Saludos a mis queridos lectores. Antes que nada les suplico una disculpa por tardarme tanto en subir otro capitulo

Entre en exámenes en la universidad y luego la banda en la que estoy empezó a tener mucha actividad por la cual tuve que concentrarme en esto. Además empecé a trabajar lo que corto aun mas mi tiempo para poder concentrarme en la historia. Sumado esto a un pequeño bloqueo de escritor hizo que me tardara tanto en continuar la historia. Siento muchísimo haberlos dejado sin saber nada de la esta historia por tanto tiempo.

Como siempre agradezco infinitamente a los que me dejan un review, me encanto la reaccion que vieron varios. Me alegra muchísimo que tuviera un feedback muy positivo. Contestare los reviews por el orden que estaban (:

IVYMON.- que bueno que te gustara el final, espero volver a leerte

anaiza18.- Así es Davis fue muy impulsivo pero es el Davis que conocemos. Yo también espero que me vaya bien en la universidad.

Saandy.- Me gusto muchísimo tu review, me alegro que te haya gustado tanto la historia y el estilo que le he imprimido. Gracias a ti por molestarte en darme un review, espero que te guste este capítulo.

Vivi.- Gracias por las felicitaciones, dudaba si Takeru debía tener esa personalidad por que podría salirse mucho de lo que la gente pueda estar acostumbrada pero me alegro que a algunas si les haya gustado

Andrea.- Y es un privilegio que me lean y les guste mi historia, gracias por dejar un review. Me alegro que te guste.

jana149.- Espero que te guste este también, gracias por dejar review.

valechan92.- Lamento haberme tardado tanto, me alegro que te gustara el capitulo.

Annita.- Me alegro que te haya gustado mucha esa escena. Gracias por dejar Review

Isabel-takari.- KAri hizo lo que pudo para mantener a su amigo a salvo, y Davis, en su extraña forma de ver el mundo intento hacer lo mismo. Es demasiado imprudente pero bien intencionado.

patriot117.- Takeru y Davis definitivamente se volverán a ver, si habrá alguna pelea supongo que tendremos que esperar y ver. Algunas dudas a lo mejor se contestan en este capítulo. Los hombres de Yamato simplemente querían decirle que no era necesario tener que pelear con todo para deshacerse de las molestias del imperio. Luego se dieron cuenta que tenían que ponerse serios si querían salir con vida.

Lynn- Siento mucho que hayas tenido que esperar tanto ): Pero me alegra que te guste tanto mi historia y tratare de escribir más rápido, pero espero que entiendas que a veces situaciones de la vida hacen que atrase un poco las cosas. Espero que tus uñas estén mejor después de este capítulo :)

osma.- perdón amiga por hacerte esperar y qué bueno que te gusto tanto mi historia para dejarme un review a pesar que no sea lo tuyo, es una razón más para apurarme a escribir. saludos!

guest.- No se quien seas pero ya no tienes que esperar mas jajaja saludos

Melissa.- Lamento que hayas esperado tanto. Me alegro que te guste la historia

De nuevo mil disculpas por la tardanza asi que ya no los hago esperar mas


El escape

La batalla de Yamato y sus hombres contra los soldados del imperio estaba siendo un verdadero caos. No era para nada como lo que había sucedido en el piso superior. La sangre se hizo presente en más de una ocasión. El cansancio ya se estaba presentando entre los piratas y no parecía que el número de los soldados acabaran.

Carles se enfrentaba contra dos hombres y podía dominar el combate aunque con ciertas dificultades. Bloqueaba todos los ataques pero no se atrevía a dar un golpe por temor a un contragolpe.

-¡Carles cuidado!- Lisandro trato de advertirle y cuando su amigo volteo vio a un soldado del Imperio flanqueándolo y a punto de darle una estocada. Pero justo en ese momento Yamato logro bloquear ese ataque y contraataco al agresor. Carles reacciono y ya con apoyo del capitán logro sacar de combate al soldado que quedaba.

-Carles, No es momento para dudar. No podemos retenernos. Si es necesario ataca a matar.- Las palabras frías de Yamato las entendió el pelirrojo. No le gustara mucho a Takeru pero no a menos de que dejaran de salir soldados y puedan tener mayor apoyo no tendrán otro remedio.

