Hellow!
Disculpen haber usado el capítulo anterior para aclarar algunos puntos. Pero debía hacerlo, de todas maneras, he subido éste capítulo en compensación del anterior para avanzar la historia y no dejarlo en aclaraciones, sino en algo más...
Nuevamente, disculpen... No obstante, disfruten de éste...
Chapter 12:
¿Nueva Ilusión?
Dos meses después…
– Cada vez es más aceptada por el pueblo.
– Señor, ¿Qué piensa hacer? – preguntó el ninja enmascarado.
– Pondré mi plan en práctica.
– ¿Piensa…?
– Sí, ella no me ha dejado alternativa – dijo el hombre – Destruiré a Lady Anko y como siempre, tú me ayudarás.
– Como diga, mi Lord.
Konoha, hogar dulce hogar…
El ninja copia caminaba como siempre por la aldea, leyendo su querido libro –"Las hojas caen, ella seguía sentada en la banca llorando desconsoladamente al escuchar un adiós por parte de él. Yoshino la miraba con impotencia, decirle adiós la destrozó creyendo lo mejor, pero fue lo contrario. Decidió sentarse en la banca junto a ella, sin embargo ella lo rechazó.
– Lo siento – dijo él.
– Si en verdad lo sintieras, no te marcharías – contestó ella. Se levantó para volver a casa. Un paso más no dio, debido a que él la abrazaba por detrás.
– Te amo, no lo niego, pero debo irme porque…estoy muriendo.
Ella abrió los ojos – Entonces, llévame contigo – le susurró".
– Sigues leyendo ese libro – dijo una voz peculiar.
Kakashi levantó la mirada y sonrió – Tú también deberías de leerlo – dijo guardando el libro.
– Yo no leo esas cosas y no me interesan – dijo Asuma.
– ¿En serio? Eso no fue lo que ví la otra noche en el bar. Te comías con los ojos el último tomo – le dijo tranquilamente.
Asuma ruborizó y se rascó la nuca – Sí, bueno…No se lo digas a Kurenai, si ella se entera, me mataría.
– No te preocupes, por mi parte ella no sabrá.
– Gracias amigo – Asuma suspiró – Cambiando de tema, ¿Cómo te ha ido?
– Bien – respondió Kakashi como si nada. Luego, deslizó sus manos dentro de los bolsillos del pantalón.
– ¿De verdad estás bien? – interrogó curioso.
– Sí, ¿Por qué lo preguntas?
– ¡Ah! Nada, por nada – dijo el moreno y comenzaron a caminar – ¿Qué relación hay entre Yugao y tú?
– Amistad.
– ¿Sólo eso?
– Sí, ¿Por qué?
– Amigo, se nota que ella está locamente enamorada de ti – dijo Asuma sonriente.
Kakashi suspiró – Lo sé.
– ¿Y?
– ¿Qué?
– ¿Tú qué sientes por ella?
– Nada en especial, somos amigos y el hecho de que yo le guste, no cambia nada – respondió sin darle importancia.
– ¿Estás seguro?
– Indudablemente.
– Deberías hablar con ella.
– Ya lo hice.
Asuma palideció – ¿Tan fácil lo dice? Le rompió el corazón a una mujer y… él es valiente – pensó – ¿Cómo lo tomó?
– Comprendió.
– Las mujeres guardan recelos, ten cuidado con ella – Asuma le advirtió. (Sin ofender a nadie).
– ¿Lo dices por experiencia?
Asuma sintió un escalofrío recorrer su espalda.
– Estoy bromeando.
Asuma suspiró. Los dos se detuvieron debajo de un árbol de cerezo. – ¿Has sabido algo de ella?
– No, aún no he tenido noticias – respondió el peli plata, desanimado y triste.
Hubo un largo silencio.
– Debería decirle, se nota que está destrozado. Sufre por su partida aunque lo niegue, pero no sé cómo lo tomará… Si le digo, quizás Kurenai me estrangule hasta que la respiración abandone mi cuerpo, o peor aún, me atrape en uno de sus genjutsus…para siempre – tragó saliva – Lo siento Kurenai, te piedad de mí – lo miró seriamente – Kakashi, Anko está…– tomó una bocanada de aire – ¡En la Aldea del Rosal!
El jounin abrió su ojo visible – ¡Esa aldea queda muy lejos de aquí! – susurró.
– Así es.
– ¿Desde cuándo lo sabías? – preguntó el peli plata sonando indiferente.
– Yo… – no sabía cómo decirlo. Bajó la mirada – El día en que ella se marchó… Kurenai me lo contó todo.
– ¿Por qué ocultarlo hasta ahora?
– Decisión de la propia Anko.
Kakashi bajó la mirada.
– Ella no quería que nadie supiera el porqué de su partida – continuó Asuma. – Ni siquiera Kurenai conoce todos sus motivos, le dejó una carta de despedida.
– Pero, ¿Por qué se fue?
– Es una larga historia – dijo Asuma entre suspiros.
– Quiero saber sus razones.
