Capítulo 7. Reportes.
Rosalie POV
Después de que entré a la habitación de Emmett me acosté en su cama, furiosa. Pero me sentí bien, la cama aún estaba calientita y me metí entre las cobijas. Su almohada olía rico, a la colonia que él usaba. Eso era lo único que me gustaba de Emmett, su colonia, sólo eso.
Me quedé medio dormida otro rato y luego entró Esme a despertarme y qué diferencia.
- Rose, tesoro ya levántate – Esme me acarició los cabellos suavemente y yo abrí los ojos. – ahora sí buenos días.
- Esme, yo lo siento – ahora recordaba pobrecita le había gritado horrible, bueno no a ella.
- Descuida cielo – Esme me dio un beso en la frente – ya levántate para que te vistas y bajes a desayunar.
Esme salió y yo casi lloro, mi madre jamás me había ido a despertar así, tan dulcemente. Me levanté de la cama de Emmett y oí como él se estaba bañando en el baño que yo usé por la noche.
Así que sin ningún remordimiento ni nada, apagué la luz.
- ¡¡ROSALIE!! – gritó él y yo reí
- Lo lamento osito me equivoqué de apagador – le di el mismo pretexto que él a mí en la noche.
Entré a mi habitación y me vestí, me miré al espejo y noté que se me había caído el collar que traía así que fui a la habitación de Emmett a buscarlo. Miré primero en el piso y nada, luego miré en la cama.
- Te encontré – dije y tomé el collar.
Me bajé de la cama y en ese momento entró Emmett a la habitación. Casi se me salen los ojos. Emmett sólo traía una toalla cubriéndole sus "atributos" así que yo pude ver su cuerpo.
De verdad era increíblemente fuerte. Su abdomen estaba firmemente marcado, sus brazos eran puro músculo y sus piernas estaban tan bien delineadas. Ahora súmenle a esto que todo su cuerpo resplandecía por las gotitas de agua que habían quedado adheridas a su cuerpo, se veía increíblemente sexy.
Y él no pasó por alto mi mirada.
- Cierra la boca barbie que babeas mi piso – me dijo engreídamente.
- Quisieras osito – pasé a su lado y me fui de ahí no sin antes ver los músculos que marcaban su ancha pero bien formada espalda.
Si sólo fuera por el cuerpo, Emmett sería mi chico perfecto, pero era un completo idiota.
A las siete todos estábamos desayunando y ya estábamos amarrados nuevamente. Carlisle estaba leyendo el periódico, Esme dibujaba en una servilleta, Jasper y Alice estaban resolviendo un crucigrama y Bella y Edward desayunaban silenciosamente.
- Bueno, ya me tengo que ir al hospital – Carlisle se levantó y besó a Esme dulcemente en los labios – nos vemos en la tarde mi amor.
- Me hablas llegando – Esme le pidió.
- Siempre lo hago – Carlisle le dijo con una sonrisa mientras se ponía la bata – que tengan un buen día todos chicos.
- Gracias igualmente – contestamos todos.
Acabé mi desayuno (un plato con fruta, un vaso de jugo y dos Hot cakes) y miré a Emmett. Era increíble como comía el hombre, dos huevos revueltos, dos piezas de pan dulce, cinco hot cakes y cuatro vasos de leche. Yo simplemente no podía creerlo.
- No puedo creer que comas tanto en el desayuno – le dije sin poder evitarlo.
- No lo has visto los fines de semana Rose – me dijo Alice – traga como si trabajara.
- Lo que pasa es que tienen envidia – Emmett se limpió la boca con una servilleta – ustedes comen un chocolate de más y engordan, yo puedo comer lo que sea sin subir ni un gramo.
- Gordo – le dijo Alice sacándole la lengua y todos reímos.
- Palillo – le replicó Emmett.
Nos fuimos a la escuela y al llegar me reuní con mis amigas.
- Hola chicas – las saludé a todas.
- Hola Rose – me saludaron.
- ¿cómo te va? – preguntó Tanya mirando a Emmett.
- Bien, gracias – les dije con una sonrisa.
- Sí, ya me imagino – dijo Lauren y todas reímos.
