Disclaimer: Naruto ni ninguno de sus personajes me pertenecen, todos son propiedad de Masashi Kishimoto.

Papa-sensei

Por: limm

Capitulo 6 - Como quinceañera de secundaria.

Desde que tomó sin permiso la guitarra que su hermano mayor usaba cuando ensayaba con su improvisada banda en el garaje de la vieja casa, Sasuke descubrió que la música era lo que más lo apasionaba en el mundo. Y desde que a los 16 heredó esa guitarra, no había día de la semana que no le tomara un par de minutos a su preciado instrumento. Ahora ya adulto, tenía más de 5 guitarras, todas modernas y cada una mejor que la anterior, pero había algo en esa vieja guitarra que no tenían las otras, en ella le era mucho más sencillo expresar los sentimientos más profundos de su alma y eran reproducidos de una forma tan pura y exacta que ningún otro instrumento diferente o similar podía.

Y ahí se encontraba como cada noche el apuesto maestro, en la ventana de su pequeño apartamento, dedicándole unas notas a la noche, a los calmados vecinos, a las estrellas, a los gatos que cruzaban los techos, y en especial a cierta flor de cerezo que crecía en el árbol de su corazón.

.

.

.

- Tenten se acerca el cumpleaños de los niños y no tengo la menor idea de que hacerles – decía la pelirosa mientras se terminaba de acomodar los tacones – Así que, quiero que averigües qué quieren que les regale, o a donde quieren ir…no sé, por favor te lo encargo mucho, que esta semana el jefe está más insoportable que nunca.

- Descuide mi capitana cumpliré mi misión al pie de la letra- le contestó Tenten desde la puerta de la cocina mientras batía unos huevos.

- Bueno, Naruto ya llegó, me voy antes que empiece con el bendito claxon – Sakura tomó su saco y salió corriendo, pero antes de salir le dio un último aviso a la castaña – no te preocupes hoy por recoger a los niños, Sasuke-kun los traerá, descansa ese pie.

- ¿Sasuke-kun? Desde cuando le dices Sasuke…- pero el golpe de la puerta no le permitió terminar su frase – kun… Pero quien la ve ahora, toda una adolescente enamoradiza.

Y con una sonrisa malévola se dirigió a despertar a los pequeños.

.

.

.

En la oficina se sentía un aura de tensión, nadie se atrevía a decir ni una sola palabra, todos esperaban lo peor, pero que más puedes esperar si luego de escuchar los gritos, golpes y demás, vieron salir a un furioso rubio de la oficina del jefe, algo normal y nada fuera de lo cotidiano, hasta que minutos después el apuesto y serio Neji Hyuga caminaba con firmes pasos por los pasillos con un notorio ojo hinchado.

Y del rubio ni rastro.

- Esta vez Naruto se paso de la raya, no me sorprendería que lo despidan – Susurraba Kiba mientras tecleaba con rapidez en su computador alerta ante cualquier aparición del jefe – Por cierto, ¿alguien lo ha visto?

- Dicen que salió furioso del edificio y que lo vieron tomar su auto. – Decía Moegi acomodando unos papeles– Sakura, tu eres su amiga porque no lo llamas o algo. ¿Sakura?

Todos voltearon a ver a la pelirosada que estaba muy concentrada tecleando algunas cosas en su computador, ajena a la conversación.

- Valla está muy responsable últimamente, no se despega de la pantalla. – dijo Kiba mientras se asomaba al cubículo de al lado.

- A veces se despega, cuando recibe llamadas de clientes – recordó Moegi.

- Eso es a lo que yo llamo amor por lo que haces – sonreía Kiba admirado por la pasión de la Haruno.

- Yo más bien diría amor adolescente - Karín, una trabajadora del piso superior que solía visitarlos apareció, y tras escuchar la conversación de sus compañeros decidió ver qué era eso que tanto empeño le ponía la pelirosa - ¿Quién es…Uchiha Sasuke?

- ¡Ah! ¿Qué? ¡Karin, Moegi! ¿Qué hacen?, saben que odio que me espíen mientras…

- ¿Conversas con tu novio? – Para ese momento los tres empleados ya se encontraban dentro del cubículo de Sakura curioseando sobre ese tal Uchiha Sasuke.

