El vehículo dónde iban el agente Norton junto a la detective Gates se detenía a tan solo dos edificios de su destino siendo su forma de actuar copiado por otros tres vehículos, los ocupantes de los mismos comprobaban sus armas y chalecos antibalas antes de descender.
-Llegó la hora – dijo Norton al recibir el OK del resto de equipos dispersos por la ciudad.
El FBI acompañado de la Policía de Nueva york Irrumpía en el despacho de abogados Reznikov y asociados, al paso les salía la propia Galina exigiendo que abandonasen el lugar, el agente Norton, al cargo de la operación le tendió una orden de registro firmada por el Juez Federal Samuel Livinston, la cara de Red palideció al leerla la orden.
-Ya sabéis lo que hay que hacer, vosotros – dijo señalando a los detectives- revisad palmo a palmo los despachos de los abogados mientras nosotros iremos al despacho de la señora Reznikov, la capitana Gates nos acompañará en el registro – ordenó el jefe del equipo.
Nada más entrar en el despacho de Red se dirigieron a la pared que había a la izquierda, dónde se encontraba una gran estantería, sacaron un libro de la misma y se escuchó de inmediato un click mecánico.
Antes los ojos de los agentes y de la capitana se abrió una puerta dando acceso a una habitación, cuando entraron comprobaron que tal y como esperaban allí existía un catre, un pequeño armario, una alacena, un mini frigorífico, dos ordenadores que fueron inmediatamente requisados.
-¿Por si vienen por usted los adversarios? – dijo la capitana señalando todo lo que había en aquel cuarto. Red no contestó.
El jefe de equipo se acercó hasta el rincón de la izquierda, parecía ir contando los ladrillos, presionó el que hacía el quinto por el final y se abrió.
-¿Sorprendida?- preguntó a Red justo cuando introducía la clave que abría la caja fuerte.
La capitana Gates se acercaba hasta ese lugar, observando como de dicha caja el agente extraía un libro junto con un montón de pasaportes, al abrir el libro aparecieron fechas, nombres y cantidades de dinero, ambos se miraron sonriendo.
-Le dejo los honores – dijo Norton.
-Galina Reznikov, queda detenida por pertenencia a organización criminal, asesinato del detective Javier Esposito, intento de asesinato del también detective Kevin Ryan – iba diciendo mientras colocaba las esposas a la mujer- Tiene derecho a guardar silencio, si decide no guardarlo todo lo que diga será usado en su contra, tiene derecho a un abogado, ¿entiende lo que le estoy diciendo? – Preguntaba la capitana llevando a Red tomada de las esposas- ¿Entiende cuáles son sus derechos? – repitió ante el silencio de la rusa, Red asintió- En ese caso, ¿va a guardar silencio? – Red volvió a asentir.
Al mismo tiempo que sucedía eso en el despacho de Red, agentes del FBI entraban en las oficinas de la Constructora propiedad de Gora Akiro, los vigilantes de la misma les detenían el paso, comunicando de inmediato con sus superiores al serles enseñada la orden de registro.
Los agentes federales llegaban hasta el despacho del señor Akiro, entrando sin dar tiempo a la secretaria para que avisase a su jefe.
-Señor Akiro, será mejor que no intente entorpecer nuestro trabajo – le decían mostrándole la orden de registro- En este mismo instante, están siendo registradas las cuatro obras en las que su constructora está trabajando. ¿Quiere presenciar el registro de estas instalaciones?- El japonés asintió.
Unas horas después el japonés tenía las esposas rodeando sus muñecas, en cajas los federales sacaban de aquel edificio toda la documentación y todas las pruebas encontradas.
Akiro había presenciado como aquellos hombres sacaban de la caja fuerte instalada en la zona de descanso del personal el libro dónde estaban anotadas todas y cada una de las compras de drogas que el cártel había realizado. Así mismo encontraron sin problema en la azotea del edificio el falso techo dónde la mercancía era guardada hasta su venta.
-¿Quién me ha traicionado?- preguntaba desconcertado a ser introducido en el furgón federal.
Hasta el momento todos los equipos habían logrado sus propósitos sin tan siquiera haber realizado un disparo, Montgomery tomó aire antes de realizar su cometido. Al grito de Policía e Nueva York tiraron la puerta, sin tiempo para reaccionar Hunter se puso de rodillas cuando advirtió estar en el punto de mira de cuatro pistolas.