- Oye ¿cómo vas a ir vestida a tu fiesta? – me preguntó Jessica emocionada.
- Es una sorpresa – les dije.
La verdad era que el conjunto que había elegido para ese día era perfecto, o al menos se me veía perfecto. Estaba segura que iba a deslumbrar a todos.
- Es un traje de payaso – les dijo Emmett a mis amigas riendo – ayer fuimos a comprar su peluca y la nariz roja.
- Claro, después de que saliéramos de tu cita en la clínica de hombres con problemas sexuales ¿cierto? – lo miré retadoramente y mis amigas rieron.
- Ya vámonos Barbie – me jaló hasta el salón y yo reí
- Vamos osito no te enojes.
- No estoy enojado Barbie, pero sólo recuerda que el que se lleva, se aguanta.
Nuestra primera clase era Redacción, en ella el profesor nos pidió que escribiéramos una breve descripción de la tarde pasada utilizando correctamente los signos de admiración
- Bueno ¿quién quiere pasar a leer su trabajo? – le profesor preguntó y sólo Emmett y yo alzamos la mano – bien, señorita Hale usted primero y luego el señor Cullen.
Nos paramos y fuimos al frente. Yo miré a Emmett y él me miró burlonamente.
- "Ayer, ¡qué día más divertido! Para empezar comimos en casa de los Cullen y Bella cocinó delicioso. Como mi cumpleaños es el miércoles fui a hacerme luces y a que me pintaran las uñas ¡Qué bonitas quedaron! Y, como estoy amarrada con Emmett, él me acompañó y pagó ¡qué caballeroso es! – leí con la adecuada entonación – "Después de eso fuimos a la tienda de lencería – mis compañeros rieron – Y Emmett pagó otra vez ¡Qué gentil! Finalmente salimos de la plaza y bajamos al estacionamiento, pero Emmett no recordó donde había dejado el auto ¡Qué despistado! – todos volvieron a reír – Cuando lo encontramos me llevó a mi casa por mi ropa y regresamos a su casa, en la noche se disfrazó de osito ¡qué lindo se veía!" – terminé de leer mi trabajo y todos estaban muertos de la risa.
Miré a Emmett y su sonrisa aún no desaparecía. El profesor me corrigió algunas cosas y luego le pidió a Emmett que leyera su trabajo.
- "¡Qué día más divertido! Ayer comí con mis amigos y con la barbie. ¡Qué bien cocina Bella! Después de comer yo le ofrecí a la barbie llevarla a algún lado por lo de su próximo cumpleaños ¡Qué amable soy! Me llevó a un salón de belleza lo que se puede hacer ahí ¡Qué bonita dejaron a la Barbie! Pues de cómo estaba… - algunos de mis compañeros rieron y la sonrisa no se borraba de los labios de Emmett – De ahí me llevó a una tienda de lencería ¡qué envidia le tenían a la barbie por venir amarrada a mí! La barbie se metió al probador y luego salió para mostrarme un juego que había escogido ¡Se veía como una auténtica Barbie! – mis compañeros rieron – Cuando bajamos a buscar la camioneta la barbie se quejó ¡Pobres de sus zapatos! Fuimos a su casa por su ropa y regresamos a mi casa la pobre Barbie no sabía como prender la luz del baño – mis compañeros estaban muertos de la risa – yo la ayudé ¡Qué Barbie más indefensa!"
Nos miramos fijamente por unos momentos y luego el profesor corrigió algunas cosas y nos mandó a nuestros lugares.
Jasper POV
Mi primera clase fue historia, ¿a quién se le ocurre poner como primera clase historia? En fin, miré a la chica que estaba junto a mí. Alice estaba dibujando en su cuaderno. Me asomé por encima de su hombro y vi que dibujaba un vestido.
- Que feo – le dije para molestarla.
- Que bueno que no te lo vas a poner tú ¿verdad? – me sacó la lengua y volteó nuevamente a su cuaderno.
Si no fuera tan fácil irritarla no lo haría tan frecuentemente.
