TODOS LOS PERSONAJES PERTENECEN A JK ROWLING

¡Estoy de regreso! Comenzamos la tercera temporada de FRENTE A TI donde varias sorpresas se dejarán desvelar atraves de los próximos capítulos.

Un pequeño resumen del último capítulo…

Después de varios ir y venir se comienza a gestar una relación entre Harry y Hermione, la noche de navidad sirve para dejar salir aquellos sentimientos, ayudados por el muérdago y algo de alcohol, por desgracia la escena romántica termina interrumpida por Ronald.

El pelirrojo realiza lo que sería la última visita oficial a su hija, la presión del ministerio y su condición de infiltrado le obliga a desaparecer por un tiempo prolongando. Sin embargo, algo salió mal existiendo la seria posibilidad de encontrarse muerto.

Espero disfruten de este y los demás capítulos. Cualquier comentario, sugerencia y teorías propias, bienvenida serán.

Saludos a todos. Os leo abajo.

BUENA LECTURA

"Frente a ti"

TERCERA TEMPORADA

Capitulo Veintitrés

"Ha llegado carta I: Hermione"

Cinco segundos para decidir el futuro. Sólo cinco segundos para soportar el estigma de ser perseguido por traidor a cambio de mantener a su familia a salvo, sólo cinco segundos. Apenas si alcanzó a balbucear un "sí" cuando ya corría raudo hacia el lugar de ataque… aquel lugar que sirvió de refugio y estrategia para lograr recuperar la zona sur, el mismo lugar donde aceptó aquel difícil papel y hoy pretendía atacar sin piedad… a sus amigos.

El corazón del pelirrojo latió furioso a la espera de la señal de ataque, la noche llegaba a su fin y para el amanecer sólo se esperaba visualizar una pila de cuerpos inertes. Apretó la varita con fuerza intentando reprimir las ganas de desaparecer de aquel lugar, sin embargo, la imagen de su familia y amigos apareció en su mente, torturándole. Implorando permanecer en aquel sitio por su propia seguridad… respiro hondo recordando la pequeña conversación con su sobrino, sintiéndose aliviado porque el chico cumpliría la extraña promesa realizada: Cuidar de Rose.

El destelló del hechizo apareció finalmente en el cielo oscuro dando la temida señal: cientos y cientos de hechizos atacaron el lugar donde el pequeño escuadrón de aurores se encontraba oculto. De pronto, hechizos regresaron mostrando resistencia… un hechizo le pego a posta en el hombro cayendo de espalda, suerte suya, sólo resultaría ser un rasguño. Aturdido se incorporó del suelo mientras observaba dos chasquidos de aparición y luego, luego silencio. Cerró los ojos lanzando un suspiro mientras gritos de victoria se escuchaban por el lugar.

De cien aurores, sólo dos sobrevivieron. Cumpliendo la misión.

-¡¿Qué estás diciendo?! – Explotó Harry incorporándose bruscamente de la silla. Se habían trasladado hacia el ministerio de magia para recopilar información. - ¡Un infiltrado!

-Cálmese Potter – Ordenó el capitán Henry Lyon – Si quiere informarse le ruego se siente. – El aludido apretó los puños y ayudado por la castaña, obedeció – Hace varios meses, él acepto infiltrarse en la zona sur… necesitábamos demasiada información del lugar, aspectos tácticos, de fuerza y elementos concretos que nos permitiese elaborar un plan objetivo. Aceptó la responsabilidad y luego de algunos días logramos infiltrarlo con éxito.

-¿De qué manera? – Interrogó Hermione echando cuenta atrás. Un escalofrío recorrió su cuerpo de pensar que la decisión estuvo determinada por el divorcio

-Creamos un pequeño enfrentamiento – Contó el auror – Una hora de duelo nos permitía colocar a Ron en posición. Retroceder para buscar mejor posición de ataque hizo que los mortifagos avanzaran lo suficiente, él cayó prisionero. En la práctica porque debía convencer a todos que había desertado. La etapa resultó difícil y preocupante para todos, sólo logramos tener noticias tres semanas después.

-¿Qué ocurrió después? – Preguntó Harry conteniendo las ganas de salir corriendo del lugar. No podía creer la imprudencia de su mejor amigo y el peligro por el cual paso. Sintió la mano de su amiga sujetar la suya fuertemente.

-Comenzó a ganar su confianza – Suspiró Henry – Convencerles que estaba de su lado… logró recopilar demasiada información sobre la orgánica interna, los túneles, salidas, entradas, distancias, etc. Al mismo tiempo… comprendimos lo difícil que sería atacar, la geografía del lugar jugaba en contra y realizar algún acto era poco recomendable. En aquel tiempo, la situación comenzaba a tensarse… las fracciones estaban en pugna y en cualquier momento podían atacar de manera individual o colectiva, cualquier ataque, nos dejaba mal plantados.

-No lo retiraron – Susurró el ojiverde

-No – Respondió el capitán – Hacerlo sólo implicaba riesgos y él participaba en la unión de ambas fracciones.

