El almirante Merril Gallagher

Los Yagami se encontraban pasmados ante el espectáculo de su invitado. El almirante se encontraba limpiando uno por uno los más de veinte cubiertos de plata que había sacado de un maletín. La cena ya se había servido hace algunos minutos y por cortesía no habían empezado a comer hasta que su invitado empezara. No contaban con que el insistiera en usar sus propios cubiertos. Kari al principio pensó que se empeñaba en ese extraño comportamiento por alguna cuestión de seguridad, pero al ver la inconfundible sonrisa de satisfacción del almirante al estar limpiando sus cubiertos lo único que pudo concluir es que por alguna extraña razón el militar disfrutaba de su pequeño ritual. Parecía no pasar al siguiente cubierto hasta que pudiera ver su reflejo en el. Finalmente al llegar al terminar con el ultimo cubierto, lo dejo al lado de los demás y empezó aplaudir delicadamente con gran entusiasmo.

-¡Estupendo, maravilloso!- Una sonrisa exagerada del almirante Gallagher se exhibió ante la familia.- Ahora si estamos listos para comenzar. Disculpen mi retraso, perdonen mi peculiaridad. Como podrán ver me gusta que las cosas estén inmejorables, no, es mejor decir perfectas.-

-No se preocupe almirante. Es un placer tenerlo aquí en nuestro hogar.- Yuuko respondió de inmediato.- Cualquier cosa que haga más placentero su estancia será un placer para nosotros hacerlo realidad.

-Es sublime su amabilidad mi señora. Sin embargo no se preocupe. Estoy al tanto de mis manías y sé que puede resultar incomodo para mis anfitriones.- Decía tranquilamente mientras uno de sus escoltas se acercaba con otro maletín. De ahí saco un pañuelo de seda y se lo acomodaba en su regazo.- En fin, creo que estamos listos para poder disfrutar de esta encantadora velada.-

-Espero que sea de su agrado almirante.- Tai se dirigió a su superior. Luego indico a los sirvientes que estaban presentes que sirvieran la cena.

Mientras la servidumbre iba por los platos Kari observaba fijamente al almirante. Si bien no parecía un hombre convencional, no era para nada como se lo había imaginado. Al ver a su invitado siguiendo jugando con sus cubiertos, asegurándose que estén perfectamente alineados, y cambiando entre muecas de disgusto y placer cuando encontraba algo que no parecía estar perfecto y luego corrigiéndolo, no encontraba nada de animadversión en él y no parecía una persona antipática. Era difícil de creer que sea el militar más exitoso de los grandes imperios.

-Almirante, quiero decirle que es un placer que nos acompañe a nuestro hogar.- La madre de Kari interrumpió el extraño ritual del militar, lo que era notable que no pareció agradarle, para poder dirigirle la palabra.- Cuando mi hijo me informo sobre su visita no se imagina la alegría que me causo saber que un hombre en su posición se tome la molestia para visitarnos.

Un silencio incomodo se apoderarse del salón mientras esperaban la respuesta del almirante. Kari vio como su madre pareció paralizarse al no recibir una respuesta inmediata del almirante Gallagher. Busco la mirada del almirante y al encontrarla este había perdido la mirada distraída y en cambio hallaba como este analizaba a su madre. Inmediatamente cambio de expresión y regreso esa sonrisa incomoda y exagerada.

-Mi señora, por favor créame que el placer es todo mío. No podía hacer otra si no conocer profundamente a un prospecto tan importante como su hijo. El contraalmirante Yagami es una importante; cielos que estoy diciendo.- Se interrumpió así mismo como si hubiera ofendido a alguien y luego continuo diciendo.- Es un bien invaluable para la gloriosa armada naval de nuestro imponente Imperio. Una muestra de honor y valentía que representa a nuestros principios básicos de la naval. Es un privilegio para mí poder contar con él. Ha hecho un maravilloso trabajo criándole. Tan joven y ha mostrado tanto potencial. Pero esto no es de extrañarse. Estamos hablando del hijo del gran almirante Susumo Yagami.- Las palabras parecían ensayadas pero sonaban con un tono elocuente que disipaban la tensión del momento.

-¡Vaya! Nos honra con sus palabras almirante.- La madre de Kari sonreía sin mesura, y luego se dirigió a Tai con ilusión.- ¿No crees lo mismo hijo?

Hasta ese momento Kari no había prestado mucha atención a su hermano, pero cuando lo vio la palidez de su hermano la tomo por sorpresa. Parecía incomodo y le tomo un momento reaccionar.

-Así es madre, sus palabras brindan dicha a nuestra familia.- Dijo algo apresurado Tai

El almirante miro de la misma manera que había visto a Yuuko a Tai. Kari observaba como la mirada penetraba los ojos de Tai. Sabía que su hermano estaría nervioso pero jamás pensó que estaría así de ansioso.

-Bueno, que les parece si comenzamos con esta cena. La comida parece estar deliciosa.- El almirante se dirigió a sus anfitriones.-

-Por supuesto almirante.- Yuuko le respondió con cortesía y luego indico a sus sirvientes que empezaran a servirles la comida.-


Mientras la familia Yagami comía de forma casual mientras veían otras de las extrañas manías del almirante Gallagher. Kari pensaba que era una ridiculez todos esos extraños cubiertos, pero no daba crédito al ver como su invitado usaba cada uno. Cambiaba de tenedores y cuchillos varias veces en cada bocado y de nuevo lo limpiaba con pequeños pañuelos que sus guardias le daban.

-Puedo ver que la higiene es muy importante para usted almirante.- Kari pronuncio sus primeras palabras de la noche. Aunque ni su madre ni su hermano parecieron agradarle en lo absoluto que esas fueran las palabras que escogió para romper su silencio.

