TODOS LOS PERSONAJES PERTENECEN A JK ROWLING
HOLA A TODAS Y A TODOS.
Aquí les traigo el ÚLTIMO CAPITULO DE TEMPORADA… Muchas gracias a todos quienes leen, comentan o siguen la historia. Son geniales.
Daremos respuesta a la encrucijada de James y la desesperada ayuda a la cual deberá recurrir, por supuesto, la también desesperada medida del ayudante. Una nueva actitud del chico por recuperar y desenterrar los sentimientos de Rose, obstinada por mantener distancia a costa de todo.
¡Por supuesto! Nuestra parejita tendrá su momento… eso sí. Desde el cielo al infierno se puede caer en segundos.
No les entretengo más.
Nos leemos abajo.
BUENA LECTURA
"Frente a ti"
SEGUNDA TEMPORADA
Capitulo Veintidós
"Tiempo límite"
La repentina salida de James Potter le preocupaba intentando conseguir algún sentido, los constantes reclamos de Natalie y Mike parecían ser reales, de otra manera, ¿Por qué se correría tras de esa chica? Desde cualquier punto de vista lo lógico sería dejarlo por la paz y sentirse feliz porque nunca más le molestaría. Sin embargo, la actitud del chico les indicaba todo lo contrario y dejaba entrever que sentía algo.
Natalie se sentó pesadamente sobre la silla cruzándose de brazos muy ofuscada por la actitud de su hermano, ¿Cuántas veces se preguntaba lo mismo? Miles. Y todavía no daba con la respuesta correcta y sensata para descifrar la pequeña obseción del chico por estar junto a la loca de Samantha. No podía entenderlo. Pensó que la noticia revelada por la directora del colegio le haría por fin alejarse de la chica pero las acciones habían sido contrarias.
-Idiota – Suspiró Nat apoyándose contra el respaldo de la silla – No logró comprenderlo.
-Tendrá sus razones, Nat – Vociferó la castaña preparando algo de comer – Tal vez nunca ha querido separarse.
-No lo creo – Negó pensativa – Se supone que estaba decidido a terminar cuando ocurrió esa loca idea de los cien besos y obligó a Mike a ocupar su lugar – Suspiro haciendo una mueca evitando profundizar en aquel recuerdo, por ahora molesto. – Incluso estaba feliz cuando cumplió el dichoso requisito e iba a cortar cualquier tipo de relación ese mismo día. No sé qué conversaron pero James cambio el plan súbitamente.
-Debes tener paciencia – Sonrió Hermione dejando sobre la mesa pan, huevos, leche, galletas y jugo – Encontrará la manera.
-Eso espero – Suspiró de nuevo la chica escuchando un estruendo en la sala – Volvió pronto – Murmuró.
-Quince minutos, te lo dije – Escucharon ambas mujeres, la castaña abrió los ojos rogando internamente porque el ojiverde cerrará la boca y no dijera nada impropio – Nunca demoraría para… - apareciendo por la entrada – desayunar – Sentenció dedicándole una sonrisa a su hija – Hola
-¿Dónde estabas? – Preguntó la chica recibiendo un beso en la frente
-El ministerio – Suspiró él dejando el maletín junto a la nevera y rodear la mesa para sentarse – Papeleo. Debía entregarlo hoy. Le dije a Hermione que volvería para desayunar – Desviando la mirada para posarla sobre la castaña.
-Me alegro que hayas cumplido – Murmuró acercándole el jugo
-¿Dónde está el resto? – Preguntó Harry observando la ausencia de su hijo y sobrina
-Rosie cita y nos esperará en la casa de Remus – Menciono la castaña – James debía solucionar un problema – Acusó dejando sobre la mesa el pergamino
El moreno frunció el ceño dejando el desayuno para después; cogió la carta desdoblándola para luego leerla mientras abría y cerraba la boca sorprendido por la noticia. De pronto, recordó la extraña conversación con el chico y lo afligido que se encontraba, no dio luces sobre lo que realmente le preocupaba sin embargo parecía ser implícito que estaba relacionado con Samantha.
Ahora la chica estaba expulsada del colegio, lo cual, daría cierto respiro al chico pero las expresiones de Hermione y Natalie sumado a la ausencia de James le indicaba todo lo contrario.
-¿Qué crees que ocurra? – Preguntó él al aire
-No lo sé – Negó la castaña
-Hechizaré a ese tonto sino termina con Sam – Murmuró Natalie frunciendo el ceño – Iré a cambiarme. – Soltó incorporándose de la mesa y salir de la cocina.
-¿Crees que lo haga? – Inquirió la castaña intrigada
-No lo sé – Susurró pensativo – Sólo espero que no agrave la situación, sea cual sea ésta.
-Hablando de agravar – Musito Hermione recogiendo la mesa – Por poco y cometes una imprudencia – Reclamo por la llegada del hombre
-Detalles – Acusó él restándole importancia – Imprudencia sería decir que volví corriendo para besarte.
-Te hubiese hechizado – Susurró frunciendo el ceño y ligeramente sonrojada
-No lo dije – Negó él sonriendo incorporándose de la mesa – Pero lo pienso hacer. – Se apoyó sobre el lavabo para luego buscar la mirada de la mujer - ¿Por qué querías que volviese rápido?