-¿Qué? – Soltó está vez el licantropodo. Sabía la aguda situación de la zona, sin embargo, nunca imagino que el pelirrojo participaba en el bloque - ¿Por qué hacía eso?

-Se lo ordenamos – Confesó provocando sorpresa en todos – No podíamos permitir fracciones. La lógica de divides y vencerás no aplicaba en este caso. A pesar del éxito. La situación se hacía insostenible… hace algunas semanas le pedimos a Ron abandonar, debíamos replegarnos.

-Aceptó – Musitó Remus

-No – Negó Lyon pensativo – Pidió un poco de tiempo para elaborar un plan de ataque, se lo negamos. Los tiempos apremiaban, en cualquier momento nuestra presencia allí se volvía peligrosa.

-¿Cómo podía retirarse? – Preguntó Hermione sintiendo la postura del moreno volverse rígida

-Protocolo, cierto – Habló Harry llevándose la mirada de la castaña. Henry apenas asintió – Aceptó el protocolo.

-A regañadientes, sí – Susurró el capitán cruzándose de brazos – No podíamos permitir errores – Vociferó observando a la castaña – Él estuvo demasiado tiempo infiltrado y rescatarlo para integrarlo a las filas sólo supone un riesgo para él y su familia. Por tanto, sólo debíamos crear la condición para sacarlo de allí, hacerle saber al grupo de mortifagos que habíamos matado al traidor y volver a replegarnos. Cuando estuviese a salvo, él debería romper toda vinculación con el ministerio, el departamento, su familia y sus amigos. Para los mortifagos estaría muerto, para el mundo mágico desaparecido.

-Entonces…

-Lo ocurrido hoy - Retomó él la historia del ataque – No estaba contemplado como "rescate". Fuimos atacados donde casi la totalidad de los aurores resultaron muertos. Han pasado varias horas y no sabemos nada de él…

-¿Qué quieren decir? – Acusó Remus temeroso – Insinúan que les dio la espalda.

-Puede ser una posibilidad – Susurró Lyon incorporándose de la silla – Se los mencione, la infiltración resulto ser prolongada y se rehusaba a salir.

-No significada nada – Negó Harry frunciendo el ceño – No significa que sea un traidor.

-¿Cómo explicas el ataque? – Preguntó él – Sorpresivo, eficaz y cruel. No tenemos información sobre su paradero y el tiempo apremia. Escucha, Potter – Mirándole – En pocas horas… debemos esclarecer esto para la comunidad, no tenemos opción.

-¿Cuál opción? – Preguntó él entre dientes

-Mencionar el ataque e identificar la fallida infiltración. – Vociferó Henry seriamente – Esclarecer el estado actual de Ronald. No podemos declararlo desaparecido ni muerto.

-Pretenden llamarle traidor por su incompetencia – Acusó Harry incorporándose de nuevo de la silla – El peor error que cometieron fue infiltrar a un auror, lo saben.

-Harry – Repuso Remus

-Silencio – Respondió el moreno – También eres responsable… te pregunte cientos de veces por información referente a él.

-No lo sabía – Se defendió – Apenas podía armar algún escenario, él no soltaba palabra.

-¡No me importa! – Exclamó el ojiverde - ¡Si quieren remediar esto! ¡Comiencen una búsqueda antes de declarar cualquier estado!

-No tenemos tiempo…

-¡Haz el tiempo! –

-Señor Potter – Se defendió el capitán severamente – No tiene derecho a exigir nada… considere está información como simple cortesía sólo por ser el mejor amigo. No pertenece a nuestra unidad, se lo recuerdo.

-En los próximos minutos perteneceré de nuevo – Acusó él dando media vuelta para salir de la oficina seguido por la castaña

Sentía la cabeza darle vueltas y el estómago contraerse peligrosamente, el corazón le latía a mil y la sangre hervir. No podía hacerse la idea que su amigo fuese un traidor… no después de la visita recibida ayer y las breves palabras que intercambiaron. Abatido golpeó la pared sintiendo su cuerpo tensionarse. Se sintió culpable, culpable por abandonar a su amigo… se preguntó porque había abandonado aquella unidad, simplemente hubiese esperado recuperarse y para luego continuar ayudando en la unidad.

Apoyo ambas manos sobre la pared mientras sentía otras acariciar su espalda, se giró lentamente encontrándose a la castaña observarle preocupada, las últimas palabras al interior de la oficina le preocuparon… podía observar la negativa a incorporarse de nuevo, a correr riesgos sabiendo que podía terminar muerto. Porque si, podía morir.

-Si hubiese permanecido en la unidad… - Vociferó él siento callado por dedos de la mujer

-No – Negó sintiéndose mareada por las emociones – Hiciste bien, no podías continuar allí. Tu estado no lo permitía. Hubieses corrido un gran riesgo… si hubieses estado allí, podrías… podrías haber muerto…

-Hermione – Susurró él sujetando sus manos – Tengo que volver… no puedo quedarme quieto sabiendo lo que quieren hacer. Debo agotar todas las instancias posibles… tengo que encontrarlo. Sabemos que él no sería capaz de traicionar a nadie… él estuvo en nuestra casa, es nuestro amigo.