El almirante se limpio la boca con uno de sus pañuelos y luego le respondió con tranquilidad.

-Por supuesto que si señorita, la suciedad es una plaga que se debe de erradicar.- Dijo seguro de sí mismo.- ¿Sabe que produce la suciedad señorita Hikari? El caos, la desorganización. Eso sin mencionar las enfermedades.- El almirante hablaba mientras acomodaba sus utensilios.

-Supongo que un hombre en su posición no puede tolerar ese tipo de cosas.- Kari le respondió

-De ninguna manera.- Le dijo el almirante sonriéndole.- Y lo puedes ver en la sociedad señorita, son los criminales la gente sucia y desorganizada la que puede destruir una sociedad, son nocivos para nuestro orden. Lo peor es que contagia a las personas. Al igual que cualquier peste hay que erradicarlos antes de que se propaguen.

-¿No le parece algo extremista eso? ¿No cree que hay personas que merecen una segunda oportunidad?- Kari le respondió

-¡Hikari! ¡No deberías…- Su madre estaba a punto de reprimirla pero el almirante le interrumpió.

-Mi señora, no es necesario enfadarse. ¡Al contrario! Es de aplaudir que una jovencita tenga ideales y los defienda. Me parece complaciente, o más bien, gratificante conocer la opinión de mis anfitriones.

-Sin embargo son ideas obsoletas para nuestros tiempos.- Tai alzo la voz y se le veía algo molesto con Kari. Ella sabía que decir lo que pensaba podía poner en problemas a Tai pero sinceramente ya poco le importaba la carrera de su hermano después de todo lo que lo ha hecho pasar.

-Nuestro padre decía que una importante cantidad de personas recurren al crimen y le fallan a la sociedad es porque la sociedad les falló a ellos primero, o crees que los ideales de nuestro padre también son obsoletos en nuestros tiempos.- Kari le hablo con desafío a su hermano.

-Por dios Hikari, es que acaso siempre que tienes que ejercer tu opinión tienes que citar a nuestro padre. Eres incapaz de hacer un juicio propio.

-¡Ha! Mira quien lo dice, el que era uno y luego otro después de entrar a la naval.- Kari le contesto y antes de continuar fue interrumpido por unos sonoros aplausos que venían de su invitado.-

-¡Fantástico, Extraordinario!- Exclamaba el almirante mientras se levantaba de su silla.- Que muestra de pasión fraternal. La forma en que cada uno defiende su postura. Una ferviente muestra de pragmatismo de nuestro joven contraalmirante.- Se refería a Tai acercándose a él y poniendo su mano en el hombre del joven. Luego se fue acercándose hacia Kari, tomo su mano delicadamente lo cual la tomo por sorpresa y le dio un ligero beso como una señal de cortesía. Después prosiguió hablando.- Y no podemos ignorar a nuestra bella idealista. Una optimista en todo el sentido de la palabra. Un corazón de oro escondido detrás de una sonrisa tan hermosa que mataría de la envidia a cualquier musa. No solo hizo un excelente trabajo moldeando a un disciplinado militar.- El almirante ahora se dirigía a la madre de los hermanos.- También moldeo a una pequeña romántica. Debe estar sumamente orgullosa de ambos.-

Yuuko se quedo petrificada. Kari no podía leer su mente pero se imaginaba lo que debía de estar pasando dentro de su cabeza. Su madre quería mostrar una excelente impresión, y una pelea entre sus hijos no era la mejor forma de mostrarlo. Sin embargo por alguna extraña razón al almirante esto le gusto. A Kari también esto le sorprendía, mas por el hecho de que el militar no pareció ofenderse con su opinión, incluso la defendió de cierta forma. Tenía que aceptar que por más extraño que le parezca el almirante no le desagradaba tanto.

-Supongo… que si…- La madre de Kari salió de su trance y respondió con nervios. El almirante solamente asintió como señal de aprobación.

-Sin embargo mi pequeña Hikari, debo de estar en desacuerdo con su hermano.- Dijo el almirante cambiando un poco la postura y volviéndose más serio.- Hay personas que están manchados sin arreglo y no merecen su compasión. Tomemos por ejemplo los asesinos y criminales que manchan la grandeza de nuestra ciudad. Solo están ahí para contagiar a personas honestas de su inmundicia. Podrá estar de acuerdo que nuestra ciudad estará mejor sin ellos caminando por nuestras calles.-

Kari se quedo pensando un momento en que responder.

-No estoy diciendo que esas personas no merezcan un castigo. Tiene que haber algún tipo de consecuencia por nuestros actos… es cuestión de lógica.- Dijo Kari para sí misma.- Pero habría que pensar que puso a esas personas en esa posición. No creo que todos los criminales nacieran así.

-Le sorprendería señorita Hikari, a veces la suciedad viene de la cuna, y como la hierba mala hay que sacarla de raíz.- Decía tranquilamente el almirante mientras tomaba de su copa. Kari estuvo a punto de responder pero fue interrumpida.

-Bueno creo que estos no son temas para una cena.- La madre de Kari interrumpió nerviosamente.

-Estoy de acuerdo.- Dijo Tai ya más calmado. Kari termino por resignarse, tampoco quería crear una discusión con uno de los hombres más poderosos del reino.

-Un poco de un sano debate siempre es bueno para el progreso y conocer la opinión de la familia entera de uno de los más grandes hombres de nuestra historia me parece sumamente exquisito.- Dijo el almirante.- Pero supongo que no es un tema agradable para esta placentera visita.-

-Tiene razón almirante, disculpe mi atrevimiento.- Dijo Kari. Pensando con la cabeza más fría era demasiado descortés hostigar a su hermano enfrente de visitas tan importantes.

