Love: beyond the paper.
Summary:Edward se enfrenta a su tratamiento con madurez, mientras que Bella comienza a notar los cambios en su amado ¿Podrá soportar el amor los grandes cambios que les depara el futuro? Secuela Paper Love.
Descalimar: Los personajes no me pertenecen, ellos son creación de Stephen Meyer. La trama es mía por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.
Capítulo VII
La raíz.
Previamenteen Love: Beyond the paper.
Edward tomó la decisión de someterse al tratamiento de Jasper, pero salió completamente confundido en la situación, no era capaz de evidenciar la realidad del asunto, no sabía si lo que Jasper le había dicho había cambiado las cosas, fue un trastorno completo para él.
Edward intentó por semanas aclarar su mente, sus recuerdos eran confusos, no podía definir que había sido real y que había pertenecido a la regresión, evitó a Jasper con sus constantes llamadas, se albergó en sí mismo en busca de su propia respuesta, no quería intrusos en su mente, no otra vez. Con Isabella permaneció tal cual, ella no preguntaba y él seguí cariñoso con ella, aunque volvía a recordar aquellos momentos en que esa maravillosa mujer fijó sus ojos en él.
Isabella sonreía todo el tiempo, deslumbraba a la gente con su renovada seguridad, ella sentía una certeza de la relación que la hacía olvidar todo momento de angustia que pudo haber pasado, ella sabía que las relaciones no eran perfectas y que en algún momento eso les iba a ocurrir, pero a pesar de lo extraño que estaba Edward para hablar del tema de su regresión, ella seguía allí, apoyándole a pesar de todo, tal cual como siempre.
—¿Qué haremos hoy? —sonrió Bella.
—Ya que c-comienzan nuestras primeras v-vacaciones Universitarias p-podríamos avisar que no llegaremos en un p-par de días a Forks —sonrió Edward.
Decidieron darse el tiempo para ellos, Rosalie y Emmett aún no salían de clases, tenían exámenes extra ya que no habían aprobado ciertas asignaturas, así que se despidieron de los chicos con la promesa de volverse a ver, Alice estaba intranquila, había escuchado lo que Jasper tenía que decirle, él, desesperado por comunicarse con Edward, le pidió que interviniese, pero Isabella rechazó la oferta y le dejó en claro que ella no se entrometería entre el asunto de Edward con Jasper.
—Estaba pensando —rió Isabella al recordar su plan —, que podríamos decirles a nuestros padres que queremos vivir juntos en vez de vivir en la Universidad ¿Qué dices?
Edward quedó sorprendido ante la proposición, primero Bella había devuelto su coche a su padre y ahora quería vivir con él, sin duda era grandiosa la propuesta, no podía negarse, pero antes de eso tendría que decirle toda la verdad, había estado evitando hablar de Jasper dentro de los últimos días y ella había aceptado el silencio, pero él debía decirlo.
—M-Me p-parece e-estupendo —rió.
Viajaron tranquilamente, se dieron tiempo de permanecer en un hotel a las cercanías de La Push y disfrutaron de sus días juntos. Edward consiguió usar el piano de restaurant en el que almorzaban y Bella disfrutaba viéndolo tan feliz y tranquilo, como si nada lo perturbase, como si hubiese dejado atrás al Edward que se cerraba en sí mismo. No estaba segura si la regresión de Jasper había surtido ese efecto, pero si sabía que Edward buscaba demostrarle que él era capaz, aunque quizá realmente no lo fuese.
—Bella, por favor —suplicó Alice —, necesito que lo hagas.
—Lo siento Alice, pero no puedo traicionar la confianza de Edward, si él ha decidido ignorar a Jasper, tendrá sus motivos.
—Bella, Edward no sabe algo muy importante, que podría cambiar todo, pero si sigue escapando de Jasper sólo conseguirá empeorar las cosas —insistió Alice.
—Yo lo veo demasiado bien como para tocarle siquiera el tema, lo siento, pero no lo haré —reafirmó.