- ¡No es mi novio!

- Y que haces viendo sus fotos del facebook – dijo maliciosamente Kiba señalando la pantalla.

- Yo…

- No está nada mal… – Karín ya estaba revisando el resto de fotos.

- ¡Deja eso ahí Karín!

- Y apuesto que el que llama es él y no clientes – acusó Moegi .

- ¡Claro que no!

-Moegi revisa su celular – ordeno Karín mientras le sostenía los brazos a Sakura para que la joven secretaria pudiera sacar el móvil de sus bolsillos.

- ¡Que! Oye deja eso, ¡Por dios se comportan peor que mis hijos!

- Sasuke-kun, Sasuke-kun, Sasuke-kun, Señor Sarutobi, y o sorpresa ¡Sasuke-kun!

- No debes contestar llamadas personales en el trabajo no está permitido – le recordó Kiba.

- De acuerdo si conteste esas llamadas, pero no es lo que ustedes piensas, yo…él, es el maestro de mis hijos y…Eriko estaba algo enferma ayer en la noche, así que le pedí que me llamara para saber cómo esta mi niña.

- Y también le pediste que te lo publique en el facebook… - dijo sarcásticamente Kiba señalando la pantalla.

- ¿¡Que!? ¡No!...es que…mientras hablábamos me comentó que estaban preparando el festival de la escuela y que tomó unas foto de los niños en el salón, así que, bueno ¡solo quería ver a mis hijos si!…y ya no se qué hago dándoles explicaciones de mi vida, ¡regresen a trabajar! ¿¡Que es esto la secundaria!?- Sakura se sentó mientras sus compañeros volvían a sus cubículos riendo, al menos la tensión del lugar ya no se sentía.

Abrió el documento en el que había estado trabajando hasta que escucho el tonito de su teléfono sonar.

- ¡El capitán de fútbol la llama porrista líder! – grito Karín mientras volvía a su piso riendo.

- ¡Moegi! ¡Devuélveme mi teléfono!

.

.

.

Estaba satisfecho con el resultado de ese día, los pequeños demostraron tener un gran talento y podía estar casi seguro que su número musical en el festival sería un éxito.

Terminó de acomodar unos últimos papeles y tomando su guitarra se disponía a salir de la sala de maestros, hasta que una ruidosa rubia lo detuvo.

- ¡Sasuke! Ya te vas, Chouji y yo te queríamos invitar a comer a casa, mi gordito quiere que alguien pruebe los platos que servirá en su nuevo restaurante. ¿¡Que dices!?

- Muchas gracias, pero le prometí a Sakura llevar a sus niños a casa, Eriko está algo enferma, tal vez le prepare una sopa y…porque me miras así…

- Llevando a sus hijos a casa, preparando sopa, pero mira nada más quien esta embobado jugando a la familia feliz.

- Cállate Ino, no estoy jugando, solo es un favor que le hago a…

- ¿Tu futura novia?

- Una buena amiga.

- ¡Que en algún momento te gustaría fuese una novia!

- Déjame en paz. Ya me voy, los niños me esperan.

- ¡No olvides lavar la ropa y elegir el anillo para el compromiso! – fue lo último que oyó Sasuke mientras doblaba el pasillo hasta la salida de la escuela.

Pero no podía negar las palabras de su amiga, en los últimos meses que estuvo frecuentando a Sakura y a sus pequeños, no podía evitar negar el enorme cariño que sentía por ellos, era una extraña necesidad de protegerlos y asegurarse que los tres estuvieran bien.

Como si los conociera de antes, como si fueran personas importantes en su vida.

Ino tenía razón, no solo estaba embobado, está enamorado hasta el fondo.

Llego a la puerta y vio a los pequeños sentados en los escalones de la entrada, notó la poca energía de la pequeña Eriko y la preocupación en la cara de Akira.

- Sensei, Eriko no está bien.

