Disfruten... o no.
Capítulo 2:
Y… como si nada.
Estos últimos dos días estar en estado de shock se había convertido en una costumbre para mí.
Mi vida había girado rotundamente, un giro que tal vez ahora podía considerar un terremoto que terminaría con mi vida.
Si realizara un recuento de lo más impactante me toparía con Beck y yo revolcándonos en su cama una tarde y la mañana siguiente que siempre debe de ser la más cruel para los chicos como él. Cuando me dice que "Esto puede arruinar nuestra amistad" Como si tuviéramos la mejor amistad del mundo.
Además… ¿Hay algo en mi vida que no pueda arruinar ya? Me las estoy ingeniando para hacerlo.
Estar en la escuela no me está ayudando mucho. No traer a Rex lo empeoro más. Estar desayunando al lado de Beck me está matando.
-¿Te pasa algo, Robbie?- La voz de Cat me regreso al mundo.
-¿Por qué lo preguntas?
-Estas llorando.- Puse mis manos en las mejillas y en efecto, lloraba. ¿Cómo era posible? Ni siquiera me había dado cuenta.
-Lo siento.- Dije y me fui. Pude sentir la mirada de todos, pero no quería inventarme una mentira, tal vez y terminaría diciendo la verdad. Cosa que haría enojar a Beck y que Jade me matara.
Llegue al baño. No sé ni siquiera como termine ahí, pero lo hice. Entre sin más remedio. No había nadie. Me acerque en el espejo y me mire.
El cabello no se me veía tan esponjado como siempre. La sonrisa de idiota que odio tampoco. Los ojos llorosos y rojos donde podía ver mi corazón roto.
Y no sabía porque me dolía tanto. No es como si tuviera muchas ilusiones sobre Beck y yo.
No es como si hubiese soñado toda una vida juntos él y yo. No es que haya pensado en amarlo más que a nada en el mundo.
No es que me duela no tenerlo conmigo.
El día en la escuela había transcurrido lento. Me dolía la cabeza y no quería ver a Beck ni a nadie conocido. No quería hablar, pero quería escuchar a alguien.
Fue una equivocación no traer a Rex conmigo. Era la primera vez que me separaba de él por tanto tiempo.
Este pretexto era el que estaba utilizando para hacer valida mi falta de querer estar con los demás, la sonrisa que no mostraba mi rostro y el probablemente "dolor" que mostraba ante cada palabra.
Deje salir un suspiro mientras Sikowitz seguía hablando de no sé qué cosa. Mire el reloj.
Faltaban tan solo diez minutos para terminar con el día. El fin de semana se aproximaba, las ganas de no ver a nadie durante estos días, mientras me quedaba solo en mi habitación tal vez viendo la televisión o durmiendo todo el día.
Sikowitz seguía hablando y decidí ponerle un poco de atención para no sentirme mal conmigo mismo cuando llegara a casa.
-Entonces ¿Quién quiere actuar en esta obra?- Cuando escuche el comentario, me arrepentí de poner atención. Siempre me ha gustado actuar pero… me siento tan mal ahora que ni siquiera quiero pensar en ello por al menos una semana.
-¿Nadie?- Pregunto Sikowitz. Beck levanto la mano.- ¡Perfecto! ¡Serás uno de los protagonistas!
Jade levanto la mano, enseguida Tori y por ultimo Cat.- Ustedes serán parte de los personajes secundarios. André compondrá la música. Y me falta un protagonista…- Cerré los ojos y eche la cabeza para atrás.
Cuando sentí una mano en el hombre, me arrepentí de haberlo hecho.
-¡Aquí tenemos a nuestro protagonista!
-¿Quién es el otro?- Pregunte. Como si no supiera quien era.
-Beck.
Suspire. Abrí los ojos. Beck estaba a mí lado, con una sonrisa. Me sentí feliz y triste a la vez. Esta sensación comenzaba a ser un vicio en mí estos últimos días.