—¡Hasta Rosalie se lo ha dicho! —insistió Alice —, eres la única esperanza, deberás poner en la balanza que es lo que prefieres, porque Edward podría recuperarse con esto y quizá el enojo sólo sea temporal, debes decírselo ¡Hazlo!
—No influenciaré a Edward, entiéndelo, no quiero molestarme contigo por esto, pero deja tranquilo a Edward, si sigues molestando con todo el asunto tendré que cortar todo esto de raíz, contigo y con todos los que insistan que debo obligar a Edward a ver a Jasper —aseguró Bella presionando el celular más de lo qué debía.
—Lo siento, pero sólo hago lo que creo correcto —susurró Alice.
—Yo también, adiós Alice —cortó la llamada y salió del baño.
Allí estaba Edward, envuelto en una bata blanca, mirando por la ventana, mientras que la luz de la luna daba en su rostro iluminando la escena que tenía consternada a Bella. Él no podía ser más hermoso, sus ojos fijos en el oleaje del mar y la playa alumbrada por la luna y su novio, allí observando con un rostro calmado. ¿Qué podría hacerle mal a Edward en este momento? Si había algo, su rostro no lo demostraba.
—¿Qué p-pasa? —sonrió Edward.
—Sólo te observaba —se acercó Bella —, cada día estás más guapo.
Edward se ruborizó.
Él era como cualquier chico y a la vez era hipnotizantemente ajeno a lo que ella estaba acostumbrada a ver, tenía un aspecto tan diferente, tan cercano y cálido, tan perfecto y a la vez tan lleno de defectos que fuera de alejarla la atraían.
Edward la contuvo en sus brazos, besó su frente y la estrechó contra su pecho, la suavidad de la seda que Bella llevaba hizo que Edward sintiese el calor que emanaba de ella, la suavidad de su piel y el calor era una de las cosas que Edward no podía resistir. Alzó el mentón de Bella y la contempló, esos ojos felinos lo observaban como si supiese exactamente a qué estaba siendo invitada, no eran necesarias palabras, el lenguaje de ellos era claro.
Edward besó cada centímetro de su largo cuello, rozó con suavidad las zonas más escondidas de su oído y sintió como si fuese a perder el control cuando mordió suavemente y con una lentitud exagerada su oreja. Ella se aferró a él, le abrazó con fuerza y buscó su boca, los enlazados cuerpos buscaron el soporte de la cama. Edward continuaba ávidamente los besos de Isabella, acarició con su lengua cada rincón, buscó la calidez de sus senos y también los besó, los presionó y se entretuvo con su pezón erecto. Isabella sentía que perdía la noción de sí, ya no sabía dónde estaba Edward, ni en qué lugar estaban, no era capaz de definir si era tarde, media tarde o mañana, sólo sabía que sentía un calor envolvente que se apoderaba de ella y que Edward parecía emanar en cada poro esa sensación de deseo exquisita. El perfume de Edward era natural, era su piel, su sudor y su presión sobre ella, era el calor exquisito aquel que la hacía sentir agitada.
Él acarició su muslo, presionó sus nalgas y se dio camino hacía su intimidad. Bella se dejó querer y se relajó sobre la cama, Edward haría todo el trabajo, hoy la seguridad de él se transmitía en sus ojos, su mirada salvaje parecía remover cada centímetro de su ser, era un magnetismo celular, todas las células sentían su llamado, sentía como Edward les ordenaba reunirse con él en el placer. Dejaba la invitación en la entrada de su intimidad, rozando las paredes de su calidez, sin siquiera pensar en entrar. Ella se sentía desesperada, quería sentirlo dentro de sí, quería disfrutar de la fricción, pero al parecer Edward tenía otros planes, unos planes nada comunes para ella. Él tomó la cabeza de ella y la acercó hacía sí con una brusquedad que rayaba en lo excitante, mordisqueó sus labios una vez más y le sonrió evidenciando que disfrutaba aquello. La dejó caer completamente en la cama viéndola tan sorprendida como él lo estaba. Edward no sabía qué estaba haciendo, sentía unas ganas extremas de consumar el acto, pero sabía que el placer de lo prohibido y deseado era aún más excitante.
