-no va a volver, por lo menos no al hotel-le dijo leon a los 4 integrantes del grupo.
-¿y tú quién demonios eres?-pregunto el más joven que tenía facha de mecánico.
-leon s. Kennedy, teniente de la b.s.a.a, seré breve porque quiero ir a mi casa lo antes posible. Debemos ir al centro comercial un amigo me esperara con un helicóptero-diablos se dio cuenta de que se olvido el rifle de asalto en el asiento pero llevaba consigo una 9 mm –revisen el tejado en busca de algo que pueda usar como arma- leon noto a uno de ellos, el más elegante, un tanto nervioso por su presencia pero no le dio importancia.
Luego de dos minutos volvieron con bates de beisbol y un par de hachas en caso de incendio.
-bien bajemos-dijo leon comenzando a caminar por las escaleras del edificio y los demás repitieron su acción.
Bajaron dos pisos y su camino término en una puerta, leon detuvo su marcha y giro la perilla, antes de abrir la puerta dijo-comencemos-y termino de abrirla por completa. Pudo divisar a tres infectado a través del pasillo los cuales elimino con facilidad, se acerco con sigilosamente para confirmar si estaban muertos cuando en la habitación de la derecha vio 3 pistolas y una mágnum.
-aquí hay armas-los demás corrieron a buscar algo que no sean simples palos y hachas.
Todos con un aire de confianza ya con armas en sus manos revisaban munición y cargadores, claro después de darles una pequeña lección, menos al joven mecánico que ya tenía cierta experiencia con armas (tal vez se iba de caza) se dijo en su mente
-haaaaaaaaaaaaaa-el sujeto de traje fino estaba gritando una cosa parecida a un hombre alto le estaba agarrando con su lengua extremadamente larga y se lo llevaba estrangulándolo del cuello.
Pum, pum, pum con tres disparos certeros en la frente leon mato a ese monstruo
-pongan más atención, podrían morir-dijo leon el cual recibió una mirada seria por parte del sujeto mientras la chica que le parecía un poco familiar le ayudaba a levantarse
Seguimos el pasillo para llegar hacia el ascensor, pero al cruzar por una habitación un infectado rompió las puertas atrapando al mecánico dejándolo sin escapatoria fue todo tan rápido que cuando leon se da vuelta para ver que ocurría al joven ya lo estaban mordiendo el brazo.
-sáquenme esto haaaaaaa! - la mujer pateo al infectado separándolo del muchacho y le disparo todos se quedaron en sus lugares hasta que la joven lo ayudo a levantarlo y vendo sus heridas con unas de las vendas que leon le dio.
-te debo una-le dijo mirando a la morena que acababa de salvarle la vida ella solo le sonrió muy abiertamente.
-se va a convertir en un zombi –dijo el sujeto de traje
-no, la infección es por el agua eso me dijeron-
-si seguro-le respondió.
Dentro del ascensor:
-Mis amigos me dicen coach ustedes también pueden -hablo el hombre robusto como para informar a todos.
-me llamo róchele-se refirió a sí misma la morena.
-un gusto conocerte, Rochelle me llamo Ellis –el joven todavía agradecido por la acción de la chica.
-yo me largare tan pronto que ni necesitaran recordar mi nombre-dijo el sujeto de traje elegante ocultando su identidad.
-por lo menos trabajemos en equipo para salir de aquí-respondió al comentario leon
Salieron de ascensor y se encerraron en el almacén para que leon les contara la situación.
-así que, la pregunta aquí es ¿Por qué no son como ellos?-el castaño les dijo todo lo que sabía sobre el brote viral los demás lo miraban pasmados, ellos tenían cierto conocimiento sobre el tema por el desastre en raccoon y la televisión que informaba múltiples ataques biológicos.