En el fondo de la habitación dos figuras conocidas se hicieron presentes. Yamato reconoció a Philip y Rafael e hicieron su presentación en el tribunal, pero Takeru no parecía estar con ellos. El capitán Yamato noto la sangre recorriendo el brazo de Rafael.

-¿Rafael, te encuentras bien?- Pregunto preocupado Yamato.

-Si… pero no podre apoyarlos en el combate.- Dijo algo avergonzado Rafael.

-¿Y mi hermano?

-Se encuentra combatiendo con el chico que le hizo esa herida a Rafael.- Philip le respondió.

-Debiste quedarte a ayudarlo, ese militar no es como los demás, me desarmo como si fuera un niño con un palo de madera como espada.- Rafael le discutió. Philip no dijo nada, el lo hubiera hecho pero Takeru no se lo hubiera permitido. Hubiera preferido asegurarse de la seguridad de su amigo. Philip sabia esto pero aun así se sentía un poco culpable por dejarlo solo.

-Mi hermano estará bien.- Respondió rápidamente Yamato al notar la preocupacion de Philip.- El enano podrá parecer infantil y despreocupado en ocasiones pero es el segundo mejor espadachín que conozco. No existe espadachín en el imperio que pueda contra el.- Concluyo el rubio. Si bien fueron palabras de aliento para Philip estas eran sinceras. Después de todo Takeru fue enseñado por el mejor duelista conocido por Yamato.

Philip y Rafael parecieron tranquilizarse un poco con las palabras de su capitán y sabían que tenía razón. Philip acomodo a Rafael en un lugar seguro y saco su sable esperando una nueva embestida de guardias que parecía salir en cualquier momento.

Mas guardias se vieron presentes en la zona de batalla y estaba vez con el apoyo de Philip podían retener el ataque con más tranquilidad. Al parecer no habrá fatalidades esta tarde.

Pasaron algunos minutos hasta que la situación se calmo un poco y Yamato volvió hablar.

-Creo que estamos ya a salvo.-

-Así parece capitán, pero tenemos que huir no tardaran mucho en traer más refuerzos.- Carles le respondió.

-Lo sé, tenemos que apurarnos. Además tengo una sabandija de la cual me tengo que hacer cargo.-

-¿De qué habla capitán?-

Matt pensó que lo mejor será esperar a hablarles sobre la traición de Tai a sus camaradas. No estaba en el mejor momento para hablar de cosas como esas.-

-En fin que tanto puede tomarle a mi hermano acabar con un solo hombre.- El rubio se quejo ante sus compañeros.

-Capitán, ese chico no era cualquier rival. Es bastante hábil con el sable.- Rafael dijo.

-No me la trago. Apuesto a lo que quieran que esta con esa chica. Normalmente no me molestaría que se esté prostituyendo en cualquier bar con las mujeres fáciles pero esto es el colmo.- Yamato le respondió bastante molesto y luego grito con dirección hacia el balcón.- ¡Enano! ¡¿Qué demonios estas esperando?! ¡Tenemos que irnos de inmediato!-

Sus camaradas vieron algo divertido a su capitán, pero coincidían que a veces Casanova debería de ponerse límites. Pasaron algunos momentos y finalmente vieron bajar del balcón a Casanova.

-Hola capitán.- Takeru le dijo a Yamato con una sonrisa.- Cielos estas hecho un desastre, que no disfrutaste tus días en el paraíso.

-Mira enano, ahora no estoy de humor para tus bromas.- Yamato hablo algo exasperado.- Tal vez para ti todo esto sea un juego pero esta situación es muy seria. Si te vas a poner a seducir a cualquier chica del imperio asegúrate de que sea en un mejor momento. Suficiente es tener que aguantar tus tonterías todos los di… ¿Qué demonios te paso en la cara?- Yamato pregunto al notar algo inusual en el rostro de su hermano

Takeru estaba soportando la risa del arrebato de su hermano. Si bien generalmente le resultaban algo molestos sus sermones tenía que admitir que los extrañaba.

-No es nada, solamente una pequeña cortada en el rostro, no es nada serio.- Respondió Takeru despreocupado.

-No me refiero a eso. Tienes el rostro completamente enardecido, ¿acaso te agarraron a golpes?- Yamato pregunto realmente serio. Si alguien alcanzo a golpear a su hermano mientras este tiene un sable en la mano de verdad era un oponente serio. Los demás camaradas de los hermanos tomaron interés en la discusión.