-Ni siquiera yo lo sé – Vociferó la castaña apoyando las manos sobre el lavabo
-Sé que puedas sentirse confundida – Suspiró Harry sujetando las manos de la mujer – Créeme… también sentir aquello. Ni siquiera puedo colocarle nombre a esto, sin embargo, sólo quiero saber algo. ¿Qué sientes por mí? No como amiga sino como mujer.
¿Qué sentía? Claramente el deseo que sentía por el hombre sobrepasaba la amistad… negarlo sería obviar el cúmulo de sensaciones que experimento durante cuatro meses soportando su ausencia, sin duda, siempre sería los mejores amigos pero algo cambio profundamente.
Entonces qué sentía… la pequeña cuota de miedo sobre lo que ocurriría después, le impacientaba. No podía negar ni tapar el sol con un dedo, la situación de ambos parecía complicada por el constante acoso del bendito diario y la aparición del pelirrojo le hacía dudar.
-No puedo negar que siento algo más – Murmuró Hermione sosteniéndole la mirada a su amigo – Algo que trasciende la amistad… No quiero ponerle nombre, no cuando la situación es algo complicada.
-Te entiendo – Susurró él sonriendo ligeramente. No necesitaba más… sólo escuchar o interpretar de sus palabras que no le veía como un simple amigo, le reconfortaba. – No pretendo presionarte, sé que la situación es difícil considerando la sombra llamada "corazón de bruja" y la visita de Ron pudo incomodarte.
-Sí – Suspiró aferrándose a las manos del hombre – Y tú ¿Qué sientes? – Preguntó de vuelta observando un brillo intenso en los ojos del moreno.
-Pues…
-Hay alguien – Escucharon desde el salón provocando que los adultos soltaran sus manos – Papá.
-En la cocina – Soltó él alejándose algunos de la castaña. Escuchó los pasos apresurado de su hijo - ¿Cómo estás?
-Necesito hablar contigo – Soltó de carrerilla obviando la pregunta realizada. Su padre alzó las cejas y asintió.
Decir la verdad. Sólo le quedaba una oportunidad para solucionar aquel lío después de la conversación con su padre sólo existían dos opciones: ayuda y apoyo de este último o el escandalo total… No había vuelta atrás y lo drástico de la situación necesitaba medidas drásticas, no podía hacerse la idea de perder a la chica que amaba.
Abrió la puerta de la biblioteca seguido de cerca por Harry, el cual, insonorizo el lugar de tal modo de brindarle algo de tranquilidad al chico, a todas luces parecía tenso y visiblemente sobre pasado por cualquiera que sea el problema. El ojiverde nunca vio a su hijo así, ni siquiera la muerte de su madre le provoco tal nivel de estrés… claro, aquel período tuvo compañía y contención, ahora parecía estar solo enfrentando un ejército.
-Quiero que me escuches – Aclaró James sentándose sobre el sofá. Harry se sentó tranquilamente sobre el suelo – Necesito sacarme esto y necesito hacerlo desde el principio.
-Muy bien – Asintió él apoyando despreocupadamente las manos sobre el suelo – Adelante.
-El año pasado invite a Samantha para un baile – Comenzó él haciendo memoria – Todo resulto normal y seguimos viéndonos sin ningún tipo de compromiso serio. El primer desencuentro sucedió aquel día cuando íbamos a casa del tío Remus, navidad – Precisó ganándose un asentimiento – Me sorprendí y moleste cuando le vi parada en la sala, le había dicho el compromiso que tenía, en fin. Después de ello, ocurrió el período de divorcio de los tíos… sabes lo ocurrió allí y la mentira que invente para no meter en líos a Rose – Confesó tragando algo de saliva. El nombre de la chica salía por primera vez – No quería herir a Samantha ni dejarla en ridículo sólo la situación y presión que sentía en aquel momento me hicieron sinceramente… esperaba algo que no podía darle y no podía seguir mintiéndole.
-La forma no resultó acertada – Precisó Harry llenando el pequeño silencio formando. El chico parecía estar rememorando aquel día – No es culpa tuya.
-Lo sé – Suspiró él pensativo. Añoraba regresar el tiempo y ser capaz de dar cuenta el intimó momento que vivió junto a Rose. Que ciego había sido – Me hubiese ahorrado muchos problemas este año… corrió el famoso rumor sobre mis gustos varoniles y la extraña promesa de besar a cien chicas por conseguir su perdón. Por supuesto, el accidente provocado por ella complicaba las cosas y le pedí a Mike que supliera mi ausencia.
-Pensabas terminar con ella.
-Hasta ese momento, lo tenía decidido – Asintió James – No… no quería que nada se interpusiera.
-¿Con quién? – Preguntó el ojiverde alzando las cejas. Comenzando a llegar al punto en conflicto – Una chica – Apuntó recibiendo un gesto afirmativo.
-Pensaba terminar con Sam – Reafirmó apoyándose en el sofá y mirar el techo – Continuar por ese camino sólo traía problemas y ya le había hecho saber las nulas intenciones que tenía con ella.
-Entonces…
-Samantha quería permanecer junto a mí – Suspiró el chico – Ser novios a cambio de guardar silencio.
-Supongo que debe ser importante – Vociferó el moreno esbozando una ligera sonrisa – Así podría explicar los meses de presión y chantaje, sin embargo, la pregunta es ¿Quién es la chica y por qué la presión?