Luego de pensar unos minutos Rochelle fue la primera en hablar pero firme en lo que iba a decir –yo no puedo…ser eso, soy una reportera del canal de Cleveland en Ohio, vine aquí a cubrir el incidente pero atacaron nuestro coche y…-izo una pausa para recordar lo que paso y continuo con una voz temblorosa-los mataron a todos, yo logre escapar y me refugie en el hotel-leon recordó de donde se le hacía familiar la chica -espera tú eras la que había intentado entrevistarme en el incidente del aeropuerto en Hardville, por eso te me hacías familiar-la mujer recordó esa situación, mas por la vergüenza que paso cuando se esquivo a varios personal de seguridad y resbalarse en frente del castaño en vivo y luego los cientos de militares que se les tiraron encima para sacarlos a ella y a su camarógrafo del lugar, solo se quedo parado sintiendo ganas de reírse por la situación pero estaba de servicio
-si a mí me envían a estas situaciones como estas, pero nunca estuve tan involucrada como ahora-luego de decir esto miro al joven Ellis y le pregunto-¿Qué hay de ti Casanova?-el muchacho se sonrojo y le dijo-yo…he…vengo de philadelphia vivía con mi madre pero quería hacer algo por mí mismo y vine a Nueva Orleans ayer para trabajar de mecánico, plomero lo que sea para juntar dinero no he tomado agua solo me embriague ayer con cerveza y hoy tome una coca-cola para descansar de arreglar la estúpida caldera del hotel me los encontré a estos tres yendo al tejado, los seguí y…desde arriba lo vi todo-coach sonrió como acordándose de la razón por la cual estaba en ese lio y dijo –yo llegue de Savannah, Georgia hace unos tres días para volver a mi ciudad natal…-izo una pausa y su sonrisa se convirtió en una línea recta en su boca-pero todo eso se acabo ¿y tu Ricky Ricon?-dijo y su sonrisa volvió a alargarse leon solo observaba el ambiente que hasta ese momento era bueno-yo…vine por negocios-su respuesta seca y mirando malo de reojo a coach el cual este le respondió-si como digas-
-algún problema, no soy parte de las niñas exploradoras-dijo acercándose al hombre robusto.
-¡basta!-dijo firmemente leon –nos mataremos entre nosotros antes de luchar de verdad, hay que seguir-nadie se atrevió a contestar al castaño que era su única esperanza de salida. Ellis tenía un plan en mente así que lo compartió-hay una armería de camino al centro comercial podemos tomar armas de verdad, rifles, escopetas, ametralladoras lo que desees-leon lo miro sorprendido y dijo-buena idea muchacho, eso me gusta, bien salgamos de este lugar tu nos guías Ellis-el joven estaba emocionado había tres cosas que amaba más que a nada mujeres, autos y armas, tenía pensado lucir su puntería al teniente para intentar conseguir un trabajo mejor, ya que lo único que tenia estaba en esa ciudad y no creía que los zombis querían tener sus autos en buen estado.
Leon abrió la puerta y no vio absolutamente nada, ningún zombi, estaba todo en silencio, un silencio mortal que era como la calma que antecede a la tempestad, caminaron con cautela hasta llegar a la calle y se detuvieron al escuchar un ruido de metal y chapa chocando, leon tenía buenos reflejos y empujo a sus compañeros hacia un lado que no sea en donde estaban, ese mismo ruido que habían escuchado antes, lo oyeron a centímetros de ellos se voltearon y vieron una camioneta volteada en el lugar donde ellos estaban hace segundos y leon comenzó a disparar, todos volvieron a voltear a done leon apuntaba. No se lo podían creer era algo extremadamente musculoso, principalmente sus brazos que le llegaban hasta el piso y se ayudaba a mantenerse con ellos caminando como en cuatro patas si sus brazos cuentan como dos, su rostro deformado, la masa muscular prácticamente no permitían que las balas le llegasen a tocar los órganos vitales-¡que esperan maldita sea!-el grito de leon que luchaba con desesperación con esa cosa que parecía invencible, todos luego de oír eso dispararon contra esa cosa que corría hacia ellos ayudándose con sus brazos atropellando cualquier cosa en su camino.
-¡cuidado!-dijo Ellis lanzándose hacia Rochelle para empujarla para alejarla del impacto que estaba a punto de recibir, pero el ente siguiendo su curso hacia leon el cual había vaciado su cargador en el monstruo-¡dame tu arma!-le dijo al apodado Ricky ricon el cual se había quedado con la desert Eagle un arma con tal potencia que con un disparo justo en la cabeza de la cosa esa estaba seguro que volaría en pedazos-¡vamos idiota!-leon apurando al sujeto que le lanzo su arma y dijo –¡solo le queda una bala!-
Era un momento entre la vida y la muerte leon la recibió y apunto con cuidado fijo su objetivo a cinco metros de él y le disparo (pummm) un sonido tranquilizador la bestia cedió y cayó sin cabeza (si a eso se lo podía llamar así) al suelo.
-gracias y siento el haberte llamado así-dijo leon y le devolvió el arma ahora completamente vacía,-no fue mi culpa-dijo el sujeto de traje fino que al parecer tenia sentimientos, el cual era agradecimiento al hombre que le salvo la vida dos tres hombres voltearon a la pareja que se reincorporaba de su gran caída –ahora estamos a mano-dijo el joven con aire de victoria, a lo que la mujer respondió-si pero será un largo camino, y puede que nos endeudemos de nuevo-ella le sonrió y se quedaron mirando unos segundos hasta que avergonzados se dieron cuenta de que los demás los observaban de manera picara.