-¡Oh! De ninguna manera. Señorita Hikari créame que es un placer conocer su punto de vista. Mas siendo hermana de uno de mis hombres más importantes. Créame que su relación con su hermano me parece interesante.- El almirante le contesto y luego volteo a ver a Tai sonriendo.- Esto me podría ayudar a entender muchas cosas.-

Kari lo vio algo confundido y vio que su hermano también volteo a ver al almirante. Se veían a los ojos y luego Tai sonrió.

-No se preocupe almirante, mi familia no interferirá con mi trabajo.- Tai contesto.

-Yo no estaría tan seguro.- El almirante le contesto con la misma sonrisa, pero esta vez Tai cambio un poco la postura y pareció incomodarse.

La puerta principal del comedor se abrió y los sirvientes traían en unas bandejas de plata lo que parecía ser el postre. Varios pasteles de diferentes formas se posaban sobre los platos. Esto pareció aliviar el ambiente.

La cena proseguía con charlas típicas como la situación actual de la nobleza. Algunos nombres importantes salieron a luz. Parecía que la cena entraba en una zona más amena y sin presión. Kari tomaba nota. Le gusta analizar a la gente y el almirante le parecía una persona interesante. Sin embargo noto como este parecía más interesado en su familia y la forma en cómo contestaba que el tema que hablaban. Incluso pudo notar como él la analizaba cuando le preguntaba su opinión sobre algunos temas.

-Así que contraalmirante Taichi… ¿Cuál es su opinión sobre el capitán Yamato?- Dijo el almirante limpiándose el ultimo bocado de comida de su boca. Tai pareció relajarse por primera vez en toda la noche.

Tai parecía algo más confiado así que hablo sin los nervios que había estado mostrando.

-El capitán Yamato no debería de ser un problema para el imperio. Pero sería un error subestimarlo. No suele cometer errores. Sus decisiones son frías y calculadas y cuenta con la lealtad inquebrantable de sus hombres.-

-No me dice nada nuevo que no estuviera en sus reportes contraalmirante, estoy seguro que tiene una opinión más profunda que lo que se puede encontrar en los fríos informes.-

-Lamento no tener más información pero no he tenido la posibilidad de volver a enfrentarme a él. Desde que se acabo mi tiempo como informante del imperio no he vuelto a saber nada de él más que las historias de la ciudad y los informes de sus ataques.-

-Yamato no es tan habilidoso como su padre. Ni cuenta con el apoyo de los corsarios de las naciones aliadas como si los tenía el capitán Hiroaki Ishida. Entonces me pregunto cómo es que siempre parece estar un paso delante de nosotros. ¿Usted tiene alguna idea?- El almirante le pregunto a Tai.

Tai se quedo pensando un minuto sin mover su mirada de la del almirante. Parecía que toda la tensión que se había disipado había regresado en la mesa.

-¿No le parece obvio almirante? Es más que claro que hay un traidor entre nosotros.- Las palabras de Tai fueron determinantes. El almirante parecía algo confundido con su respuesta. Era más que obvio que no se esperaba esa respuesta de Tai.

-Parece muy seguro de sí mismo, ¿cómo puede estar tan seguro?.-

-El capitán Yamato ha logrado atacar los barcos más vulnerables del Imperio. Sabe perfectamente que al estar en guerra no podemos defender todos los navíos de comercio del imperio pero ataca justamente los que no están siendo protegidos. También parece saber donde se encuentras las flotas pequeñas y más inexpertas de nuestra fuerza naval. Es demasiada casualidad. Es imposible que sea suerte.-

-¿Está consciente de lo que está diciendo contraalmirante?-

-El informante se encuentra en un alto rango de la naval o tiene acceso a los planes del imperio. La segunda opción parece más viable-

Por primera vez en la noche el almirante se mostraba inseguro de lo que pasaba en la mesa.

-He de admitir que estoy sorprendido joven Taichi. No pensé que sacaría esta respuesta de usted.- Dijo el almirante. Tai se quedo callado esperando otra reacción más.- Pero tiene toda la razón. Y es una conclusión a la que ya había llegado.-

Tai sonrió y respiro más tranquilo.

-¿Qué piensa hacer al respecto almirante?-

-La lógica indica que debemos encontrar la fuga de información.- Le respondió algo irritado el almirante.-

-Si existe alguna forma en la que pudiera ayudar estaría encantado de asistirlo en esa tarea.- Tai dijo sumamente confiado. Merril lo miro con atención.

-Lo tendré en mente contraalmirante.-

Kari escucho con mucha atención la discusión. Al principio le sorprendió que hablaran sobre este tipo de temas sin prestar atención a su madre y a ella. Pensaría que esto sería que hubieran querido discutir en privado pero no dijeron nada que no se había estado comentado en los alrededores entre la nobleza del imperio. Sin embargo no deja de sorprender que alguien se atreva a retar al imperio de esa forma.

-¿Tiene alguna sospecha de quien podría ser?- La madre de Hikari rompió el silencio. Por la forma en la que pregunto era obvio que estaba alarmada. El almirante la vio algo fastidiado, como si no quisiera continuar con el tema.

-Sospechas solamente mi Lady. Pero nada concreto y parece ser que todavía estoy muy lejos de aquellos que traicionaron la confianza del Imperio.-

-No se preocupe almirante.- Tai dijo muy confiado.- Estoy seguro que no será tan difícil descubrir a esos bribones de segunda categoría. No tardaran en cometer algún error.-

-Si no lo han hecho hasta entonces no creo que lo vayan hacer en un futuro cercano.- Dijo Hikari.- Creo que subestimas a los hermanos Ishida.

