-¿te gusta venir de vacaciones aquí he?-

-ya, sabes que siempre me gusto tu cabaña-

-sí, pero no sabía que te gustaba el frio-

-es solo un pretexto para estar más cerca de ti-

-me encanta eso-dijo el castaño y beso a la pelirroja, estaban en la cabaña que Leon tenía en un bosque en las afueras de Washington, sentados en el sofá disfrutaban sus vacaciones lejos de edificios, tráficos, gente apurada por su trabajo, y toda la mierda del virus.

De repente la pelirroja le hace una pregunta, que siempre había querido hacerle:

-Leon… ¿eres feliz?-el castaño no entendió el propósito de la pregunta pero igual le respondió.

-tú sabes que si, ahora más que nunca-Claire le sonrió y lo miro rebosando de felicidad, que se notaba en sus ojos, ya con un brillo distinto. Él le devolvió la sonrisa y escucho la respuesta de la pelirroja:

-ya es hora de despertar-dijo la pelirroja sin perder su sonrisa, y luego todo se oscureció, no lograba ver nada. Solo escuchaba una voz que decía algo que no lograba entender, hasta que logro oír, un estruendo, seguido de un sonido agudo que le hacía doler la cabeza y un grito en el oído:

-Leon despierta maldita sea-

Abrió los ojos como platos y la frustración llego a su cara, cuando se dio cuenta que todavía estaban en Luisiana ¿pero en qué Parte? no sabía solo tenía claro de que el helicóptero se había estrellado al parecer en un pueblo en medio del bosque. También observo al hombre que lo estaba intentando de despertar.

-¿coach? ¿Que…que paso?-pregunto mientras se reincorporaba y el hombre de enfrente le pasaba una escopeta.

-Nick le disparo al piloto-dijo Ellis acercándose para pasarle cartuchos que había encontrado en una casa de la zona.

Leon busco con la vista al responsable de su suerte hasta que lo encontró y le pregunto:

-¿qué demonios hiciste?-

-el se convirtió en zombi, cuando hablábamos me dijo que en toda la vida nunca se movió de aquí debía hacerle efecto cuando estábamos en el aire –se excuso el hombre.

-pero era el piloto-siguió luchando Ellis.

-era un zombi, le dispare y nos salvamos gracias a eso-luego estuvieron en silencio y Leon comenzó a sentir un olor a putrefacción que le revolvía el estomago.

-¿Qué es ese olor?-pregunto por lo desorientado que estaba, ya que parecía que sus compañeros habían revisado la zona. Su respuesta no se izo esperar y la obtuvo por parte de Rochelle.

-es el rio la gente de aquí lo usa de drenaje, estamos de suerte según estos mapas que halle en la casa hay un muelle cruzando el rio podríamos tomar un bote y nos largamos de aquí- Ellis le miro y le dijo:

-me parece bien andan…- antes de terminar su frase un trueno lo interrumpió seguido de la lluvia-adoro nuestra suerte- se quejo Nick.

Caminaron a través del pueblo pero los zombis ya se encontraban muertos, mejor dicho aplastados, desmembrados como si una aplanadora les hubiera pasado por encima.

Leon noto la preocupación de los demás y comento-ahí está el ferri, podemos pasar el rio de mierda, si lo usamos-todos se rieron con su irónico comentario y su mente se despejo, era mejor tener la moral alta, aunque con sus momentos desafortunados, quien los culparía por sentir miedo.

-¿escuchan?-dijo Nick, nadie le pregunto un ¿qué? Porque a esas alturas seria una pérdida de tiempo.

-ahí-señalo Nick al cielo donde se veía una luz que se iba agrandando.

-¡muévanse!- grito coach y los empujo a todos para luego saltar el hacia algún costado. Rápidamente se levantaron y vieron al que de sobrenombre le pusieron ``tanque´´

La bestia cuyo cuerpo muscular hacían que las balas de 9mm no le hicieran efecto, pero por suerte tenían escopetas que dañarían a la bestia.

Comenzaron a dispararle y el monstruo recibió un daño considerable, pero se escondió detrás de unas de las casas y se acercaba a ellos destruyendo los muros de madera que nada le hacían pero las paredes de las casas lo protegían de los escopetazos de las cinco personas.