-Muy importante – Susurró James sintiendo un escalofrío recorrer su cuerpo. Ahora o nunca, se dijo – Sería diferente, si Sam nunca nos hubiese visto en la enfermería.
-¿Qué vio?
-Un beso – Soltó sintiendo su corazón latir rápido por la siguiente confesión, la más importante – En la enfermería. Rose y yo nos besábamos.
No pudo evitar parpadear repetidamente mientras intentaba procesar las últimas palabras de su hijo, comprendiendo: la raíz del problema sólo fue un beso entre primos… podía resumir toda la actitud del chico por un beso. No, no podía porque la situación mostraba la trascendencia de aquel acto, negarlo sencillamente sería tapar el sol con un dedo, es decir, ¿Cuánto significaba aquel beso para ellos?
Abrió la boca sin emitir sonido alguno puesto que las palabras estaban atoradas en la garganta por la sorpresa, la confusión y el miedo. Miedo por no encontrar las palabras correctas que intentasen reconfortar a su hijo y brindarle el salva vida lo suficientemente seguro para sobrellevar aquel problema.
-¿Cómo ocurrió? – Preguntó en apenas un balbuceo. Carraspeo maldiciéndose internamente por ocupar un tono de voz seco
-Fue repentino – Musito él pensativo explicando y explicándose el inicio de todo – El fallecimiento de mi madre, el divorcio de los tíos, la pequeña molestia que sentía y siento al verle junto a Teddy, la constante presencia de Sam y cientos de situaciones. Este año, la primera noche que pasamos en el castillo discutíamos sobre el rumor lanzando por Samantha… la situación nos sobrepasó y nos besamos por primera vez.
-¿Qué discutían exactamente? – Preguntó Harry intrigado. Nadie discutía por discutir y se besaba por besar. No podía negar la evidente atracción que ambos primos sentían
-En el comedor Sam me beso – Acusó haciendo memoria – Un beso que quiso malinterpretar y acrecentar los rumores sobre mí. Discutíamos sobre lo apropiado o no de seguir el juego de la chica y apenas si podía tomar una decisión coherente. Rose menciono sobre aclararme y otras cosas, sólo la cogí por la cintura y la besé. Una reacción impulsiva y sin mucho sentido.
-Desde mi punto de vista – Menciono el ojiverde pensativo - ¿Quieres saber la opinión objetiva? – Se interrumpió interrogándole.
-Adelante.
-Antes del beso – Apuntó él – Se produjo un acercamiento mayor entre ustedes producto de varios factores, lo mencionaste – Acotó recibiendo un gesto afirmativo – El divorcio pareció ser clave porque da origen a la mentira de la "novia" y el rechazo de Samantha a punta de hechizos y las tácticas de la chica provoca cierto malestar y porque no celos en Rosie – Se llevó una mano a la barbilla y continuo – Por otro lado, están las peleas y porque no tus propios celos con Teddy. En resumen, se sentían atraídos y la situación explota por la discusión, claro, por celos y frustraciones de cada uno donde concluye con un beso. Me equivoco – Concluyó fijando la mirada en el chico, sorprendido. El aludido negó - ¿Qué ocurrió después?
-Buena parte de la siguiente mañana, nos ignoramos – Suspiró James – El diario llegó anunciando que era gay y sinceramente la indiferencia de Rose me dolió. Claro, debíamos asimilar que lo ocurrido simplemente era un error, un impulso.
-Si fue un error, un impulso – Repitió el moreno las palabras de su hijo - ¿Qué cambio?
-El accidente en clases de pociones – Confesó recordando la pequeña declaración que hizo después de recobrar la conciencia – Personalmente, estaba seguro de lo que sentía a diferencia de Rose que parecía confundida, sin embargo, seguimos adelante… aquel día, Samantha pasó por la enfermería, la señora Iris no estaba e ingreso. Nos vio.
-Allí el chantaje – Musito el moreno comprendiendo la situación – Estabas decidido a terminar. Cierto.
-Así es – Suspiró James cabizbajo – No pude negarme a nada, continuamos saliendo.
-Y Rose…
-Se enfureció – Soltó esbozando un ligera sonrisa recordando la discusión – A duras penas le confesé los motivos por los cuales seguía con Sam. Natalie y Mike se molestaron por continuar con la chica. A medias verdaderas le confesé a Mike lo ocurrido, claro, nunca le dije de quién se trataba la chica. Aquel día y después de terminar una clase prácticamente perseguí a Rose a la biblioteca… le volví a explicar lo ocurrido y discutiendo volvimos a besarnos.
-Continuaron ocultos…
-Sí, pasaron cuatro meses hasta ahora – Contó – Bueno, luego apareció la fotografía de Samantha con otro chico, por supuesto, toda esperanza de terminar quedo atrás cuando volvió a recordarme el chantaje… la situación simplemente se tensiono todavía más y claro, Rose comenzó a recibir carta y citas. Es confuso – Suspiró recostándose sobre el sofá abrumado – Sólo quiero alejarme de esa chica y poder dedicarme ciento por ciento a Rose, sin embargo, tampoco sé lo que siente. Me quiere, lo sé pero nunca lo ha dicho.
