Capítulo 4. Desastrozos

Edward POV

Papá y mamá llegaron poco después de que nosotros termináramos de comer. Mamá entró con unas bolsas y papá tras ella con otras más.

- Hola chicos – saludó mamá entrando al comedor, al vernos rompió a reír – así que sí los amarraron

- ¿Cómo? ¿Ya sabían? – preguntó Emmett.

- Claro que sabíamos, nos hablaron de la escuela para decirnos – Papá se quitó su bata.

Mis padres eran los mejores que podía haber en el mundo, cariñosos, comprensivos y nos daban nuestro espacio. Papá es el tipo de papá con el que puedes hablar de todo, siempre está listo para escuchar. Por las mañanas, Emmett, papá y yo nos levantamos temprano y bajamos un rato al gym (sí, tenemos un gym en el sótano) antes de la escuela.

Mamá es muy maternal, ella es dulce y comprensiva. Generalmente está de buenas, de hecho jamás la he visto enojada. Ella siempre está ahí para brindarnos una sonrisa y un abrazo cuando más lo necesitamos.

- Mamá, papá ella es Bella y es mi compañera – introduje a Bella.

- Es un placer Bella – saludaron mis padres.

- El placer es mío, tienen una casa preciosa – Bella les dijo levemente sonrojada.

- Es tu casa Bella, cuando quieras – mi madre le dijo con una sonrisa.

Mi madre me dio un beso en la mejilla y me abrazó. Mi padre no me besó pero sí me abrazó.

- Jasper, así que te tocó con Alice – Carlisle le dijo a mi amigo.

- Sí

- No le des mucha lata mi amor – Esme le pidió a Alice dándole un beso en la frente.

- Yo no doy lata – dijo Alice haciendo berrinche.

Todos reímos y ella no pudo evitarlo.

- ¿y a ti con quién te tocó Emmett?

- ¿No lo ven? Con la barbie – dijo Emmett señalando a Rosalie.

- Emmett no seas grosero, es un placer verte de nuevo Rose – saludó mi madre a la rubia compañera de mi hermano

- Igual Esme – Rosalie la saludó de beso

- Bienvenida Rose

- Gracias Carlisle

Mis padres se sentaron a charlar con nosotros unos minutos y por sus miradas supe que algo me estaban ocultando. O más bien nos estaban ocultando.

- ¿Sucede algo?

- Pues, sí. – mi madre comenzó – verán chicos el director nos dijo que opina que esta tarea que les asignaron es un buen motivo para que ustedes convivan más como grupo – eso ya lo sabíamos, ahora que llegara al punto – entonces hablamos con los padres de Rosalie y Jasper, y con los de Bella y los tres se quedarán en la casa toda la semana.

- ¡¡Eso es genial!! – gritó Alice – Bella tú te quedas conmigo en mi habitación.

Bella se veía un tanto incómoda pero le sonrió a Alice. Jasper se había quedado mil veces así que para él no era ninguna novedad. Pero la cara de Rosalie, eso no tuvo precio. Pobres de sus padres, en cuanto les hablara…yo no quería estar por ahí.

Emmett tampoco parecía muy contento por lo de Rosalie.

- Espero que no tengan ningún problema – dijo Carlisle mirando a Rosalie. - ¿Rose?

- Es que…es que el miércoles es mi…nuestro cumpleaños y yo, yo ya tenía planes – Rosalie comenzó a decir.

- No te preocupes tanto barbie, te van a salir arrugas – le dijo mi hermano bebiendo un sorbo de agua.

- Emmett – regañó mi madre.

- ¿Qué? Por ser tan quejumbrosa tengo que estar dos semanas amarrado a ella – Emmett se defendió.

- Pues deberías sentirte halagado de tener a semejante belleza amarrada a ti – le dijo mi madre a mi hermano.

Emmett bufó y se acabó el agua. Conocía a mi hermano mejor que nadie y sabía que él estaba encantado con esa "barbie" amarrada a él. Emmett solía ser un imán para las chicas, en parte por su gran físico, pero mi hermano era más que puro músculo, era un gran amigo, simpático, amistoso y…era el mejor hermano que podía haber. Y claro está él también tenía cierta fascinación por las chicas hermosas y Rosalie definitivamente entraba en esta categoría así que, podía engañar a mis padres, pero no a mí.