-Creo que más bien me subestimas a mi hermana.- Dijo Tai con una confianza que no había visto en mucho tiempo. Hikari se sorprendió. Su comentario fue para molestar a su hermano, pero al parecer no logro su cometido.

-Aunque aprecio su entusiasmo contraalmirante Yagami, su hermana esta en lo cierto. Tal vez no tengan la genialidad de su padre pero ambos hermanos han demostrado ser más capaces que la mayoría de los piratas que nos hemos enfrentado.-

-Los tomamos con la guardia baja una vez, podremos hacerlo de nuevo.-

-Aunque el éxito de su operación fue sin precedentes, es más que obvio que ya no son tan inocentes como antes. Son más peligrosos y listos, y lo que es peor tienen cierta ventaja sobre nosotros. Tal vez no representen una amenaza real para el imperio, pero si siguen demostrando que pueden burlarse de nosotros podrán inspirar a cualquier pirata con un complejo de superioridad puede presentar el mismo problema.- El almirante Gallagher tomo una postura de mayor seriedad ante sus palabras.

-Pero si ellos no son una gran amenaza ¿por qué si lo serian los demás piratas?- Yuuko pregunto sorprendida. El almirante la miro con fastidio. Se notaba que la conversación le molestaba un poco.

-Como dije antes mi Lady, la suciedad es como una plaga. Una sola sabandija no es una preocupación. Pero si los demás criminales del mar piensan que pueden salirse con la suya no tardaran en volver atacar los navíos de nuestro imperio. No podemos cuidar todos los navíos que atraviezan el mar. Y si las alimañas nos pueden faltar el respeto, eso será una invitación para que otras naciones piensen que pueden atacarnos sin grandes repercusiones. Nos ha tomado tanto tiempo y esfuerzo mantener esta paz entre nosotros.- Dijo el almirante sin perder la elocuencia que lo caracterizaba.

-Estoy de acuerdo con usted almirante.- Taichi dijo con mucha confianza. El capitán Ishida es una amenaza, que si me da la oportunidad, me encargare personalme…- Antes de que pudiera terminar su oración el almirante lo interrumpió

-¡Cielo Santo! Por favor no utilice ese apellido en vano.- Dijo en una exclamación el almirante.- Solo existe un capitán Ishida en la historia. El capitán Ishida fue una leyenda viviente. Una deidad en el mar, un maestro en las tácticas de guerra y un caballero de clase con el sable. Por favor no se manche su nombre comparándolo con un hombre tan corriente como lo es su hijo.-

Tanto Kari como su hermano se quedaron perplejos. Jamás pensó escuchar a un militar halagar de semejante forma al capitán Ishida. Y tratándose de la máxima autoridad militar del reino hacia mucho más sorprendente este hecho.

-Perdone mi atrevimiento almirante, pero pareciera que admira a uno de los mayores criminales de la historia.- Kari hablo de nuevo sin medir las palabras que salían de su boca. Pero cualquier cosa relacionada con Takeru y su hermano siempre despertaba su curiosidad.

-Admiración es una palabra que no pertenece a mi opinión sobre Hiroaki Ishida. Sin embargo le tengo un gran respeto. No solo fue un genio en el campo de batalla. También ha sido el único hombre que ha podido derrotarme con una espada en la mano.- Dijo el almirante. Kari se sorprendió. Ella sabía, al igual que todo el reino que el almirante Merrill Gallagher es el mejor espadachín en todo civilización conocida y podría debatirse si era el mejor en la historia. Antes de retirarse de las competiciones profesionales había ganado todos los mundiales de duelo de forma seguida.

-¿Se enfrento usted a Hiroaki Ishida en duelo?- Pregunto Kari.

-Fue en una pequeña competencia en el Reino del manto.- Parecía intentar recordar los detalles.- La forma en cómo manejaba el sable… Me da escalofríos de solo recordar la gracia de sus movimientos. Parecía bailar con sus oponentes. Claro que yo nunca me había enfrentado con un rival de su nivel por lo que estaba confiado. Atributo fatal para un espadachín, hubiera sido una historia diferente si hubiera sabido a lo que me enfrentaba. Ni siquiera los favoritos del reino de manto parecían saber de él. Un joven talentoso pero poco conocido, lo cual le dio una ventaja sobre los demás. Pero los hubieras no existen. Sin embargo, ¿por qué la curiosidad me pequeña doncella?- Pregunto el almirante. Kari miro a su hermano y la veía como si estuviera a punto de matarla. Ella sabía que se arrepentiría de lo que iba a decir pero no podía controlarse. Probablemente no vuelva a tener una oportunidad como esta de nuevo.

-Pues es que eso explicaría la habilidad de su hijo Takeru Ishida.- Kari dijo calmadamente. La madre de Kari pareció atragantarse con el postre y Tai la veía con una ira similar a la que ella sentía cuando quemo sus libros. El almirante en cambio sonrió de una forma inusual.

-Así que mi dulce doncella, conoce al famoso Takeru Ishida.- Dijo con sumo interés el almirante.

-No podría decir que nos conocimos, pero nuestros caminos se cruzaron un par de veces.- Kari jamás hablaría de esa forma de Takeru, menos con un militar y en presencia de su hermano, pero el almirante era completamente diferente a lo había conocido en cualquier otro militar. Le parecía imposible de aceptar pero hasta parecía imparcial. El almirante se mostro una sonrisa satisfactoria.

-Ahora, mi pequeña musa, usted es la que ha captado mi curiosidad. Como una doncella de semejante posición puede tener en relación con Takeru Ishida.

-Pues debe de agradecer a mi hermano.- Dijo sonriéndole a Tai, este lo veía con una mirada asesina. El almirante lo volteo a ver sonriendo de oreja a oreja.- Fue durante el juicio del capitán Yamato.

