Saludos a mis queridos lectores. Esta vez no me tarde tanto en actualizar la historia. Acá les dejo el final de la primera parte de nuestra historia. No habrá peleas ni nuevos personajes secretos. Pero es importante para la continuidad de la historia.

Como es costumbre hora de responder reviews

anaiza18 – Me alegra que te gustara ;) No te preocupes algún día sabremos los panes de Matt

IVYMON – No puedo decirte que decisión tomo Matt pero si puedo decirte que lo sabrás pronto

patriot117 – Me alegra que te guste mi forma de escribir. En lo personal es lo que más me preocupa pues siento que la perspectiva se maneja de una forma muy poco ortodoxa. Te prometo que pronto muchas dudas serán respondidas.

Isabel-takari – La carta es de extrema importancia en la historia pero no te preocupes que con tiempo revelare el contenido de esa carta. TK tiene más cosas en la cabeza de las que puede manejar y Kari no le ayuda. Me alegra que te agrade el capitulo (:

cerexorosa – Y se pondrá mejor, te lo aseguro ;D. Todo se revelara con calma no te preocupes. Gracias por los deseos y te aseguro que le echare ganas en todo lo que pueda. ¡Saludos desde Cancún!

Melissa – Espero que te guste este capítulo. Espero que esto te baste por mientras, espero seguir leyéndote por acá (:

Lynn – Cielos, tres capítulos… me tardo medio mes en escribir uno casi casi. Pero prometo entregártelos si me tienes paciencia :) De verdad me alegra bastante leer tu review. Es bastante agradable que alguien disfrute muchísimo algo que escribo. Tratare de apurarme en esos capítulos

De verdad mi parte favorita de todo esto es leer sus reviews ya sea con puntos positivos, negativos o simplemente para decirme que les gusto mi historia. Es realmente satisfactorio ver que alguien disfrute lo que escribo. Espero volver a leerlos pronto

Son lo máximo (:


El Tomo "Esperanza"

-¿¡En qué demonios estabas pensando?!- La voz de Tai retumbo en toda el hogar de los Yagami. -¿Sabes de lo que son capaces esos hombres?-

Kari estaba sentada cabizbaja mientras su hermano se encargaba de darle un verdadero sermón. Después de la salida triunfal de Takeru y sus amigos el orden regreso al salón de justicia. Más refuerzos llegaron finalmente al lugar. La castaña se encargo de cuidar a su amigo hasta que recupero el conocimiento. Jamás había visto a su amigo tan enojado. Podía entenderlo, hasta apenas hace algunas horas era considerado el mejor prospecto con los sables en todo el planeta. Hoy término humillado por un criminal enfrente de toda la comunidad noble del imperio. No dejaba de maldecir y pedir disculpas por no ser lo haberla defendido de un canalla como él. Cuando la castaña le explico que no le hizo ningún daño se calmo un poco, pero algo le decía que si le mencionaba lo del beso lo perseguiría hasta el fin del mundo.

Después de que las los militares pusieron orden en el lugar fue cuando las cosas se pusieron en contra de Kari.

Tai llego rápidamente al lugar ya después de que los piratas escaparan. Se veía bastante calmado tomando en cuenta el desastre que había en la corte con su ya característica mirada fría. Inspeccionaba el lugar pero en el momento en que poso sus ojos en su hermana toda la emoción que pudo haberse guardado salió como un volcán en erupción. Corrió hacia su hermana y al ver la posición en la que estaba Daisuke se pudo imaginar lo que pudo haber pasado. Fueron de inmediato a su hogar donde sentó a su hermana para pedirle explicaciones

-Comodoro Taichi… por favor disculpe a su hermana. Todo fue mi culpa, ella insistió en irnos del lugar pero yo quise enfrentarme a esos rufianes…- Davis hablo en defensa de su amiga.

-Silencio Daisuke. Tu y yo vamos a tener una charla después pero esto no te incumbe.- Tai le alzo la voz y le regalo una mirada dura a su admirador. Davis solamente lo vio con un gran miedo en los ojos y solamente asintió.

-Cálmate Tai, Davis, no tiene la culpa yo le pedí ir al juicio y el solo me ayudo como un amigo.- Kari trataba de defender a su amigo.

-Un amigo no te pone en peligro ante algunos de los criminales más peligrosos de los mares-

-Creo que estas exagerando.- Kari le respondió muy segura de sí misma

No fue simplemente el hecho de que Takeru se hubiera contenido frente a su amigo cuando bien pudo haberlo liquidado con facilidad. Cuando las cosas se calmaron Kari se dio cuenta que nadie término con una herida fatal. De ningún bando. Algunas heridas profundas y golpes que duraran más de una semana pero nada que pudiera acabar con la vida de alguien. A Kari le parecía bastante impresionante que pocos hombres pudieran mantener a margen a tantos militares sin matar a nadie.

