La unión hace la fuerza ¿no?

Capitulo 4

Convencimiento

Se sentía tan mal primero lo ignoraba, después lo trataba con mas frialdad que un hielo si se podía hacer la comparación, Wólfram solo le había dicho "pasa por mi", temprano ¿Y que? Lo menos que esperaba era un golpe que no una reacción como esa, pensó que al verlo su querido rubio lo golpearía a tal grado de mandarlo al hospital, pero nada; en el peor de los casos no sabia cual es la dirección del rubio si se había quedado con su tío o en un hotel, suspiro solo de pensar en todo lo que paso le dolía la cabeza. Bueno viendo que no conseguiría nada decidió llamar a Conrad, lo único bueno era que este siempre lo ayudaba.

—buenas noches, Conrad lamento molestarte pero ¿Me podrías decir dónde vive Wolfram?

—buenas noches Yuuri, ¿Qué no te dijo?

—¿Qué no escuchaste? solo dijo pasa por mi temprano o algo así

—calma Yuuri, calma, Wólfram vive…en el departamento que su tío les había regalado para su boda, recuerdas?

—Sí – dijo triste pensar que ellos podían estar viviendo allí muy felices – gracias

—Todo saldrá bien – el chico podía imaginarse la sonrisa de Conrad al otro lado

En otro lugar

Wólfram se encontraba en su cama no podía creer había actuado tan como era antes con las personas, pero era necesario no demostraría a nadie que ver a Yuuri le afectara, él era fuerte dijo al tiempo que varias lagrimas corrían por sus mejillas, tenia que aceptarlo, lo extrañaba y todavía lo quería, no lo quería lo amaba, el amor no muere en un año porque ya había pasado casi un año. Rio al ver a Yu durmiendo en su cama, lo bueno es que el perrito no creció mucho, se seco las lagrimas he intento dormir mañana tendrían que convencer a Sara para que aceptara ser la modelo.

Despertó por obra y gracia de su pequeña mascota, una de las cosas que había aprendido era que tenia que sacar al baño a su mascota en la mañana y en la noche, pues en la tarde le ponía unos periódicos como su baño pero Yu no se dignaba a usarlos, que especial pensó. Se arregló para salir lo bueno es que había un periódico cerca, tomo una bolsa para recoger lo que tuviera que recoger, le puso la cadena a Yu y salieron.

En casa de Yuuri

Conocía demasiado bien los hábitos de Wólfram sabía que no era una persona que despertara temprano, pero le dijo temprano ¿A qué hora se suponía que iría por él? ¿Cuál era su temprano?

—Bueno aquí voy – dijo yendo sin ánimos antes de tocar el timbre, eran las ocho de la mañana esperaba que fuera una buena hora. Toco varias veces y nadie abría, suspiro, de seguro estaba durmiendo.

—Shibuya, pensé que llegaría más tarde – dijo cierto joven rubio detrás de él

—Wólfram, es que no de dijiste a que hora – volteó solo para verlo abrazando a su perro como si se tratara de un juegue

— ¿Perro? – dijo apuntándolo

—Ni que nunca hubiera visto uno – sin mas lo hizo a un lado abrió la puerta y entro con el moreno siguiéndolo, bajo a su mascota y cerro la puerta.

—¿no sabía que tenias una mascota?

—tú no sabes nada de mi desde hace mucho tiempo – dijo cortante

—yo intente buscarte, tenemos que hablar -

—no me interesa hablar con alguien como tú, recuerda solo…estoy aquí por este negocio cuando termine me marcho y no nos volvemos a ver, todos felices y contentos, quédate aquí me voy a cambiar para irnos.

—pero …- ya se había metido a la habitación, tenia que explicarle pero cada vez parecía mas difícil, su gran amor lo odiaba.

—ya estoy listo – dijo saliendo ya vestido al parecer había tomado un ducha,

—¿no vas a desayunar? -

—ya lo hice -

—no mientas -

—yo no miento, ya desayune… – que demonios pensó; esta cayendo, se estaban peleando como antes, lo mejor era no seguirle el juego a ese idiota – vámonos, adiós – le dijo a su mascota claro checando que tuviera comida y agua.

Una ves dentro del auto el moreno pegunto

—¿sabes dónde vive Sara?