Takeru se empezó a preocupar, no recordaba que alguien lo golpeara en la cara para provocar esa preocupación de su hermano.

-No lo creo.- Decía Takeru buscando algo con que reflejarse el rostro. Cuando finalmente encontró un espejo en una de las paredes noto que efectivamente su rostro estaba completamente enardecido. Pero no se sentía mal ni enfermo. Una pequeña idea de lo que pudo a ver pasado le dio un escalofrió en la espalda. Era imposible. Jamás le había pasado de una forma tan obvia.

-Si no fuera imposible diría que estas.- Yamato continuo pero se detuvo ante la improbabilidad de la opción.

-Sonrojado.- Carles dijo sorprendido. En el blanco. Pasaron unos cinco silenciosos segundos y luego todos los presentes se empezaron a reír con excepción de Takeru y su hermano.

-Jamas pensé ver el dia en que una mujer le bajara la guardia al legendario Casanova.- Lisandro decía entre risas.

-Esperen a que los tripulantes del Lobo lo escuchen.- Carles término entre risas

Takeru estaba en completo shock. No recordaba haber estado jamás en esa posición. Y si lo estuvo se necesito más que un simple beso para lograrlo. Además, las risas de sus camaradas no ayudaban a ocultar su sorpresa.

Yamato solamente mostraba una ligera sonrisa pero luego la borro, este no era el momento para esto.

-Bueno suficiente.- Takeru dijo, no estaba acostumbrado a ser el centro de las burlas de sus compañeros.- No es para tanto.- El rubio menor trato de cubrir su momento de debilidad pero el sabia que eso era mentira, esto no iba a terminar acá.

-¿Así que donde está el primor que logro ruborizar al legendario Casanova? Tal vez la invite por algo más que una cena para saber que tiene de especial.- Carles dijo burlándose. Takeru no se lo tomo muy divertido.

-De acuerdo ya basta.- Yamato cortó el asunto con cierto disgusto. Realmente disfrutaba ver como la conducta de su hermano finalmente parecía tener consecuencias, pero este no era el momento para bromas. Tenían que escapar antes de que las cosas se vuelvan a complicar. –Tenemos que salir de acá y regresar al archipiélago.-

Todos los presentes regresaron a una postura seria y estaban de acuerdo. La tripulación finalmente corrió hacia la salida principal del salón de justicia con Takeru como guía.

-Enano, ¿estás seguro que este es el mejor camino?- Pregunto Yamato algo preocupado, no tenía un buen presentimiento sobre esto.

-Confía en mi Matt, tengo todo preparado.- Takeru dijo con mucha confianza

-¿Por cierto como diablos pudieron estar tan preparados?-

-¿A qué te refieres?-

-Sobre como Lisandro tenía una llave para mis cadenas, como sabían sobre la forma en cómo estaba repartido los guardias en el juicio y el momento para entrar. Estoy seguro que esa entrada no fue para dar un impacto dramático. Sabias lo que esos jueces planeaban ¿verdad?-

Takeru sonrió ante la sabiduría de su hermano. Una de las razones por la que es un gran capitán es que esos pequeños detalles no se les pasa. Pero el sabia que él no podía decirle todo lo que sabía y todo lo que descubrió la noche anterior.

-Matt, esto es más serio de lo que piensas. Espere el momento de acuerdo para que no tuviera que ser yo el que te lo diga. Por lo que planeaban esos jueces supongo que ya te has dado cuenta que el Reino del Manto corre peligro. Te lo explicare mas a detalle cuando estemos más calmados.- Matt lo vio con cierta seriedad y supo a lo que se refería Takeru

Por mucho tiempo el Reino del Manto uso corsarios durante la gran guerra. Ya que los corsarios eran piratas pagados por el gobierno, estos atacaban los barcos marcados de los imperios enemigos. Esta fue una valiosa estrategia que casi le daba la victoria al Reino del Manto ya que podían debilitar a sus enemigos y gracias al anonimato de los piratas no sufrían repercusiones diplomáticas. Claro a menos de que el corsario fuera capturado y rompiera el trato de anonimato de su patrón a cambio de salvar su vida.