Tai se quedo pensando un momento loa respuesta de su hermana pero no pensaba quedarse callado

-Kari no sabes de lo que esos hombres son capaces.-

-Pues no parecieron ser los sanguinarios que querías mostrarnos en el juicio.- Kari le respondió. Tai se sorprendió ante su respuesta y por un momento parecía que no sabía que contestar.

Kari confiaba mucho en su hermano y si dijo lo que dijo es por algo, pero lo que vio era completamente diferente. Nadie murió hoy, parecía que los criminales solo querían salvar a su capitán y escapar.

-¿Los estas defendiendo?- Tai reacciono al fin con cierta incredulidad.

-Claro que no… ¿Pero no te parece extraño que para ser unos asesinos de sangre fría mostraron misericordia contra nosotros? ¿Por qué lo habrán hecho?-

Davis se quedo pensando un momento. Parte de su ira era el hecho de que aquel pirata le perdonara la vida. Analizando la situación en la que estuvo se dio cuenta de lo fácil que pudo haber sido matarlo cuando atacaba sin cuartel al rubio. La combinación de ira y humillación era demasiada para él y sabia que Kari decía eso por la forma en cómo su contrincante no lo lisio siquiera.

-Eso es lo que quieren que pienses.- Tai le dijo a su hermana un poco nervioso.- Es un chantaje que quieren que la gente del imperio piensen que la naval es el verdadero enemigo. Créeme yo estuve con esos hombres varios meses y su desprecio por nosotros es imposible de explicártelo.

-Pues Takeru no parecía que me despreciara tan…- Kari hablo pero al ver la mirada de su hermano sabia que acababa de cometer un error y no continuo lo que quería decir.

-¿Quién demonios es Takeru?- Davis miro un poco curioso a Kari. Ni ella ni su hermano hablaron por lo que parecía una eternidad. El silencio ponía demasiado incomodo a Davis.

-Daisuke, voy a pedir que te retires de nuestro hogar, luego hablare contigo.- Tai dijo lentamente sin despegar sus ojos de su hermana. Davis lo vio un poco confundido.- Davis, esto no es una petición vete de una vez.- Tai dijo antes de que Davis pudiera protestar. La forma en la que lo dijo el castaño asusto a Davis y Kari.

-Davis por favor hazle caso a mi hermano luego hablare contigo.- Kari le pidió a Davis, ella no quería estar sola a lo que parecía seria los últimos minutos de vida que le quedaban a juzgar de la forma en la que la veía su hermano pero no quería provocarle más problemas a su amigo. Davis solo asintió y se retiro.

-¿Dónde diablos escuchaste ese nombre?- Tai dijo lentamente sin quitar la seriedad de su rostro.

- Uno de los hombres que estaban peleando con Davis lo menciono.- Kari mintió algo nerviosa.

-A mi no me vengas con esas estupideces, no trates de mentirme.- Tai le contesto con un tono agresivo. Kari se sorprendió de eso. Su hermano jamás había dudado de su palabra y mucho menos dirigirse a ella en ese tono, se dio cuenta que hay cosas que su hermano todavía estaba ocultando.

-Si no me vas a creer, creo que no vale la pena tratar de explicarte nada.- Kari se hizo la ofendida tratando de cambiar la conversación. De verdad no quería revelar nada sobre Takeru.

-Kari, estoy tratando de mantenerme calmado, me vas a explicar cómo diablos conoces el nombre del hermano de Yamato Ishida y esta vez me dirás la verdad.- Dijo Tai esta vez mas con un poco de enojo en su rostro. Kari sabía que si descubría que estaba mintiendo su hermano se enojaría pero tenía que intentar salirse con la suya.

-Mira Tai no se qué quieres que te diga.- Kari dijo mas nerviosa.

-La verdad.- Tai dijo, Kari estaba a punto de protestar pero fue interrumpida.- Los hombres de Ishida usan sobrenombres en este tipo de misiones. Y si alguien cuida tanto su nombre es Takeru. No creo que ninguno de sus hombres sea tan estúpido para revelar su nombre, el no lo apreciaría. Así que te lo voy a pedir por última vez, como sabes de Takeru Ishida.

Las manos de Kari empezaron a sudar. No fue el hecho de que la hayan descubierto ni la mirada inquisitiva de su hermano si no el hecho de que su hermano se había dado cuenta que su hermana le acaba de mentir para defender a un criminal de la naval. Pensándolo de esa forma no pudo evitar sentir un poco de culpa, su lealtad se la debe a su hermano, no importa lo que el rubio le pudo haber mostrado, debía confiar en su hermano.