-Objetivamente – Suspiró Harry cruzándose de brazos – Ninguna chica se pasa esperando cuatro meses observando al chico que quiere con otra, sin embargo, lo hará teniendo poderosas razones para esperar. Me sorprende su paciencia – Musito para sí. Recordándole la personalidad poco paciente de su "amiga". – Debes reconocer que no esperará por siempre y menos bajo las circunstancias actuales. Y debes considerar otro factor… siente miedo.
-Miedo a qué.
-Son primos – Soltó él rodando los ojos – Es obvio, la noticia causaría revuelvo en todas partes y serían el comidillo de rumores por varios meses.
-¿Qué hago?
¿Qué hacer? Fue la pregunta sin respuesta concreta cuando el chico menciono haberse besado con su prima, la primera impresión fue "Son primos y de seguro están confundidos" sólo restarle importancia a un beso impulsivo y adolescente propio de las circunstancias, sin embargo, el relato de los acontecimientos sólo le hacían convencerse de un hecho irrefutable y cualquier comentario lógico o racional pasaba a un segundo plano, sin importancia.
-Entonces… - Musito Harry relajando su postura – Estás enamorado.
-Sí, lo estoy – Afirmó el aludido observando el gesto de su padre. Su propia tensión disminuyó sintiéndose confiado – No quiero perderla.
-Sabes qué pienso… - Habló incorporándose del suelo, caminar hasta el chico y sentarse a su lado – También lo está de ti.
-No estás enojado – Vociferó James sorprendido por la sonrisa de su padre y visiblemente alegre – Lo has dicho… somos primos.
-Estoy sorprendido – Afirmó – No podría estar enojado… no podemos elegir ciento por ciento a quien amamos – Susurró recordando tenuemente la relación de Ginny y Draco. Definitivamente, no podía molestarse – Si realmente se quieren, estarán juntos sorteando los obstáculos del camino…
-Sam es un murallón – Soltó el chico afligido – Realmente estoy ahogado.
-No siempre es conveniente enfrentar la muralla – Sopeso él pensativo – A veces, lo simple es rodearla y olvidarse de ella. Cuando lo hagas hecho, el siguiente paso será recuperar a Rosie y luego ya veremos.
-¿Cómo me olvido de esa muralla? – Inquirió preocupado – Samantha continuará la táctica y sino cumplo le dirá la verdad a todo el mundo.
-Hijo, te lo dije – Habló Harry cariñosamente – Olvida la muralla – Repitió observando el reloj de pared – Volveré en veinte minutos y luego iremos a casa de Remus. Ocúpate del siguiente paso.
-No te entiendo – Acusó James incorporándose del sofá. No entiendo las palabras ni la actitud de su padre – Espera, le dirás a alguien…
-No – Negó el ojiverde sujetando el picaporte de la puerta – Ustedes se lo dirán cuando sea el momento. Considérame, apoyo moral para ello… salvo el tío Ron.
¡El tío Ron! Observó una pequeña sonrisilla maliciosa de su padre ante la mención del pelirrojo y un pequeño escalofrío recorrió su espina dorsal imaginando la situación, el futuro que esperaba fuese lejano… bastante lejano. Escuchó al hombre bajar las escaleras e intercambiar ligeras palabras con la castaña para luego identificar que había cogido la chimenea para salir de la casa ¿Cuál lugar? Sencillamente, lo desconocía.
Salió de la biblioteca para dirigirse al primer piso donde estaría la castaña; la situación de ayer les dejo a todos sorprendidos y ansiosos por cómo se resolvería, sin duda, la llegada sorpresiva del Ron e interrumpiendo – lo que sea que interrumpió – dejó el ambiente tenso y visiblemente incómodo para todos. Ni James ni nadie podía negar lo ocurrido anoche.
-¿Cómo estás? – Preguntó Hermione observando al chico bajar las escaleras
-Mejor – Vociferó él. Si bien la situación estaba entrampada, se sentía tranquilo – Ojala se calme la situación.
-Samantha no podrá hacer nada – Menciono ella sonriendo – Estará lejos.
-Sí – Suspiró él no muy convencido. Estaba contra las cuerdas - ¿Cuándo iremos a casa del tío Remus? – Inquirió cambiando el tema. Estaba ansioso por ver a Rose.
-Ahora – Apuntó la castaña caminando hacia las escaleras – Tu padre nos alcanzará.
-Bien – Asintió dirigiéndose hacia la cocina por un vaso de agua.
Al poco tiempo bajaron del segundo piso Natalie y Hermione preparadas para salir rumbo a la casa de Remus Lupin. Cogieron la chimenea para trasladarse de manera rauda; el interior de la casa estaba adornada con motivos navideños y un tenue olor a comida se dejaba percibir desde la cocina.
-Qué bueno verles – Acusó el hombre lobo bajando las escaleras
-¿Cómo estás? – Preguntó la castaña sonriendo
-Recibiendo algunos papeles, lo normal – Acusó él encogiéndose de hombros - Harry continúa en el ministerio…
-No – Negó tranquila – Salió de nuevo, no tardaba.
-Ya veo – Susurró pensativo – Y ustedes… - Observando a los hermanos sonreír
-Muy bien tío – Habló Nat saludando al auror
-Rose y Teddy – Inquirió Hermione provocando cierta tensión en James
-No han regresado – Contó él tranquilamente – Prometieron llegar para almorzar.