-Nicholas Hunter, queda detenido por el asesinato de Johanna Beckett y Javier Esposito, así como por el intento de asesinato de Kevin Ryan – Hunter sentía como sus muñecas eran atrapadas por las esposas de la policía.
La detective Katherine Beckett junto con el equipo del agente Bernard llegaban a su destino.
-Recuerde que buscamos justicia y no venganza – dijo el federal colocándose el chaleco antibalas. Kate le miró y asintió.
Todas las cadenas de televisión del país interrumpían sus emisiones para ofrecer la gran noticia del día en EEEUU.
-A primera hora de la mañana en una operación conjunta entre la policía de la ciudad de Nueva York y el FBI se han llevado a cabo múltiples detenciones que han terminado con el Cártel Blanco. Entre los detenidos se encuentran abogados, constructores, antiguos agentes de la CIA. Recordemos que las operaciones de dicho cártel se centraban mayoritariamente en el tráfico de drogas, no hay que olvidar que también traficaban con armas y hacían trata de blancas. Por todo lo cual el golpe asestado en el día de hoy debe causar una gran alegría a la sociedad norteamericana.
Kate escuchaba aquel relato sentada en el suelo con la espalda pegada a la pared y dejando salir todas las lágrimas que había ido acumulando a lo largo de 9 años de su vida, finalmente había logrado detener al responsable de la muerte de su madre.
Debería sentirse feliz, pero sabía perfectamente que aquello no había terminado, sobre todo porque ahora ya sabía quién era Will, y no confiaba en que se lograse una sentencia condenatoria.
-Váyase a casa detective, aquí ya no hay nada más que hacer – La capitana Gates se puso a la altura de Kate para hablar.
-No puedo señora. Debería ser yo quien le estuviese interrogando – contestó poniéndose en pie.
-Sabe que eso no es posible. El FBI y el Fiscal General lo están haciendo – Gates la miró sabiendo cual era el miedo de aquella mujer- No se librará, tenemos todas las pruebas – continuo diciendo apoyando su mano sobre el brazo de la detective- Vaya a casa, vaya con su padre.
-Mi padre – salió como un susurro de la garganta de Kate.
-Esta mañana mientras el Presidente de la Nación, en rueda de prensa desde la Casa Blanca daba a conocer el cese en su puesto del Vicepresidente Bracken. Minutos después la nación entraba en shock al conocer la detención del ya ex vicepresidente y antiguo senador William Bracken – continuaban con la gran noticia del día todas las televisiones del país- La detención de Bracken se llevó a cabo dentro de la operación contra el cártel blanco. Todas las informaciones aportadas hasta el momento coinciden en señalar que William Bracken era el cabecilla del citado cártel, su andadura por el crimen organizado habría comenzado en la época en la que fue designado fiscal del distrito en la ciudad de Nueva York.
La noche para la detective Beckett fue muy larga, durante toda la misma su cerebro se encargó de repetir una y otra vez las imágenes de la detención llevada a cabo aquella mañana.
-¿Preparada? – Preguntó Bernard mirando a la detective Beckett, ésta asintió – Bien, adelante – dijo al resto del equipo.
Todos los integrantes comenzaron a caminar hacia la entrada principal del Hotel Astoria, dónde en aquel momento Will estaba reunido con sus asesores para decidir que debían hacer ante los acontecimientos que esa mañana se habían sucedido.
-Toma – el federal le tendió la orden de detención a la detective Beckett- Debes ser tú quien lo detenga- Kate extendió el papel y por fin logró saber el nombre que llevaba persiguiendo 9 años.
-Esto debe ser un error – le dijo con los ojos totalmente abiertos al federal.
-No lo es, de ahí la dificultad de todo.
-Pero- continuaba Kate intentando asimilar el nombre que aparecía en aquella orden.
-Hace unas horas que ha sido cesado en el cargo, venga Beckett no podemos retrasarlo más, alguien podría avisarle del resto de detenciones – Kate respiró, se limpio una furtiva lágrima, sacó su arma y comenzó a avanzar hacia la puerta que le separaba del asesino de su madre- No haga ninguna estupidez- le dijo Bernard.
-¡William Bracken, queda detenido! – gritó nada más traspasar aquella puerta, apuntando en todo momento con su arma al sospechoso.
-¿Están locos? – Will se puso en pie siendo rodeado de inmediato por sus guardaespaldas que empuñaban sus armas.
-Bajen las armas, somos agentes federales – gritaron todos al tiempo que Bernard enseñaba su documentación.