-¿Usted estaba ahí?-

-Claro, quería apoyar a mi hermano. No pensó que él me lo presento en persona.- Dijo riendo Kari.- Fue todo un espectáculo el que armo ahí.

-¿Y ahí es cuando se dio cuenta de las habilidades de Takeru Ishida?-

-Desarmo sin mayores dificultades a varios soldados del salón imperial.- Kari recordaba lo que sucedió aquella tarde.- Pero sin herir de gravedad a ninguno.

-Puedo entender que eso pueda ser sorprendente.- Dijo sin mostrar un rastro de sorpresa el almirante.- Pero nada comparado con las hazañas de su padre detrás de un sable.

-Supongo que no se mucho de espadas, nunca fui muy apta.- Dijo riendo Kari.- Pero lo que de verdad me sorprendió fue la forma en cómo venció a Daisuke Motomiya.-

El almirante pareció un poco confundido.

-Motomiya… De donde me suena conocido ese apellido.- Dijo preguntándose para sí mismo.

-La familia Motomiya es una familia de tradición militar señor.- Dijo uno de los escoltas del almirante.- El comodoro Motomiya actualmente se encuentra en una estación cerca del Golfo Rojo.

-¡Ah pero por supuesto, el campeón nacional del Imperio!- Dijo aplaudiéndose a sí mismo- Un joven con un gran potencial, lo vi en un torneo y debo de admitir que me sorprendió bastante. Grandes reflejos y un excelente manejo de la espada. Un gran prospecto listo para ser pulido.- Dijo impresionado el almirante.- Debo de admitir que estoy impresionado. Debió haber sido un milagro que el muchacho sobreviviera a un duelo con Takeru Ishida en ese caso.-

-Creo que la vida de mi amigo Daisuke nunca estuvo en peligro.- Respondió Hikari.- Si lo hubiera matado lo hubiera hecho.-

El almirante la miro confundida.

-Daisuke había sido derrotado y fácilmente hubiera sido herido de muerte al aventarse contra Takeru de una forma tan arriesgada.- Kari se tomo un momento para pensar en lo siguiente que iba a decir. Al principio de la cena jamás se hubiera atrevido pero creía que después de hablar con el almirante el podría ser diferente a los demás militares que había conocido.- Por lo que conocí de Takeru me atrevo a decir que no es el monstro que el imperio nos quiere hacer ver.-

La madre de Kari la veía incrédula. El almirante parecía analizar lo que acababa de decir la castaña. Tai en cambio estaba realmente enfadado y Kari sabía que no iba a guardar silencio.

-Eres una pequeña niña tonta e insolente que no tiene idea de lo que habla.- Tai soltó con mucho enojo.-

-No es necesario que te refieras a mí de esa manera Taichi.- Le respondió Kari ofendida.

-¿Lo conociste por unos minutos y ya crees que sabes todo de él?- Tai rechinaba los dientes mientras hablaba a su hermana.- Yo estuve con él durante meses. Y te puedo asegurar que no encontraras a una persona tan peligrosa como el.-

Ahí estaba otra vez. No era la primera vez que oía hablar de Takeru de esa forma. Sin embargo tampoco podía creer que la misma persona que mostro tanta bondad con un pequeño indefenso en los distritos del sur; o misericordia con su amigo Davis y demás soldados, que lo había atacado a matar, sea la persona de la que hablaba Tai.

-Pues lamentablemente para ti le debes la vida de tu hermanita a ese demonio.- La respuesta llena de resentimiento no se hizo esperar.

Pasaron un par de segundos inquietantes que sepultaron las emociones de la mesa. Kari observo la transpiración de su hermano. Estaba nervioso antes y durante esta cena pero eso no se comparaba a lo que ahora transmitía su hermano. Kari entendió de inmediato porque y volteo a ver la expresión del almirante. Kari sabía que había cometido un error.

Al observar al almirante observo como el sonreía de una forma extraña. La satisfacción se podía ver en su mirada.

-Mi pequeña, me podría explicar lo que acaba de decir.- El almirante se dirigía a Kari.- Podrá entender mi curiosidad.

-Almirante, disculpe a mi hermana, ella no sabe lo que…- Tai se dirigió al almirante pero fue interrumpido por el dedo del almirante que estaba levantada en señal de silencio mientras este no despegaba su mirada de Hikari.

-Contraalmirante, creo que su hermana está a punto de decirnos algo y le sugiero que no la interrumpa.- No solo el tono de su voz, si no la mirada parecía más una amenaza que una sugerencia.

Kari estaba nerviosa, miro a su hermano que se veía realmente preocupado. Esto podía costarle muchas cosas. Quería humillarlo, no destruir su carrera. Pensó un momento, no podía inventar una historia ni podía retractarse a sí misma. Algo le decía que intentar mentir sería peligroso para su hermano. Parecía que la verdad seria lo único que podría causar menos daño. Aunque aún no estaba segura.

Empezó comentando sobre como conoció por primera vez a Takeru Ishida. Como la rescato y ayudo a ese pequeño niño. No era un relato extenso pero pareció eterno el tiempo que había pasado mientras lo contaba. El almirante simplemente observaba a Hikari concentrándose más en ella que en la historia.

-¿Así que todo este embrollo por unos libros?- El almirante parecía algo aburrido después del relato.

-¿Que puedo decir? – Dijo Kari suspirando.- Me gusta la lectura del sur.

-¿Eso es lo que lo ponía tan nervioso durante la cena contraalmirante?- El almirante se dirigía a Tai.

Tai tardo un momento en responder y aun no parecía muy calmado.

-Le puedo asegurar que solamente fue una fase de mi hermana. Espero que esto no…- Decía Tai nervioso.