¿Dónde estarían? La pregunta resonaba en la mente del chico… lo peor de todo la respuesta siempre venía acompañada con alguna hipotética imagen insidiosa, molestando y profundizando el temor de perder a la chica. Por supuesto, la idea le oprimía el pecho…
-Supongo que no te obsesionaste con los muérdagos – Apuntó Hermione entrecerrando los ojos. Remus río camino hacia la cocina – Remus…
-Lo habitual – Sonrió él alegre - ¿Por qué lo preguntas?
-Nada en especial…
-Tranquila, este año todos están quietos y no tendrán que buscarlos – Volvió a reír ingresando a la cocina mientras los chicos se miraron extrañados.
-¿De qué nos perdimos? – Se atrevió a preguntar James obviando el tema "Rose/Teddy"
-Nada importante – Sentenció echándole una mirada amenazadora al hombre
-Nada importante – Apoyó Remus disimulando estrepitosamente un semblante más serio
-No molestes Remus – Regaño Tonks saludando a los recién llegados
Natalie observó el extraño brillo de "Habla y morirás" de Hermione y el "Sé lo que paso el año pasado" del hombre lobo. Ambas posiciones al filo de desear salir a la luz pero se mantenían en silencio por respeto al resto y hasta cierto punto brindar un poco de suspenso a la situación. La chica entrecerró los ojos intentando descifrar algo más pero el secretismo parecía imponerse.
Allí apareció un tenue gesto del licantropodo de formular un insidioso comentario, sin embargo, el estruendo de la chimenea le hizo guardar silencio y esperar el anuncio del recién llegado… recién llegado que apareció a los cinco segundos saludando a todos y mostrando una evidente sonrisa. Saludo a Remus, Tonks y luego se acercó hasta su hijo, le abrazó por los hombros para susurrarle algo.
-Hablas… - Balbuceo él evidentemente sorprendido por la noticia de su padre – No mientes.
-Claro que no – Dijo sin borrar su sonrisa
-¿Cómo? – Preguntó no creyéndolo. Harry se volvió a acercar para susurrar – Papá…
-Ni hablar – Negó fuertemente – Tranquilo…
-No tendrás problemas, cierto.
-Si nadie lo sabe…
-¿Qué cuchichean? – Preguntó Remus curioso
-Cosas de hombres – Argumentó Harry esbozando una sonrisa.
-Chicas – Aclaró Tonks elevando una sonrisa – Lo entiendo de James pero tú Harry. – Bromeó.
-Me ofendes – Habló el aludido manteniendo su sonrisa – No podría volver a empezar
-Claro que sí – Dijo la mujer – Pero dudo que Melissa sea la indicada.
-Melissa – Dijeron tres voces al mismo tiempo: Remus entrecerrando los ojos, Hermione mirando al ojiverde y este sintiéndose observado. – El diario será mentiroso pero idiota no es.
-El diario – Susurró el aludido – Puede decir lo que quiera… Sólo somos compañeros de trabajo y sólo en aquella situación hemos compartido.
-Harry…
-Volvieron temprano – Interrumpió Remus a su esposa. Las miradas se posaron sobre los recién llegados.
Samantha no molestará, problema solucionado. El chico había parpadeado ligeramente cuando el acelerado de su padre se acercó hasta él y le abrazo para susurrarle la noticia, apenas tardo algunos segundos para procesar por completo la información y las implicaciones de la misma. ¿Cómo podía ser? Pensó la posibilidad que el hombre estuviese jugándole una broma, cruel por cierto pero la interrogación del cómo lo había conseguido sin repercusiones futuras, por poco y le deja tirado en medio de la cocina… parecía una locura… la mejor de todas.
El muro es transparente y no tienen memoria. No tiene memoria. ¡Por Merlín y todos los magos! Su propio padre se atrevió a modificarle la memoria a una estudiante para salvar su pellejo y de paso, darle la licencia necesaria para salir tras la chica frente a él; la llegada de la chica junto al Gry de séptimo literalmente le puso la gallina, estaban felices y algo temblorosos a causa del frío del exterior… les imagino jugando y rodando en la nieve entre tanto surgían tímidos besos. Movió ligeramente la cabeza intentando pensar con claridad ante los nuevos escenarios.
-¿Cómo estás? – Preguntó Harry en apenas un susurro
-Bien – Respondió James
Iba a recibir una segunda pregunta de su padre pero la llamada de Hermione para poner la mesa le interrumpió, le dedico una tenue sonrisa y salió de la cocina. Observó a Teddy saludarle para luego subir al segundo piso, de seguro, para cambiarse… al mismo tiempo lo hacía Rose acompañada por Natalie. Vio de reojo a sus tíos bromear y aprovecho la oportunidad para subir las escaleras… no podía aguantar las ganas de decirle la verdad a la chica, necesitaba decirle que eran libres. Por fin.
-¿Dónde vas? – Preguntó Natalie caminando por el pasillo
-Baño – Contesto él tranquilamente - ¿Por qué? Está Rose.
-No, está en la habitación de los tíos – Informó – Es cómodo.
-Comprendo – Dijo – Bajo enseguida
-Bien
Continuó caminando pasando de la habitación de Teddy para llegar hacia el cuarto principal. Mentalmente contó hasta diez para luego dar tres rápidos golpecitos a la puerta e ingresar raudo al lugar, lo suficiente para sorprender a la chica e inmediatamente insonorizar el sitio.
-¡Estás loco! – Exclamó la chica frunciendo el ceño recogiéndose el cabello - ¿Qué haces aquí?