Sasuke tocó la frente de la pequeña y tal y como lo imaginaba tenia calentura, así que tomándola rápidamente de la mano fue hasta su auto para llevar a la pequeña a casa.

- ¿Estará bien?- pregunto el niño al ver como su hermana se acurrucaba en el asiento y empezaba a dormirse.

- Si, no te preocupes, es solo un resfriado ¿Sabes si toma alguna medicina en estos casos?

- mmm una vez me resfrié y tía Tenten preparo una sopa horrible, mamá me arropó en la cama, me froto una cosa que olía muy fuerte a mentol y me dio una bebida caliente con miel y limón.

- Bueno haremos eso entonces.

- Mamá también me cantaba antes de dormir, dice que la mejor medicina para cualquier cosa es el amor… menos cuando te rompes algo, ahí dice que necesitaríamos mucho yeso y vendas…

Sasuke sonreía mientras oía al pequeño narrar muchas historias sobre su madre, su hermana y la famosa tía Tenten. Se sentía muy feliz de saber que a pesar de la ausencia de el padre de los niños, Sakura supo cómo mantenerlos sanos y felices todo el tiempo.

Esa mujer lo cautivaba cada vez más.

Y cada vez sentía la necesidad de estar más tiempo con ellos.

- Tía Tenten debe estar dormida, hay una llave bajo esa maceta- dijo Akira una vez llegaron a la puerta y luego de haber estado más de diez minutos tocando el timbre – aquí – el pequeño le extendió una llave de metal.

Sasuke entró por primera vez a la casa de los Haruno y no pudo evitar sorprenderse por el desorden del lugar, no era que él fuese el amo de la limpieza, pero no dejaría jamás la caja de la pizza tirada en el piso.

- Donde dejo a Eriko – le pregunto a Akira, al bajar del auto notó que la pequeña estaba profundamente dormida así que la llevó en brazos.

- En el sillón – el niño tiro al piso las latas de refrescó para hacerle un espacio a su hermana haciendo mucho ruido.

- ¿Quién está ahí? – de la cocina llegó una voz y luego de un grito apareció Tenten con lo que parecían unos nunchuks en las manos – ¡Deja a la niña en el suelo maldito pervertido!

- ¿Qué?...

- Soy experta en el arte ancestral de los nunchuks y no temo usarlos en tu cara bonita ¡ladrón de niñas!

- Tenten…es nuestro sensei mamá te dijo que él nos traería.

- ¿El sensei? ¿Sasuke-kun? ¡Ah qué bueno!, porque no tengo idea de cómo se usan estas cosas – dijo la de moñitos tirando el arma al suelo - ¿Qué paso con la pequeña?

Luego de unos segundos de shock ante o que acababa de pasar, Sasuke volvió a la realidad.

- Tiene algo de calentura, se quedo dormida en el camino.

- Pequeña demonio, le dije que no tomada refrescos helados de noche. Dámela, la llevare a su cama.

Tenten subió por unas escaleras y unos minutos después volvió a la sala.

- Gracias por traerlos, me doble un pie anoche y no puedo caminar muy bien que digamos.

- De nada, necesitas ayuda con algo.

- No lo creo, tengo todo en orden – Sasuke miro el lugar lleno de basura, Tenten pateo unas latas bajo el sofá y miro despreocupadamente al Uchiha – Esto lo limpio en un segundo.

- Llevas diciendo eso desde hace un mes – la delató Akira buscando el control de la televisión y recibiendo un almohadazo en respuesta.

- Porque no vas a cuidar a Eriko y yo ayudo a ordenar un poco aquí – se ofreció Sasuke mientras se quitaba la casaca y recogía algunas cajas del suelo.

- ¡Ni hablar! Suficiente con que hayas traído a los demonios, en serio yo me encargo de esto – la castaña empujo al Uchiha hasta la puerta cuando la voz de Akira llamo la atención de ambos.

- Tenten, hay una cucaracha bajo en sofá.

- ¡que! ¡Mátala ya sabes cómo me dan asco esas cosas! – y desde arriba de una silla Tenten observaba la dudosa cara del Uchiha desde la puerta de salida.

.

.

.