-Takeru me salvo la vida…- Kari finalmente confeso a su hermano. Tai la vio confundido pero le permitió que continuara. Kari le explico todo con lujo de detalle la forma en cómo conoció al rubio y lo poco que vivió con él, al menos hasta lo del beso. Ella creía que ese pequeño detalle no era de la incumbencia de su hermano.

Tai se quedo pensando un momento. Parecía que no sabía que decir pero no parecía para nada contento.

-Quiero que te olvides completamente de Takeru.- Dijo finalmente Tai.

-Es una lástima, pensaba escaparme mañana temprano a buscarlo.- Dijo con cierto tono de sarcasmo Kari.

-No estoy bromeando Kari, no quiero si quiera lo menciones. No sabes de lo que es capaz.-

-No me pareció tan peligroso por lo poco que conocí de el.-

-Él es el peor de todos.- Dijo Tai. Kari estaba a punto de protestar pero la mirada de Tai había cambiado. No era ira ni preocupación. Parecía más miedo que otra cosa.

-Takeru es el tipo de chico que tiene la reputación de llevarse a la cama a la primera chica que le llame la atención.- Dijo un poco más relajado Tai. A Kari no le gusto mucho conocer ese detalle de su salvador pero le parecía un poco ridículo que eso le preocupe a su hermano.

-No pensaba ser una más de sus conquistas. Solamente estoy agradecido por lo que hizo por mí.-

-No lo hizo por ti Kari. Probablemente habrás notado que cuando tenía al tipo que te ataco bajo su control parecía que lo iba a matar con los ojos, estoy seguro que quería hacerle más daño al tipo de lo que te quería ayudar.-

Kari se sorprendió de lo que dijo Tai. Era cierto recordó esa mirada de Takeru cuando tenía sometido a su atacante. Recordar esa mirada le provocaba un escalofrió por toda la espalda. Trato de olvidarla con el recuerdo de la mirada que le dio después al niño cuando lo salvo.

-No sé de que hablas.-

-Kari, Takeru podrá parecer relajado y un buen chico pero tiene problemas muy graves y profundos. En un momento es un conquistador carismático pero lo he visto en sus peores momentos y es peor que cualquier persona que haya escuchado. Lo he visto…- Tai se quedo un poco mudo por un momento como si acabara de recordar algo horrible.- Lo he visto hacer cosas que nunca te imaginarias de un chico de su edad…-

-Si ese es el caso ¿por qué Davis sigue con vida?- Pregunto Kari.

-Ya te lo dije… el chico tiene problemas, es impredecible. Al momento parece inofensivo y divertido y al siguiente… Piensas que estás viendo a un demonio.- Tai finalizo con la vista perdida. A Kari le extraño como cambio la forma en cómo Tai hablaba. No parecía como el hermano celoso que ahuyentaba a sus pretendientes. Parecía mas como una advertencia de alejarse de una persona, no de un chico que quiere conquistarla. A todo esto tampoco podía creer que fuera cierto lo que decía Tai. Takeru no parecía una persona malvada, claro que tampoco podía decirse que era un santo. Por la mirada de Tai sabía que él no mentía, pero tampoco podía creer que lo que decía era toda la verdad. Había algo más.

-No creo que lo volvamos a ver Tai… No creo que ninguno de ellos vuelva a poner un pie en la capital. Probablemente habrá volantes colgados con sus retratos por todos lados a partir de mañana.- Dijo Kari con cierta tristeza ya que sabía que era verdad.

-Espero que no tengan que volver a la capital por ninguna razón.- Dijo Tai de nuevo con la vista perdida. Kari le extrañaba la conducta de su hermano. Pero por primera vez desde que llego lo veía como su verdadero hermano y no un militar.-

-Tai…- Kari trato de acercarse a su hermano pero este la vio de nuevo con una mirada con enojo.- Pero sin importar lo que hubiera pasado todavía estas muchos problemas.- A Kari no le gustaba hacia donde se dirigía esto.

-No volverás a salir nunca de la casa sin un escolta que yo tenga autorizado.- Dijo tajantemente Tai.

-¡¿Qué?!- Exclamo Kari completamente exaltada pensando que era mentira.- ¡Esto tiene que ser una mala broma hermano!

-Esto no es ninguna broma hermanita. No puedo permitir que te sigas arriesgando de esa forma.-

-No puedes hacer eso.-

-También me asegurare de eliminar tu colección de libros que tienes del archipiélago de Cristal.- Tai sabía que no le iba a gustar a su hermana pero parecía completamente serio.