-Que decepción.- El almirante Gallagher cambio su expresión de inmediato. Era evidente que había perdido mucho del interés que mostraba.

-¿Disculpe?- Kari pregunto algo extrañada.

-Bueno pequeña, simplemente me imagine algo más interesante al saber sobre su relación con Takeru Ishida. Unos cuantos libros de poesía no es tan emocionante, y con mayor razón después de escuchar sobre las capacidades del joven Takeru.-

Kari no sabía si sentirse aliviada o ofendida. Aunque por lo poco que había conocido al almirante ni siquiera estaba segura a lo que se refería. Tai en cambio parecía haber recuperado completamente el color. Y por primera vez en toda la cena parecía sentirse relajado como si un gran peso se le hubiera quitado de encima.

-Lamento decepcionarlo Almirante.- Dijo Kari.

-Supongo que era mucho pedir una historia más interesante.- Dijo el almirante perdiendo interés en la conversación.

-Sin embargo es un comportamiento inaceptable. Le aseguro que la irresponsabilidad e inocencia de mi hermana no tiene nada que ver con mis capacidades para mantener mi trabajo. La continua falta de respeto que demuestra no tiene excusa de ninguna forma.- Dijo Tai asegurándose de resaltar esos dos adjetivos para que su hermana los escuchara. Kari volvió a ofenderse

-Lamento si un chico que conocí en dos días me demostró más cualidades de respeto que lo que ha hecho mi propio hermano en estos años.- Dijo Hikari con rencor. Pero al ver la expresión de su hermano al decir esas palabras sabía que lo había llevado al límite.

-¿¡Es lo que realmente piensas!?- Dijo Tai iracundo. Hikari lo había hecho enojar antes pero esta ocasión realmente logro tocarle un nervio a su hermano.- ¡¿Crees que el hijo del hombre que asesino a nuestro padre merece más respeto que yo?!

En esta ocasión era obvio que el que perdió los estribos fue Taichi como hacía mucho no lo había hecho. Parecía que el sonido había desaparecido de la habitación. El almirante Gallagher parecía realmente sorprendido por las palabras de Taichi. Yuuko mantenía sus manos tapando la sorpresa de su boca. Tai parecía calmado pero era obvio que era una máscara que tapaba un sentimiento más profundo. Pero no existía una palabra para describir la expresión de Hikari. El horror y la tristeza se habían fusionado en los ojos de la joven castaña.

-La última vez que se supo del almirante Susumo Yagami fue en una batalla en las costas del Reino del manto contra su fuerza naval algunos años después de la gran Guerra. ¿Cómo es posible que Hiroaki Ishida sea el responsable de su muerte?- Pregunto con mucho interés el almirante Gallagher.

-El capitán Hiroaki participo como corsario del Reino del manto en esa batalla. Le tendió una trampa a mi padre.- Taichi dijo con cierta pesadez.- Lo sé porque me lo conto su propio hijo. Me enseño la insignia real de mi padre como prueba.-

-Disculpe almirante Gallagher, pero me temo que me tengo que retirar.- La voz apagada de Hikari interrumpió la explicación de su hermano. No había que ser un genio para saber que Kari se esforzaba al máximo por contener las lágrimas.

Hikari no espero a que le otorgaran permiso para retirarse del comedor. Quería salir de ahí. No le importaba que jamás la volvieran a permitir salir de la mansión. Ni siquiera le interesaba el regaño que recibirá de su hermano y su madre. Estaba desconsolada. Incluso aunque sea la verdad, su hermano utilizo un truco muy sucio para probar su punto. Pero lo había conseguido. Aunque no haya sido Takeru el que le haya quitado la vida a su padre y sería injusto culparlo, ya no le interesaba saber nada sobre la familia Ishida.


Taichi no podía evitar sentir una terrible culpa al ver como se retiraba su hermana. Aunque el sabia que ella también tenía culpa en la forma en cómo lo llevo al extremo no quería incurrir en esa táctica. La pérdida de su padre fue un golpe que hasta el día de hoy no había superado del todo. Observo a su madre y la vio entera. Sabía que también le afectaba conocer sobre las circunstancias sobre la muerte de su padre pero no tanto como Hikari. Su madre siempre supo las consecuencias y peligros de relacionarse con un militar, no se tenía que preocupar por ella. Y luego vio al almirante Gallagher, con esa mirada penetrante. Sabía que trataba de analizar la situación pero en estos momentos no se podía preocupar por eso. Tenía que asegurarse que su hermana estuviera bien.

-Lamento la escena almirante pero me tengo que retirar algunos momentos. Prometo no hacerlo esperar mucho tiempo.- Dijo Taichi y se dispuso a retirarse. Observo como el almirante mostro una expresión pesada y molesta. Pensó un momento en quedarse y tratar de arreglar la situación con el militar. Observo a su madre que le indico con una mirada que todo estaba bien y ella se encargaría. No quería depender de su madre. Considerable arriesgado que su madre dijera algo que empeorara todo esto pero no tenia más opción. Se retiro a seguir a su hermana.

-Descuide almirante.- Yuuko se adelanto ante cualquier comentario del almirante.- Yo le mantendré compañía…

Taichi No tardo demasiado en encontrar a su hermana. Claro que ella no se esforzó mucho en esconderse. Fue directo a su cuarto. Observo como Yolei intentaba entrar a su habitación. Dios bendiga a esa chica. Sera una neurótica parlanchina pero sabía bien que ha sido de vital importancia para mantener a su hermana segura y que no cometiera alguna otra imprudencia.

-Yolei, yo me encargo.- Dijo sin más explicaciones.

