Hey!

¿Cómo han estado? Creo que me abandone un poco esta historia :S

Pues bueno, estoy de festejo ¿saben? He llegado a los 101 favoritos. Es decir que 101 autores de ustedes me han marcado como favorito. ¿A que es genial?

Solamente quería presumirles y… traerles este nuevo capítulo.

Disfruten… o no.


¿Un día especial?


No sé cómo ha sido posible. Me he quedado dormido. Él también lo está. Intento visualizar algo entre las ventanas polarizadas y creo ver el atardecer.

Me muevo. Siento su mano abrazando mi cintura. Ambos estamos desnudos y no puedo evitar sentir una profunda vergüenza. No entiendo la razón, pero ahí está.

Un sonrojo invade mi cabeza y siento como se recorre lentamente por todo el torso.

Miro el reloj. Son apenas las seis y media de la tarde. Poco a poco la oscuridad inundara la ciudad y necesito irme.

Intento levantarme, pero su brazo me regresa fácilmente a mi posición inicial.

Sigue con los ojos cerrados, pero puedo ver una sonrisa pintar sus labios. No es común verlo sonreír o expresar cualquier emoción. Siento fortuna por mí.

-¿Llevas mucho tiempo despierto?- Al fin abre los ojos. La sonrisa se mantiene fija, pero en su mirada existe algo como la duda.

-Acabo de despertar.- Respondo, algo seco.

-¿Todo va bien?- Por supuesto. Llevo todo el día separado de mi mejor amigo, estoy enamorado de mi mejor amigo, hemos follado varias veces y sigo sintiéndome una basura.

Me limito a asentir con la cabeza. Esas ideas me están causando un cáncer mental.

No sé cómo ha pasado, pero él se ha posicionado arriba de mí. Siento su cuerpo desnudo y una gran excitación.

Parece notarlo en seguida, se limita a sonreír nuevamente. El cabello le tapa el rostro y pasó mi mano, algo temeroso.

Siento confusión. ¿Por qué demonios Beck parece sentir algo por mí solo cuando estamos solos?

-Me tengo que ir, ya es algo tarde.- Le digo. No se mueve ni un centímetro. Es más, parece dejar caer el peso de su cuerpo totalmente para aprisionarme.

-¿Por qué no te quedas hoy conmigo?- La pregunta resuena una y otra vez. Hace un par de horas lo último que quería era estar con él. Ahora la idea no suena tan mal.

-Lo siento, no puedo.

-¿Por qué?

-Mi casa estará sola.- Es el momento donde recuerdo mi obligación. Mamá y papá se han ido mientras estaba en la escuela a casa de la abuela. No es muy lejos de aquí, pero parece que duraran el fin de semana para hacer no sé qué.

-Entonces.- Parece dudoso.- ¿Puedo quedarme en tú casa? Ya sabes, para ensayar.- Al mencionar la última palabra, levanta un poco su cuerpo y pasa su mano helada por mi torso, hasta llegar a mi miembro.

Intento acomodar las ideas, al menos para ser congruente con la siguiente elección, pero su fría mano me bloquea por completo.

-Tendrás que soportar el mal humor de Rex.- Murmuro.

-No importa.

Dejo salir un suspiro casi inaudible.- De acuerdo.


-¡No puedo creer que lo trajiste aquí!- Dice Rex, sin nada de discreción. Fue una mala idea contarle todo lo que paso entre Beck y yo de manera discreta y sin que él se enterara… creo.

-Rex, no grites.- Murmuro, algo enojado. Estoy en mi habitación, en la segunda planta. Beck se encuentra abajo, pero no existe casi ningún ruido.

-¡En serio no lo puedo creer! ¿Acaso eres idiota?- Sus palabras duelen. Pero parecen ser justo lo que necesitaba oír.

-¡Claro que no soy idiota!

-Por eso se quedara a dormir esta noche ¿Verdad?