-Me da igual quienes sean, acaso ¿no saben quién soy? – les espetó Will.
Kate se acercó hasta él, le tiró en la cara la orden de detención, sacó sus esposas- Claro que sabes quién eres – le dijo con el odio reflejado en su rostro- Eres el cabecilla del cártel blanco – Will palideció al escuchar aquello- Eres el responsable de la muerte del detective Javier Esposito, de Niky Nichols, del intento de asesinato del detective Kevin Ryan. Responsable del 80% del tráfico de drogas de esta ciudad, trata de blancas, armas. Y responsable del asesinato de mi madre, la fiscal Johanna Beckett – le dijo mientras descargaba con furia la culata de su pistola sobre la sien del ex vicepresidente- Sabemos quién eres, y lo más importante sabemos lo que eres, eres un saco de mierda – escupió sobre él mientras veía como la sangre bañaba el rostro de Will- Detective Katherine Beckett – le dijo mostrándole su placa- El tercer infiltrado.
CUATRO MESES DESPUES.
Comenzaba el juicio contra el cártel blanco, en el banquillo de los acusados se vieron las caras por primera vez desde la redada los detenidos, Red, Akiro y Will, faltaba Hunter. Pero el solucionador como había sido apodado por la propia Alex se había suicidado el mismo día de su detención. Antiguo agente de la CIA, siempre le acompañaba una capsula de cianuro, cuando bajaron a los calabozos a por él para que comenzase su interrogatorio se lo encontraron tirado en el suelo muerto.
Beckett junto a su padre se encontraba presenciando el juicio, sentados al fondo de la sala. Dada la antigua condición de uno de los detenidos, y la importancia de los delitos todos iban a ser juzgados por el Tribunal Federal del distrito DC, distrito de Columbia.
Durante la primera sesión sólo fueron presentados los alegatos de las partes, como no podía ser de otra forma los abogados de los acusados declararon su inocencia y solicitaron la inmediata puesta en libertad de sus clientes. El fiscal por su parte contraataco marcando su discurso sobre la gran cantidad de pruebas que existían en contra de los acusados, solicitando finalmente un veredicto de culpabilidad para cada uno de los acusados, así como la pena máxima.
-Esperemos que sean justos – dijo el padre de Kate al finalizar la primera sesión- No me gustaría ser jurado en este juicio, hay demasiados intereses ocultos – Kate le miró con pena, sabiendo que tenía razón.
Bracken solicitó ir al baño antes de regresar a la cárcel, siendo su petición aceptada.
Al entrar al baño, comprobó que en su interior le esperaba el capitán Roy Montgomery.
-Vaya, el traidor – dijo Will aun con altanería. Roy le miró con una sonrisa haciendo que Will comenzase a intentar salir de aquel baño.
-Está cerrada – le dijo mientras sacaba su arma y le colocaba un silenciador- Yo también tengo mis contactos – se fue acercando hacia Will al mismo tiempo que éste retrocedía hasta pegar su espalda a la pared.
-¿Qué vas a hacer? – preguntó con pánico.
-Lo que debí hacer hace muchos años – contestó apretando el gatillo varias veces.
Roy se quedó contemplando como el cuerpo del antiguo gran hombre se caía sobre el suelo de aquel baño, comenzando a cubrirse las baldosas con la sangre del senador. El capitán se agachó para comprobar el pulso de aquel cuerpo, sonrió al comprobar la ausencia de latido.
-En la muerte no sirve el poder, todos sangramos de la misma forma – se puso en pie retiró el silenciador metió el arma en su boca apuntando hacia el paladar y apretó el gatillo.
El sonido de la detonación resonó por todo el edifico, los policías comenzaron a correr en dirección a aquel baño, Kate se soltó de su padre y corrió junto a sus compañeros.
Allí en aquel suelo, dos cuerpos sin vida estaban tendidos.
-Últimas noticias, hoy al final de la primera sesión contra William Bracken y el resto de cabecillas del cártel blanco, el antiguo senador y ex vicepresidente de los EEUU ha sido asesinado en los baños del juzgado. El responsable de dicho asesinato ha sido el capitán de la policía de Nueva York Roy Montgomery, que posteriormente se ha suicidado – informaban todas las cadenas de televisión esa noche.
Alex se levantaba de su silla y tras escuchar aquella noticia llenó sus pulmones de aire y sonrió.
-Lo lograste amor – dijo casi en un susurro.