—Eres exquisito —susurró Bella.
—Dios, tú e-eres mi d-droga —gruñó él.
Recorrió todo el cuerpo de Bella, lo llenó de besos, mordiscos, caricias, hasta que llegó a la palpitante intimidad de ella, las piernas de Bella temblaban alrededor de las caderas de Edward, entonces sintió la necesidad frenética de introducirse, de fundirse en uno sólo y así lo hizo, embistió con tal fuerza que Bella tuvo que sostenerse a la cama que en ese momento crujió como si fuese a ceder en cualquier momento. Edward se sostuvo del respaldo con fuerza, mientras embestía a Bella sin piedad, sin pensar en lo frágil que podría ser, sólo la música de los quejidos de ella lo incentivaban a continuar, una y otra vez hizo abandono completamente de la fricción, se separaba de la intimidad de ella y volvía a introducirse, haciendo que la sensibilidad de la zona de ella aumentara, sintiendo como Bella se sujetaba a él para mantenerlo dentro de ella, pero él no quería obedecerla, sujeto aún al respaldo, continuó moviéndose en su interior, acariciando cada centímetro que le era permitido, sintiendo el hormigueo en su cabeza, señal que poco más podría soportar aquel nivel de excitación y placer.
Bella no era capaz de respirar, sentía que la presión del miembro de Edward era infinita, parecía que su intimidad estaba al máximo, no era capaz albergar completamente todo lo que Edward era capaz de entregarle, intentaba contener los gemidos que salían de su boca, gemidos de éxtasis y placer, jamás se había sentido así, esa sensación desconocida del límite del placer, era como si Edward estuviese experimentando con ella sensaciones químicas únicas, cada embestida sólo aumentaba el deseo, la frenética danza parecía no llegar a su fin, ambos cuerpos sudorosos descargaban electricidad y lujuria sobre el otro, ninguno de los dos quería terminarlo, ninguno quería abandonar el juego, ambos deseaban continuar así.
Los sonidos guturales de Edward, aquellos gruñidos en cada embestida, esa concentración era única, cerró los ojos para concentrarse en Bella, pero ella le exigió que la mirara, esa conexión de miradas fue la perdición de ambos, él parecía que la desvestiría, algo imposible puesto que ya estaban desnudos, pero parecía ver dentro de ella, parecía ser capaz de aumentar el placer, él era un depredador esperando atacar a su presa, esto era simplemente el comienzo del palpitante sexo, era sólo el inicio, Bella lo supo y no se rindió ante Edward, demostraría ser indomable ante él, una danza sin fin. Él la llevó hasta los extremos de placer y ella se defendió como una fiera, aumentando el éxtasis de Edward. Sólo fueron capaces de detenerse cuando todos sus músculos estaban agarrotados, era imposible moverse sin sentir toda la presión muscular, habían estado las horas suficientes como para quedar inmóviles por días.
—Eres d-divina —jadeó Edward.
—Eras tú —suspiró —, el inspirado hoy —rió Bella.
Descansaron luego de eso, ya era imposible moverse y aunque hubiesen podido hacerlo probablemente se hubiesen quedado allí igualmente.
—¿Estás seguro de hacer esto? —insistió Alice.
—Es la única manera que me escuche, si no sirve esto, ya no sé que servirá —añadió Jasper.
—Es muy peligroso, sería mejor no hacerlo, encontraremos otra manera —insistió nuevamente.
—No ocurrirá nada, con dos ruedas pinchadas no podrán continuar su viaje por mucho tiempo y nosotros estaremos pendiente de eso —sonrió.
Alice negó con la cabeza, Jasper no había quitado ojo de encima a Edward, esperaba conseguir todo por las buenas, pero si su amigo no era capaz de escucharle no le quedaría otra manera.
Esa mañana, Bella y Edward se fueron temprano, ella iba cantando y Edward llevaba una mano en el manubrio y otra en las piernas de Bella.