Kari no podía creer lo que estaba oyendo, los ojos se le estaban poniendo vidriosos, cualquier preocupación que tenia con su hermano se le habían olvidado, en su lugar había una rabia incontrolable, se sentía traicionada y lastimada. Le había confiado su colección a su hermano porque pensó que el sabia lo importante que era para ella ese tipo de lectura.

-Por favor Tai, te prometo que tendré mas cuidado, sabes lo que significa esos libros para mi.- Kari ya estaba derramando las lagrimas de sus ojos. Tai parecía dudar por un momento pero no iba a dar su brazo a torcer

-Lo siento hermana. Esto no es una negociación, hablare con nuestra madre y antes de que digas algo estoy seguro que cuando le cuente de tus aventuras estará de acuerdo conmigo.-

-¡No tienes ningún derecho de hacer esto Tai!- Kari perdió la serenidad y le grito a su hermano llorando.- ¡Confié estas cosas en ti porque pensé que entenderías!-

-¿Entender qué? ¿Qué me trataste de mentir? ¿Qué cometes imprudencias sin medir las consecuencias? ¿Tienes la menor idea de las estupideces que has cometido en estos últimos días? Te pusiste en peligro en dos ocasiones sin medir las consecuencias. Yo no puedo quedarme con los brazos cruzados mientras tú te pones en situaciones así.- Tai le respondió con una intensidad similar, ya la conversación se había convertido en una discusión acalorada

-¿Quién demonios te crees que eres?-

-¡Soy tu hermano y tenemos una reputación que cuidar como integrantes de la familia Yagami! ¿Cómo crees que se vera en nuestra imagen si una Yagami está leyendo libros prohibidos por el imperio y teniendo algún tipo de lazo con un criminal?-

-Con quien decido involucrarme es mi maldita decisión.- Ya los argumentos de Kari no le hacían ningún favor pero poco le importaba, si algo hacia enojar a su hermano ahora mucho mejor.- Y tus malditas apariencias me importan un carajo.-

-¡Esas apariencias son lo que podrían salvarnos la vida!- Tai le respondió

Kari se freno en seco. Eso no tenía sentido, no sabía si su hermano dijo eso para asustarla o si tenía algún tipo de explicación mas profunda.

-¿A qué demonios te refieres con eso?-

Tai se quedo callado un momento como si no supiera que decir, parecía pensando que iba a decir. Dio un ligero suspiro y regreso a su pose fría de los últimos días.

-Acabo de revelar mi traición a los criminales más peligrosos conocidos por el imperio. Criminales que acaban de escapar de la justicia y que ahora probablemente quieran mi cuello en bandeja de plata y buscaran la manera de lastimarme. Así que tenemos que tener un perfil bajo y tener cuidado. Y si uno de ellos sabe que se te ocurre hacer aventuras estúpidas por libros de Reino del Manto podrían usar eso en su favor.

-Por lo fácil que se escaparon dudo mucho que un maldito escolta y un perfil bajo nos puedan salvar la vida.-

-El peligro que corre nuestra familia desde este día es mayor del que te puedas imaginar.- Tai decía recuperando un poco más la compostura.- Créeme que todo lo que hago es por tu bien.

-No me hagas reír.-

Tai se le quedo viendo un momento a Kari con cierta incertidumbre.

-Nuestras vidas cambiaran a partir de hoy, tenemos que ser muy cuidadosos.-

-Yo nunca pedí esto. Son tus malditas decisiones las que nos pusieron en esta posición, si te quieres matar en el mar con una partida de criminales es tu problema pero porque tengo que cambiar las casos que más amo por tus estupideces.- Kari sabía que esto le dolería a su hermano pero ya le había dejado de importar.

Tai la volvió a ver y como era de esperarse había tristeza en sus ojos, al igual que a su padre la vida de un militar es peligrosa y puede afectar a sus seres cercanos y eso es algo que nunca le gusto del camino en la vida que eligió.

-Algún día entenderás esto que hago y espero que siga vivo para cuando eso suceda, pero por ahora espero que me perdones.-

-Pues sigue esperando un buen tiempo.- Con esto Kari se retiro con los ojos completamente enrojecidos, la verdad pasara un buen rato en perdonar a su hermano. Le dio la espalda y se dirigió a su cuarto dejando a su hermano viéndola como se iba.

-Espero que si alguien sale herido por mi culpa yo me perdone a mi mismo.- Kari alcanzo a escuchar a su hermano murmurar para sí mismo pero lo ignoro, no estaba dispuesto a reconfortarlo, su enojo así la obligo.