Las cosas empezaron a tener sentido. Es cierto que su tripulación y el Lobo Solitario le habían causado problemas al imperio y habían obtenido cierta fama y reputación. Habían hundido uno que otro barco militar sin mucha importancia y asaltado algunos barcos mercantes del Gran Imperio. Pero no podían ser considerados una amenaza tan siquiera cercana a lo que su padre representaba hace algunos años, Matt podrá ser un genio estratégico como su padre pero sería un insulto al legado de su padre la comparación. Durante su captura Matt simplemente pensó que sería usado como un truco de propaganda capturando al hijo del mayor criminal de la historia para que los capitalinos apoyen la guerra en el norte que le ha causado tantos problemas al Imperio. Pero no. Las intenciones del Imperio eran buscar una excusa para poder declarar de nuevo la guerra al Reino del Imperio. Un reino que militar mente está destrozado y serio fácilmente volver a capturarlo. Pero es rico en recursos para poder financiar la guerra que tenían. Que mejor que decir que el Reino del Manto uso al hijo del mayor criminal que haya existido para atacar al Imperio. Nadie protestaría una venganza rápida, además que una victoria militar daría un impulso moral tanto a los ciudadanos como a los militares. Aunque tanto Matt como su padre jamás se rebajarían a trabajar como corsarios bajo las órdenes de algún monarca, ni siquiera del Reyno del Manto, sus hombres y el mismo tenían todavía amor por su patria y no la traicionarían bajo ninguna situación.

-Es impresionante hasta dónde puede llegar la ambición del Imperio.- Matt dijo furioso.- Ninguna escoria imperialista conoce la palabra honor.

Takeru vio a su hermano con empatía, sabía lo que sentía, pero tenía otras cosas en la cabeza que volverían a darle un giro a la vida de él y su hermano.

-Te sorprendería lo equivocado que puedes estar.

-¿A que te refieres con eso?- Su hermano le pregunto algo extrañado, juraría que es la primera vez que Takeru no aprovecha la oportunidad para poder insultar al Imperio.

-Digamos que algunos imperialistas no son tan malos como parecen.- Takeru finalizo con una sonrisa. Matt lo vio aun mas confundido.


Finalmente llegaron a la entrada del edificio. Las puertas eran lo único que lo separaba de la libertad y poder finalmente huir hacia las planicies del continente para luego regresar al archipiélago.

Takeru abrió las puertas y lo que vieron preocupo bastante a Yamato. Un gran escuadrón de militares apuntando con mosquetes apuntando hacia la ubicación del rubio y sus hombres. A dónde diablos los había llevado Takeru. Matt volteo a ver a su hermano y lo vio con una sonrisa confiada. Algo tenía planeado lo que lo calmo un poco pero no tenía idea de cómo demonios iba a poder sacarlo de esta. Pero por experiencia propia sabia Takeru tiene muchos ases bajo la manga.

-Ríndanse ahora o mueran.- El que parecía ser el capitán del escuadrón de militares grito. No parecía que tendría la paciencia que le han tenido a los hombres. Takeru noto eso pero no despejaba su sonrisa.

-Nos rendimos.- Takeru grito y soltó su arma, sus compañeros hicieron exactamente lo mismo. Matt los veía impactado. Sabía que algo tenían en mente, no llegaron hasta acá solamente para rendirse tan fácil. Decidió confiar en su hermano e imito a su hermano tirando su sable.

El capitan de la división parecía estar satisfecho y ordeno a sus hombres que arrestaran a los piratas. Sin embargo en el momento que bajaron la guardia los militares notaron que el suelo comenzó a temblar de una forma inusual. Se escuchaban pisadas de caballos cada vez mas y mas fuertes y cuando los militares voltearon hacia el costado o que vieron los horrorizo. Un grupo de caballos que parecían salvajes corrian fuera de control en dirección hascia donde estaba el escuadrón de militares. No les dio tiempo de reaccionar y fueron embestidos de lleno. Los hombres quedaron muy lastimados e incapacitados y los que parecían resistir la primera embestida fueron atacados por unos pocos hombres que se encontraban montando a otros caballos. Matt reconoció a alguno de sus hombres. Solto un pequeño suspiro y una ligera risa.

-Cielos T.K.- Matt le dijo a su hermano.- Tengo que admitir que esta vez te luciste. Por lo visto hoy estas lleno de sorpresas. Takeru solamente le regreso la sonrisa a su hermano.

-No tienes idea.- Dijo algo cansado su hermano menor. Esta misión parecía cada vez mas larga.