-Necesitamos hablar
-Ya hablamos…
-Hoy es distinto – Apuntó él sin apenas moverse de su sitio
-Claro que lo es – Afirmó la chica desafiante – Salí con Teddy.
-Samantha fue expulsada del colegio – Contó él haciendo caso omiso a la última afirmación de la chica. No quería escucharla – Causo el accidente en clases de pociones.
-¿Qué? – Dijo alzando las cejas - ¡Casi te mata! ¿Cómo pudo?
-Estaba obsesionada – Argumentó James encogiéndose de hombros – No importa, está fuera del colegio… no molestará.
-¿Qué sugieres? – Preguntó entrecerrando los ojos
-No hay obstáculos, Rose – Soltó él – No hay chantaje.
-No puedes afirmarlo – Rebatió ella aturdida por la información y posición del chico – No le imposibilita que relate lo que vio.
-No dirá nada – Defendió él
-¿Cómo lo sabes?
-¿Cómo puede decir algo sino recuerda? – Apuntó llamando la atención de la chica. Se puso nervioso, añadió – Lo afirmó él.
-¿Quién? – Volvió a interrogar Rose frunciendo el ceño – James.
-Mi padre
-¡Le contaste! – Exclamó acercándose hacia su primo peligrosamente - ¡Estás loco! ¿Por qué le dijistes? ¿Qué hiciste?
-Estaba desesperado – Argumentó James enfrentándole – Había ido a buscar a Samantha para decirle que terminábamos. No iba a permanecer junto a ella. Sólo recibí respuestas negativas… Mi padre me vio pésimo anoche por la sorpresa de la cita, le dije que confiaría en él cuando no hubiese otra opción.
-No es buena idea – Dijo la chica preocupada – Ni siquiera estamos juntos… ni siquiera sé si realmente lo estuvimos algún día.
-Te parece poco cuatro meses – Rebatió él – Te lo repito de nuevo. Te amo.
-No puede ser – Soltó la chica
-¿Por qué? – Acusó James frunciendo el ceño – Porque somos primos, porque estás con Ted o porque tienes miedo de admitir que sientes lo mismo que yo.
-Por todo – Susurró ella esquivando la profunda mirada del chico. Sentía la extraña contradicción de la alegría mezclada con la angustia y miedo.
Sentía el corazón a punto de explotar por el simple hecho que la rubia no molestaría nunca más, por supuesto, la intromisión de Harry le asustaba pero la oculta alegría podía ser suficiente bálsamo. Al mismo tiempo sentía miedo, terror porque la única barrera existente en ellos había desaparecido, porque ninguno de los dos tenía un compromiso, ninguno.
-Somos primos, no podemos – Sí, parecía ser la única opción o barrera que podía levantar. Porque sí. Estaba aterrada de admitir que estaba enamorada de su primo, su sangre. – Debemos seguir nuestros caminos.
-No puedo aceptarlo – Negó él interponiéndose al escape de la chica – Seguiré adelante para conquistarte y sacar el maldito miedo de tu corazón que te impide admitir la verdad. Y si… si eres o serás novia de Teddy u otro chico entonces seré tu amante o lo que sea. Ya no tengo nada que perder.
El mensaje parecía ser simple y claro: Estoy enamorado y lucharé. A pesar de la fuerza y determinación del chico sólo pudo sujetar el rostro de la chica de la manera más suave que pudo para después besarle en los labios, paciente y suave dejándole en claro que la situación había cambiado por completo, el peligro del chantaje estaba solucionado y ahora podía luchar sin miedos ni tapujos por ella.
Forzosamente la chica coloco distancia y salió rauda de la habitación intentando aplacar los deseos de regresar, diciéndose mil veces que debía colocar cordura a la situación y olvidarse por completo del asunto. Claro, el continuo asedio de Samantha le ayudaba a eso y a pesar que dolía le hacía permanecer distante, sin embargo, la situación daba un brusco y sorpresivo vuelco; la rubia estaba expulsada del colegio, el chantaje no existía y todo gracias a la intromisión de su tío… él sabía la verdad… sabía lo que había ocurrido.
No podía obviar el hecho que permanecía en silencio y aparentemente tranquilo. Claro, la visión desde la mitad de la escalera hacía que cualquiera se olvidará; él y la madre de la chica bromeando mientras colocaban la mesa, instintivamente rodo los ojos regañándose mentalmente por no verlo antes, parecía tan evidente. ¡Hasta su padre parecía haberse dado cuenta! Lo sorprende, es que no armó un escándalo… literalmente el corazón de todos pareció detenerse apenas se escuchó la voz del pelirrojo.
-Extraño – Pensó la chica. Sin duda, su padre estaba actuando de manera extraña
-Rose – Habló Harry tensando a la chica – Podrías buscar copas. Por favor.
-Claro – Balbuceo llamando la atención del ojiverde
-Gracias
-No has respondido – Susurró la castaña a su lado. El moreno alzó las cejas haciéndose el desentendido – No pensarás que lo olvidaré.
-¿Qué cosa? – Inquirió sonriendo – No podré contestar sino contextualizar la conversación.
-Te… - Musito y el aludido fingió no escuchar bien – No pensarás que lo grite.