-sigamos romeo- le dijo coach a Ellis, quien se puso como un tomate, pero lo disimulo creando una de sus charlas sobre nombrar a los enemigos.
Al llegar a la armería y leon intento llamar a Claire pero al parecer estaba trabajando y no le podía contestar, Rochelle estaba mirando un mapa de Luisiana, coach estaba comiendo una barra de chocolate, el señor sin nombre revisaba la caja registradora y llevándose los billetes de mayor valor a sus bolsillos y finalmente Ellis repartía armas, a leon le dio un rifle de caza camuflado, a coach una de las escopetas spas 12,a Rochelle no le importo mucho solo vio el rifle de asalto y se lo puso en la espalda, luego era el turno del señor misterio.
-mira por lo menos me gustaría saber tu nombre por si necesitaras ayuda, solo tu nombre lo demás ni me interesa-le dijo mientras le pasaba un rifle como el que le había dado a Leon
-me llamo Nick-le respondió mientras revisaba el rifle.
(No iba a contestar, mejor probaría suerte más tarde) el pensamiento de Kennedy fue interrumpido por una voz en un parlante
-tengo un trato para ustedes-dijo la voz que era de un hombre.
-me he encerrado con provisiones en el cuarto de atrás en la salida de la armería pero me ha faltado los refrescos, si me los traen les daré las llaves del centro comercial-
-soy leon s Kennedy teniente de la b.s.a.a puedes venir con nosotros te ayudaremos a salir de aquí-dijo leon queriendo solo el deseo de ayudar.
-ni hablar solo son cinco, y esas cosas vienen por millón me quedare aquí hasta que llegue la verdadera ayuda tanques, aviones, soldados…-
-si como quieras-interrumpió leon furioso por lo último que no le reconozcan como soldado sabiendo que puede ser uno de los mejores.
Salieron por la puerta de atrás vieron que enfrente estaba el centro comercial y se dirigieron al mercado de alado a buscar las bebidas inspeccionaron el lugar y llegaron a los refrigeradores del local
-no se abre-dijo Rochelle intentando empujar la puerta hacia afuera. Era la oportunidad de Ellis, se demostraría en frente de la chica lo fuerte he inteligente que es, rompiendo el vidrio que sellaba la refrigeración.
-voy a buscar el cierre electrónico-dijo leon poniéndose en marcha hacia la recepción
-Permiso señorita-dijo Ellis en tono amable y se acomodo mejor pegarle con la culata de su spas 12
-¿Qué vas a hacer?-le pregunto la morena.
-¡no!-grito leon al ver la acción del muchacho pero fue tarde al romper el vidrio y activo la alarma antirrobos
-idiota esas cosas escucharan este desastre apágalo-dijo Nick leon se tardo como 5 minutos hasta que de la impaciencia le disparo a la alarma.
-piensa lo que haces-le dijo coach y Ellis se encogió en hombros. De fondo cuando todos se callaron solo se oían lamentos de cientos de zombis que seguramente habían oído la alarma y se dirigían hacia ellos.
-¿qué tienes que decir a tu favor?-le pregunto la única mujer del grupo al más joven de ellos a lo que este respondió con otra pregunta.
-¿fanta o coca cola?-
-¿fanta o coca cola?-dijo el joven-fanta-dijo Nick y le disparo a un zombi
Y comenzaron a entrar los engendros con sed de sangre atropellándose entre ellos para aniquilar a los sobrevivientes, los cuales comenzaron a abrirse pasos entre los muertos vivos disparando con sus armas más potentes era mucho más fácil, pero las complicaciones comenzaron en el momento de recargar las escopetas, armas que tenían buena potencia y eliminaban a muchos enemigos a la vez, leon se dijo a si mismo que debían correr y encerrarse en la armería y esperar a que se calme todo.
-corran, larguémonos-ordeno leon siendo el primero en salir para abrir paso a los demás, pero pronto se quedo sin balas y tenía que recargar su rifle –cambio Ellis al frente- dijo este mientras sacaba el cargador vacio del arma, Ellis le izo caso y con su spas pudo barrer la zona dejando libre el camino. No debían desperdiciar ninguna oportunidad y corrieron con mayor fuerza como alma que lleva el diablo. Pronto se encontraban rodeados de nuevo y leon vio un tanque de gas oíl detrás de los infectados al cual le disparo y saltaron llamas por doquier quemando a los zombis y casi a ellos.