Kari estaba desconsolada en su cuarto. Leía por última vez sus libros favoritos de su colección privada. No era muy grande, apenas había alcanzado a conseguir una docena de libros y solamente dos de ellos eran de Gennai, su autor favorito, había podido leer varios otros versos de su autor favorito en otros libros. Casi toda la literatura que valía la pena mencionarse hacia alguna referencia al autor del archipiélago de Cristal, incluso en el imperio. Otros grandes autores tomaban prestado algunas frases del poeta, así fue como Kari conoció el verso de Gennai. No había podido terminar de leer el libro que había conseguido el día anterior pero suponía que era un buen momento para empezar.

"Esperanza" Así se titulaba el nuevo tomo que poseía

Los libros de Gennai estaban llenos de poemas maravillosos e historias impresionantes con criaturas fantásticas y mundos desconocidos. Siempre hacia hincapiés en valores morales que eran importantes para él. Ella había alcanzado a conseguir el tomo titulado "Luz". Este libro cambio prácticamente su vida. Hablaba sobre valores tan nobles y ella se había decidido a seguir su vida bajo estos. La primera página de "Luz" hablaba sobre un calor bastante especial que daba vida y guiaba a las personas caídas. Decía que no existía ningún caso desahuciado y que con la persona correcta cualquiera puede volver a ver la luz en su vida.

Sin seguir perdiendo el tiempo abrió el tomo de la Esperanza.

"Lo último que se pierde es la esperanza"

Así empezaba el tomo de color verde que tenía en sus manos. Estaba a punto de cambiar de página cuando vio algo curioso. Con una diferente tinta que parecía hecha a mano pero con una impecable caligrafía tenía una leyenda escrita en la parte inferior del libro.

"La luz y la esperanza coexisten como uno mismo. La luz ilumina el camino en el cual la esperanza cree. No puede existir uno sin el otro. La esperanza es el guardián y su propósito es proteger a la Luz, pero si la esperanza se llegara a perder, la Luz es la única que puede regresarla"

Debajo de la leyenda estaba una escrita una firma muy elegante que Kari reconoció como la de Gennai. Los ojos de Kari prácticamente se dilataron. Este debía ser el tomo original de Gennai, y tenía su firma en el. Sabía que ese libro es invaluable y que no podía permitir que fuera destruido. Hará lo que fuera por proteger ese libro. Si Viktor supiera sobre este le hubiera costado mucho más de lo que hubiera podido ofrecer. La emoción de tener un pedazo de historia en sus manos la embriago por completo. Había olvidado la desdicha que su hermano la había hecho pasar. No importa si se llevara toda su colección. Si lograba conservar este libro podía vivir con la perdida de cualquier otro libro.

Cuando Kari al fin pudo serenarse por la emoción volvió a leer las primeras palabras del tomo y la leyenda de Gennai con más tranquilidad. Algo sobre esas palabras la reconforto. "La esperanza es el guardián de la Luz". No pudo evitar pensar en Takeru, su ángel guardián como él se había autonombrado bromeando. No se quería engañar, sabía que no era solo agradecimiento lo que sintió por el joven pirata. Se sentía algo estúpida por caer en el tonto cliché de enamorarse del típico chico malo. No seguiría en la negación de decir que solamente se le hacia un chico atractivo. Nunca había besado a alguien pero algo le decía que no fue simplemente la adrenalina de su primer beso lo que sintió ahí. Lamentablemente ella también se había hecho a la idea de que tendrá que superar sus sentimientos. Su primer amor es algo poco más que imposible. Probablemente nunca más lo vuelva a ver (aunque la última vez que pensó eso vaya que se equivoco) y ese era el menor del problema. Tai podrá haber ocultado muchas cosas sobre sus días con Yamato y sus hombres, pero lo que dijo de Takeru fue la verdad completa. Según Tai el joven rubio era poco más que un desvergonzado mujeriego y esa es una virtud si se le compara con el sanguinario sádico que describía su hermano. Kari sabía que tenía razón su hermano. Esa fachada de Casanova es solo una capa que oculta otra cosa. Una muy buena fachada pensó Kari un poco sonrojada. Recordó lo que dijo su hermano sobre esa mirada fría y asesina. De seguro el también la vio y al recordarla sabía que no era falsa, aun recuerda esa mirada llena de rencor y odio posado en el. Pero es que la sonrisa que le había dado la primera vez que lo conoció también era cálida y reconfortante. Con lo poco que hablo con el parecía realmente sincero y la protegió a él y su amigo de sus hombres. La verdad quisiera poder conocerlo mejor para saber quien realmente es.

Por el resto de la noche leyó el libro que se empeñaría y proteger. Mientras las páginas iban siendo pasadas leyendo maravillosos poemas y reflexiones la mente de Kari recordaba a Takeru un pequeño gramo de esperanza la hizo suspirar. La esperanza de volverlo a ver. Se rio un poco ante la ironía de lo que pensaba y leía.