El tanque ya estaba frente a ellos ni bien derribo la pared de la casa más cercana a sus víctimas todos alcanzaron a correrse menos Nick que recibió un golpe que lo tiro al rio.

Pero la bestia recibió plomo por la espalda de los cuatro que quedaban en pie. Coach y Leon ayudaron a Nick para salir y cuando lo izo solo pudo decir una cosa.

-mierda-y todos se echaron a reír, por suerte estaba lloviendo y pronto se lavaría lo apestoso que estaba.

-no el traje me costó 5000 mil dólares-dijo molesto Nick.

-¿cinco mil y trae alas o qué?-pregunto leon.

-cállate-le respondió.

Llamaron al ferri y subieron ya la lluvia sacaba el olor de putrefacción de Nick. Caminaron escabulléndose de los zombis para que no los vieran, hasta que se izo de día y vieron una gran casa que era la que estaba en el mapa señalando el lugar del muelle.

Entraron a la casa y dispararon a cualquier cosa que interrumpa su camino, salieron por la puerta trasera y vieron el muelle pero vacio no había ningún bote.

-¿y ahora?-pregunto Ellis ante su frustración.

-usaron los botes para salir ¿qué? ¿Esperabas que hubieran quedado a morir aquí, por qué crees que no hay zombis?-le contesto Nick mientras pateaba un tanque de gas oíl vacio.

-chicos miren esto-llamo Rochelle y todos vieron que había encontrado una radio.

-dame eso voy a probar-la chica le paso el radio a cuando escucho las palabras de Leon.

-aquí hay sobrevivientes ¿alguien me copia? … repito ¿hay alguien ahí?-

-he no escuchaba una voz humana desde hace tiempo, donde están voy a recogerlos-

-en la casa de los Collins te esperamos en el muelle-

-¿los Collins? Hey esas cosa van tras ustedes tengan cuidado-

Leon vio a los infectados.

-lo tendré en mente-

Eran los aullidos que se escuchaban, en busca de comida de cientos de zombis. Disparar era lo único que podían hacer por ahora, ellos no sabían a qué distancia estaba el bote. Las escopetas lanzaban un gran estruendo cuando se las disparaban al mismo tiempo y la carne se esparcía en el momento del impacto con los proyectiles con los infectados.

-¡recargo!-grito Nick y todos lo cubrieron, luego fue el turno de coach.

Mientras más se agrupaban los zombis mejor, eliminaban muchos a la vez con sus armas, la sangre las salpicaba de tantos que habían matado, pero en ese momento no les hacían asco a nada, solo era cuestión de matar o morir. Todo se complico, de alguna forma un smoker desde un árbol cerca de los muelles, sujeto a Rochelle con su lengua y comenzó a tirar de ella para llevársela.

-¡no!-grito desesperadamente Ellis y salió del muelle para ir a la orilla en rescate de la chica.

-¡cúbranme!-ordeno Leon y echo a correr en busca de los otros dos que comenzaron a separarse del grupo, los demás solo le hicieron caso.

Los infectados dejaron de acechar al grupo de dos que se encontraba en el muelle, para ir por una presa más fácil.

-¡suéltala!-grito Ellis quien le disparo al monstruo desde larga distancia al quedarse sin opciones, era eso o correr y ver como Rochelle era la cena.

-gracias-él la ayudaba a levantarse y a quitarse la lengua que tenía alrededor de su cuerpo con marcas debido a que esa cosa intentaba estrangularla.

Dieron unos pasos y justo en frente de ellos, a solo cinco metros, apareció un infectado exageradamente obeso, Ellis le apunto con su arma y le disparo. Para su mala suerte, el monstruo estallo liberando una sustancia verde y pegajosa que atraía a los zombis. Leon se dio cuenta de eso en el momento en que, el zombi que tenia a poco espacio de él corrió hacia el olor que emanaba esa sustancia.

-¡salgan de ahí!-grito Leon y comenzó a dispararle a los que se acercaban a la pareja.

-No puedo ver nada, quédate detrás de mi –fue lo único que dijo Ellis en cuanto comenzaron a rodearlos, los zombis mordieron el hombro de Ellis y el no pudo disparar, mientras que Rochelle recibía feroces arañazos en su espalda, luego ambos cayeron al suelo.