Había cuatro hombres que Yamato reconoció enseguida. Son de sus mejores hombres y se imagino que Takeru los había guardado para esta situación. Se le hacía raro que entraran a rescatarlo con tan pocos hombres pero ahora entendió porque. Pero esto le volvió a dar dudas. Takeru es un genio para las estrategias. Pero no es un adivino y no hay forma de que el predijera con tanta precisión como iban a organizarse los militares.

-Enano, aquí hay algo me estas ocultando.- Matt se dirigió a su hermano bastante sospechoso.

-Matt, realmente es una larga y complicada historia, pero te lo diré todo a su debido tiempo cuando estés más calmado y no tengamos tanta prisa.-

-Estoy bastante calmado ahora y la verdad no creo que manden más refuerzos por un rato.

-¿Calmado? Vi tu pequeño arrebato cuando descubriste lo de Tai así que no quieras verme la…-Takeru dijo pero fue interrumpido.

-¿¡Sabes lo de Tai!? ¿Desde cuándo?- Matt pregunto preocupado.

-Desde que te capturaron.- Takeru dijo preocupado, dijo demasiado y realmente no quería seguir discutiendo más.

-Me sigues ocultando cosas T.K., así que más vale que hables.-

-Te diré todo lo que necesitas saber ahora tenemos que huir.-

-No me trates de decir cómo se tienen que hacer las cosas, te recuerdo que el capitán acá soy yo y es por algo.-

-Si eso lo note por lo bien que nos fue la última vez que estuvimos bajo tu mando.- Esta vez Takeru respondió perdiendo un poco la paciencia. Ya la insistencia de su hermano lo estaba exasperando. La tripulación del Lobo Solitario veía la discusión algo preocupado. No es raro verlos discutir pero no parecía que esto terminara bien o rápido.

-Mira pequeño enano engreído, si no quieres que te meta esa espada por…- Matt estaba a punto de estallar de nuevo pero lo que pareció una garganta siendo aclarada lo interrumpió.

Una figura que el capitán Ishida no reconoció apareció entre los caballos que estaban esperando tranquilamente. Parecía un chico joven algo delgado y palido, tal vez un poco mayor que Takeru de pelo negro con un corte peculiar. No lo reconocía y no parece ser parte de la tripulación. Ni siquiera parecía alguien que viniera del Archipiélago de cristal.

-¿Quién demonios eres tú?- Matt pregunto bruscamente y se puso en guardia sacando su arma.

-Capitán Ishida, le suplico que baje su arma.- El joven dijo tranquilamente con las manos levantadas demostrando que estaba indefenso.- Le aseguro que estoy de su lado.-

-¿Por qué no dejas que eso lo decida yo?-

-¿Cómo puedo demostrarlo?-

-Empecemos con tu nombre.- Matt le exigió sin bajar el tono amenazador de su voz.

-Matt, el es un aliado no es necesario todo…- Takeru trato de razonar con su hermano pero este lo volvió a interrumpir.-

-Estas últimas semanas me han ocultado información básicamente todas las personas que conozco. Digamos que mi sentido de confianza está bastante limitado estos momentos. No creo que a nuestro aliado le moleste tanto darnos un poco de información.- Matt le contesto a su hermano.

El joven que lo veía tratando de analizar la situación decidió hablar.

-Solo le puedo decir que mi nombre es Ken, cualquier otro tipo de información no pueden ser revelados en estos momentos por lo peligroso que podía resultar si alguien más se entera.- Ken dijo calmadamente, pero luego continúo alzando la voz.- Y le sugiero capitán Ishida que si no quiere que la amenaza del imperio de usarlo como un trofeo para la capital sea realidad le sugiero que nos vayamos de la capital lo más pronto posible y continuemos esta conversación en otro lugar. Dudo mucho que al Imperio se le escape el mismo prisionero dos veces seguidas.- El tono de Ken parecía más una amenaza que un consejo.

Matt no le gustaba para nada esta situación. Pero no podía hacer otra cosa más que confiar en su hermano.

-De acuerdo. Pero en el momento que estemos fuera de la capital espero escuchar respuestas.- Matt dijo seriamente y se dirigió hacia los caballos y se subió a alguno.

-Takeru y Ken suspiraron un poco más relajados.-

-¿No es la persona con más confianza hacia los demás verdad?- Ken se dirigió a Takeru.