-Lo sé – Susurró la castaña – Sé que no sería capaz de algo así. Algo… algo debió ocurrir.

-Debo descubrirlo – Habló seriamente.

-No será fácil armar un equipo – Susurró Hermione – No tienes el mismo respaldo.

-Buscaré la manera – Le aseguró sonriendo ligeramente – Confía en mí.

Se dejó abrazar el moreno intentando aplacar el miedo que sentía, la noticia sobre Ron le abrumaba de sólo pensar que la infiltración se realizó cuando se divorciaron y los meses de trabajo se prolongaron, las cartas estrictas hacia su hija y las contadas visitas que realizaba, en fin, el enorme secretismo que existía, su silencio. Por otro lado, el miedo aumentaba de solo pensar que el moreno pudo morir de continuar en aquella unidad… unidad a la cual deseaba regresar con tal de buscar al pelirrojo y saber la verdad.

-Señor Potter – Hablaron provocando que la pareja se separara. Observaron a Henry y Remus bajo el umbral de la puerta

-Sí

-Si piensa iniciar la búsqueda… debe confirmar algunos nombres – Vocifero el capitán – Y debe ser pronto.

-Se lo diré

Muerto, Ronald podría estar muerto… El pensamiento generalizado del comedor apuntaba hacia la información recibida del capitán de aurores, dejándoles a todos un angustioso panorama y cual deseaban negar con todas sus fuerzas.

El mayor de los Potter se mantenía sentado sobre el primer escalón agotado mentalmente, la pequeña conversación con su tío le perseguía y cogía forma, podía comprender la insistencia por prometerle que cuidaría de Rose. Hoy, la promesa tenía lógica y sustento. Volvió a apretar los puños, impotente por no poder hacer nada, tal y como lo hizo cuando observó a la chica ser abrazada protectoramente por Teddy. Acto que todavía se apreciaba, el pequeño sollozo sólo había sido reemplazado por el silencio… el silencio inundaba el lugar.

Sí, James cumpliría la promesa realizada… no sabía a ciencia cierta de qué o quiénes debía proteger a Rose, simplemente no permitiría que nadie le dañará. No importaba cuán difícil fuese. Abrazo sus piernas enfocando la mirada sobre la chimenea, la llegada de su padre y tíos se prolongaba dolorosamente.

Cerró los ojos lanzando un profundo suspiro evocando el abrazo de su padre y las pocas horas que estuvieron junto la noche de navidad, sin duda, la llegada de él y la situación generada incómodo a todos pero lograron disfrutar de un buen momento. Recordó su sonrisa y bromas, recordó el inmenso amor que sentía por él… porque a pesar de las peleas y diferencias, lo amaba. Sabía que nunca les dejaría.

Se abrazó aún más a Teddy sintiendo su calor y tranquilidad que transmitía, no podía negarlo… tuvo la enorme tentación de acercarse hacia el moreno sentado en la escalera y abrazarlo pero el abrazo del otro chico y las emociones pudieron más. Pudo observar su desazón y malestar de la noticia, su confusión y dolor al observarle.

De pronto, la pequeña explosión de la chimenea les hizo pegar un salto y colocar toda la atención hacia el recién llegado, lograron observar a Harry salir de la chimenea y quedar parado en medio del salón, interrogado silenciosamente por las miradas de todos. Exigiendo explicaciones. El ojiverde lanzó un suspiro.

-Está vivo – Soltó él provocando un suspiro generalizado. James y Natalie se incorporaron, Tonks abrió los ojos y Rose deshizo ligeramente el abrazo – Estaba infiltrado – Explicó dirigiéndose hacia la esposa del licantropodo – Iba a seguir el protocolo a pesar de algunos reparos, sin embargo, algo ocurrió y el grupo mortifago termino atacando la zona de seguridad de los aurores, sobrevivieron dos.

-Ron ataco… - Balbuceo Tonks comprendiendo las palabras del ojiverde. A diferencia de los chicos.

-Al parecer tuvo que hacerlo – Susurró él pensativo – Lo quieren considerar como traidor… sabemos que si lo encuentran, sólo tienen dos opciones: Capturarlo o matarlo.

-Espera – Acusó James sintiéndose confundido por la información – Se infiltró como mortifago – Aclaró llevándose la mirada de su padre - ¿Por qué quieren matarlo?

-No avisó sobre el ataque y no sabemos nada de él – Suspiró Harry – Sumado a la poca disposición que tuvo cuando le informaron que debía abandonar la zona por cuestiones de seguridad y repliegue. Si hubiese seguido el período de protocolo, simplemente hubiese desaparecido hasta normalizarse la situación… sería protegido por el ministerio y tendría estrictas medidas de seguridad para evitar cualquier contacto con nosotros.