-Es opcional…
-Tío – Llamaron. Harry se giró y observó a la chica bajo el umbral – El tío Remus dice que vayas a la pequeña bodega por copas…
-De acuerdo – Suspiró él – Vengo enseguida.
-Voy contigo – Acusó la castaña siguiendo a su amigo. Rose volvió a rodar los ojos y la risilla de su primo llamó su atención
-Esto se pone entretenido – Sonrió James dedicándole una significativa mirada a la chica
-Harry…
-Tranquila – Habló serio para luego ingresar a la cocina
Disimulo una sonrisa mientras escuchaba suspirar a la castaña tras suyo, después de todo, parecía buscar las palabras correctas sin sentirse extraña o avergonzada. Algo extraño considerando que la profesora siempre tenía algo que decir y siempre encontrando las palabras correctas.
-Te dije… - Escuchó al tiempo que se giraba dejando las copas a un lado para colocar todo en su sitio – Te dije que comenzaba a sentir algo distinto a la amistad… te pregunte qué sentías tú. No lograste responder porque James regresaba.
-Sí – Suspiró él tranquilamente – En realidad, también estaba confundido con lo que sentía… el último tiempo cambiaron demasiadas cosas. Literalmente exploté cuando Marcos menciono tener pretensiones contigo… comencé a comprender que los celos no correspondían a un amigo o hermano mayor sino a los celos que siente un hombre por una mujer. Miedo de perderte como tal por sé que siempre te tendré como amiga.
-Sí – Susurró Hermione afirmándolo.
-Sobrepasa la amistad y se convierte en amor – Confesó él sin apartar la mirada de la castaña – Te amo
¡Moría de hambre! Se decía cada cinco minutos y la tortura de observar la comida sin poder tocarle comenzaba a molestarle seriamente, lo único (además de la copas) que faltaban eran Harry y Hermione, ¿Qué tan difícil era coger las copas? Cualquiera podía hacerlo, anoto mentalmente nunca enviar a alguno de los dos por algo… en rigor, el encargado era el moreno pero Rose menciono sobre que la castaña le había seguido.
Se cruzó de brazos escuchando los pasos de Teddy bajar las escaleras y tuvo la tentación de decirle que buscará al par de amigos, sin embargo, prefirió hacerlo él mismo. Se incorporó del sofá y salió de la casa para dirigirse a la pequeña bodega donde guardaban algunos trastes, preferían guárdalo allí antes de que estorbará en la casa: la puerta estaba abierta e iba a hablar cuando un pequeño zumbido paso sobre su cabeza, raudo e impaciente que apenas logró divisar la punta de una hoja… algo le decía al licantropodo que el pequeño artilugio había llegado tarde y sólo hacía acto de presencia por el mero compromiso navideño.
Cuando se paró bajo el umbral de la puerta supo que el muérdago había llegado tarde y el par de "amigos" se besaba desde hace mucho, tal vez, varias horas y días atrás. Por inercia recordó la incómoda pero graciosa situación de la navidad pasada y por la cual picó a la castaña ese día, en aquel tiempo, la situación era distinta, las emociones y sensaciones estaban todavía sensibles por todo lo ocurrido, ya pasaba más de un año y mucha agua había pasado bajo el puente.
Entrecerró los ojos apoyándose en la puerta al tiempo que la vieja madera crujía sobresaltando a ambos adultos, le observaron: sorprendidos, sonrojados y con ganas de echarlo a patadas de aquel lugar sobre todo porque su rostro sólo podía reflejar un "Lo sabía" acompañado de un pícaro "Los pillé".
-Parece que interrumpo – Observando al par de amigos sonrojados. Ladeo la cabeza, añadiendo – Supongo que el muérdago es inocente, está vez – Apuntando con la cabeza el pequeño ramillete – En realidad, llego tarde.
-Remus…
-No les pedía explicaciones – Atajó él sonriendo – Volvamos.
Se alejó de la pequeña bodega seguido silenciosamente por los amigos y el ligero sonido de las copas golpeándose, la verdad, nunca le pediría explicaciones ni reprocharía algo ¿Por qué hacerlo? Ninguno de los dos tenía un compromiso, la castaña estaba divorciada y el ojiverde estaba soltero después del fallecimiento de su esposa, podía rearmar su vida a su antojo y si lo hacían juntos. Así lo creía Remus. No podía ser mejor, de alguna manera, esperable.
Ingresaron al salón percatándose de la presencia de otra persona, el licantropodo diviso al capitán encargado de la zona sur parado en medio de la sala junto a su esposa, de pronto, escuchó los ligeros sollozos de Rose y la protectora presencia de su hijo junto a ella, Natalie estaba sentada sobre el sofá y James permanecía parado junto a las escaleras apretando los puños fuertemente. Sólo una ligera e perspicaz mirada del auror le confirmó la muda respuesta.
¡Mudos y sonrojados! Literalmente se quedaron estático gracias a la presencia del hombre lobo; parado y esbozando la mejor sonrisa presencio el beso que compartía junto a Hermione, simplemente no pudo evitar acortar distancia y besarla luego de confesar que la amaba y que todo su compartimiento sólo podía ser explicado por el cambio de sus sentimientos hacia ella. No pudo formular una correcta frase y el auror simplemente le restó importancia dándolo incluso la situación como esperable. ¡Parecían unos adolescentes! Sólo se limitaron a seguirle regreso a la casa para almorzar… el silencio llegó hasta ellos y para cuando ingresaron este continuo sólo siendo interrumpido por un ligero sollozo.