-Yo tampoco lo estaría en su lugar. Ni siquiera estoy cómodo confiando en ti todavía.- Takeru se dirigió de una forma fría hacia Ken.- Acabemos con esto de una vez. Vamos muchachos, salgamos de este nido de ratas.- Takeru se dirigió hacia los caballos y monto uno de ellos. Sus compatriotas lo siguieron.-

Ken los miro un poco frustrado.


Los hombres de Yamato cabalgaban con las calles con mucha prisa. Iban siguiendo a Ken por calles que parecían ser atajos. A Matt le pareció que tenía sentido ya que si viajaban por las calles principales de la capital atraerían demasiado la atención y podrían generar algún otro conflicto. Ya habían pasado algunos minutos desde que iniciaron la cabalgata y no parecía que iba a terminar pronto. Finalmente Matt observaba como los límites de la capital iban desapareciendo por uno de los senderos de los que Ken los guio.

Llegaron a la salida de la capital. Matt reconoció las planicies del norte de la capital.

-Hasta aquí llega mi ayuda.- Ken les dijo.

-Muchas gracias Ken, tenía mis sospechas pero supongo que todo lo que dijiste es cierto.- Takeru le respondió al fin sereno.

-No me estén provocando.- Matt les dijo a los dos, aun no sabía mucho de lo que pasaba. Takeru solo lo miro divertido.-

-Les recomiendo que no se detengan hasta que tengan medio día de ventaja, mis hombres trataran de darles aun más ventaja pero no podemos distraerlos para no levantar demasiado sospechas sobre nosotros.-

-¿Y quiénes son exactamente "nosotros"? – Matt pregunto intrigado.

-Takeru te lo explicara todo.- Ken les respondió con una sonrisa. Dicho esto se dio vuelta y regreso a la capital.

-Vamos hermano, tenemos que reunirnos con Thomas y los demás. Son dos días de viaje hasta el punto de reunión.-

-Lo sé, apenas acampemos tienes muchas cosas que aclararme.-

Cuando se dieron sus despedidas cada quien se fue hacia su destino. Los piratas se retiraron finalmente de la capital del Imperio. Takeru al fin se sentía tranquilo y relajado. No lo quería aceptar pero la presión de reemplazar a su hermano era demasiado pesada para lo que el podía manejar. Odiaba aceptarlo pero su hermano es irremplazable, si bien el tenia la misma lealtad de sus hombres que Matt no tenía ni una decima parte del liderazgo e intuición para la capitanía que tenía su hermano. Pero mientras se alejaban cada vez mas de la capital algo en el no lo dejaba tranquilo, y no tenía nada que ver con guerras y batallas que le esperaban en el futuro. Era cierta chica que al parecer no podía sacarse de la cabeza. Sabía que esa probablemente fue la última vez que podrá ver a la castaña. Sencillamente no podía entender que tenía esa chica que no lo podía dejar tranquilo. Mientras trataba de darle explicación a todo esto se permitió así mismo imaginar que podía ser. Por un momento dejo de pensar en batallas y duelos de sables, un momento en el que el mar y la vida en el barco no era su prioridad ni su vida y donde la carga de la gente que dependía de el no se encontraba en su espalda. Un momento en la que la paz y una vida tranquila parecían ser una opción en la dura existencia que ha soportado desde que ha tenido memoria. Un momento que fue interrumpido por la voz de su hermano.

-En qué diablos piensas enano.- Matt le pregunto a su hermano.

Takeru despertó de sus pensamientos y vio como su hermano lo veía un poco preocupado.

-Simplemente me pregunto si mi próxima chica sera una pelirroja o una rubia.- Le dijo con tono de burla y miro hacia el horizonte donde se encontraba la capital. Mientras este iba desapareciendo también lo hacía la confusión que se había apoderado de la cabeza de Takeru. No podía permitirse pensar de esa forma.

Matt lo vio un poco serio. Cualquier otro día le hubiera dado un sermón como se merecía su hermano. Pero por alguna razón pensó lo mejor será dejarle pasar por esta ocasión sus burlas.


Habian cabalgado durante varias horas y los caballos ya se veían bastante cansados así que decidieron acampar en las eternas planicies del norte. Takeru tenía que aceptar que el continente tenia sus bellezas, aunque nada comparado con las del archipiélago, pero la tranquilidad que transmitían las planicies eran increíble. Eran terrenos completamente planos donde el césped parecía ser tan infinito como el horizonte del océano. Takeru admiraba el horizonte hasta que su hermano lo interrumpió.