-¿Qué ocurrirá? – Preguntó Rose de pronto. Angustiada

-Volveré a la unidad – Suspiró llamando la atención de sus hijos – No puedo permitir que lo acusen de traidor y le den caza como animal. Sé que es inocente y algo tuvo que salir mal. De lo contrario, ya hubiese regresado.

-Papá – Vociferó Natalie preocupada

-Estaré bien – Sonrió él acercándose a su hija – Será una búsqueda difícil pero regresaré. Se los prometo – Observando a su hijo.

-Te irás ahora – Susurró James abrazando a su padre

-Sí – Susurró él – Cuídala – Pidió observando a la niña

-No te preocupes – Afirmó él. Abrazó al ojiverde y susurró – Me pidió cuidar a Rose

-En serio – Habló llamando la atención de todos. El ojiverde observó a su hijo fijamente, asintió – Entonces… hazlo.

-Bien – Asintió de nuevo sonriéndole ligeramente

Se despidió de Tonks diciéndole que su esposo volvería pronto y luego lo hizo de Teddy y Rose, ésta última prolongando el abrazo… prometiéndole silenciosamente que volvería con buenas noticias y en lo posible junto al pelirrojo. Iba a regresar a la chimenea cuando la nueva explosión se hizo escuchar, la figura de Hermione apareció… fuerte, decidida y visiblemente molesta, de manera inconsciente y sin explicación todos tragaron saliva. Algo extraño había ocurrido en el ministerio.

-Si piensas que Remus pudo convencerme, estás equivocado – Habló provocando confusión en todos – Si piensas que me quedaré de brazos cruzados, estás equivocado.

-Eres la mejor, nadie lo niega – Repuso él sintiendo incómodo de discutir aquel asunto. Al parecer la castaña apenas se dio cuenta de donde estaban – Te necesito aquí. No puedo llevarte, lo sabes.

-Necesitas aurores, lo sé – Bufó interrumpiendo las intenciones de Rose de hablar. Ted negó – Puedo aceptar que regreses a la unidad, sin embargo, el equipo no es suficiente.

-He trabajado con ellos – Dijo él entrecerrando los ojos. De pronto, sonrió ladeando la cabeza y en apenas un susurro, añadió sólo para ella – Estás celosa.

-¡Estás loco! – Explotó sobresaltando a todos. Sobre todo porque nunca escucharon las palabras del ojiverde – Escúchame Harry Potter…

-Te lo repito de nuevo – Susurró él sin borrar su sonrisa – Conocí al equipo cuatro meses, están capacitados y además Bryan y Melissa serán mis guardaespaldas.

James, Natalie y Rose abrieron ligeramente la boca ante la mención de la última auror… lo que parecía la típica pelea de "Te seguiré hasta el final por ser tu amiga" en realidad se trataba de "Me quedó aquí pero aleja a esa mujer de ti". En toda regla la frase "escena de celos" llamó su atención haciéndoles intercambiar ligeras miradas cómplices, traviesas, olvidándose por un segundo lo trágico de la situación.

Literalmente el ojiverde se escabulló apenas hizo mención de reclutar al escuadrón con el cual trabajo durante cuatro meses, nombrado a la cabeza a Bryan y Melissa, la mención de ésta última le hizo ganarse una profunda mirada de Hermione. Suerte suya el licantropodo intervino cuando la castaña pensaba en seguirle en la búsqueda, distracción que aprovecho para adelantarse y llegar antes a la casa.

-Harry eres ciego – Soltó de pronto la castaña provocando un gesto de sorpresa – Sólo quiere…

-Oye – Susurró él sujetándole de los hombros – Sólo tú puedes cuidarme, lo sé. Somos el mejor equipo pero necesito que te quedes aquí, no podría soportar que algo te pase. – Abrazó a la mujer para luego susurrarle en el oído – Te amo.

Sintió los labios del moreno sobre su frente para luego sonreírle y disponerse a abandonar el lugar por medio de la chimenea, le sintió alejarse y sólo pudo sujetarle la muñeca para después, y con las pulsaciones a mil, acercarse y mirarle a los ojos. Sí, parecía extraño e incluso absurdo pero estaba celosa… celosa porque conocía las intenciones de la mujer, y a pesar de la tensa situación, aprovecharía cualquier ocasión.

-Vuelve – Susurró depositando un suave pero apasionado beso sobre los labios del hombre. De paso, dejando a todos con la boca abierta.

Sí, literalmente el beso les dejo con la boca abierta… el extraño intercambio de palabras, la mención de cierta aurora, la determinación de Hermione y la tranquilidad de Harry sólo conjugaron a ese evento que sorprendió a todos. Si bien, el trío de adolescente podía especular sobre lo acontecido la noche de navidad producto de algunas copas de vino, hoy podían comprobar que el vino pasaba a un segundo plano y el estado de ebriedad de los implicados apenas les afecto.

-Te escribiré – Susurró Harry separándose ligeramente. Sintiendo el pulso a mil y esbozando una enorme sonrisa – Te lo prometo.