Tres clases y mi día seguía siendo normal, bueno "normal" teniendo una enana amarrada a mí. Fue antes del receso que mi día cambió por completo. Alice y yo nos dirigíamos a la cafetería para sentarnos con mis amigos cuando mi celular sonó.
- Contesta – me dijo Alice y nos fuimos a un pasillo para que pudiera escuchar.
- ¿Bueno?
- ¡¡Hola hijo!!
- Mamá – Qué raro que hablaran.
- ¿Cómo estás mi amor?
- Bien ma ¿y ustedes? - ¿mi amor?
- También bien tesoro, oye sólo te hablaba para decirte que tu padre y yo regresamos el martes por la noche y pues…podremos llegar para su fiesta.
Ok, si su llamada era una sorpresa, lo que me acababa de decir mamá era ¡¡una bomba!!
- Eso es fantástico
- Sí, dile a tu hermana por favor
- Claro ma.
- Cuídate mucho mi amor
- Tú también mamá
- Bueno, los vemos el miércoles, los amamos – y me colgó.
Cerré el celular aún pasmado, mis papás iban a venir a nuestro cumpleaños. Eso era verdaderamente una sorpresa. Aunque no estaba del todo seguro…
- ¿Qué te dijeron tus papás?
- Nada importante, vamos con los demás.
Alice y yo nos sentamos con Edward, Bella, Mike y Jessica.
- ¿Dónde está Emmett? – pregunté mientras me sentaba junto a Bella.
- Con las otras barbies – respondió Mike y Jessica le pegó en el brazo - ¡Ouch! Era broma.
Miré a la mesa donde usualmente mi hermana se sentaba con sus amigas. Ahí estaba ella, riendo como siempre, mientras que Emmett había decidido no pelarlas poniéndose su Ipod.
Me quedé pensativo por unos momentos, ¿sería que mis padres en realidad venían? Generalmente Rosalie y yo vivíamos solos, mis papás rara vez estaban en Phoenix, siempre estaban en congresos, conferencias, viajes de negocios, bla, bla bla…
- ¡¡Oye qué te pasa!! – el gritó de Alice me sacó de mis pensamientos. - ¡¡Dame mis uvas!!
- Alcánzalas – Emmett estaba parado detrás de su hermana.
- Emmett no es justo – Alice empezó a hacer berrinche.
Yo me paré y le quité las uvas a Emmett y se las regresé a Alice.
- Deja de molestar a tu hermana
- Bueno o molesto a la mía o a la tuya – me dijo Emmett mientras se sentaba junto a Rosalie.
Al parecer mi hermana tenía que decirle unas cuantas cosas a Jessica por lo que había venido a nuestra mesa.
- Recuerda a las seis en punto – le decía Rose a Jessica.
- Ahí estaremos – prometió Jessica sonriéndole.
Y entonces dudé, ¿debería decirle a mi hermana que mis papás venían? Ya no pude decidir que era peor, sonó la campana y todos nos encaminamos al gimnasio.
Desaté el tobillo de Alice y me fui con mis amigos al vestidor de los hombres para que nos cambiáramos. Al entrar al gimnasio comenzamos a jugar con las mismas parejas de la vez pasada, desamarrados obviamente.
Alice y yo éramos un buen equipo y pensé que con eso el profesor nos quitaría el castigo, pero como no todas las parejas cooperaban, pues…
- ¡¡Vamos Barbie!! – le gritaba Emmett a Rosalie. – sólo tienes que golpear el balón.
- Ya te dije que no, apenas ayer me arreglaron las uñas – le respondió mi hermana y yo reí.
- ¡¡Estúpida Barbie!!
- ¡¡Osito Idiota!!
¿Desde cuando mi hermana le decía osito a Emmett? Alice y yo ganamos nuestro partido y luego nos tocó con Bella y Edward. No quiero ni decirles como nos fue.
Obviamente ganamos, Bella se las ingenió para pegarse a sí misma mientras sacaba, y de paso le daba a Edward en la cabeza. Alice y yo reímos.
- Edward lo siento – se disculpaba Bella.
- Descuida, estoy bien – le respondía mi caballeroso amigo.
Y al final, Edward y Bella intentaron pegarle al balón, chocaron, y se cayeron. Pobre Edward y pobre Bella.