-Muy bien enano ya estamos libres de cualquier problema así que más vale que empieces a hablar.- Takeru estaba realmente cansado y la verdad no tenía ganas de pelear con su hermano así que decidió tomarse en serio todo esto para poder dormir.

-Me entere de la traición de Tai ayer en la noche. Pensé que habías muerto junto a otros el día que nos dieron esos valiosos minutos para escapara a mí y a la tripulación. De hecho ya te daba por muerto, yo y la mayoría de la tripulación. Pero recibí una carta en el archipiélago de nuestro contacto en el imperio diciendo que seguías vivo. Hable con la tripulación y decidimos que te debíamos regresar el favor y arriesgarnos para intentar rescatarte. Así que llegamos al Continente y entramos a la capital y…

Durante varios minutos Takeru le explico a detalle todo lo ocurrido a detalle desde que puso pie en la capital del Imperio, desde el asalto hasta que llego finalmente a su "captura".

-Así que ese chico Ken fue el que te había capturado.-

-Si… Me explico lo que tramaba la capital y que él y otros hombres no estaban conformes con los planes del Imperio. Decía que la ambición de conquista de la capital traería demasiada muerte y sacrificio de hombres inocentes para cumplir la sed de poder de unos muy pocos. Al principio no le creí, de hecho hasta este momento tuve mis dudas, sobre todo después de que me explico todo a detalle.

-¿A qué te refieres?- Matt le pregunto

Takeru saco una carta abierta de sus pertenencias y se la entrego a Matt.

-En esta carta se explica los planes del los altos mandos del ejército del Imperio, como Tai nos traiciono y más importante el plan que tienen.- Takeru le explico y con eso se retiro.

-¿A dónde vas?- Matt le pregunto viendo la carta en tus manos.-

-Tienes una decisión que tomar y yo estoy cansado así que me iré a descansar, sea lo que elijas todos estamos contigo y confiamos en tu juicio, capitán.- Takeru dijo esto último con una sonrisa y se retiro.

Matt lo vio algo extrañado y empezó a leer la carta.


Había amanecido en las planicies del continente y Takeru despertó junto a sus compañeros completamente descansados después de una larga semana. Estiro su cuerpo y busco a su hermano. Lo encontró leyendo la carta.

-Cuantas veces la has leído.- Le pregunto a su hermano.

-Perdí la cuenta hace unas horas.-

-¿Has dormido algo?-

-¿Tú lo hubieras hecho?-

-No dormí para nada la primera noche que lo leí y eso que no era mi decisión.-

-Esto lo cambia todo, como nos movemos, como atacamos. Ya no sería solamente nuestro cuello el que está en la línea.-

-Que vas a decidir.-

Matt se quedo pensando un momento.

- Lo sabremos mañana en el Lobo Solitario.-

Takeru se le quedo viendo y simplemente asintió.

-Entonces más vale que nos apresuremos en llegar, es un día mas de camino hacia el punto de reunión.- Dicho esto Takeru, Matt y los demás montaron sus caballos y no se detuvieron.


Después de un largo camino el horizonte vislumbraba un paisaje conocido para Takeru y los demás. El océano aparecía al fondo del paisaje y con ello una figura muy conocida. Este lugar era muy poco transitado y poca gente sabía de el por lo cual sabían que no había peligro de que el Imperio los volviera a emboscar. Cuando finalmente abordaron el barco un ambiente de tranquilidad y serenidad finalmente se instauro en Matt. Como extrañaba la madera de su fiel buque. El sonido de los marineros corriendo de lado a lado siguiendo sus instrucciones y las palabras de aliento de su tripulación de tener de nuevo a su capitán sano y salvo dentro del Lobo solitario. Sin embargo esto no había terminado. Todavía tenía una decisión que tomar.

-¡Capitán!- Una voz fuerte y conocida se dirigió hacia Matt, la reconoció de inmediato.

-Bueno verte de nuevo Thomas. Espero que no haya sido muy difícil estar bajo las ordenes de mi hermano.- Le dijo todavía disfrutando caminando por su barco.

-Fue un infierno insoportable.- Dijo seriamente Thomas.- Pero sabía lo que tenía que hacer.

-Me puedo imaginar que fue difícil para ti. Eh notado muchos hablando sobre lo duro que ha sido "Caireles" durante nuestra ausencia.- Dijo Matt. Thomas dio una pequeña mueca de reproche.

