Lo lamento, había dicho semanalmente subiría los caps., pero estoy en temporada de exámenes... otra vez...
De tan sólo una asignatura debo leer 5 leyes, de eso entrega de trabajo y para el dichoso examen, aparte de los folletos y libros ¡Voy a desfallecer! ¡Help!
Dentro de un año termino la Univ. ¡Genial! Jeje...
Chapter 5:
Decisión
.-
Cinco días han transcurrido desde que Anko conoció su verdadero pasado y, por el cual debe tomar una decisión definitiva: quedarse en la Hoja y seguir viviendo su vida como si nada, o regresar a la Rosal y vivir una nueva vida. Difícil elección, pero en estos días lo ha estado meditando llegando a la conclusión de, si ella se marcha tendría que dejar todo lo vivido, sus sueños y fantasías creadas, todo ese mundo que construyó se caería en mil pedazos.
-Dos días- ella susurró –Sólo faltan dos días...-
Su mirada se desvió hacia la ventana.
-Anko ¿Qué te pasa?- preguntó Kurenai –Últimamente estás muy distraída-
-Lo siento, pero no puedo evitarlo- dijo sonriente la peli morada.
-Como sea- dijo con un suspiro –Tú necesitas despejarte un poco. Vamos a comprar dangos, eso siempre te motiva-
Anko sonrió.
Las kunoichis salieron a comer al local de Dangos, mientras platicaban sobre las cosas que habían pasado los últimos días, y ¡vaya! Llevó mucho tiempo (Mujeres como todas...).
Luego de almorzar caminaban de regreso a la Torre. De repente, cerca del Kiosco Kurenai se detuvo, vio algo que la impactó. Anko se aproximó hacia ella y observó también, sus piernas se clavaron al suelo por sí solas y abrió los ojos al ver dicha escena: Kakashi estaba en el kiosco con Yugao, sonreía agradablemente, ella se acercó a él, lo abrazó del cuello y lo besó. Ni siquiera él hizo el más mínimo esfuerzo de evitarlo.
-¿Kakashi y Yugao?- preguntó Kurenai sorprendida.
-Vámonos- Anko susurró y se marchó de allí.
-Espérame- vociferó la kunoichi corriendo tras su amiga.
.-
Kakashi rompió el beso –Yugao esto no está bien-
-¿Qué quieres decir?- preguntó confundida.
El shinobi se alejó y miró el panorama que le ofrecía la hermosa vista.
-Hay alguien más ¿cierto?-
Él no respondió.
-¿Cierto?- volvió a interrogar sobresaltada.
Hubo un incómodo silencio entre ambos. Ella caminó hacia él y puso una mano en el hombro de él –Quiero saberlo- murmuró -¿alguien más interfiere?-
-Yugao yo...- él no sabía qué decirle.
-Por favor-
Kakashi suspiró –sí-
-Lo sospechaba- ella le dio la espalda –Por eso no has querido corresponderme-
-No lo tomes a mal, mi corazón le pertenece a otra mujer... No sé cómo ni cuándo sucedió, pero así fue, ella es importante en mi vida y hasta ahora me he dado cuenta que me gusta estar junto a ella, a su lado...-
-Kakashi, yo te amo y recuerda que si ella no te acepta, yo siempre estaré ahí cerca de ti- comenzó a caminar –Esperándote-
El viento sopló fuertemente.
-Lo siento- susurró mirándola de reojo mientras ella se alejaba.
.-
Anko se encontraba en su habitación encogida en una esquina con las piernas apegadas a su cuerpo y sus brazos sobre ellas, las lágrimas caían sobre su rostro y mojaban su abrigo. Recordaba una y otra vez lo visto, sentía su respiración agitada.
-Soy una estúpida, una total idiota, ¿cómo me pude enamorar de él, si a quien ama es a Yugao...? ¿Cómo pensé que él podría fijarse en mí?... – y las lágrimas seguían cayendo por su rostro. Cerró los ojos –Me duele el corazón... Kakashi, mataste mi ilusión de la manera más cruel, pero...- se limpió las lágrimas –pero ya tomé una decisión...-
Se levantó, abrió las cortinas y dejó que el sol tocara su piel, se arregló y salió de su departamento con una sola idea en mente: encontrar al viejo, digo a Hirashi.
Rogaba encontrarlo pronto, después de recorrer la villa, exhausta y a punto de rendirse lo vio a lo lejos cerca del puesto de Rameen. Se acercó a él caminando.
-¡Consejero Real!- llamó Anko.
-¡Princesa!- exclamó.
-Ya tomé mi decisión- dijo ella seriamente.
-La escucho-
-Pues...-
.-
Quince minutos después...
En la Torre Hokage, Anko hablaba con Lady Tsunade en su despacho, conversaban sobre la elección tomada por la kunoichi. Hirashi la esperaba afuera acompañado de sus guardias.
La puerta se abrió, era Anko saliendo del despacho.
-¿Todo está bien?- preguntó Hirashi.
Anko asintió.
Comenzaron a caminar. De repente, ella vio cierta persona a quien no deseaba toparse...
Continuará...
¿Comentarios, sugerencias?
Se acepta todo tipo de críticas ya sean buenas o malas...