Leon disparo a los infectados hasta que no quedo ninguno que rodeara a la pareja.

-¿Están bien?-pregunto el castaño queriendo saber si podrían continuar luchando esa batalla.

-estoy bien-le contesto Rochelle.

-sí, no… es nada-se levanto Ellis y recibió una mirada seria que Leon nunca le había dado.

-hablare contigo en el bote, Ellis-dijo remarcando el nombre de este, luego se volteo dándoles la espalda observo la horda de zombis que venían tras ellos.

-¡he chicos suban rápido!-ya los otros dos hombres estaban en el barco.

-bien vamos-dijo Leon y ayudo a Ellis y Rochelle, que tenían dificultad para caminar, después del daño recibido.

Subieron al bote que era uno pesquero, recostaron a Ellis en un lado y Rochelle se quedo con él para sanar sus heridas mientras Leon fue a la cabina donde se encontraba el capitán se puso junto a él y le dijo:

-sáquenos de aquí jefe-

-usted manda señor-luego acelero a toda máquina y se alejaron del muelle que dé el solo se acordarían en sus pesadillas.

-por cierto me llamo Virgil- se presentaba y le pasaba la mano para saludarle.

-Leon Kennedy, ¿dime Virgil, desde cuando estás aquí?- pregunto teniendo claro el objetivo de la pregunta.

-yo siempre viví aquí y no hay día que saldré de este lugar-

-¿sin importar esto que está pasando?-

-eso es lo de menos, sé que me lo merezco-

-entonces, no vendrás con nosotros-

-no, los dejare en un lado del puente Misisipi, dicen que los militares están sacando personas desde ahí-

-no te preguntare que hiciste, pero puedes salvarte e intentar arreglarlo-

-no es tan simple, todos los que me importaban murieron y solo me queda este barco para recordarlos, no hay nada de interés para mi allá afuera… ¿y qué hay de ti Kennedy, familia, esposa, hijos?-

-chica, tengo a la chica lo mejor de mi es ella –

-¿y qué pensabas declararte o algo así?-

-la verdad, no lo sé, se me había pasado por la mente pero, soy un idiota-

-si ya sé, me pasó también, no con los zombis pero, ya verás que algo bueno saldrá de aquí, solo mira a esos dos de ahí abajo- vaya el muchacho es rápido pensó Leon al verlo abrazado a Rochelle y de vez en cuando besarle la mejilla.

-si tienes razón eso ya se veía desde la luna-y se echaron a reír sin ninguna razón.

Ellis vio que Leon lo llamaba para hablar a solas con él, sabía que seguro lo regañaría, por su acción de ir a ayudar a la morena sin avisar.

-escúchame Ellis, en cuanto salgamos de este lugar, si es que no tienes nada mejor que hacer podría darte trabajo en la b.s.a.a, pagan mejor que por unos trabajitos-

-¿qué?-el joven no se esperaba eso por parte del teniente, sin duda esa oferta lo agarro de improvisto.

-bueno si no quieres no hay problema-

-no, digo si acepto, pero por que, solo les cause problemas-

-¿llamas salvar la vida de una persona un problema? Tienes potencial chico, me recuerdas a mí a tu edad, con ganas de ayudar, buena puntería, un poco problemático con las mujeres, pero siempre haciendo lo que es correcto sin importar la situación-

-gracias, Leon- bueno por lo menos tendría trabajo si llegaban a salir de ahí.

-¿Cómo esta?-

-se encerró en su cuarto, no sale desde hace tres horas ¿Qué esperabas?-

-pensé que volvería loca-

-dijo que te diga, que por lo menos encuentres su cadáver para el funeral y que no te vera hasta entonces, no creo que le erraste-

-está bien Jill tu quédate con ella yo veré que hago-

-¿no te avisaron Chris?-

-¿Qué?-

-bombardearan Luisiana mañana, no dentro de tres semanas como dijeron-

-dios, debo irme, cuida a Claire-

-veré como esta-

Y Chris salió de la casa de Kennedy, debía charlar con alguien para ir a la frontera del rio Misisipi donde estaban revisando a los supervivientes del desastre, solo contaba con la pequeña esperanza de que se encontrara en ese lugar, esa era su única opción.