-Cuidarte – Dijo

Observaron al moreno asentir y dirigirse hacia la chimenea para luego desaparecer entre las llamas. Sólo la ligera explosión hizo salir del asombro a los presentes y terminar de procesar la reciente información recibida; Tonks parpadeo algunas veces, Natalie sonreía de oreja a oreja, Rose lanzaba un suspiro esbozando una ligera sonrisa, James se cruzó de brazos moviendo la cabeza sin borrar su sonrisa y Teddy sólo se limitó a lanzar un silbido al tiempo que la castaña profesora se giraba, percatándose por primera vez donde se encontraba.

-Vaya beso – Menciono Ted – Guardadito lo tenían, tía.

De pronto, las mejillas de Hermione se tornaron rojas.

Ocho meses después…

Las llamas de la chimenea se tornaron verdes dejando visualizar una figura masculina, la cual cayó al suelo bajo un fuerte estruendo, malherido y visiblemente agotado físicamente dejó la mochila a un lado para luego colocarse boca arriba, intentando recuperar el aire perdido por la persecución; la búsqueda iniciada hace ocho meses resultó complicada y en varias ocasiones por poco perdieron la vida. No importaron las tácticas y planos… el bloqueo era total en aquella zona. Sólo al quinto mes lograron conseguir fehaciente el posible paradero del pelirrojo, sin embargo, regresaron casi con las manos vacías.

El ojiverde literalmente se arrastró por la sala dispuesto a subir al segundo piso… necesitaba estar presentable para cuando Hermione y los adolescentes llegarán. Maldijo internamente al hombre lobo por darle aviso de su llegada, no quería preocuparles y menos que le viesen en ese estado. Después de todo, las cartas que enviaba siempre le mostraban compuesto y sano… siendo la realidad bastante distinta.

A duras penas iba subiendo a gatas el quinto escalón cuando un fuerte sonido tras suyo le indico la esperada llegada, por inercia, cerró los ojos. Esperando…

-¡Harry Potter! – Escuchó la voz mandona de la castaña. Sonrió - ¡Merlín, qué sucedió! – Volvió a exclamar al percatarse de su deplorable estado. Rápidos pasos se acercaron hasta él.

-¡Papá! – Escuchó la voz de sus hijos

-Hola – Susurró él siendo ayudado por la castaña e hijo mayor. Se sentó sobre el escalón – No pensé encontrarles.

-¿Por qué estás así? – Preguntó James

Ciertamente, el ojiverde nunca reparo su estado… se observó detenidamente y pudo comprender las miradas de horror de todos: zapatos sucios y magullados, pantalones rasgados y polvorientos, camisa sucia con tintes de sangre y chaqueta rota. Repaso ligeramente las heridas: Tobillo izquierdo roto, corte profundo en el muslo derecho, cortes en el pecho y espalda, corte en mejilla derecha y golpe en la cabeza que le mantenía aturdido. Situación generalizada: Hecho polvo.

-Larga historia – Musitó él – No quería preocuparles, le dije a Remus.

-Mamá amenazó al tío – Informó Rose sonriendo ligeramente – Si ocultaba tu regreso, le hechizaría.

-Ya veo – Sonrió él observando a la castaña preocupada – Estoy bien.

-Prefiero comprobarlo – Susurró y haciéndole una señal a James le levantaron – Te subiremos a la habitación, necesito curarte. Rose puedes buscar ingredientes para preparar pociones.

-De acuerdo – Dijo la chica ingresando a la cocina

-En serio, papá – Acusó James sujetando a su padre – Estás fatal.

-Debes darte un baño – Musito la castaña subiendo lentamente las escaleras – Es urgente curar esas heridas.

Apenas sintió la comodidad de la cama lanzó un pequeño suspiro de alivio, observó a Hermione ingresar al baño en búsqueda del botiquín y a su hijo sacar ropa limpia del closet. Apretó ligeramente los puños sintiendo un extraño escalofrío recorrer su cuerpo… la llegada de la castaña le hizo relajarse y tensionar al mismo tiempo.

-Hay menores de edad – Acusó él en apenas un susurro. La castaña entrecerró los ojos mientras continuaba desabotonando la camisa

-Soy mayor, papá – Rebatió James provocando que ambos adultos se sonrojaran

-Silencio – Musito Hermione observando el particular brillo en los ojos del hombre – Necesito quitarte la camisa porque estás herido… preferiría que tomarás un baño, sin embargo, hay que curar esas heridas y recomponer los huesos rotos.

-Ya entiendo – Dijo él fingiendo decepción

-Aquí dejó la ropa – Anunció el chico – Iré ayudar a Rose y Natalie.

-Me dirás qué ocurrió – Susurró la castaña apenas salió James – Ni siquiera enfrentando a Voldemort tuviste estás heridas.

-Fueron meses difíciles – Vociferó apoyando la cabeza sobre la almohada – Sólo hace tres meses obtuvimos información sobre el paradero de Ron. Antes sólo obtuvimos enfrentamientos con mortifagos… la zona sur es un murallón. Imposible de ingresar y cuando lo logras es casi seguro no salir con vida.