Tuvo que tomar un taxi para volver a casa, ya que de Naruto no volvió a aparecer en todo el día, intentó llamarlo al celular pero lo tenía apagado, no es que le molestaba tomar taxi, pero estaba algo preocupada por su amigo.

Llego a casa y se sorprendió de no escuchar la voz de sus pequeños, pero más aún de ver toda la sala limpia y ordenada.

- Al fin ordenaste todo Ten, ya no recordaba el color de la alfombra – Sakura se quito los zapatos y dejando sus cosas en el sofá se sentó y masajeó sus pies – No sabes todo lo que paso hoy en la oficina, esta vez Naruto se excedió, aunque hizo lo que todos nos morimos de ganas de hacer jajaja.

- Shhh los niños duermen – Tenten llegó desde arriba con dos cuencos de sopa vacíos – Sasuke les cantó y se quedaron muertos.

- ¡Sasuke! ¡Sasuke está aquí! – Sakura se puso de pie e inconscientemente arregló su cabello

- No, se fue hace un rato – le contesto Tenten sonriendo – es, una persona muy amable sabes, no me sorprende que te pongas como quinceañera ahora.

- No me pongo como quinceañera, y explícame como es eso que el profesor de mis hijos les canto hace un rato.

- Ja! Ahora es el profesor – y caminando hasta la cocina Tenten le contó todo lo que paso en su ausencia

- Terminamos de limpiar todo muy tarde, Akira estaba cansado y lo acostó junto a Eriko que se despertó con hambre, les di sopa y ambos se quedaron dormidos mientras practicaban la canción de un festival o algo así.

- Vaya, son casi las 10 de la noche, no puedo creer que se haya quedado hasta tan tarde.

- ¿En serio? ¿Llevan saliendo casi dos meses y te sorprende?

- ¡No salimos!

- Lo siento, llevan, compartiendo detalles maestro- madre en horarios no escolares desde hace dos meses.

- Tal vez haya salido con él un par de veces, pero fue solo porque el trabajo esta insoportable últimamente y no he podido ir a las reuniones de padres, y mis únicas horas libre son fuera del horario escolar como tú dices, y el gentilmente se ofreció a ponerme al día eso es todo.

- Bueno, bueno sigue negando lo obvio, yo me voy a dormir, limpiar me tiene muerta- Tenten subió las escaleras bostezando – deberías llamar a tu novio y agradecerle por todo lo que hizo hoy.

- Si eso haré. ¡Y no es mi novio! ¡Ya basta con todos ustedes!

Tenten se perdió por las escaleras riendo, y Sakura tomo el teléfono, marco unos números, pero la contestadora fue la que atendió dejo un mensaje y colgó totalmente roja y se maldijo por lo último que dijo.

Y mentalmente asumiendo lo que ya todo el mundo le venía diciendo en el día, subió a ver a sus pequeños que estaban profundamente dormidos con una bella sonrisa de paz en el rostro.

– Soy una maldita quinceañera porrista de secundaria.

.

.

.

- ¡Sakura! Despierta ¡ya! ¡Tienes que ver esto! – la pelirosa fue despertada por los gritos de su amiga y los fuertes sacudones que esta le daba, y medio dormida logro sentarse en la cama.

- ¿Qué pasó?

- Toma…llegó en la mañana – con cara de terror la castaña le tendió un sobre que en cuanto fue visto por Sakura le fue arrebatado de las manos.

- ¿Los chicos?

- Duermen aún, ¿Qué harás?

Y mirando el brillante sello que le llenó de terror la cara tomo el sobre y lo rompió en pedazos ante los ojos de su amiga.

- Nada, eso haré nada. Ya no me va a atemorizar con sus cartitas y sus estupideces. No…no tiene derecho a hacer nada. – Y con lágrimas de rabia arrojo los trozos a la basura.

Con temor Tenten le tocó el hombro

- ¿Estarás bien? ¿Quieres que llame a tu trabajo y diga que no iras?

- No, no. Ya te dije que ya no me atemorizara, voy…voy a bañarme, despierta a los chicos, revisa a Eriko y ve si está dispuesta para ir a clases. Yo haré el desayuno.