-Cielos, ¿Qué le paso?- Dijo Yolei sumamente preocupada. Taichi no se molesto en contestar y tan solo se limito a abrir la habitación con la llave maestra.- Contraalmirante, no creo que eso sea la mejor idea.- Dijo Yolei con un poco de valor.

-No te estoy pidieron tu permiso Yolei, puedes retirarte.- Mas que una sugerencia fue una orden. Ella no se lo tomo muy bien pero no se atrevía a contestarle.-

-Como ordene.- Finalizo Yolei y se retiro de mala gana. Taichi suspiro.

Taichi entro a la habitación y como era de esperarse encontró a su hermana viendo a la venta. No podía verle a la cara pero sabía que estaba llorando.

-¿Ni siquiera puedo tener privacidad en mi propia habitación? ¿Otra cosa a la que debo renunciar?- Dijo Hikari con rencor y con la voz entrecortada.

Tai solo se limito a acercarse un poco más a ella.

-Por que detenerse ahí hermano. ¿Por qué de una vez no organizas mi boda? Sería lo único que falta por quitarme. La libertad para decidir a quién debo amar. Incluso eso podría ayudarte en tu carrera. Véndeme como otra pieza de tesoro a un contacto para que puedas seguir escalando en tu carrera. A quien le importa a quien puedas lastimar con tal de probar que tienes razón y eres el mejor.

Taichi ya no podía acercarse más a su hermana. Esta se reusaba a verle a la cara.

-Puedes estar tranquilo. Lograste tu cometido. Odio a Takeru Ishida y no quiero saber nada de él o de su hermano. O cualquier cosa relacionada con el Reino del Manto. Si utilizaste un truco tan bajo para hacer que lo odie es porque de verdad debe ser una persona ruin. No tengo otra explicación por la cual te empeñarías en demostrar que es una horrible persona. Nunca más te enfrentare.- Hikari finalizo limpiándose los ojos. Jamás se había sentido tan derrotada.

Su hermano no espero demasiado para abrazarla y obligarla a que lo vea a los ojos.

-Escúchame bien hermana. Todo lo que hago, todo lo que digo, y todo lo que planeo siempre es pensando en ti. No quiero derrotarte ni vencer tu espíritu. Incluso aunque lo intentar no lo lograría.- Taichi lo dijo mientras le limpiaba las lagrimas de los ojos sorprendidos de su hermana.- Se que es difícil de creer pero tu felicidad y seguridad es más importante que cualquier ambición que pueda tener.

Hikari estaba sin palabras. Hacía años que no escuchaba a su hermano hablar de esa manera. Y por primera vez en muchos años encontró honestidad en las palabras de su hermano.

-Jamás me perdonaría si algo te pasara por mis decisiones, pero tampoco puedo escapar de mis responsabilidades. Espero que algún día puedas entender mis motivos, pero por ahora te ruego que confíes en mí. Por mas difícil que sea, por favor no pierdas la fe en mi, y jamás dudes que te amo.-

Con esas palabras Tai se retiro de la habitación de su hermana. Escucho como su hermana trataba inútilmente contener el llanto y le dejo con la privacidad que le suplicaba tener.


Un suspiro fue todo lo que logro sacar. Estaba exhausto. Y todavía tenía que arreglar la situación con el almirante Gallagher.

Cuando finalmente regreso al comedor se sorprendió al ver una sonrisa tanto en su madre como en el almirante.

-Contraalmirante Taichi, un placer que reencontrarnos. Espero que todas los malentendidos que tuvo con su hermana se hayan resueltos. Sería una lástima que una relación tan cercana como la de ustedes se vea afectado por decisiones, aunque extremas, bien justificadas.- El almirante parecía extrañamente feliz ante la situación.- Su madre me ha comentado todo lo que ha sucedió y por favor, otórgueme el honor de felicitarlo por tomar decisiones tan acertadas. La seguridad nunca está de más.-

Tai estaba un poco confundido. No sabía que le había dicho su madre pero parecía que había funcionado. Decidió no tentar su suerte y aceptar las felicitaciones.

-Bueno mis magnánimos anfitriones creo que les he quitado demasiado tiempo, ha sido una encantadora velada llena de sorpresas.- El almirante dijo mirando a Taichi.- Y unas grandes sorpresas.-

Tai sintió volvió a ponerse nervioso. El almirante Gallagher era todo y más de lo que se había imaginado y habían contado. La cena fue tan difícil como el sabia que seria y no estaba tan seguro si había logrado su cometido.

-No es ninguna imposición almirante, siempre será tan bienvenido en nuestro hogar.- Dijo la madre de Taichi.

-Estoy seguro de ello mi encantadora dama, pero creo que es necesario retirarme.- Dijo elocuentemente el almirante Gallagher.- ¿Contraalmirante Taichi podría acompañarme a la salida? Hay algo de lo que quisiera hablar con usted-

-Por supuesto almirante.-

Mientras se disponían en retirarse Taichi se sentía nervioso. No estaba seguro como la actitud de su hermana podría afectar sus aspiraciones pero ya no había vuelta atrás. Era necesario ganarse la confianza del almirante.

-Contraalmirante Taichi he decidido aceptar su oferta y desde con efecto inmediato usted será ascendido a Vicealmirante. Reúna a sus mejores hombres de confianza para lograr a cabo su siguiente misión. La captura del traidor del Imperio y la anulación del capitán Yamato Ishida.-

Taichi estaba en shock. Jamás en sus más lejanos sueños pensó que lograría llegar tan lejos en tan poco tiempo. Su alegría nublo completamente su juicio. Ni siquiera le importaba las razones por la cual el Almirante Gallagher haya decidido convertirlo en el vicealmirante más joven de la historia. Desde ese rango tendría acceso a un sinfín de posibilidades. Sin mencionar poder tomar decisiones tácticas del ejército completo del gran Imperio. Todo estaba saliendo de forma perfecta.

