Tomaron los caballos y se dirigieron al cuarto de sanación. Todos tenían heridas menores, así que necesitaban atención médica, pero la urgencia se debía a Nit. Aunque respiraba, podía decirse que la pasaba verdaderamente mal, que la vida se escapaba de su cuerpo.

Cuando llegaron al área de sanación, Loki cargó a Nit entre sus brazos y la llevó a una habitación oscura. La sanadora ya estaba allí, esperándolos. Sus manos diestras quitaron la armadura de Nit, dejandola completanente expuesta.

"No puede estar aquí, príncipe Loki" dijo otra sanadora. "Debo pedirle…"

"Ella es mi mejor amiga. Tengo que…"

"Pero, señor,…"

"¡No me importa! ¡SOY EL HIJO DE ODÍN Y HAGO LO QUE QUIERO! ¡Y-ME-VOY-A-QUEDAR-AQUÍ!"

La sanadora no dijo más, intimidada por el súbito cambio en el jóven hombre. Normalmente era sencillo y amable, contrariamente a su hermano Thor. Le dirigió una última mirada y ayudó a la otra mujer a limpiar la herida del abdomen de Nit. Con susurros en una extraña lengua, detuvieron la hemorragia y cerraron la herida al cabo de unos minutos.

"¿Ella va… a estar bien?" Loki no se atrevía a preguntar si Nit iba a vivir. La sola idea de pensar en un mundo sin Nit le hacía sentir enfermo. No era como cuando habían discutido, pues aunque no estaban juntos, él sabía que ella estaba bien.

"No lo sabemos" dijo una de las sanadoras. Loki comenzó a caminar en la habitación, nervioso. "La herida presenta huellas de magia completamente desconocida para nosotras" al ver la rabia que surgió en los ojos de Loki, la sanadora añadió: "Pero nos aseguraremos de que alguien con los conocimientos adecuados trate a Lady Kranit como debe ser."

"¿Y cuándo será eso?" exigió Loki.

"En seguida, mi señor" la sanadora salió de la habitación, dejando al chico con la otra mujer y Nit.

"Señor, usted también está herido."

"No importa."

"Claro que sí, señor. Por favor, permítame lavarle y curarle sus heridas. Después podrá venir y estar con Lady Kranit tanto como quiera."

"Estoy bien."

"Debo insistir, señor. Sé que Lady Kranit es muy querida para usted. Sé que ustedes son muy buenos amigos y entiendo cómo se siente. Pero con exponer su salud, aunque las heridas sean menores, no gana nada. Si ella despierta, usted podría estar aquí a su lado sin dejarla para tener que curar sus heridas."

Loki escuchó hablar a la mujer; ella era mayor, su cabello gris corto y la expresión serena de su rostro le hacía verse confiable.

"En algún momento tendrá que hacerlo, señor."

"Bien" fue la respuesta de Loki. La siguió a otra habitación, atravesando pasillos con decoraciones doradas y almacenes que debían contener remedios. "¿Puede explicarme qué pasa con las heridas de Nit?"

"La herida no es normal. Hay algo, en los tejidos, que al contacto me hizo ver y sentir oscuridad. Era una presencia oscura, malvada" la mujer habló con miedo. "Es magia avanzada, conocimientos que nosotras no tenemos. Por eso necesitamos de alguien más."

La mujer se dirigió a una habitación amplia y blanca que tenía compartimentos pequeños donde había duchas.

"Sería mejor que se limpiara antes de comenzar a curar sus heridas" la mujer le señaló un compartimento y Loki tuvo que desprenderse de su armadura y traje.

El agua tibia relajó su cuerpo y Loki se dio cuenta de cuan tenso había estado. Odiaba sentirse culpable y estúpido. Después de todo, había sido gracias a su proyección-ilusión que Nit estaba en una habitación, esperando a algun otro sanador que le ayudara. Las sanadoras solo habían dicho que la herida de Nit tenía huellas de magia, pero jamás dijeron si era algo extemadamente peligroso. La duda lo llevó a la locura. Nit sin vida, su cuerpo flácido y pálido, sus ojos sin luz, sus labios si una sonrisa… Esa sonrisa que él tanto amaba.

Se obligó a sí mismo a no pensar en esas cosas, a pensar positivamente. Salió de la ducha y tomó la toalla que alguien había dispuesto en la puerta. Se enrolló la tela alrededor de la cintura y salió para encontrarse con la sanadora. Ella empezò a aplicar un ungüento al mismo tiempo en aue recitaba palabras extrañas. Las heridas of Loki desaparecieron rápidamente y él pudo ponerse la ropa que le fue entregada.

"¿Cómo consiguió esto?" preguntó cuando se hubo cambiado.

"Su señora madre la mandó a traer. Ella vino a verle y lo está esperando en las habitaciones de Lady Kranit."

"Lléveme ahí" ordenó Loki.

Volvieron a caminar por pasillos y corredores hasta que subieron unas escalerillas.

"¿Por qué la cambiaron de habitación?"

"Esta es el ala para la sanación avanzada" murmuró la mujer. "Lady Kranit ya fue revisada por nuestro sanador. En cuanto llegue allí, le explicará a usted y al padre de la señorita el nuevo diagnóstico."

Al llegar a la habitación, Loki fue sorpredido con un fuerte abrazo de su madre. Frigga lo estrechó con fuerza, dejando escapar la preocupación que la había hecho sentir tan tensa.

"Estaba tan preocupada por ti."

"Estoy bien ahora, madre."

"¡Mi hija está en este estado por ti!" el grito interrumpió lo que fuese que Frigga iba a decir. El padre de Nit miró a Loki acusatoriamente y luego salió airadamente de las habitaciones.

"Renunció a su cargo como entrenador. No quiso quedarse más aquí, no con lo que ha pasado" susurró Frigga.

"¿Y abandonará a Nit?"

"Lo que ocurre, hijo mío, es que Nit ya no está aquí."

Los ojos de Loki se deslizaron a la esquina, donde descansaba Nit. Sus ojos estaban cerrados y sus manos yacían a los lados de su cuerpo, acomodadas allí a la perfección. Loki cruzó la habitación con dos zancadas y tomó la mano de Nit entre las suyas. Ella aún estaba viva.

"El hechizo, la magia que le hicieron a Nit es verdaderamente poderosa. El sanador lo explicó. La magia la ha separado de su alma, Loki. Lo que ves es solo su cuerpo… pero Nit ya no está allí. Es peor que la muerte. Nit sigue viva pero sin un alma… y sin un alma, ella jamás despertará."