-¿De qué trata la obra?
-¿Qué no estabas poniendo atención?- Pregunto Jade, molesta.
-¿Mi pregunta te hace creer que estaba poniendo atención?- Jade me miro sorprendida, al igual que todos. No lo sé, tal vez el tono de mi voz los sorprendió un poco.
El timbre sonó.
-Yo le explicare todo.- Comento Beck. Todos salieron. Yo ni siquiera me puse de pie.
-¿Vienes?
No quería. Pero lo hice. Todo me decía que me debía ir por mi lado. Preguntarle a Tori o a Cat sobre lo que tendría que actuar. Además, sería uno de los protagónicos.
Ni siquiera me di cuenta si Sikowitz nos había dado personajes para ensayar. Cosa que me hacía entender aún más que estar así con Beck no me funcionaba, me dañaba.
Y me seguía sintiendo mal, pero estaba caminando a su lado. Ambos en silencio caminábamos hacía la salida de la escuela. Ni siquiera llevaba una mochila conmigo y era fin de semana, es decir, no tendría nada que hacer.
-¿A dónde vamos?- pregunte.
-A mí casa.
-¿No me puedes explicar aquí?
-Tenemos que ensayar.
Suspire nuevamente y seguimos caminando. Sentía su mirada que me observaba de reojo.
Pero hice como si no me importara. Hice como si en realidad estuviera enojado e hice como si no lo amara… y todo lo que sentía era todo lo contrario.
Quería besarlo ahí mismo o que él me besara desprevenido.
Pero solo caminamos.
En el remolque de Beck.
-¿De qué trata la obra?- Pregunte mientras miraba el techo del remolque, acostado en la cama con Beck a mi lado.
-¿En serio no tienes ni una mínima idea?
-¿Por qué crees que pregunto?
Suspiro.- No es mi culpa que estés enojado…- Ni siquiera pude terminar de escuchar lo que decía. Si lo seguía haciendo juraría que podía acabar esto en tragedia.
-Claro que es tú culpa.
-Robbie, sabes que te quiero.- Le di la espalda. Enseguida sentí sus brazos a mí alrededor.
Si fuese un perro en estos momentos estaría moviendo el rabo de tanta felicidad que sentía.
-¿Cuál es el problema, entonces?
-No hay ningún problema… solo.
-Cállate.- Dije, no quería escuchar cual era el problema. En realidad no quería escuchar nada más, pero la obra, por más que me costara aceptarlo, era ya mi responsabilidad.- Vine aquí por lo de la obra, no a que arreglemos nada de algo que no paso nunca.- Mis propias palabras me hundieron.
-De acuerdo.- Su voz sonaba entre cansada y dolida o tal vez solo era mi imaginación para sentirme un poco amado por él.- En pocas palabras se supone que nuestros personajes están enamorados…
-¿Qué?- O esto era una broma o al universo le gustaba escupirme en la cara.
-Es una obra de Sikowitz, no sé porque te sorprende.
No era eso lo que me sorprendía. Sentía algo de miedo. Tal vez debería de dejar la obra…
-Ni siquiera lo pienses.
-¿El qué?
-Dejar la obra. Te conozco bien.
Si me conociera bien, sabría que esto me está matando.
-Robbie, mira yo…- Se acercó a mí. Mi respiración se agito, pero intentaba controlarla.
-No digas nada, Beck.- Lo besé. Fue mi primer y tal vez el mejor impulso que realice en la vida. Jamás le había robado un beso a alguien. Jamás me había sentido también con el rose de sus labios, ni me había sentido satisfecho con sentir sus manos en mi abdomen.
Jamás me había enamorado hasta que conocía a Beck. Y aunque nos estábamos besando y aunque ahora me desnudaba y yo a él algo en mi me decía algo.
Beck jamás me amara y nuestras vidas segurian como si nada.
Gracias por leer.
RusherloveKogan.