Rosalie era otra historia, ella era una chica difícil. Era todo lo contrario a Jasper, si Jasper era tranquilo y pacífico, Rosalie era reventada y medio escandalosa… En fin, no envidiaba a mi hermano por tenerla amarrada a él. Al contrario.

- ¿Entonces chicos, están de acuerdo? – les preguntó mi mamá a Bella, a Jasper y a Rosalie.

Aunque mi mamá es muy dulce, es muy manipuladora, no en el mal sentido pero una vez que dice algo, es difícil contradecirla. No creo que ninguno de los tres diga que no, ni Rosalie podría negarle algo a mi mamá.

Tal y como les dije, los tres asintieron.

- Me da gusto tenerlos aquí chicos, y siéntanse como en su casa – mi mamá les dijo a los tres y ella y papá subieron a su habitación.

- ¿Qué tienes barbie? ¿se te rompió una uña? – bueno, aunque mi hermano es inteligente…puede haber casos en que su boca simplemente no le ayuda.

- No, idiota lo que ocurre es que estoy amarrada al ser más bruto que puede haber en este mundo – le respondió Rosalie con saña.

Entonces Rosalie se desamarró el tobillo.

- ¿Qué haces? – le preguntó Emmett.

- Voy al baño, idiota – Rosalie entró al baño y azotó la puerta.

Algún día Emmett aprenderá a cerrar su bocota…o al menos eso espero.

- Emmett te pasaste – le dije a mi hermano mayor. – ya conoces a Rosalie y la has de estar fastidiando.

Pero yo ya no iba a decirle nada, ya que él se las arreglara solito con Rosalie.

- Vamos Bella – tomé a mi compañera de la mano y la llevé a la sala. - ¿no te molesta quedarte?

- No, está bien, de verdad – Bella se sonrojó y apartó la vista - ¡Cielos! El piano es precioso ¿de quién es?

- Mío – ella me miró sorprendida.

- ¿Tocas?

- Claro, ven siéntate.

Nos sentamos en el banco del piano y comencé a tocar la canción que había compuesto especialmente para mi madre. Me encantaba tocar el piano, me relajaba y de cierta manera me llenaba de paz.

Solía componer mi propia música, pero desde que escribí la canción para mi mamá ya no había compuesto nada más, la inspiración se había alejado de mí.

Jasper POV

Cuando Rosalie se fue al baño, noté que no iba a tardar en llorar. Amaba a mi hermana, con ella había compartido todo desde que nacimos y Rose era una parte de mí, pero eso no quitaba que fuera una berrinchuda.

Mis padres nos habían dado una vida de lujos, pero todo ello era para esconder su ausencia. Casi nunca estaban en casa y eso marcó mucho a Rosalie desde pequeña. Todo mundo conocía a la ególatra y fría Rosalie Hale, pero sólo yo sabía que bajo esa máscara, Rosalie sufría por la soledad que nos había marcado desde chiquitos.

- Emmett eres un imbécil – Alice le dijo a su hermano mayor.

- No tú, también – se quejó Emmett y luego me miró - ¿tú no me vas a decir nada?

- Sí, más te vale que andes con cuidado, Rosalie es muy vengativa – le dije y Alice se levantó.

- Vamos Jas, Bella y Edward ya hicieron la comida, ahora nos toca lavar los platos.

Seguí a Alice hasta la cocina, la verdad yo no me podía quejar de la pareja que me había tocado. Conozco a Alice desde que era una niña y a pesar de ello, la conocía muy poco. Quizá podría aprovechar el tiempo y conocerla un poco más.

Entramos a la cocina, todos los platos estaban en el fregadero.

- Yo los lavo, tú los enjuagas – me dijo Alice en un tono que no dejaba lugar a desobediencias.

- Como tú me digas.

Comenzamos a lavar los platos y Alice comenzó a cantar bajito. Yo me quedé sorprendido, tenía una voz muy bonita.

- Cantas muy bonito – le dije y ella rió pero sus mejillas se sonrojaron.

- Gracias – me respondió ella.

Entonces regresamos a nuestra tarea de lavar los platos. En eso Alice me mojó y rió.

- ¿Con qué así nos llevamos eh? – yo reí y la mojé también.

Olvidamos los platos y seguimos mojándonos sin parar de reír, y en eso llegó Esme.

- ¿Se divierten?

- ¡¡Mamá!! – exclamó Alice asustada y Esme rió.

