En los días siguientes, los entrenamientos continuaron, aunque Nit no le dirigió la palabra a Loki ni a nadie durante las practicas o después de estas. Y temiendo que el padre de Nit y entrenador, hiciese algo en su contra, Loki no se atrevió a acercarse a ella. Prefirió esperar a que ella estuviese dispuesta a hablar con él, aunque se moría lentamente al ver su indiferencia.
Nit se dedicaba enteramente a luchar, se movía magníficamente y jamás se dejaba dominar por la rabia aunque sus oponentes fuesen Thor o Loki. También se marchaba de los entrenamientos sin cambiarse de ropa e ignoraba a todos.
A pesar de que Loki la extrañaba más día con día, no se atrevía a acercarse a ella. De pronto, no tuvo palabras que le permitieran hacerle ver lo mucho que la quería o pedirle perdón. También quería averiguar más sobre lo que había ocurrido entre Thor y ella, pero eso le daba nauseas. No podía concebir a Nit con otro chico.
Un mes después de la fiesta de Thor y de la discusión, Loki se quedó rezagado al final de las prácticas. Últimamente pasaba mucho tiempo solo, y aunque hablaba con su madre y con Thor, no podía evitar sentirse triste y un poco desamparado.
"Trató de hablar con ella, ¿sabes?" dijo Sif, haciendo saltar a Loki, quien no había notado su presencia.
"¿Y?" respondió Loki.
"Nit no quiso con Thor. Ni conmigo. Ni con Frandall o los otros. Es como si decidiese que no somos dignos de ella. Y eso no está bien porque nosotros no tuvimos nada que ver en sus problemas."
"Ya no sirve de nada ahora" Loki habló con rendición. Había perdido la esperanza. "De todos modos, ustedes nunca estuvieron interesados en ella."
"Ella es nuestra compañera de guerra. Somos soldados, Loki. Y necesitamos trabajar en equipo si queremos vencer a nuestros enemigos."
"No me importan esas cosas, Sif."
"Pues deberían, Loki. Te recuerdo que pronto nos darán nuestra primera misión como equipo. Solo falta que cumplas la mayoría de edad y entonces podremos salir a otros mundos a establecer la paz. Si Nit no trabaja con nosotros y lucha por su cuenta, no podremos hacer mucho para protegerla. Sabes cómo peleamos: en equipo. Y te sugiero que hagas algo" el tono autoritario de Sif hizo que Loki se sintiese extrañado por su nuevo y creciente interés en el bienestar de todos.
"Trataré de hablar con ella."
"Hazlo bien" fue el consejo de la chica antes de partir.
Por la tarde, Loki se perdió en su mente intentando encontrar una forma de acercarse a Nit. No podía ir a buscarla a sus aposentos por temor a que ella lo corriera, ni tampoco podía mandarla a llamar con un guardia porque no quería que ella pensara que estaba haciendo uso de su poder como el hijo de Odín. No pudo pensar más que en meras complicaciones y fastidiándose de sí mismo y de todos aquellos asuntos que últimamente lo habían estado estresando –el cumplimiento de la mayoría de edad, las exigencias de Odín y su discusión con Nit–, salió de sus aposentos y fue hasta aquellas habitaciones que siempre le habían dado confort: la biblioteca.
Los libros y las mesitas de trabajo estaban desperdigados por las habitaciones de tonos dorados. Allí había cientos de libros, enciclopedias e historias reales y ficticias de otros universos. Amaba ese lugar, porque siempre se encontraba a sí mismo, amando las palabras, encontrando la calidez en ellas y olvidándose un poco de los problemas. A Nit le contaba muchas cosas, pero también se guardaba otras. A Nit le hablaba de los miedos que tenía respecto a su padre, de cómo Thor en ocasiones lo hacía sentir mal y de cómo Frigga, su madre, siempre encontraba alguna caricia o momento para compartir con él. En esas habitaciones, había bromeado con Nit, había llorado en su hombro, había sentido que estaba en casa, protegido para siempre.
Solo que en esta ocasión se encontraba rodeado de letras, dibujos, páginas y libros, pero Nit no estaba allí. Y no podía acudir a Thor, porque las cosas habían cambiado entre ellos y tampoco deseaba contarle a Frigga lo ocurrido. No quería disgustar a su madre con el comportamiento engreído e irresponsable de Thor. A pesar de lo que su hermano mayor le había hecho, aún seguía protegiéndolo de cierta manera.
Loki suspiró y se sorprendió, unos segundos después, gimiendo en voz alta; las lágrimas se resbalaron de esos ojos tan azules, que algún día habían estado plagados de felicidad. Su respiración se volvió entrecortada, el fuego en su pecho se extinguía y él no podía hacer nada para incrementarlo, así como no podía recuperar a Nit.
¡Estúpido, tonto, idiota! se llamó. ¡Eres un cobarde que no puede ir y hablar con una chica que merece la verdad y solo la verdad! Eres tan cobarde, tan asqueroso… ¡Es increíble cómo no puedes decirle que la quieres! ¡Tienes que decirle que estás enamorado de ella, aunque ella no sienta lo mismo por ti!
Cuando dejó de insultarse, se tranquilizó y recordó con cariño aquella vez en la que Nit acudió a su llamado a pesar de haberlo visto unas cuantas horas antes en los entrenamientos. Loki falló en una prueba, incluso con todas esas horas libres que había pasado practicando y practicando, intentando mejorar estrategias de ataque. Falló y Odín no estaba contento. Su padre le exigía más, porque esperaba lo mejor de él, pero Loki no se sentía tan capaz de ser… de ser como Thor, de ser tan bueno como Thor. Y el chico, en su dolor, consiguió actuar indiferente y mandar a llamar a Nit con un guardia para decirle que se encontrara con él en la biblioteca. Nit acudió y las lágrimas de Loki no fueron contenidas por mucho tiempo. La chica lo tomó en sus brazos y le susurró palabras de aliento y cariño. Tenían catorce años y Loki simplemente sabía que ella era su mejor amiga, que ella siempre estaría a su lado.
El recuerdo le hizo sentirse más roto y continuó llorando silenciosamente. Entonces ocurrió, que Nit habló, susurró su nombre, y él, en vez de asustarse o limpiar sus lágrimas, se levantó del piso en el que se había tirado a llorar. Se sintió estúpido, parado frente a ella, en el extremo inferior de la habitación. Nit acababa de entrar.
"Necesitaba venir" la voz de Nit tembló. "No pensé que también podrías estar aquí" el silencio que se presentó entre ellos hizo que Nit se diese la vuelta para marcharse.
"No te vayas, por favor" fue lo que Loki dijo y en un segundo, estuvo a su lado.
Nit lo miró a los ojos y sonrió, apenas, pero lo hizo.
"Te he extrañado" dijo él.
"Y yo a ti" respondió ella.
Loki sonrió, una chispa de esperanza creciendo en su interior.
"Lo siento" se disculpó él.
"No te disculpes más, Loki. No tiene sentido."
"¿Por qué?"
"Porque no tengo nada qué perdonarte" respondió Nit.
N/A: Me dado la inspiración y las ganas de continuar éste fic, así que me puse como loca a hacer éste capítulo *-*