– Está bien, te advierto que no lo vas a creer… Una semana antes de irse, unos señores que decían venir de la Aldea del Rosal conocieron a Anko y la identificaron como la hija de un tal Lord Kasuki, no Hiroshi, no es Tsuyoshi, sí Tsuyoshi y Lady Natsuji…
– Los gobernantes de su tierra – terminó de decir Kakashi.
– ¿Has escuchado de ellos?
Kakashi asintió – Gobernaron democráticamente, se relacionaban con su gente sin necesidad de terceros, ellos entrenaban a sus propios ninjas. Después ordenaron la creación de una muralla más fuerte que la anterior alrededor del pueblo, porque era blanco de invasiones enemigas. Se dice que tienen un tesoro muy valioso y sólo puede tener acceso el futuro gobernante.
– ¿Cómo es que no conocía esa historia? – se preguntó Asuma.
– Se creía que, había sido destruida después de la muerte de sus líderes, pero fue escondida bajo un genjutsu.
– ¿Tuvieron hijos? – preguntó Asuma, estúpidamente.
– Se rumoreaba que tuvieron una hija, pero al cumplir tres años ella desapareció. De seguro, fue asesinada o secuestrada.
– O enviada a otra aldea – dijo Asuma. Kakashi lo miró – Y Anko es la hija desaparecida.
– Ella debió decirme – dijo Kakashi y pensó – Todo empieza a encajar y yo que pensé lo peor.
– Kakashi…
– Mmm…
– ¿Pretendes ir a verla?
– ¿Tú qué crees?
– Estás loco – dijo el jounin sonriendo.
Kakashi sonrió y empezó a caminar.
– ¡Si Kurenai te pregunta quién te informó, ni se te ocurra mencionarme! – vociferó Asuma.
El ninja copia levantó una mano en señal de aceptación.
– No cabe duda que está ilusionado por Anko – susurró él.
– ¡Secretario Real Tazumo! – llamó un guardia corriendo hacia él.
– ¿Qué ocurre? – preguntó confundido.
– Nos acaban de informar que ninjas renegados se han infiltrado en la aldea.
– Gracias por informarme.
– ¿Cuáles son sus órdenes?
– Aseguren el Palacio hasta escuchar nuevas órdenes.
– ¡Sí, señor! – dijo el guardia y se retiró.
– Pronto comenzará – se dijo Tazumo a sí mismo, mientras caminaba con una mirada de ocultar algo.
Anko, perdón, la Princesa Anko se encontraba en el jardín del Palacio, sentada sobre la hierba. Vestía una mini falda beige y una blusa de mangas a medias de color blanca, ajustada a su cuerpo y unas sandalias negras. El pelo recogido con una media coleta aprensada con un broche en forma de rosa.
Estaba muy pensativa, su mente divagaba en lo más profundo de sus pensamientos. De pronto, un fuerte viento sopló desde atrás moviéndose el cabello hacia delante, algunos pétalos se despojaron de las flores y flotaron en el aire. Anko sintió una presencia a su espalda, sonrió y rápidamente giró la cabeza.
– Akio, ¿Sabes dónde está la Princesa Mitarashi? – pregunta Hana.
– No la he visto.
– ¿Dónde habrá ido? – interroga entre suspiros.
– A lo mejor está en el jardín.
– No lo había pensado, iré a buscarla.
– Te acompaño.
La sonrisa de Anko desapareció – ¿Quién eres? – le pregunta.
– Soy Dan Misaki, mi Lady – responde tranquilo. Un hombre de unos 27 años, piel blanca, ojos negros de mirada tan profunda y, cabellos cortos y negros.
– ¿No te han dicho que es de mala educación espiar a otros? – dijo Anko en tono chispeante.
Él sonrió – No quise importunarla.
Anko suspiró – ¡Olvídalo!
– ¿Creyó que se trataba de alguien importante? – preguntó sin darle importancia.
La kunoichi lo miró a los ojos y logró ver que su mirada es igual a la de Kakashi, profunda y de desinterés que tanto lo caracteriza. Ella desvió la mirada – Eso no te incumbe – dijo molesta.
Él aún continuaba allí parado sonriendo. Luego notó que ella observaba al suelo con tristeza.
Ella vio que una rosa blanca le era pasada desde atrás, giró la cabeza y lo miró desconcertada.
– Esta rosa es blanca, pero tiene un gran aprecio. Transmite paz, tranquilidad y la tristeza desaparece… Tómela.
Ella la tomó – Gracias.
Dan volvió a sonreír y, Anko se sonrojó un poquito y luego sonrió.
– ¡Princesa! – llamó Hana.
Anko se puso de pie.
– Necesitamos su presencia de inmediato – ella continuó.
– El Consejo la espera – dijo Akio.
La jounin asintió y las tres comenzaron a moverse, dejando a Dan donde estaba. Anko vio la rosa en sus manos y lo volvió a mirar mientras caminaba. Él aún seguía sonriendo, lo cual provocó en ella un ligero estremecimiento…
Espero que les haya gustado...
El próximo capítulo se titula: "Ataque al Palacio".
Actualización: 17/6/2012.