Alzó la mirada y logro visualizar a Teddy abrazar protectoramente a la hija de su mejor amiga, Natalie sentada pesadamente sobre el sofá, James parado junto a las escaleras visiblemente contrariado y Tonks parado junto a otro adulto; frunció el ceño sintiendo un extraño escalofrío recorrer su cuerpo.
Simplemente se dejó llevar y entregarse a aquel beso cargado de sentimientos, instándole a perderse y olvidarse de todo. Apenas si era consciente que debían volver a la casa con las dichosas copas, sólo el ligero crujir de la puerta le hizo sobresaltarse y girarse rápidamente observando la divertida sonrisa del hombre lobo, no pudo evitar sonrojarse y quedar de una pieza, por supuesto, las ganas de sacarlo a maldiciones de allí fueron muy tentadoras.
¡Apenas lograron formular una frase coherente! Él simplemente sonrió y les dijo que regresarán a la casa, sólo le siguieron sintiéndose avergonzados, sintiéndose de nuevo unos niños haciendo algo prohibido.
Apenas pisaron la casa logró percibir unos sollozos, por instinto, posó la mirada sobre su hija siendo abrazada por Teddy, James pensativo y tenso algunos metros, Natalie estaba sentada en el sofá visiblemente preocupada y Tonks permanecía al lado de un hombre.
El corazón de los tres adultos se detuvo súbitamente apenas le reconocieron; el capitán del escuadrón encargado de la zona sur estaba allí. Simplemente cualquier explicación parecía revelarse por si sola en un extraño y doloroso ritual.
-¿Qué ocurrió? – Preguntó Remus en apenas un balbuceo. Sin protocolo ni presentaciones, necesitan respuestas
-Es Ronald – Habló el aludido con voz ronca – Desapareció hace algunas horas… es posible que este muerto.
Fin de Temporada II
Continuará…
Lo usual…
Con respecto a la continuación.
-Tercera temporada será a partir del 05 de agosto: ¡A punto de salir de vacaciones de invierno y tendré mucho tiempo libre para escribir!
-¿Cuántos capítulos la tercera temporada? Sinceramente, no lo sé. Sólo espero que sean y superen ésta temporada.
Con respecto al último capítulo.
-Podemos observar dos situaciones; la primera corresponde a los sentimientos de Hermione algo confundida por la aparición de su ex esposo e insegura por el acoso externo. Por otro lado, la firme decisión y confesión de Harry hace suponer que lo avanzado no tendrá caídas ni retrocesos.
-Entre presiones y caminos sin salida, James decide contarle la verdad a su padre esperando que este pueda ayudarle de alguna manera. Por supuesto, nunca se imaginó que fuese capaz de modificar o borrarle la memoria a la rubia de Samantha.
-La sorpresa de Rose ante la expulsión de la rubia le deja en difícil situación, primero porque no tendría excusa, salvo el parentesco, para no estar junto a James, segundo la chica, salvo para sí misma, nunca le ha confesado al chico sus verdaderos sentimientos y tercero, está decidida a continuar o iniciar cualquier tipo de relación con Ted u otro chico.
-La evidente atracción, juego, enamoramiento y/o relación no anunciada parece obvia a los ojos de sus respectivos hijos. En ese sentido, cualquier tipo de problema futuro da pie a la pequeña ayuda.
-Remus Lupin sabe y confirma algún tipo de relación de los mejores amigos.
-Finalmente, la llegada del capitán o jefe de Ronald les hace imaginarse lo peor y sólo confirmado por él… la desaparición del pelirrojo.
Con respecto a la Tercera Temporada.
-El nuevo escenario moverá el piso de todos y se conjugarán variadas factores que complicarán las relaciones nacientes.
-El descuido de la castaña provocará un inesperado alejamiento complicando la situación con Harry y sus propios sentimientos.
-Una alegre noticia llegará hacia el moreno pero desaparecerá a causa de un pequeño y fortuito error. Apenas se normalice la situación podría darse cuenta de estar perdiendo a la mujer que ama.
-Los nuevos escenarios hacen que el trío comience a planeas los próximos movimientos, a pesar, de las situaciones y problemas personales/amorosos de cada uno, deberán unir fuerza si desean ver a cierta pareja junta nuevamente.
-El hijo de Harry Potter está decidido a no bajar los brazos y demostrarle a Rose lo equivocada que está sobre negar lo siente y pretender enamorarse de otro chico. Por otro lado, deberá unirse a la causa y hacerle de "cupido"
-En tanto Rose, sólo intenta huir y hacer omiso a los intentos de "conquista" de su primo, intentando relacionar y/o enamorarse de otro chico. De igual manera, deberá hacer a un lado su orgullo y conformar el equipo para poner en marcha el plan de Natalie.
-La menor de los Potter deberá usar su ingenio para unir a la pareja de amigos y al mismo tiempo tomar las riendas de sus propios asuntos amorosos.
Con respecto a futuros capítulos.
"-Es mi novia"
"-Vuelve – Susurró depositando un suave pero apasionado beso sobre los labios del hombre. De paso, dejando a todos con la boca abierta."
"-Tu hermano me matará"
Próximo capítulo Tercera Temporada
Ha llegado carta I: Hermione
HASTA LA PRÓXIMA TEMPORADA