—sí, esta a las afueras de la ciudad quien diría que a ese idiota le gusta el campo - rio

—se ve que no lo soportas

—se ve que no sabes nada, vámonos – dijo al tiempo que le daba un papel con la dirección

—es muy lejos – se quejó

—por eso hay que salir de una vez – se quejó, que creía que él estaba jugando? pues no.

Llevaban más de una hora en el camino, porque mejor no fueron en…bueno aparentemente no había otra forma de llegar a donde vivía Sara, que no fuera en auto.

Pensó en intentar explicarle a Wólfram lo que pasó, esta situación estaba a su favor el tendría que escucharlo, estaban solo y en un auto en movimiento, no podía escapar.

—Wólfram, se que no te gusta…bueno tenemos que hablar del porque no llegue a la boda – dijo serio viendo el camino el rubio estaba apoyado en su lugar viendo por la ventana

—mira, no que… bueno yo te llame y te dije cosas que en verdad no sentía, es que recuerdas a mi ex-novia me secuestro y me dijo que iba a matarte sino te dejaba plantado y me casaba con ella, se que suena a película pero es la verdad, yo te amo. – espero pero no hubo respuesta

—Wólfram – no contesto –Wólfram mírame – dejo de ver el camino y movió al rubio solo para ver que este se encontraba profundamente dormido se maldijo ¿Cómo es que no se dio cuenta que el rubio se había dormido? Lo único que lo animaba era que no fue si la mejor forma de decirle la verdad y con el tiempo tal vez podría decírsela de mejor manera.

Ya había pasado demasiado tiempo de viaje, hasta que por fin se vio la casa de sara, ese tipo no quería vivir mas lejos o que pensó entre molesto y cansado Yuuri, y gracias al cielo el rubio ya había despertado.

—Bien Shibuya, es hora de negociar – dijo estirándose

— ¿y qué he estado haciendo?

—solo proporcionas el medio de transporte, ahora viene lo bueno ver que quiere Sara – su mirada era como se fuera a escuchar la peor de las cosas.

Sin mas se acercaron a la entrada y tocaron el timbre para ser la casa de esa persona era muy sencilla y pacifica, no tardo mucho tiempo en que vieran al otro rubio abrir la puerta.

—Yuuri shibuya, nunca pensé verte tocando mi puerta -

—a ver sino muere – dijo el rubio saliendo de su escondite detrás de yuuri

—wólfram – dijo mirándolo desafiante

—sara – contesto de igual forma – nos tendrás aquí esperando por tus malos modales o nos invitas a pasar -

—Pasa, no puedes ser un poco mas amable con tu amigo -

—no si mi "amigo" me deja esperando -

—creo que esta no es una visita de cortesía porque sino hubieras llamado -

—estas en lo cierto; quiero que seas el modelo de los comerciales que vamos a producir -

—estoy de vacaciones y lo sabes

—Por eso vine, sino solo hubiera llamado – rio

—Podrían dejar de comportarse como amigos…dan miedo – dijo Yuuri que no entendía nada por que esos dos rubios ya se llevaban a su manera, claro, bien.

—Sara y yo nos hicimos amigos hace ya algún tiempo -

— ¿pero se odiaban no?

—no, solo me gustaba fastidiar a Wólfram – dijo Sara- fue como juego pero wólfram se enamoro y de verdad llegaba a ponerse celoso

—y yo pensé que Sara se enamoro de ti, pero hace unos meses aclaramos todo y pues aquí nos tienes otra vez como siempre, antes de una basura como tú – dijo frio, Sara se quedo callado tenia que tener la confianza del rubio para poder contarle la verdad no por nada esas mujeres habían ido a verlo.

Unas horas antes

Tocaron el timbre de su casa se sorprendió porque no esperaba visitas y menos tan temprano, pero mas al reconocer de quien se trataba

—buenos días señoras Miko y Cheri, por favor pasen – dijo amable

—hablemos sin rodeos – dijo Cheri

—usted dirá – dijo él serio, que se traerían entre manos esas dos

—bueno estamos aquí porque como sabrás, Wólfram y Yuuri no se casaron – dijo Miko

—sí, hace unos meses Wólfram y yo nos encontramos y hablamos, todo quedo aclarado somos amigos de nuevo. Y me contó lo que le hizo el desgraciado de Yuuri, perdone señora -

—mira, lo que pasa es que mi hijo no llego porque lo amenazaron con matar a Wólfram este se fue antes de saberlo por lo cual ahora que regreso no sabe la verdad – dijo mostrándole el periódico, donde salía la noticia, Sara abrió los ojos al confirmar que era verdad