-Sera un honor servirle almirante. Juro que no se arrepentirá.-

-Estoy seguro de eso.-El almirante le miro y perdió la seriedad de su rostro con una sonrisa.

-Le agradezco la confianza.- Taichi le otorgo la mano para estrechársela al almirante. Este le miro de una forma molesta su mano en el aire.

-Le logre que me disculpe, pero me he retirado mis guantes y ya sabe cómo me siento al respecto de la suciedad.- Dijo el almirante y se retiro a su carruaje seguido por sus guardias.

Taichi se mostro algo confundido pero decidió no tomárselo muy a pecho. El sabía sobre las extrañas manías del almirante. Observo al cielo completamente relajado.

-Supongo que nos volveremos a ver frente a frente más pronto de lo que pensé hermanos Ishida.-


Cielos. No sé cómo comenzar a disculparme. Un año, no existe ninguna excusa válida para tardarme tanto en actualizar esta historia. Ni siquiera intentare justificarme porque no me parece justo. Aunque algunas personas pueden tener razón al decirme que me tome todo el tiempo necesario ya que esto lo hago por puro placer y sin esperar recibir nada considero que si comienzas algo que la gente disfruta lo menos posible que debes de hacer es terminarlo.

Les suplico mil disculpas por hacerlos esperar tanto tiempo por saber de mí.

Sobre la historia, este capítulo definitivamente me tomo mucho trabajo escribir. Era sumamente importante introducir a un nuevo personaje y no estaba seguro de que forma podía representarlo. Quise darle una personalidad peculiar así que discúlpenme si leerlo les puede resultar algo incomodo.

No hare ninguna promesa que no pueda cumplir sobre cuándo será el siguiente capítulo. Lo que si les puedo garantizar es que los siguientes dos capítulos serán cardiacos.

La verdad sus reviews son la mayor satisfacción que pueda recibir de escribir esta historia, pero considero que después de haberme tardado tanto no tengo la calidad moral para pedírselos. Muchas gracias a los que todavía me siguen y quienes todavía estaban al pendiente de la historia. No tienen idea de la culpa que sentí todo este tiempo por no poder actualizar. Hasta el siguiente capítulo.

Sobre el concurso, nadie le atino a la canción pero si al grupo, la siguiente pista es que la referencia a la canción es que son las primeras palabras de una cancion muy famosa de los Rolling Stones. Así que si quieren participar vayan al capítulo anterior y busquen a ver si así la encuentran :)

PD. Para los que están leyendo mi otra historia sepan que ya estoy trabajando en ella pero mi prioridad será el Ángel del mar.

– Me alegro que lo disfrutes, espero que te guste este capitulo

Ivymon – Me alegro volver :), Gallagher será muy interesante en la historia y me alegro escuchar buenas reacciones de la historia de Ken

Anaiza18 – No me gusta hacerles la vida difícil a mis personajes pero es necesario para formarlos. Me alegro que te guste el capitulo. Hasta luego :)

Alejhandora – Excelente intento, la banda le atinaste pero lamentablemente la canción no es la correcta aunque no era una mala opción. Suerte para la próxima. Me alegra tener una reacción positiva en mis lectores y me encantan los reviews largos aunque sean para regañarme o criticarme. Te agradezco tus palabras.

Patriot117 – Ken y Tai obviamente serán una parte importante en la historia. Los planes de los Ishidas son muy ambiciosos, no tardaras mucho en saber de ellos (eso espero xD)

¡Excelente intento! Yo no sabía que lo que tocaba Keith Richard en la película era una canción, pensé que simplemente estaba improvisando con los acordes jajajaja. Pero no es la canción, espero que para la próxima lo logres.

Fairy Ballerina - Me da curiosidad por saber cual era tu conclusión jajaja. Espero que esto cubra un poco la curiosidad que sentías por Ken. Saludos :)

Lynn – Cielos… Si hay alguien a la que hay que agradecer para haberme puesto a escribir al menos 300 palabras en un día eres tú. No tienes idea de lo culpable que me hiciste sentir por no apurarme. Gracias por estar al pendiente de la historia y lamento haberme tardado tanto. Me dan risa tus comentarios, nunca cambies ;)

Larissa- El que debe de agradecer por algo soy yo por haberte molestado en dejarme un comentario. Los reviews son lo mejor para mi

Sorato y takari – Espero no tener que seguir haciendo esperar a mis lectores, lamento por tardarme tanto. Gracias por dejarme review

VIVA EL ANGEL! :D!

Cerexorossa- Gracias por las palabras a mi persona, aunque no las merezco después de haberlos hecho esperar tanto :(

Taichi es bueno, incluso podría decir que es el mejor hermano que hay en mi historia. Pero de qué lado está? Eso es una historia aparte. No conozco a anabantha y la verdad no soy gran fan del metal gótico. Soy un gran fan de la música Indie y si tienes sugerencias con gusto las escuchare :)

Majo – tu Nick es diminutivo de maría José? Nada más por curiosidad xD Gracias por tu comentario, espero leerte por acá :)

Thereader12 – Gracias por el comentario, espero que este también lo disfrutes.

Citla – Gracias por tus palabras espero que este capítulo no te aburra y menos después de haberme tardado tanto en escribirlo

Winterwing55555 – Si debería verdad? Pero soy malo :( gracias por escribir :)

Takashi Yuno – Salúdame a tu amiga y mándale una disculpa de mi parte por hacerlos adictos a algo y no darles más :(

Saludos desde México :)!

QM8I – Gracias por tu comentario, hasta la prox

No sé porque la gente piensa que Tai es el malo. El no es el pirata xD

Hasta la próxima