Hola, acá un capi nuevo de la historia, un poco cortitos, pero llenos de diversión.

Gracias a mis primeras lectoras y primeros reviews.

¡Déjenme saber su parecer! ¡Con un inestimable REVIEW!

Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les regalo buenas historias.

Querido diario:

El día de hoy, por fin llegó mi cuñada, mi hermano Diamante estaba como un pato inquieto, caminando de un lado al otro del castillo, yo, estaba cómodamente acostada en un diván, mi hermano Zafiro nos miraba.

-ya Serena arribará. Dijo, mi hermano Diamante asintió –la he extrañado tanto, quiero que llegue ya. Reí –ya llegará hermano. Dije con sencillez.

-su Alteza real, la princesa Serena de la Luna. Dijo el mayordomo, mi hermano salió de la sala de inmediato, me incorporé con lentitud y me coloqué mis zapatillas, ya mis hermanos estaban saludando a mi cuñada, que llevaba su vestido blanco con dorado, sus ganchetas en forma de alas y su rostro al natural, fruncí el ceño, respeto a las chicas que no usan maquillaje y las quiero ¡pero yo lo adoro! No puedo entender como alguien no prefiere resaltar todo el tiempo, pero en fin, eso va a cambiar, abracé a mi cuñada.

-que alegría verte cuña. Dije feliz –lo mismo digo Blaki. Dijo ella feliz como yo, la ayudamos a instalarse y de inmediato, mi hermano se apropió del tiempo de mi cuñada.

Ya había definido mi plan de acción, después de la cena, aparecí en frente de la puerta del dormitorio que ocuparía mi cuñada.

-toc toc toc. Ella abrió –hola Blaki, que gusto verte. Dijo feliz, entré, en mis manos llevaba un libro –cuñada, quiero invitarte a jugar. Dije, ella asintió feliz.

-adelante. Indicó, sonreí y comenzamos a jugar sudoku, se que es malo aprovecharse de los defectos ajenos ¡pero lo adoro! Mi cuñada es ese tipo de gente que en la mitad de las cosas que se propone es muy buena y en la otra excepcional, pero matemáticas, ese poco de cosas que intenta y no es buena, es un poco…torpe, sonreí al ver como perdía y como yo, en contraste, hacía esos ejercicios como si se tratara de aprenderme unas cuantas canciones.

-bueno princesa, tengo una idea. Dije –vas a cobrar tu apuesta. Dijo ella entristecida –hacer lo que tu quieras por 15 días. Asentí.

-si, quiero reformarte toda. Mi cuña abrió los ojos nadada.-

A ¿a que te refieres con reformarme toda? Preguntó –a que, vamos a cambiar tu guardarropas que no es para los miembros de alcúrnea, que te maquillarás, haremos cosas divertidas ¡iremos de spaa y de tiendas! Mi cuñada tragó.

-pero, pero Rini, a mi me gusta, pero, pero no soy como tu, que le fascina esas cosas. Si, esa era una de sus cosas donde era buena, es decir, su cabello era hermoso, su piel igual ¡pero yo quería que fuera perfecto! Y así sería.

-eres mi Barbie cuña, por 15 días, así que: mas vale que te acostumbres. Dije feliz, ella asintió sumisa y resignada, me apresuré a añadir.

- ¡por cierto! ¡No puedes decirle a mi hermano nada! ¿Quedó claro? Ella solo asintió en silencio, reí.

-bueno ¡nos vemos mañana!¡para cambio de guardarropas!¡hurra! exclamé feliz mientras salía corriendo del dormitorio ¡como fui feliz!¡yo gané!¡como siempre!¡gané!.