—Tienes que ayudarnos – dijeron al unísono las mujeres pero por alguna razón sintió que si no lo hacia moriría, bueno adiós a sus vacaciones

—Bien que puedo hacer – sonrió

—acepta lo que te propongan, vuelve a ser el mejor amigo de Wolf y dile la verdad, solo te escuchará si esta calmado y tú eres de los únicos que aceptará escuchar la verdad por mas raro que parezca.-

—ya somos amigos de nuevo – dijo como si nada

—entonces ayuda a Yuuri ¿o acaso tu estas enamorado de mi hijo?

—claro que no, Yuuri no, solo no sé, me gustaba ver a Wólfram molesto cuando me acercaba a él, creyó que tomaría venganza por lo que sucedió con Marcos

—Marcos? – repitió cheri

—sí, mi ex, el que solo estaba conmigo por mi dinero y cuando supo quien era Wólfram trato de seducirlo, pero este no cayó y pues me lo contó y no le creí hasta que lo vi, mas bien él me lo mostro – suspiro

—ya veo – dijo la rubia

—pero se lo agradezco una persona así no vale la pena -

Estaba tan hundido en sus pensamientos que no se dio cuanta que el rubio lo llamaba desde hace un buen rato

—¡Sara, Sara, carajo hazme caso! – dijo molesto el rubio

—ahh sí, me decías? – dijo confundido cuánto tiempo se había ido?

—¿aceptas o no? – dijo serio el rubio

—Wólfram, ¿No crees qué hay que…estar mas tranquilos para que Sara nos diga lo que quiere para que acepte? – dijo el moreno tranquilo, no quería muertes ese día

—tengo algo que proponerte Wólfram; vamos a jugar, tengo dos carros de carreras escogerás el que mas te guste y jugaremos una sana carrera, si tu ganas yo soy tu modelo y si yo gano me quedo con... tendré a Yuuri como esclavo toda una semana

—de acuerdo sentencio el rubio – con mas seriedad de lo común lo que le hizo pensar a Yuuri que Wolf no estaba luchando por el contrato sino por él, pero esa idea se fue al caño cuando el rubio dijo – a ver sino te arrepientes por que es un enclenque -

—oye! – se quejó pero fue olímpicamente ignorado

Están en lo que es la cochera de Sara, los dos rubios checaban las maquinas, no era para nadie sorpresa que wólfram era un fanático de la velocidad, rio al recordar como se entero que Wólfram tenia un auto de carreas en un lugar y que cuando le daba la gana iba a la pista a correr.

—bueno - dijo el rubio – quiero el que tiene el numero 46

—esta bien - acepto Sara – la carrera será por donde vinieron ya que conoces ese camino, Berias ya se esta ocupando que no haya nadie

—esto fue planeado – dijo el rubio

—la carrera sí, tu visita no lo sé – ambos se subieron a los autos pero al llegar en donde esta el de Yuuri, Wolf bajó para abrir la gaveta y ver que sus guantes están ahí, por alguna razón Yuuri no los había tirado como el pensó, se los puso y la cerrara empezó cuando una muchacha al servicio de Sara soltaba un pañuelo.

Que otra cosa le quedaba mas que ver como los dos rubios competían ¿Cómo lo veía? Pues muy fácil estaba en un helicóptero que Sara tenia o rento rápido que estaba grabando la cerrara, su corazón se detenía cada que wólfram subía más la velocidad, en una de esas, en una curva casi muere de un infarto, mas al ver como Sara rebasaba al rubio y este trataba de darle alcance, hasta que en la última curva Wólfram subió la velocidad mientras el otro la disminuyo, y paso, dando lugar al que el rubio ojos esmeralda ganara la carrera.

—quiero la revancha — dijo entre divertido y serio

—¡la tendrás, pero el resultado será el mismo!– dijo con su orgullo a flote

—lamento interrumpirlos – la verdad no, ya que estaba celoso del modo en que los dos rubios se peleaban y jugaban – pero aceptarás?

—claro que aceptará, gané por lo tanto no puede negarse te vemos en una semana en la compañía – sentencio el rubio

—por lo menos tendré tiempo de descansar – rio al tiempo que veía sonreír a los dos jóvenes que ni tanto por que tenían la misma edad.