-ten tus refrescos y dame las malditas llaves-coach se expresaba en tono apurado y rápido se abrió una ventana en la puerta, les paso la fanta y el las llaves.
Ya con llaves en mano se volvieron a la armería para recargar munición.
El centro comercial estaba vacío no era de esperar otra cosa ya que era miércoles.
Fueron en la parte central del edificio cuyo techo estaba hecho de vidrio y tenía el espacio justo para que el helicóptero entrara por ese lugar pero esta ocasión nunca se presento nunca llego el helicóptero.
-que paso teniente ¿te plantaron?-dijo Nick en tono sarcástico para esconder el miedo que sentía en el momento, miedo que sentían todos el que sus esperanzas se fueran a la mierda con la ausencia de ayuda y ahí estaban solos los cinco.
RING, RING el comunicador de leon
-¿qué demonios pasa Chris porque nadie está aquí?-dijo antes de darle oportunidad a la otra persona del otro lado de explicarle.
-leon mira…tuvimos complicaciones llegaremos dentro de dos horas lo siento tuvimos que llevar a los heridos, leon, he me escuchas…-no, no lo estaba haciendo, solo se quedo mirando la entrada principal, con más miedo aun que antes, ya no había escapatoria, al parecer los zombis de nueva Orleans se reunieron para ir de compras, no se lograba ver el final de la fila pero solo algo estaba claro:
-Chris… no tengo dos horas- e inconscientemente, tal vez por el miedo de que nunca se había enfrentado a tantos y tan veloces, se le cayó el comunicador y dejo escapar un suspiro de cansancio ante la imagen apocalíptica que estaban observando.
(Es todo) pensó y luego pensó en algo mejor, recordó la imagen de Claire en la fiesta de jill, (dios sí que estaba hermosa, y ya no la volveré a ver) luego se acordó de la última vez que la vio, se aferro con más fuerza a su rifle y dijo-esto no puede terminar así…no lo dejare así- comenzó a buscar con la vista algo que pudiese usar y vio el auto de Jeff Gordon promocionando nascar –Ellis ¿puedes manejar eso?-el chico volteo a su izquierda y lo vio-el auto de Jeff seria como un sueño hecho realidad-
-bien, a que estas esperando-se lanzaron a correr y se instalaron en el vehículo mientras Ellis suplicaba –arranca preciosa no me hagas esto, vamos bebe… si ¡siiiiiii! –el auto encendió, pero unos infectados estaban sobrepasando las puertas
-¿a dónde señores?-pregunto Ellis en tono de victoria.
-¡lejos!-respondieron todos al mismo tiempo.
Y salieron del centro comercial aplastando cada zombi que se le ponían en frente sin detenerse hasta llegar a la carretera donde Ellis no podía decidir cual ruta sería mejor
-¿y adonde en serio?-pregunto el chofer ya sin tono de broma.
-ya veremos Ellis, ya veremos…-dijo leon y cerró los ojos para descansar, serian unos días apretados, y necesitaba pensar que hacer.
-aquí no hay nada más que muerte Chris, larguémonos se me acaba el combustible-dijo el piloto del helicóptero que como había dicho Chris llegaría tarde.
El mayor solo miraba no podía hacer nada mas, el rastreador que llevaba en el comunicador leon, estaba en medio de millones de zombis o en estomago de uno, el se maldecía el haberlo dejado ir ahora estaba muerto, lo peor de todo era que tenía que decirle todo a Claire, solo así descansaría en paz pero no quería ver sufrir a su hermana, ya lo había vivido con el asunto de Steve, pero ahora sabía que era diferente esto la mataría.
-está bien…vámonos- dijo Chris perdiendo toda esperanza de encontrar a su amigo, que por su culpa está muerto.
-fue genial, deberíamos salir más seguido-
-sí, pero la próxima que quieras acercarte a unos chicos sherry, recuerda que tengo novio y Jill está casada-
-Claire tiene razón, pero me gusto la cara de vergüenza en los muchachos cuando se lo contamos-
-jajaja no puedo creerlo-
-qué raro-
-¿Qué?-
-leon no volvió-dijo Claire al abrir la puerta de su casa a las tres de la madrugada, porque se le paso la hora al divertirse con sus amigas.
-llamare a Chris-dijo Jill y se llevo su celular al oído después de marcar el numero de su esposo, el cual contesto en el tercer intento, Claire ya se estaba desesperando.
-¿Chris donde estas? ¿Esta leon contigo?-
-…he…yo…vengan a la base tenemos que hablar, lleva a Claire rápido-luego corto no quería tener esa conversación por teléfono.
