Hola mis queridas seguidoras, acá, otro capi de la historia.
Empiezan los sufrimientos de Serena, si alguna se siente identificada, me acompañan en el sentimiento, pero por fortuna, lo superará…espero.
Gracias ¡gracias a todas las que leen! A: Danimar, Sukiimeprincess y Mirel Moon ¡muchas gracias!
¡Déjenme saber su parecer! ¡Con un inspirador REVIEW!
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les regalo historias de mis villanos y buenos favoritos.
Querido diario: este es el día, donde aspiro transformar a mi cuñada en la chica mas cool del planeta y de toda la galaxia, después de mi claro está ¡jajajajaja! ¡Será fabuloso! Me desperté muy temprano el día de hoy, para prepararlo todo, ya tenía listo el itinerario de la salida de hoy, al terminar de arreglarme, fui a desayunar, mi cuña, tenía un vestido rosa hasta después de la rodilla, unas sandalias bajas, su cara lavada y su peinado, adoro su peinado y su cabello, con eso no pienso meterme, pero todo lo demás ¡será mío! ¡Todo mío! Le sonreí a mi hermano Diamante.
-buenos días hermano. Dije –buen día pequeña Rini ¿has descansado bien? Preguntó, asentí feliz, mi hermano Zafiro me lanzó un beso.
-me alegro que hayas dormido bien hermanita. Reí –gracias hermano. Dije, mi cuñada me miraba distraída, puesto que: mi hermano Diamante la estaba distrayendo mucho, los miré.
- ¿Qué harán en la mañana? Pregunté –caminar por los jardines. Respondió mi hermano Diamante feliz –tenemos mucho que conversar. Asentí.
-en la tarde, voy a salir con mi cuñada, iremos de compras. Vi a mi cuñada palidecer, mi hermano sonrió mientras le acariciaba el cabello.
- ¿quieres que te acompañe Rini? Así las ayudo con las bolsas. Negué –no hace falta hermano, nos bastaremos nosotras solas. Mi hermano asintió.
-está bien Rini, en ese caso, iré a casa de Wilwur a ver películas. Dijo mi hermano Diamante.
-nos veremos en la noche. Dije feliz mientras seguía desayunando.
Mi hermano Zafiro, me interceptó cuando llegaba a mi dormitorio –Rini ¿Qué piensas hacer? Me preguntó serio –nada hermano. Respondí mientras lo miraba inocentemente, el me miraba ceñudo.
-ten cuidado con lo que vayas a hacer Black Lady Li, recuerda que la belleza del tipo de personas que se parecen a ti un poco, es conseguir las cosas que les gustan y disfrutar con ellas, sin olvidar respetar las diferencias que hacen únicas a las personas, y lo mismo se aplica, a las que son casi iguales a ti. Le saqué la lengua.
-lo se hermano. Dije fastidiada, el asintió –yo solo te lo recuerdo. Dijo mientras salía del pasillo.
Tras almorzar, llegué al cuarto de mi cuñada, cuando esta entró, miró su armario completamente vacío.
-no me has dejado nada. Dijo aturdida, en honor a la verdad ¡me deshice de todo! Ella miró con tristeza todo lo que tenía tirado en el suelo.
-esta lencería es espantosa. Dije mostrando su ropa interior que la cubría toda –Rini, los hilos son para ciertas prendas, regularmente, me las pongo completas porque me gustan, son cómodas y cuando tengo mini falda, no se ve nada de eso, que no se debe ver, sinó mis piernas, como debe ser. Asentí –traje de baños enteros, no son cool. Dije regresándolos al suelo.
-pero a mi me gustan, son bellos porque dejan ver mi silueta sin mostrar mi piel. Sonreí –lo que digas cuña. Dije desechándolos sin mucha delicadeza.
-mira nada mas estas batas largas ¿Qué eres? ¿Monja? pregunté –me gustan, son abrigadas y cómodas para andar por allí y son adorables, por si no te fijaste, también tengo batas cortas. Asentí –igual, se van. Dije divertida.
-estos pantalones son horrendos. Dije sacando uno de sus pantalones a la cintura –me los coloco con las camisetas que van por fuera y las largas que van por dentro, me gusta así. Asentí –solo las cosas a la cintura se ven bien en monos, shores y pijamas. Sentencie, saqué las faldas largas.
- ¿Qué con estas? Pregunté –me gustan las faldas largas con camisas bellas. Respondió –tiene una sola definición lo que quieres: vestido. Dije arrojándolas, miré el par de shores a la cintura.
-nonononó. Dije arrojándolos al suelo nuevamente, mi cuñada los miraba con tristeza.
-son los shores de andar por los jardines. Dijo –una total aberración a la moda. Dije seriamente, deseché sus faldas short y pantalón, las camisas holgadas y todo ¡lo que no era cool! Mi cuñada estaba al borde de las lágrimas, pero yo, estaba feliz.
-quítate el vestido. Dije mientras tiraba los bolsos blanco, negro y marrón que había llevado, ella me miró.
-quítate el vestido. Mi cuña se aferró a el, negó, saqué unas tijeras - ¡te quitarás el vestido! Exclamé, ella corrió y yo a continuación, como me divertí correteándola querido diario ¡fue vigorizante! Al final, logré cortarle el vestido y tras convencerla de que se pusiera algo de lo mío, salimos de compras.
Yo ¡estaba feliz! Era ropa que la haría ver hermosa siempre y parar el tráfico, mi cuñada se sentía cohibida.
-pero Rini, hay días donde solo me quiero ver: linda, bonita, bella o hermosa, no todo el tiempo, hermosa porque cuando realmente quiera destacar, no lo voy a conseguir. Reí –tonterías. Dije mientras miraba las faldas, los pantalones y lo demás que habíamos comprado.
-acá hay mucho negro. Dijo –es el mejor color. Dije feliz, mi cuñada suspiró con tristeza.
-esto lo elegiste para ti, no para mi, esta no soy yo. Replicó –oh cuñada ¡a mi hermano le encantará! Dije, era verdad.
En la cena, estábamos todos mirando los platos y hablando trivialidades –hermosa ¿y eso que le pediste ropa a Rini? Preguntó mi hermano Diamante, miré a mi cuñada mirarlo tras haber alzado la vista de su plato.
-es que mi cuña, quería una reforma de guardarropas. Dije, mi hermano Diamante alzó las cejas –no veo porqué, esa ropa que tienes es adorable. Dijo.
-hay hermano, dime acaso ¿te gusta mas esa que esta? Pregunté, el negó –no es eso, esa de verdad me encanta, es muy bella, pero…no es el estilo de mi princesa. Dijo mientras miraba la vistosa ropa, mi hermano Zafiro me miró con gesto reprobatorio, pero lo ignoré y me dediqué a admirar mi obra de arte.
Oh, querido diario, se que mi cuñada se siente mal, la he escuchado llorando, pero está bien, se acostumbrará, será una estrella brillante todos los días y no solo cuando haga falta, mañana, zapatos ¡siiiii!.