Sakura tomo su celular y se dirigió al baño, ni siquiera el mensaje de texto que leyó pudo volverla por completo a la calma que había sentido hasta hace unos minutos.

Abrió la llave de la ducha y luego de unos segundos dejo que el agua la relajara un poco.

.

.

.

Sasuke despertó de golpe por el sonido de su alarma, llegó tan cansado la noche anterior que apenas entró a su apartamento fue directo al cuarto y con ropa y todo se tiro en la cama quedando profundamente dormido.

Se levanto para tomar una ducha y salir a la escuela como cada mañana, pero la luz de la contestadora llamó su atención.

Mensajes nuevos.

El primero era de la compañía del internet avisando que el recibo vencía en un par de días y bla bla. El segundo era de Chouji invitándolo a la inauguración de su nuevo restaurante el viernes en la noche. Y el último era de Sakura.

Dejando lo que estaba haciendo se acercó al teléfono dispuesto a escuchar la cálida voz de la persona que le estaba robando suspiros últimamente.

"Emm…Hola Sasuke, soy Sakura…solo quería darte las gracias por todo lo de hoy, me disculpo por cualquier cosa que Tenten haya dicho o hecho, ella tiene problemas serios, pero es inofensiva como ya debes haber notado…en fin, gracias por cuidar de Eriko y Akira, espero vernos pronto…en la escuela…o…en algún otro lado, emm... Adiós…Besos"

Estaba muy seguro que esa sonrisa boba no se le quitaría en un buen tiempo.

Y tomando su celular entre las manos empezó a escribir un agradable, pero sutil mensaje deseándole un buen día a la mujer de cabellos rosados y asegurándole que se verían más pronto de lo que pensaba.

CONTINUARA

:(

(lean todo...si quieren...*cof* *cof* HAY UN REGALO AL FINAL *cof* *cof*)

4 años sin actualizar, lo siento, pero entré a la Universidad (orgullosa estudiante de Artes Escénicas y Literatura) y ni tiempo me daba de respirar.

Pero este año nos dieron más vacaciones de lo usual y bueno pasaron muchas cosas más que me dieron mucho tiempo libre y luego de rascarme la panza como un mes dije: LOS FICS! y escribí y escribí (no solo este fic).

Como verán no paso mucho hasta casi el final jeje, , yo se que este capítulo no es muy largo, pero lo sentí necesario para explicar maso menos la situación de Sasuke y Saku, no están saliendo...pero si lo están, pero OJO ¡no lo están!.

Ya tengo en mente los próximos capítulos y antes de abril quiero publicar unos dos más (Abril empiezo clases de nuevo y no sé hasta cuando podre volver a escribir)

PERO TODO SE RECOMPENZA!

Y LES TENGO UN REGALITO ESPECIAL, UN NUEVO FIC! yey! (no se preocupen es de solo un cap así que no tendrán que esperar actualización jeje)

Este nuevo fic lo venia escribiendo desde el 2010 pero la idea me rondaba desde antes, y por fin hoy lo terminé y estoy muy emocionada. De hecho termine este cap desde hace unas semanas atrás, pero quería publicarlos juntos como un regalito de disculpas.

ADEMAS QUE TAMBIÉN LO PUBLICO COMO CELEBRACIÓN DE HABER LLEGADO POR PRIMERA VEZ A LOS 100 COMENTARIOS EN UNA HISTORIA (Gracias a todos les lanzó mucho confeti).

El fic es sobre Sasuke y sus vacaciones, ya había hablado de él antes, está muy divertido, y por supuesto participan todos los demás personajes de la serie (trate de no poner mucho romance salvo por el expuesto en la serie original, para que sea del gusto de todos). Ojala puedan darse una vuelta y leerlo.

Me despido agradeciendo a todas las personas que en el tiempo que no actualicé leyeron este humilde fic y me mandaron mensajes (los cuales siempre leía y me motivaban a no abandonar) y por supuesto también a los lectores viejos que espero no me odien.

Muchos besos esféricos con sabor a cerezo.

Atte

limm (L)