-Ingresaron –

-No – Negó él arrancándole un suspiró a la mujer – Sólo circulamos los alrededores. Él sigue vivo… se encuentra oculto.

-¿De quién?

-Se separó hace algunos meses del grupo mayor – Comentó pensativo – Tiene un grupo pequeño a su lado… desertores. Sin su ayuda… hubiésemos muerto.

-Harry

-Nos facilitaron un dato – Contó él – Seguimos la pista sin saber que se trataba de una trampa… lograron rodearnos. Una explosión causo la distracción adecuada para escapar, salí mal herido y caí a un pequeño agujero, por suerte, él logro encontrarme.

-¿Qué hacen aquí? – Preguntó Ron quitándose la capucha de encima

-Te buscaba, idiota – Vociferó el ojiverde resintiendo su tobillo

-Te sacaré de aquí – Susurró

-Espera, espera – Acusó observándole a los ojos - ¿Qué ocurrió? ¿Por qué demonios huyes?

-Soy un traidor

-Eres mi amigo – Afirmó él frunciendo el ceño – No puedes engañarme. Te infiltrarte, le pides a James que cuide a tu hija.

-Cuando visite tu casa – Susurró Ronald – Lo hice despidiéndome de todos, iba a cumplir las órdenes del ministerio y saldría de la misión. Cuando regrese a la zona, ya existía un plan trazado y del cual no participe… encontraron el punto de seguridad de los aurores y pensaban atacar, no tuve tiempo de avisar y mucho menos de salir. De haberlo hecho… ustedes correrían un gran peligro. De hecho, hoy corren un riesgo.

-¿Qué harás? – Preguntó

-Necesito tiempo – Pidió él incorporando al ojiverde – Somos blanco del ministerio y los mortifagos.

-Logramos salir… - Suspiró desabrochándose el pantalón y observar adolorido el muslo herido – Un hechizo…

-¿Qué hicieron el último mes? – Preguntó Hermione aplicando ungüento – Me preocuparte mucho cuando deje de recibir tus cartas.

-Estuvimos ocultos – Respondió – No podía arriesgarme… es un punto de seguridad y después del ataque estuvimos obligados a separarnos. El último en regresar fue Bryan y malherido.

-Comprendo… - Dejó el botiquín de lado y suspiró – Si vuelves a aparecer así… te golpearé.

-Ocho meses y sólo quieres golpearme – Habló burlonamente.

-Te equivocas – Sonrió la castaña

¡Merlín sabía que el cuerpo le dolía! Sin embargo, no permitir abrazar ni besar a la castaña sería peor, sujeto su rostro mientras intentaba incorporarse ligeramente pero volvió a colocar la espalda sobre el respaldo. La profesora se había inclinado hacia adelante, gesto que el ojiverde agradeció.

¿Cuánta preocupación sintió esos ocho meses? Muchísima, las cartas no podían aplacar la preocupación e incertidumbre que sentía, después de todo, conocía al ojiverde y podía dar por hecho que la aparente tranquilidad no podía ser tal. Visitaba por lo menos tres veces al licantropodo exigiéndole noticias y seguía la situación por medio de diarios "serios", evitando dejarse guiar por diarios malintencionados.

Le tranquilizaba saber que el pelirrojo estaba bien e intentaba regresar a salvo… sólo le preocupaba el hecho que parecía ser blanco de dos bandos: Aurores y mortifagos, le hacía pensar que aquellas misiones suicidas del moreno podían repetirse durante el año. Sintió un quejido cuando finalizo el beso y le abrazo fuertemente, por un segundo, obvio las heridas del hombre.

-Lo siento – Susurró Hermione

-Descuida – Rio él – También te extrañe.

El incómodo silencio podía palparse en la cocina, por lo general, evitaban estar solos… en realidad, la chica evitaba estar a solas con el pelinegro, los últimos meses simplemente rayaban lo absurdo y comenzaba a cansarse del jueguito del gato y el ratón. Un gato bastante bipolar, obsesionado con la ratoncita pero que se entretenía con otras. Llevaba haciéndolo hace tres meses y la situación comenzaba a molestarle profundamente.

Balanceo las piernas sentado sobre la mesa a la espera que su hermana regresará de la bodega con el caldero, se sentía incómodo por el silencio de la chica y en cierta medida se culpó de aquello. Si bien estaba empeñado en recuperar a la chica, la situación giro drásticamente cuando supo la verdad… se sintió traicionado y herido. Ofuscado: sólo transcurrió dos semanas desde la primera cita, estaban entrenando en el campo de Quidditch para el próximo partido… él claro estaba distraído y sólo deseaba que el martirio terminará, sobre todo porque la chica se encontraba en las graderías y luego saldría abrazada por capitán del equipo.

Cuento simple… Una rápida Bluger paso rozando su escoba llamando la atención de todo el equipo, el chico contrariado y molesto busco al imbécil que había realizado aquello, se sorprendió encontrar a Teddy con el bate en la mano. Apretó la escoba con tanta fuerza que se lastimo la mano, apenas termino el entrenamiento fue a reclamar, por desgracia… Rose estaba a su lado.