-He de admitir que me sorprende la capacidad de Takeru para poder querer ahorcarlo.- Dijo suspirando Thomas.

-¿Y me lo dices a mi?- Dijo un poco divertido Matt.

-Sin embargo también hay que darle crédito, cuando tenía que responder actuó siempre pensando en lo mejor para la tripulación.-

-Podra ser un maldito enano arrogante con un complejo de superioridad y un problema contra la autoridad pero no hay persona más confiable cuando la situación lo requiere. Al menos hasta que no haya una chica de por medio.- Se dijo poniendo una mano en su frente.

-Ni que lo diga. Esa castaña le hizo un desastre la cabeza.-

Matt lo vio intrigado, ¿podrá ser la misma chica del juicio?

-Háblame más sobre esa chica.- Matt se dirigió a Thomas, tenía una pequeña corazonada.

Thomas lo vio un poco confundido, si hay una cosa que puede molestarle a su capitán es escuchar sobre las historias de Takeru con sus conquistas. Sin embargo le conto sobre la chica, como la conoció y lo que había dicho de ella.

Matt pensó un momento y una ligera sonrisa se apodero de su rostro.

-Una lástima que no la podremos ver de nuevo, parecía que ser el tipo de chica que podría ayudar a Takeru.- Matt se dirigió a Thomas y este le dio una pequeña sonrisa empática, el sabía lo que se refería.

-Por cierto hay algo que quiero que vea. Al parecer nos dejaron una sorpresa.- Thomas dijo sonriendo mientras llevo al capitán hacia el camarote del Capitan. Ahí Matt se sorprendió de lo que vio. Cien lingotes puros de oro. Suficiente para comprar toda una villa en cualquier parte de la capital y vivir como dioses por años.

-Supongo que esa es la sorpresa a la que se referían.- Matt dijo sonriendo pero todo esto le sabía a un soborno. Todavía no estaba seguro de aceptar el plan de su nuevo "aliado".

-Tienes la misma sonrisa que T.K. cuando pensaba en la tal Hikari.- Thomas se rio de la reacción de su capitán.-

-Así que se llama Hikari ¿Eh?- Dijo Matt sin mucha importancia.

-Así es. Hikari Yagami según recuerdo.- Dijo sin mucha importancia dándose media vuelta.

De inmediato los ojos de Matt se abrieron como nunca antes en su vida. ¿Acaso escucho bien? Yagami. Estaba seguro haber escuchado ese nombre en el juicio.

¡¿Yagami?! ¿Estás completamente seguro?- Pregunto desesperado Matt.

Thomas se sorprendió y no entendía la reacción de su capitán.

-Si, asi se llamaba.- Dijo preocupado Thomas. Matt lo analizo por un segundo y luego se hecho a reír. Si esto no es una señal no sabía lo que era. Thomas lo vio preocupado.

-Prepara los cañones Thomas.-

Thomas lo vio algo confundido pero sabía lo que eso significaba. Su capitán había tomado una decisión.

-De acuerdo capitán.- Thomas dijo y se fue al salón de los cañones a dar la orden.

Matt vio a su hermano caminando por la cubierta del buque con su tradicional sonrisa y hablando con algunos tripulantes. Este le vio y se acerco hacia él.

-¿Así que capitán, ya tomo una decisión?- Le pregunto a su hermano.

En ese momento se escucharon los poderosos cañones del lobo haciendo explosión lo que sorprendió a Takeru, este volvió a ver a su hermano.

-Supongo que eso es un si.- Dijo riéndose Takeru.- ¿Qué te hizo decidir?-

Matt vio el horizonte y vio como un faro se encendió la noche con su luz y vio un pequeño rayo de esperanza en la vida de su gente y su nación mientras que el lobo solitario iba desapareciendo en el horizonte del mar. Le miro con una sonrisa a su hermano y solamente le respondió antes de regresar a su camarote a descansar después de un largo día dejando a su hermano confundido.

-El destino.-


Si ya se, ya se, hay muchas cosas que no deje claras. Pero juro que las dejare todas en claras así que ténganme paciencia

Intentare actualizar lo más regular y pronto posible. Además tengo en mente algunas otras historias que me gustaría escribir un poco diferente a esta. Aclaro que esta será mi prioridad hasta que termine

Espero que no tengamos que esperar mucho para que suba otro capítulo. Mientras tanto espero que disfruten de este capitulo