—Mantenga su mano ahí señor conductor, no es necesario que siga subiendo —rió Bella.
—Sólo i-inspecciono el t-terreno —rió.
—Muy sabio de su parte —sonrió de nuevo, pero él frunció el ceño.
Edward se detuvo a un costado de la carretera, Bella le preguntó que ocurría y él le respondió que la dirección del vehículo parecía ir mal, el automóvil parecía ladearse hacía un costado.
—Tenemos una rueda sin aire y la otra del mismo lado va para las mismas condiciones —gruñó.
—¿Tenemos repuesto? —dijo Bella bajando del carro.
—Sólo uno, deberé llamar a seguridad vial —sentenció mientras sacaba su teléfono móvil.
Edward estaba llamado cuando Bella vio aparecer un vehículo en la carretera, ambos lo reconocieron en ese mismo instante: el automóvil de Jasper.
—¿Qué hacen a-aquí? —gruñó Edward a Bella, pero esta se encogió de hombros.
—No tengo nada que ver en esto —aseguró.
—N-No he dicho l-lo contrario —respondió secamente.
Jasper se estacionó detrás del vehículo de Edward, se bajó lentamente y se dirigió hacía la pareja, Alice prefirió mantenerse en el vehículo al ver que la mirada de Bella parecía querer asesinarla.
—¿Qué haces a-aquí? —gruñó Edward a Jasper.
—Tengo que hablar contigo y lo sabes, me has estado evitando, de primera no supe por qué y luego…
—No m-me interesa, t-tus métodos m-me han arruinado —dijo secamente Edward.
Bella no comprendía nada, Edward había estado excelente ese fin de semana, esas últimas semanas habían sido perfectas con ella, y ella no fue capaz de darse cuenta que Edward no estaba bien.
—Edward debes volver al tratamiento, el dejarlo empeorará el avance —aclaró su garganta y mantuvo la mirada fija en Edward.
—¿Avance? ¿D-De qué a-avance m-me hablas? ¡T-Te r-recuerdo q-que terminé c-casi loco d-después d-de esa sesión, e-estuve semanas s-sin saber q-que era r-real y q-que no! —le gritó.
—¡Deténganse aquí! —chilló Bella, ambos la miraron, recién habían recordado que tenían público, recién Edward había recordado todo lo que le había ocultado a Bella —. ¿Qué demonios pasa me lo pueden explicar de una maldita vez?
—N-Nada —dijo Edward —, si l-lo hablas t-te d-demando.
Jasper lo miró, sabía que no podía decirle nada a Bella, así como tampoco pudo decírselo a Alice, era un secreto paciente y médico, era algo indestructible, él no podría decir nada sin que Edward no lo permitiese.
—Sólo escúchame, Edward, luego decide, pero por favor escúchame —insistió Jasper —, sabes que no soy como tus otros médicos tratantes, sabes que es diferente, no dejes que los recuerdos te abrumen, soy capaz de aclarar tus dudas y confusiones, pero lo mejor es que soy capaz de decirte por qué no han funcionado tus tratamientos.
La tentación estaba puesta sobre la mesa, ya sólo dependería de Edward tomarla o no, y aunque Bella no comprendía nada, sabía que escuchar a Jasper sería más útil que quedarse con la duda de lo que tenía que decir, tomó el brazo de su novio y le dio una señal aprobativa. Luego de eso se marchó hasta el vehículo de Jasper a conversar con Alice.
—No creo que Edward lo escuche —dijo Bella al llegar.
—Lo siento, Bella —susurró —, pero creo que Jasper y sé que hace lo mejor por Edward y por todos sus pacientes.
—Lo sé, pero yo no habría traicionado a Edward jamás, no podría haberte dado una oportunidad de hacer esto, eran sólo tú y Jasper quienes podían, yo estaba atada de manos, pies y boca —susurró.
Edward tenía una gran batalla en su interior, escuchar o no escuchar, decirlo o no decirlo, no sabía qué hacer, si confiar o no confiar.