Un destello de luz se poso sobre uno de los ojos de Kari. Se había quedado dormida hace pocas horas. Se había desvelado leyendo el tomo "Esperanza", y se sentía más que agotada. Sabía que después podría tomar una siesta pero por el momento tenía que pensar en qué hacer. Tenía que esconder ese libro a como de lugar. Una idea se le había posado en la cabeza por la noche, pero esto requeriría sacrificar sus posesiones más valiosas y parte de su libertad. Tenía que hacerle creer a su hermano que estaba de acuerdo con lo que este había propuesto para ocultar el libro sin levantar sospechas.

Se puso un vestido casual y decidió bajar a desayunar, pero al salir de su habitación veía como una joven de su edad ya conocida de pelo lila se acercaba con una expresión nada amigable. Kari se imagino que ya se había enterado de su aventura de ayer

-Hikari Yagami.- Yolei le vio con cierta frustración.- Me puedes explicar ¿como una chica como tú puede meterse en tantos problemas en tan poco tiempo?

Kari la vio con una sonrisa aunque sabía que probablemente le iba a reclamar lo que al parecer se había enterado. Pero realmente necesitaba hablar con alguien en quien confiara ciegamente.

-Buenos días Yolei, supongo que ya te enteraste.-

-¿Enterarme? Hubieras visto como estaba tu hermano.-

Kari se sintió inmensamente culpable en ese momento, no se le había ocurrido las consecuencias que pudo haber tenido Yolei cuando le comento a su hermano sobre su búsqueda por el libro. Temía que podía poner en riesgo el trabajo de Yolei y de su familia. Si ese fuera el caso jamás se lo perdonaría a su hermano

Yolei al ver como el color se había esfumado del color de su amiga se dio cuenta de lo que podía estar pensando. Sabía que Kari jamás hubiera querido ponerla en problemas. El plan original de Yolei era hacerla sentir un poquito más de culpa por un poco más de tiempo pero al ver la cara de remordimiento de su amiga decidió que no podía dejarla en ese estado por más tiempo.

-Relajase señorita Yagami.- Yolei dijo suspirando.- Tu hermano solamente me agradeció haberme mantenido de tu lado y tratando de cuidarte. El entendió que no había nada que hubiera podido hacer para cambiar tu opinión.

Esto definitivamente le quito un enorme peso de encima a Kari. Su hermano se habrá comportado como un imbécil estos últimos días pero sabía que era una gran persona. Si su madre se hubiera enterado estaba segura que las consecuencias hubieran sido más graves. No le gustaba estar en deuda con su hermano pero en ese aspecto se la debía.

-En fin ¿me vas a contar lo que paso en la fiesta?- Yolei le pregunto a Kari.

Kari dudo un momento. Pero sabía que podía confiar en Yolei. Decidió contarle absolutamente todo lo que había pasado a detalle. Desde la fiesta y el raro comportamiento de su hermano, hasta el juicio y el atraco que cometieron los piratas.

-¡Increíble! ¿Realmente alguien derroto a Davis?

-Yo también me quede impactada. Pobre Davis, quedo con el orgullo muy lastimado.-

-Se lo tiene bien merecido, como se le ocurre ponerlos en esa tipo de peligro.-

-Davis podrá haber sido derrotado pero sabes tan bien como yo que es bastante bueno con la espada. Ha vencido a grandes maestros. Jamás pensé ver a alguien que fuera tan bueno ni mucho menos mejor. El debió de haber pensado o mismo. Incluso al principio estuve preocupado por lo que Davis era capaz de hacer.-

-Así que tu rubio encantador resulto ser el hijo de Hiroaki Ishida. Vaya que eliges bien a tus novios.- Le dijo con una sonrisa Yolei a su amiga.

-¡Takeru no es mi novio!-Kari soltó de repente y luego tapo su boca. No pudo evitar pensar lo mala que es para guardar secretos.

-¿Takeru?- Yolei pregunto confundida. Kari suspiro y decidió contarle la historia completa, la realidad es que sabía que eventualmente se lo iba a terminar contando todo. Si bien sabía lo que tenía que hacer sus sentimientos estaban fuera de control y necesitaba un buen consejo.

Cuando Kari le termino de contar todo Yolei estaba atónica. Podía entender la situación de Kari. Ella le había explicado que sentía algo por el joven pirata pero sabía que tenía que olvidarlo. Pero no es así de fácil olvidar a alguien así.

