aunque lo estuviera, no vas a tener a ningún Black hecho a tu imagen y deseo; si de mi dependiera ni conocerías a mis hijos, si algún día los tengo. Y para tu información, ella no está para nada feliz de su linaje de locura y muerte, como yo no lo estoy del mío. La Ancestral y Noble Casa de los Black, desapareció contigo, madre. La familia que ocupa ahora tu casa, tiene nuevos lemas, poco ancestrales y mucho mas nobles de lo que tú imaginas.-

-Eso lo dice ahora, ya verás cuando ella sepa…-

-¿Cuándo sepa que cosa, madre?- escupe la última palabra con asco, ésta charla está acabando con la satisfacción que traía; ella lo nota y esto le provoca una mueca de desdén.

-No diré más nada…Pero ya verás como cambia ella de opinión. Tú solo ocúpate de que se case contigo. Y presta atención al tapiz. Yo sé lo que te digo.- Y la muy desgraciada abandona el marco del retrato, algo que Sirius jamás le vio hacer, y tampoco sabía que pudiera realizar.

-¡No te atrevas a dejarme hablando solo! ¿Qué pasa ahora con el tapiz? ¡Regresa y dime de que hablas, o te aseguro que voy a ocuparme personalmente de llevarte al sótano!- Pero solo recibe como respuesta una risita burlona. Desde su vuelta, nunca entró a la habitación del tapiz, es más, ni sabe que hicieron con él. Si lograron quitar el retrato de su madre de la sala, qiizás también lo hayan hecho con el maldito tapiz.

Se queda un instante observando el marco vacío, pero decide ir donde Alix. Quiere estar con ella en este momento, y conocer a Zahid, el hombre que logró hacerle bella la vida a la niña que hoy mujer le quita el sueño. Más tarde podrá averiguar que pasó con el tapiz.

........

- Buenas noches Sr. Black. Si desea ver al Sr. Alcott, lo cambiaron de habitación, ahora está en el quinto piso.- las recepcionistas de San Mungo cada vez que lo ven parecen más llenas de vida. Alexia siempre bromea diciéndole al moreno que si alguna de ellas estuviera al borde de la muerte, con solo escuchar su voz, reviviría para preguntarle que necesita él.

-Gracias.- Sonríe nervioso. Las palabras de su madre no dejan de hacer eco en su cabeza. ¿Qué quiso decirle con eso de que ella ya cambiará de opinión? ¿Y por qué habla del tapiz?

Golpea suavemente, y al abrir, lo primero que capta es la mirada de Alix, que se torna vidriosa al verlo.

-¿Pudiste arreglar aquello? ¿Está todo bien? Papá ya está bien, recuperó la conciencia. Al parecer, el día del accidente, había conseguido los últimos datos de lo que andábamos investigando… Por eso estaba tan alterado y no advirtió el auto que lo arrolló. Fue lo primero que me dijo en cuanto me vio. Yo le dije que ya lo sabía, que tú me lo habías contado, pero después se puso tan nervioso, que tuvieron que sedarlo. Parece que era inevitable que lo supiera por esta fecha. Si no me lo hubieras dicho tú, lo hubiera hecho él, pero creo que así fue mejor.- Lo mira fatigada. Ver a su padre recuperado le provocó una inmensa alegría, pero todavía no estaba lista para tratar el otro tema con el hombre, piensa Sirius.

-Vámonos a casa, ¿Sí? Mañana temprano volvemos.- Ella solo asiente en silencio, y se deja llevar.

Al arribo al hogar se encuentran con todos en la sala. Los jóvenes, uno a uno, saludan a Alexia, y le ofrecen su apoyo.

-Gracias chicos, pero ahora lo que más me importa es la recuperación de mi padre…el resto, esperó tanto tiempo, que puede esperar más. Aparte, entre medio del torbellino de sensaciones que tengo me siento culpable. Si no hubiera sido por esa locura mía por saber, mi padre no hubiera tenido ese accidente. Él supo todo aquel día, por eso estaba tan perturbado y acabó siendo atropellado. Por mi culpa, ¿saben? ¿Y para qué? Sólo para saber que mi madre fue victima de un ser que lo único que quería era que le sirvan…y que además fue el causante de que ustedes pierdan a sus familias y amigos; y yo, que nunca pudiera conocer verdaderamente a mi madre. Perdónenme, no me siento muy bien ahora. Quiero descansar.- Sirius ve una vez más el cambio que se operó en la mujer, y antes de que ella se quiebre, la toma en sus brazos y la carga hasta la habitación.

En pocos minutos tiene todo listo, y Alix ahora es conducida al cuarto de baño…

Velas de todos los tamaños y colores crean una atmósfera romántica, que resalta más aún por los pétalos de flores que riegan todo el ambiente.

Ella, se queda en la puerta, observándolo dar los últimos toques, hasta que rompe en un llanto triste, y él abandona todo para consolarla. Se sienta en el borde de la bañera, con ella en sus brazos, y solo deja minúsculos besos en su rostro y acaricia su cabello, mientras los sollozos continúan.