—Edward, sólo escucha y luego dime que es lo que piensas, pero escúchame —insistió Jasper, al ver que Edward se mantenía en silencio decidió continuar —. Primeramente no supe por qué habías reaccionado así, pero luego lo comprendí, tus recuerdos estaban tan ocultos en ti que los enredaste y mezclaste con la cinta que oíste, fue un error mío el mostrártela, lo sé y te pido disculpas, pero luego de escucharla una y otra vez, de analizar palabra por palabra, de circunstancia a acción, creo que ya sé por qué ningún tratamiento a tu tartamudez hizo efecto —miró a Edward quién mantenía la atención en él y continuó—. En la grabación, en el momento en qué tu nona cae al piso y luego es atendida por un médico, tus narraciones siguen siendo sin tartamudez, no tartamudeaste hasta que volviste en ti, pero luego de lo que ocurrió, cuando ella murió estuviste en silencio, pero aún así no tartamudeabas, sólo era un silencio completo, de hecho tu padre te llevó al médico por lo mismo, por tu silencio y tu leve tartamudez, que se incrementó cuando comenzaste las visitas con tu médico tratante, el mismo que atendió a tu nona, ese hombre que estuvo a punto de violar a Rosalie… Tu verdadero trauma no fue la muerte de tu nona, sino el intento de violación a tu hermana, que estaba a punto de ocurrir y tú sin poder hacer nada… Ese fue tu trauma más severo y fue lo que te llevó a tartamudear casi de manera crónica, por decirlo así, eso fue, el tratamiento debería enfocarse en esto, no en la muerte de tu abuela que fue el inicio, pero no el punto decisivo del asunto.
Edward se quedó en silencio, no sabía qué decir, puede que Jasper tuviese razón, él siempre había estado dolido con la muerte de su nona, pero siempre se sintió tan poca cosa de no ser capaz de defender a su hermana en un momento como ese, sentirse sin poder para hacer algo, siempre sintió ese dolor, porque sabía que lo de su abuela había sido algo terrible, pero que tarde o temprano ocurriría, pero su hermana había sido víctima de todo eso por su culpa y eso era evitable.
—Debes volver al tratamiento, nos enfocaremos en el punto correcto, luego de eso podremos ver resultados, Edward por favor, debes confiar en mí —Jasper le tendió la mano.
Edward le miró a los ojos, en los de Jasper vio el reflejo de su apesadumbrada mirada, entonces le tendió la mano y la estrechó, luego de eso hubo un abrazo cálido y Edward le susurró:
—Eres g-grande, amigo.
En ese momento Jasper supo que el avance había sido casi inmediato, Edward no tardaría mucho en volver a hablar con normalidad, tendría una vida tranquila, alejada de su conciencia y sus traumas.
Hola chicas.
Primero que todo quiero pedirles perdón por mis retrasos, sé que a ustedes les corta mucho eso, pero la verdad es que he estado ocupada.
Entre la Universidad y que el trabajo con unos amigos quedó seleccionado para un Congreso nacional de Enfermería, ¡Imaginen!
Tiempo ni me queda, sin contar que Estoy haciendo un programa de radio Online en Spilled Coffee.
El Blog de los cafecitos y recomendaciones de Fanfiction ha decidido crear su radio y yo tengo dos programas.
El primero se llama Actualizate con Manne los días Viernes de 20:00 a 22:00 hrs. Chile.
El segundo se llama Tu primera vez con... los días Sábados de 22:00 a 00:00 hrs Chile.
Además también está el programa de JNorimaki que se llama De lo poco bueno que es los Domingos de 20:00 a 21:00 hrs. Chile.
Si quieren saber DONDE escuchar esta Radio es simple aquí les dejaré el Link.
No olviden separar los espacios y confirmar sus horarios en sus paises.
http : / radiospilledcoffee . blogspot . com
(Quiten los espacios)
Así que las espero muy feliz de la vida.
¿Qué tal el capítulo?
Cariños
Manne Van Necker