-No sé qué decirte Kari. Pero tienes que olvidarlo. No solamente por tu hermano, tu familia y lo loco que es el hecho de que sea el hijo del mayor criminal de la historia. Por lo que me contaste incluso si olvidamos todo eso no parece que quedarse con una chica sea su estilo.- Yolei sabía que no era lo que quería escuchar pero tenía que decírselo

-Lo sé- Dijo Kari frustrada.- Lastima que la primera vez que conozco un chico que me movió el tapete y que parecía ser una buena persona en la capital resulto ser un criminal mundialmente famoso y buscado por el Imperio.- El tono sarcástico de la castaña fue bastante claro

-Ni que me lo digas. Estoy empezando a pensar que tienes un complejo con chicos malos.- Yolei dijo con una risa. Kari se sonrojo y no pareció apreciar el sentido del humor de su amiga.- Quizás podemos ir de nuevo al sur de los distritos a conseguirte un asesino a sueldo.- Yolei dijo burlándose y como antes volvió a recibir un golpe con el cojín del sofá.

-A veces me caes mejor cuando tienes pavor de dirigirme la palabra.- Dijo Kari con una cara seria. Yolei le mostro una sonrisa traviesa.


El desayuno ya estaba servido en el comedor de la familia Yagami. Aunque solamente estaba Kari y su hermano sentados. Su madre estaba en una de sus típicas cenas en casa de otras grandes familias. Tai dijo que estaba demasiado ocupado para poder acompañar y Kari… bueno ni siquiera se molesto en pregúntale. La mesa era extremadamente larga los hermanos estaban sentados cada uno en extremos opuestos. El ambiente se sentía tenso. Finalmente Tai rompió el silencio.

-Hoy vendrá tu nuevo escolta que a partir de hoy te acompañara.- Dijo Tai mientras consumía su desayuno. Hasta en eso había cambiado. Aunque pensándolo bien es un punto a favor. Al parecer le enseñaron a usar cubiertos en la naval.- Es bastante capaz y se mostro bastante interesado en el trabajo.

-Sera un placer conocerlo.- Kari dijo fríamente tratando de no alzar la voz. Tenía que mantener esta fachada. Tai frunció un ceño, pensó que tendría algo más que decir.

-Y también nos desharemos de tus libros hoy, los quemaremos para que no haya evidencia.- Decía tranquilamente.

-De acuerdo hermano.- Las ganas de matar a su hermano eran demasiado para contenerlas pero tenía que lograrlo. Uno de los mayores tesoros literarios del mundo estaba en su poder y no podía permitir que nada le pasara. Tendría que tragarse el orgullo.- ¿Algo más?- Dijo con la mejor cara que su hígado pudo aguantar.

Tai la veía incrédulo. No sabía que era pero algo estaba ocultando.

-¿Qué tramas Kari?-

-A que te refieres hermano.-

-Esa colección es tu más preciada posesión y ayer estabas a punto de matarme ¿Y hoy estas aceptando todo?- Tai analizaba a su hermana.- Que ocurre acá.- Kari sabía que su hermano sospecharía pero tenía que sonar lo más convincente posible

-Lo que dijiste ayer me asusto un poco. Tienes razón me arriesgo demasiado y vi de lo que son capaces esos hombres. Esos hombres pudieron burlar al ejercito por lo que son bastante peligrosos. Y si ellos estarían atrás de nosotros pues lo mejor sería hacerte caso.- Ni siquiera Kari se creyó a si misma pero era su mejor oportunidad, incluso si no le creía al menos no sabría que ocultaba.

Tai la miraba sorprendido, Kari no es muy sumisa y pensaba que tendría que obligarla a aceptar sus condiciones. Realmente no le creía pero le seguiría la corriente por el momento. Si veía algo sospechoso actuaria pero por mientras se mantendrá a raya

-De acuerdo.- Termino su desayuno, levanto y se dirigió al pasillo.- Te espero en tu cuarto para que nos deshagamos de esas cosas.-


Kari solamente asintió esperando que todo esto sea una pesadilla y estuviera a punto de levantarse.

Kari veía con un nudo en la garganta como su hermano junto con algunos miembros más de la servidumbre se llevaban los libros de su cuarto. La castaña le mostro todo la colección que tenia. Sabía que no había caso en ocultarle las cosas. Tai conocía casi toda la colección de Kari. Por suerte casi era el punto clave, Tai sabía que Kari había aumentado su colección pero no sabía cuánto. Por lo tanto fingió que el tomo de Luz era el que había conseguido. Le costó tanto trabajo despegarse de ese libro.

Cuando finalmente su hermano y la servidumbre se retiro de su cuarto se tiro en la cama soltando todo el sentimiento que tenia adentro. Yolei se encargo de consolarla. Kari le había contado su plan y esperaba que ella la apoyara. Yolei no dudo ni un segundo y le ofreció ocultar el libro por el momento hasta cuanto ella quisiera.

Kari al fin se había calmado.