—bien, vayamos por tu auto – dijo Wólfram volviendo a subir al auto que tenia el 46 sino se equivocaba, por que en cuanto subió salió disparado.

Ya una vez mas en el auto de regreso a casa, la verdad ya estaban cerca del departamento del rubio a este se le ocurrió preguntar algo.

—¿Por qué tenias todavía mis guantes? Yo imaginaba que estaban en la basura – dijo mientras veía por la ventana

—como voy a tirarlos si son tuyos – dijo como si fuera lo más simple del mundo, mientras algo en el corazón del rubio se movía con esa simple respuesta, que le hizo ponerse en mente que lo que estaba sintiendo estaba mal.

—después de todo lo que paso…que mas claro que el agua que usted me odia señor Shibuya y que nuestra boda solo era para asegurar la unión de las dos empresas pero pese a eso las dos empresas se unirían así que creo que... no le vio el caso de unirse a un ser mmm como dijo egoísta, orgulloso como yo, no recuerdo la palabra exacta pero si que le doy asco.- dijo, solo quería ver su reacción, quería ver como se lo decía a la cara; masoquista tal vez pero si quería formar una familia cuando lo olvidara tenia que ver su rostro con su verdadera cara, no con esa amabilidad que muestra ante todos.

—Wólfram la verdad, es que… yo no debí de llamarte –

—ohh! Debías dejarme esperando ¿verdad?- interrumpió el rubio ya habían llegado Yuuri se estaciono para poder hablar con calma con el rubio pero la cosa había empezado mal

—no, es solo que eso no debió de pasar -

—claro que no, debí darme cuenta que eras como la mayoría que solo quiere el dinero

—claro que, ¿Cómo puedes pensar eso de mi?

—ahh sí, se me olvidaba tú lo hiciste para darme una lección por que soy una persona egoísta que menosprecia a las demás personas – dijo bajándose del auto y aporreando la puerta

—si me dejaras explicarte – siguiendo

—que vas a decir ah ya sé... Wolf ahora que te he vuelto a ver sé que te amo, no sabes cuanto, empezó como un juego pero no, jugué con fuego y me queme te amo, déjame estar a tu lado de nuevo – dijo haciendo ademanes

—no es así como las cosas tienen que pasar y no, yo siempre he estado seguro de que te amo

—y tienes una hermosa forma de demostrarlo, mira solo quiero escucharte decir lo que de verdad sientes así yo podre olvidarme de ti, empezar una nueva vida, ser feliz con alguien mas ¿por qué no?

—no, tu no vas a estar con alguien mas – dijo enojado; sujetándolo del brazo para acercarlo mas a él y besarlo, el rubio se movía intentando separarse de él aunque recordar el sabor de sus labios era algo que no necesitaba en esos momentos al contrario de Yuuri que para él era como volver a la vida. Sin mas el rubio logro separarse y le dio tremendo golpe en la cara, no se dio cuenta en donde le dio, solo se volvió y dijo

—no vuelva a hacer eso, pero gracias acabo de descubrir que lo odio – y sin mas se fue.

Mientras el otro se quedaba allí de pie con el corazón apunto de rompérsele por las palabras que le había dicho, pero al recordar el beso se dio cuenta que el rubio aun lo amaba apesar de lo que dijo y sabía muy bien que él estaba pensando lo mismo, aún había una oportunidad de estar otra vez a su lado.

—sino puedo decirte la verdad nada impide que te reconquiste Wólfram – y con ese pensamiento se fue a su casa por que no tenia caso ir a la oficina ya era muy tarde.

Entro al departamento y se apoyo en la pared mientras colocaba sus manos en su corazón, ese beso lo hizo sentir feliz, pero al mismo tiempo tenia que recordar que Yuuri nunca lo amo, él solo le provocaba asco así que se limpió los labios y se prometió que olvidaría a Yuuri y sus mentiras. Tomo el teléfono y marcó, no paso mucho para que le contestaran

—prepara todo te necesito aquí en Japon –

—claro jefe, estoy para servirle –

sonrió al pensar que él llegaría, era la mejor arma que tenia para no estar junto a Yuuri, él le había probado mas de una vez su lealtad, pronto todo cambiaría, si lo que quería el señor Shibuya era estar de nuevo a su lado para jugar no lo lograría.

Fin del cap 4

Pues aquí el nuevo cap, es pero recibir comentarios, gracias por leer.