No sé qué responder. Me siento… ni siquiera sé cómo definirlo, no creo que exista una palabra para explicarlo.

-¿Dónde dormirá?- Suelta enojado.

-Probablemente aquí, con nosotros…

-¡Oh no! Yo no quiero ver de nuevo esa cosa que tiene entre sus piernas desapareciendo entre tú culo.

Me sonrojo. Sus palaras no son específicamente muy delicadas.

-Dormirá en la habitación de mis padres.

-¿Solo?

Me lo pienso tres milésimas de segundo.

-No. Dormiré con él.- Me mira, sin decir nada.- Tú puedes dormir aquí, si no quieres ver nada.

-Ni siquiera quiero verlo.

Lo dejo en la cama. Me da la espalda y salgo de la habitación. Cierro la puerta y bajo las escaleras.

Busco a Beck con la mirada, sigue donde lo deje. En el sofá más grande, con las piernas estiradas en la mesa de centro y mirando la casa con curiosidad.

-¿Rex estaba enojado?- Dice, cuando entro en la sala. No digo nada y solamente sonríe.

Me siento a su lado, con algo de distancia. No quiero que se incomode y se vaya. Pero…

-Ven.- Me toma con su brazo por los hombros y me acerca a él. Trae puesta una camisa a cuadros en diferentes tonos de verde, la trae abierta y puedo ver una playera de tirantes gris.

Recuesto mi cabeza en su torso y sonrió. Luego recuerdo a Rex, que Beck no quiere una relación y todo deja de ser hermoso.

-¿Quieres hacer algo?- Dice.

-¿Cómo qué?

-Podemos ver una película o algo así.

-¿Prepararas la cena?

-Claro.


Han pasado cerca de dos horas desde que Beck pidió una pizza y empezamos a ver la película "One Day".

Está a punto de terminar y me gusta pensar que nuestra historia puede ser parecida… hasta que llego al final.

Estoy llorando, siempre he sido un llorón cuando se trata de… la vida.

Beck acaricia mi espalda y me besa la frente. Me acerca más a él si es posible. En lugar de sentirme feliz, me siento más confundido.

No hay lógica entre sus palabras y sus acciones. Simplemente no lo entiendo.

-¿Estas bien?

-Si… solamente no pensé que esa historia terminara así.

-La vida puede dar muchos giros… al menos ellos fueron felices durante un tiempo.

-Pero… no tenía que terminar así. Sí él hubiese actuado desde antes, tal vez hubiesen sido felices mucho más tiempo.- Ya no estoy hablando de la película, estoy hablando de nosotros.

Él parece no entenderlo… pero no me puedo fiar de su rostro, de sus palabras o acciones. No me puedo fiar de él.

-Pero… tal vez él tenía mucho miedo acerca de todo, no sabía bien lo que sentía y le daba miedo lo que podrían decir…- Me doy cuenta de que, ya tampoco habla sobre la película.

Es la primera vez que puedo encontrar una señal de amor por parte suya. No sé qué responder, me siento extrañado.

-Robbie yo…

-No digas nada.- Me acerco. Creo que ahora no me hacen falta nada de vueltas, rodeos o pensarme diez mil veces si Beck me ama o no. Sus ojos me lo dicen y por ahora, eso me basta y me sobre.

Empezamos a acariciarnos con los labios y a besarnos con las manos. No nos importa que estemos en el sofá, que la televisión siga encendida y que el ventanal deje ver a la calle nuestro acto "pecaminoso".

No importa nada.

Solamente dejo que su corazón y mi corazón se enreden. Que nuestros besos poco a poco se consuman y que nuestros cuerpos… se hagan uno.


Lo sé, lo sé. El nombre y el contenido como que no tienen mucho que ver… pero me gusto el nombre XD

Muchísimas gracias por leer. Espero actualizar pronto y… tengo una nueva idea para un fic de esta parejita.

Dejar un review ayuda a que… no sienta que solamente escribo por escribir :P

Cuídense.

RusherloveKogan.