"La esperanza es lo último que se pierde"

Kari no se quitaba esa frase de la cabeza y decidió que era hora de creer en esas palabras. No le importaba lo que le deparaba el futuro, lo enfrentaría con la frente en alto.

-Kari, ven acá a que conozcas al escolta.- La voz de Tai se escucho a lo lejos. Yolei acompaño a Kari para conocerlo.

La pareja de chicas alcanzaron a Tai.

-Así que Tai, ¿Cómo escogiste al escolta?- Kari pregunto con una sincera curiosidad, después de todo lo iba a ver muy seguido a partir de ahora.

-Un amigo fue muy insistente en el. Decía que es uno de los mejores prospectos de la armada.- Dijo Tai bastante reservado.

-¿Y como es que uno de los mejores prospectos de la armada está interesado en cuidar a la hermanita de la naval?- Kari le pregunto

-Parecía bastante interesado en el trabajo. No es por nada pero cualquiera estaría bastante interesado en trabajar para la familia Yagami.- Dijo sin mucho interés Tai.- En fin te espera en la puerta.-

-¿No me acompañaras?- Kari pregunto incrédula.

-Ya hable con él y tiene mi aprobación. No te preocupes, lo más probable es que no intente hacer nada gracioso contigo. Tengo todavía una reputación intacta sobre cualquiera que se trate de pasar de lista con mi hermana. Probablemente solo quiera subir puestos rápidos en la armada.- Dijo Tai con la misma actitud fría que había mostrado toda esta semana.- En fin tengo que ocuparme de algunos asuntos pendientes en la naval.

Kari no le gustaba ser usada como escalera pero qué más da. No tenía energías para protestar. Tai salió con bastante prisa y Kari se quedo con Yolei.

-En fin supongo que es hora de conocer a mi nuevo guardaespaldas.- Dijo Kari algo resignada.-

-Vamos señorita Yagami no puede ser tan malo.- Dijo algo optimista Yolei. No lo quería admitir pero tener a alguien que la ayude a mantener a salvo a su amiga de sus locuras sonaba como vacaciones para ella.-

Cuando finalmente llegaron al vestíbulo principal de la mansión Yolei se adelanto a abrir la puerta pues tenía instrucciones de darle la bienvenida al nuevo huésped. Pero cuando abrió la puerta Kari vio que en tiempo record el rostro de Yolei se puso de un intenso rojo carmesí.

-Tu… tu… eres… tu.- Yolei decía nerviosa tratando de articular las palabras. Kari le dio ya bastante curiosidad así que se acerco al nuevo huésped.

-Señorita Yolei, que grata sorpresa, me alegro bastante verla por acá.- Dijo un chico de cabello oscuro, un peinado algo peculiar y complexión delgada. Vestía el uniforme de la armada. Su sonrisa parecía sincera. Este se volteo para ver a Kari y le dio una sonrisa maliciosa que a la castaña no le agrado mucho.

-Y usted debe ser la señorita Hikari Yagami. Es un placer conocerla.- El chico dio una pequeña reverencia.-

-El placer es mío… y por lo visto de mi amiga.- Dijo Kari y Yolei la fulmino con la mirada.- ¿En fin podría decirme su nombre?-

-Cielos ¿Dónde están mis modales?- Aquel chico se disculpo.- Por supuesto señorita, mi nombre es Ken Ichijouji.- Ken le dio una sonrisa satisfecha.- Pero siéntase con la libertad de llamarme Ken.-

Por si alguien lo duda. Si es el mismo Ken que ayudo a Takeru a escapar. ¿Planeo algo? Pueden estar seguros de que si.

Me pregunto si algún día les podre despejar todas las dudas que genero en esta historia. En fin creo que se merecen un pequeño spoiler para el próximo capítulo pues este se desarrollara algunos años después de los eventos de esta parte de la historia.

Y así termina la primera parte de nuestra pequeña aventura. Me tomare un tiempo en poder ordenar mis ideas para saber cómo llevare a cabo la segunda aparte de esta historia, mientras tanto creo que empezare a traducir esta historia en ingles al ver tantas respuestas positivas.

Les aseguro que la segunda parte de mi historia serán contestadas la mayoría de las dudas que pude haber puesto además ya nos urge entrar en batallas navales y combates entre piratas y militares en barcos ¿No creen? A lo mejor algunos se imaginan ya algunas cosas.

Espero no tardarme en continuar la segunda parte.

Como siempre agradezco muchísimo cualquiera que se moleste en dejarme un review. Espero que este capítulo no se les haya hecho demasiado aburrido. Pero espero que entiendan que no podemos poner a Takeru pelear contra los militares todos los capítulos.

Nos vemos hasta el próximo capítulo :)