- Miren nada más que desastre hicieron – y siempre que Esme trataba de regañarnos, se reía – ay niños…

- No te preocupes Esme ahorita limpiamos todo – le prometí.

- Más les vale, quiero limpia mi cocina.

Esme tomó una botella de agua del refrigerador y subió nuevamente. Alice y yo nos miramos y rompimos a reír. Terminamos de lavar los platos y luego nos tocó trapear todo el piso de la cocina.

Fue muy chistoso, Alice y yo teníamos que coordinar nuestros movimientos porque si no chocábamos o nos caíamos.

- Alice, te faltó ahí – le dije burlándome un poco de ella.

- ¿A sí? pues si soy tan mala trapea tú – me dijo "enojada" y yo reí.

- No, me gusta verte trapear, me recuerdas a cenicienta – le dije para molestarla un poco

Alice me aventó un trapo a la cara y yo reí. Una vez limpia la cocina, salimos de ahí.

- Vamos a ver películas – dijo ella emocionada.

- Tengo que hacer mi tarea – le repliqué.

- Bueno tú haces tarea y yo veo películas – me dijo Alice y yo reí.

- Claro

- Te gano.

Lo que a Alice se le olvidó es que estábamos amarrados y casi se cae de no ser porque yo la alcancé a detener.

- Mejor vamos los dos juntos – sugerí.

- Muy buena idea – Alice dijo y ambos reímos.

Fuimos a la sala de TV y yo me senté en el sillón individual y me puse a hacer mi tarea de química. Alice se pasó toda la tarde viendo películas y cuando yo terminé de hacer mi tarea, la acompañé…no tenía de otra.

- Vamos a hacer palomitas – Alice se levantó y yo la seguí hasta la cocina.

Mientras las palomitas se hacían Alice se sentó sobre uno de los muebles de la cocina y yo me tuve que sentar a su lado. Cuando estuvieron listas las palomitas subimos nuevamente a la sala de TV.

Nos sentamos en uno de los sillones frente a la tele y ella se concentró completamente en la película y yo comencé a lanzarle palomitas.

- ¡¡Oye!! – Alice agarró un puñado de palomitas y me las aventó.

Yo reí y seguí aventándole palomitas, entonces ambos caímos del sillón y ¿a qué no adivinan quién entró?

- ¿Otra vez haciendo destrozos? – Esme nos miraba con los brazos cruzados sobre el pecho.

- Fue él mamá – Alice me acusó

- ¿Jasper?

- Sí, lo lamento Esme

- Van a recoger las palomitas con la boca ¿eh?

Ambos nos reímos y Esme también lo hizo. Nos pusimos a recoger las palomitas, pero el estar amarrados no ayudaba.

- Jasper muévete – Alice estiró su tobillo, jalando el mío.

- Tú muévete – le dije riendo.

Es que no alcanzo las palomitas que se cayeron atrás del sillón.

- Enana – le dije mientras pasaba a su lado y me agachaba a recoger esas palomitas.

- ¿Cómo me dijiste? – Alice me miró "indignada"

- Nada.

Ella me miró con un puchero y yo me reí.

- ¡¡Chicos ya está la cena!! – nos gritó Esme.

- Vamos "larguirucho" – Alice me dijo "molesta" y yo reí.

- Claro, enana

Le pasé un brazo por los hombros y bajamos al comedor. Había pasado todo el día sin ver a Emmett, a Rose, a Bella y a Edward, esta chaparra me dejaba incomunicado con el mundo.

Cuando bajamos había sólo cuatro lugares ocupados.

- ¿Dónde están Rosalie y Emmett? – pregunté.


¡¡Hola chicos!!! ¿Les gustó el cap? espero que a todas aquellas que me pidieron un Edward POV estén satisfechas. ¿Dónde estarán Emmett y Rosalie? jeje es una incógnita que dejaré para el próximo capítulo...quizá, sólo quizá (si recibo reviews hermosos) publique otro capítulo en la noche...sólo quizá.(aclaro que aquí en México son las 4:30 de la tarde)

Y Hablando de reviews, chicos de verdad que hermosos, lindos y preciosos son todos ellos. Me han alegrado mucho mi día (espero yo lograr un poquito lo mismo en ustedes) pues se los agradezco montononones.

Son lo máximo

Besos y abrazos

Dayan Hale