- Bella, eres definitivamente torpe – Edward le dijo a la chica mientras la ayudaba a levantarse.
- Lo sé y lamento que seas tú el que tenga que pagar por mi torpeza – Bella le dijo completamente sonrojada.
- Y eso nos deja con la victoria – Alice y yo chocamos las palmas mientras salíamos de la cancha con Edward y Bella.
Nos sentamos en las gradas y observamos como Emmett intentaba por todos los medios que mi hermana le pegara a la pelota.
- Creo que tienes razón barbie – le dijo Emmett exasperado – si le pegas al balón se te puede salir el cerebro.
Rosalie lo miró…con esa mirada suya que te hace estremecer, tomó el balón e hizo un perfecto saque que a todos nos dejó con la boca abierta. La chica del otro equipo pasó el balón y Rosalie la picó anotando punto para su equipo.
Si nosotros estábamos sorprendidos, no les quiero decir como estaba Emmett.
- Cierra la boca osito que babeas la cancha – le dijo Rose a Emmett y se salió de la cancha.
- No puedo creerlo ¡¡Lo vieron!! – Emmett llegó corriendo con nosotros – La barbie le pegó a la pelota.
Nosotros reímos y un balón le pegó a Emmett en la cabeza. Todos volteamos y vimos a Rosalie ahí parada.
- Y le pego mejor si pienso que es tu cabeza, idiota – le replicó mi hermana con acritud y fue a sentarse con Jessica.
Todos miramos a Emmett y estallamos a carcajadas sin poder evitarlo. Incluso Bella.
- Muy graciosos todos ¿eh? – Emmett hizo berrinche y se quedó sentado con nosotros. – porque no se burlan de Bella, ella no le puede pegar al balón sin golpearse ella.
Bella se sonrojó por completo y Edward golpeó a su hermano.
- Si nadie se mete con Bella es porque Bella no se mete con nadie – lo regañó Edward.
- Lo lamento Bella, tú sabes no es por ofender – dijo Emmett mirando a la chica.
- No tienes por qué disculparte por decir algo que es cierto – le replicó Bella completamente sonrojada y todos reímos.
Al final de la clase nos fuimos a los vestidores y una vez ahí, las dudas volvieron a asaltarme. Me quedé sentado sin moverme por unos minutos. Mike, Edward y Emmett se sentaron conmigo unos minutos después.
- ¿Qué ocurre? – me preguntó Mike.
- Mis padres me hablaron hace rato avisándome que iban a venir a nuestra fiesta – el rostro de mis amigos reflejaba sorpresa, la misma que probablemente había reflejado la mía – Y me pidieron que le dijera a Rose, pero yo…no estoy seguro de querer hacerlo.
- ¿Por qué?
- Porque conozco a Rosalie, se va a ilusionar demasiado y…
- Y si tus papás no llegan se va a destrozar – Edward terminó por mí y yo asentí, había dado justo en el clavo.
- Exacto y no sé que hacer, si decirle o no – suspiré frustrado.
- Yo opino que mejor no le digas – comentó Mike – y si no vienen, pues Rosalie no se pondrá mal, pero si vienen podrás decirle que era una sorpresa.
Medité lo que Mike me dijo, era sin duda lo más sensato que podría hacer. Y sería lo mejor para mi hermana. Yo ya estaba acostumbrado a las desilusiones y ya no me afectaban, pero sabía que a Rosalie le afectaría muchísimo y yo haría lo que fuera porque mi hermana no se desilusionara con su fiesta de cumpleaños.
¡¡¡HOla a todos!!! Aquí les traigo otro capítulo, sí, otro con Rosalie y Emmett jeje les prometo que ya pronto tendremos más de Edward Bella y Jasper Alice.
A todos mil gracias por sus reviews, y contestando algunos sí, Emmett y Rosalie son mi pareja favorita jejeje.
Bueno como verán actualicé dos veces el día de hoy y es sábado ¿eh? Y sólo por ustedes chicos, los quiero muxísisisismo.
Nos leemos pronto chicos y otra vez mil gracias
Besos
Dayan Hale