-¿Quieres decirme algo?-

-No. Ya lo hablamos demasiado. Ahora solo queda que me acostumbre a la idea. Y aparte, ¿Desde cuando eres terapeuta? - El llanto fue liberador, y ella está mejor. Señala todo lo que Black improvisó.-Todo esto está muy lindo. ¿Me acompañas?-

-Tus deseos son órdenes para mí…- Y lentamente, comienzan a quitarse la ropa uno al otro.

Pasan el resto de la noche, amándose; en una nueva forma de entrega; lánguida y sensual por momentos, desenfrenada y violenta en otros. Pareciera que en ese encuentro, ambos buscaran exorcizar y buscar una salida a todos los interrogantes que se les plantean, y por un rato lo logran. Cuando al fin se duermen, los dos buscan la mayor proximidad con el otro, y terminan prolongando esa unión que sus cuerpos iniciaran antes, solo que en este simple acercamiento, sin saberlo, unen aún más sus almas. Nada ni nadie podrá separarlos. Al fin dos mitades se encuentran, formando un solo núcleo.

El despertar los sorprende antes de lo que ellos hubieran deseado. Un grito estremece la casa, y de pronto se ven en el pasillo del segundo piso, al igual que Harry, Ginny, Ron y Camille. Sólo falta Hermione, y por eso todos corren a su habitación.

-¿Herms, que te pasa? ¿Estás bien?- Ginny, quien siempre es temeraria y decidida, en este momento no se atreve a franquear la puerta del cuarto de baño, y es Alix quien lo hace; para encontrarse a la castaña en el piso, con signos de sufrir grandes dolores en su abdomen. Inmediatamente, la mujer les ordena a todos que se alisten; hay que llevarla urgente a San Mungo.

-¿Es el bebé, Al? ¿Corre peligro?- Hermione se expresa en susurros, con dificultad.

-No lo sé pequeña, pero no vamos a perder el tiempo. Allá te atenderá un especialista, y ambos van a estar bien. ¿Si?- La mujer aprieta su mano, intentando infundirle valor, pero ella también está asustada. Mira al resto, que no se mueven de sus lugares.

-De acuerdo.-La muchacha intenta sonar tranquila, pero no lo consigue.- Pero tienes que avisarle a alguien. Necesito que venga, y él también lo querrá.- Murmura un nombre en el oído de Alexia, quien con dificultad logra disimular su sorpresa.- Envíale mi lechuza, ella lo localizará.- Alix le acaricia el cabello y asiente.

-¿El lo sabe?- Susurra a la joven.

-Sí, y está feliz. Cuando vuelva nos casaremos.- Dentro de su estupor, Sirius se adelanta, y ayuda a Alix a incorporarla. Ésta sigue impartiendo órdenes.

-Rápido, busquen un auto. No quiero aparecerme, ni usar la red flú; debemos hacerlo a lo muggle, es menos riesgoso. Sirius, te quedas con ella en tanto yo me visto, el resto, hagan del favor de cerrar sus bocas, y muévanse.-

En unos diez minutos ya tienen a la joven en un auto, conducido por Ginny. El resto, si bien todos aprendieron a conducir, están tan nerviosos que no se atreven. Llegan al hospital sin inconvenientes, en parte por que Harry se ocupa de liberar el tránsito con hechizos.

Ron y Camille se les adelantaron, y para cuando llegan, ya hay un par de enfermeras y una medimaga esperándola. Alix las acompaña, mientras los demás, que ya han vuelto a reunirse, analizan las novedades.

-Yo no se nada, créanme.- La pelirroja se ve acorralada por Ron y Harry, que le reclaman que una vez más no les haya dicho nada.- Ella me dijo que el padre del bebé, "no estaba" por lo que deduje que no se haría cargo, y que ella sería madre soltera; y no quise molestarla con un interrogatorio.-

-¿Alguien sabe de quién se trata? Si ella se ocupó de guardar tan bien el secreto, por algo será.-

-No creo. Quizás si no hubiera pasado esto, no se lo hubiera dicho ni siquiera a Alix.-Una nota de rencor tiñe las palabras de la pelirroja, pero en cuanto lo nota, recapacita.- Quizás le debamos a esta persona que ella se haya mejorado… No pongan esas caras, no saben en que estado estaba cuando la encontramos en aquel hospital…Y si con su ayuda se recuperó y dejó de hacer tonterías…es que él le hace bien.-

-Sí, pero si es "tan buen chico" ¿Dónde demonios está ahora, y donde estuvo todo este todo este tiempo?-

-¿Ella dijo algo de casarse?-

-¿Y si el tipo no aparece?-

-Basta los dos.- Una voz se impone con autoridad, la de Sirius.-Su bebé está en peligro, y quizás ella también. Así que dejen de cotorrear como abuelitas. Si él aparece, mejor. Pero ahora lo que importa es que ella se mejore.-

Como si hubiera estado esperando ese instante para aparecer, desde la recepción se escucha la voz preocupada de un hombre que pregunta por Hermione, y es justamente Sirius, quien se adelanta. El resto parece petrificado.


Antes que nada. JOS: PACIENCIA!. Jajajaaa.

La señora Black anda misteriosa...me da miedo! Já. ¿Que se traerá entre manos?

Besos a todas! Para las que dejan reviews, de Sirius; para el resto de la señora Black, que tiene bigotes también, pero no tan lindos como los del hijo...

Tildita.

30.03.