-¡Estás loco! – Gritó bajándose de la escoba

-Fue un accidente – Dijo Teddy restándole importancia

-¡Pude caer!

-Sí colocarás atención, esquivarías cualquier tiro sorpresivo

-Tiene razón, Teddy – Acusó Rose – Fue peligroso

-No es asunto tuyo, Rose – Reprocho el chico, la sangre del moreno hervio

-¡No le hables así!

-Somos novios – Acusó él alzando una ceja

-No tienes derecho!

Un certero golpe del capitán le tiró al suelo para luego ser tranquilizado por todo el equipo, sólo quería devolverle el golpe y tal vez gritarle a la cara algunas verdaderas. No sabía a ciencia cierta qué dolió más… si el golpe o la noticia del noviazgo, de pronto, la esquiva mirada de la chica y la negativa de hablar de "ellos" cobraba sentido, no se atrevía a confesarle que estaba saliendo formalmente con el chico.

-¿Cómo estás? – Preguntó sentado sobre la cama de Rose. Aquel día había subido a la habitación de chicas, necesitaba hablar con ella.

-Debería preguntártelo a ti – Susurró sin mirarle a los ojos. Nada – No deberías estar aquí.

-Tengo el labio hinchado, ya pasará – contesto restándole importancia – Y estoy aquí porque necesito una respuesta.

-Mi relación no es asunto tuyo – Expuso a la defensiva.

-Será mi asunto dependiendo de tu respuesta – Rebatió incorporándose de la cama – Estás enamorada de él.

Nunca le respondió y mantuvo silencio… sólo allí se volvió insistente y hace algunos meses decidió aplicar B. Perseguía a la chica cuando podía y aceptaba algunas citas… resultado: Comentarios ácidos y poco amigable de la chica cada vez que podía. Sí, lo sabía el plan parecía ser elaborado por un verdadero cerdo pero sencillamente estaba desesperado… no lograba hacerse la idea que la chica que amaba estuviese saliendo con otro.

-Deberías subir – Comentó la chica rompiendo el silencio

-No pienso interrumpir – Negó él – Suficiente tuve en navidad.

-Por favor, exageras – Resopló Rose – Además, hablas de mi madre.

-Por eso – Sonrió incorporándose. Acto que coloco nerviosa a la chica – Puedo estimar lo que provoca la mujer Granger. Puedo comprender si mi padre está un poco loco.

-Sigues exagerando – Musito retrocediendo hasta chocar con el lavabo – No te atrevas James, no estamos solos.

-¿Qué quieres decir? – Inquirió él alzando las cejas – Sí estuviésemos solos.

-No pasaría nada – Susurró viéndose sin escapatoria – Me sorprende que estés aquí. Deberías estar en una cita.

-Mi única cita hoy, es contigo

-¿Por qué debería creerte? – Inquirió alzando las cejas – Dímelo, porque el último tiempo has tenido varias citas.

-Estás celosa – Soltó entrecerrando los ojos – De lo contrario… no vigilarías mis citas.

-No te vigilo

-¿Por qué debería creerte? – Repitió la pregunta de la chica – Dímelo, porque sólo has lanzando malos comentarios y pareces muy ofuscada. Será que deseas salir conmigo…

-Para ello… tengo novio

-No está aquí, Rosie – Susurró a centímetros de los labios de la chica.

-¡Aquí está el caldero! – Gritó Natalie desde el jardín. Los primos se separaron – Todavía no suben.

-No quiere interrumpir – Lanzó la chica

-Alguien debe hacerlo – Suspiró

Dejó la ropa sucia a un lado mientras ordenaba el closet del moreno, el agua de la ducha estaba cerrada y pronto el ojiverde saldría de ella. La mayoría de las heridas estaban limpias y esperaba recomponer algunos huesos rotos con las pociones… le sorprendía que ninguno de los chicos hubiese subido. Ni siquiera Rose.

-Me pregunto porque no suben – Habló la castaña apenas la puerta del baño se abrió

-No querrán interrumpir – Soltó Harry saliendo del baño. Hermione entrecerró los ojos - ¡Vamos! Todos te vieron besarme – Rio recibiendo la playera "sutilmente" – Supongo que te interrogaron.

-Sólo Rose – Susurró ligeramente sonrojada – Ahora lo harán contigo.

-No tengo nada que ocultar – Sonrió él cojeando hasta la cama

-¡Puedo pasar! – Exclamaron desde el pasillo. El ojiverde le dedico una mirada significativa a la mujer

-Adelante, Nat – Dijo él

-Todo está listo – Acusó la chica señalando la puerta

-Regreso enseguida – Susurró la castaña saliendo de la habitación

-¿Cómo te sientes? – Preguntó Natalie abrazando delicadamente a su padre

-Mucho mejor – Confesó él observando a James ingresar al lugar

-Tienes mejor semblante, papá – Sonrió el chico sentándose sobre la cama.

-Claro que sí – Asintió entrecerrando los ojos. Entonces supo la dirección del asunto – Interrogatorio.

-Sólo si lo deseas – Apuntó James sonriendo

-De acuerdo, pregunten – Suspiró él

-¿Cuándo te diste cuenta? – Preguntó Nat de carrerilla

-Después de la navidad pasada – Confesó él pensativo – Sólo se limitó a atracción, estaba bastante confundido… recién estaba el asunto del accidente y el diario cada día inventaba cosas extrañas. Deben recordar el escándalo con el profesor de historia – Acusó recibiendo un gesto afirmativo – Allí pude darme cuenta que significaba algo más.

-Entonces… se besaron por primera vez, la navidad pasada – Intuyó James

-Se podría decir que si – Afirmó jugando distraídamente con los dedos. Debía guardar ciertos detalles, por ejemplo, no podía decir que beso a la castaña la navidad antepasada… estando casada. Y por el muérdago – Bueno… el muérdago ayudo un poco.

-Oh – Exclamó James – Entonces… la quieres, cierto.

-Sí – Sonrió él

-Permiso, Nat podrías bajar – Pidió Rose asomándose por la puerta – No encontramos algo.

-Claro – Asintió besando la mejilla de su padre – Te quiero.

-Yo igual – Susurró Harry observando a ambas chicas salir. Le dirigió la mirada a su hijo, carraspeo - ¿Cómo estás?

-Bien – Suspiró el aludido pero la mirada de su padre le obligaba a ser sincero. Movió la cabeza – Un desastre… está de novia con Teddy

-Novia de Ted – Repitió él sorprendido – Vaya sorpresa ¿Qué vas a hacer?

-Realmente, no lo sé – Musito pensativo – Tal vez, lo mejor sea dejarlo por la paz

-Podrías dejarlo por la paz

-Posiblemente no – Soltó abatido – He insistido e incluso salí con otras chicas… a veces pienso que llamó su atención y otras que sólo quiere lanzarme un hechizo.

-Estás seguro… no es recomendable hacerle enfadar – Aconsejó él cruzándose de brazos – Si realmente le interesas, lo natural es que este celosa. Si la presionas demasiado… podría estallar y no podrías predecir su reacción.

-Lo sé – Susurró pensativo

Vertió el contenido de la poción en un pequeño frasco, entregándoselo a su hija quien arrugo la nariz. Sí, la poción para reparar huesos es poco amigable pero ayudaría al estado de Harry. Cogió los ingredientes sobrantes para guardarlo de nuevo.

-Dejaré esto fuera – Susurró Natalie

-Ten cuidado, podría estar caliente – Aconsejó la castaña

-Ya lo tengo – Dijo

-Se lo llevo – Inquirió Rose

-Cinco minutos – Dijo

-¿Qué ocurrió? – Preguntó de pronto

-No hay problemas – Le tranquilizó – Se lo dirá apenas ingiera la poción.

-Oigan – Habló Natalie ingresando a la cocina. En las manos llevaba una carta – Llegó esto…

-Hogwarts – Supuso la castaña

-No lo creo – Negó pensativa – No tiene el sello.

-¿Para quién es? – Preguntó Rose

-Para ti – Dijo extendiéndole la carta a Hermione. La aludido frunció el ceño

-¿Quién lo enviará? – Se preguntó cogiendo el sobre y alzar las cejas sorprendida al reconocer el sello – Italia… - Susurró llevándose miradas extrañadas de las chicas.

Estimada Profesora Granger.

Hace algunos meses le hemos hecho llegar un aviso de vacante para enseñar en nuestro colegio, de acuerdo a las instrucciones dadas, debía manifestar la decisión por medio escrito. El plazo estipulado, por cierto, expiró. Por tanto, podemos asumir contar con su presencia durante el año académico dispuesto para inicios de septiembre.

Esperamos contar su presencia.

Se despide.

Director Roger Lyon P.

¡¿Dónde había tenido la cabeza?! Se preguntó dejando la carta sobre la mesa, por inercia, su hija leyó el contenido de reojo… estuvo a punto de botar el pequeño frasquito de la impresión. Se paseó por la cocina intentando ordenar sus pensamientos e intentar buscar algún tipo de solución a tamaño error. Se apoyo sobre el lavabo cruzándose de brazos, maldiciéndose por haber sido tan descuidada.

-Entonces… - Balbuceo Rose parpadeando ligeramente – Te irá a Italia.

-¿Qué? – Preguntó Nat sorprendida. Se acercó hasta la carta abriendo ligera la boca - ¿Cuándo sucedió?

-Mamá – Llamó la chica sacándola de sus pensamientos

-Un traslado – Suspiró Hermione abatida – Italia.

Continuará…

¿Qué les pareció? Sé que varios quisieran que Harry y Hermione se hicieran novios y luego se casarán ( me incluyó ) sin embargo, existirán otros factores que iré considerando y desenterrando. Atando y desatando cabos anteriormente zanjados.

Pronto todo tendrá respuesta. Saludos.

Hasta la próxima semana.